Nota: ¡Una vez más! Los personajes son propiedad de Kurumada y Toei, esta es la quinta parte de esta historia que no va a ninguna parte y no tiene otro fin más que el de entretener a personas que como yo no encuentran algo mejor que hacer. Un agradecimiento especial a Monse.
Baila conmigo
El espectáculo en el escenario no podía salir peor. Pues aunque el pobre Mu y Máscara de la Muerte trataron, no podían igualar los pasos de Aldebaran y de cuando en cuando chocaban unos con otros al compás de la canción del santo de Tauro.
—Moviendo mejor las pompas —cantaba Aldebaran —, una mano hacia arriba y la otra en una pompa *
Las risas simplemente no parecían tener fin, para pesar de los santos de la primera y cuarta casas.
—¿En qué maldita hora le dijimos a Aldebaran de este concurso —se quejaba Cáncer.
—Mi único consuelo es que Kiki no está aquí y no puede verme haciendo el más grande ridículo de mi vida —Mu también se quejaba —. Puede perderme el respeto por esto.
Y aunque el público parecía disfrutar viendo a esos tres ahí arriba todo lo bueno tiene que terminar algún día y fue así como la canción de Aldebaran terminó, y para sorpresa del mismo recibió muchos aplausos de sus contentos espectadores.
—¡Un aplauso para Aldebaran y su cuerpo de baile! —salió a escena el anunciador.
—¡Bravo! —gritó Milo silbando.
—¡Magnífico, queremos más! —siguió Syd.
—¡Repetición! —dijo a viva voz Baian.
—Sí —dijo Aioros —, vamos Mu, repite ese pasito de nuevo.
—Eso, enséñanos como mover la cadera —siguió Shura en el mismo tono burlón.
—Esto ya no lo soporto —dijo Mu que ya había perdido la paciencia —. ¡Revoluci… —Aries no pudo terminar su frase porque una mano sobre su hombro le hizo reflexionar.
—Detente Mu, la violencia no es la solución —era Dokho que le hablaba como la voz de la razón —, es mejor bailar. Vamos Mu, enséñame este baile moderno —dijo Libra moviendo la cadera.
—Dokho, yo no sé bailar y menos te voy a enseñar a ti algo —Mu trató de explicar con la pizca de paciencia que había encontrado para el viejo maestro.
—Pero preciosa, te puedo llevar a una disco —dijo Kasa con su voz melosa y coqueta.
—Yo te daré tu disco —dijo Mu y tomó al general de Lymnades y le hizo dar varias vueltas sobre su eje para luego lanzarlo hacia los otros generales marinos.
—Por favor caballeros —dijo el anunciador tratando de calmar los ánimos.
—Cierto. No estropees así al público al que le encantó mi canción, Mu —Aldebaran se puso del lado de los generales de Poseidón.
—¡No, tú no! —le grito Kasa desde el montón de sard… es decir generales —. Tú cantas muy mal, pero tu cuerpo de baile es lo mejor.
—¡Cómo que canto mal! —le gritó el toro notablemente furioso —¡Yo te enseñaré que canto bien!
—Tranquilo Aldebaran —decía Dokho mientras intentaba detener al santo de la segunda casa con ayuda de Mu y Máscara de la muerte.
—No te vas a poner a pelear por algo tan trivial —dijo Mu sin convencerse a sí mismo de sus palabras.
—Si no haces caso Aldebaran, voy a tener que usar mis ondas infernales contigo — dijo Máscara de la Muerte.
—¡Ay sí! —de pronto Tethis habló cerca de Cáncer —. Hola lindo, me gusta como bailas.
—¿Quién eres tú? —preguntó sin poder ocultar su nerviosismo Máscara de la Muerte.
—Es Tethis —dijo Krishna —. ¿Qué haces aquí? ¿No tendrías que estar en la fiesta del yate?
—Me envió Julian —dijo la sirena —. Me preguntó porqué no están en su yate y mandó a que busque a todos sus generales inmediatamente.
—Yo no quiero volver a su aburrida fiesta —se quejó Baian —. Este lugar es más entretenido.
—Sí, hay lindas chicas —dijo Kasa —, aunque un poco violentas. Mu le dirigió una mirada furibunda.
—A decir verdad yo tampoco quiero volver a la fiesta de Julian, es un bodrio —dijo Tethis mirando alrededor —. Además aquí hay chicos que bailan bien, como ese italiano —y se aproximó a Máscara de la Muerte —. ¿Me enseñarías a bailar guapo?
—Sabes, tengo algo que hacer por allá —dijo Máscara de la Muerte corriendo hacia el bar.
—¿Qué te pasa Máscarita? ¿Qué no te gusta esa rubia?—le preguntó Saga cuando Máscara llegó al lugar tan rápido como pudo.
—Es bonita —siguió Kanon —, y parecía que le gustó tu baile.
—No me digas que le tienes miedo a las chicas —Milo añadió.
—¿Miedo yo? Tonterías —dijo Cáncer intentando ocultar su nerviosismo —Es sólo que no me gustan las rubias.
—Pero cuando Shunrey se te acerca te pones nervioso —le dijo el Cisne.
—¿Por qué te acercas a Shunrey? —le reclamó el Dragón.
—Yo no me acerco a esa chiquilla, ella se aparece cuando estoy colocando mis telarañas en tu…
—Lo sabía, lo sabía. Eras tú todo este tiempo —Shiryu se puso más nervios que Máscara dela Muerte —. Y pensar que el maestro Dokho me castigo porque pensó que me estaba burlando de él porque las telarañas blancas estaban en mi cabello. Le voy a decir que fuiste tú.
—Genial —dijo Camus—. Ahora va a venir Dokho a sermonearnos —Dijo acuario mientras el antiguo maestro volvía con el mozo para preguntarle si ya había conseguido la piña.
—No te preocupes Camus, Dokho parece bastante entretenido —le dijo Milo —. ¿Quieres otra copa de vino?
Acuario simplemente se encogió de hombros y Milo lo tomó como un sí.
Mientras en la otra mesa donde al fin intentaban calmar los nervios de Mu.
—Ten Mu —decía Aioros —, esto te hará bien.
—¿Qué es? —preguntó el carnero dorado.
—Es un remedio del sur de mi país —le explicó Shura —. Te ves nervioso y a punto de sufrir un colapso nervioso. Esto te ayudará a mitigar el mal humor, pero tienes que beberla de un solo trago, sino es de mala educación.
Tal vez porque Mu la había pasado muy mal hace unos momentos y sentía que necesitaba de algo para volver a su estado normal de tranquilidad, o por lo menos olvidar el mal momento, obedeció a Capricornio y Sagitario. Notó de pronto cómo su mal humor se desvanecía y sintió que sus mejillas se sonrojaban.
—Ves Mu —le dijo Aioria —, ya vas recuperando el color. Toma otra copa.
—¿Ya te sientes mejor? —le preguntó Shura que al momento en que Aries bebía su vaso, inmediatamente lo llenaba nuevamente.
—Con que aquí estabas —Mu oyó una voz familiar detrás de él —. ¿Me puedes explicar qué haces aquí?
—¡Marin! —dijo Aioria notablemente sorprendido —. Yo… estaba… ya no lo recuerdo —dijo buscando apoyo de sus camaradas santos con la mirada.
—Viniste con Saga —explicó Shura mientras le servía otra copa a Mu.
—Entonces preferiste salir con tus amigotes y olvidar nuestra cita —dijo notablemente enojada la amazona del Águila.
—¿Era hoy? —preguntó y al momento notó su error el león dorado —Digo, no tengo idea de cómo fue que llegué a este lugar.
Palabras mal escogidas en el momento menos oportuno y para añadir a Mu se le ocurrió hipar.
—Perdón —dijo el carnerito.
—Y de paso bebiendo —le reclamó la guerrera
—Yo no bebí nada —le explicó el caballero de la quinta casa —, te lo juro.
—Pero se nota que ni sabes qué día es hoy.
—Déjame explicarte —decía Leo sin entender siquiera qué explicación dar —, recuerdo que estaba en mi casa y de pronto vino Saga y no logro recordar más.
—Porque bebiste mucho alcohol —le dijo Marin.
—No, yo no estoy bebiendo esto ¿qué es, Shura? —Aioria le preguntó al santo de capricornio.
—Jerez —le respondió la cabra.
—Ves, es jerez —explicó el santo de la quinta casa.
—¿Qué crees que es el jerez? —Más que pregunta la voz de Marin sonaba como una amenaza.
—Fácil —Shura comenzó con su explicación —: El jerez (en inglés sherry y en francés xérès) hace referencia a una amplia gama de vinos españoles que se cría en las ciudades andaluzas de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda. **
—Shura, nadie necesita ahora explicaciones sobre tu país —le dijo amablemente Aioros —. Lo que mi hermanito necesita es que le digan lo que sucedió y para eso necesitamos a Saga. ¡Saga ven un momento! —gritó el poco discreto caballero de Sagitario.
—¡No grites! —gritó de vuelta Saga yendo hacia la mesa de Aioros —¿¡Qué quieres?!
—Cuéntale a Marin cómo llegó Aioria hasta este lugar —le dijo Aioros intentando ayudar a su hermanito.
—Vino caminando porque no alcanzó para el taxi —dijo Saga.
—Vamos Saga —dijo Aioria —, dile que vine hipnotizado.
—Está bien, pero sólo porque me miras con cara de gato abandonado —dijo Saga —. A ver te traje para probarle a mi copia barata de Kanon, que yo sí tengo talento musical, no como él que siempre fue un bueno para nada.
—Eso no prueba nada —dijo Marin —. Aioria pudo haber preferido venir contigo porque el cuento de que estaba hipnotizado no me lo creo.
—Yo no lo llamaría hipnotizado —dijo Saga —, nunca me gustó ese nombre. Más bien me gusta el nombre Golpe Satánico.
—¿Y esperan que crea esa mentira? —dijo todavía escéptica la amazona
—Es verdad, te lo juro —dijo Aioria—. Muéstrale Saga, por favor.
Por respuesta Saga se encogió de hombros y llamó a Shaka.
—¿Qué quieres Saga? —preguntó el Santo de la sexta casa.
—¡Golpe Satánico! —dijo Saga.
—¿Y ahora? —dijo Marin —Shaka sigue igual.
—Espera un poco por favor —dijo Saga.
—Por favor un aplauso para nuestro siguiente participante —dijo el anunciador —, ¡con ustedes Mime!
El guerrero de Benetnasch subió al escenario e hizo una reverencia al público, tomó el micrófono y cuando abrió la boca Shaka se lo arrebató.
—¡Oye, es mi turno! —le reclamó Mime.
Shaka no le dio ninguna explicación, simplemente abrió los ojos y exclamó
—¡Tesoro del cielo!
—¡Oye, qué acabas de hacer! —cuestionó Hagen de Merak
—Si no estoy en un error —dijo Kanon —acaba de dejar mudo a Mime
—Pues para mí está mejor que antes —dijo Alberich.
—Pero es una afrente directa a Argard —se quejó Syd —. Sigfried di algo.
—Odio admitirlo, pero concuerdo con Alberich —explicó Alfa Dubhe —. No fue violento con Mime y a decir verdad es mejor que suceda esto para poder marcharnos de este lugar. Tholl haznos el favor de bajar a Mime del escenario.
—Pero era el turno de Mime —protestó Fenril —. A veces creo que sigues demasiado al pie de la letra las instrucciones de Hilda.
—¡Qué bueno! —festejó Sorrento —, así tendré un rival menos.
Este comentario por supuesto, no fue del agrado de Sigfried que siempre mostró rivalidad con el general de Poseidón por la historia del anillo.
—Yo quería ver a la pelirroja —se quejó Kasa —, pero la rubia no está mal.
—¿Olvidaste tus anteojos otra vez, Kasa? —le dijo Io más como afirmación que pregunta —. Sabes que ves muy borroso sin ellos.
—Es que me veo horrible con anteojos —explicó Lymnades mientras Io simplemente sacudía la cabeza.
Mientras tanto el anunciador habló de nuevo.
—Hubo un cambio, al parecer el señor Mime no podrá participar, en su lugar estára, ¿cuál es su nombre señor?
—Shaka —respondió tranquilamente.
—El señor Shaka y la canción clásica de The Beatles: Lucy in the Sky with Diamonds.
—Corrección, es "Shaka in the sky with Diamonds"
* Fragmento de la canción Mueve la Pompa del grupo Axé Bahía.
** Cita extraída de Wikipedia.
