Yuri había notado algo extraño, aunque no tenía la certeza de que en realidad pasara o solo fueran ideas de él. Sentía que lo seguían sobre todo cuando andaba con Yuuri y Yuki, había notado que otra persona se repetía al ir a algún lugar, aunque podía ser mera coincidencia ya que no habían razones para que alguien estuviera tras ellos o algo. Solo por precaución mantenía a su familia cerca de él todo el tiempo, sin perderla de vista ni un segundo y mucho menos a su inquieto hijo, que siempre quería correr por todos lados.

No puedes alejarte de nosotros, Yuki, es peligroso —regañó al menor un día que fueron de compras e intento escaparse por los pasillos como un juego.

Otets, no —se quejaba ya que Yuri lo había tomado en brazos impidiéndole alejarse, desde que se habían juntado con Víctor y Lena, el menor había adoptado esa palabra para llamarlo en vez de "Yura", al escuchar que así llamaba la niña a su padre y el menor comenzaba a relacionar las cosas entre sí. No le importaba en realidad, de hecho se sentía bien ser llamado así por su hijo, pero eso no lo ayudaría a la hora de ser regañado.

Yuuri ya le había dicho, si quería que Yuki lo obedeciera debía ser más duro a la hora de imponerse y eso haría con tal de que nada malo pasara, porque podía presentir que algo estaba por pasar, aunque sonara como una persona paranoica.

Yuki, compórtate bien y obedece a tu padre —ya llevaban mes y medio en Rusia y se había acostumbrado rápidamente al ambiente familiar gracias al abuelo que siempre lo incluía en las conversaciones, incluso enseñándole una que otra frase en ruso cuando iban de compras. Además, Yuri se comportaba como todo un padre, era extraño ya que al parecer tampoco le había costado mucho acostumbrarse a su rol, siendo protector, cariñoso y consentidor con su hijo.

El infante dejó de retorcerse al sentir la voz de su padre japonés, si ambos estaban en su contra no había más remedio que hacer lo que le decían. El abuelo había decidido quedarse en casa por lo que no tenía a nadie a quien aferrarse para que lo dejaran hacer lo que quería. Porque Yuki había aprendido bien con quien podía ser caprichoso y con quien no, y el abuelo Nikolai era quien siempre le daba en el gusto.

Volvieron a casa después de comprar todo lo necesario para la cena y una golosina para el menor, quien había logrado convencer a Yuri de llevar aquello. Se dirigieron a la casa con tranquilidad, no había pasado mucho tiempo desde que habían salido, conversaron de temas triviales y cosas de la vida de cada uno que el otro aún no conocía, como el tipo de jugo que le gustaba más, el frío o el calor, etc.

Al llegar se encontraron con la sorpresa de que había alguien más en el hogar, un hombre alto de cabello negro y peinado extraño— buenas noches, mi nombre es Georgi Popovich —saludó aquel sujeto a quien nunca habían visto, aunque al rubio le daba mala espina. El hombre estiró su mano hacia Yuuri, pero el rubio la estrechó primero, no dejando que el japonés siquiera se acercara a aquel extraño.

¿Quién es y qué lo trae por aquí? —preguntó en tono algo molesto ya que se había metido un extraño en su hogar.

El señor Popovich dijo que tenía un asunto importante que atender con Yuuri Katsuki, es un inspector de la policía al parecer —Georgi había mostrado una placa falsa diciendo que venía desde la oficina de la policía investigando un caso, aunque no le dijo al anciano de que se trataba, este no se negaría ante la ley por lo que lo dejó entrar ¿Por qué dudaría de un oficial? Después de todo ellos estaba para proteger a las personas.

Cualquier asunto con Yuuri puede hablarlo conmigo —dijo directo y con un tono de voz en el cual no dejaba espacio para que alguien se negara, pero Georgi no era cualquier persona.

Lo siento, pero solo puedo tratar con el señor Katsuki —Yuuri escuchaba atento como lo nombraban mas no entendía al estar ellos hablando en su idioma natal, quiso abrir la boca para preguntar algo, pero Yuri fue más rápido.

Él no habla ruso, me necesita de interprete en este caso —volvió a interponerse, le daba igual si era un oficial o no, esta era su casa y sin una orden que los obligara a colaborar todo tendría que ser bajo sus términos— ¿O trajo alguna orden que diga que no puedo acompañarlo? —preguntó desafiante y el ruso pelinegro tuvo ganas de golpearlo ahí, pero no podía ser imprudente ya que sería descubierto por la policía pronto. Debía actuar precavidamente hasta agotar todas sus opciones, solo entonces tomaría las cosas por la fuerza.

Bien ¿Hay algún lugar privado donde conversar? —Yuki se había ido a los brazos de su abuelo al ver a su rubio padre algo molesto, instintivamente sabía que no debía acercarse a donde los dos adultos hablaban como si estuvieran discutiendo. Nikolai lo abrazó y le dijo que fueran a jugar con el cachorro para alejarlo de aquel lugar.

¿Por qué no usa su uniforme? —preguntó Yuri sentándose e indicándole al japonés que se sentara junto a él en el sofá, mientras Georgi tomaba asiento frente a ellos en un sillón.

Estoy de civil en este momento —se justificó, no sabía porque desconfiaban tanto de él, pero si eso continuaba tal vez era porque sabían algo. Tal vez Víctor les había dado más información de la necesaria y si eso era así debería actuar diferente— vayamos al grano ¿Conocen a este sujeto? —preguntó apunto de perder la paciencia y mostrando una imagen impresa de Víctor, dejando sorprendidos a ambos Yuris y sin saber que pensar sobre aquella pregunta.

El rubio tradujo al ingles y Yuuri asintió sin decir una palabra, Georgi sonrió al darse cuenta por el rostro de sorpresa de ambos que no sabían nada de lo que sucedía por lo que su plan se facilitaba de cierta manera.

Este hombre secuestra niños, los hace pasar como sus hijos para luego venderlos. Es parte de la mafia y es muy peligroso —comenzó a decir— cualquier información sobre su ubicación o sobre él, es importante.

Yuri no quería traducir aquello, porque no le cabía en la cabeza que las cosas pudieran ser de esa manera, aunque si lo pensaba con detenimiento hace tiempo pensaban que Víctor escondía algo y la niña parecía haber estado encerrada por mucho tiempo. Tal vez era cierto, después de todo uno nunca termina de conocer a las personas, pero algo en aquella aseveración no calzaba, no sabía qué, pero no podía creerle del todo a aquel hombre.

Solo lo hemos visto un par de veces, pero si sabemos algo mas se lo haremos saber —habló Yuri sin decirle nada de lo que sucedía al japonés quien miraba intrigado sin entender ninguna palabra de lo que decían los otros dos— si es todo me gustaría que se retirara por favor.

A Georgi no le importaba irse, después de todo su plan no era recopilar información, aunque si la conseguía sería algo extra. Lo único que buscaba con ello era crear algo de pánico y hacer que el japonés se alejara de Víctor, dejándolo solo nuevamente y sin nadie que lo apoyara, porque sabía que Yuuri era quien le brindaba a Víctor la fuerza emocional que este necesitaba para no desmoronarse. Porque sabía que el platinado se sentía bien con tan solo tener una persona a su lado que lo quisiera siendo quien es, alguien en quien confiar.

El "oficial" se retiró dejando a los Yuris en la sala, el japonés preguntó a Yuri por lo que había sucedido y le alegó por no haber traducido para él la ultima parte. Yuri le pidió que se calmara, que hablaran de eso más tarde, cuando Yuki durmiera, para conversarlo con calma ya que era un tema complicado. Con eso Yuuri no se calmó, pero si lo comprendió, con el menor revoloteando, aún si el abuelo lo entretenía, era difícil mantener una conversación seria y más aún si involucraba a un policía.

Yuri por su parte no sabía que pensar de ello, no había razones para que el hombre le mintiera, pero tampoco se veía a Víctor como un secuestrador. La niña de verdad era igual a él como para no ser su hija, además de que se veía bastante familiarizada con el platinado. Tal vez era un malentendido y por eso deberían hablarlo primero con Yuuri y si este quería podrían conversarlo con el platinado.

Tal vez Yuuri querría alejarse del mayor para no tener problemas y no arriesgar a Yuki ya que no sabrían a quien creerle a la hora de hablar del tema, porque por supuesto Víctor negaría aquello, aunque fuera culpable, lo haría.

La tarde pasó con normalidad y si bien Nikolai también quería saber lo que sucedía, sabía que no debía meterse en asuntos donde no era llamado, si llegaban a necesitar un consejo o algo siempre estaría para ellos, pero no se inmiscuiría sin ser llamado a no ser que fuera algo demasiado grave.

La hora de dormir para el menor y mayor de la casa llegó, ambos negándose rotundamente a irse a la cama porque querían seguir despiertos. Uno diciendo que no era un niño y el otro respondiendo que estaba "gande" para irse a dormir, aún bajo todas esas réplicas tuvieron que ir a la cama, uno por orden medica y el otro por orden de sus padres que no dieron su brazo a torcer. Yuki nuevamente no tuvo a quien acudir ya que el abuelo estaba en igualdad de condiciones con él.

Una vez dormido, los Yuris procedieron a conversar después de servirse un café y sentarse en el sofá. Últimamente su rutina consistía en ello, sentarse a conversar de cualquier cosa y ver la televisión con tranquilidad, relajándose después de un largo día para ambos.

El oficial dijo que Víctor es un criminal buscado y que esa niña no es de él sino robada —dijo directo y sin filtro, ya que no sacaba nada con extender aquella conversación.

El rostro de sorpresa en el japonés no se hizo esperar, para luego pasar a uno molesto— ¿Y ahora me lo dices? Además ¿No encontraste una forma más sutil? Dijiste que hablaríamos calmados, Yura, no se puede si dices las cosas de esa manera —lo regañó y el rubio pensó que el otro estaba mal enfocado, pero estaba bien, después de todo era una reacción usual para evadir el tema principal.

¿Qué harás? —Preguntó ignorando lo demás— ¿Qué haremos? —reformuló la pregunta, atreviéndose a tomar su mano como símbolo de apoyo, mostrándole que estaba con él a pesar de ser explosivo y directo en ocasiones.

Yuuri quería pensar que era mentira, algo no estaba bien en esa historia ya que todo parecía normal con el platinado a no ser por el hecho de que parecía esconder algo. Tal vez había un mal entendido que no podía resolver— hablaré con él, estoy seguro que no es lo que parece y que necesita ayuda —respondió dejando intrigado a Yuri— si es así, quiero ayudarlo. No podemos dejarlo solo, Yuri.

Continuará…