HOLAAAAAAAAA, AQUI ESTOY!

¡Por fin se van a conocer!

Veremos a ver como suceden los acontecimientos.

Sin más, os dejo con... "Un ángel entre demonios"

(ps: los pensamientos de Edward, van así: "cursiva" que en el anterior capítulo

no lo marcó bien el corrector. Y lo que Bella piensa va así: -cursiva- )

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CAPITULO 3


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A la mañana siguiente los chicos llegaron al instituto como siempre, unos minutos antes de entrar para saludarse con calma.

Pero esa mañana, todos venían ansiosos por contarles al resto:

Isabella, Bella, ya estaba en el pueblo.

Y todos tenían algo que contar ya que los respectivos padres habían bajado a casa a darle la bienvenida.

- Lo que no entiendo es por qué han ido solo nuestros padres... ¿No deberíamos haber ido también los hijos? Sería lo lógico... se supone que con nosotros tendrá mas roce – Protestaba Alice.

- Ya te lo han explicado Esme y Carlisle un trillón de veces – la reprendió Emmet agotado por sus protestas. - No querían atosigarla... somos muchos.

- Además la veremos en el instituto. - Añadió Rose. - Carlisle ya se ha ofrecido a Charlie para que alguno vayamos a buscarla a casa hasta que tenga el coche.

- También Billy y Harry se lo han dicho a Charlie. - Añadió Seth. - Ahora la pondremos en un apuro por tener que elegir. - Rió

Jacob, que intentaba estar pendiente de la conversación del grupo, se había separado con Edward para darle el parte de la guardia de la noche, anunciando que todo estaba tranquilo.

Pero él no era el único que estaba pendiente a la conversación que mantenían el resto sobre Bella. Edward también estaba atento a las nuevas noticias, captando los pensamientos de los presentes.

El timbre sonó y todos se fueron, bromeando con el tema de recoger a Bella, para sus respectivas clases.

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Las tres primeras clases pasaron volando, y la hora del almuerzo llegó.

Edward, Alice y Jacob que compartían esa clase juntos, comenzaron a caminar dirección a la cafetería, cuando de pronto Edward se tensó, ralentizando el paso.

- ¿Qué ocurre Edward? - Le preguntó Alice asustada.

- ¡Ey, Edward! ¿Qué pasa hermano? - Jacob también se sorprendió de la actitud del vampiro.

- Está aquí, en el instituto. - Sus acompañantes se miraron entre ellos, sin comprender. - Isabella Swan... Bella. Está aquí. Ha empezado hoy a clase. - Los miró atónito. Igual que se quedaron ellos con la noticia. - Acabo de escucharlo de varios alumnos que han compartido clase con ella.

- Pero... ¿No empezaba mañana? - Preguntó Alice a la nada. - Qué raro...

- Seguro que ha empezado porque todos esperábamos por ella mañana. Se sentiría agobiada al decirle Charlie que pasaríamos todos a por ella – Supuso, bastante acertada Alice.

- Debemos encontrarla... - Sentenció Jake. - Si mi padre se entera que la he dejado comer sola... - Rodó los ojos. - Edward, ¿La has visto?.

- Si... puedo distinguirla. Por lo que pude "oir" pidió que le indicaran el camino a la cafetería, y el gilipollas de Mike Newton se a ofrecido a acompañarla – Bufó.

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"¿Le has leido los pensamientos a Newton?"

Edward negó.

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- Pero conociéndolo... no serán gentiles... Es un autentico baboso, y un pervertido. - Gruñó.

- Hablaron los angelitos del instituto... - Alice les rodó los ojos. - ¿Qué tal si caminamos e ideamos como interceptarla antes de que se siente con Newton, Jessica y demás... - Todos estuvieron más que de acuerdo con el plan de Alice.

Al llegar a la cafetería no les fue difícil encontrar a Isabella. Estaba en la cola para recoger su almuerzo y varios alumnos, sobre todo masulinos, andaban a su alrededor igual que moscones.

Otros alumnos, ya sentados, miraban hacía ella y murmuraban entre ellos.

- Tenemos visita... - Anunció Jasper. - He olido su fragancia nada más entrar en la cafetería. - Sonrió con un deje perverso. Alice lo miró fulminándolo. - Tranquila mi vida... Ni es algo sexual, ni "carnal" – mordió al aire, divertido, sacando las risas de los chicos lobo. - Simplemente... ¡huélela! - Alzó las cejas.

Todos aspiraron el aire... Desgustándola, sobre todo los chicos vampiros. El olor de Bella era... exquisito. Una frangancia, una esencia dulce, apetecible... inigualable.

- ¡Joderrr! Ummm - Emmet se relamía, de forma teatral, hasta que se ganó un capón por parte de Rose.

- ¡Emmet! - Lo fulminó Edward. El cual estaba tenso, aguantando la respiración por miedo a seguir oliendo la exquisitez que resultaba Isabella.

- ¡Mierda! Nadie había supuesto que pudiese ser un problema para vosotros... por su sangre – Comentó Seth angustiado, ante el asentimiento de Embry y Quil. Toda la mesa se quedó en un silencio tenso.

Jake miró preocupado para Edward, el cual le devolvió la mirada, tranquilizadora.

Edward olisqueó, dejando que el olor embriagador de esa chica, intoxicara su sistema.

Estaba seguro que sería un olor que le costaría olvidar. Y aunque activaba su ponzoña, no había peligro de descontrol. Simplemente era... exquisito.

Igual a un perfume que te encanta, y que alguien especial para ti lo usa. Siempre que lo captes, te recordará a esa persona.

- Huele... ¡joder...! - Alzó las cejas asombrado. - Hacía tiempo que no captaba una fragancia tan...

- Especial – Acabó la frase Alice, mirando hacía su hermano con picardia. - Pero no hay ningún peligro. - Todos los Cullen afirmaron. Los Quileutes respiraron tranquilos.

- Como sea... Hay que interceptarla. El grupo de Newton, Tayler y demás la rondan como moscas... - Meneó la cabeza con disgusto – Y no queráis saber lo que están pensando – Frunció el ceño molesto.

- Vaya... el angelito se molesta por unos pensamientos subiditos de tono – Se burló Rose.

- Están imaginándose maneras de follarse a esa chica que ni yo mismo, casi, podría imaginar... - Su sonrisa se volvió perversa, cargada de picardía.

Codeó a su "hermano", a Jake, el cual después de mostrar una rabia más que patente en su rostro, lo cambió a una sonrisa igual de lasciva a la de Edward.

- Recalco el "casi" – Los varones de la mesa estallaron en carcajadas, ante los resoplidos divertidos, de las chicas.

Hasta que de pronto, todos se giraron al escuchar la voz de Alice a lo lejos.

- Hola... Tu debes de ser Isabella. Soy Alice Cullen.

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- La enana se ha adelantado – Confirmó Emmet lo evidente.

- Eso ha sido muy... Alice – Jasper sonreía meneando la cabeza.

Era de esperar algo así de ella. Directa y sin rodeos.

Edward se quedó perplejo ante la visión de la belleza de Bella.

Jacob alucinó con el cambio de ella; antes era una niña preciosa, pero ahora, era una mujer que lo dejaba sin palabras.

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- Ho... hola. Solo Bella – Le devolvió el saludo Bella. - Es un placer. He oido hablar mucho de ti, y eso que acabo de llegar – Sonrió.

Pero no pasaron desapercibidas las mismas sensaciones cómplices que cuando conoció a sus padres... ¿adoptivos?

Cualquiera no diría que eran familia biológica. Eran idénticos... sus rasgos faciales no eran similares, pero tenían semejanzas que no pasaban desapercibidas:

Sus ojos, su tacto, su palidez extrema, sus ojeras violáceas...

Y la misma conexión que había sentido con los señores Cullen, la sintió con aquella chica que prometía ser super especial.

- Yo de ti también... bueno, yo y, todos... - Alzó las cejas, indicándole su mesa.

Bella movió los ojos hacía la dirección que le indicaba Alice; echo un vistazo y tuvo que aguantar la respiración y controlar sus gestos faciales.

Jamás... Nunca, había visto tanta belleza y atractivo físico junto en menos de un metro cuadrado.

Aunque quedó claro quienes eran los Quileutes y quienes los Cullen.

Los rasgos faciales idénticos, saltaban a la vista. Y el moreno inconfundible de los Quileutes, contrastaban notoriamente. Eran un grupo, un tanto peculiar.

En estas... una imagen de Edward hablándole le entró a Alice.

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"No puedo leerle los pensamientos... a Bella. Esto es... demasiado extraño. Espero que Carlisle tenga alguna teoría al respecto."

Alice le dirigió una mirada fugaz a su hermano. Esto había que hablarlo. Algo raro pasaba con esa chica. Ni ella podía verle el futuro y Edward leer su mente.

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- Vamos... te estábamos esperando. Aunque te has adelantado un día. - Alzó las cejas simpática. A lo que Bella se inclinó de hombros.

- Eh... ¿Cómo que la estábais esperando? Bella iba a sentarse con nosotros... - Protestó Mike.

- Ha sido muy amable por tu parte de que la trajeras hasta aquí. De ahora en adelante, Bella es una de las nuestras. - Sentenció mirándolo fijamente.

- ¿Otra "Vip"? - Se burló.

- Siento que tu no hayas llegado a adquirir esa categoría, Newton. Supéralo. Este es el primero de muchos otros chascos que te esperan en la vida. Aprende de él. - Sermoneó, pretenciosa, ante una perpleja Bella que aguantaba la risa. - ¿Has cogido tu comida, Bella? - Esta asintió. - Perfecto, vamos... todos están deseando conocerte.

Solo con esa idea, Bella comenzó a ruborizarse.

Tragó saliva y se dio fuerza interior a si misma.

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- Piensa que es mucho mejor pasar este trago, antes que sentirte perdida y fuera de lugar durante días-

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Alzó la cabeza, ella no se aminoraba fácilmente.

Nada más enfocar a la mesa, su mirada se encontró con unos ojos dorados que la miraban fijamente; más bien, la escrutaban.

Y aunque eran iguales a los otros ojos dorados Cullen que había visto, estos, eran... Especiales.

La mirada de aquel chico era indescriptiblemente hermosa. Jamás podría olvidar aquellos ojos, y aquella mirada. Podía leerle alma a traves de ellos... curioso, sensible, sensual... perverso.

Por un momento tuvo que recordarle a su cuerpo que realizará las funciones básicas, tales como respirar y seguir caminando.

La mirada de aquel chico la había dejado fuera de juego.

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Edward quedó enganchado literalmente a la visión de aquella chica, nada más que se giró y le mostró su cara. Nunca había mirado un rostro tan hermoso. Era lo que él podría considerar lo más cercano a la imagen de un ángel en la tierra.

No era capaz de apartar la vista de ella, y menos aún, cuando Bella clavó sus azulazos y penetrantes ojos en los de él.

Una sensación extraña recorrió su cuerpo, dándole algo similar a un calambrazo donde hacía más de un siglo, había latido su corazón.

Y sumándole que no podía oirle la mente... le hacían despertar todos sus instintos; más la curiosidad y el reto de tener que poner otro tipo de medios para conocerla.

En aquel momento decidió, que Bella, acabaría siendo suya...

Algo, en la visión periférica de Bella la alertó ayudándola a apartar la vista de él, y fijarse en la persona que tenía a su lado:

Un chico musculado, alto, moreno, con unos ojos negros hipnóticos, que tampoco dejaban de, estudiarla. Sin saber por qué, se sintió de pronto abochornada.

Aquella cara, le resultaba tremendamente familiar... ¿Podría ser, él?

Jake tuvo que hacer tremendos esfuerzos para no echarse a temblar allí mismo.

En cuanto Bella giró la cara, y pudo observala, su mundo quedó completamente trastocado. ¿Esa chica, era aquella niñita que venía pataleando por pasar sus veranos aquí? Aunque seguía siendo ella, el cambio era más que patente... Era una auténtica hermosura. Un ángel caido del cielo para que él, pudiese contemplarlo.

Sus ojos se encontraron por unos segundos, y sintió otra vez, como la tierra se movía bajo sus pies.

En aquel momento, decidió que Bella, acabaría siendo suya...

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Para cuando quiso darse cuenta, había llegado al borde de la mesa y todos la miraban sonrientes y amables. Pero notaba como sus pulmones pedían más aire, necesitando respirar hondo.

Se sentía nerviosa, acorralada... incluso algo asustada. Un aviso de que algo no iba bien.

Ya había tenido esas sensaciones antes, su cuerpo, su mente, le mandaba señales de que algo pasaba, algo iba mal. Y así era. Cuando captaba aquellos "avisos" siempre eran para advertirle de algún tipo de peligro, y su "halo" protector surgía de su cuerpo como un ángel de la guardia:

Un árbol que cayó unos segundos después de ella apartarse.

Un coche que iba a saltarse un semaforo en rojo, en un paso de peatones.

Incluso con Richard, había sentido varias veces esas mismas sensaciones... Haciéndole volver antes a casa aquel día y encontrárselo en la cama con su... madre.

Pero lo de ahora, estaba aumentado. Eran sensaciones que la abrumaban... ¿Pero... qué? ¿Qué es lo que su inconsciente presagiaba, advirtiéndole?

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- Solo estás nerviosa por tanta atención. Y tanto chico guapo a tu alrededor... Simplemente. ¿Qué van a tener estos chicos malo para ti? -

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Bueno... Ya han tenido su primera toma de contacto.

Y parece ser que los dos "líderes" del grupo, se han sentido instantáneamente atraídos hacía ella.

En el próximo capítulo (en unos días), seguiremos con este primer día juntos.

BESOSSSSSSS!