HOLAAAAAAAAA
Mil disculpas por el retraso, pero he estado a mil esta última semana.
Bueno, os dejo un capi muy entretenido... y por fin, se aclaran dudas.
Venga, que ya pasamos la mitad del fic y nos acercamos al fin!
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CAPÍTULO 23
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Alice montó en su coche y se dirigió a la Push. Estaba agitada, nerviosa y angustiada.
Nada más aparcar el coche al lado de casa de Jacob, este asomó la cabeza desde el garaje haciéndole señas para que fuese.
- Bueno… ¿Y…? - Después de unos segundos de silencio ahogante, se decidió a preguntar.
- No te puedo confirmar nada, pero… - Alice titubeaba; extraño en ella.
- ¡Alice! - La apremió Jacob.
- La he olido – Arrugó la nariz – Como un vulgar perro – Refunfuñó, Jake no pudo evitar dejar salir la risa – Y no he podido distinguir ese olor peculiar que se le pone cuando está con el período. - Alice miró a Jacob fijo a los ojos, con pesadumbre. A él se le fue la risa de golpe.
Jake cerró los ojos con fuerza, apretando las manos en puños. Dejó salir el aire por su boca, despacio, en un intento de serenarse.
- Yo… no sé qué decir, Jake – Le habló con voz suave.
- Bastante estas haciendo, sabiendo que por mi culpa, tú hermano favorito se ha ido – Agachó la cabeza abatido.
No solo a Alice le dolía el hecho de que Edward hubiese desaparecido. A Jacob, ahora que por fin volvía a ser él, se le encogía el corazón de pensar en no ver a su amigo; En no bromear ni andar de correrías con su "hermano".
- Alice… ¿Sabes algo de él? - Le preguntó con los ojos brillantes.
- Más o menos. No tiene poder para bloquear al mío, pero intenta no decidir nada – Alice bajó la mirada – Aunque ahora mismo no le está costando mucho… Por lo poco que he visto, está en un estado de apatía y desdén totales. No reacciona ante nada. - Ambos se miraron con ojos cargados de sentimientos.
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El lunes, Bella retomó sus clases. Durante el fin de semana, había aprovechado para ponerse al día con las tareas que Alice le había acercado a casa.
Agradeció haberlas echo antes de comprobar las fechas del calendario, si no, no hubiese podido hacer absolutamente nada.
Aparcó donde siempre y sus "amigos" se acercaron para darle la bienvenida. Inhaló una gran bocanada de oxígeno y se bajó del coche.
- ¡Hola Bella, bienvenida! - La saludaron casi al unísono. Bella les levantó una ceja y no pudo evitar sonreír, aunque fuese tímidamente.
- ¿Cómo estas? - La primera en preguntar fue Alice.
- Mejor. Casi recuperada al 100%. Ya por lo menos no vomito – Se inclinó de hombros – Y puedo ir comiendo algunos alimentos sólidos.
- Me alegro mucho… - Rose se giró mirando al resto del grupo – Bueno… nos alegramos – Le dedicó una amable sonrisa.
Pero todos, no. Edward no estaba. Desde el último día que había asistido al instituto, no lo había vuelto a ver; no había dado ningún tipo de señal de vida.
Y nada más bajarse del coche, fue su ausencia lo primero que notó. Aunque en su interior se maldijese a sí misma por eso.
- Pero… ¿Fuiste al médico, verdad? - Le preguntó Leah.
- Sí claro. Después de tres días vomitando y no pudiendo admitir nada en el estómago, mi padre se puso echo una furia y me llevó casi arrastras al hospital – Rodó los ojos, sonriendo divertida – No quiso ni esperar a pedir vez al médico de familia al día siguiente. Me hicieron una placa de tórax, me palparon, me tomaron las constantes y me hicieron una analítica – Todos abrieron los ojos como platos, aguantando la respiración. – Y dieron con que tenía una gripe estomacal. - Volvió a inclinarse de hombros. Calló abruptamente y agachó la cabeza; estaba tan nerviosa que la lengua se le desataba; y no quería dar indicios de que nada hubiese vuelta a ser como era.
Llevaba desde la pasada noche con los nervios a flor de piel. Pero en su gesto, cuando agachó la cabeza, pudo distinguir cierta tensión en todo el grupo.
Bella no pudo evitarlo y le lanzó una mirada envenenada a Jacob, el cual se quedó paralizado ante el gesto de Bella.
El contacto visual duró escasos dos segundos, pero bastó para que Jake pudiese distinguir que Bella, o estaba embarazada o ya había deducido que podría estarlo.
Alice interceptó el momento entre ambos, llegando a la misma deducción que Jacob.
Bella al verse "pillada" desvió rápidamente la mirada sobre Jacob.
Bella sabía algo.
Todos se quedaron con la incertidumbre:
¿Estaba Bella embarazada o no?
Si le hicieron una analítica, tendría que haber salido algo; ¿o no?
A esa misma deducción, llegó la misma Bella. Cuando le hicieron la analítica en el hospital, si estuviese embarazada, algo raro tendría que haber salido y le habrían preguntado.
Eso la tranquilizó sobremanera.
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A media mañana, justo cuando iba camino de la cafetería, Bella notó un ligero pinchazo en su bajo vientre, haciéndola parar de golpe.
No por el dolor, que tampoco había sido para tanto, si no por el significado que "ese" dolor tenía: La regla.
Se metió en el primer lavabo que vio y una vez dentro del cubículo del váter, aprovecho a hacer pis y una vez que pasó el papel para limpiarse, ¡Bingo! El papel salió teñido de rojo.
- ¡Siiiii! - Gritó, sin importarle que la pudiesen escuchar. - Gracias a Dios… - Suspiró, notando como una paz se extendía por su cuerpo.
Desde que había sido consciente del retraso, no pudo respirar tranquila. Era un mar de nervios constantes.
Se había metido en la cama y lloró hasta que no le quedaron lágrimas, hasta que le dolieron los ojos y el pecho.
¿Qué le diría a su padre si realmente estaba embarazada? ¿Qué sería de su vida con un hijo a los 18 años? Adiós a su prometedor futuro.
Mataría a Jacob, lo desollaría como a un conejo y se haría un abrigo con su pelaje rojizo de lobo.
Además… Si él era un licántropo… sus manos habían viajado a su vientre y notaba como el terror se infiltraba en su sistema, ella… daría a luz a… ¿un bebé que podría convertirse en un cachorrito de lobo?
Ese pensamiento le produjo una arcada, removiéndole el estómago entero.
Al día siguiente, tenía peor cara que el día que se había puesto enferma; así que optó por aplicarse un poquito de crema con color, para darle un tono más sano a su rostro.
Pero… tras todos esos nervios, al final, Dios le había dado una tregua y se había librado de un marrón tremendo.
Se miró en el espejo del lavabo y su cara reflejaba un brillo esperanzador. El brillo de la felicidad plena.
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Al llegar la hora del almuerzo, todos se reunieron en su mesa de siempre. Y por supuesto todos, captaron el esplendor que irradiaba su rostro.
Nada más sentarse, a Alice le llegó un olor… uno con el que estaba familiarizada y por el cual rezaba por captar; Olfateó con disimulo y… ¡Si! A Bella le había bajado el período.
Eso le provocó una sonrisa permanente en la cara.
- Te veo contenta, Bella – Le comentó Rose - ¿Tantas ganas tenías de volver a clase? - Le preguntó con tono jocoso.
- En casa me aburría – Ladeó la cabeza en un gesto casi hasta coqueto
- Se te echaba de menos – Le comentó Jake aprovechando el buen humor de Bella.
Bella ni siquiera lo miró. Se giró hacía Alice, que estaba sentada a su lado, como si no hubiese escuchado a Jacob.
- Parece que yo no soy la única que está hoy de buen humor – Le comentó a Alice.
Alice miró hacía Jake algo descolocada; pero ignoró es pequeño suceso y le contestó a Bella.
Jacob se quedó pasmado, pestañeando incrédulo ante el desplante de Bella.
No fue una gran conversación, no se parecía a las de antes, pero poco a poco, todo a su debido tiempo.
Durante el día compartió clase con varios de los chicos, y todos la miraban con una curiosidad extraña en los ojos.
Algo se estaba perdiendo y ahora conocedora de sus secretos, algo la impulsaba a querer estar enterada de lo que pudiera suceder.
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A última hora, tuvo clase con Jacob. Se sentaron juntos, como siempre, pero Bella se pasó el rato ignorando a su compañero de pupitre.
Cuando la clase estaba acabando el profesor Lee les dejó libertad para hablar mientras acababan la tarea con los ordenadores, entonces ahí el chico, aprovechó a hablar con Bella.
- Bella… - la llamó Jake de forma suave y conciliadora. - Me alegro de que estés bien. - Bella frunció la boca - ¡Oye! - La llamó, ¿no entiendo por qué me ignoras así? Concretamente a mí, sobre los demás… - Jake estaba inclinado sobre la mesa, cerca de Bella; sus brazos se rozaban en algunos movimientos.
- ¡No puedo creer que me preguntes eso! - Le soltó girándose de pronto. - Tú tienes la culpa de todo. - Le escupió. Jacob cerró los ojos, suspirando sonoramente. - Encima no te hagas la victima, porque te aseguro que no lo eres en absoluto.
Jacob, al oírla hablar, supuso que Bella estaba refiriéndose al susto del embarazo. Que le estaba dando pie a hablarlo. Supuso mal, por supuesto.
- Yo también soy parte implicada, Bella. Sé que para ti, pudiese resultar más traumático, pero… - Soltó el aire en un suspiro – Al final todo ha quedado en un susto – Le dedicó una tímida sonrisa. Bella frunció el ceño, sin querer entender a Jacob.
¿Le estaba hablando abiertamente del susto del embarazo? ¿Así? ¿De esta forma tan… normal?
Bella cambió su rictus facial, por uno de asombro; porque así se sentía, completamente asombrada por la desfachatez de Jacob.
- ¿Qué estás diciendo, Jacob? - pestañeó intentando serenarse.
- ¡Joder Bella! Sé que estuvo mal lo que pasó entre nosotros, por las formas en las que fueron – Rodó los ojos – Pero no era yo el que pensaba – Bella volvió a abrir los ojos, pasmada – Te sonará a excusa, pero no lo es. El lobo dominó mi raciocinio por completo. ¿Piensas realmente que iba a seducirte, e intentar embarazarte de esa forma? - Meneó la cabeza, intentando sacarse ese mal recuerdo de ella.
Bella se quedó sin respiración; estaba sufriendo un infarto en toda regla.
Entonces el timbre dando por finaliza la jornada escolar, sonó, rompiendo la discusión que comenzaba a desarrollarse entre ellos.
Bella le dedicó una mirada furiosa y a la par, desconcertada a Jacob, el cual suspiró apenado viendo que no conseguía llegar a Bella; hacerla entender lo que realmente había pasado y que ella no aceptaba sus disculpas.
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Entonces, obrando como Jacob, haciendo de Jacob, la interceptó en el aparcamiento al lado de su coche.
El resto de los chicos comenzaban a llegar, y viendo lo que se avecinaba, mantuvieron una pequeña distancia para darles cierta privacidad.
- ¡Bella! - La llamó alzando la voz, haciéndola girarse asombrada - ¡Espera… maldita sea! - Ella lo miró con los ojos como platos. - Tienes que escucharme… No quiero que pienses lo que no es. Eres mi amiga, mi mejor amiga… y quiero que me escuches – Suspiró – No cuento con que me entiendas, por lo menos no ahora, pero debes escucharme.
_ Pero… - Frunció el ceño - ¿Tú quien te crees que eres para hablarme así? Para hablarme de "deberes"… No te debo nada – Rugió encolerizada. - Hiciste lo que hiciste y punto. - Rodó los ojos – Doy gracias a Dios a que no fue a más…Que solo fue un susto, espeluznante - Lo miró de lado con una ceja alzada, transmitiéndole por donde iba su comentario.
- Ya te he dicho que yo no era quien lo pensó ni planeó… - Bella lo cortó.
Arrugó la frente en un gesto de dolor absoluto.
- ¿Lo tenías… Lo tenías planeado? - Le preguntó en un susurro bajo y ronco. Con los ojos cristalinos por lo abiertos que los tenía.
- Bella, lo siento… lo siento muchísimo… - La cara de Jake era un poema, rodeado de un aura de arrepentimiento. - Aunque te cueste entenderlo, no era yo quien pensaba; era mi parte animal. El lobo… - Inhaló una gran bocanada de aire - A él, le gustas. Incluso más que a mí mismo, podría decir. - Murmuró.
Bella pestañeó seguido, aturdida. No sabía qué pensar; estaba desconcertada, atorada.
- Bella… De verdad que lo siento. No fueron las formas. Y lo lamento, muchísimo. Me hubiese gustado que pasase algo entre nosotros, pero por voluntad propia. Voluntad de ambas partes. - Apretó los ojos un instante – Y sin hacer daño a nadie. - Susurró.
Bella se quedó sin respiración; pasmada. Ese último comentario de Jacob fue terroríficamente esclarecedor.
- Edward… - Susurró en un murmullo. Alzó los ojos cristalinos hacía Jake. - Él… Él… - Pestañeó, intentando serenarse. Giró la cara con violencia hacía Alice. - ¿Dónde está Edward?
- Se ha ido… - Bella contrajo el gesto, en uno de dolor, el cual no trató de disimular - La semana pasada. Cuando te pusiste mala. - La voz de Alice estaba tomada por la angustia y la tristeza. Pero una ligera esperanza se abría paso al ver a Bella tan afectada por ese motivo.
- ¿Cómo… Cómo qué se ha ido? ¿A dónde? - Preguntó sobresaltada. Alice inclinó los hombros.
Volvió a girarse, encarando a Jacob.
- Él, supuso que estaba embarazada, ¿verdad? Lo supusisteis todos, ¿no es así? - Hubo un asentimiento general. - Y él, se fue… ¿Por eso? - Todos volvieron a asentir.
Les dio la espalda, agachando la cabeza. Se sentía perdida, ahogada… triste. Sentía que algo le faltaba dentro de su pecho. Pero no podía ser. No podía sentirse así por él… Por un vampiro.
Alice, aunque le dolía ver a su amiga así, sonreía por dentro. Esa reacción en Bella, no era otra que la que causaba el amor que sentía por su hermano.
- Tú – Señaló a Jake con su dedo, volviéndose a él – Tú eres el culpable de todo. De absolutamente todo. - Su pecho subía y bajaba errático. - Si no hubieses perdido la cabeza así… - Sus ojos comenzaron a picar por las lágrimas que llevaba rato intentando contener – Edward se ha ido por tu culpa. - El decir su nombre y esa afirmación en voz alta, fue su punto límite; sus lágrimas comenzaron a caer sin control. - ¿Estás contento? - Gimoteó.
- Bella por favor… No pensé que esto pudiese acabar así… Bueno – Rodó los ojos – No pensaba. En serio, sé que es difícil de entender, pero es así.
- No te entiendo… No sé que quieres decir… - Bella se llevó las manos a la cabeza, negando.
- El lobo no deja de ser un animal, y piensa como tal. Sus instintos son así… animales y primarios. Y el mio me dominó sin poder hacer yo nada. Te repito que le gustas, mucho – la miró fijamente para darle énfasis a su declaración – Y al ver que tenía competencia y yo no hacía nada, tomo el control sobre mí.
Hubo un silencio, no incómodo. Era un silencio de reflexión, de meditación.
Bella intentaba serenarse, intentando controlar los latidos exagerados de su corazón y la respiración entrecortada que le producían las lágrimas.
Necesitaba detener la llantina; debía parar ya.
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- Si tú me lo pides, te lo traeré de vuelta. - Susurró Jake.
No hizo falta esclarecer a qué y a quién se refería.
- Pero piensa las consecuencias de esa decisión...
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Bueno... Bella no está embarazada! Menudo sustito os di, eh? jajajjajaa!
Veremos a ver que decide Bella a la proposición que le hace Jacob.
Besossssssssss!
