¡HOLAAAAA!
Capítulo esclarecedor sobre los secretos "tan guardados" de Bella
Y más cositas...
Espero os guste!
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CAPÍTULO 29
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Durante los siguientes días, entre ellos no se dirigían la palabra ni lo más mínimo. Se ignoraban tan a propósito que algunas veces resultaba hasta cómico.
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El grupo, seguía con los entrenamientos, ya que tenían la idea de que volverían a ser atacados sin tardar. Y de la parejita, pasaban ampliamente; sabían que estaban locos el uno por el otro. Pero no querían reconocerlo abiertamente.
Edward ya lo había confesado cuando Bella se enfrentó a los primeros nómadas en la fiesta de Fin de Año y todos eran conocedores de que se había ido por no poder soportar la idea de que Bella engendrase al hijo de su mejor amigo.
Bella se negaba a confesarlo y lo peor, a reconocérselo a sí misma claramente.
Por eso, el grupo obviaba sus disputas no intercediendo por ninguno de los dos. Solo Alice intentaba hacer razonar a Edward y Jacob a Bella; pero ambos, sin mucho éxito.
Aunque Bella era más que consciente de que sentía algo por Edward; ese era uno de los motivos de que no quisiera dejar a Alice entrar en su mente y a Jasper captar sus sentimientos.
No quería que bajo ningún concepto, sobretodo Alice, se supiera su más íntimo secreto; Uno de ellos.
En el tema de los entrenos, Jasper machaba a Bella más que a cualquiera. Se había echo la firme promesa de que no volvería a suceder lo de la última batalla. Acción que ahogaba a Edward, al verla quedar al borde de la extenuación.
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- ¡Vamos Bella! - Gritaba Jasper cual general. - No puedes permitirte sentirte agotada. Debes sacar fuerzas; has de obligar a tu escudo a dártelas.
- No puedo más… - Sollozaba ella agotada, mientras se agachaba apoyando sus manos en las rodillas, buscando un poco de descanso. Las gotas de sudor le caían por la cara, la cual estaba pálida.
- ¿Crees que el vampiro que te sujetó el otro día por el cuello va a dejar que te pares a descansar? - Le preguntó con tono brusco; enfadado. Bella negó.
- Jasper… tranquilo. - Edward se acercó a su hermano y le apoyó una mano en el hombro, mirándolo serio. Aunque su trato con Bella fuera tosco, no dejaba de estar loco por ella, y sus instintos de protección sobre "su" pareja saltaban sin poder él evitarlo. - Bella está exhausta. - Le murmuró intentando que ella no lo escuchase.
- Edward… no te metas. - Le soltó con cierta brusquedad. - Tú acabas de llegar, no has estado desde el principio viendo como su escudo aumentaba y se potenciaba. Y ha sido gracias a esto; a obligarla, a llevarla al límite. - Suspiró profundo, mientras Edward fruncía el ceño – No podemos arriesgarnos a que vuelva a pasar lo del otro día. A que la atrapen y… - apretó los ojos por un segundo, descomponiéndosele la cara en una mueca de terror. - … en vez de entretenerse hablando, la muerda. Y su vida acabaría en cuestión de tres segundos.
- Deberíamos encontrar una manera en que pudiera ser inmune a los mordiscos – Intervino Bella acercándose a los dos vampiros; aún fatigada, pero con un deje bromista.
- Si… que te conviertas en una vampira. - Le soltó Alice. Bella le sacó la lengua, jocosa.
- Descansa un poco, bebe algo y siéntate un rato – Le dijo a Bella – Luego haremos otro entrenamiento.
No supo decir por qué… pero a Bella se le pusieron los pelos de punta con ese… "otro entrenamiento"
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Bella se quitó el pantalón y la camiseta allí mismo, al lado de ambos vampiros, quedándose en unos shorts y un sujetador deportivo. Respiró profundo hasta que sintió que su escudo la protegía por completo, y se lanzó a las frías aguas del mar de la Reserva.
Edward se quedó literalmente pasmado; por verla zambullirse a las heladas aguas y sobretodo, por verla con esa indumentaria, con tanta piel expuesta.
Por mucho que intentó controlarse, una parte de su anatomía, comenzaba a reaccionar demasiado ante la visión de la piel cremosa y sedosa de Bella.
Piel que ya había probado. Piel que día a día se estaba haciendo una necesidad volver a probar.
"Tranquilo hermanito… O el pequeño Eddy te dejará en evidencia… ¡jajaja! Se te nota el cuelgue a mil kilómetros Edward"
La voz mental de Emmet, hizo a Edward contraerse.
"¡Joder Edward! Si sigues mirándola así, vas a desgastarla..."
Bufó Rosalie con molestia, mentalmente.
Jasper lo miró meneando la cabeza divertido. Pero no le dijo nada. No necesitaba seguir captando los sentimientos de Edward; los sabía de sobra. A parte de que reconocía sobradamente de quien venía cada sentimiento que percibía.
Tras dejar a Bella relajarse con su baño y luego secarse entre los vigorizantes rallos de sol que se colaban entre las nubes, Jasper volvió a llamarla a filas.
Volvió a ponerse la indumentaria de deporte, tapando su cuerpo; acto que Edward agradeció para si mismo.
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- Vamos a practicar el entrenamiento que hicimos con Jake el otro día. - Bella abrió los ojos con terror.
- ¡No! - Gritó sin poder evitarlo. - Jasper, no… por favor. Eso no.
Edward paró su entrenamiento al poder sentir los latidos nerviosos, aterrados, de Bella ante la petición de su hermano.
- Atento Edward… - Emmet se le acercó, apoyando su brazo por el hombro de Edward. - Es algo digno de ver. Es… impresionante.
- Si, hasta que acabo dándole… - Contestó Bella, que había escuchado el comentario – Entonces deja de ser impresionante. - Su voz delataba su miedo.
- Bella… tranquila. Ha pasado tiempo desde aquel día. Estás más entrenada. - La calmó Jake. - Además,no me hiciste tanto daño – Alzó la mano, restándole importancia. Bella le alzó las cejas con reproche.
- Jake… por favor… - le puso ojitos. - La otra vez, como acabas de decir, estaba menos ejercitada, y mi disparo era más leve. Ahora es mucho más fuerte. - Suspiró – Si te diera, podría matarte… Por favor… por favor…
- Jacob, entra en fase. - Ordenó Jasper omitiendo las súplicas de Bella.
Aunque a Jake le rompía el corazón ver a Bella suplicarle así, debía reconocer que ese entrenamiento le hacía saltar la adrenalina. Era divertido y excitante.
- Pero… ¿Qué es lo que coño pasa en ese entrenamiento? - Edward comenzaba a ponerse nervioso al sentir el miedo de Bella.
Ella giró su cara y lo miró con el terror reflejado en la mirada, y el corazón de Edward volvió a la vida. Esa mirada… Aunque fuese por miedo, le recordaba a la Bella de antaño. A la chica divertida e inocente que llegó al pueblo y que con su primer – Hola, soy Bella – lo había enamorado sin remedio.
- Estoy pensando… - Jasper se acarició el mentón, meditabundo. - Edward, ¿qué tal si entras en el entrenamiento? - El corazón de Bella repiqueó, saltándose dos latidos.
- No… ¡Nooo! ¡Estás loco! - comenzó a gritar Bella, al borde de la histeria. - No podré… No podré con los dos. Acabaré hiriendo a uno… - Calló. Calló abruptamente al darse cuenta de lo que había dicho.
Ella se refería al entrenamiento, pero su frase se correspondía perfectamente a la realidad. A lo que había pasado unos meses atrás entre los tres.
Edward y Jacob, que se habían juntado a ella y a Jasper, se la quedaron mirando paralizados, ya que habían escuchado entre líneas.
- Lo haremos despacio. No quiero matar a ninguno de mis hermanos – Sonrió Jasper intentando restarle un poco de importancia al momento un tanto intenso que se había formado. - Incluiremos a Edward ya que no estás familiarizada con él. No queremos sumar más riesgos. - Aclaró Jasper. - Además con él te cuesta más mantener el escudo. No podemos tener ningún punto ciego entre nosotros.
El vampiro se giró hacía Edward y Jacob para, sobre todo a Edward, indicarles cómo sería el entreno.
Una vez explicado, Edward sonrió travieso. Ahora entendía la sonrisa de Jake; era un entrenamiento divertido, vigorizante y sumamente entretenido.
Jasper le dio unas instrucciones a Bella, la cual temblaba como una hoja.
- Comienza a invocar tu escudo, Bella – Ordenó Jasper. - Empezaras con Jake, ya que estás familiarizada con él. Así Edward se hará una idea. - Bella suspiró; dejó de temblar pero sus latidos resonaban como un tren de mercancías. - Jake… ya sabes.
El nombrado entró en fase y salió zumbando escondiéndose entre los árboles.
Bella fue internándose en el bosque, hasta el pequeño claro donde entrenaban y donde habían atacado los nómadas que mataron a la perra, a Lua.
Jasper se quedó internado en el bosque, cerca del límite donde comenzaba el susodicho claro. El resto del grupo, se quedó un poco más rezagado, donde podían observar sin molestar.
- Venga Bella, concéntrate – Le susurró Jasper.
Bella llegó hasta la mitad del claro; cerró los ojos y se concentró en su escudo. En unos segundos una tenue luz comenzó a envolverla.
- Bella… brillas demasiado. Debes bajar la intensidad de la luz. - Ordenó Jasper.
Se concentró aun más, poniendo todas sus fuerzas en ello, para que la luz menguara, sin menguar su escudo. Y a su vez, debía extender sus sentidos para percibir a Jake. Agotador.
Cuando más concentrada estaba, Jacob apareció de la nada corriendo enfrente de ella, con intención de arremeter.
Bella se quitó justo cuando parecía que Jacob iba a embestirla.
Edward, escondido esperando su turno, se congeló al ver la visión. Cuando Jasper le explicó en qué consistía el entrenamiento, no le relató está parte.
"Tranquilo Edward. Debes relajarte; estoy captando tu miedo y me desconcentras para darle instrucciones a Bella. A ella no le pasará nada. Su escudo es algo espectacular. Los débiles sois vosotros entre sus manos, créeme."
Edward miró hacía su hermano con reproche.
"Ya… Recuerdo lo que pasó el otro día con su brazo. Ya te expliqué que lo que le pasa a Bella con su don cuando tu estás cerca, no había pasado nunca. Por eso te he enredado para que te metas en el entrenamiento. Así que mucho cuidado; seguramente su escudo vuelva a desaparecer nada más te acerques."
Jacob intentaba arremeter contra Bella, pero ella se quitaba siempre. Esta parte del entrenamiento consistía en motivar la concentración de Bella y la compenetración entre ellos.
La siguiente parte era la que temía Bella: Forzar su escudo lanzando en contra de Jacob. Ya que su escudo no lanzaba en contra de nadie del grupo, se debilitaba hasta casi extinguirse al reconocerlos como "amigos", pero era una manera de dominar ella su escudo y no a la inversa.
También era un entrenamiento para Jacob, ya que él se entendía con ella, llegaba a ella mejor que cualquier otro, y Jasper consideraba necesario que estuviese en más sintonía con su don.
Ahora con el descubrimiento de que Edward conseguía "desconectar" a Bella, debían practicar para no verse sorprendidos ante una pelea real. Aunque algo le decía a Jasper que si Edward estuviese en cualquier clase de peligro, Bella sacaría toda su artillería en su defensa.
- Bella, ¡Ahora, lanza! - Alzó la voz Jasper, con tono de mando.
Bella abrió los ojos y lanzó… pero su escudo se negaba a remeter.
Jake iba en contra de ella al galope. Si no lo detenía, la arrollaría al suelo.
- ¡Bella! - La llamó Jasper advirtiéndola. - Jacob no pares… sigue corriendo.
Bella se esforzó aún más; estaba concentrada y metida de lleno en el entrenamiento. Así que justo cuando parecía que iba a arrollarla, Bella lanzó una leve ráfaga contra Jake; el cual desvió su trayectoria para evitar que le diese.
Y así continuaron durante varios minutos; Jake intentaba sorprenderla por distintos francos, mientras ella debía controlar tanto el forzar el lanzar en su contra, como lanzar suave.
Edward contemplaba la escena asombrado y maravillado. Entre ellos habían cambiado el entrenamiento por una danza sincronizada y armónica. Eso solo lo hizo sentirse aún más celoso.
"Edward… Estoy captando tus celos… Por favor, no seas infantil. Y no hagas nada extremo. No queremos accidentes, ¿de acuerdo? Piensa que si ocurre algo, Bella se sentirá profundamente culpable." Pensó Jasper, regañando y avisando a su hermano.
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"Edward, tu turno. Yo me meteré en el bosque y te dejaré a ti solo. Cuando Bella vaya controlando nos sincronizaremos para entrar juntos" Jacob avisó a Edward mentalmente.
El vampiro esperó un par de minutos para despistar a Bella y así, que ejercitara el auto control de paciencia y de paso para que descansara ya que estaba viendo que estaba agotada.
De pronto, se acercó a ella; dio un salto largo y luego corrió veloz. Casi imperceptible al ojo humano. Esa era una habilidad propia de Edward: La velocidad.
Se posicionó a la espalda de Bella con un total sigilo y la chica no se inmutaba ni lo más mínimo.
Todos los presentes pudieron ser conscientes de lo que ocurrió a continuación; si se lo hubiesen relatado, sin verlo, no lo podrían haber creído:
El halo de Bella, que aunque era casi inexistente, los ojos vampíricos aún podían distinguir una tenue luz desprendiéndose del cuerpo de la chica, desapareció.
Cuando Edward estaba a menos de tres metros de Bella, la luz cesó. Se anuló, apagándose ipsofacto, dejando a Bella desprotegida por completo.
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Jasper iba a intervenir, pero Alice se acercó a él, posicionando una mano en su hombro.
- Espera… veamos que ocurre ahora. - Le susurró lanzándole una mirada cómplice. Jasper asintió. En el fondo, también sentía curiosidad por lo que acababa de suceder.
Y de pronto…
A Alice le entraron varias visiones de Bella. Claras como el día:
Bella vampira.
Bella y Edward juntos. Juntos como pareja. Besándose.
Pero entre una y otra visión, pudo distinguir que pasaba algo; un acontecimiento que estaba por suceder. Pero lo vio como la nieve en las tv cuando se estropean, lleno de puntitos.
Algo, estaba por pasar. Y ese "algo" enturbiaba las otras visiones, no haciéndolas claras.
Jasper comenzó a captar sentimientos con los que no estaba en sintonía; a parte de ser demoledores por la extrema fuerza de estos:
Miedo – Excitación – Amor – Seguridad
Ambos vampiros se miraron completamente asombrados. Bella se había "desconectado" de una forma que no lo había echo nunca.
- Edward… ¡Edward desconecta el escudo de Bella! Él es su escudo – Susurró Jasper asombrado.
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Edward se acercó a Bella despacio y sigiloso; él había escuchado las palabras de su hermano y eso le dio valor.
Pero a parte de eso, se sentía de pronto, fuertemente atraído a Bella. Necesitaba tocarla, sentirla… protegerla al ser conocedor de que no tenía su escudo.
Lo había bajado para él; por él. Exclusivamente.
Edward agarró por los brazos a Bella, intentando sorprenderla; pero ella ni se inmutó. Los latidos de Bella eran acompasados y tranquilos. Estaba esperándolo.
Y después de tantos meses, por fin, se tocaban. Sus pieles se rozaron en el punto donde Edward apoyó sus manos; y la sensación para ambos, fue inexplicable. Cien mil voltios los recorrieron a ambos.
Edward adquirió confianza y pasó sus manos por encima del pecho de Bella para abrazarla desde atrás, haciendo una jaula. Ella al notar el casi inexistente roce sobre "esa" parte de su anatomía, se estremeció.
Él paró, sintiéndose confundido por el estremecimiento de ella.
- Sabía que estabas cerca – Le susurró ella; Edward contuvo la respiración. - Eres un antídoto con mi escudo. - Sonrió – Y tenías que ser tu… solo tú - Susurró con un deje inconsciente de sensualidad.
Entonces fue el turno de Edward para estremecerse.
El momento era tan idóneo. Tan especial. Tan mágico.
Barreras bajadas. Orgullo fuera.
- ¿Me has perdonado por lo del brazo? - Le puso tono lastimero.
- Sabes que sí… - Bella quería haber finalizado la frase de otro modo, pero tuvo el suficiente raciocinio como para acallar su lengua.
- La frase no terminaba así – No era una pregunta; pero sonó como tal. Bella agachó la cabeza, abatida.
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Dentro del bosque, mientras sucedía esto, Alice y Jasper se contaban sus sensaciones al haberse desconectado el don de Bella por completo.
- Por eso no quería bajar el escudo – Murmuró Jasper fascinado. - Porque sabía que sabríamos que ella está enamorada de Edward. - Sonrió pletórico – Por eso él está inmunizado contra su don. - Relataba entre pletórico y asombrado.
- Jasper… - Lo llamó seria, haciéndolo parar su diatriba. - Algo pasa. - Jasper miró a su mujer y su rictus cambió a uno horrorizado al ver la expresión de Alice.
Aunque ella también estaba feliz por lo que Jasper había captado y por sus visiones, no podía dejar de estar intranquila por esa visión "codificada".
Le relató lo visto a Jasper, sumiéndose los dos en cavilaciones y reflexiones.
- Por eso ella no quería dejarme ver su futuro. Porque sabía que había cambiado. Aunque sigue queriendo ese futuro que tenía planeado, lo desea pero siendo una de los nuestros. Ella quiere, por decisión propia, ser una vampira. - Sonrió Alice – Y por supuesto, la "parejita" acaba junta – Su sonrisa fue aún más amplia – Pero entre esas dos visiones, había otra. Una que me hizo estremecer, Jasper. Algo está por pasar. - Su sonrisa desapareció para dar lugar a un rictus de preocupación extrema.
- Tranquila. Hablaremos con todos para extremar las precauciones. Tú, debes hablar con Bella. - Ambos asintieron.
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Edward y Bella se mantuvieron durante un par de minutos en la misma posición; ninguno se movía. Ambos temían romper el momento tan intenso que habían creado.
Jasper, le hizo señas a Jacob para que entrase en escena. Ese era el momento que había estado esperando; que Bella tuviese su don "anulado" por Edward, a ver qué pasaba.
Jacob se dirigió veloz en contra de Edward y Bella tal como le había indicado Jasper.
- Sigue Jake… - Ordenó Jasper – Bella… - la llamó.
Bella comenzó a invocar su escudo, pero no conseguía sentirlo. Estaba desprotegida, pero aunque debía sentirse agobiada, al saber a Edward cerca, era como un bálsamo de paz para ella; era como si compensara el que le quitara su don.
- Bella… si no lanzas, Jake os arrollara. - Le insinuó intentando asustarla.
Jacob estaba muy cerca de ellos pero Bella no conseguía sacar el halo. Edward consciente de eso, y viendo que Jake cada vez se acercaba más, la alzó en brazos dispuesto a saltar con ella para alejarla del peligro.
Sentía que "su compañera, su pareja" estaba en peligro y reaccionó por instinto.
Justo cuando se disponía a saltar con Bella en brazos, ella, al observar que Jacob estaba a punto de arrollarlos, sintió miedo. Miedo a que hirieran a Edward; y nada más procesar esa sensación, sintió pánico.
Nada más captar esa nueva sensación, ocurrió algo mágico:
El cuerpo de Bella comenzó a brillar de forma cegadora, envolviéndola a ella y a Edward en un halo de luz brillante; una burbuja de luz, que se expandía.
- ¡Alto Jacob! - Le ordenó Jasper, sintiendo miedo a que pudiese ocurrirle algo si Jake tocaba esa burbuja.
Desde su posición, agarró una rama tirada en el suelo y la lanzó en contra de ellos.
La rama se desintegró al instante de hacer conexión con la luz de la susodicha burbuja.
- ¡Dios mio! - Exclamaron todos al unísono.
- Es… alucinante – Murmuró Jasper, completamente fascinado.
- Bella… - Edward la llamó, mirándola en una mezcla entre adoración y asombro – Eres… increíble – Le sonrió, fascinado. Ella inclinó los hombros.
- Estábamos en peligro – Exhaló las palabras envueltas en un suspiro, sin atreverse a posar los ojos en Edward.
- Iba a sacarte de aquí. No dejaría que nadie te tocase un pelo. - Le explicó, con la voz tomada por la emoción del momento, fijando su mirada en el rostro ruborizado de Bella.
- Supuse. Pero ante la duda – Le sonrió tímidamente.
- Nos protegiste ante Jake… Sacaste un nuevo escudo ante él. - Esa era la parte que más le gustó a Edward. - Para que no nos dañara.
- Jake es muy bruto – Sonrió – Nos tiraría al suelo, y nos haría daño. Por lo menos a mí – Se inclinó de hombros. - Y como me tenías sujeta, mi escudo nos protegió a ambos. - Explicó controlando sus expresiones.
Edward frunció el ceño; ligeramente dolido por las palabras un tanto frías de Bella. Pero lo extraño de la situación, era que ella estaba firmemente agarrada a él; había pasado sus brazos alrededor del cuello de Edward y enlazando sus manos, para tenerlo atrapado entre sus brazos.
- Claro… Esto forma parte del entrenamiento, ¿verdad? No hay más motivos que ese. - Le espetó mirándola con suspicacia.
- Cla-claro… - tartamudeo ella. Eso dejó aún más descolocado a Edward.
Sus reacciones no se correspondían con sus palabras frías:,su rubor, el latido acelerado de su corazón, su tartamudeo.
¿Qué es lo que pasa Bella? No te entiendo…
Pensó Edward frustrado.
- ¡Chicos! - Llamó Jasper acercándose a ellos, al igual que el resto del grupo – Ha sido asombroso. ¡Espectacular!
- Bella, tu escudo a evolucionado – Jacob, ya convertido en hombre, se acercó hinchado de orgullo a la pareja. - ¡Es genial! - Exclamaba emocionado.
Edward y Bella se miraron un segundo, hasta que ella rompió la cárcel que había hecho con sus brazos alrededor del cuello de él, dejando caer sus brazos hasta apoyarlos en su regazo.
Edward la bajó al suelo con cuidado, eliminando así, todo contacto físico entre ellos.
Antes de darles atención al resto del grupo, volvieron a lanzarse una mirada cargada de sentimientos. Pero ninguno de los dos, soltó palabra.
Alice, pendiente de sus gestos, más que de otra cosa, capto ese intercambio de miradas, meneando la cabeza en una mezcla entre divertida y frustrada. No quería intervenir entre ellos, pero confiaba que una vez hubiese hablado con Bella, la situación fuese mejorando entre "la parejita".
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Bueno... secretos descubiertos!
Y Edward... el antídoto de Bella. Nueva evolución en su don, protegiéndolos con esa burbuja.
Pero... todas sabemos porque Bella protegió a Edward.. ¿verdad? ;-)
Veremos a ver que pasa cuando Alice hable con Bella... a ver cómo se toma que sus secretos hayan sido descubiertos.
SE ADMITEN SUGERENCIAS!
BESOSSSSSSSS!
