Hola mis guapas!

Aquí estoy con el penúltimo capítulo de esta historia.

Si... por fin llegamos al final de este emocionante fic!

Digo emocionante, porque es el primero que escribo con acción, y dándole a Bella

un papel de "guerrera". Y he de reconocer que me gustó mucho escribirlo y que me

fue más fácil de lo que pensé.

Me da pena que se acabe, pero por otro lado estoy contenta, porque eso significa que pronto

podré comenzar a subir una nueva historia.

No puedo deciros fecha, porque quiero tener más capítulos escritos, ya que mi tiempo de

escritura es limitado.

Después de este testamento... Espero que lo disfrutéis...

.

.

CAPÍTULO 42

.

.

Bella voló por el bosque con todas sus fuerzas. No quería arriesgarse a que fueran tras ella y la regresarán a casa a seguir escuchando otra vez la misma charlita.

No tenía ni idea de cómo llegar a la Reserva, pero esperaba que su desarrolladísimo nuevo olfato la guiara.

Cuando llevaba corriendo un buen rato, un olor que le resultó apetitoso la hizo pararse, y sin más, comenzar a olfatear al aire.

Era sangre… animal. Pero sangre de todos modos.

Era un alce, macho y muy grande.

El sonido de su corazón le hizo ensalivar. Agazapándose y esperando el momento idóneo para saltar sobre él.

En cuestión de un segundo, Bella estaba disecando al animal. Volvió a situarse en modo de caza a la espera de que el resto de la manada, que iba más rezagada, fuese llegando.

Tras unos segundos, devoró a su segunda presa, quedando medianamente saciada.

Pero lo que pudo comprobar era que estaba mucho más calmada.

Y tras esa calma, el cerebro comenzó a funcionarle a otra revolución y a ver las cosas con otra perspectiva.

Los remordimientos de sus actos y palabras de hacía unos minutos en casa de los Cullen… en "su" casa, comenzaron a quemarle el alma.

Nadie merecía sus desplantes ni sus palabras ofensivas; incluso Edward no merecía todo, si mucho, pero no las cosas tan horribles que le había soltado en plena cara.

¿Que ella lo querría por siempre? ¿Qué estaba enamorada de él desde la primera vez que se miraron?

Si. Rotundamente si.

¿Qué él no la correspondía?

Tenía toda la eternidad para asimilarlo y superarlo. Disfrutaría su nueva vida junto a "su familia"; la cual no dejaba de darle muestras de su más que sincero amor.

Meditando eso, fue a paso ligero caminando por el bosque.

Realmente no sabía dónde se encontraba. Todo le parecía igual mirara a donde mirase.

Sí que todo tenía una nueva imagen. Nuevos y espectaculares matices que antes estaba lejos de percibir.

Alzó la cabeza y olfateó el aire, intentando encontrar algún aroma que la orientase.

De pronto un olor fortísimo, como a perro mojado, le inundó el sentido del olfato. Pero tras ese desagradable tufo, comenzó a envolverla otra fragancia; una que le resultaba conocida.

.

"Jake"

- ¡Bella!

No había acabado Jake de pronunciar su nombre, Bella ya se había girado hacia él.

- ¡Jake! - lo llamó con gran sentimiento en su voz.

Ambos jóvenes se quedaron mirándose con tremenda ilusión.

- ¡Vaya!... Estás genial… muy hermosa. - Bella sonrió; dio un paso hacía él, pero se paró en el acto, agachando la cabeza apesadumbrada.

- Gracias Jake - Le respondió tímida.

- ¿Por qué no te acercas? - Le preguntó desenfadado. - ¿Acaso el olor es demasiado desagradable para tu nueva nariz? - Su tono era despreocupado y divertido.

- Creo que, no sería seguro... - Titubeó.

Jacob acortó la distancia entre él y su amiga; se quedó a dos pasos de ella. La miró indicándole lo que iba a hacer.

- Jake, no se si… - Bella no pudo acabar la frase porque los enormes brazos de su amigo la rodearon sin seña alguna de miedo.

- Mi dulce y helada Bella - ronroneó jocoso - Si que estás dura… ¡jajaja! No me vayas a apretar demasiado, yo soy más frágil que tu… por mucho que me moleste reconocerlo - Su tono era amigable y despreocupado, mientras seguía estrechando a la vampira entre sus brazos.

Bella le devolvió el abrazo con sumo cuidado; no podía explicar con palabras la tan agradable sensación de ser abrazada en esos momentos.

- Gracias Jake… - Le dijo ya soltados, mirándose fijamente a los ojos. - No sabes lo que necesitaba ese abrazo; esa muestra de confianza y amistad.

- Lo sé… - Le guiñó un ojo.

- Pero no ha sido un gesto para nada seguro - Lo riñó dulcemente.

- Entonces… Si no es seguro que te acerques a mí… ¿Crees que es seguro que andes sola por ahí? - Su tono seguía igual de jovial, pero llevaba un doble rasero y Bella la pilló al vuelo.

Suspiró derrotada y en cierta forma, agobiada por escuchar lo mismo; solo que con la diferencia de que ahora, saciada la sed, razonaba de otra forma y se sentía mal consigo misma por la forma de actuar con "su familia".

- Jake… - Suspiró - Sé que no lo he hecho bien… me he dejado llevar por un impulso, por un brote de genio… - Apretó los ojos con fuerza. - Pero me llegaban oleadas de información, de sentimientos… y… no pude controlarlos. - Se sinceró con su camarada; con su mejor amigo. - Solo quería verte… poder hablar contigo. Como siempre, me llenas el alma; me haces, de alguna forma que no consigo comprender, razonar de forma correcta - Sonrió.

- Porque sabes que me quieres - Rodó los ojos - No de esa forma - Canturreó con guasa - Pero soy tu chico favorito en el mundo… o por lo menos el segundo - Le guiñó un ojo cómplice.

- ¡Oh, Jacob! - Lloriqueo - Si pudiese haberte querido de esa forma… Qué fácil habría sido todo. - Jake apretó los ojos una fracción de segundo.

Sí. Si ella lo hubiese podido amar… Todo sería sencillísimo entre ellos.

- Jake… Siento haberte dicho eso - Se disculpó al observar ese gesto en su amigo. - Ese gesto indica que aun te duele - Murmuró abatida.

- ¿Qué gesto? - Bella le alzó una ceja, interrogativa. - Claro… ahora ves lo mismo que yo, incluso algo más - Sonrió abiertamente. - Pero tranquila, no pasa nada.

Durante unos instantes hubo silencio entre ellos. No incómodo.

Bella estaba procesándolo todo a su alrededor, y él le daba tiempo de asimilación.

- Demos un paseo. - Le propuso; Bella asintió encantada. - ¡Venga, demuéstrame lo que sabes hacer ahora, señorita vampira - La picó; Bella rió encantada.

Con Jake todo, absolutamente todo era fácil.

- Pero primero, los deberes; luego el ocio - Bella frunció el ceño sin comprender las palabras de su amigo.

Jake sacó su móvil y tecleó.

- Estoy mandándole un what´s app a Edward - Le informó tan natural. Bella inhaló una bocanada de aire. - Bella… ahora eres una neófita, Carlisle te explicó mil veces lo que significa esta etapa y los cambios que se producen. No puedes ir sola por ahí, porque puedes cometer un error fatal, y tendrás que cargar con él por toda la eternidad. - Le explicó muy serio. - No quieren agobiarte, solo quieren protegerte y ayudarte a que pases está fase lo mejor posible.

- Lo sé… pero… es como tener niñera permanentemente. - Bufó. - Es asfixiante; y no quiero moles… - Jacob no le dio tiempo a que terminase.

- ¡Por favor! No digas más esas cosas… Ellos te quieren sinceramente… ¿Todavía lo dudas? - Le preguntó molesto. Respiró profundo para no perder los papeles, y continuó con voz suave - No es ninguna molestia ayudarte. Ellos han pasado por esto, y son los que mejor te pueden guiar. No te pongas digna y déjate ayudar, Bella. - La sermoneó al estilo Jake.

Bella agachó la cabeza frunciendo los labios. Sabía que Jake tenía razón… todos la tenían, menos ella.

Pero no quería ser una carga, era una idea sincera. Estaba horrorizada por el miedo de que ellos se hiciesen cargo de ella por obligación.

En el fondo de su corazón sabía que la querían, pero, ¿cómo para cargar con ella por toda la eternidad?

Y sobretodo, cuando entre ella y Edward comenzasen a darse situaciones de enfrentamientos diarios como antaño.

Otro tema a parte era que a ella misma no le apetecía tener que encontrarse con edward todos los días cuando él sabia que ella estaba enamorada de él, sin ser correspondida.

- ¡Venga! Se acabaron las charlas profundas - Animó Jake para levantar el ambiente algo tristón que se había creado. - Enséñame lo que puedes hacer - La retó mirándola pícaro. - Solo déjate llevar por tus sentidos - le guiñó un ojo.

Bella sonrió traviesa y se posicionó para salir a la carrera.

Jacob entró en fase en un suspiro; Bella se quedó maravillada de contemplar con sus nuevos ojos, semejante espectáculo.

Se lanzaron una mirada de entendimiento y salieron zumbando bosque a través.

.

.

MIENTRAS EN LA CASA CULLEN…

.

- Jacob acaba de mandarme un mensaje - Anunció Edward. - Bella está con él. - Su voz estaba bañada por una seriedad rotunda.

"Edward, no te sientas mal. Ella se siente cómoda y segura con Jacob desde siempre… y ahora, necesitaba distanciarse de tanta charla y consejos"

Jasper, captando los sentimientos confusos de su hermano, prefirió hablarle mentalmente para intentar reconfortarlo.

- Mientras esté con Jacob todo estará bien. - Sentenció Carlisle relajándose visiblemente.

- Sí. Estando con Jake, Bella estará controlada. - Apoyó Esme. - Con él siempre ha tenido un vínculo muy bonito. - Entre ella y Carlisle se lanzaron una dulce mirada.

- ¡NO! - Gritó Edward, haciendo a todos los presentes estremecerse - Nada está bien. Ella debería estar aquí, con su familia. Haber ido con ella a su primera cacería, a que descubriera sus sentidos en la naturaleza… No con… él. - Escupió lleno de rabia y dolor.

- Edward… no tengas celos. Estoy cansado de decirte que entre ellos no existen sentimientos románticos. - Reprochaba Jasper. Rosalie le alzó una perfectísima ceja a su hermano empático. - Bueno… por parte de Jake puede que todavía exista alguno - Rodó los ojos - pero sabe que no tiene nada que hacer, porque ella está enamorada de ti.

- Estáis jugando al gato y al ratón, Edward - Intervino Alice, usando un tono serio y ligeramente enfadado. - Estoy cansada de estas bobadas. Ella está atormentada porque cree que tu no la amas, y tu piensas lo mismo… ¡Es absurdo! - Gritó.

- Ella no me dio tiempo a explicarle nada… - se excusó Edward.

- No pretenderías en serio que ella te diese hoy, justamente hoy, opción a ello, ¿verdad? - Le preguntó Emmet con gran sarcasmo. - Se que hace mucho tiempo, pero ¿has olvidado tu despertar? - Le abrió los ojos - Recuerda lo confuso que te sentiste por días.

- Sí, lo sé… pero yo también estoy cansado de esta situación - miró directamente hacía Alice - Mucho más que tú. - Suspiró. - Debería haber ido a California. Ella no me dejará explicarle lo que ocurrió y el porqué no fui. - Se lamentaba

- Edward, la eternidad es demasiado larga como para que no tengáis momento para explicaros. - Carlisle se acercó a un muy compungido Edward y le apretó un hombro a modo de reconfortarlo.

- En unos días estará más tranquila, y poco a poco se aclimatará a su nueva vida. Ha pasado mucho en muy pocos días. Lo de su padre, la pelea con Amush… y dos días y medio después, despierta convertida en una vampira. Todo eso sin un minuto para explicar, para procesar… - Explicaba Carlisle - Ten un poco más de paciencia. - Edward deslizó la mano por su pelo, en una seña inequívoca de nerviosismo y estrés.

.

.

Horas después, en el bosque...

.

- Bella deberíamos volver. Hace horas que estamos por ahí - Jacob no tenía realmente prisa, pero suponía como deberían estar los nervios de Edward, esperando la vuelta de Bella.

- ¿Ya? - Bella no había sido consciente de todo el tiempo que llevaban fuera. Y le horrorizaba tener que volver a casa.

- ¿Tanto te agobia el enfrentarle la cara a Edward? ¡jaja! - Se rió. - Tranquila, estará tan agobiado por tu tardanza que no creo que te diga nada. - Jake no estaba demasiado seguro de que eso fuese así realmente.

- Ya, pero ahora no existe la excusa de irse a dormir… ¡No duermo! - Gesticuló, sacándole la risa al lobo, que había vuelto a su forma humana. - En serio Jake… No tengo ganas de discutir con él. No porque esté cansada - rodó los ojos - Es un cansancio… extraño.

- Lo sé. Se a lo que te refieres, tienes el alma cansada - Hizo gestos divertidos con las manos para restarle profundidad a su frase - Pero, ahora en serio Bella… Debéis hablar. No tiene porque ser hoy, ni mañana… no te agobies, ¿ok? - Bella suspiró y asintió.

Se levantaron del acantilado donde se habían postrado a charlar y a paso humano para Jacob, se fueron parloteando, riéndose de mil cosas.

Bella ya comenzaba a orientarse por el bosque; lo que parecía algo imposible ahora, en cuestión de unas horas, le parecía lo más fácil del mundo.

Esa orientación la ayudó para distinguir que estaban tan solo a unos cientos de metros de la casa Cullen; de "su" casa. Y su innecesaria respiración se agitó.

- No puedo. Jake, en serio… No puedo - Bella se paró de golpe, comenzando a gimotear.

- Bella… - Jake se quedó de piedra ante la actitud de su amiga, mostrando esa debilidad, incluso cobardía por no enfrentarse a lo que le esperaba en la casa; sobre todo a Edward. - ¡Joder! - Maldijo - No puedo dejarte sola así… pero no puedo llevarte a la reserva. Los neófitos tenéis la entrada prohibida - Bella se lo quedó mirando atónita.

- Era verdad… - murmuró. Jake la miró sin comprender - Me lo dijeron antes de que me fuera, cuando dije que quería ir a la reserva a verte… pero no lo creí. Pensé que era una exageración.

- No, no lo es. Mientras no se compruebe que estás completamente dominada y tienes la sed bajo control, los ancianos no te permitirán la entrada. A ti y cualquier neófito, amigo, por supuesto. - Resopló - Me duele en el alma no poder llevarte, pero siéndote sincero, no creo que pudieras con ello.

- No te preocupes Jake… Lo entiendo. Tu vete a casa, yo prometo no meterme en ningún lío - Sonrió algo forzada - Me iré a algún alto… - Jacob no la dejó terminar.

- ¡Estás loca si piensas que voy a dejarte sola! Y no es solo por que acabes de despertar, si no porque eres mi amiga, mi mejor amiga. ¿Qué clase de amigo sería si te abandonara en una mala noche? - Le codeó el brazo. - Vamos, se un sitio donde podemos pasar la noche tranquilos.

.

.

EN LA CASA CULLEN…

.

- ¡Maldita sea! - Bramó de pronto Edward - ¡NO!

- ¿Qué pasa hijo? - Carlisle se posicionó al lado de su hijo en menos de un suspiro.

- Jacob me ha vuelto a escribir… dice que Bella no quiere volver a casa y que se va a quedar a pasar la noche con ella por ahí. - Suspiró apretando los dientes - Que no nos preocupemos, que todo está controlado.

- Bueno… si está con él… - Esme intentó quitarle hierro al asunto, pero ella también se tornó preocupada.

- ¡Vamos Esme… Por favor! No la disculpes. Ni tu misma puedes disimular el disgusto… la preocupación, o ¡llámalo cómo quieras! de que no quiera volver.

- A mi no me mires - Contestó Alice al ver como Edward le clavaba la mirada - No veo nada. Estando con Jake...

- Además, no sabemos como se habrá visto potenciado su escudo ahora - Comentó Jasper ante el asentimiento de Carlisle.

- Voy a salir a buscarla y la traeré aunque sea arrastrándola por los pelos - Gruñó fuera de si Edward.

- Sí, claro. - Rodó los ojos Rosalie. - Cómo que te lo va a poner fácil. Además, eso solo complicaría más las cosas.

- ¿Y qué se supone que debo hacer, eh?

- Dejarla en paz. Déjala que se aireé, que se relaje… que su mente comience a asumir sus nuevas capacidades y que reflexione. Jacob la aconsejará bien - Carlisle tomó la palabra como patriarca, sentía que debía ponerse con un tono más autoritario para centrar a Edward. - Él la ayudará a volver a casa. - Todos los presentes asintieron.

.

Todos menos Edward, que aunque estaba de acuerdo, no podía evitar sentirse tremendamente mal. Indignado, herido, desprestigiado… rechazado.

Pero lo peor fue cuando durante el día siguiente, recibió dos mensajes más de Jacob:

Uno para decirle que Bella estaba bien, más centrada. Y que se había alimentado.

Y otro casi de madrugada, repitiendo lo de la noche anterior: Bella no quería volver a casa.

.

Al segundo día, los Cullen se reunieron en plan asamblea; había que tomar una decisión sobre Bella.

No estaba obligada a volver, por supuesto, pero debía hablar y ser sincera sobre sus motivos de no querer ir a casa y verlos.

La conversación estaba clara, pero todos sabían que debían ser cuidados a la hora de pronunciarse para no soliviantar a Edward, el cual estaba alteradísimo, rozando la demencia.

.

.

Así que Bella, ¿no quiere volver a casa?

¿Tan angustiada está de hacerle frente a Edward?

O... ¿no volverá nunca?

EN UNOS DÍAS... EL FINAL!

.

ESPERO VUESTROS COMENTARIOS!

BESOS!