HOLAAAAAAAA!

Aquí estoy con la segunda parte del PVP Jacob.

Este, seguro os va a gustar más que el anterior.

Esta vez he tardado menos, eh? En unos días, el siguiente y penúltimo capítulo de este fic.

Disfrutarlo, que esto está llegando a su fin...

CAPÍTULO 45


PVP JACOB (2ª parte)

·

Las llamadas fueron distanciándose en el tiempo; Después del primer año, ya no eran diarias, si no cada ciertos días.

Bella se había ido moviendo por el mundo, y había encontrado a otros de su especie. Aprendiendo con ellos, madurando y encontrando poco a poco su sitio en el mundo.

Como ya no teníamos rutina de una hora y días fijos para esas llamadas, Bella optó por llamarme al móvil; aparato que se convirtió desde entonces en mi fiel e indispensable compañero.

En una de las llamadas, estaba de guardia con Seth, Alice y… Edward.

Nada más descolgar, todos supieron de quien se trataba.

- ¡Holaaa! - Saludó como siempre. Con su dulce y aterciopelada voz; a la que ya me había habituado.

- ¡Hola pequeña vampira! - Le devolví el saludo, mirando fijamente a Edward, el cual tenía los ojos abiertos como platos y un brillo que había perdido hacía meses.

- ¿Qué tal? ¿Cómo va todo? - Preguntó animada.

- Muy bien… Como siempre, sabes que aquí no hay muchas novedades - Sonreí. - ¿Y tu, qué tal? Hacía tiempo desde tu última llamada - Le reproché con tono suave.

- Si, lo sé… Lo siento. Pero estoy muy metida en mis entrenamientos y se me van los días sin darme cuenta.

- El tiempo es relativo, ¿No? - Pregunté con guasa.

- ¡Jajajaja! Si… así es. Por fin lo he entendido y… digerido - Suspiró con alivio.

- Bueno, solo te ha llevado dos años - Mi tono, aunque le lanzaba "pullitas" seguía siendo de buen rollo, y ella lo entendía.

- Si… sé que mi marcha se está alargando - Suspiró - Pero ahora que encontrado quien me ayude de la forma que yo necesitaba… No puedo dejarlo. - Su voz se tornó animada - Te encantaría este sitio, Jake… No dejo de pensar en ti, siempre… - aclaró - pero desde que estoy en... - Ahí la corté. Si Edward sabía dónde se encontraba no tardaría en aparecer allí, y yo me sentí en la obligación de salvaguardar su privacidad.

- Bella… - Ella dejó de hablar ipsofacto. Sabía qué algo pasaba para yo cortarla de esa forma; me conocía bien -. Estoy de guardia con Seth, Alice y Edward.

Al otro lado de la línea se hizo un silencio sepulcral. Por un momento tuve que mirar el móvil, porque creí que me había colgado.

- Ah… - Contestó, con la voz tomada.

Me mantuve callado, dejándola pensar. A ver por donde respiraba sin que nadie la presionara. Era la primera vez en más de dos años que estaba tan cerca de sus dos vampiros favoritos.

Entonces, de repente, Alice comenzó a dar saltos y palmas. Algo había visto.

- Pásame a Alice… Debe estar como loca. - Por un momento pensé que Bella estaba observándonos desde algún árbol. Entonces comprendí que eso es lo que había visto Alice: que ella le iba a pedir que se pusiera al teléfono.

- ¡Bellaaa! - Gritó emocionada. - ¿Qué tal? ¿Como te va todo? ¿Dónde estás? ¿Por qué no me llamas? ¿Cuándo regresas? Te echo de menos…. Muchísimo…. Bueno, yo y todos, por supuesto.

- ¡Jajajaja! Tranquila Alice… - Se notaba la ilusión aún a través del teléfono. - Bien, estoy muy bien. Ejercitándome mucho. Mi escudo se ha potenciado a unos niveles increíbles, y por mi misma no podía controlarlo… - Suspiró - Pero he encontrado otros como nosotros que me están ayudando mucho. - Explicó - Siento mucho no haberte llamado… En serio. Pero, he pensado en ti, todos, todos los días. Sin excepción. - Alice sonreía como una colegiala.

Se mantuvieron al teléfono durante un largo rato. Bella le explicaba como se entrenaba y cómo iba dominando su escudo día a día. También le contaba que tenía el tema de la sangre bastante controlado, pero que aún le costaba a veces el aguantar el olor de los humanos.

Alice también le iba contando cosas de su día a día.

Escuchándolas no parecía que llevaran dos años sin hablar. Su complicidad estaba ahí, inamovible e intacta.

En la casi hora que estuvieron hablando, Bella nunca le dijo a Alice donde estaba. Ella se lo preguntó dos veces, pero entendió que no iba a revelarle su paradero, por lo que no insistió a riesgo de romper el buen ambiente entre ambas.

Tampoco en ese tiempo de conversación Bella hizo ni el más mínimo comentario sobre Edward; ella sabía más que de sobra que él estaría escuchando. Ahora ella tenía sus mismos sentidos, y lo conocía bien.

- No quiero presionarte, pero… tengo que preguntártelo…

- Todavía no puedo regresar Alice. Debo seguir entrenando. Mi escudo es muy poderoso, y puede ser peligroso si no se controla. - Explicó con tono serio - En cuanto lo tenga más controlado, volveré. No te quepa duda de mi regreso, pero no puedo decirte una fecha. - Le aseguró.

- De acuerdo… No volveré a preguntarte más. Sabiendo que tu intención es volver… me vale - Le respondió Alice sonriente. En ese momento sus ojos se encontraron con los de Edward.

- Bella… - Alice dio un paso acercándose a Edward. - Hay alguien que está muerto por saludarte… - No le dio tiempo a decir más.

- Alice… debo colgar… - La voz de Bella se tornó ansiosa y apresurada - Saluda a "todos" - recalcó levemente esa palabra - Y diles, sobretodo a los que no están ahora escuchando - Soltó una risueña carcajada - que les echo mucho de menos y que tengo muchas ganas de verlos. Y por favor… dale un saludo especial a Carlisle. Dile, que estoy cumpliendo a rajatabla la promesa que le hice hace tiempo.

- Por supuesto Bella, se lo diré y… mandaré tus recuerdos a todos los que no escuchan… ¡jajaja!

·

A partir de ese día, supe por Alice y por Edward, que Bella llamaba a su "hermana" de tanto en tanto.

No eran tan seguidas como lo hacía conmigo, pero la comunicación comenzó entre ellas.

También supe que había llamado alguna vez puntual a Carlisle. La propia Bella me lo dijo en alguna de nuestras llamadas.

Coincidiendo con la "reconciliación" entre Alice y Bella, me gradué en el curso que había iniciado de mecánica.

Unos meses después, con la inigualable y desinteresada ayuda de los Cullen, conseguí montar mi propio taller.

El sueño de toda mi vida, hecho realidad.

Y como un tonto, estaba deseando que Bella llamara para contarle cada avance que hacían las obras.

·

El día de la inauguración, durante casi toda la velada, no pude apartar los ojos de la puerta; sin motivo alguno, me había ilusionado con la idea de que Bella la cruzara para darle la gran sorpresa y estar ahí en un momento tan importante para mi.

El que no me quitaba los ojos de encima, era Edward. Sabía que había leído mi mente, y su rostro era un reflejo del mío propio: Desilusión.

No. Ella no apareció.

Lo que si hizo, fue llamarme esa madrugada.

- ¡Hola Señor empresario! - Me saludó cantarina.

- ¡Ey, pequeña vampira! - Le respondí. Por supuesto no estaba molesto con ella. Yo solo me había ilusionado y yo solo me quite la ilusión.

- Jake… - Su tono cambió a uno dulce pero serio - Se que esperabas que hoy estuviese ahí contigo - ¿Ahora era adivina? - Y de verdad que lo siento… Siento muchísimo no haber estado ahí para apoyarte. Será algo de lo que me lamentaré toda mi vida. - Su dulce voz se descomponía en tristeza a cada palabra que pronunciaba.

- Bella… tranquila. Si que me hubiese gustado que estuvieras… ¡por supuesto! pero no tienes nada que lamentar. Sé que estás lejos, y que aún no te sientes lista para regresar. Me lo has dejado claro en estos días.

- Jake… oyéndolo decir, de tu boca, suena como una mísera y pobre excusa… - Ahora su tono era serio y duro. - Siéndote sincera, podría regresar ya. Puedo hacer una vida relativamente normal entre humanos, tengo alguna limitación, pero…

- Pero no encuentras la forma de volver, ¿verdad? - Quise ahorrarle el trago de intentar decirlo ella misma.

- Si. Ni yo misma podría haberlo dicho mejor.

Cuando se dio lugar aquella llamada, hacía tres años que se había ido. Tres largos años.

·

Cuando por aquel entonces pensaba en ella, era como una bruma. La misma neblina que cubre levemente el mar justo cuando está amaneciendo.

Pero sus recuerdos… Nuestros recuerdos, estaban claros; no los había olvidado, jamás podría hacerlo. El año que había pasado entre nosotros, lo había cambiado todo.

·

Las llamadas desde entonces, se distanciaron, y durante casi un año, me llamaba cada dos meses, o incluso más.

Sabía que se sentía avergonzada por aquella conversación; en la que reconocía que tras más de tres años fuera, ya no sabía cómo volver.

Mantuve esa conversación escondida en mi mente. Lejos de los espionajes a los que mentalmente me sometía Edward.

Durante este tiempo, no solo yo hice cosas. Los Cullen pospusieron su vida durante un año entero esperando el regreso de Bella. Tras pasar ese primer año, comenzaron a activarse; más que nada para que no comenzasen rumores extraños sobre ellos en el pueblo.

Rosalie había estudiado un curso especializado sobre aplicaciones informáticas.

Emmet había hecho un máster sobre arquitectura, ya que la carrera la había acabado hacía ya una década y quería actualizarse.

Jasper también optó por un máster en leyes jurídicas, para potenciar la carrera de derecho que también había concluido hacía muchos años.

Alice tampoco quiso estudiar otra carrera, ella quería esperar para ir con Bella, por lo que optó por cursos especializados en diseño de moda y asesoramiento estético.

Edward… Él tampoco quiso estudiar en la universidad, así que estudió solfeo. Aunque sabía más que el propio profesor, se apuntó para sacar la carrera musical. También quería actualizarse.

Esme y Carlisle seguían con sus papeles de padres y de matrimonio ejemplar (eso no era ningún papel)

Aunque Carlisle si que se ausentó un tiempo para dar unos cursos en Dartmouth. Él también necesitó de distracciones para sobrellevar la marcha de Bella.

Sabía que la quería mucho, pero nunca, hasta ese momento, fui consciente de cuanto amor sentía por ella. Para él, la marcha de Bella y su falta de confianza en él como tutor en su nueva vida, fue un tremendo mazazo. Podría decirse que lo sintió tanto como Edward, solo que con distintos sentimientos.

·

Cuando se cumplieron los 4 años sin Bella, estaba deseando que me llamara para contarle un nuevo e increíble suceso en mi vida.

Por ese entonces, las llamadas volvieron a sucederse con más asiduidad entre nosotros.

- ¡Hola Jake! - Me saludó como siempre. Me sorprendió su llamada porque hacía menos de dos semanas desde la última.

- ¡Hola pequeña vampira! - Respondí siguiendo nuestra costumbre. - No esperaba tu llamada tan pronto, pero estoy encantado. - Notaba mi propia voz alegre e ilusionada. - Tengo algo que contarte. Estaba deseando que llamaras para decirte. - Chapurreaba acelerado.

- Me alegro de sorprendente - notaba la sonrisa en su voz - Yo también tengo algo que decirte… pero… empieza tu. Dime… ¿Qué ocurre que te noto tan exaltado?

- He conocido a alguien - Le solté sin rodeos. Estaba como loco por decírselo - A una chica, - aclaré con tono bromista - En el taller. Se quedó tirada con el coche cerca del pueblo y la grúa le trajo el coche a mi taller. - Le contaba casi sin respirar - Fue… un flechazo en toda regla… ¡Que romanticón suena eso! Si Edward me escuchase… ¡jajajaja! - Lo solté sin pensar; sin ninguna mala intención.

Según lo dije, callé ipsofacto. Entonces fue cuando me di cuenta de que Bella se había quedado muda.

- ¿Bella?... ¿Bella, sigues ahí?

- Sí, sí… perdona. Estaba escuchándote y… - calló un segundo - debes estar muy ilusionado para haber nombrado a... Edward. - Se trabó un poco al pronunciar su nombre. - No lo habías echo nunca en estos cuatro años. - Aclaró lo que yo ya sabía.

- Perdona… No quería incomodarte, a sido algo inconsciente. - Noté que sonreía a través de la línea - Y sí… Estoy muy ilusionado. Pensé que no volvería a pasarme algo así con una chica desde… lo nuestro - solté con cierto cuidado. - Está vez, si es la elegida… La imprimada por el hombre y por el lobo. - Notaba mi voz radiante de felicidad de poder contarle eso a ella… a "mi Bella". - Llegué a creer que nunca llegaría a conocerla, que había perdido mi oportunidad en el amor… contigo… -

- Me alegro Jake… mucho. En serio. Espero que sea merecedora de ti, y de tu linaje. Merecedora como yo no pude. - Su última frase fue casi un susurro. El cual me dejó de piedra. - Claro que existiría la mujer que te enamorara de verdad, y que te correspondiera. - Su voz era suave, delicada.

Aunque no dudaba de su sinceridad, había algo en su voz, en el trasfondo, que me sonaba raro. Algo pasaba. Algo le pasaba, o acababa de pasarle a ella; justo tras soltarle todo mi relato.

- ¿Qué ocurre Bella? Sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. Hoy y siempre. - Recalqué - Da igual que me haya enamorado. No es una sustitución - Aclaré. Necesitaba hacerlo - Tú siempre serás especial. Aunque quiero aclararte que desde hace mucho tiempo he asimilado que nunca serías mía de la manera en que yo quería. Tu corazón tenía dueño y ese no era yo. - Suspiré y alegré mi voz. - Pero sé que yo soy especial para ti, - noté como ella sonreía - somos los mejores amigos, y eso no lo cambiará nada.

- No Jake… Eso jamás podrá cambiar. - Su voz seguía rara. - Promételo, Jake. Prométeme que no dejarás que nadie cambie lo nuestro - De pronto su voz parecía desesperada.

- ¡Por supuesto Bella! Sabes que te quiero muchísimo… No dejaría que nadie deshiciese nuestra amistad, aunque me haya imprimado; eso no quiere decir que no pueda querer a nadie más… Pero, ¿Bella, estás bien? - Le pregunté ahora ya si preocupado.

- Si, si… claro que estoy bien. - Su voz sonó más animada, pero no se escuchaba sincera del todo.

- Y tu… ¿Qué me querías contar? - Recordé al principio de la conversación que ella también tenía algo qué decirme. Preferí cambiar de tema.

- Bueno… creo que no es tan interesante y… ¡flipante! - reímos - como lo tuyo. Hoy he conseguido controlar mi escudo plenamente por vez primera.

Me estuvo contando su hazaña, pero había algo extraño en su relato. Hablaba como si estuviera recordando algo que ya había pasado.

Y su voz, no era animada como debiera… Tenía un trasfondo poco natural. Triste.

Y lo más extraño de todo… Ella no preguntó nada sobre la chica. Absolutamente nada. Ni cómo era, de dónde, cuántos años tenía, cómo se llamaba… ¡Nada!

·

Tras esa llamada, pasaron casi cuatro meses sin señales de Bella. Nada. No supe nada de ella. Fue como si el mundo se la hubiera tragado.

Supe que a Alice si que la había llamado, pero que no había preguntado por mi. Para nada.

- Jake, ¿Por qué me preguntas si te ha mencionado? - La cara de mi amiga vampira era la sorpresa en estado puro. - Si a ti es al que llama más a menudo.

- No sé… Creo que se ha molestado cuando le conté sobre Chloe…

Le relaté con pelos y señales mi última conversación con Bella. Pero quien me dio la respuesta fue quien menos esperaba:

Edward.

- Ella se ha sentido desplazada. - Respondió haciendo acto de presencia entre Alice y yo - Aunque ella no te ame, - Recalcó mirándome con cierta arrogancia - si te quiere de un forma muy especial. - Explicó. - Y ha sentido que ha perdido su lugar privilegiado contigo. - Frunció la boca, dando a entender que seguía sorprendiéndole la complicidad entre Bella y yo.

- ¡Eso es una chorrada! - Contesté exaltado - Y tengo claro que ella nunca me amó como a tí - Edward apretó los ojos y respiró profundo; se lo había dicho con la única intención de herirlo, al igual que él con su afirmación anterior. Respiré para serenarme; discutir entre nosotros no solucionaría nada - Ella siempre será… ella - murmuré de pronto abatido. En aquel preciso momento comprendí que Edward tenía mucha razón. - Debí decírselo de otra forma… No pensé que ella se pudiera sentir así… - me maldije. - Sé que se alegró sinceramente, pero no tuve en cuenta sus propios sentimientos; como se sentiría al decirle que de una forma romántica, alguien había ocupado mi corazón; que me había imprimado. - Bajé la cabeza triste - Que otra, había conseguido lo que ella no pudo.

- Jake… - Alice se acercó y me acarició un brazo - No te tortures… Sabes que ella nunca te quiso de esa forma, - Suspiró - Fue la atracción por tus genes… Ella de quien se enamoró… - Alice calló en el acto, mirando de reojo hacía su hermano, el cual contrajo el gesto.

Se hizo un silencio, que ayudó a aligerar el momento un tanto intenso que se había formado para Edward.

- Ella - Volvió a tomar la palabra Edward - Te tenía de puerto seguro, y ahora… bueno. Ahora está Chloe. Sabe que no será lo mismo entre vosotros - Las explicaciones de Edward eran claras. Ahora lo veía.

- Ella te contó un embuste. Tiene el escudo controlado desde hace meses - Explicó Alice; yo abrí los ojos pasmado - Creo que te iba a decir que tenía pensado volver… que tenía una fecha.

- ¿Yo he echo que la retrase? - Pregunté alzando la voz - Pero si es lo que más deseo en este mundo. Que ella vuelva - Mi voz se hundió en la última frase.

Aquello me dejó echo polvo. Rememoré aquella conversación mil veces, y cada vez estaba más claro.

Ella se sintió desplazada.

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Después de tantos años sabiendo que mis sentimientos por ella seguían teniendo un trasfondo romántico, de golpe y porrazo le suelto que me he enamorado de otra… Aunque no me amara, tal y como había dicho Edward, ella me tenía ahí de una forma especial y yo no tuve en cuenta eso.

Cuando a las pocas semanas me llamó, vi a Dios. No le mencioné nada sobre lo que habíamos hablado entre Alice, Edward y yo.

Pero si le dejé claro que ella seguía siendo mi chica especial. Por siempre lo sería.

Se que le alegró que se lo aclarara porque a parte de preguntarme por "mi chica", por Chloe, las siguientes llamadas no distaron tanto en el tiempo.

- ¡Hola Jake! ¿Cómo va todo?

- ¡Hola pequeña vampira!

- Cuéntame… ¿Qué tal con Chloe? - Preguntó risueña - ¿Cómo le va en el fabuloso Forks?

- Bueno, ella se está adaptando mucho mejor de lo que esperábamos. - Sonreí con cierta burla - Lo lleva bien porque sigue impartiendo alguna clase en Port Ángeles, así que no está instalada aquí de forma permanente. El problema será cuando ya tenga la plaza aquí, en Forks… Veremos a ver como se lo toma. - Suspiré.

- Tendrá a las chicas y a Alice para hacer día de compras… Y para entonces, también estaré yo - Sonrió; y yo imité su gesto. - Entre todas se lo haremos llevadero. Ella te ama y podrá con el cambio. Si ha digerido que eres un licántropo, y tu familia allegada son vampiros… Podrá con todo, ¡jajaja! - Ambos acabamos riendo.

- Eso espero, que tu también estés. Chloe está como loca por conocerte. Menos mal que la imprimación anula los celos, si no, te odiaría sin tan siquiera haberos presentado… ¡jajaja! - Reímos - Porque hablo más de ti, que de cualquier cosa.

- Me alegra saber eso… - Rió, con voz chistosa. - Y cambiando de tema... ¿Seguís entretenidos con esos nómadas? - preguntó chistosa.

En la última llamada, le había relatado que teníamos un clan de cinco nómadas que nos estaban dando problemas por los alrededores.

Uno de ellos tenía un extraño don, una especie de escudo que no nos dejaba dar con ellos. Un camuflaje. Tras varios meses comenzaron a acercarse al pueblo y sus inmediaciones; las muertes ya eran preocupantes y tenían a la gente asustada.

- Nos vendría bien cierta vampira con un escudo todopoderoso - Reí; ella me acompañó.

- Al final me obligareís a adelantar el viaje para salvaros el trasero… ¡jajaja!

- Pues no estaría nada mal… Creo que les comentaré a los otros que nos dejemos vencer, para ver si así vuelves - mi voz seguía de broma, pero ella sabía que en el fondo se lo decía enserio.

- Lo sé Jake… Sé que llevas más en cuanta mi exilio que yo misma, ¡jaja!

·

Y hoy, justamente hoy, que se cumplen 5 años exactos de su marcha, ocurrió algo que me hizo rememorar todo ese tiempo. Hacer balance de estos cinco años de ausencia.

Tumbado ahora en mi cama, los recuerdos me invadieron y vinieron a mí uno tras otro.

Porque quien iba a imaginarse la sorpresa que tendríamos en nuestro último enfrentamiento a esos nómadas esquivos….

·

·

Hola, hola!

Nuestra Bella se le ha alargado el tiempo de reflexión, eh?

Y en Forks ha habido cambios durante estos años... Sobre todo Jake, que se ha imprimado!

Bella se ha tomado la noticia un poquito mal...

¿QUE OS PARECE COMO SE HA TOMADO BELLA LA NOTICIA?

¿CONSIDERAIS QUE JAKE HA SIDO UN PELIN BRUSCO?

¿O SUS CELOS SON UN TANTO ILÓGICOS?

ESPERO VUESTROS COMENTARIOS!

BESOSSSSSSSS!