Holaaaaaa!
Aquí estoy... no os estoy haciendo esperar mucho.
Como veis, estoy incluyendo varios capítulos de más, para no darle un final "drástico",
si no más elaborado y lleno de detalles que gusta leer, sobre todo al final de un fic.
Pero si que estamos en plena recta final. Estoy se acaba chicas...
- Os dejo con un gran capi... Disfrutarlo!
CAPÍTULO 47
·
Tras cinco largos años de ausencia, e intentando no dejar ver los nervios que carcomían sus entrañas, tenía a su familia, a sus amigos, a sus... camaradas, delante de ella; y no podía sentirse más feliz y más completa.
En ese momento fue consciente de lo mucho que los había extrañado y, de que había dejado pasar demasiado tiempo.
También fue el instante en que decidió firmemente que no volvería a dejarlos; nunca.
·
- ¡Hola familia! - Mostró una cara dulce y angelical. Intentando dejar ver tranquilidad, la cual estaba lejos de tener; pero, aunque era muy joven, su autocontrol era excepcional.
- ¿Bella? - Alice tuvo que preguntar en voz alto, lo obvio, porque no se creía que su amiga, "su hermana" estuviera delante de ella.
Edward abrió los ojos como platos; él tampoco podía creerse que a seis pasos de sus narices estuviera la chica que le robó el corazón y el alma.
- Si… soy yo. Creo que no he cambiado mucho en estos cinco años… - Puso los ojos en blanco, en un gesto muy de la "Bella humana" - O por lo menos ese, debía ser el trato, ¿no? - Sonrió y alzó las cejas, divertida - varios de los presentes no pudieron evitar soltar una risita.
- Hija… - murmuró Carlisle visiblemente emocionado.
- ¡Oh, Dios mío… Estás aquí! - Gimoteó Esme.
Todos se habían quedado en shock. Nadie se atrevía a moverse; casi por miedo a que fuese un espejismo y Bella no estuviera allí de verdad.
Pero Carlisle, siempre la voz de sabiduría y el saber estar, tomo las riendas de la situación.
A la vez, Carlisle y Bella, recortaron los pasos que los separaban, pasando entre el resto del grupo, que les hizo un pasillo, y se fundieron en un sincero y sentido abrazo.
- Gracias al cielo que estás aquí… - Murmuró emocionado el patriarca, apretándola contra su pecho en un abrazo cargado de sentimientos. - ¡Cuánto te he echado de menos! Pero sabía que volverías… - Suspiró con una sonrisa tierna - Eres igual de inconformista que fue Edward de joven… Os parecéis hasta en eso - Él rodó los ojos simpático y ella no pudo evitar tensarse ante la mención de ese nombre. - Mis chicos rebeldes… - musitó. - Por fin estamos todos juntos. -murmuró emocionado. Cuántas veces había imaginado este momento; su alma familiar y pura estaba triste al sentir a su familia incompleta sin Bella. Y ahora no podía sentirse más dichoso.
Nombre que tenía cuerpo, el cual Bella sabía que la estaba mirando, ya que lo tenía a cuatro pasos escasos y sentía sus ojos clavados en ella.
Pero debía reconocer que era débil; débil de posar sus ojos en Edward, porque no estaba segura de si misma; de la reacción que pudiera sufrir al tenerlo delante.
- Siento mucho lo que pasó… Cuando desperté - Rompieron el abrazo para mirarse a los ojos - Vosotros solo queríais ayudarme y yo me puse como una loca - Rodó los ojos, con mala cara, inclinándola hacía el suelo - No os merecíais semejante desplante… - Carlisle la hizo callar; no podía seguir escuchando las lamentaciones de su hija pródiga.
Le dolía ver como se martirizaba, y él entendía perfectamente los motivos de Bella para irse. Cuando él se convirtió, también necesito de mucho tiempo a solas para reflexionar y serenarse.
Por lo que, con su dedo índice le alzó la cara para que volviera a mirarlo.
- ¡Shuu, Bella! Ya está… No tienes que justificar nada. En el fondo, todos sabíamos que necesitabas irte. Necesitabas tiempo - La miró con una gran comprensión. Bella agarró la mano de Carlisle con fuerza y anhelo, y suspiró.
- ¡Si! Si debo dar explicaciones. - endureció el tono, como castigo a sí misma. - No fueron formas de irme. No fui justa con vosotros. - Carlisle y Bella seguían unidos por sus ojos, que no se separaban los unos de los otros, y de la mano que ella aferraba como un salva vidas - Pero creeme que entonces, ninguno podíais ayudarme. No en la forma en que lo necesité en aquel momento. - Volvió a suspirar. - Pero puedo decirte que tienes amigos muy leales en el mundo. - Le sonrió cómplice. Carlisle abrió los ojos con sorpresa - Solo hizo falta decir que era tu hija para que me colmaran de atenciones y se esforzaran en ayudarme con mis impulsos y sobretodo con mi escudo. Me torturaron horriblemente con sus dones, pero… valió la pena. Gracias ella, estoy aquí y… bien - Sonrió triunfal.
- Estuviste en el Amazonas, ¿No es cierto? Con Zafrina, Senna y Kachiri - Indicó con ilusión infantil en la mirada. Bella asintió con el rostro lleno de dulzura - Ellas son las únicas que se me ocurren que pudieran ayudarte tal como lo explicas. - Bella sentía rodando los ojos.
El silencio era sepulcral en el claro de la playa, en la "Zona Bella". Solo se oían las respiraciones nerviosas de los lobos y Jake.
Todos se habían quedado enmudecidos, tanto por la sorpresa como por respetar ese momento entre Carlisle y su recuperada hija.
Pero había una diablilla que pronto se cansó de guardar la calma:
Alice dio un salto y comenzó a gritar llamando a Bella, dándole a entender a su padre que le tocaba a ella abrazar a su recuperada hermana, y que los temas sensibles ya habían acabado.
- ¡Bella, Bella, Bella…! - Gritaba y gimoteaba. - ¡Cómo te he echado de menos! No te haces una idea… Nada ha sido lo mismo sin ti. - Disparaba palabras a una velocidad de vértigo.
- Yo también te he echado de menos… muchísimo. - Tras un emotivo abrazo, se separaron para mirarse a los ojos - No he dejado de pensar en ti ni un solo día. ¿Me crees verdad? - Bella la miró fijo a los ojos, dándole la intensidad que pretendía. Alice asintió con la mirada emocionada.
- ¿Cómo has conseguido bloquearme? Jasper te olió - Se giró al nombrado - Pero desapareciste, y yo ni siquiera te vi. - Preguntaba gesticulando, extrañada.
- Habrá tiempo para explicaciones, pero solo te diré que tengo un escudo muy, muy potente - Le alzó las cejas, ante una sonrisa pícara de Alice. Giró la cara para mirar directa a Jasper - Siento mucho el golpe de antes, pero, estuviste a punto de estropearme mi entrada triunfal, como dijo Jake, - al cual guiñó un ojo cómplice y este le devolvió una sonrisita - Pero no creas que me tuviste atrapada. Siento sonar prepotente, pero… no tienes fuerza suficiente - le alzó las cejas picandolo.
- ¿Y si yo te atrapara, qué? - Emmet, el cual ya tardaba en hacer acto de presencia, se unió a las chicas y agarró a Bella zarandeándola, a lo que ella estalló en risas.
- Bueno… contigo a lo mejor no puedo - Le sacó la lengua y Emmet le gruñó, en broma, en respuesta.
- Lo que ha sido una pasada es como me has envuelto al vuelo para que cayera así de despacio - Jasper no salía de su asombro.
- Mucho practicar… ¿O crees que he estado estos años de vacaciones? - Alzó las cejas, de forma simpática; era una forma de restarle importancia a sus durísimos entrenamientos.
·
Ya habría tiempo de explicar la intensidad y extremo de las prácticas a las que la habían sometido las chicas del Amazonas.
Y mientras está conversación y saludos se sucedían, Edward seguía a esos seis pasos de distancia de Bella. Se había convertido literalmente en una estatua.
Estaba completamente asombrado de tener a Bella delante de él.
¿Cuántas veces había soñado e imaginado este momento?
¿Cientos, miles, cientos de miles?
Y ahora que se estaba produciendo de verdad, no sabía qué hacer ni qué decir.
Solo podía observar, admirar… devorar, a Bella. Estaba completamente fascinado por ella. Por su porte, su elegancia y su belleza.
·
- Y… - Jasper miró a su hermano de lado, con ojos conspiradores - ¿Edward? - Bella apretó la garganta, intentando mantener la compostura - ¿Sigue bloqueándote? - Bella se encogió de hombros.
- Deberemos comprobarlo en otro momento, porque ahora mismo hay cuatro vampiros, un tanto esquivos, deseando daros caza. - Comentó como tal cosa. Todos la miraron extrañados.
- Cinco - Contestó Jasper.
- No… cuatro. - Replicó ella. - Uno ya ha desaparecido. Intentó esconderse - Rodó los ojos con sorna - Me venía con truquitos a mí - Resopló, exagerando una mueca de soberbia.
- Vamos, que te pilló de camino y decidiste eliminarlo, sin más - Añadió Jake al borde de la carcajada.
- Resumiendo, si. - Meneó la cabeza negando; solo le había bromeado.
- ¡Joder! Nosotros llevamos meses tras ellos, y no éramos capaces a encontrarlos - Gruñó Emmet.
- Pero vosotros no tenéis un escudo como el mío… - Bella le sacó la lengua y Emmet le sacó la bola de su brazo; las travesuras infantiles entre ellos, seguían ahí; inamovibles en el tiempo - A ver… hay que reconocer que su don es bueno. Es un escudo que los esconde, literalmente, de cualquier ojo. Es muy difícil verlos, olerlos o sentirlos. - Explicó. - Solo que bueno, mi escudo anula el suyo. Al que eliminé, no es el poseedor del don; solo que le pasa como a mí, que puedo envolver y proteger a otros. Pero este se quedó retrasado y pude darle caza.
- El truco entonces, era separarlos. - Agregó Jasper. Bella asintió.
- Si, exacto. Pero bueno, yo no necesito que se separe del líder; solo tengo que tener mi propio escudo activo en todo momento. - Rodó los ojos - Aunque lo tengo así prácticamente todo el tiempo - Hizo un mohín con los labios - Ese fue el ejercicio que más me costó de todos. - suspiró con pesadez. - Bueno, - se sacudió la cabeza - El tema ahora es que los otros cuatro están que trinan - Frunció la boca, aguantando la risa - Y por supuesto quieren mataros. - Se inclinó de hombros en un gesto casi infantil.
- Vamos, lo de siempre - Emmet le chocó el hombro a modo de camarada.
- ¿Sabes cuales son sus objetivos? - Preguntó Carlisle, descolocando a Bella - Me refiero si te pudiste enterar de cuál es su finalidad para llevar meses jugando con nosotros. - Explicó el patriarca.
- ¡Ah! No, la verdad… Yo no leo mentes… - guiñó un ojo y sonrió de forma traviesa - Yo tengo mi propio don, no robo dones a los demás… ¡jaja! - Rió de su propia broma.
·
Jake que no perdía ni un solo gesto de Bella, y a Edward lo miraba de reojo, observó como ella solita, suponía que de forma inconsciente, había abierto el camino para que, al fin, cruzaran palabras entre los dos. Entre Bella y Edward.
Y debía reconocer que estaba ansioso como una colegiala por ver qué pasaba cuando, al fin, sus miradas se encontraran.
Él no era el único que estaba pendiente de ellos; Alice no les quitaba ojo a ninguno; deseosa de que ese momento llegara. El momento en que se miraran a los ojos.
No hizo falta esperar mucho. Tras el último comentario de Bella, por fin, pasó:
Edward y Bella se miraron. Fijo a los ojos. Tras cinco eternos años. Después de acabar de la forma tan atroz que tuvieron de "despedirse".
Y las chispas, saltaron.
Su conexión, su feeling, seguía ahí; impertérrito en el tiempo. Incluso más fuerte y poderoso que antes, ya que ahora ambos, eran de la misma condición y poseían la misma fuerza.
Se miraron por unos segundos, fijamente a sus iguales de dorados orbes. Ambos estaban serios, pero mantenían una mirada limpia; sin reproches, ni enfados. Por supuesto ocultando cualquier atisbo de sentimiento entre ambos.
No era cuestión de orgullo, era simplemente autoprotección ante el otro.
Pero cuando entre dos personas, existe un amor tan fuerte y sincero, los ojos, al final, siempre acaban delatando a su dueño.
Tras unos instantes, podía verse un destello de dulzura en los ojos de ambos vampiros, mientras se admiraban mutuamente. Y por supuesto, por mucho que intentaban refrenarse, su atracción estaba ahí, y sus ojos los delataban sin piedad.
Por lo que tras ese breve instante mirándose, a la vez, quitaron la mirada del otro.
No podían permitirse delatarse vilmente, sin saber qué sentimientos albergaba la parte contraria.
A su alrededor, se hizo un silencio cargado de sentimientos. Nadie se atrevía a romper tan intenso momento.
Todo el grupo esperaba alguna muestra de afecto. Aunque fuese simplemente un saludo, un gesto de bienvenida, pero ninguno hizo ademán de hacer o decir nada.
Tras unos instantes, la postura corporal de Bella cambió a una más tensa, alertando a Edward.
·
- Edward… Están cerca. A unos cuarenta metros. No quieren acercarse más por si los descubrimos. - Pensó Bella, mirando fijamente para Edward. Él asintió.
- Alice… - la llamó Bella. - Acércate. Te cubriré con mi escudo y te dejaré ver. - Alice se sorprendió de principio por la sugerencia de Bella, ya que ella, en el pasado, nunca la dejaba entrar. Pero eso era ahí… en el pasado. - Tranquila… - La miró con intención - No sentirás nada… Lo más seguro es que te entren más visiones, porque una vez estés rodeada, notarás un sentimiento de más fuerza… Él, potenciará tu don. - Alice asentía alucinada.
Alice, de forma casual, se acercó a Bella para no alertar de algo raro a los nómadas, por si los estaban espiando.
En cuanto ambas vampiras estuvieron a dos pasos, Bella, sin gesticular en ningún momento, envolvió a Alice en un discretísimo halo de luz.
Tan pronto como estuvo protegida, tal y como le había advertido Bella, visiones fortísimas comenzaron a entrarle a Alice:
Varias visiones eran de los miembros de la familia, nada importante. Pequeños atisbos de decisiones futuras.
A Bella entre ellos, en distintas situaciones.
Una donde salía ella misma, eligiendo universidad con Bella… Esa era relativamente pronto.
Algunas de los lobos (visiones que no solía tener porque sin poder evitarlo, los lobos bloqueaban el don de Alice).
Vio la boda de Jake, muy próxima, y a Bella a su lado, como su madrina.
Por fin, observó los rostros de los cuatro vampiros nómadas, y como morían con la ayuda de Bella. Pero por el medio se cruzaba Edward, y acababan discutiendo…
Tras eso, tuvo otra visión, clara y fuerte de ellos dos.
La cortó porque no sabía si quería saber el final. Pero lo que le quedó más que claro, era que Bella no volvía a irse.
·
- ¿Te has cansado de fisgar? - Le preguntó Bella mirando al frente, de forma despreocupada, pero con una sonrisita divertida en los labios.
- Por un rato, creo que si… - Murmuró intentando ocultar su congoja. Jasper le alzó una ceja; él había captado sus extraños sentimientos. Incluso Bella la miró de reojo.
Se acercó un poco a su hermana y le habló bajito; aunque era plenamente consciente de que todos la oirían, que era su intención real.
- ¿Te has quedado más tranquila? - Alice se giró para mirarla a la cara, con la cara extrañada. - Me refiero a que si has podido ver, en las varias visiones que has tenido sobre mí, - Sonrió maliciosa - que no volveré a irme… sola. - Alice abrió los ojos estupefacta. Todos se quitaron la duda de encima al escuchar eso de labios de Bella. Edward abrió los ojos, sorprendido ante su claridad y sinceridad - ¡Jajaja! Tranquila, no veo visiones, pero imagino lo que has podido ver de mí… Por lo menos lo que tengo decidido - le guiñó un ojo - Sigo queriendo ir a la universidad, a poder ser, el próximo curso. - Carlisle sonrió orgulloso - Y por lo menos tú, me acompañaras, ¿no es así? - Alice sonrió de oreja a oreja, asintiendo como una loca con la cabeza.
- No lo dudes. - Ambas se lanzaron una mirada de entendimiento.
Pero Alice no comentó nada de la otra visión, en la que salía de protagonista Edward.
Lo que si relató, con la máxima discreción, es la visión de los nómadas. En la que averiguaban sus próximos movimientos.
- Ellos pretenden huir ahora. Saben que entre tantos no tienen ni la más mínima posibilidad de victoria. - Explicó la vampira vidente.
- ¿Plan a seguir? - Preguntó Emmet, impaciente como siempre.
- Ir y aniquilarlos - Contestó Bella, lanzándole una mirada de entendimiento a Emmet, el cual asintió con frenesí.
- No… No seáis ansiosos - Jasper meneó la cabeza con fastidio, fingido; - Lo haremos de está forma…
Jasper les explicó el plan a seguir.
Los nómadas se habían alejado de su posición, pero entre él y Bella podrían rastrearlos sin dificultad. Además, estando ella, el escudo del otro vampiro quedaba inservible, por lo que estaban perdidos.
- Edward, Bella… - los llamó. Ambos se giraron desde sus posiciones, las cuales estaban a varios pasos entre ellos. - Mientras no averigüemos como sigues afectando a Bella, - Miró directo hacía Edward - Mantente lejos de ella, ¿de acuerdo? - Edward asintió y Bella agachó un segundo la cabeza.
- Por mucho que disimules - Alice se acercó a ella y le habló lo más bajo que pudo - se que sigue afectándote su cercanía - Le alzó las cejas; Bella inhaló aire - Te hace arder tanto como una hoja en una hoguera… ¡jaja! - Alice tuvo que taparse la boca con la mano para controlar sus carcajadas al ver la cara de pasmo que se le puso a Bella.
La cual miró de reojo hacía Edward, con todo el disimulo que pudo; lo que no contaba es que el susodicho, estaba observándola fijamente.
Al sentirse pillada, giró la cabeza rápidamente, cortando así, la visión con él.
·
Por supuesto que le afectaba… no como una hoja en una hoguera, sino como un bosque entero en un incendio.
Su sola presencia la hacía recordar la sensación del bombeo frenético de su corazón; tal como hacía cuando era humana, ante la cercanía del vampiro.
Cuando despertó como vampira, estaba tan alterada que casi no se había fijado en él; su recuerdo de aquellos momentos que pasaron juntos, eran difusos en su mente. Pero ahora que lo tenía delante, a tan solo unos pasos y pudo observarlo, más bien devorarlo, fue consciente de lo tan atractivo y arrebatador que era. Y no solo era su belleza evidente, si no el aura de carisma y sensualidad que Edward desprendía. Era enloquecedor. La llamaba a gritos; una llamada descontrolada y casi imposible de controlar.
Con la misma intensidad quería acercarse y alejarse de él.
Edward era poseedor de otro don que solo funcionaba con ella: El de desarmarla por completo, y no solo a su escudo, sino a toda ella.
Ambos se sentían cohibidos con la presencia del otro, sin saber qué hacer.
Aunque la palabra "inseguridad" no entraba en el vocabulario de un vampiro, eran seres con sentimientos; sentimientos que una vez desarrollados se manifestaban de forma fortísima, por lo que podían llegar a abrumarlos; más en el caso de esta parejita, donde su afecto mutuo no estaba siguiendo un cauce normal: Lo habían negado, se habían mostrado a destiempo, se habían dicho cosas horrendas… Todo, ¡todo! menos declarar el amor que se profesaban.
Y ahora ella estaba aquí, había regresado y su intención era quedarse con "su" familia; pero ninguno de los dos estaba seguro de cómo sería la relación entre ellos, ocasionándoles dudas e inseguridades.
A tal nivel que no se habían ni saludado; una simple y corta mirada era todo lo que habían interactuado.
Y no por ganas… Lo que más deseaban era lanzarse a los brazos del otro y besarse; juntar sus cuerpos y sus labios, saborearse, degustarse y recuperar el tiempo perdido. Y por supuesto, no volver a separarse nunca.
En esos cinco años tuvieron mucho tiempo para pensar y reflexionar; para ver de diferentes formas todo lo sucedido durante el año que Bella cursó en Forks hasta su conversión.
Por lo que no había reproches. El enfado tan tremendo con el que Bella se fue, ya hacía mucho tiempo que se había disipado en su mente pero las dudas de ambos, por los sentimientos del otro, seguían muy presentes.
Pero… los tremendos peros, hicieron que nada de lo que deseaban pasara.
Se lanzaron esa breve mirada y una tímida sonrisa y ahí se acabó su saludo.
Con todos los presentes, Bella se abrazó, rió y danzó entre los brazos de su familia y amigos, menos con Edward.
Con la persona que más había añorado.
En las horas muertas, el uno pensaba desesperadamente en el otro. Pero… nada de eso sucedió.
No hubo más tiempo para que la situación se volviera enrarecida, ya que había otros temas de los que ocuparse.
·
Ante una orden de Jasper, todos se pusieron en plan y Bella y Edward dejaron de lado sus dudas románticas.
El plan a seguir no era otro que el de seguir a los nómadas y cuando estuvieran todos juntos, que Edward les leyera la mente, por si había más, y cuáles eran sus intenciones. Una vez descubierto eso, los aniquilarían sin piedad.
Ellos habían puesto su vida patas arriba, al punto de plantearse el mudarse de forma permanente, dejando sus tierras… Su hogar. Y habían matado en el pueblo y los colindantes; segando vidas humanas inocentes.
·
Un capi esperado: "Los saludos".
No he puesto diálogo de la bienvenida de todos, porque se haría interminable... Pero os aclaro: "Bella se saluda con todos, "con todos", excepto con Edward.
También hubo momento para las reflexiones y pequeñas aclaraciones de los sentimientos de nuestra parejita.
Veremos a ver qué pasa con ellos en el siguiente capítulo.
En unos días, más...
Venga chicas, animaros a dejar un coment que este fic se acaba.
BESOS Y GRACIAS PARA TODAS!
