Me siento bien siendo yo misma
En el mundo mágico de Chima todas las tribus de animales viven en mucha armonía, pero a veces el peligro, se encuentra en los lugares menos inesperados, por supuesto, tenían la ayuda de la tribu león pero ellos en esos momentos no podían ayudarlos pues también tenían que cuidar de las orbes de chi que el gran Monte Cavora les ofrecía, y en esos momentos una tribu conocida como la tribu de las hienas, comenzaron a robar las orbes de todas las tribus, pero en todos sus intentos por obtener y robar dichas orbes siempre eran detenidas por una misteriosa enmascarada, nadie sabe ¿quién era ella?, o ¿él porque ayudaba a las tribus?, solo sabían que ella llevaba un traje azul marino con un antifaz color rojo y por supuesto, podía vencer a esta tribu con facilidad, sin embargo todos se preguntaban lo mismo, ¿Quién era esta valiente heroína que los ayudaba?
En los pantanos cocodrilos…
Crominus.- (En su Speedorz) Lagravis te agradezco de que nos ayudes a entregar estas orbes a mi tribu, esas hienas andan por todas partes.
Lagravis.- (En su Speedorz) Ni lo menciones, ya han estado robando cada orbe de chi a cada tribu, Lavertus tuvo que acompañar a la tribu gorila para mantenerlos a salvo del peligro.
Crominus.- Solo espero que no nos encontremos también con la enmascarada.
Lagravis.- ¿Por qué? Ella nos ha ayudado mucho.
Crominus.- Lo sé, pero sabes ella también se está poniendo mucho en peligro, apropósito, ¿Cómo van las cosas con Leona?
Lagravis.- No he hablado con ella desde que mi padre comenzó a darnos lecciones a Lavertus y a mí, la verdad creo que nos hemos… (Siendo interrumpido por una horrible risa conocida) ¡Oh, no! ¡A sus posiciones!
Hirlo.- ¡Vamos mis hienas tomemos el Chi!
En ese instante comenzó la batalla por proteger las chi de los cocodrilos, pero las hienas eran tantas que no podían vencerlas, y cuando Lagravis vio que se llevaban una bolsa con las orbes de chi, decidió seguirlas para recuperar las orbes, sin embargo las hienas ya lo estaban esperando que lo atacaron sin previo aviso, pero justo cuando estas estaban a punto de retirarse, apareció la enmascarada en su Speedorz y comenzó a pelear con las hienas, liberando a Lagravis, quien también combatió a las hienas recuperando las chi robadas, por supuesto después de que las hienas se fueran, Lagravis se acercó a la enmascarada:
Lagravis.- Estoy en deuda contigo enmascarada, has ayudado mucho a Chima, pero me temo que vas a tener que acom… (Siendo interrumpido por un beso de la enmascarada dejándolo atónito).
Crominus.- Lagravis, ¿estas…? (viendo la escena) ah…
En ese momento la enmascarada sube a su Speedorz y sale de ahí rápidamente, dejando confundidos a Lagravis y Crominus, pero por alguna razón muy rara a Lagravis le agrado el beso, mientras tanto en otra parte en una guarida secreta, una águila hembra llamada Elsa, esperaba a sus amigas…
Elsa.- Espero ¿Qué estén bien? (viendo que llegaba la enmascarada junto con la princesa Crunket) Vaya pensé que no llegarían.
Crunket.- (en su Speedorz) Lo sentimos Elsa, pero Leona tenía que salvar a su amado príncipe de las hienas, y para huir de él tuvo que darle un beso.
Elsa.- ¿En serio? Y dime Leona, ¿Tu amor secreto le gusto?
Leona.- (quitándose el antifaz) No estoy segura, pero espero que sí.
Crunket.- Ya debes animarte a hablar de nuevo con él.
Leona.- No es tan sencillo, además que él acepta la idea de que siendo yo una hembra no debe participar en las batallas.
Elsa.- Lo sé, mi hermano me dijo que esa regla jamás existió, pero desde que el rey Linux perdió a su esposa en una batalla, decreto esa odiosa ley.
Crunket.- Lo más molesto de todo es que todas las tribus estuvieron de acuerdo, afortunadamente mi madre no la aceptó, y decidió entrenarnos en secreto.
Leona.- En fin chicas… (Agarrando una espada) empecemos a entrenar otra vez.
Elsa.- Saben me siento bien siendo yo misma.
Crunket.- Sobre todo, cuando ayudamos a Leona a mantener su secreto a salvo, no es así amiga enmascarada.
Leona.- Bueno las tribus necesitan mucha ayuda, y nosotras se las daremos.
