No me pertenece ni el teléfono celular que aun no termino de pagar, menos me va a pertencer Naruto :'v
Cap 6: Sucios secretos y una amante de los dangos
Cuando Naruto despertó esa mañana, el olor a huevos con tocino inundaba la cocina; Naruko coloco un plato a la mesa y algo de jugo de naranja, ella ya estaba perfectamente vestida y con la apariencia de mantener todo en orden, casi parecía un día normal, como los que tenían antes de que todo se haya ido a la mierda y él tenga que integrarse al sistema nuevamente.
El chico bostezó escandalosamente mientras tomaba asiento para comer en silencio, la joven maid no dijo nada al no recibir el habitual "¡Buenos días Naruko-chan!" de su maestro, sabía que él estaba enojado y agotado, y quizá en cierta forma la culpaba un poco por no haberle seguido la corriente en su plan de irse a México a comer guacamole y cantar Cielito lindo.
—¿Cómo durmió? —se aventuró a preguntar sabiendo que por muy molesto que estuviera su maestro, nunca la ignoraría.
Como se esperaba el chico suspiró y la miró.
—volví a tener ese sueño—contesto con cara seria metiendo un gran bocado de comida a la boca.
—¿ese donde Norman Bates lo sorprende en la ducha con un cuchillo mientras está vestido de su madre?—preguntó la chica con la mano en la mejilla en una pose pensativa.
Naruto la miró con horror.
—¡oh, no me recuerdes eso! Estuve tres días sin bañarme por esa maldita pesadilla.
La chica solo sonrió.
—¿qué soñó entonces?
—¿Recuerdas el poema el cuervo de Poe?
—Posado sobre el busto de Palas…
—sí, sí; diciendo nunca más, nunca más como puto disco rayado—la corto el chico antes de que ella se pusiera a recitar todo el maldito texto. Naruto no era un gran apreciador de la literatura, aunque con Naruko como única compañia se le pegaban algunas cosas aunque no quisiera. To be, or not to be, that is the question...
—¿soñó con eso?—preguntó la rubia mayor.
El chico asintió.
—Ahí estaba yo recordando a Leonora cuando llego el pajarraco a joderme.
—Bueno master, eso es menos aterrador que un travesti psicótico tratando de matarlo mientras se baña.
El comentario divertido de la chica no pareció tener efecto, su señor lucia deprimido.
—Naruko, es solo que… me hizo recordar a comadreja, por alguna razón siempre había un cuervo cerca cuando él aparecía, y su cabello era tan negro como las plumas de uno… a veces pienso sobre qué razones tenia para enseñarme el jutsu y porque desapareció, no estoy seguro, pero creo que él era uno de los ambu que asignaron para cuidarme en un principio. No sé qué paso con él. Quiero decir, sé que era un ambu y guardan su identidad en secreto y todo eso, pero solo desapareció como si nada, y… mejor olvídalo, no sé porque lo recordé.
Naruko guardo silencio mientras contemplaba el rostro pensativo de su señor, habían pasado siete años y su señor aún no podía olvidar eso, normalmente el actuaba como di el pasado no existiera, recordar era amargo para él así que lo evitaba. La chica suspiró, Itachi Uchiha no solo se había marchado arrastrando las muertes de los integrantes de su clan, también se había llevado una parte de su señor. Tal vez la primera impresión infantil de tener a alguien a quien admirar o la sensación de cobijo al sentir que alguien te protege desde las sombras, quien sabe. Lo que haya sido Itachi se lo llevó.
Naruko no iba a decirle que su primer héroe, el que lo salvo de ser asesinado de pequeño, es la misma persona que mato a su propia familia, y tampoco iba a decirle que lo hizo siguiendo órdenes de los altos mandos de Konoha; lo último que su joven maestro necesitaba en esos momentos era saber los oscuros secretos que el hokage ocultaba y desconfiar más de todos a su alrededor.
Además se supone que ella no debe saber nada de eso, pero se supone que no debe saber muchas cosas.
Naruko sabia su papel, y ese era proteger a Naruto, no solo de los peligros físicos, también de aquellos que dañaran su corazón.
Ella sabía que en el fondo era egoísta; que si dejó que estuviera años encerrado no fue solo para tenerlo seguro, o porque siguiera ciegamente su voluntad; lo mantuvo solo para ella, para que nadie más entrara a su corazón y le hiciera daño, Naruko sabía que nadie lo cuidaría como ella lo hace, nadie lo entendería como ella lo hace, nadie sería tan cercano a él como lo era ella.
Quizá esa fue la razón por la que alteró el sello de Naru-chan desde un principio, porque no soportaba la idea de que haya nadie más con su rostro, usando su nombre… viviendo la vida que él debía vivir.
…Ko-chan
Naruko-chan
¡Naruko-chan!
La rubia parpadeó.
—¿Qué ocurre maestro?
—te quedaste muy pensativa, ¿también pensabas en comadreja?
—creo que no debería pensar en eso señor, debe concentrarse en el ahora y seguir adelante.
Naruto suspiró.
—supongo que tienes razón, no sé por qué lo recordé.
El chico siguió comiendo bajo la atenta mirada de Naruko.
POV NARUKO:
Ah... seguro ya no puedes confiar tanto en mí ahora que sabes que oculto cosas, te mentí en la cara ¿no?
Tan amablemente me presenté ante ti y te conté la situación de como mi maestro termino así y como aparecimos Naru-chan y yo. Y ahora sabes que no fui del todo honesta contigo.
Quiero que entiendas que todo lo que digo, todo lo que hago y todo lo que calló, es para protegerlo a él, del mundo, de mí, de el mismo.
No saques conclusiones apresuradas, yo adoro a Naru-chan, jamás le haría daño.
En eso siempre puedes estar seguro.
No hay porque tener miedo de mí, he sido más que amigable con todos, me has visto ¿no? He sido gentil.
Solo que uno no puede ser bueno todo el tiempo, a veces hacemos cosas malas de las que nos arrepentimos después, bueno, en mi caso yo no me arrepiento de nada, pero algunas cosas es mejor mantenerlas ocultas de las personas que amamos, no queremos romper esa bonita imagen que tienen de nosotros, ese ideal que representamos.
La vida no se divide en blanco y negro, al crecer lo entendemos, y sabemos que es importante reconocerlo, aun así, cuando tenemos a alguien que amamos y aún es un poco ingenuo e inocente, queremos que piense que en el mundo solo puede haber luz y oscuridad, que te encargaras de mantenerlo siempre en la luz, lejos de los demonios que acechan en el otro lado.
¿Qué hay de malo en alejar la oscuridad de sus ojos?
Los padres dicen todo el tiempo que dejaran a sus hijos aprender de sus errores, pero muchos no se atreve a soltarles la mano por miedo a que se caigan, no pueden evitar verlos como una parte de si mismos, cuando los hijos caen, cuando fallan, cuando se destruyen, es su culpa, por eso a veces quisieran mantenerlos en una burbuja de plastico donde esten seguros; e incluso los padres que de verdad les dan la libertad de equivocarse y se hacen aun lado sólo dando su apoyo, pero no metiendo las manos para levantarlos, ellos tampoco estan libres de ese sentimiento de sufrir a través de ellos.
Amar a veces significa ser algo sobreprotector.
No puedes atreverte a decir que no he sido un buen guardián, una buena hermana, o una buena madre.
Yo solo me preocupo por su seguridad.
Y haré cualquier cosa para cumplir con mi objetivo, guardar secretos, mentir, usar a quien tenga que usar, lastimar a quien tenga que lastimar y matar a quien tenga que matar.
Pero bueno.
No sobre pienses la situación. Recuerda, es una historia divertida, ríete, diviértete.
Olvida lo que he dicho.
Solo olvídalo.
FIN POV NARUKO
Naruto salió de bañarse y miro la ropa nueva que Naruko había dejado en la cama, la chica mayor le había dicho que Kakashi había pasado por ahí muy temprano para decirle que se vería con un nuevo instructor que se encargaría de su entrenamiento físico, que tenía que llevar ropa más acorde a la situación.
"tiene muy poco naranja, pero no está mal jefe"
"¿Qué obsesión tienen ustedes dos con el naranja?"
"¡el naranja es un gran color dattebayo!"
"¡sip!"
Kurama solo rodo los ojos.
La ropa que Naruko le había conseguido era la típica maya ninja, una chaqueta negra con rayas naranjas en las mangas y un pantalón del mismo color, más las sandalias ninjas.
Naruto decidió ponerse una camiseta naranja sobre la maya, para dar un poco más de color.
Se miró en un espejo y ladeo la cabeza como cachorro confundido ante su reflejo.
Parecía un gennin normal, lo que era raro.
"deberías cortarte el cabello jefe"
"pareces una niña"
Naruto lo pensó y tomo unas tijeras de un cajón, abrió la puerta y buscó a Naruko.
Se sorprendió al no encontrarla con su característico uniforme de maid, de hecho, la ropa que llevaba era muy parecida a la de él, solo que en lugar de pantalón tenia puesto un short negro y medias altas del mismo color.
El cabello lo tenía recogido en una coleta alta.
—¿Por qué estas vestida así?
—Descubrí que se acercan los exámenes chounnin aquí en Konoha, por eso la prisa por entrenarlo, quieren que el equipo siete participe, es hora de ponernos serios, maestro.
—ya veo… ¿podrías hacer algo con mi cabello? —preguntó el chico levantando las tijeras.
Naruko no las tomo, en su lugar saco una banda elástica de su muñeca y le ató el cabello igual que el de ella.
—¡No quiero parecer un mini tú!
—oh vamos, se ve lindo
El rubio menor no protesto más.
Para Naruko no pasaba desapercibida esa aura de derrota que envolvía al más joven. No hizo ningún comentario sobre los exámenes y tampoco protestó cuando le entrego el porta-kunai.
Era como si se hubiera resignado.
Naruko sonrió con amargura.
Los dos rubios salieron del lugar, debían reunirse con Kakashi y el nuevo instructor, Anko Mitarashi.
La mujer era considerada por muchos inestable y peligrosa, Naruko sabía que con ella no funcionarían las amables sonrisas y bellas palabras, y por supuesto, un uniforme de maid no intimidaba en lo absoluto.
En el campo de entrenamiento…
—vamos, no es gracioso, deja de reírte Mitarashi.
Kakashi ya estaba harto de la risa histérica de la mujer, no lo dejaba concentrarse en su lectura. Estaba en la parte donde Tsubade confesaba su pasión por Jidaya.
—¡Por kami que es hilarante! ¡él estuvo años haciendo esto bajo las narices del hokage! ¡Le vio la cara al hokage!
—si te escucharan…
—¿Qué? ¿Me degradaran a gennin?
—No, pero quizá prohíban la venta de dangos en konoha.
—si eso pasa me volveré un ninja renegado.
—Algún día terminaras gorda de tanto comer dango
—yo voy a engordar cuando Orochimaru tenga descendencia y colabore con Konoha, lo que nunca pasará—dijo la mujer sacándole la lengua y abrazando su esbelta figura.
Kakashi debía de admitir que eso era demasiado improbable, tanto como la idea de que alguien tan inestable como él algún día se convierta en hokage. Ugh.
Kami lo libre del papeleo.
El jounnin dejo aun lado sus pensamientos cuando la silueta de Naruko-chan y el enano apareció a lo lejos.
La nueva vestimenta no pasó desapercibida para el ninja, que grabó con todo detalle la apariencia de la rubia con su sharingan, discretamente claro.
El negro le quedaba tan bien...
Kakashi no era un hombre religioso en ningún sentido, pero se dijo que esa noche antes de dormir debia agradecer a los dioses por darle tan espléndida visión.
A los dioses del hentai por supuesto.
—¡Buenosdías, Naruko-chan~!—saludó con animo, entonces reparó en la presencia del gennin rubio.—Hola Naruto.
El chico solo hizo un ademán con la mano en forma de saludo.
—¡Eehh, así que este es el mocoso!— Anko apareció detras del chico rodeando su cuello, era difícil saber si lo abrazaba o le estaba aplicando una llave, el punto es que Naruto, ese Naruto, no era muy fanático del contacto físico con extraños por no decir que lo odiaba y no era de extrañar que perdiera el color del rostro ante esa acción.
—Un placer conocerla, señorita Miratashi, soy… "el guardián" por asi decirlo de Uzumaki Naruto—Habló Naruko extendiendo la mano, quizá como un gesto cordial no muy común en la cultura ninja, o como una extrategia para que la mujer soltara a su maestro.
Sea cual sea su intención la mujer soltó al chico, pero en lugar de extrechar su mano se acerco a ella lo suficientemente cerca como para que sus narices se rozaran.
—Vaya, vaya… así que tu eres el clon raro, ¿sabías que ya eres famosa en el Departamento de Inteligencia?
La rubia sonrió.
—no imagino por qué.
—Bueno, cariño, se han abierto 11 casos de los ultimo siete años sobre infiltraciones en la aldea, estamos tratando de determimar en cuales se trataba de ti y cuales sobre algun ninja enemigo, considerando que no seas uno; solo hemos confirmado dos, Hana Higurashi y Yuki Taisho, pero estamos seguros que no son los únicos. De hecho, ya conseguimos el permiso del hokage para interrogarte hoy después del entrenamiento de tu cachorrito.
Naruko no se inmutó, solo siguió sonriendo como quien no tiene nada que ocultar.
—Será un placer aclarar cualquier duda que tengan respecto a mis actividades, señorita Mitarashi.
La ninja de cabello purpura la miró entreserrando los ojos y despues de unos segundos se alejó soltando un quejido
—Aww… esperaba que te resistieras, los interrogatorios por las buenas no son divertidos.
—Si le sirve de consuelo, quiza mienta un poco.
—Bueno eso sería más interesante, no me gusta cuando es fácil, no me permiten jugar como quiero cuando es así.
Las mujeres siguieron mirandose de forma evaluativa.
POV NARUTO:
Espero que Naruko-chan no se meta en ningún problema dattebayo...
—Creo que van a llevarse bien—me habló pelo blanco.
Yo rode los ojos.
Si, si, muy lindo que Naruko-chan haga nuevos amigos y la mamada, pero aqui la cosa es que esa mujer se ve como una loca sádica y para locos y sadicos tengo suficiente con el emo Uchiha.
¡Ese tipo ME ODIA!
"Sasuke-teme no te odia jefe, solo esta frustrado por que no peleas, intenta darle un buen golpe la proxima y vas a ver que se llevaran mejor, así es el teme."
"¿Quién se cree ese tipo, Tyler Durden? ¡Esto no es el maldito Club de la pelea Naru-chan! Entiende, tratar de matarse a golpes no es una forma sana de hacer amigos.
"No eres lo suficientemente hombre, jefe"
"¡Si, no eres divertido!"
"Oh, no te metas bola de pelos"
Este maldito zorro perezoso, duerme todo el día y solo se despierta a joderme la existencia.
¡Cómo se atreve a restarme autoridad frente a Naru-chan!
—¡Eh mocoso, ven acá!
Genial, ahora la loca quiere que vaya.
FIN POV NARUTO
Una vez que Naruto estuvo cerca, Anko volvió a rodearle el cuello con sus brazos.
—Muy bien, mi pequeño renacuajo, tu y yo pasaremos las proximas horas llenos de diversión.
No hace falta decir que Naruto quería huir.
Entonces la pelipurpura señaló a Naruko.
—Y tu, muñeca, te advierto que yo no soy tan indulgente como Kakahi, así que si lo escuchas gritar no interfieras.
—solo me inerpondre si veo que la vida de mi maestro se pone en peligro, señorita Mitarashi.
Anko sonrió.
—ay cariño, cada ejercicio que le ponga pondrá su vida en peligro.
Naruto olvidó su mutismo para gritar—¡espera, ¿qué?!
Pero incluso antes de tener una oportunidad de liberarse del agarre de la mujer los dos desaparecieron en una nube de humo.
Naruko quedó sola con Kakashi.
—Kakashi-san, la señorita Mitarashi bromeaba ¿cierto?
Kakashi le sonrió.
—por supuesto, un gennin muerto durante su asesoría no se verá bien en su expediente, no te preocupes Naruko-chan, Naruto estará bien.
Naruto le devolvió la sonrisa.
—si usted es quien lo dice entonces confiare en sus palabras, Kakashi-san.
Confiare en sus palabras…
Confiare en sus palabras...
El copynin quedó en silencio durante largo rato; Naruko comenzo a inquietarse.
—¿k-Kakashi-san..?
—¿sabes que? mejor hay que buscarlos, solo para estar seguros.
Con que cara podría ver a Naruko-chan si Anko le hacia algo a su precioso niño.
No eh podido actualizar antes porque estuve prácticamente incomunicada con la civilización.
En otras palabras, no había internet en ese pueblito, asi que me puse en contacto con mi lado mas austero y espirutual fluyendo con el rio, bailando con la brisa y abrazando árboles y maldiciendo todo cada tres horas porque no podía ver memes.
Como sea, me alegró leer sus comentarios, que por cierto esta científicamente comprovado que dejarme review aumenta los niveles de sensualidad y rikura; No lo digo yo, lo dice la ciencia, y aquí no cuestionamos a la ciencia (solo con más ciencia) :v
L3NaRdD, Victor Escobar, Draco Trainer, Nara me cae bien, Stilent, Itachi Raven, Joshua Rouses Kastle, StrangeHuman, Emperor92,Arrendajo-kun, Rafarikudou, Romao, Sebas602, y alucardzero, todos ustedes estan bien hermosos y quien diga lo contrario que se joda :v
Mamá se despide.
¡Hasta la proxima!
