Abrazos
Cuando los guerreros fueron saliendo del Comedor para dirigirse al nuevo espacio de entrenamiento, no encontraron, por increíble que parezca, ningún periodista por los corredores, al igual que cuando habían acudido a desayunar.
"Al parecer, Albus está consiguiendo contenerlos el tiempo suficiente para que no entren en contacto directo con nosotros. Eso me permite recuperarme en parte de la desesperación. Lo tengo totalmente de mi parte, y puedo confiar en él para solucionar cualquier problema que surja en cuanto a mi seguridad o la de mis seres queridos.
La Sala de Entrenamiento es enorme, descomunal, mucho más grande que el Comedor o la Biblioteca, y está mejor iluminada todavía que la que apareció en la Sala de Menesteres, pues tiene ventanas en tres de las cuatro paredes y el techo de cristal. Maravilloso, vaya trabajo ha hecho."
De nuevo se dividieron por años con ayuda de los comandantes. Haciendo una ronda de recuento rápido, Sev enseguida se dio cuenta. "Albus hizo bien en calcular el espacio para cien personas, pues superamos el número. Se han sumado todos los Gryff, todos, de cuarto, sexto y séptimo año excepto los dos maléficos. Deberían haber venido hoy mismo Lily, Remus y Cecile. Bueno, vendrán la próxima semana.
Algunos Huffle más de todos los años, unos diez en total, y todos los Rave de cuarto y quinto que faltaban, más la chica Sly que decidió unirse anoche. Vaya tirón.
Hay que hacer parejas de comandantes, uno solo no puede con grupos tan grandes. Voy a poner a los Longbottom en séptimo, a Jack y Deborah en sexto, a los Rave en cuarto, que ya conocen a Lorenz, y yo me quedo con los de quinto, que son menos." Hizo una pequeña asamblea con los seis y les propuso:
-Ya no busquéis el equilibrio, sino que los que sepan luchar enseñen a los que no, explicadles cómo hacerlo al igual que lo hice yo con vosotros – y a los Longbottom – Imagino que ya sabréis cómo.
-Por supuesto, Prince, sin problema – le respondió Alice.
("Nadie me dice nada por el momento sobre las malas noticias que han aparecido en El Profeta, aunque a todos se les nota preocupados por mí, ya no están tan animados como ayer, pero no parece en absoluto socavada mi credibilidad. He saltado un abismo para caer en otro todavía peor. Si me hubiera hecho Mortífago, no habría puesto en peligro a nadie más que a mí mismo.")
-Descanso a las once, como ayer, un cuarto de hora.
Se dedicó a su grupo. "Formado por tres Sly, nueve Rave y cuatro Huffle, dieciséis, pares. Los organizo por parejas, pongo a mis tres compañeros serpientes y a los cinco águilas que preparan el TIMO a enseñar a los otros ocho." Les explicó cómo hacerlo.
Se quedó largo rato observándolos, corrigiendo errores de los recién nombrados maestros y asegurándose de que los cinco Rave tenían nivel suficiente para pasar los exámenes prácticos de los TIMOS y no necesitaban ayuda extra.
A continuación se dirigió al grupo de cuarto año. "A ver qué tal lo llevan mis comandantes águilas." Interrumpió las luchas de ambos, tres contra uno, para hablar con ellos.
-Tenemos veintiocho chicos en total – le dijo Lorenz - Siete serpientes, ocho águilas, cuatro tejones y nueve leones, de los cuales sólo ocho habían entrenado por su cuenta previamente, los dos Sly, dos Rave y cuatro Gryff que se unieron ayer. Esos ocho se encargan de otros ocho, nos quitamos dieciséis, y nosotros dos de los seis peores, veintidós.
-A los seis que sobraban, los mejores entre los que nunca habían entrenado, los hemos emparejado equilibradamente – dijo Genevre.
-Lo habéis hecho perfecto sin necesidad de ayuda – dijo Sev - Brillantes Rave. En el descanso separadlos en dos grupos, quiero hablar con todos los Rave y Huffle y los Gryff que se han unido hoy.
"Para avisarlos de que la guerra va a ser larga." Los dejó volver a la lucha y se quedó observando a su vez a las ocho parejas formadas por alguien que ya había entrenado y alguien que no, de nuevo corrigiendo errores de los maestros.
Pudo hablar un poco con Audrey. "Me sonríe de forma encantadora, y yo se la devuelvo sin pasar de ahí, no nos hacemos ningún comentario sobre lo que pasó anoche. Nuestro secreto.
Todas las chicas me sonríen con preocupación en los ojos, pero sólo la aliento a ella, menudo lío. Por suerte estamos en un ambiente serio. Voy a evitar al máximo relacionarme con mujeres al margen de los entrenamientos. A ver cómo las evito en casa.
Quedan veinte minutos hasta las once. Voy a ver a Jack y Deborah, seguro que los Longbottom no han tenido problema alguno."
-Tenemos veinticinco – le dijo Deborah - Seis Sly, seis Rave, cinco Huffle y ocho Gryff, de los que dieciséis están cursando Defensa, pero hay que descontar a los dos Huffle, flojos, así que cuentan catorce más nosotros dos, dieciséis, para enseñar a los otros once. Como son impares, hemos puesto al mejor de los dieciséis contra los dos Huffle de Defensa. A los que sobran, por parejas equilibradas.
"Perfectos comandantes también. Qué gran equipo."
-Las tres Huffle nuevas son mozas – le dijo Jack.
-Sí, también en cuarto y quinto. Creo que no han venido precisamente a entrenar.
-Ya. Entiendo.
-Vaya problemón, como si no tuviera bastante de qué ocuparme.
-Ya te digo.
"Al menos con lo de anoche voy servido para otros quince días, y si estoy tan ocupado como espero, quizá incluso un mes. Jack no me ha comentado nada en absoluto de lo de Audrey, ni siquiera esta mañana al levantarnos cuando nos hemos quedado un rato solos. Discreción absoluta, Sly. Me encanta mi casa, el Sombrero acertó.
Quedan diez minutos. Voy con los Longbottom. De nuevo están luchando dos contra uno a bajo nivel contra cuatro de Defensa, los tres Huffle de ayer y el Rave más flojo. Qué ganas tengo de recuperarme y luchar contra cada uno de ellos. Un duelo justo uno contra uno." Los interrumpió.
-Tenemos veintiocho – le dijo Alice – Seis serpientes, ocho águilas, cinco tejones y nueve leones, de los cuales diecinueve cursan Defensa. Descontando a los cuatro más flojos, que nos los hemos quedado nosotros, quince para enseñar a nueve. A los seis que sobran, los hemos puesto a luchar equilibradamente. Hemos elegido a medianos, pero con el suficiente nivel para ingresar a la Academia de Aurores.
-Perfectos comandantes, sin necesidad de explicaros nada.
-Siempre habíamos soñado con una oportunidad así – dijo Frank – Gracias por dárnosla, Prince.
-Gracias a vosotros por haberos hecho merecedores de ella.
"Qué maravilla, soy prescindible. He de buscar comandantes alternativos para quinto y podré ausentarme de los entrenamientos si necesito aprovechar alguna vez el fin de semana. Voy a contar. Veintiocho, más dieciséis, más veinticinco, más veintiocho, noventa y siete, más los siete comandantes, ciento cuatro. Wow… Más Cecile, Remus y Lily, ciento siete, bonito número."
-Somos ciento cuatro.
-Dumbledore contaba con ello.
-Cierto. Todavía se quedó un poco corto, cabemos justos.
-Si se lo pides la ampliará.
"No será necesario, a medida que se acerquen los exámenes, la gente no acudirá tan masivamente, y menos esas mozas Huffle que van a lo que van."
-Voy a contar por casas.
"Sly: siete, más tres, más seis, más seis, más tres comandantes, veinticinco. Rave: ocho, más nueve, más seis, más ocho, más dos comandantes, treinta y tres. Huffle: cuatro, más cuatro, más cinco, más cinco, dieciséis. Gryff: nueve, más ocho, más nueve, más dos comandantes, veintiséis.
-Veintiséis leones, dieciséis tejones, treinta y tres águilas y veinticinco serpientes.
-Wow… - dijo Alice – Los águilas son mayoría.
-Lo seríais vosotros si estuvieran los Gryff de quinto año, pero ya sabéis lo que hay. Y los Sly no lo somos porque hemos quedado dos tercios de la casa. Estamos aquí todos los de cuarto para arriba, también los Rave, por eso nos ganan.
-Y los leones de cuarto, sexto y séptimo quitando a los dos maléficos – dijo Frank – Ahora sí que sí, se les ha visto el plumero.
-No me extrañaría que intentaran infiltrarse en el próximo. También hay tres Rave que no han venido.
-Bah… - dijo Alice – Descuida por eso, ya hemos corrido la voz. No dejaremos que lo hagan.
-Maravilloso. Bueno, toca descanso. Voy con los de cuarto, quiero charlar un rato con ellos.
"Ya de paso elijo un candidato para Audrey y la pongo a entrenar con él. Lo mejor será un Rave o Gryff de los que nunca habían entrenado antes, para que se acostumbre a que ella le enseñe cosas, que la admire. Un Huffle no le pega, demasiado blando.
La creme de la creme sería un Rave que esté cursando Aritmancia, para que la ayude en los estudios. Además, los Rave tienden a echarse novia de más mayores precisamente por eso, porque se centran en estudiar, no son tan gregarios. Y Slys y Raves nos entendemos bien, todos somos inteligentes a nuestra manera, ya ves lo bien que nos ha ido con La Guardia."
Se sentó en círculo en el suelo con los ocho águilas, cuatro tejones y cinco nuevos leones. "Muchos de ellos no llevan uniforme, voy a tener que preguntarles. Los dos chicos Huffle ya sé quiénes son, los que estaban ayer, así que las otras dos son chicas. Les preguntaré a todos, para disimular."
-Me presento a quienes no me conocéis todavía, soy Prince. No voy a recordar vuestros nombres el primer día, pero me gustaría que igualmente os presentarais y así os vais conociendo también entre vosotros. Hacemos una ronda, decid cómo os llamáis, a qué casa pertenecéis y si pensáis preparar el TIMO de Defensa el próximo año.
Lo hicieron. "Vale, cinco candidatos, los tres leones y dos de los águilas que no habían entrenado quieren hacerlo, y las dos chicas Huffle no. Lo que te decía, y ni siquiera se esfuerzan en disimular, tejonas, sin malicia. A ver cómo disimulo yo lo de la Aritmancia."
-Una curiosidad. ¿Quiénes de vosotros cursáis Aritmancia? Levantad la mano.
"Maravilloso. Los dos Rave lo hacen, y uno de los Gryff, luego le sonsacaré qué tal lleva el resto de asignaturas. Ahora vamos con lo serio."
-A todos quienes queréis cursar Defensa, quiero advertiros de algo. La guerra va a ser larga, más de lo que parece, y ahora que todavía estáis a tiempo de elegir otra profesión deberíais pensarlo con mucha calma, pues a la guerra se va a matar y a morir. No es ningún juego.
"Nadie responde, y algunos me miran temerosos, por mí, por supuesto, todo el colegio se ha enterado de la noticia, pero también por ellos, pero no el Rave moreno que ya vino ayer ni el Gryff, estos dos tienen arrestos. Suficiente para que se lo piensen."
-No pretendía amedrentaros, sólo dejaros las cosas claras, para que no perdáis el tiempo. Estáis perdiendo tiempo de estudio por venir aquí, a un mes de los exámenes. Si os echáis atrás no pasa nada, no quedareis de cobardes, cada uno debe elegir su destino.
"Seriedad. Todos comprenden, a ver si nos libramos de las tejonas para la próxima semana, tampoco podemos perder el tiempo enseñando a quien no esté decidido a combatir. Ahora a sonsacar."
-Y ahora charlemos un rato para conocernos mejor. ¿Qué tal lleváis las asignaturas necesarias para el TIMO de Defensa? Os las digo por si todavía no las conocéis. Extraordinario en Defensa, Transformaciones y Encantamientos y Supera las Expectativas en Pociones y Herbología. Hacemos una ronda también.
"El Gryff flojo, era de esperar, bastante feúcho y aun así es un chulito. A ver los dos Rave. Maravilloso, las llevan bien. Ya casi está decidido, me queda un criterio, el físico, uno rubio y otro moreno, pero éste último es demasiado guapo para no haber tener novia, de piel clara y ojos azules, cara de ángel, se parece mucho a Genevre. ¿Será su hermano? Luego se lo pregunto. Aunque está sentado junto a otros dos chicos, no creo que tenga novia, se habrían sentado juntos. Además, tanto el novio de Audrey como yo somos de cabello oscuro y tez clara como él, es su tipo. Ya está, elegido."
Cuando acabó la ronda siguieron charlando informalmente hasta que pasó el cuarto de hora de descanso. "Al hablar todos juntos no ha despegado los labios. Tímido, pero escucha atenta e intensamente a los demás, con vida interior que no exterioriza. Interesante, como me pasaba a mí. Este chico es una preciosidad pero nunca ha tenido novia, y Audrey va a saber tratarlo."
-Hora de seguir.
Sev se levantó de un salto y cruzó el círculo en dos zancadas, directamente hacia el chico, tendiéndole la mano para ayudarlo a levantarse.
-¿Cómo te llamabas? Ya no lo recuerdo.
-Percival.
-Genial. El rato que queda vas a luchar contra una buena guerrera Sly, que ya controla gran parte del temario de quinto año. Te va a enseñar mucho, y es una chica encantadora.
"No me responde, le da vergüenza. Lo que te digo, nunca ha tenido novia. El grupo de cuarto ya se reúne. A ver, ¿dónde está Audrey? Allí."
-Ven conmigo.
Fueron hasta donde estaba ella. "Vas a ver qué indirecta le lanzo."
-Audrey, te presento a Percival, un chico Rave que quiere cursar el TIMO y no ha entrenado nunca – le guiñó – Enséñale bien.
"Me mira cómplice. Ha comprendido… serpiente, y le gusta. Vas a ver quién se queda sin novia hoy mismo. Y yo sin amante, porque no pienso dejarla que lo engañe conmigo, el otro lo merecía, pero éste no. Vuelvo a lo de amante insatisfecho, qué poco me ha durado la alegría." Y a él:
-Ella es Audrey.
Y a los dos:
-Os dejo solos, charlad un rato mientras los comandantes reorganizan las parejas.
"Merlín, soy mejor alcahuete que Albus. ¿Cuántos llevo ya? Cecile y Remus, Lauren y Jack, Audrey y Percival. Y yo, a pasar hambre." Fue hasta sus comandantes águilas.
-Reorganizad las parejas en la medida que podáis. Yo ya he formado una.
"Nunca mejor dicho."
-Por cierto, Genevre, ¿Percival es tu hermano?
-Claro. Nos parecemos, ¿verdad?
-Mucho. Sois encantadores los dos.
"Y también tu nueva cuñada." Volvió a su grupo de quinto, que lo esperaban, y reorganizó a su vez. Los observó otro rato corrigiendo errores, y cuando los vio desenvolverse con soltura, se dirigió a las dos puertas que había en una de las esquinas de la única pared sin ventanas y entró. "Servicios, de chicos y de chicas. Perfecto."
Luego fue a la que había en la esquina opuesta. "Una sala de reuniones para los comandantes, con una amplia mesa con diez sillas alrededor y una gran estantería con tratados de Defensa nuevecitos. Vaya trabajo se ha tomado Albus. E inversión, los libros han sido comprados, esto ha salido del presupuesto del colegio.
Me siento un rato a descansar y dejar la mente en blanco, tengo una gran necesidad de soledad. Esta tarde, si no he de ir a rescatar a mi madre, voy a pasarla encerrado en el dormitorio, haciendo los deberes y estudiando.
También escribiré al medimago y les pediré a Jack o Anthony que suban a la lechucería a enviar la carta, así no hay que organizar la escolta. De hecho, pienso pasar en casa el máximo de tiempo posible, para verme menos expuesto y no robarles libertad."
A las doce salió e hizo una ronda entre los comandantes para charlar un rato y atar algunos cabos.
-Jack, ¿has contactado con los Huffle de sexto?
-Sí, todo en orden.
-Genial, así ya estamos las cuatro casas comunicadas. Si conviene entrenar el viernes por la tarde os avisaré. Quizá sólo los de séptimo para la Academia de Aurores y los de quinto para los TIMOS. En ese caso, que venga sólo quien necesite la práctica, deben tener tiempo también para preparar la teoría. Si no hay noticias nuevas, quedamos el sábado que viene como hoy.
-¿Has leído la noticia? – le preguntó Alice, tomándolo del antebrazo izquierdo.
"La contraseña. Está a muerte conmigo."
-Por supuesto que la he leído.
-Y aun así no te has derrumbado y has sido capaz de venir a entrenar igualmente.
-Hubiera sido mucho peor quedarme solo comiéndome la cabeza.
-No vas a estar solo en esto – dijo Frank – Tenlo por seguro. Te escoltaremos también en verano si es necesario.
"Wow… y me conocen de ayer. Ya estoy a punto de llorar. Ellos son los primeros que deben aprender Oclumancia y Magias Ancestrales, porque tienen razón. Quizá necesite ir acompañado a todas partes también en verano, y ellos ya pueden usar la varita fuera del colegio. Si yo tuviera que defenderme por mí mismo y me llevaran a juicio con todo tan reciente, quizá ni el propio Albus podría librarme."
-Muchas gracias, os tomo la palabra.
-Por supuesto, no lo dudes.
-Yo también lo haré, Prince – dijo Genevre - Lorenz no puede porque cumple los diecisiete en agosto y no hará el examen de Aparición hasta el próximo año.
-Pues ya somos cuatro – dijo Jack.
"Deborah no dice nada porque los cumple en julio, ella tampoco puede. Wow… qué alivio. Hay que enseñar Oclumancia también a Genevre. Bueno, tres personas, una Rave y dos Gryff, a ver qué tal se les da sin ir al abeto primero. De lo contrario, tendré que llevarlos a adquirir el poder y luego enseñarles. Otro grupo de cuatro afines."
-No sabéis cuánto os lo agradezco. Me vais a hacer llorar otra vez.
-Danos un abrazo, anda – ésta fue Alice, que ya tenía los ojos empañados.
Se dio un abrazo de tres con los Longbottom, ella aprovechó para decirle al oído.
-No te preocupes por Lily, vamos a cuidar bien de ella. Nos ha dicho que iban al Bosque los tres para no coincidir en casa con los maléficos y evitar a los periodistas. Sólo vamos a dejarla sola cuando vengamos a entrenar.
-Seguramente puedan venir la próxima semana. Ya es sospechoso que no lo hayan hecho hoy, estando aquí casi todos los Gryff.
-Claro, tienes razón. Entonces no temas más por ella, estará segura.
Después lo abrazaron también sus comandantes águilas y serpientes. Y uno por uno, el resto de noventa y siete guerreros a medida que iban saliendo de la Sala de Entrenamiento.
