Alivio
Sev salió el último de la Sala de Entrenamiento con su escolta. Al igual que habían hecho para ir desde las mazmorras al Comedor y de allí a la Sala de Entrenamiento por la mañana, lo rodearon los cinco. Jack y la pareja Sly, más altos, delante, y Deborah y Anthony detrás, para evitar, en la medida de lo posible, que fuera fotografiado por los periodistas.
"Ahora seguro que nos los topamos, y están exponiéndose ellos en lugar de yo mismo. No los merezco." Así era. "Hay reporteros en el vestíbulo, pero están tan ocupados intentando entrevistar a la enorme cantidad de gente que ha llegado hasta aquí antes que nosotros que no están percatándose de nuestro movimiento. Perfecto.
Nadie va a decir nada inconveniente, acaban de demostrármelo dándome cien abrazos. Si no tuviera que comunicarme urgentemente con Albus, nos íbamos directos a casa, ya me traerían algo de las cocinas para almorzar. Espero que no entren al Comedor."
Entraron al fin y se dirigieron a sus sitios. "Albus está. Bien." Ariel y Shelley ya los esperaban.
-¿Qué tal, cariño? – le preguntó al chico.
-Vaya, Sev, te has hecho muy famoso. Los periodistas nos han preguntado por ti a mis amigos y a mí.
-Ya lo imagino. ¿Les habéis contado algo?
-Sí, ha hablado Hipólita. Les ha dicho que eres un mago muy bueno y que toda la casa te quiere.
"Leales. Ya han comenzado a limpiar mi nombre."
-¿Nada sobre los entrenamientos?
-Claro que no, Sev. Eso es un secreto, como cuando entrenábamos en el Bosque.
-¿Y sobre aprender maleficios?
-¿Cómo íbamos a decirles eso, Sev? – escandalizado - Eso es ilegal, todos lo sabemos.
"El que nunca hace trampas en nada, pero para los maleficios, sí. Es para comérselo. Slys discretos y fiables, qué alivio." Le revolvió el pelo.
-Muchas gracias, cariño. Da las gracias de mi parte también a tus amigos.
-Claro, lo haré.
-Anda, vamos a almorzar.
Le proyectó a Albus:
-"Albus, soy Prince. Es urgente que hablemos."
-"Claro. Dime, Prince."
-"Dejé un cabo suelto en cuanto a mi lugar de residencia. Figuro en el Registro de Becarios del Ministerio y si tienen espías infiltrados pueden averiguarlo así."
-"Ah… eso. Vaya, lo siento mucho, olvidé decírtelo ayer. Ya me encargué de eso hace meses, desde que comenzaste a entrenar con La Guardia. Hice desaparecer todo documento en que figurase tu nombre y dirección y oblivié a los funcionarios que me vieron hacerlo."
A Sev le dio la risa. ("Wow… sin escrúpulo alguno. Ya me decía Lauren que cuidadito con él.")
-"Vaya, qué alivio, Albus. Llevo desde el desayuno pensando que iba a tener que ir esta misma tarde a rescatar a mi madre de casa."
-"Lo siento mucho, Prince, ha sido un grave error mío. Olvidé decírtelo."
("Pobre. Con todo lo que tenía ayer en la cabeza más todo lo que le metí yo, normal.")
-"No te apures, Albus, yo tampoco pensé en ello hasta esta misma mañana. Muchas gracias."
("Y me extraña mucho que Lauren no me avisara del tema cuando surgió lo del riesgo de mi dirección. Ella también sabe que soy becario.")
-"¿Qué tal el entrenamiento?" – le preguntó Albus.
-"Estupendo, calculaste bien. Ciento cuatro personas. Sly, Rave y Gryff excepto quinto al completo y unos diez Huffle más que ayer. Todos me han abrazado al salir."
-"Eres todo un líder, Prince, nuestro as en la manga. Has unido a todo el colegio."
-"Muchas gracias por proporcionarnos el espacio. Es espectacular."
-"Era lo mínimo que podía hacer."
-"Has hecho muchas cosas, Albus. Incluso estás viéndote expuesto ante el Ministerio."
-"Bueno… no te preocupes por eso, estoy curado de espanto, eso ya lo manejo yo. Preocúpate de ti mismo, tú sí que estás exponiéndote, hubiera sido mejor que no vinieras a almorzar."
-"Ya lo he pensado, pero debía hablar contigo del tema de mi dirección."
-"Claro, un grave error mío. No te preocupes, almuerza tranquilo y no salgas del Comedor hasta que te avise. No te asustes si entran, quieren fotografiar la mesa Sly medio vacía, pero no les dejaré acercarse a donde estás tú. Me valdrá de excusa para echarlos del colegio, ya tienen suficiente carnaza. Habla un rato con tu novia y relájate."
-"Gracias, Albus."
Le habló a Jack de viva voz:
-Jack, lo de mi dirección en el Ministerio está arreglado. Albus la hizo desaparecer hace meses.
-Vaya… - dijo Jack, aliviado - ¿Y cómo no te lo dijo ayer?
("Porque lo maté a disgustos.")
-Lo olvidó. Yo tampoco le comenté nada. Si hace meses que lo hizo, es normal.
-Anda viejo, el pobre.
-Claro.
-Bueno, pues ya que hemos venido hasta aquí, almuerza tranquilo y aprovecha para hablar con Lily.
-Sí. Eso voy a hacer.
Le proyectó a Lily:
-"Hola, mi amor, ¿qué tal?"
-"Muy bien. Hemos pasado la mañana en tu claro."
-"Sí, ya me lo han contado Alice y Frank. ¿Qué habéis hecho?"
-"Le hemos enseñado maleficios a Cecile."
-"Vaya… no logro imaginarla lanzándolos, ni a Remus enseñándolos."
-"Pues son perfectamente capaces los dos."
-"Vaya..."
"Son Gryff. Valientes."
-"También hemos entrenado un rato y han comenzado con la Proyección. Ya lo consiguen a un pie de distancia, a los ojos."
"Gryff, gregarios y comunicativos, y más entre ellos tres, que tienen confianza."
-"Maravilloso. Que sigan practicando y pronto lo conseguirán también a través de la mesa del Comedor."
-"Claro, pero cuando nos cambiemos de sitio mañana voy a volver a ponerme en el mismo lado que ellos, de frente a ti, para vernos."
-"Genial, me encantará. Creo que el próximo fin de semana podréis venir a entrenar. Estaba la casa Gryff al completo excepto quinto y los dos maléficos."
-"Vaya triunfo, Sev."
-"Ya te digo, éramos ciento cuatro. También todos los Sly y Rave y diez Huffle más."
-"Wooow…"
-"He recibido cien abrazos antes de salir de la Sala de Entrenamiento."
-"¿Qué dices?"
-"Lo que oyes, todo el mundo me ha abrazado, todos estaban preocupados por mí y deseosos de darme su apoyo. Tengo más de cien amigos."
-"Vaya tela, Sev. Hace un mes tenías catorce y mi padre decía que ya eran muchos."
-"Y Alice, Frank, Genevre y Jack se han ofrecido a escoltarme en verano si es necesario."
-"Vaya… por eso estás mucho más tranquilo que por la mañana."
-"No, lo de por la mañana no ha sido por eso. Me he puesto tan nervioso porque acababa de caer en la cuenta de que mi dirección figura en el Ministerio, en el Registro de Becarios, y si Voldemort tiene espías allí podían averiguarla mañana mismo e ir por mi madre."
-"Buaaah… claro..."
-"No te asustes, ya está solucionado. Albus se encargó hace meses de eliminarla, olvidó decírmelo ayer. Me he quedado sin beca."
-"Bueno, Sev, eso es lo de menos, ya te becará él si es necesario. Y si no, nos ayudarán mis padres, ya lo sabes."
-"Todavía tengo todo el dinero que nos sobró en Semana Santa."
-"Claro, y yo."
-"Porque quizá con todo el follón también pierda lo de San Mungo."
-"No te preocupes por eso ahora. Has de encontrar un rato para convocar regalos y enviárselos a mi madre, todavía está esperándolos."
-"Ya, tienes razón, esta misma tarde lo hago. Voy a escribirle también al medimago. Le pediré a Jack o Anthony que envíen las cartas esta noche."
-"Claro, Sev, no salgas de casa. Aprovecha para estudiar y hacer tus cosas al margen de esto."
-"Pues sí. Necesito mucho estar solo. Quizá ya no venga ni a cenar. Que me traigan algo de las cocinas y ya está."
-"Claro, Sev, descansa. Debes estar reventado, tantas emociones y tensión."
-"Sí, y la semanita que me espera. Creo que voy a tener que tirar de Giratiempo casi todos los días."
-"Vaya tela, Sev…"
-"Esta mañana he llegado a pensar que habría sido mucho más fácil y menos peligroso para la gente que quiero que me hubiera hecho Mortífago y ya está. Así sólo me habría fastidiado yo mismo."
-"Pero, ¿qué estás diciendo? Te habrías convertido en un asesino, y así lo que vas a hacer es salvar vidas."
-"También voy a enseñar a matar, Lily."
-"Pero a matar a los malos."
-"Eso de buenos y malos es muy relativo, ya viste a Lucius. Y en una guerra nadie es bueno del todo, todo son vidas perdidas. He tenido una charla con los de cuarto, para avisarles de que no se metan en Defensa si no están convencidos de que quieren luchar."
-"Has hecho bien, Sev."
-"Y de paso he aprovechado para buscarle novio a Audrey."
-"¿La chica con la que estuviste ayer?"
-"Sí."
-"Pero, ¿no quieres volver a estar con ella?"
-"No, porque le he encontrado un chico que le va como anillo al dedo y no quiero que lo engañe. Es el hermano de Genevre."
-"Vaya, vuelves a lo de amante insatisfecho."
-"Siempre."
-"¿Nunca piensas en ti mismo, Sev?"
-"Sí, pero nunca por delante de los demás."
-"El que decía que era egoísta. Espero que lo hayas tachado ya de tus características."
-"No lo he hecho, pero lo hago esta tarde. Tienes razón, no soy egoísta en absoluto."
En ese momento los periodistas irrumpieron en el Comedor. "No han obtenido gran cosa de los que estaban fuera."
-"Mira, ahí están los buitres. Albus ya me ha dicho que no me preocupe, que le valdrá de excusa para expulsarlos."
-"Genial."
-"Cortamos. Vamos a ver qué hace."
Mientras los reporteros tomaban instantáneas panorámicas de todo el Comedor desde la puerta para que se apreciara la merma en la mesa Sly, el director se levantó parsimoniosamente de su asiento, bajó del estrado y se dirigió por el espacio entre las mesas Rave y Sly hacia ellos. Ya se acercaban a esta última.
("Pero ya ha pasado por delante de mí. No va a dejarles pasar de donde están.") Albus se acercaba a ellos con los brazos extendidos. ("Las conversaciones se han interrumpido. Todo el Comedor está pendiente de lo que ocurre.")
-No mires por detrás de mí, Prince, yo te tapo, un fotógrafo se ha colado entre la mesa y las columnas - le dijo Jack.
-¡Oiga! ¡Usted! – se oyó la voz autoritaria de Albus – ¡Deje almorzar tranquilos a los alumnos!
-El otro no le hace caso, sigue avanzando.
-Buf… - dijo Sev.
-Ya está, puedes mirar.
"Varios guerreros de sexto y séptimo que se sientan en mi lado de la mesa se han levantado y han formado una barrera humana para que el periodista no pueda pasar. ¡Toma ya! Cómo me protegen mis serpientes."
-Está sacándoles fotos a ellos – dijo Deborah, que se sentaba enfrente.
"Vaya… exponiéndose por mí. ¿A cuánta gente estoy poniendo en peligro por protegerme?"
-¡Les he dicho que sólo les permitiría sacar fotografías panorámicas del Comedor! – lo increpó Albus – ¡Usted, ya es suficiente!
-Ha dejado de fotografiar – les dijo Deborah.
"Pero mis serpientes no se mueven de donde están."
Albus, con los brazos extendidos, empujaba a los periodistas de nuevo hacia el fondo del Comedor.
-El que ha hecho las fotos sigue suelto – continuó Deborah - Está rodeando la mesa.
-Ya, ya lo vemos – dijo Jack.
Varios Rave se levantaron para formar otra barrera también ahí. "Wooow… mis valientes águilas. Hace un mes no quería volver a Hogwarts, y ahora no quisiera salir nunca de aquí."
El otro se puso a hacer fotos también a los Rave, mientras los que habían sido empujados por Albus hacían lo propio desde la puerta. "Cómo se están exponiendo por mí."
Albus volvía, de nuevo entre las mesas Sly y Rave. El fotógrafo ya se había dado por satisfecho y se giró para regresar sobre sus pasos. Albus lo detuvo con los brazos extendidos. "Atrapado. Vas a quedarte sin cámara."
En efecto, el director lo obligó a darle la cámara. "Bueno, en las panorámicas no se les distinguirá la cara." Lo empujó también a él hacia la salida y salió con todos ellos al vestíbulo, cerrando la puerta a su espalda.
Los aplausos comenzaron al otro lado del Comedor, en la mesa Gryff. "Todo el colegio de mi parte." Los que se habían levantado volvieron a sentarse. Sev se fijó en los profesores. "Qué expresión de satisfacción tiene Minerva. No llega a sonreír, pero se le ha quitado el rictus de estricta. Esperanzada y orgullosa de lo que estamos logrando, unir a todo el colegio. Hemos cambiado en dos días la historia de Hogwarts, se van a ir a tomar viento fresco los mil años de tradición." Siguió almorzando.
-Querían hacerte fotos a ti, ¿verdad, Sev? – le preguntó Ariel.
-Sí, cariño. Pero nuestros amigos y Albus lo han evitado.
-¿Por qué no pueden hacerte fotos?
-Porque no es adecuado que me haga demasiado famoso, Ariel. Estamos al borde de la guerra y cualquiera demasiado famoso corre peligro.
-Claro.
-Anda, sigue almorzando.
Le proyectó a Lily:
-"Qué bien lo ha hecho, Lily."
-"Vaya que sí, cómo te protege, y también tus serpientes y tus águilas."
-"Y los Gryff habéis comenzado a aplaudir."
-"Han sido los de cuarto."
-"Vaya, con los que hablé ayer y esta mañana avisándoles de la guerra. Hace un mes no quería volver a Hogwarts y ahora no quisiera salir de aquí, me siento protegido."
-"Vaya… Pues yo no veo el momento de que llegue el verano para estar juntos."
-"Ya, en ese aspecto sí. A ver qué pasa de aquí a entonces, si las cosas se calman y podemos estar tranquilos en casa."
-"Confía, Sev. Seguro que sí, si ya no tienen manera de averiguar tu dirección. Además, si hubiera espías en el Ministerio, los padres de Lauren lo sabrían a través de Malfoy."
-"Ya lo he pensado antes. Seguro que ella ya lo había tenido en cuenta, también sabe que soy becario. Si no me ha dicho nada es porque no había peligro, me habría avisado."
-"Y te enterarás a través de ellos de cualquier cosa que se trame contra ti."
-"Sí, eso ya lo pensé ayer también. Tenemos espías en el bando contrario y muy bien situados. Lucius y la propia Narcissa, hermana de Bellatrix. Podremos adelantarnos a cualquier maniobra. Pero de esto no debe enterarse Albus bajo ningún concepto."
-"No, claro. Descubriría a Lauren."
-"Eso."
-"Entonces estaremos tranquilos en casa, ya verás."
-"Eso espero."
Continuaron conversando y almorzando tranquilamente. Al cuarto de hora, el director volvió a entrar al Comedor por la puerta de los profesores. Todo el alumnado irrumpió de nuevo en aplausos mientras subía al estrado. Los acalló con las manos y les habló en pie desde su sitio:
-Gracias, chicos. Terminad de almorzar tranquilos. Hoy no nos molestarán más, y mañana a primera hora pediré una partida de Aurores al Ministerio para que no vuelvan a dejarlos pasar. Estamos a un mes de los exámenes y no podemos permitirnos distracciones de este tipo.
"Toda la razón. Bastante trabajo va a tener conmigo como para andar lidiando con los periodistas durante una semana." Albus le proyectó:
-"Prince, tienes vía libre para volver a casa. Mejor si esta noche no vienes a cenar, por si volvieran."
-"De acuerdo, Albus."
-"¿Habéis acordado lo de mañana?"
-"Sí, pero si vas a estar ocupado por la mañana podemos hacerlo por la tarde igualmente."
-"No, no te preocupes, usaré el Giratiempo. Es urgente que te proteja cuanto antes, ya sabes, los cinco camuflados, y todavía no tenemos el Mapa."
-"Está bien, Albus. Decidimos hacerlo antes de clases."
-"Muy bien, entonces te explico lo que tenéis que hacer. Dormid esta noche con las cortinas echadas. Cuando terminéis de desayunar mañana, volvéis los cinco a casa y os metéis en vuestro dormitorio. Usáis el Giratiempo tres horas atrás y venís hasta mi despacho. No os preocupéis por Filch, a las seis ya no patrulla."
"Eso ya lo sabía."
-"Perfecto, Albus."
-"La contraseña es 'Cerveza de mantequilla'.
Sev vio reír al director y también rio.
"Es un cachondo, me ha leído cuando ha pasado cerca de mí por la mesa."
-"Está bien, Albus, hasta mañana a las seis. Gracias por todo."
Le proyectó a Lily:
-"Mi amor, esta noche no vendré a cenar por si volvieran los periodistas."
-"No pasa nada, Sev. Hablamos mañana."
Sev volvió a casa y pasó la tarde encerrado en su dormitorio, haciendo los deberes y estudiando. También convocó tres regalos, uno para Violet, otro para Petunia y uno más para llevar a tasar.
A las siete Jack fue a buscarle la cena y se instaló a comer en su rincón de la Sala de las mazmorras, solo, de espaldas a la Sala, frente a la cristalera. Andaba gente por la Sala, pero nadie lo molestó. Pronto todos fueron a cenar al Comedor, y como estaba completamente solo, decidió escribir allí mismo las cartas para la familia de Lily y el medimago.
"Buf… cómo me cuesta. Nunca me he expresado por escrito con mis suegros y cuñada, y menos todavía con alguien totalmente desconocido, a quien debo tratar de manera formal y que no tengo idea de lo que pensará de mí a estas alturas, si ha leído la noticia en El Profeta, que seguro lo ha hecho."
Así que cuando la gente volvía a casa de cenar todavía no había terminado. "Pero ahora ya no me muevo de aquí. No creo que nadie me incordie, ya saben que bastante he tenido por hoy." Todavía le costó una media hora, pero como esperaba, nadie lo molestó.
"Concentrado como estaba, no me he fijado que hay alguien más sentada a la mesa, estudiando, de espaldas al Lago, a una distancia prudencial pero no en la otra esquina, sino lo suficientemente cerca para invitarme a iniciar una conversación.
Audrey. Seguramente quiere contarme cómo le ha ido con Percival, y a mí también me apetece saber. Estoy descubriendo una nueva faceta en mí. Chismoso." Preparó los sobres para enviar y cuando lo tuvo todo listo la saludó:
-Hey, Audrey, ¿qué tal con el Rave?
Ella levantó la vista sonriéndole ilusionada, él se la devolvió. "Le gusta, le gusta…"
-¿No te importará si te lo cuento?
-Claro que no, yo mismo te he preguntado. Siéntate conmigo.
Ella se cambió de lugar para quedar frente a él. "Audrey está en mi sitio y yo en el de Lauren. Nunca más voy a poder sentarme con ella aquí."
-Empiezo por el principio, ¿vale?
"Wow… charla de secretos de chicas, interesante."
-Empieza por donde quieras.
-Esta mañana he dejado a mi novio en el desayuno.
"Buaaah… antes de conocer a Percival. Le marcó lo de anoche."
-¿Qué dices? – asombrado.
-Lo que oyes. Anoche me quedé un buen rato pensando en todo lo que hablamos y en cómo me habías tratado tú y cómo lo hace él, y también en la relación tan especial que tienes con tu novia, eso de contároslo todo y así, y me di cuenta de que estaba perdiendo el tiempo con él.
"Ya le calaron las Magias Ancestrales sin necesidad de leer nada. Se predica con el ejemplo."
-Vaya…
-Porque no has sido el primero con quien se los he puesto. No estoy a gusto con él.
-Claro…
-Pero nadie más me ha abierto los ojos como lo has hecho tú. Lo que te decía, eres único. Me sentí apreciada por algo más que lo buena que estoy o lo bien que me lo monto.
"Vaya tela..."
-Por supuesto, Audrey. Eres una persona encantadora y debes ser consciente de ello, quererte a ti misma, para que también te quieran los demás.
-Eso. Y hasta ahora lo que he hecho ha sido utilizar lo que sé que les gusta a los chicos para que me quieran.
"Buf…"
-Vaya…
-Pero anoche y esta mañana me demostraste más atención y cariño que el que he sentido con nadie, a pesar de decirme que no estabas enamorado de mí.
"Vaya tela, otra como Lauren, pobre. La suerte de la fea la bonita la desea. Qué malnacidos son la mayoría de los hombres. Ahora yo también me siento mal por haberme liado con ella la primera noche de conocerla. La utilicé."
-Me enseñaste en tres horas qué es lo que debo buscar en una persona y que he de tener paciencia para encontrarlo – continuó ella.
-Claro. Precipitarse no es bueno, y menos en ese tema.
-Ahora me arrepiento de haber empezado tan temprano a andar con chicos, antes de darme cuenta de muchas cosas, y entiendo todo eso de que vayas despacio con tu novia y quieras que sea la primera.
-Jo, Audrey... Me estoy sintiendo fatal por habérmelo montado así contigo nada más conocerte. No debí hacerlo.
-Vamos, Prince, no te agobies, fui yo la que te entré. Te comportaste muy bien conmigo, no hay problema alguno. Yo no me arrepiento en absoluto, todo lo contrario. La mejor experiencia que he tenido, ojalá repitamos alguna vez.
-Con qué poco te conformas, las cosas no se hacen así, primero hay que conocerse. Con mi novia, aunque llevamos juntos desde los nueve años, solo estamos liados desde noviembre y hemos estado viéndonos muy poco, por culpa de que los víboras me amenazaban con atacarla si andaba con ella. Y desde Semana Santa no hemos vuelto a estar juntos ni una vez.
-Vaya, Prince, lo siento mucho. Qué difícil.
-Y seguramente tendremos que seguir así hasta el verano.
-Buah… con razón te liaste conmigo anoche. ¿Quién aguanta tanto tiempo?
-Audrey, no lo hice por eso. Si no me gustaras mucho como persona tampoco lo habría hecho. Puedo apañármelas solo, yo no soy así.
-Es cierto, tú no eres así. Y me lo has demostrado esta mañana presentándome a Percival, sabiendo que podrías tenerme siempre que quisieras y aun así ofreciéndome la opción de estar con alguien que sí merece la pena.
"A ver, a ver, esto es lo que me interesa."
-Vaya… Entonces, ¿te ha gustado?
-Es un ángel, ya me había fijado en él hace mucho. Es el chico más guapo de cuarto de todo el colegio. Vaya tino tienes.
"Soy un alcahuete perfecto. Extraordinario buen gusto."
-Como contigo. Tú también eres la más guapa de cuarto, al menos de las que he conocido estos días, así que hacéis pareja perfecta.
-Lo que pasa es que es muy cortado, siempre anda solo o con los chicos de su casa. Apenas ha hablado conmigo, sólo hablaba yo.
-Claro, Audrey, pero es normal, porque nunca ha estado con una chica, y seguramente se corta más todavía porque tú también le gustas. ¿Te ha parecido que le gustas?
-Se ponía colorado cuando lo hechizaba y le hacía alguna broma.
-Entonces es que sí, Audrey. Has de tener paciencia con él, ir poco a poco, hacerte primero su amiga y conoceros como personas. Apenas he hablado con él, pero por cómo miraba y escuchaba a los demás, me ha parecido una persona interesante, con vida interior que deberás ayudarle a sacar.
-¿Y cómo se hace eso, Prince? Échame un cable, anda, tú sabes mucho de esas cosas.
"Ya te digo que alcahuete, experto en el tema."
-Sí, es cierto que sé, porque yo también era así hasta hace menos de un año. Pasé más de seis enamorado de mi novia sin decírselo, y eso que éramos los mejores amigos.
-Vaya…
-Pienso que has de intentar animarlo a hablar de las cosas que le gustan. Es Rave y le va muy bien en los estudios. Lo he elegido sobre todo por eso, no porque fuera guapo. Para que si conectáis te eche un cable y puedas sacarte Defensa el próximo año.
-Claro…
-Pregúntale por esos temas, búscalo en la Biblioteca y siéntate con él como lo has hecho conmigo, sin molestarlo pero dándole la oportunidad de hablar de las cosas que le interesan, para que vayáis cogiendo confianza.
-Claro…
-También puedes hablarle a la entrada o salida de las clases en que coincidáis. Poco a poco. ¿Tenéis juntos alguna optativa en la que haya sitio libre para sentarte con él?
-Sí, Estudios Muggles. Se sienta solo en la primera fila de Rave.
-Entonces ya lo tienes. Cuando tengáis un poco más de confianza le preguntas si le importa que te sientes con él.
-¿Y el profe nos dejará?
"Ya estamos con la maldita segregación."
-¿Qué le importa al profe? Estoy harto de la separación en casas. Slughorn siempre nos dejaba sentarnos juntos a Lily y a mí en Pociones. Tú prueba, y si os dice algo, me lo dices y yo lo arreglo con el viejo.
"Mis influencias."
-¿En serio, Prince?
-Claro. Él también es un alcahuete, le encanta que se formen parejitas. Ya verás cómo lo de separarse por casas se va a acabar en unos años, por lo menos en clases y en el Comedor. En cuanto salga a la luz con mi novia pienso sentarme con ella y mis amigos Gryff en el sitio libre que queda a la mesa Sly siempre que nos dé la gana.
-Toda la razón, Prince. Los tienes muy bien puestos.
Rio. "Mira que es malhablada, qué vergüenza."
-Pues ya sabes, a sacar la vena rebelde Sly también para eso. Te aseguro que no vais a ser la única pareja mixta que salga. Ahora todos estamos conociéndonos mejor en los entrenamientos, y dentro de poco la gente se cansará de eso de no poder sentarse mezclados a comer o en clases.
-Ya, tienes razón. A Lucy, la chica que se sentó ayer contigo antes que yo, le gusta un chico Gryff contra el que ha luchado hoy, me lo ha contado en el almuerzo.
-¿Ves? Genial. Amantes de casas enemigas, como Lily y yo, se acabó lo de las casas enemigas. Me he fijado en la cara que ponía McGonagall cuando los Gryff se han puesto aplaudir a los Rave y Sly que me han protegido del fotógrafo, y se la veía satisfecha y orgullosa. La Jefa de Gryff y futura directora.
-Vaya…
-Así que tranquila por eso, tenemos a Dumbledore y a McGonagall de nuestra parte. Los dos están encantados de que todos nos hayamos unido de cara a la guerra.
-Claro. Porque el enemigo no es Sly contra Gryff. Es Voldemort.
-Eso. Y hay una pareja Gryff de sexto, los mejores combatientes del entrenamiento, que están comandando a los de séptimo, que los conocí ayer mismo y hoy ya se han ofrecido a escoltarme en verano siempre que lo necesite.
-Wow… Entonces estarás seguro.
-Claro, ya te lo dije ayer. Y también Genevre y Jack, que ya pueden Aparecerse y usar la varita.
-Genial, Prince. Qué alivio.
"Y ahora, a compensar lo que hice mal ayer."
-¿Qué estabas estudiando?
-Transformaciones.
-Venga, te echo un cable con la práctica si quieres hasta el toque de queda, que me voy a dormir mis diez buenas horas.
-Gracias, Prince.
Se pusieron a ello. Anthony llegó a las nueve y diez a buscar las cartas. Sev le dijo:
-¿Te importa esperar a enviarlas justo antes del toque? De lo contrario van a llegar demasiado temprano.
-Claro que no, Prince.
-Mientras tanto, quédate si quieres a estudiar un rato con nosotros, estamos con la práctica de Transformaciones y la Sala está bastante tranquila.
-Genial, me apunto, me va a ir muy bien. He pasado toda la tarde con teoría.
-Sí, yo también. Pues vamos a ello.
Practicaron Transformaciones los tres juntos hasta las diez menos cuarto, que Anthony fue hasta la lechucería.
"Qué gusto estudiar con gente, como lo hacía con Lily. Lo comprendo todo mucho mejor explicando, y no se me hace duro no estar solo, porque es un ambiente serio y concentrado, me distraigo de los problemas." A las diez se despidió de Audrey.
-Buenas noches, guapa, que descanses. No te acuestes muy tarde, si ayer no dormiste las tres horas debes recuperarlas hoy, mañana hay clase.
-Claro, Prince. Me quedo un rato más practicando lo que me has explicado. Me voy a las once como muy tarde.
-Bien hecho.
Subió a su dormitorio y se acostó.
"Quizá durante el tiempo que necesite Audrey para hacerse amiga de Percival poco a poco, pueda volver a estar con ella. Sólo de recordar lo que me hizo ayer ya estoy caliente otra vez." Pero esta vez se alivió solo.
