Desahogos
Sev se despertó antes de que sonara el despertador, aunque ya había amanecido, en la misma postura, con Lauren dormida abrazada a él. "Vaya, al final sí que ha dormido conmigo. ¿Llegaría a leer la carta? Supongo que sí, a ver qué me dice cuando despierte. No voy a moverme, no quiero molestarla, quizá le costó dormir con la Estimulante y si la leyó, comiéndose la cabeza.
Debí dejarle que la leyera antes de dormirme, incluso antes del masaje, para poder hablar. Vaya desperdicio de noche. Seguramente habríamos estado a gusto los dos, y así, va a quedarme muy mal recuerdo, no pienso volver a entrar aquí si puedo evitarlo. Bastante tengo con lo que tengo, no puedo permitirme más sufrimiento estéril."
Continuó dándole vueltas al tema, hasta que un buen rato después sonó el despertador. Sintió a Lauren desprenderse de él e incorporarse para apagarlo. De inmediato, volvió a abrazarlo estrechándolo contra sí y besándole levemente la cabeza.
"Sí que leyó la carta. Debí dejarle que la leyera de inmediato, como lo hizo ella el sábado conmigo. Me dejé llevar por los celos. Ahora apenas va a quedarnos tiempo para estar juntos." Ya lloraba de nuevo. Puso la mano izquierda sobre la suya, estrechándola contra sí, al tiempo que le proyectaba:
-"Estoy despierto, Lauren, ya llevo un rato."
-"Perdóname, amor mío. Anoche me porté fatal."
"Buf… qué disgusto tiene. Debe haber dormido muy poco." Se giró de inmediato hacia ella, que estaba llorando amargamente. "La cortina corrida, para que no vea la otra cama." La abrazó, ella se desahogó aferrándose a él, llorando contra su cuello.
-"Vamos, no pasa nada. Simplemente estamos aprendiendo a manejar una nueva situación, cariño."
La estrechaba contra sí, besándole la cabeza. Ella sólo repetía:
-"No te merezco… no te merezco..."
-"Vamos, no digas eso, sabes que no es así. Yo tampoco lo hice bien, debí dejarte que leyeras la carta antes de dormirme para poder hablar. Te he hecho pasar una noche horrible."
Continuó intentando consolarla mientras él también lloraba, les costó mucho recuperarse a ambos. "Lo que te decía, una auténtica ruina. Es mejor que nunca volvamos a entrar juntos aquí. Ahora, además, cada vez que lo haga con Jack, va a recordar que ha estado aquí conmigo y no va a disfrutarlo igual. Qué mal lo hemos hecho todo. Mira que Lily ya me avisó."
Cuando al fin dejaron de llorar, ella se separó de él mirándolo a los ojos, acariciándolo con ternura. "Buf… qué mal aspecto tiene. Debe haber dormido sólo dos o tres horas de un día de veintinueve. Podríamos echar atrás de nuevo con el Giratiempo, para que duerma más. Nos pasamos a la otra cama."
-"Lauren, has dormido muy poco. Vamos a usar el Giratiempo de nuevo, para que puedas hacerlo."
-"Ni hablar. Cuando salgamos me lo dejas, lo uso yo sola y me voy a mi cuarto a dormir."
"Para no tener que pasarnos a la otra cama, que yo no me quede despierto ni que mi nuevo día sea de otras veintinueve horas."
-"Vale, como quieras."
-"Y no quiero que se lo dejes a Jack. Ya nos apañaremos con las pociones de sueño."
"Para que no me entere de cuándo han quedado. Mejor."
-"Está bien. Te pasaré dos frascos de cada una para que tengáis suficiente hasta final de curso."
-"No te merezco."
-"Vamos, Lauren, déjalo ya. Es mejor eso que se echen a perder."
"Ya estamos llorando los dos otra vez." Volvió a abrazarla.
-"Vamos, Lauren, recupérate, tenemos que de salir."
-"No importa, no hay prisa. Todavía son las seis y media."
"Ya no le importa que Jack se entere. Lo que te digo, me quiere mucho más a mí."
-"Lauren, no te precipites, espérame."
-"No puedo, Severus. Él lleva casi un año esperándome, se ha esforzado mucho para poder estar conmigo y está ansioso por hacerlo. Si me echo atrás ahora voy a destrozarlo."
"Tiene razón, y tampoco quiero que Jack sufra así, está totalmente entregado a mí. Metimos la pata hasta el fondo dándole esperanzas antes de conocer la Magia de la Luna y saber que él no iba a aceptarla. Quizá con el tiempo le cale, ella sabrá cómo hacerlo."
-"Está bien, mi amor. Pero yo sí que voy a esperarte y estar pendiente de ti, como te digo en la carta. Voy a conjurar otro Fidelius en el quinto piso, para los dos, y también podremos vernos en la Sala de Menesteres siempre que quieras."
-"Pero sería un riesgo que el viejo nos pille a los dos yendo o viniendo."
-"Ya te conté que no va a estar pendiente de tus movimientos, Lauren. Si lo hacemos de noche, no va a pasársela en vela vigilando, tiene más de noventa años. Y pienso que es mejor para los dos que no volvamos a encontrarnos aquí, mira qué mal nos ha sentado, a pesar de que no has estado aquí con Jack todavía. Además, quiero ir enseñándote todo lo que aprenda de él y este espacio no es adecuado."
-"Claro."
-"Y en cuanto nos vinculemos como Pareja con Lily, lo haré también contigo, para que puedas hacerlo con él. ¿Te parece bien?"
-"No te merezco, Severus."
-"Venga, Lauren, claro que sí. Llevas mirando por mí desde los once años y yo por ti apenas unos meses. Me toca devolverte lo que me has dado. Abrázame fuerte, anda."
Se quedaron abrazados durante otra media hora, sin decirse nada más. A las siete salieron, Jack y Anthony seguían durmiendo.
"Ay, Jack… Si supieras las once horas de drama que se han vivido a unos pocos pies de ti por tu culpa, sin que tú te hayas enterado de nada…" Sev dejó que Lauren usara el Giratiempo metiéndose en la cama con las cortinas echadas para no verla desaparecer.
Al minuto salió y el artefacto estaba en el cajón de su mesilla. "Lo dejó hace cinco horas. Su día también va ser de treinta y cuatro, durmiendo menos de ocho. Espero que use la Reparadora." Se vistió y bajó a la Sala Común a estudiar, de frente a la cristalera del Lago.
"Qué bien, hoy es miércoles. Voy a ver a Lily en Pociones y voy a sentarme a su misma altura, en la primera fila, con sólo el pasillo por medio, y ya no están los víboras, podremos mirarnos de cerca. Qué maravilla.
Además, tengo muchas ganas de ver las caras de amedrentamiento del terceto cuando me vean entrar y salir con mi escolta en el aula. Mi venganza."
Así fue, los Sly entraron los últimos en el aula de las mazmorras, con las varitas en la mano, poco antes de que lo hiciera Slughorn. "Lauren ya está aquí, en la segunda fila Sly junto a la pared, y los ocho Gryff al completo, las cuatro chicas en el primer banco y los chicos tras ellas. Seguro que estos tres han llegado bien temprano para no cruzarse con Slys por los corredores de las mazmorras, un infierno para ellos. Me juego lo que quieras a que ni siquiera han desayunado.
Remus ha vuelto a ponerse detrás de Lily y él ha llegado hace poco, seguro que ha sido el sitio que le han dejado, porque quieren estar lo más alejados posible de los bancos Sly. La rata a su lado, tras Cecile, luego Black, y Potter el más alejado, bien lejos de Lily. Voy a mirarlo a él. Un breve vistazo y la vista baja de inmediato. ¡Toma! Mi venganza. Mi enemigo, amedrentado. ¿Y Black, el que casi me mata el año pasado? Lo mismo.
La rata nos mira admirado, bobalicón, con la boca abierta y los ojos como platos, vaya inconsciente. Qué pena, me habría gustado guiñarle a Remus, que lo hace orgulloso y satisfecho. Se la devuelvo.
¿Y Lily y Cecile? Lo mismo. Y Lily tiene una expresión de madurez en la mirada que hasta ahora nunca le había visto." Se quedó justo frente a ella mientras los otros tres se metían en el banco, mirándola.
-"Te amo, mi guerrera."
-"Todavía no te lo había dicho, pero impresionáis cuando te mueves por el colegio con tu escolta y nos cruzamos por los corredores. Te admiro profundamente, todos lo hacen."
"La admiración, parte esencial del amor, como decía mi madre."
-"Yo también te admiro a ti. Eres muy valiente permaneciendo a mi lado con todo lo que se nos viene encima y a pesar de no poder estar conmigo."
-"Nunca dudes de que resistiré lo que nos echen."
"Qué suerte tengo. Lo que pensé aquella noche en Navidad. Lily tiene tanto coraje que es capaz de mantenernos a los dos a flote, pase lo que pase. Auténtica Gryff. Puedo aferrarme a ella como a una tabla de salvación. Estas dos horas voy a dedicárselas enteras."
Así lo hicieron. Aprovechó las dos horas de clase para comunicarse continuamente con ella, sólo le proyectó a Lauren y le comunicó a Anthony, que a su vez lo hizo con sus dos compañeras, las modificaciones en las recetas.
Le contó su noche con Lauren y Lily lo dejó desahogarse de la desazón. "Sin recriminarme que ya me había avisado de que algo así podría ocurrir, me consuela y me refuerza en las decisiones que he tomado, como hace una buena amiga, la mejor amiga, la que me conoce y me acepta desde que teníamos nueve años."
Fue sólo la primera de las muchas ocasiones que lo haría a partir de entonces con respecto a la difícil relación que tenía con Lauren, nunca traicionando la confianza que él depositaba en ella contándoselo a la morena.
Al acabar la clase, los cinco Sly, Cecile y Lily, fueron felicitados por Slughorn por sus pócimas perfectas, y el profesor concedió diez puntos a su propia casa, con la excusa de que todos sus alumnos habían alcanzado la excelencia.
"Míralo qué orgulloso está, el maldito bocazas, y Lily va a tener que soportarlo tres años como mentor, por suerte no sabe nada de los horrocruxes ni lo sabrá. Pena del lobo, que ha de disimular con los otros todavía."
Cuando salieron los cuatro Sly del aula, los primeros, volvió a echar un vistazo a los Gryff. "Lo mismo, Potter y Black no se atreven a mirar y la rata quisiera andar con nosotros. Sus ganas, si lo veo por los entrenamientos lo tundamos entre todos. Y las compañeras de Lily y Cecile también nos miran admiradas. ¡Ja! A éstas igual las admitimos. No, mejor que no, son unas chismosas y ahora la otra tiene a Potter para ella solita, que se quede con él."
Se dirigieron los cuatro a Aritmancia. "Qué bien me ha sentado estar cerca de Lily y hablar con ella durante dos horas seguidas. Lo siento por Lauren, pero ella debería saber mejor que nadie, mejor incluso que Lily, cuánto apoyo necesito ahora mismo, y no ha sabido dármelo. Desde luego, mi decisión de que Lily sea la primera para todo es totalmente acertada, y si tuviera que elegir, sería ella, siempre, siempre."
Tras Aritmancia fueron a almorzar y siguió hablando con su novia. "Agradeciéndole lo que ha hecho por mí esta mañana, reforzando más todavía los lazos que nos unen."
Luego fue a clases por la tarde y esperó a que fuera Lauren quien le proyectara. "Para continuar hablando del tema ahora que me siento mucho más entero a ese respecto." Pero ella no lo hizo.
"Lo que te decía. Lauren se derrumba muy fácilmente y se come demasiado la cabeza, es como yo. Si estuviéramos los dos solos no lo llevaríamos bien, necesitamos a Lily. Bueno, ellas se verán esta tarde en la Biblioteca y seguro que Lily sabe apoyarla a su manera, sin traicionar lo que yo le he contado.
Yo paso de seguir dándole vueltas al tema hasta que ella esté mejor también, así que no le proyecto, a concentrarme en las clases. Es mi día de descanso de Giratiempo. Mañana voy a ver a Damocles Belby y el viernes a la cueva."
Lauren continuó sin comunicarse con él a la mañana siguiente. "Todavía no se ha recuperado, y eso que probablemente anoche estuvo con Jack, aunque yo no me enteré de nada. Me dormí a las once y me he despertado a las siete.
Voy a hacer siempre así. Cuando se digne hablar conmigo se lo diré para que sepa que tiene margen para salir del dormitorio tanto antes como después de esa hora, si quieren dormir juntos con la Reparadora o cada uno en su habitación. Poniéndoselo fácil, aunque ella no me lo ponga a mí, como sabía hacer tan bien antes de saber que me tenía.
Mejor, no importa, me concentro en las clases y en la importante misión que tengo que realizar después de almorzar, encontrarme por vez primera con una persona que probablemente va a ser muy importante en mi vida y mi futuro al margen de todo el lío en que ella misma me ha metido. Sabe que tengo la entrevista hoy y ni siquiera me da un ánimo para ello. No importa, ya charlaré con Lily en el almuerzo."
Lo hizo, y ella le aconsejó cómo debía comportarse. "Pena que no tengo ropa muy apropiada para una entrevista formal. Me vestiré de vaqueros y camisa, la ropa que me regaló Lily en Navidad, y los zapatos del uniforme. Anoche Audrey me dio un coletero suyo para que me recoja el pelo. Le hizo mucha ilusión que se lo pidiera y a mí que me lo diera, qué mona. Es como un pequeño amuleto, ya no me importa tener que hacerlo."
Así que después de almorzar usó el Giratiempo dos horas atrás y se dirigió al despacho de Albus solo y desde allí por Red Flu a San Mungo. Llegó al hospital. "No he estado aquí desde que mi madre sufrió la conmoción hace casi año y medio. Qué mal recuerdo." Se dirigió directamente al tercer piso, por las escaleras. "Albus me ha recomendado que no tome el ascensor, para que nadie tenga ocasión de fijarse en mí más que unos segundos, al cruzarse conmigo por los corredores, y las escaleras están vacías, nadie las usa. Perfecto."
Llegó al despacho y llamó a la puerta. A los pocos segundos le abrió una chica en bata blanca, de unos veinticinco años. "La ayudante de Belby."
-Buenos días. Vengo a ver al profesor Belby desde Hogwarts.
-Ah, sí, pase, estábamos esperándole. El profesor se encuentra en el laboratorio, puede esperarlo mientras voy a buscarlo. Siéntese aquí si es tan amable.
Se sentó en el lado de los visitantes del amplio escritorio, mientras ella salía. "Apenas me ha echado un vistazo, lo que te digo, discreción. Y eso que debe llevar desde el martes metida aquí a todas horas esperándome, sin poder llevar a cabo su trabajo habitual. Vaya tela. Por suerte he venido cuanto antes."
A los diez minutos oyó que se abría la puerta del despacho. Se levantó y se giró. "Aquí está, mi mentor. Un hombre en la flor de la edad, menos de cuarenta, con tiempo suficiente para haber desarrollado su profesión pero sin verse todavía impedido por los achaques. Ojalá yo llegue al menos hasta su edad y para entonces nos hayamos librado de Voldemort, a tiempo todavía de crear una familia."
-Buenos días, señor Snape, un gusto conocerle – Belby le tendió la mano.
Sev se la dio. "Firme apretón. Conmigo a muerte."
-Encantado, profesor Belby.
-Por favor, llámeme Damocles y tutéeme. Así es como me hago tratar por todos mis colaboradores, y espero que usted lo sea próximamente.
"Wow… lo que decía Poppy, magnífica persona."
-Entonces, hazlo tú también conmigo. Mi nombre es Severus.
-Ya lo sabía, te has hecho muy famoso.
Damocles le sonrió abiertamente, Sev se la devolvió. "Qué simpático es, y está ansioso por hablar del tema, qué majo."
-Sentémonos.
Lo hicieron a ambos lados de la mesa.
-Siento que hayas tenido que esperarme. No contaba con que vinieras a esta hora de la mañana. Deberías estar en clase.
"Vaya… Así que debe haber estado esperándome él mismo en el despacho por la tarde, cuando sabe que tengo tiempo para venir antes de la cena."
-El profesor Dumbledore me ha permitido usar un Giratiempo para hacerlo.
-Vaya… me alegro mucho. Eso significa que lo tienes totalmente de tu parte.
"Sorprendido y satisfecho a un tiempo."
-Sí, así es.
-Maravilloso. Ya iba siendo hora de que tomara cartas en el asunto de la guerra. Me parece muy poco coherente la actitud del Ministerio en ese tema. ¿Cuánto tiempo tienes?
"Son las doce menos cuarto. He de estar de vuelta mientras todos están almorzando, dentro de una hora."
-En una hora he de estar en el colegio.
-Bien, más que suficiente. Entonces podemos charlar un rato. Ya me contó Poppy vuestra hazaña. Expulsar a los futuros Mortífagos de Hogwarts sin recurrir a la violencia, sólo con vuestra valiente actitud. Estás jugándote la vida con apenas dieciséis años.
"Me encanta. Llama a las cosas por su nombre y habla sin tapujo alguno, yo también lo haré. A tomar viento fresco las recomendaciones de Lily."
-Lo sé, soy muy consciente de ello.
"Me mira con admiración."
-Has hecho bien en recogerte el pelo, deberías cortártelo. San Mungo es un lugar muy público.
"Ha estado muy pendiente de las noticias y teme por mí."
-He decidido no hacerlo, forma parte intrínseca de mi personalidad y no pienso renunciar a ello. Sería traicionarme a mí mismo por miedo.
-Lo entiendo. No pareces Slytherin, sino Gryffindor.
"Ha respondido de inmediato. No es paternalista en absoluto, me respeta, de igual a igual, y le produce todavía mayor admiración."
-Ya, últimamente me lo dice mucha gente.
-Yo soy Ravenclaw – sonriendo satisfecho.
"Orgulloso de serlo, y con toda la razón. Se la devuelvo."
-Brillante Rave.
-Y muy orgulloso también de que mi casa se uniera a esos treinta valientes que disteis la cara y de que al día siguiente te protegieran en el Comedor de los fotógrafos.
-Sí, ellos también parecen Gryff. La casa Gryffindor les aplaudió cuando lo hicieron.
-Todo el colegio unido, qué maravilla. Histórico. No sabes lo que habría dado por verlo.
Charlaron un rato más sobre el tema y Sev le contó de los entrenamientos. Damocles estaba admirado por la gran iniciativa que estaban llevando a cabo.
"Cómo me gustaría poder hablarle de las Magias Ancestrales, seguro que le interesan mucho. Pero es algo que sólo debe conocer quien sepa Oclumancia." Después pasaron al asunto que les ocupaba.
-Ya tengo aquí los formularios que requiero para solicitar tu beca – dijo sacándolos de un cajón – Como, evidentemente, no puedes poner tu dirección, inventaremos una, ya la pongo yo.
"No ha sido necesario decirle nada, ya ha pensado en ello por sí mismo."
-Una dirección muggle que no existe, para que el Ministerio no tenga acceso a comprobarla y tampoco ataquen a nadie por error – continuó Damocles - ¿Qué te parece?
-Brillante Rave. A mí nunca se me habría ocurrido.
-¿Tienes cuenta en Gringotts para cobrar?
-No.
-Mejor. No abras una cuenta, podrían controlar sus movimientos. Se te pagará en cheques a tu nombre o al portador, lo que prefieras, por si no quieres arriesgarte a ir a Diagon a cobrarlos. Si vas tú, márchate de inmediato tras salir de Gringotts. No andes por el callejón justo después de pasar por el banco.
"Éste podría haber sido Sly tranquilamente, brillante y astuto a la vez, como yo. Qué bien nos vamos a entender. Es algo para lo que voy a necesitar escolta en verano. Ir a Diagon a cobrar y a comprar todo para el próximo año."
-Si voy no iré solo. Me acompañarán cuatro amigos que ya tienen los diecisiete.
-Maravilloso.
Damocles rellenó el formulario con los datos que Sev fue diciéndole, dejando su dirección en blanco, que no le preguntó. El ratito que les quedaba hablaron de la pócima, de horarios y dedicación.
-La beca es a tiempo completo, ocho horas diarias. Es por lo que se te va a pagar, pero puedes venir cuando puedas. Nadie más que yo y mi ayudantenos vamos a enterar de cuándo llegas y te vas. De hecho, es mejor que no vengas todos los días ni en un horario regular, para evitar que controlen tus movimientos.
"Vaya chollazo, van a pagarme más de lo que voy a trabajar, wow… Y ellos también están arriesgándose colaborando conmigo, su nombre va a aparecer junto al mío en el Ministerio. Suerte que está la válvula de seguridad de Lucius. Ojalá pudiera contárselo."
-No sabes cuánto te agradezco lo que estás haciendo por mí. Tú también te la estás jugando.
-No te preocupes por eso. En la situación que estamos todos debemos asumir algún riesgo si queremos que cambie, y no creo que les dé por buscar tu nombre en un Registro de Becarios donde sólo figuran brujos ya graduados. Nuestra colaboración no se conocerá hasta que se publique el artículo, y eso se hará cuando lo consideremos conveniente, dentro de meses, cuando todo se haya calmado. E incluso entonces, si no me parece adecuado, figurarás tú como único autor y se acabó el problema.
"Dispuesto a renunciar al reconocimiento de su propio esfuerzo por ayudarme a limpiar mi nombre."
-Muy bien. Pues eso es todo. Son las doce y media, es hora de que te marches, te espero a partir de julio. Mejor si puedes avisarme de qué día y a qué hora vienes. Yo te enviaré una lechuza al colegio en cuanto la beca te sea concedida, no es necesario que me respondas. Lo haces cuando sepas cuándo vas a poder pasarte por aquí.
"Reducir al mínimo el contacto por correo, otra medida de seguridad." Damocles se levantó, Sev también lo hizo. El otro rodeó la mesa.
-Muchas gracias por todo, Damocles.
-Muchas gracias a ti.
Se despidieron con otro firme apretón, más largo de lo habitual, pues Damocles lo tomó también con la izquierda. "Se queda con ganas de darme un abrazo."
-Hasta pronto, Damocles. Ha sido un gusto conocerte.
-Hasta muy pronto, Severus.
Volvió a bajar por las escaleras y directo a la Red Flu. Llegó al despacho de Albus cuando éste se encontraba en el Comedor, al igual que todo el colegio, y se encerró en un retrete del cuarto de baño de su dormitorio hasta la una y cuarto, momento en que su yo dos horas atrás entró al mismo, usó el Giratiempo y desapareció.
