Planes
En la primera clase de esa tarde, Lauren por fin le proyectó a Sev:
-"Hola, Severus, ¿qué tal la entrevista?"
"Por fin."
-"Redonda, Lauren."
Él se lo contó todo.
-"Cómo me alegro. ¿Qué tal por lo demás?"
-"Muy bien, Lauren. Ya estaba bien ayer a mediodía. No te proyecté por si tú todavía no lo estabas, para darte tiempo a pensar las cosas con calma."
-"Claro…"
-"¿Qué tal estás tú?"
-"Muy bien."
-"Me alegro."
-"Atendamos a la clase."
-"De acuerdo."
"No me creo nada. Esta tarde me tomo una baya, Lily está perfectamente, si me sabe amarga, es ella." Lauren no volvió a proyectarle en toda la tarde. Sev tomó una baya en cuanto llegó a casa y sí, le supo amarga. "Lo que te decía, no está bien." En la cena le proyectó a Lily:
-"¿Has hablado con Lauren ayer u hoy en la Biblioteca?"
-"Sí, ayer y hoy."
-"¿Te ha contado algo?"
-"No, Sev, no me ha contado nada."
-"¿Cómo la has notado?"
-"Apática, sin ganas de hablar."
-"Comiéndose la cabeza."
-"Eso."
-"Tú estás bien, ¿verdad?"
-"Sí, Sev, yo estoy bien."
-"Se ha pasado desde ayer sin proyectarme, esta tarde por fin lo ha hecho para que le contara la entrevista, y cuando he intentado sacar el tema, me ha dicho que estaba muy bien y ha cortado."
-"Ya."
-"He tomado una baya al llegar a casa y me ha sabido amarga."
-"Pues es ella, Sev, no soy yo."
-"Ya, ya lo sé. ¿Qué hago, Lily?"
-"Está todo muy reciente todavía, Sev. Dale tiempo, deja pasar el fin de semana y el lunes tomas otra. Si las consumes antes del verano, tiras de las mías durante el mismo. Yo no voy a necesitarlas, voy a verte todos los días."
-"¿Crees que estuvo con Jack anoche?"
-"No, Sev, seguro que no. Si todavía no se ha recuperado de lo de ayer, es imposible que haya estado con él tan pronto, menos de veinticuatro horas después de estar contigo."
-"Ya, entonces todavía está pensándolo."
-"Eso creo, dale tiempo."
-"Había pensado decirle mi horario de sueño, para que entre y salga tranquila del dormitorio sabiendo que yo no voy a enterarme."
-"Buena idea, pero espera a que sea ella quien saque el tema. Seguro que lo hace para asegurarse de que no te hace sufrir más."
-"Claro."
-"No seas tú quien le dé pie a decantarse por Jack, que tome la decisión sola."
-"Vale, Lily, pero aun así, si vuelves a verla en la Biblioteca hoy, intenta que te hable. Yo también lo haré mañana de nuevo."
-"Claro, Sev."
-"Sonsácale y me cuentas en el desayuno."
-"Vale. ¿Qué tal la entrevista?"
-"Maravillosa."
Él se la contó.
-"¡Vaya chollazo! Vas a poder venir de vacaciones."
-"Pues sí, las merezco. Y no sabes las ganas que tengo de que llegue el verano para estar juntos. Va a ser el mejor verano de mi vida."
-"Vaya… Y el domingo decías que no querías salir de Hogwarts. También va ser el mejor verano de la mía."
Siguieron haciendo planes para el verano hasta que terminaron de cenar. "Hoy voy a escaparme a tocar el piano. Le pido a Jack que me acompañe y que luego venga a buscarme antes del toque de queda. Necesito desconectar y olvidarme de todo, y hace justo una semana que me rompieron el brazo cuando iba a ello. Parece que haya pasado un mes. Se me va a olvidar todo lo que había aprendido."
-"Lily, dile a Cecile que se pase por el Aula de Música si quiere. Voy a estar allí hasta las diez."
-"Muy bien, Sev. Pero no vayas solo."
-"No, voy a pedirle a Jack que me acompañe por el pasadizo y luego venga a buscarme. Ya está acabando el postre, nos vamos directos desde aquí."
-"Claro, Sev, hazlo, te va a sentar bien."
-"Hablamos mañana, mi amor."
-"Hasta mañana, mi vida."
Sev le dijo a Jack de viva voz:
-Jack, ¿me acompañas directos a la Sala de Menesteres? He quedado con Cecile allí.
-Vaya… ¿Vas a ver a Cecile?
-Sí, está enseñándome a tocar el piano.
-Wow… ¿Qué dices?
-Lo que oyes. El jueves, cuando me rompieron el brazo, iba allí.
-Vaya, pues por suerte no te rompieron ningún dedo.
-Eso me dijo Poppy. Si quieres puedes quedarte un rato y que Cecile nos toque algo, toca muy bien. Desde los cuatro años, su madre es profesora de piano.
-Pues me gustaría mucho escucharla, me encanta la música.
-Vaya, a mí también. Lo descubrí en Semana Santa oyendo la radio.
-Venga, vamos entonces. Paso del postre.
-Genial. Espera, le proyecto a Lily para que le diga a Cecile que vienes tú también.
-No, no le digas nada, le damos una sorpresa.
-Vale. Vamos.
Se levantaron y se marcharon, sin decir nada a los demás. "Albus va a agobiarse viéndome salir del Comedor sólo con Jack."
-"Prince, ¿a dónde vas?" – le proyectó el anciano.
Sev se carcajeaba. "Lo sabía." Le proyectó sin mirarlo:
-"Hasta mañana, Albus."
"No sé si le habré alcanzado, no me responde." Salieron, fueron hasta el tercer piso con las varitas en la mano y por el pasadizo al séptimo. Demandaron y entraron.
-Wooow… un Steinway – dijo Jack.
-¿Sabes de pianos?
-No, pero sí que esta marca es la mejor. A mis padres les gusta la clásica y suelen ir a conciertos.
-Vaya. ¿Y a ti qué música te gusta?
-La moderna, pero la buena.
-Qué pena no haber traído mi libreta, para enseñarte los grupos y canciones que apunté de la radio.
-¿Recuerdas alguna?
-Sí, la que estoy aprendiendo ahora. Te toco lo que me sale, a ver si la conoces.
Sev levantó la tapa del piano y se sentó en el banco. Comenzó con la mano derecha de la introducción.
-Claro que sí, es 'Wish you were here', de Pink Floyd, me encanta.
"Todo el mundo que tiene cierta cultura muggle la conoce y le gusta. Yo la cacé al vuelo. Extraordinario buen gusto."
-A mí me impresionó por la letra.
-Por supuesto, es la creme de la creme. La pecera. Ya saliste de ella.
-Salí de una para caer en otra más profunda aún.
-Bueno, todo pasará. No hay mal que cien años dure.
("Si supieras… Voldemort es inmortal. Me lo he ganado como enemigo y yo soy mortal.")
-Cuando volvamos a casa me enseñas esa libreta.
-Claro.
-Toca, toca hasta que llegue Cecile. No pierdas el rato.
Sev tocó la mano derecha, equivocándose mucho. "Más de una semana sin hacerlo, a este paso no me va a salir antes del verano, he de volver a escaparme más a menudo. A ver si el ritual de la cueva también sirve para esto."
-Buf, Jack, qué desastre. Ya me salía entera y la he olvidado.
-¿Cuánto tiempo te llevó aprenderla?
-Una semana y media.
-¿Sólo? – asombrado.
-Sí.
-Buah, eso no es nada, enseguida lo recuperas. Te acompaño siempre que quieras.
-Gracias, Jack. Genial.
Llegó Cecile.
-¡Buaaah! ¡Jack! ¡Qué sorpresa!
Sev y Jack se carcajeaban. "Cecile es la bomba, siempre grita antes de que se cierre la puerta. Nos van a pillar la Sala de Menesteres por su culpa." Cecile se echó en los brazos de Jack.
-¿Qué tal, Cecile? - le preguntó él - No sabes cuánto os echo de menos.
-Y nosotros a vosotros. Estoy harta de Hogwarts, de ser bruja, de todo.
-En verano vamos a escaparnos por Londres. Os llevo de marcha muggle.
-¡Buah! ¡Genial!
-Vas a ver qué bien nos va ser brujos ahí, pudiendo Aparecernos donde queramos, vas a reconciliarte con tu condición. Antes de poder Aparecerme iba siempre con mi tío.
"Su tío el Auror."
-Para algo bueno tenía que servir. ¿Qué tal, Sev? No te he hecho caso. Dame un abrazo, valiente.
Ella se sentó en la banqueta con él y se abrazaron.
-¿Cómo estás?
-Bien, mejor de lo que sería de esperar.
-Hecho de muy buena pasta – dijo Jack.
-Cierto – le respondió Cecile, y a Sev – Ayer te quedaste a gusto en Pociones, ¿eh?
"A Cecile no se le escapa una."
-Ya te digo… – le dijo maléfico – Ha comenzado mi venganza.
-Cómo me alegro – enfática – Tomaos una buena revancha antes de que acabe el curso, que se vayan calentitos a casa, como intentaron hacerte a ti cuando acabaron el Mapa, a finales del curso pasado, según me ha contado Remus.
"Vaya, cuando casi me pillaron en el Fidelius. Que me fuera calentito para casa. Muy bien. Pues se van a ir ellos."
-Lo haremos – dijo Jack – Así, si el viejo nos castiga, serán pocos días.
-No va a castigarnos, Jack, ya se espera que lo hagamos – dijo Sev.
-Claro.
-Esperad a que se confíen – continuó Cecile – Lo mejor sería alguna tarde que tengamos examen de TIMO en el Comedor. Una tarde de calor, que salgan a refrescarse junto al Lago, delante de todo el alumnado que estará fuera. Y les hacéis lo que te hicieron a ti ante todo el colegio. Levicorpus y bajarles los pantalones.
-Yo no conozco el hechizo para bajar los pantalones, Cecile – le respondió Sev – Nunca me he preocupado de tonterías como ésas.
-Pero Remus sí que lo conoce. Que os lo enseñe.
-Buah… sería la bomba – dijo Jack.
-Y luego un Liberacorpus brusco, como te hicieron ellos a ti. En el prado no van a romperse nada.
-No, mejor los dejamos colgados – dijo Sev.
-Sí, directamente. Un par de horas.
-No, que deshechicen entre ellos.
-Eso, eso.
Los tres reían maléficos.
-Esta noche lo planeamos en casa – le dijo Sev a Jack.
-Buah… - dijo Cecile – Conspiración Sly… cómo me gustaría estar.
-Luego te lo contamos.
-¿Con qué estabas? ¿Con 'Wish you were here'?
-Sí. Ya me salían las dos manos por separado y como llevo más de una semana sin tocar lo he olvidado.
-Vaya, qué pena. Pero no deberías haberlas aprendido por separado, sino a la vez, aunque te cueste más, para coordinarlas.
-Vaya. No lo sabía.
-Olvidé decírtelo. Como te dejé la canción después de la última clase y no la vimos juntos…
-Ya, tienes razón, debería haber quedado contigo.
-No pasa nada, ahora comienzas de cero otra vez y ya está. Te costará menos que si no las hubieras ensayado ya.
-Jo… yo que creía que ya casi la tenía.
-No pasa nada, Sev. Si te salían por separado en una semana y media te van a salir juntas de aquí a final de curso. Seguro. ¿La toco y la cantas y así Jack te oye cantar?
-Buf, me da vergüenza.
-Venga, Prince – dijo Jack – Por favor… Llevo desde Semana Santa sin escuchar buena música.
-Claro, Sev, si la cantas genial, anímate – dijo Cecile.
-Bueno… vale…
-Déjame sentarme a la izquierda.
-Claro.
Se cambiaron de sitio en el banco. Jack estaba de frente a ellos, apoyado en el piano.
-No me mires fijamente, Jack, que me muero de vergüenza – dijo Sev.
-No te miro… – le dijo paciente - Miro cómo toca Cecile.
-Vale. Anda, dale.
Cecile comenzó con la introducción y Sev cantó. Hicieron llorar a Jack. ("A él también le recuerda a Lauren. No ha estado con ella todavía.")
-Buaaah… sois la bomba, la creme de la creme, deberíais formar un dúo. Qué bien cantas, Prince, mejor que la original. Cómo se nota que hablas de ti mismo.
("Valgo para esto. ¿Para cuántas cosas valgo? Yo debería ser inmortal. Quizá haga un Horrocrux de ésos con el primer Mortífago que mate.")
-Gracias, Jack – le respondió Cecile – Has sido nuestro primer público – y a Sev - Podríamos tocar más canciones del grupo. En el libro que me enviaron mis padres vienen unas cuantas, las mejores de su trayectoria.
-Vaya… Pero sin escucharlas antes…
-Ya, vaya problema tenemos en Hogwarts con la electricidad. Es increíble, a finales del siglo veinte.
"Tiene toda la razón. Otra cosa que habría que cambiar en el colegio."
-Sí – respondió Jack – Los brujos estamos muy atrasados en muchas cosas.
-Quizá el padre de Lily tenga los discos – le dijo Sev a Cecile – Copiaré los títulos de las canciones y las aprenderé en verano.
-Claro, yo las practico en casa, y si quieres venir algún día las ensayamos juntos. Y también puedes tocar el piano allí, para no pasar dos meses enteros sin hacerlo.
-Buah… cuántos planes para el verano. La beca en San Mungo, vacaciones con la familia de Lily, salir de marcha por Londres, cantar y tocar contigo. No me va a llegar el tiempo.
-En dos meses enteros hay tiempo de hacerlo todo si te organizas.
"Mi especialidad, la organización. Y por suerte no he de ir a San Mungo ocho horas diarias."
-Qué ganas tengo de que llegue el verano y acabar de una vez con los malditos TIMOS. No hago más que estudiar.
-Claro, necesitas seis Extraordinarios, como Remus, con todo lo que tienes encima. Habéis cogido los dos TIMOS más difíciles, Defensa y Medimagia. Yo no voy a presentarme a Transformaciones, me quedo con Medimagia.
"Fue una excusa para que Minerva le diera clases."
-¿Te dejan presentarte a Aritmancia sin haberla cursado?
-Sí, he debido hacer una solicitud para el examen. Al ser un tribunal externo, lo admiten, porque sólo cuenta eso.
-Qué bien. Entonces seguiremos viéndonos en San Mungo después de Hogwarts.
-¡Claro! No lo había pensado. Genial.
("Si sobrevivo hasta entonces.")
-Tócanos algo más, Cecile. Deleita a Jack.
-Claro que sí. Voy a buscar algunas partituras.
Cecile escogió métodos y obras que ya conocía y tocó durante casi una hora para Sev y Jack, que la escucharon embelesados.
-Vaya diferencia escucharlo desde tan cerca – dijo Jack - No he vuelto a conciertos de clásica desde hace años y me estoy dando cuenta de que es maravillosa. Estás consiguiendo que me guste la clásica, Cecile.
("Tenerlo desde pequeño y no apreciarlo, como les pasó a Lily y Petunia.")
-Bueno, Jack, si esto no es nada – dijo Cecile.
-Ya, no es difícil, pero le pones mucho sentimiento y eso es lo que cuenta.
"El sentimiento contra el virtuosismo. A eso sí que puedo llegar, yo lo tengo."
-Gracias, Jack, también eres tú que sabes apreciarlo, tienes un alma sensible.
"Cecile siempre da las gracias cuando Jack le dice algo."
-Toca la de las gotas cayendo, Cecile – le dijo Sev.
-¿El Arabesque nº 1 de Debussy? – preguntó Cecile.
-Ésa, ésa. Vas a ver qué pasada, Jack.
-La dejo de despedida.
"Ya se está haciendo la misteriosa."
-Toca ahora tú un poco, Sev – continuó Cecile - Has venido hasta aquí y no has ensayado nada.
-Buf… me da apuro delante de Jack después de lo bien que tocas tú.
-Venga Prince… no me hagas marcharme ahora – dijo Jack - Para el rato que falta me quedo. A ver si vas quitándote esa vergüenza, todo te da vergüenza. Hay que echarle morro.
-Bueno…
Sev se sentó al piano junto a Cecile.
-Intenta las dos manos a la vez – le dijo ella - ¿Ya las sabías de memoria?
-Sí.
-Genial, entonces ya no necesitas mirar la partitura y puedes concentrarte mejor en el teclado. Comienza muy despacio, sólo la introducción.
-Buf… a ver.
Sev lo intentó muchas veces, se equivocaba todo el tiempo.
-Buf, Cecile, qué desastre. Es muy difícil.
-Vamos, no te desanimes, llevas sólo un cuarto de hora. Qué poca paciencia tienes. Dale un poco más.
Siguió intentándolo. No le salió.
-Bueno, ahora ya te haces una idea de cómo es coordinar las manos. Ten paciencia, Sev. Estás acostumbrado a que las cosas te salgan a la primera, porque has tenido mucho talento para la magia desde pequeño, pero la música se trata de práctica, como el Duelo, es algo físico. Hay que echarle horas.
-Claro.
-Bueno, son menos cuarto. Os toco el Arabesque y os marcháis a casa, de lo contrario tu gente va a preocuparse.
-Cierto – dijo Jack.
-Ya deben estar haciéndolo desde que os han visto salir solos del Comedor.
-Pues sí, porque contando con que sólo iba a acompañarlo, no hemos avisado a nadie.
-El viejo me ha proyectado cuando ha visto que salía sólo contigo – dijo Sev riendo.
-¿Sí? – preguntó Jack.
-Sí, me tiene controlado. Cómo odio que me controlen.
-Y yo – dijo Jack.
"Por fin se ha liberado de Deborah."
-Slys… - dijo Cecile – Yo también lo odio.
-Es que tú podrías haberlo sido – le dijo Sev.
-Pues sí, me habría gustado. Si lo hubiera sabido me habría peleado con el Sombrero.
-Venga, toca.
Cecile tocó el fragmento que conocía del Arabesque nº 1.
-Me suena – dijo Jack – Mis padres deben tener el disco.
-Claro, si les gusta la clásica es fácil, es muy famosa.
-Es maravillosa. Me has descubierto un mundo, Cecile, me gusta la clásica. Ya tengo plan yo también para el verano, investigar la discoteca de mis padres e ir con ellos a algún concierto.
Cecile se levantó del banco.
-Dadme un abrazo, chicos - se dieron un abrazo de tres - Nos vemos cuando queráis. Marchaos ya, no vaya a pillaros la señora Norris.
