La cueva

Cuando Sev y Jack llegaron a la casa Slytherin, la Sala Común estaba tranquila como de costumbre, aunque quienes había en ella, entre ellos el resto de su escolta, intentaron echarles un buen rapapolvo por marcharse de esa manera, a lo que Sev respondió con desdén:

-No voy a consentir que me controléis. Soy yo quien asume el riesgo, tengo derecho a tener vida al margen de todo el follón y pienso seguir haciéndolo siempre que me apetezca, así que podéis ir acostumbrándoos.

("Mañana vuelvo a escaparme, hay que educarlos. Son Sly y lo comprenderán perfectamente.") Jack le dijo:

-Hoy no están los ánimos como para planear la revancha.

-No, en absoluto, lo dejamos para el fin de semana. Voy por mi libreta al dormitorio y te enseño las canciones que apunté. ¿Te apetece?

-Claro, claro…

Se sentaron juntos en el rincón de Sev. Descubrieron que coincidían en sus gustos musicales de música moderna, en especial en The Beatles, Bowie y Queen, y Jack le dijo más nombres de solistas y grupos que Sev también apuntó.

-Cuando vayamos de marcha por Londres iremos también a conciertos, hay muchas tabernas donde los hacen – le dijo Jack - Y quizá Queen dé alguno este verano, porque sacaron el disco en diciembre, estaré al tanto. Escribiré a mi tío para que me informe con tiempo.

"Wow… podríamos llevar también a Petunia. Ella suele salir por Londres, seguro que también conoce sitios."

-Genial, Jack, nunca he estado en un concierto.

-También puedes venir con mis padres y conmigo a alguno de clásica. No he dicho nada delante de Cecile porque ésos son muy caros, en teatros importantes, ya sabes, público selecto. Pero a ti y a Lily os invito.

-No será necesario, Jack. Voy a trabajar y tendré dinero.

-Guárdate tu dinero, Prince. Te has quedado sin beca y la de San Mungo no te va a dar para tanto. Quieres irte de vacaciones con Lily y necesitarás comprar todo para el próximo año, y también ahorrar algo para el futuro, no sabes todavía si seguirás en San Mungo tras el verano. A mí me sobra la pasta.

Sev se acostó a las once y al día siguiente habló de nuevo con Lily de Lauren en el desayuno.

-"Anoche me dijo que quería estudiar y cortó" – le dijo ella.

-"Sigue dándole vueltas."

-"Sí, Sev, no seas insistente."

Después de desayunar empleó el Giratiempo tres horas atrás para ir con Albus hasta la cueva. "Jo… me extraña que necesitemos tanto tiempo. Ir y volver de Hogsmeade nos lleva menos de una hora y otra debería llegar para Aparecernos y hacer el ritual en la cueva. No sé, quizá me ponga otro recuerdo de Riddle." Se dirigió al despacho del director. Cuando subió llamó a la puerta y ésta se abrió.

-¡Sorpresa! – gritó Cecile.

-¡Los Gryff! – gritó Sev.

Remus, Cecile y Lily lo esperaban en el despacho con Albus, que los miraba con profunda ilusión. ("Nadie me ha dicho nada, ni Albus, ni Cecile anoche, ni Lily hoy en el desayuno. Qué maravilla, casi tres horas con ellos.")

Lily se lanzó a sus brazos y la alzó en volandas, dándole un besazo apasionado de los suyos, a la vista de los otros tres. ("Albus debe estar encantado, el alcahuete mayor. Remus y Cecile se ríen.")

El beso fue largo. ("Qué importa ya. Lo que decía Jack anoche, hay que echarle morro.") Cuando se separaron abrazó también a Remus, un abrazo muy largo. ("No lo he visto ni hablado con él desde antes del follón. Estamos casi llorando los dos de la emoción.")

-Amigo… te echo de menos.

-Y yo a ti, Sev. En verano nos veremos.

Se giró a mirar a Albus y las chicas. ("Todos están llorando, estos Gryff son unos blandos.") Abrazó también a Cecile, aunque se habían visto el día anterior. ("Un poco por disimular, pues a Albus no le he contado nada de mis clases de piano con ella ni pienso hacerlo por el momento, no sea que me censure por usar la Sala de Menesteres para eso.")

Albus les dijo:

-Antes del verano voy a vincularos a los cuatro también como Comunidad. Debería haber pensado en hacerlo hoy mismo, pero en tres horas no nos dará tiempo a todo, y me parece más urgente el ritual en la cueva.

-Gracias, Albus, no importa, así nos veremos un día más.

-Claro, Prince, vais a seguir viéndoos, cuenta con ello.

("Me da la impresión de que se refiere a los entrenamientos, pero no van a decirme nada. Otra sorpresa mañana.")

Fueron hasta la Sala de Menesteres, por el pasadizo a Hogsmeade y se Aparecieron en las cuevas del bosque de Puzzlewood. Se adentraron en una de ellas, con el Lumos de Albus. Todo el periplo lo hicieron charlando animadamente entre los cuatro.

("Albus está encantado de acompañarnos y compartir con nosotros esta experiencia. Le estamos descubriendo, a sus noventa años, un nuevo mundo, lo que es la amistad. Él sólo tuvo un amigo en su vida y le salió rana. Pobre.")

Cuando llegaron al fondo de la cueva, se pusieron serios. ("Debemos entrar en estado adecuado para realizar la meditación que cada uno hemos preparado. Sobre el pasado, la vida vivida por cada uno, como una base sobre la que construir lo venidero.")

Hicieron los rituales individuales por turnos. Sev dejó que los Gryff fueran los primeros. Se retiraban unos pasos y Albus apagaba el Lumos para que quien meditaba estuviera en completo silencio, soledad y oscuridad, ya que era así como debía realizarse.

La primera fue Cecile, luego Remus. ("El suyo mucho más largo. Una vida muy difícil, quizá más todavía que la mía.") Después fue el turno de Lily, que meditó:

("Universo, gracias por la vida que he llevado hasta ahora. Tuve la enorme suerte de nacer en una familia en la que mis padres siempre me han querido mucho y apoyado, y además y no menos importante, haberlo hecho con el asombroso don de la magia contra todo pronóstico.

Aunque no todo lo que me ha acarreado este don haya sido bueno, pues los demás niños me hacían pasarlo mal en el colegio de pequeña, y en especial mi hermana mayor, celosa de mí, lo hizo durante diez años, mis padres también lo aceptaron y me alentaron, y gracias a él conocí a Sev cuando todavía éramos niños y se enamoró de mí. Y también a su madre, que ha sido como una segunda madre para mí desde entonces.

Él es la persona que más ha influido en mi vida, sin él no sería lo que soy, quizá nunca me habría desarrollado como bruja. Y fue capaz de hacer todo lo que hizo por mí desde nuestra relación de mejores amigos, sin poner nunca sus propios sentimientos por delante de los míos, esperando paciente durante más de seis años que me enamorara de él, sin forzarme nunca a nada.

Con gran fortuna para mí, al fin lo hice, y ese sentimiento me ha transformado por completo. Ya no soy la niña ingenua que era hace un año, me he hecho mujer de golpe. Gracias a él he conocido el amor, el deseo y su satisfacción, y he comenzado a ser consciente de mi propio lugar y cometido en el mundo, estar junto a él para todo lo que requiera, pues su destino es determinante en el de todo el mundo mágico y yo soy su principal apoyo, por lo tanto, el mío también lo es.

Debo mantenerme a salvo para él, no fallarle nunca, y para ello estoy formándome como guerrera, pues por mi estatus de sangre y por ser su pareja, también corro grave peligro, que se verá agudizado cuando en un futuro, espero no muy lejano, podamos mostrarnos juntos por fin ante el mundo.

Tanto antes como después de ese momento, tendré los arrestos necesarios para soportar lo que nos venga y estar siempre a su lado manteniéndome a flote para él. Debo sobrevivirle, pues sin mí, quedaría destrozado quizá durante años, siendo su vida todavía más oscura y miserable de lo que ha sido hasta hace poco tiempo.

Con este fin haré todo lo que se requiera de mí en el futuro, por ello quiero formarme también como profesora de Pociones, para poder estar a salvo de la inminente guerra, cerca de Albus y de él cuando a su vez consiga ser profesor de Duelo.

Gracias de nuevo, Universo, por la vida que he tenido, tengo y tendré.")

Después fue el turno de Sev.

("He de meditar sobre la difícil vida que he tenido, pero no deseo que se interprete como una queja sobre ella, ni transmitir sensación de desazón por la misma, pues no la tengo. Si no hubiera sido así, quizá ahora no estaría preparado para lo que se requiere de mí.

Mi padre me maltrató desde que era un bebé, y también a mi madre por intentar defenderme. Arruinó toda posibilidad de una infancia normal para mí, por no aceptar el hecho de que mi madre y yo fuéramos brujos.

Ella, aunque no fue capaz de separarse de él para evitarnos ese infierno a ambos, intentó compensar a su manera el maltrato y la miseria a que nos vimos sometidos, dándome todo el amor y la atención que pudo y trabajando para sacarnos adelante.")

Sev lloraba.

("Eso me hizo ser una persona capaz de amar a mi vez y tener un gran deseo de que mi vida futura no fuera así, por lo que cuando al fin encontré salidas a esa situación supe aprovecharlas.

El primer gran golpe de suerte de mi vida fue conocer a Lily en el parque de Cokeworth. Una bruja de mi misma edad, en mi ciudad muggle y también aislada como yo. Caí rendido primero ante su belleza y talento, y cuando al fin la conocí y nos hicimos amigos, ante su enorme capacidad de cariño y aceptación.

Ha sido y sigue siendo la persona más importante para mí desde entonces. Nunca habría salido adelante sin ella, y aunque ahora me he hecho mucho más fuerte debido a todas las dificultades que estoy viviendo, dudo que fuera capaz de afrontar lo que me espera sin ella a mi lado.

Por eso su vida es más importante que la mía. Sin ella me hundiría, y no puedo permitírmelo, ya que todo el destino del mundo mágico y probablemente también el muggle dependen de mí en este momento. Así que mi primer cometido en la vida es mantenerla a salvo de todo mal.

Mi segundo gran golpe de suerte, que quizá por demasiado esperado acabó siendo como no debería haber sido, fue acudir al colegio de magia. Ya la primera noche caímos en desgracia, por ser asignados a casas enemigas, y a partir de entonces las cosas fueron complicándose cada vez más a lo largo de cuatro largos años.

Por un lado, el acoso constante del cuarteto Gryff, que parece al final tuvo afortunadas consecuencias, pues me hizo famoso en todo el colegio y me instó a aprender Defensa y Artes Oscuras, y mi dominio de ambas va a ser determinante para la instrucción del Ejército que estamos creando.

Por otro lado, mi aproximación al bando oscuro, lo que estuvo a punto de hacerme caer en un abismo insondable, que he sido capaz de saltar con mucha ayuda que me ha llegado de las personas más insospechadas.

Estas relaciones también han tenido un aspecto favorable, pues he conocido en parte al enemigo desde dentro y estoy en posición de informar al bando al que ahora pertenezco.

A pesar de estas dos graves dificultades y debido a mi gran ambición por escapar del maltrato y la miseria, he sido capaz de desarrollar al máximo mis talentos innatos, dedicando todos estos años a formarme a fondo para alcanzar la excelencia como mago.

Hace poco he sido consciente de que he descuidado grandes aspectos de mi educación como ser humano completo. Apenas sé nada sobre el mundo muggle, es una carencia que me reconcome y espero poder corregir en un futuro próximo.

Mi tercer gran golpe de suerte fue que Lily se enamorara de mí el verano pasado. Si no hubiera sido así, llevaría desde enero en el fondo del abismo, me habría mantenido en mi decisión de hacerme Mortífago, le habría respondido a Lucius de otro modo en Navidad y probablemente me habrían citado ese mismo enero, por lo que, con dieciséis años recién cumplidos y siendo todavía virgen habría caído en manos de Bellatrix, la peor de las pécoras, y llevaría cuatro meses sometido a ella.")

Sev temblaba, respiró profundamente para serenarse.

("Mi cuarto golpe de suerte fue encontrar el libro del Horóscopo Celta el verano pasado. Descubrí a través de él la Magia Druida, saqué provecho de ella y la transmití a los brujos más cercanos a mí, y la investigación de la misma me permitió descubrir otras Magias Ancestrales.

Mi quinto golpe de suerte fue conocer a Ariel en Navidad. Sin él nunca habría entrado en La Guardia ni habría tenido aliados en los que apoyarme para desvincularme de los víboras. Él también es muy importante para mí, y espero permanecer a su lado y mantenerlo a salvo en la medida de lo posible.

Mi sexto golpe de suerte fue que Lauren decidiera desvelarme su verdadera cara ese mismo mes de enero que sin Lily habría resultado fatídico. Tanto ella como su familia lo arriesgaron todo por ayudarme, lleva entregada a mí desde que me conoció, casi cinco años. Ha velado por mí todo ese tiempo sin que yo supiera nada y haré todo lo que esté en mi mano por corresponder a su completa entrega, pues la amo tanto como a Lily, y aunque nunca la pondré por delante de ella, también es sagrada para mí.

Mi séptimo golpe de suerte fue que Lucius se pusiera de mi parte cuando se percató de que no quería unirme a Voldemort. Se trata de una suerte no sólo para mí, sino para todo el mundo mágico. Tenemos un espía que está siendo debidamente formado como tal muy bien situado en el bando contrario, y formo parte esencial del enlace con él. Por ello, otro de mis objetivos primordiales es mantenerme con vida.

Mi octavo golpe de suerte fue descubrir en Semana Santa que existían más Magias Ancestrales, tanto para mi desarrollo personal, pues la Magia de la Luna está permitiéndome amar a dos mujeres a la vez y la Roja constituirá una guía para hacerlo correctamente, como para la instrucción del Ejército Mágico que estamos formando.

De otro modo, quizá estas magias benéficas y muchas otras se habrían perdido para siempre, cogiendo polvo en los armarios de la Sala de Menesteres, y así van a servir para salvar vidas y tener una clara ventaja frente al enemigo mientras Voldemort no muera.

Mi noveno golpe de suerte fue escuchar la radio en Semana Santa. Descubrí que amo la música y quiero que forme parte esencial de mi vida a partir de ahora.

Mi décimo golpe de suerte fue encontrar el libro oculto por Slughorn en la Sala de Menesteres, descubriendo la manera en que Voldemort se ha hecho inmortal y cómo destruirlo. Otro de mis cometidos vitales.

Mi undécimo golpe de suerte fue que Remus le hablara a Poppy sobre la Poción Reparadora y ella me pusiera en contacto con Damocles, Belby ofreciéndome la posibilidad de tener una profesión alternativa a la Defensa, mucho más constructiva e interesante en tiempos de paz, que espero lleguen algún día para mí.

Mi último golpe de suerte fue la histórica acogida que tuvo la iniciativa de La Guardia el sábado pasado, entre todo Sly, entre todo Hogwarts, de manera que conseguimos expulsar a los maléficos del colegio y crear el germen del Ejército que va a combatir a los Mortífagos.

Gracias, Universo. Doce golpes de suerte son muchos, y compensan sobradamente todas las dificultades que he debido superar y las que me esperan.")

"Buf… estoy reventado."

-Dale al Lumos, Albus, ya está. Te toca.

El Lumos de Albus se encendió y Sev se dirigió hacia él, reuniéndose con los otros cuatro. Él y Lily se abrazaron y así se quedaron mientras Albus realizaba su propia meditación. ("Muy larga, antes nos ha comentado que realizó la primera y única hace décadas. Mucho sobre lo que meditar.") Pasaron a los rituales conjuntos.

-Albus, hazlo con nosotros – le dijo Sev.

-Claro, Albus, los cinco juntos – le dijo Cecile.

-No, chicos, hay tiempo. Hacedlo primero sólo los cuatro, no quiero interferir. Hacemos un segundo los cinco juntos.

-Está bien.

Se tomaron los cuatro de las manos por parejas enfrentadas. Meditaron sobre los lazos que los habían unido desde aquel viaje en Expreso en que los tres Gryff habían sellado su pacto de amistad eterna con Sev. Sintieron la magia de los demás invadirlos y una profunda comprensión de las trayectorias vitales de los demás, en la medida que las conocían.

("Qué maravilla. Ha sido todavía mejor que en el abeto, porque ahora nos conocemos mucho mejor y estamos más unidos.")

Después lo hicieron con Albus, que se colocó entre Sev y Remus. ("Más corto, pues nuestra relación con él es mucho más reciente, apenas una semana. Pero no interfiere, se sigue sintiendo la misma comunión. Y se ha puesto entre Remus y yo porque es con quienes más relación ha tenido.") Cuando acabaron les dijo:

-Ha sido increíble, chicos, nunca había sentido algo así. Sois maravillosos.

Miró su reloj.

-Todavía no son las ocho. Hemos de llegar al colegio a las nueve menos veinte, cuando todos estén desayunando. Nos llega con estar en Hogsmeade a las ocho y cuarto. ¿Queréis hacerlos por parejas o preferís dar un corto paseo?

("Buf… Lily y yo como pareja tenemos para meditar durante horas. Yo prefiero el paseo, ya volveremos cuando podamos Aparecernos.")

-Si queréis, hacedlo vosotros dos - les dijo a Cecile y Remus – A Lily y a mí nos llevaría mucho tiempo.

-Entonces no lo hacemos ninguno – dijo Cecile – Ya volveremos el próximo año, ahora ya conocemos el lugar. Mejor damos el paseo y charlamos un rato más. ¿Qué dices, Remus?

-Claro, Sev – respondió Remus - Llevas casi un mes encerrado en el castillo.

("Tiene toda la razón. Llevo casi un mes sin salir al aire libre más que el martes cuando fuimos a Little Hungleton a buscar el Horrocrux, y no fue precisamente un disfrute.")

-De acuerdo, entonces. Demos el paseo.

Salieron de la cueva y pasearon un ratito, después se Aparecieron de nuevo en Cabeza de Puerco, volvieron por el pasadizo y cada uno a su casa, a cambiarse de ropa para ir a clase, mientras el resto del colegio desayunaba.

"Hoy sí que han merecido la pena las tres horas extra que va a tener mi día, y como esta tarde acabamos más temprano, me echaré la siesta. Invitaré a Ariel a mi cuarto, como el sábado pasado. Le contaré que he estado con ellos y le pediré que se meta conmigo en la cama para abrazarme.

Estar con los Gryff me ha hecho darme cuenta de lo necesitado que estoy de cariño y lo curativo que es, y ya que no puedo tener a ninguna de mis chicas, tendré a mi peque."