Vueltas
Las dos primeras horas de ese viernes por la mañana los Sly tenían Herbología. "Buf… los invernaderos, Lauren. Lo último que me apetece después de lo bien que me ha sentado la excursión con los Gryff es lidiar con ella y sus comeduras de cabeza.
Ya casi me da igual lo que decida. Quiero que Jack esté bien y yo tengo a Lily, así que si no me proyecta voy a dejarla en paz. Lily me ha recomendado que no insista. Pues eso, a esperar a que sea ella quien lo haga."
En cuanto la profesora terminó de explicarles lo que iban a hacer ese día, Lauren le proyectó:
-"¿Qué tal en la cueva?"
-"He estado con los Gryff."
-"¿También con Lily?" – con asombro y alegría.
"Vaya, Lily no le contó nada, claro, apenas la ha dejado hablar con ella estos días."
-"Claro, con los tres."
-"Vaya… cómo me alegro."
"Aliviada. Se ve descargada de la responsabilidad de hacerse cargo de mí."
-"Cuéntame, anda."
Sev se lo contó todo.
-"Qué maravilla. Yo también quiero…"
"Jo… pobre… Esto no podremos hacerlo juntos hasta dentro de casi un año."
-"De aquí a un año te llevaré, cuando podamos aparecernos."
-"Ya… cuánto tiempo."
"Se muere de ganas de hacerlo conmigo. La tanteo sobre Jack, él sí que podría llevarla si conoce el lugar."
-"Si Albus lo hace también con los Sly, Jack podrá llevarte."
-"Ya…"
"Todavía no se ha decidido por él. Está tanteándome, a ver cómo estoy yo. Y yo estoy perfectamente, es ella la que no está bien, así que es ella quien debe decidir."
-"Y tú, ¿qué has hecho desde ayer?"
-"Estudiar y dormir."
"Ha respondido inmediatamente. Anoche tampoco estuvo con él y quiere que lo sepa."
-"¿Cómo lo llevas?"
-"Muy bien. Estoy casi segura de que con el descanso de no tener que leer voy a alcanzar el nivel."
"Qué alivio. Mira que le he dado trabajo. Deudas impagables."
-"No sabes cómo me alegro, Lauren."
Continuaron charlando de temas no polémicos. "Bueno, ahora al menos me habla. Claro, ahora no tiene excusa, en el invernadero no necesitamos tanta concentración. Disimulo Sly. Ya verás cómo en Runas no me dirige la palabra."
Así fue, en Runas le pidió que atendieran a la clase. "A darle vueltas otra vez, ella no la necesita para los TIMOs. Mejor para mí, que yo sí, y más todavía para estudiar la Magia Roja. He de ir por el libro a la Biblioteca de Clasificación. La próxima vez que vaya con Jack al aula de piano lo cogemos."
Habló con Lily en el almuerzo, ella le preguntó:
-"¿Qué tal con Lauren?"
Se lo contó.
-"¿Qué tenéis esta tarde?"
-"Historia."
-"Que no la necesitáis ninguno de los dos."
-"Eso."
-"Pues sácale el tema, Sev. No vais a volver a veros hasta el lunes."
-"¿Y cómo lo hago, Lily, para que no se cierre en banda?"
-"Buf… tú sabes más que yo de sutilezas e indirectas, acabas de contármelo."
-"Estoy harto de tanta sutileza e indirecta y de darle vueltas a lo mismo. Voy a decirle las cosas a la cara y ya está. Si no me habla, que se apañe."
-"Te estás volviendo Gryff, Sev."
-"Pues para estos temas lo prefiero. No sabes lo a gusto que he estado con vosotros esta mañana, pudiendo demostrar abiertamente lo que siento y recibiendo cariño todo el tiempo, me ha sentado genial. Eso es lo que necesito ahora mismo, calidez. Esta tarde voy a pedirle a Ariel que se meta en cama conmigo a echar la siesta."
-"Claro, Sev, no lo dudes."
-"Con todo el lío, casi no le he hecho caso esta semana."
-"Jo… pobre. Entonces vamos a cortar y hablas con él lo que queda de almuerzo. Ya seguimos de noche."
-"Gracias, mi amor. Hasta la cena."
-¿Te está gustando el segundo, Ariel? – le preguntó de viva voz.
-Sí.
-A mí nada, estos guisos grasientos me sientan fatal. Lo como a la fuerza.
-Vaya…
-De hecho, no voy a terminarlo. Si a las cuatro tengo hambre me paso por las cocinas a merendar.
-Claro. No lo comas si no te apetece.
-No. Me llega con lo que ya he comido.
"Otra cosa que habría que cambiar en el colegio, la comida. Es muy mala, y eso no sería tan costoso como instalar electricidad, bastaría con variar los menús. He de proponérselo al viejo."
-Claro, Sev. Pero merienda a las cuatro.
-Sí, sí, merendaré. Por cierto, ¿quieres pasarte a las cuatro por mi cuarto y te metes en cama conmigo como el otro día?
-Es que los viernes es cuando suelo hacer los deberes y estudiar.
"Jo… qué pena."
-Vaya…
-Pero me quedo contigo hasta que te duermas.
"Oh… qué mono."
-¿Seguro? No quiero incordiarte.
-No, seguro, seguro. Y como hoy no voy a leer el libro de Historia de la Ciencia, puedo dejártelo para cuando te despiertes de la siesta.
-¿Sí? Vale. Me apetece mucho comenzarlo.
-Yo casi lo he terminado ya, me quedan tres capítulos.
-Vale, entonces lo comienzo hoy, por la noche te lo devuelvo y en cuanto lo termines me lo pasas.
-Quizá sea muy avanzado para ti y haya cosas que no entiendas, por no haber dado Estudios Muggles.
-Ya.
-Empiézalo, y si no te enteras voy sacándote libros de temario de tercer año.
-Claro.
"Qué vergüenza, que un chico de trece años me enseñe cosas a mí. Pero claro, él sólo perdió dos años de educación muggle, los dos primeros de Hogwarts. Y yo sólo tuve dos, de los seis a los ocho. Soy un ignorante."
-¿Y a mí no me dejarán sacar?
-No lo sé. Al no tener la asignatura y no ser de tu año…
"Otra cosa que pedirle al viejo. Ya mismo." Le proyectó:
-"Albus, soy Prince. ¿Puedes decirle a Pince que me deje sacar libros de tercer año de Estudios Muggles sin tener la asignatura?"
Vio a Albus carcajearse. "Ya está riéndose de mí. Me da igual, con tal de que me deje."
-"Veo que llevas desde el sábado sin verla. Está deseando que te pases por allí."
"Vaya… no puedo creerlo."
-"Vaya, hombre. Al final le caigo bien incluso a ella, y mira que es difícil."
"Vuelve a reír otra vez. Minerva debe estar preguntándose cuál es el chiste. Hay que enseñarla a proyectar." Continuó hablando con Ariel.
-Mira, hacemos una cosa, no me dejes ese libro. Cuando terminemos de almorzar, me dejas el programa de tercer año para que lo copie y ya intento sacarlos yo.
-Vale.
Continuó hablando con él mientras terminaba de almorzar, contándole lo que había hecho esa mañana con los Gryff. Antes de volver a casa, pidió a sus compañeros de quinto que lo acompañaran a la Biblioteca antes de clases, y cuando llegó a las mazmorras, se instaló en su rincón de la Sala a copiar el programa de tercer año de Estudios Muggles y la bibliografía correspondiente.
"Como está dividido en bloques, puedo comenzar por el que me plazca, así que voy a empezar por Ciencia." Fueron a la Biblioteca y sacó el primer libro correspondiente al bloque de Ciencia. Pince se lo prestó sonriéndole satisfecha. "Increíble. He conseguido que esta mujer sonría, eso sí que es una hazaña."
De allí fueron directamente a Historia de la Magia. "Si Lauren no me habla comienzo ya con el libro, me muero de ganas. Pero primero voy a intentarlo." Le proyectó:
-"¿Qué, Lauren? ¿Ya te has decidido o sigues dándole vueltas?"
"No me responde, la he dejado a cuadros. Bueno, vamos a esperar a que se recupere del susto."
Sacó el libro muggle de la mochila. "Es mucho más fino que los habituales tratados de magia, así que lo escondo debajo del de Historia y voy leyéndolo. El profe, el fantasma Binns, no se entera de nada.
Vaya, es temario de tercer año y aun así hay cosas que se me escapan. Voy a necesitar también un diccionario, después de clases pasamos por él. Vuelvo a proyectarle a Lauren."
-"¿Qué? ¿Todavía no te has recuperado del susto?"
"No me habla. No."
-"Bueno, te queda todavía más de hora y media para hacerlo. Si a las tres y media no lo has hecho, ya te hablaré yo bien clarito. No voy a volver a verte hasta el lunes y paso de comerme la cabeza todo el fin de semana."
Siguió leyendo durante más de otra hora, anotando en un pergamino las palabras que no comprendía. A las tres y veinticinco, Lauren le proyectó:
-"¿Qué tal estás?"
-"Estoy de maravilla, Lauren, ya te lo dije. Desde el miércoles a mediodía. La cuestión es cómo estás tú, ayer tomé una baya y me supo muy amarga. Y no es Lily, eres tú."
-"Estoy hecha un lío, Severus."
"Jo… pobre. Ya estoy a punto de llorar."
-"Ya lo sé, Lauren, vamos conociéndonos. Te dejo en paz si quieres, no tengo ninguna prisa porque te decidas, voy a estar bien hagas lo que hagas. Lo que no quiero es que sufras tú, estás muy sola y no tienes por qué. Ni siquiera hablas con Lily."
-"No te merezco."
"No. Otra vez con lo mismo, no."
-"No empieces con eso otra vez, sabes que no es cierto. Yo no amaría a alguien que no lo mereciera, soy muy selectivo."
"Veinte minutos de silencio. Va a pasar todo el fin de semana sola." A menos cuarto ella le proyectó:
-"¿Puedo hacerte una pregunta?"
-"Claro, Lauren, pregunta lo que quieras."
-"¿A qué hora te duermes y te despiertas?"
"Se ha decidido por Jack."
-"De once a siete, y cuando me levanto, me pongo a estudiar en la Sala Común de cara al Lago. Si he usado el Giratiempo, me duermo más temprano y ya está."
-"Gracias, Severus."
"Está llorando. Qué difícil. Bueno, espero que esté con Jack este mismo fin de semana, el lunes tomaré otra baya y sabré si está bien."
-"Lauren, escúchame, no vas a perderme por esto. Ya te lo dije en la carta, léela todos los días. Estaremos juntos cuando tú quieras."
"No me responde." Se giró a mirarla. "Sigue llorando. Seguro que hoy tampoco es capaz de estar con él. Otras treinta horas de sufrimiento. Buf…"
Salieron de Historia. Volvieron a la Biblioteca y Sev sacó un diccionario de términos científicos. De nuevo Pince le sonrió. "Es incluso guapa cuando sonríe.
Hoy han quedado Jack, Deborah, Frank y Alice para entrenar a los Huffle de quinto para los TIMOS y a los de séptimo para la Academia de Aurores. Si no hubiera quedado con Ariel me pasaba un rato por allí, pero no puedo hacerle esperar, porque él tiene que irse a hacer los deberes y estudiar. Nos vamos a casa.
Hoy voy a tomármelo de descanso. Por la tarde, siesta y libro, y por la noche, piano. Ya estudiaré mañana y el domingo. Si he sido capaz de no perder el ritmo esta semana frenética, me llega el tiempo para sacar toda la teoría de los TIMOs."
Subió a su cuarto. Ariel ya estaba esperándolo, metido en la cama.
-Hola, Sev.
-Hola.
Sev comenzó a desvestirse.
-¿Has merendado?
-No. Se me ha olvidado, y no quería hacerte esperar.
-Pues tienes que comer, has comido muy poco a mediodía.
-Bueno, no pasa nada, ya cenaré. No soy de mucho comer.
-Pues estás creciendo todavía, tienes que comer más. Casi nunca acabas los platos y no tomas postre.
"Qué mono, cómo me cuida."
-No tomo postre porque no me gusta el dulce y porque ya me lleno con la comida. Estoy delgado pero fuerte, eso es lo que importa. Desde Navidad he ganado unas diez libras, antes estaba mucho más flaco.
Se metió en la cama y su peque lo abrazó hasta que se durmió. Despertó a las seis y se quedó en la cama leyendo. Primero consultó en el diccionario las palabras que había anotado. "Menudo lío. Tampoco comprendo las definiciones del diccionario, por cada palabra que busco, he de buscar otra o más. Qué ignorante soy.
Otro plan para el verano, leer un montón de libros de éstos. Voy a llevarme todos los que me quepan en el baúl, ahora que Pince me presta lo que me dé la gana. Y me compraré un diccionario como éste en Cokeworth, seguro que Lily sabe dónde los venden."
En la cena Lily le preguntó:
-"¿Has hablado con Lauren?"
-"Sí, se queda con Jack. Pero todavía le ha costado decidirse las dos horas enteras y ha acabado llorando. ¿Tú has hablado con ella?"
-"No, la he dejado tranquila. Se ha sentado lejos."
-"Todavía está dándole vueltas. Al menos me ha preguntado mi horario."
-"Bueno, entonces cuando se decida ya lo sabe."
-"Eso. Paso de darle más vueltas al tema. Vamos a hablar de otras cosas."
Le contó lo que había hecho por la tarde.
-"Vaya, Sev, qué interesante. ¿Y ha resultado el ritual de la cueva? ¿Recuerdas todo lo que has leído?"
-"A ver. Déjame que piense."
Sev pensó en lo que había leído.
-"Creo que sí, lo que pasa es que no comprendo la mitad de las cosas."
-"Estupendo."
-"Mañana lo comprobaré en el entrenamiento. Si recuerdo los nombres de la gente a la que ya me he presentado."
-"Compruébalo esta noche en casa."
-"También, claro. Pero voy a volver a ir a tocar el piano, ayer casi no toqué."
-"Genial, Sev, pero no vayas solo."
-"No, tranquila, Jack me acompaña y luego va a buscarme, ya se lo he pedido. Anoche nos echaron un rapapolvo por escaparnos y tuve que ponerles las pilas, a mí no me controla nadie."
Tras la cena hicieron así y aprovecharon para sacar el libro de la Magia Roja de la Biblioteca de Clasificación. Sev se quedó ensayando solo, y tras casi dos horas consiguió que le saliera la introducción a dos manos.
"Buaaah… dos horas para un trozo que dura menos de un minuto, qué difícil es esto. Espero que, al menos, con el ritual de la cueva, ya no lo olvide. Y el puente y el final repiten lo mismo, así que ya tengo casi media canción." Jack llegó a las diez menos veinte.
-Hey, Prince. ¿Has avanzado algo?
-Sí. Ya me sale la introducción a dos manos.
-Genial, entonces ya puedes cantarla. Tocas la introducción, cantas la estrofa, tocas el puente, cantas la segunda estrofa y tocas el final.
-¡Claro! No lo había pensado.
-Pues venga, hazlo, que quiero volver a escucharla.
Sev lo hizo.
-Wow, Prince. Eres un fenómeno. Vamos a casa, que los otros se ponen nerviosos si no te ven por allí.
-Vamos, vamos…
