Comunión

Lunes. Esa mañana en el desayuno, Albus le proyectó a Sev:

-"Prince, te espero en la sala de reuniones de la Sala de Entrenamiento, ven en cuanto puedas. Hazte escoltar sólo hasta la puerta."

E inmediatamente salió del Comedor. Sev le dijo a su escolta:

-Terminad de desayunar cuanto antes. Albus me ha citado.

-Claro, Prince, vamos ya si quieres - dijo Deborah.

("Desde que no logró vincularse con ninguno de nosotros, es todavía más entregada y leal. Tenemos que volver a intentarlo.")

-No hay prisa, terminad.

Terminaron deprisa y salieron los primeros del Comedor, fueron hasta la Sala de Entrenamiento y Sev entró solo, los otros se marcharon. Fue hasta la sala de reuniones, llamó y la puerta se abrió. Albus lo esperaba sentado a la mesa, a un lado de la cabecera. ("El mapa sobre la mesa. ¡Bien!")

-¿Qué tal, Albus? – bromeó – Dos días sin vernos, ya te echaba de menos – se sentó a su lado.

-Y yo a ti, muchacho. Qué a gusto estuvimos el viernes.

-Sí, desde luego. Veo que me traes algo.

-Sí, lo terminé anoche. Aquí tienes tu Mapa del Merodeador.

-¿Mapa del Merodeador?

-Así es como lo llamaban tus acosadores. Se hacen llamar 'Los Merodeadores'.

-Vaya, eso no me lo había contado Remus.

-Porque se avergüenza.

-Pues es un buen nombre.

-Sí. Y todavía es mejor el hechizo que utilizaban para protegerlo.

-Ah, ¿sí?

-Sí. Para que aparezcan las líneas decían: 'Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas'.

-Vaya… entonces se avergonzaría mucho cuando te lo mostró.

-Sí. Y delante de Cecile y Lily también.

-Pobre.

-Y para protegerlo de nuevo decían: 'Travesura realizada'.

Sev rio.

-Hay que admitir que son ingeniosos.

("Como los hechizos que van a sufrir en breve. Al final van a acabar cayéndome bien.")

-No lo he protegido, para que inventes tú la frase que quieras.

-Claro.

("A ver si se me ocurre algo tan ingenioso como lo de ellos. No puedo estar a menor altura.")

-El mío todavía no está listo. He preferido darte el primero a ti para que podáis salir al Bosque seguros.

-Gracias, Albus.

-Calculo que lo tendré a finales de esta semana. Me costará menos que éste, y no vamos a tener tanto trabajo.

("Genial. Así podré quedar con Lauren todavía con seguridad, y también llevar a Audrey al aula de Artes Mentales en el Bosque.")

-Enséñamelo, anda.

-Claro que sí.

Albus desplegó el Mapa del Merodeador de Sev.

-Wow… qué pasada…

-Remus es un auténtico genio.

-Desde luego. Debería dedicarse a la Aritmancia.

-Pienso que sí. Lástima que no exista un EXTASIS específico.

-Ya, pero va a seguir cursándola para Medimagia, lo animaré a que profundice en ella. Podría llegar a ser un gran científico, como tantos brujos que desarrollaron ciencia muggle.

-Desde luego.

Observaron el Mapa.

-Wow… están todos los pasadizos, algunos que no conocía.

-Sí. Un buen trabajo de exploración también, eso lo hicieron entre los cuatro.

("Con la Capa de Invisibilidad de Potter y la rata camuflada.")

-Veo que has destacado en colores a los maléficos.

-Sí. Los Rave ya han terminado de desayunar, están subiendo a casa. Los azules.

-Los Gryff todavía están a la mesa, los rojos. Y también Lily, Cecile y Remus, los dorados, y mi escolta, los verdes, que ya están en las mazmorras.

-A ti no se te ve porque esta sala no aparece.

-Claro, porque no formaba parte del castillo.

-Eso. Eres de color plata.

-Qué bien.

("Lauren está saliendo de las cocinas, va a casa también, y no le ha puesto color. Perfecto.")

-Muchas gracias, Albus. Me has resuelto la vida.

-Tu amigo Remus.

-Sí, por supuesto. Alice y Frank ya vienen hacia aquí.

-Sí. Sal a la Sala, que no tengan que esperarte.

-Claro. Estamos en contacto, Albus.

-Siempre. Cuando volváis a la hora del desayuno, que ellos mismos te acompañen a casa. Asegúrate de que los maléficos están en el Comedor antes de llegar a la vista del castillo.

-Claro, Albus. Hasta pronto.

Sev volvió a plegar el Mapa y lo guardó en un bolsillo de la guerrera. Salió a la Sala de Entrenamiento, Alice y Frank ya entraban.

-¿Qué tal?

-Ansiosos por salir de excursión – dijo Alice, y le dio un beso.

-Sí. Nunca nos hemos adentrado demasiado en el Bosque – dijo Frank, tendiéndole la mano, que Sev estrechó.

-¿Tampoco en la asignatura de Herbología del ÉXTASIS?

-No, sólo por caminos.

"Vaya… Lauren esperaba disfrutar de ello."

-Qué pena, no sabéis lo que os habéis perdido, es fantástico. Yo lo conozco palmo a palmo, ya os llevaré de paseo cuando queráis.

Llegó Genevre.

-Hola, Prince. Dame un abrazo.

Se lo dieron, y luego saludó a Alice y Frank con apretones.

-Son las nueve menos diez. ¿Vamos a ello?

-Vamos.

Pasó la cadena del Giratiempo en torno al cuello de los cuatro. Retrocedieron tres horas y la luz del día se hizo más tenue.

-Las seis menos diez, acaba de amanecer.

-Fantástico – dijo Alice.

-Vamos. La puerta del castillo está cerrada, hay que salir por un pasadizo.

Salieron de la Sala, se dirigieron a las mazmorras y al pasadizo que daba tras los invernaderos. Rodearon el castillo y la orilla del Lago hasta el camino por el que debían adentrarse, charlando animadamente entre los cuatro. "Mis tres nuevos aliados. Mi primera Rave."

Cuando abandonaron el camino, Sev los guio. Los tres estaban encantados con el paseo. "Qué hermoso está el Bosque a estas horas. Mayo es el mejor mes del año. Ya no hace mal tiempo y todavía no hace calor, y menos aún al amanecer. Y el día tiene muchas horas de luz, es maravilloso." Llegaron al abeto.

-Wooow… es impresionante – dijo Alice.

-Es el mayor del Bosque, muy poderoso. Descalzaos para hacer los individuales. ¿Queréis que seque el suelo? Está húmedo de rocío.

-No, no lo seques – dijo Alice – Será agradable sentir el frescor.

"Y quizá también tenga algún significado el rocío de un Bosque mágico. Eso no lo buscamos."

-Ve tú primero, Genevre – le dijo Frank.

-Esperad, voy a proteger – les dijo Sev.

Trazó un amplio círculo en torno al abeto y sus proximidades convocando el Desilusionador y el Muffliato mientras los otros se descalzaban.

Genevre se aproximó y los otros tres se alejaron, dejándola sola para que realizara su meditación. Volvió traspasada.

-Ha sido maravilloso, nunca había sentido algo así. Era incapaz de separarme de ello, y todavía me invade.

"Qué maravilla. Cuánto bien estoy haciendo gracias a un humilde libro de segunda mano que compré por unos pocos sickles que me sobraron."

-Ve tú, Alice – dijo Frank.

Lo mismo.

-Me ha trasformado por completo – dijo Alice al regresar - Sé que se cumplirá todo lo demandado. Tenías razón, Prince, es una magia muy poderosa. Muchas gracias por la oportunidad.

"Saben de sobra que fui yo quien se lo propuso a Albus. De otro modo, los habría traído él mismo a adquirir el poder."

-Ve tú ahora, Frank.

Lo mismo.

-Ha sido indescriptible, todavía lo es – dijo Frank - En completa comunión con el Universo. Nunca antes me había sentido tan vivo.

"Buah… qué ganas de hacerlo, pero antes voy a enseñarles el escudo."

-Vamos a comprobar si ha resultado.

-¿Si ha resultado qué? – preguntó Alice.

-Si habéis adquirido el poder de esta magia.

-Pero… ¿no nos habías dicho que ibas a transmitirnos tu talento?

-Sí, después, en el ritual conjunto. Pero con lo que acabáis de hacer habéis adquirido la magia del Bosque.

-Vaya… eso no nos lo habías dicho.

-Me gusta hacerme el misterioso. Probemos. Separaos, unos cinco pies cada uno.

Lo hicieron.

-Poned los brazos en cruz, con las palmas en señal de parada.

Lo hicieron.

-Invocad un Protego.

Lo hicieron. Se crearon tres escudos esféricos alrededor de cada uno de ellos.

-Wooow… ¿pero qué es esto? – Alice no cabía en sí de asombro.

-Es fantástico – ése fue Frank.

-Qué callado te lo tenías, Prince – dijo Genevre.

-Ya sabes, misterioso. Resistid un rato, voy a probarlo.

Les lanzó hechizos. También maleficios, verdes, sin tirar a dar. "Con maleficios no lo habíamos probado." Todos rebotaron.

-Buaaah… - exclamó Alice – Cuesta mantenerlo, pero así no hay manera de alcanzarte.

-Y vale también contra la Magia Oscura – dijo Frank.

-Sí, es un seguro de vida a utilizar en situaciones extremas. Y que nadie debe conocer, por eso debéis aprender Oclumancia.

"Van a alucinar cuando nos vinculemos con el escudo de la Magia Roja. Eso sí que es una pasada."

-Bueno, podéis dejarlo. Me toca.

Sev fue hasta su abeto y meditó.

"Universo. Esta vez no voy a demandar nada. Sólo quiero agradecerte que hayas cumplido todo lo que te pedí anteriormente. Ahora debo ser yo quien devuelva lo prometido. He saltado el abismo y aunque en un principio pensé que había caído en otro peor, no ha sido así en absoluto.

Sé que mi vida y la de aquéllos a quienes amo corre peligro, pero eso no me hace arredrarme, todo lo contrario. Me reafirmo en las decisiones que tomé hace meses, sigo dispuesto a entregar la vida por la causa que he tomado como razón de mi existencia, vencer a Voldemort al tiempo que mantengo a salvo a todos aquéllos a quienes amo, que cada vez son más.

Juro dedicarme a ello por completo, entregarme sin reserva alguna, y ahora que sé que te tengo de mi parte, confío totalmente en que seré capaz de llevar a término mi misión.

Gracias, Universo, por cada día y cada noche de mi nueva vida. Son un regalo para mí."

Se quedó largo rato sintiendo la magia invadirlo, Uno con el Todo. "Más intenso que las otras veces que lo he realizado. Pienso que lo es porque ahora estoy en mucha mejor sintonía con el mundo y conmigo mismo. Por fin he encontrado objetivos en la vida con los que contribuiré a mejorar este Universo que me acoge en su seno." Se separó.

-Venid, vamos a realizar el conjunto.

Entrelazaron los dedos rodeando el abeto, también lo abarcaban. "Aunque Alice es muy menudita, Genevre y Frank son altos, y yo también he crecido estos meses." Primero lo hicieron chicos y chicas enfrentados y después Sev y Genevre intercambiaron sus lugares. Se alternaron para mirarse.

"Los tres me transmiten apoyo incondicional, completa entrega y profunda admiración, y me sorprende gratamente que ninguno siente temor por mí, sino una gran confianza en que por mí mismo y con la ayuda de todos quienes me rodean seré capaz de mantenerme a salvo. Yo, a cambio, simplemente, los amo. La comunión entre nosotros es óptima."

Se separaron. "Ha sido reconfortante, casi tan bueno como el de la cueva con los Gryff. He de repetirlo con ellos aquí antes del verano. Le propondré a Albus que vengamos los cinco en lugar de sólo Lily y yo con él."

-Ha sido maravilloso, Prince – le dijo Genevre – Qué bonito. Cuánto me quieres, y no hace ni un mes que nos conocemos.

-Y a nosotros poco más de una semana – dijo Alice.

-Pienso que en situaciones extremas como en la que nos encontramos, las personas sacamos lo peor o lo mejor de nosotros mismos y los sentimientos se intensifican. También vosotros me habéis demostrado absoluta lealtad, corréis un grave riesgo poniéndoos así de mi parte. Eso crea lazos muy fuertes de inmediato. Necesito abrazos.

Todos se abrazaron con él.

-Todavía son las siete y media, hay tiempo. Alice, Frank, realizad un conjunto vosotros solos, como pareja. Merece la pena.

Sev y Genevre se alejaron para dejar solos a Frank y Alice. Cuando acabaron se habían quedado sin habla. "Cuánto se aman, y acaban de ser plenamente conscientes de ello." Sev los precedió por el camino de vuelta, Genevre iba tras él, y Alice y Frank los seguían, tomados de la mano, un tanto alejados. Todos en silencio. "Todavía están sintiendo la magia el uno del otro."

Cuando llegaron al camino, Sev y Genevre fueron delante, dejando a los Gryff su intimidad. Llegaron a las ocho y media a la linde del Bosque, Alice se acercó a Sev, lo tomó de la mano y lo abrazó muy, muy fuerte, diciéndole:

-Nunca seré capaz de agradecerte lo que me has regalado hoy. La mejor experiencia de mi vida.

"He de pedirle a Albus que también los vincule como Pareja, y traer a Genevre con Lorenz. La verdad es que podría haber venido hoy."

Sev sacó el Mapa y esperó a que los cinco camuflados estuvieran en el Comedor. Entonces se dirigieron a buen paso hacia el castillo, volvieron a entrar por el pasadizo y los tres lo acompañaron hasta su casa de las mazmorras, antes de volver cada uno a la suya.