Complementación

Durante el almuerzo Sev le contó a Lily que había llevado a Audrey a su claro del Bosque a aprender Oclumancia. ("Lo demás no se lo digo, pero así ya lo va imaginando para cuando se lo cuente.")

Lily pensó, "No me lo cuenta, pero seguro que ha hecho más cosas con ella. No voy a preguntarle, ya me lo dirá más adelante, cuando podamos estar juntos."

-"¿Y qué tal? ¿Se le ha dado bien?" – le preguntó ella.

("No me pregunta nada, ya me dijo que no tenía por qué darle explicaciones ni detalles de lo que hiciera.")

-"Sí. Lo ha conseguido casi la mitad de las veces."

"Lo animo a que siga ayudándola sin miedo a que yo sufra."

-"Genial, Sev. De aquí a final de curso lo conseguirá y podrás llevarla al abeto, vas a ayudarle un montón. Dedícale una mañana a la semana también, cuando puedas."

("Debe pensar que voy a estar con ella una vez a la semana también, y no me menciona el tema. Qué delicada es, qué suerte tengo. Voy a aclarárselo, también delicadamente.")

-"La llevaré, pero poco tiempo. Lo justo para que le dé tiempo a extraer sus recuerdos y leerla durante una hora."

"No quiere hacérselo con ella cada vez que vayan, le importa más ayudarla que lo que pueda obtener, y además no alentarla en exceso. Muy típico de él, y me lo cuenta para que yo no sufra, pero yo no sufro en absoluto. Voy a animarlo a que esté con ella también de otras maneras, como el otro día que durmieron juntos, les va a sentar bien a los dos."

-"Muy bien, Sev. Pero dedícale tiempo también de otras maneras, dale cariño."

("Ha adivinado también que quiero dormir con ella alguna noche. Eso puedo decírselo.")

-"Claro, Lily, lo haré."

-"Y no le cuentes nada a Lauren por el momento."

-"No, Lily, no pensaba hacerlo."

-"¿Charlamos un rato con ella?"

-"Claro."

Al día siguiente, tras el almuerzo, Sev usó el Giratiempo dos horas atrás y acudió al despacho de Albus. Llamó y la puerta se abrió, el director ya lo esperaba sentado al escritorio.

-Vaya, Prince. Cuánto tiempo.

-Ya, Albus. Te he echado de menos.

Se sentó frente a él.

-Vaya disgusto le diste a Horace. Él esperaba hacerse tu amigo, pensaba invitarte a su Club.

("Para aprovecharse de mi fama.")

-Pues que espere sentado. No pienso dirigirle la palabra en los años que me queden por delante de relación con él más que para increparlo si vuelve a intentar atribuirse algún mérito que no sea suyo.

-No creo que vuelva a hacerlo, está muy ofendido.

-Mejor. Así él tampoco me hablará a mí.

-Vas a quedarte sin felicitaciones en clases.

-No las necesito en absoluto, y menos todavía viniendo de él. Me basta con saber yo mismo que lo hago bien.

-Tienes suerte de que el tribunal de los TIMOs sea externo, porque lo veo capaz de rebajarte la nota.

-Yo también lo creo, no es buena persona. Bajo su apariencia bonachona hay una auténtica víbora también, recuerda su afición a las Artes Oscuras.

-Si quieres puedo destituirlo de cara al año próximo, ya lleva años diciendo que quiere jubilarse.

("Wow, ya te digo que soy director en funciones, está consultándome si despedir a Slughorn. Pero no, no nos conviene en absoluto que entre un nuevo profesor de Pociones más joven.")

-Vaya Albus, estás dándome pie a sacar el primer tema del que quería hablarte.

Sacó la lista de demandas del bolsillo. ("Aunque ya las sé de memoria.")

-Dime.

-Lily va a presentarse al TIMO de Pociones al tiempo que al de Defensa, porque en un principio pensaba que su futura profesión podría ser profesora de la asignatura en Hogwarts.

-Vaya…

-Sí. Ya se lo contó a Minerva a principio de curso y ella la animó a hacerlo. Lily es una bruja excelente, nunca baja del Supera, y eso sólo en dos o tres asignaturas, lo demás siempre Extraordinarios.

-Claro.

-El caso es que me gustaría, si fuera posible, que Slughorn se mantenga en el puesto otros cinco años, los dos que le quedan a Lily para graduarse y otros tres hasta que pueda ser profesora de Pociones. Y que sea él quien la forme, para que viva en el castillo durante todo ese tiempo y esté protegida de la contienda.

-Claro, por supuesto. Y si Horace no lo hiciera, contrataría un profesor durante el período que reste hasta que ella pueda serlo.

("Nos quedaríamos sin Jefe de Sly hasta que yo pueda ser profesor. No, debe ser él quien aguante en el puesto. Albus no es de pensamientos rápidos.")

-No puedes hacer eso, Albus. Te quedarías sin Jefe para Sly, no hay ningún otro Sly en el profesorado.

-Claro, es cierto.

-Debe mantenerse Slughorn, y si de aquí a cinco años has conseguido la Cátedra de Duelo que te comenté, que espero que sí, porque estaremos en plena guerra, cuando Slughorn se jubile, ya tienes nuevo Jefe de Sly.

-Todo esto ya lo tenías pensado.

-Por supuesto, por algo le dije que ya soy el Jefe de mi casa. Y efectivamente lo soy, incluso tengo despacho en la Sala Común.

-Apuntas alto, muchacho, y la verdad es que lo mereces.

-Mucho más que él.

-Desde luego. De acuerdo entonces, me pondré a ello cuanto antes. La próxima semana acudiré al Ministerio para comenzar los trámites de la Cátedra y me encargaré de que Horace resista en el puesto.

("¡Toma ya! ¡Voy a ser Jefe de Sly! ¡Lauren es un portento, qué ganas de contárselo!")

-Le hablaré de Lily, sé que la adora, lo hará por ella – continuó Albus - Pero a cambio, intenta no tener más choques con él, sería contradictoria la actitud tan diferente de ambos hacia él cuando podáis salir a la luz.

("¡Y Lily profesora de Pociones! ¡Lo conseguí! Pena que ella va a tener que aguantarlo sabiendo de los Horrocruxes. Pero lo comprenderá y resistirá, merece la pena. Otra cosa complicada que voy a tener que explicarle en verano.")

-Tienes razón, Albus, intentaré mantenerme indiferente. Y hablando del tema. He estado estudiando el libro de la Magia Roja, en concreto el Vínculo como Pareja y la Unión de las Almas, el último rito de la iniciación. Los conoces, ¿no?

-Sí, por supuesto.

-Y he descubierto que el Vínculo se rompe si uno de los dos deja de confiar en el otro.

-Sí, así es.

-Pero no sucede así si realizas también la Unión.

-En efecto.

("Hablando de sexo con Albus, qué vergüenza.")

-Quiero realizar la Unión con Lily, para poder seguir protegiéndola aunque ella me abandone.

-Se enterará de los Horrocruxes.

-Ya lo sé, Albus, pero mi primer cometido en la vida no es ése, sino mantenerla con vida a ella, a toda costa. Si le sucediera algo me hundiría, y no nos lo podemos permitir.

Albus se quedó pensando un par de minutos.

("Voy a dejarle bien clarito que vamos a hacerla igualmente.")

-No espero que me des permiso, Albus, solamente estoy informándote. Si consigo los ingredientes de la receta, que espero hacerlo con ayuda de Belby, vamos a hacerlo igualmente.

("Y si no es por Belby deben estar en el bosque de la Sala de Menesteres, pero de eso no pienso hablarle. Lo tengo bien pillado con los libros en mi poder. Ahora me dirá algo sobre eso.")

-Quiero que restituyas los libros que robaste.

("Ya me lo sé de memoria. Pero ahora los tenemos por duplicado, ja, ja.")

-Cuando quieras, Albus, pero guárdalos bien. Tal como estaban no era manera.

Sev rio, Albus no.

-También los de Artes Mentales y Oscuras.

("Ni hablar.")

-No. Ésos, por el momento, no. Debo conocer al enemigo, soy yo quien va a enfrentarlo y a enseñar a hacerlo a los guerreros, no tú. Ya iré enseñándote lo que necesites. Por cierto, que sepas que se puede proyectar a varias personas a la vez, basta con enfocar el discurso a ambas.

-Sí. Eso ya lo sabía.

("Se ha enfadado conmigo, voy a hacer que se reconcilie. Aunque sacrifiquemos un poco el tiempo que tenemos para conversar entre nosotros y con Lauren.")

-Puedes conversar con Lily y conmigo en el Comedor siempre que quieras.

("Dándole apoyo y reforzando los lazos.")

Albus se quedó un minuto pensando.

("Se ha conmovido. Me lo sé de memoria, en menos de dos semanas. Está a punto de llorar, es un llorón.") El anciano se recompuso.

-Gracias, Prince. Lo haré.

("Ya se le ha pasado el enfado. Al final soy yo quien está manipulándolo a él y no al contrario. Qué ganas de contárselo a Lauren.")

-Dejemos el tema por el momento. Tengo más demandas que hacerte.

-Dime.

-Que los alumnos de séptimo que van a graduarse este año puedan seguir acudiendo a entrenar y también sean instruidos en Oclumancia, Magia Oscura y Ancestral.

-Buf, Prince… muchísimo trabajo.

("Y eso que no le he dicho nada de los Aurores.")

-Albus, la guerra es inminente, hay que salvar vidas. Lo planearemos bien y nos organizaremos.

Albus lo pensó un minuto.

-Tienes razón, como siempre. Habrá que ampliar la Sala de Entrenamiento.

-Sí, ya lo había pensado también.

-No habrá problema, lo haré en verano.

-Genial, Albus.

("A ver cómo se toma lo de los Aurores.")

-También se podría invitar a hacerlo a los Aurores ya formados.

Albus lo pensó.

-No es mala idea, pero convendría elegir muy bien a quién comunicárselo y a quién no. Ellos no han vivido la revolución que se ha producido.

-Ya he pensado en eso también. Tenemos un contacto entre los mismos, el tío de Steed es Auror.

-Cierto, el hermano pequeño de su madre.

-Él animaba a La Guardia a aprender Artes Mentales, Steed tiene mucha confianza en él. Pienso que sabrá juzgar a quién conviene poner al corriente.

-Sí, será capaz de hacerlo, es Sly. Adelante con ello, entonces.

("Ya lo sabía, toda la familia de Jack lo es. Y Albus sabe juzgar de sobra las cualidades de cada casa, lleva treinta años como director.")

-Yo mismo hablaré con él en verano.

-Estupendo.

-¿Sigo?

-Claro, sigue.

-Que se permita a los alumnos que así lo quieran sentarse mezclados en el Comedor o en clases.

-Buf… complicado. El espacio en clases y en las mesas del Comedor llega muy justo.

("No se niega en redondo. Es sólo un problema de logística, pero no es problema en absoluto.")

-No me parece que sea para tanto. Sería algo gradual, a medida que se forjen las relaciones que están surgiendo en los entrenamientos, y ahora queda mucho espacio libre en la mesa Sly y también lo hay en las clases de optativas. Al menos eso, dar permiso, y los grupos irían reorganizándose por sí mismos.

Albus se quedó pensando, Sev esperó un minuto. ("Voy a darle buenas razones.")

-Si vamos a formar un Ejército de comandos por grupos de afinidad estaría bien dejar libertad a la gente para que cree los lazos y éstos se refuercen, y siempre será mejor que dichos grupos afines estén formados por gente de las distintas casas, que se comuniquen sus cualidades unos a otros – continuó Sev - Ya pudiste comprobarlo con la colaboración que mantuvimos Sly y Rave el día de la revolución, y también con la nuestra. Somos Gryff y Sly, casas enemigas, y nos entendemos a la perfección.

Albus siguió pensando otro minuto. ("No es de decisiones rápidas. Quiere, pero no sabe cómo hacerlo. Yo sí.")

-Habla con los profesores para que no se opongan a ello y que lo comuniquen en clases a todo el alumnado. Y tú podrías hacer lo propio en el Comedor, aprovechando quizá el banquete de fin de curso o el de apertura del próximo año. Darías una gran alegría, pues para entonces ya se habrán forjado numerosos lazos.

-Qué brillante eres, Prince.

("Desde luego, esto se me ha ocurrido a mí solito, sin ayuda de Lauren. Y lo que te decía, quería, pero no sabía cómo. Nos complementamos a la perfección.")

-Sigo con las demandas.

-Sigue, sigue…

("Totalmente interesado. Estoy abriéndole un mundo, hacer que Hogwarts evolucione. Pasará a la historia por esto.")

-Dar opción a los elfos que así lo decidan de liberarse y elegir si trabajar o no hacerlo, y el que así lo quiera, que cobre un sueldo por ello.

-Vaya, pues sí que deberíamos hacerlo. Serán muy pocos si hay alguno, nos lo podremos permitir. Sabes cómo se liberan los elfos, ¿no?

("Esto no ha tenido que pensarlo, es compasivo.")

-Sí, dándoles una prenda de ropa. ¿Cuántos hay en el colegio?

-Unos ciento cincuenta.

-Propondré el sábado en el entrenamiento una colecta de calcetines, por ejemplo, que me los traigan el domingo, te los dejo en la sala de reuniones y tú te encargas de distribuirlos.

-Perfecto. Déjalos en el armario.

("Qué bien nos complementamos.")

-Sigo.

-Sigue, sigue…

("Ansioso por saber qué más ideas tengo.")

-Cambiar los menús por comida de mayor calidad y más sana.

-Desde luego. A mí me sienta fatal la comida del colegio. A mi edad debería comer mucho más ligero, casi nunca acabo los platos.

("¡Toma! Voy a arreglarle la vida y hacerlo vivir más tiempo.") Albus continuó:

-Pero será complicado. Habrá que enseñar a los elfos a cocinar nuevos platos.

-Sí. Ya he pensado en ello, y también elaborar menús equilibrados. En San Mungo se hace. ¿Sabes si allí cocinan elfos?

-No, allí cocinan brujos.

-Pues ya está, arreglado. Hablaré sobre el tema con Belby este verano y él nos pondrá en contacto con los responsables de elaborar los menús y con los cocineros, y podrás contratarlos a tiempo parcial para que vengan a enseñarlos. Tampoco será un gasto excesivo y lo descontarás de la comida, saldrá más barata comida más sana.

-Cierto, toda la razón. Contaré con ello para los presupuestos del año próximo, y quizá antes de Navidad ya lo tengamos todo en marcha.

-Maravilloso.

("Qué bien nos complementamos. A por la siguiente, que es la más difícil. Ya verás qué susto le doy.")

-Instalar electricidad en el castillo.

-Buf… ¿qué estás diciendo, Prince?

Sev rio. ("Lo que te decía, me lo sé de memoria.")

-Ya sé que es muy complicado y caro, pero lo pienso a largo plazo, te lo digo ya para que lo vayas peleando con tiempo por delante. Eso sí que sería una auténtica revolución.

-No sólo se trataría de la instalación. Necesitaríamos generar nuestra propia corriente, no hay posibilidad de conectarnos a la red.

("Sí que quiere.")

-Ya, ya lo sé.

-Y no sabemos cómo interferiría con la magia.

("¿Qué está diciendo? Si mi madre hace magia en casa siempre que quiere. Es un poco bobo.") Sev rio.

-En San Mungo no lo hace.

Albus también.

-Sí, es cierto. Entonces en ese aspecto no hay problema. Necesitaremos asesoramiento y personal muggle para instruir a brujos que lo hagan, pues como ya sabes, Hogwarts no existe para los muggles. En San Mungo lo hicieron los propios muggles, después se les Oblivió. Todo esto depende del Ministerio.

-Claro, entonces aprovecha la visita que vas a hacer para la Cátedra para proponerlo también. Así matas dos pájaros de un tiro.

-Lo haré.

("Lo conseguirá. Al final quizá no cueste tantos años. Voy por la última, la que más me apetece. Si no me la concede, lo haré en la Sala de Menesteres.")

-Voy por la última, algo para mí. Que se nos permita bañarnos en el Lago.

-¿Y eso, Prince?

-Me apetece hacer deporte al margen de los entrenamientos.

-No deberías. Vas a exponerte, y ahora tienes muchísimo trabajo.

-Lo haría de madrugada, cuando todos estén durmiendo. Es importante para mí. Antes paseaba mucho por el Bosque y precisamente por eso, porque ahora tengo tanto trabajo, no puedo permitírmelo.

-Lo entiendo. Eres joven, estás creciendo y necesitas quemar energía y desarrollarte adecuadamente también físicamente. Está bien, pero debes tener cuidado, mantente siempre cerca de la orilla. Los grindylows que viven en las profundidades podrían atacarte, y también los sirénidos se molestarían si invades su espacio.

-¿Y el calamar gigante?

-Es inofensivo. De hecho, está ahí como protección, rescata a aquél que se está ahogando.

-Vaya, eso no lo sabía.

-Puedes bucear también si utilizas branquialgas, pero nunca a demasiada profundidad, ya sabes, los grindylows y las sirenas. Te dejaré un frasco en la sala de reuniones, en el armario, esta tarde se las pido a Horace. ¿Sabes cómo utilizarlas?

-No.

-Debes tragar dos. Es bastante desagradable hacerlo. Te crecerán agallas en el cuello y dejarás de poder respirar aire. Entonces te metes bajo el agua y respirarás a través de ellas, el efecto dura una hora.

-Vaya, qué interesante.

-Claro. Así fue como me puse en contacto con las sirenas. Tengo buena relación con ellas, incluso aprendí su idioma y puedo hablarles.

-Vaya…

-Hablaré también con ellas para que no te molesten. Pero aun así debes seguir teniendo cuidado con los grindylows. Así que ya sabes, no bucees muy profundo.

-Claro que no, Albus. Yo sólo pretendía nadar.

-Pero bucear con branquialgas es fantástico. Pruébalo también.

("Wow… ya no necesito aprender a nadar, voy a poder respirar bajo el agua. He de probarlo con Lauren en el Lago de la Sala, lo vamos a pasar genial.")

-Cuando se te acaben, me pides más.

-Muchas gracias, Albus.

-Pero ya sabes, lleva siempre el Mapa y vigila que no te vean los maléficos.

-Claro, Albus.

-¿Has terminado?

-Por el momento, sí.

-Nos habría llegado con una hora de Giratiempo.

-Es cierto, pero aprovecharé para hablarte de otro tema espinoso.

-Ya.

("Ya lo he agobiado. Voy a descargarlo un poco, hay mucho tiempo todavía.")

-¿Tú no tienes nada que contarme?

-Sí. ¿Qué tal estás organizándote con los TIMOs?

-Muy bien, lo llevo todo al día, alcanzaré el nivel sin problema.

-Eres excepcional, Prince.

-Gracias.

-¿Podrías permitirte tomarte libres un par de tardes por semana para comenzar a volar en escoba? Si empiezas ya y aprovechas también los pocos días de curso después de los exámenes, pienso que ya serás perfectamente capaz de hacerlo antes del verano y seguir practicando durante el mismo. Si no puedes permitirte comprar una, te la llevas del colegio.

("En Cokeworth no podré, pero sí en casa de Jack. No me va a dar el verano para todo. Al final voy a aprender a volar en escoba este verano, como si me hubiera hecho Mortífago.")

-Buah… claro que quiero.

-Estoy seguro de que lo conseguirás de aquí a final de curso, estás en buena forma física y tienes unos reflejos excelentes. Se te va a dar muy bien.

-Estupendo. ¿Cuándo comienzo?

-¿Qué días de la semana te va bien?

("Estaría bien los viernes por la tarde, que acabamos antes las clases, y luego lunes o martes.")

-Los viernes y los lunes o martes.

-¿Quieres comenzar hoy mismo?

-Sí.

-Entonces acude al campo de Quidditch a las seis. Ve con escolta. De cuatro a seis hay entrenamiento. La profesora Wing estará esperándote.

-Genial, lo voy a pasar de miedo.

-Estoy seguro de que habrías sido un excelente jugador de Quidditch, un buen buscador.

-Bah… no me interesa en absoluto el deporte de competición. Y en el colegio contribuye también a la competencia entre las casas. Ni siquiera sé cómo va la liga este año.

("Antes me enteraba por los víboras, había uno de séptimo año en el equipo Sly, sé que ganamos el primer partido contra Huffle. Pero desde que dejé de andar con ellos después de Navidad, no he vuelto a escuchar hablar del tema a nadie.")

-Bueno, también eso es relativo. Los lazos que se crean entre los miembros de un equipo son muy fuertes, y una competencia sana es apropiada para estimular la capacidad de superación, como cuando luchas.

-Ya, en eso tienes razón.

-La final de este año es Sly contra Rave.

("Vaya, mi casa y mis leales águilas, y yo sin enterarme de nada. Ya me vale no haberme interesado.")

-¡Vaya! Entonces me es indiferente quién gane. Ambas casas lo merecen.

-Desde luego, sobradamente. Y estoy seguro de que va a ser un gran partido, limpio y sin rivalidad, pues habéis creado fuertes lazos entre todos. No pienso perdérmelo.

-Yo también asistiré. No he visto un partido de Quidditch desde primer año.

-Será el último sábado de curso, tras los exámenes.

-Genial.

-Los de tu casa están en cierta desventaja, pues han necesitado sustituir a uno de los maléficos que jugaba, un golpeador.

-Ya, ya sé quién. Pero pienso que lo compensará que ahora el equipo estará mucho más unido.

-Por supuesto.

-¿Y sabes quiénes entrenan hoy?

-Creo que los Sly.

-Vaya, entonces iré un rato antes para verlos. ¿Puedo?

("Iría igualmente aunque fueran los Rave.")

-Por supuesto.

("Y esta noche tendré una reunión con ellos en casa tras el toque, ni siquiera sé quiénes forman el equipo. Nunca me hablan del tema, y eso que deben haber cambiado los entrenamientos de los sábados por la mañana a por la tarde para poder venir a los del Ejército. Quizá también pueda volar con ellos en escoba, de aquí a final de curso, será divertido hacerlo en grupo.

Bueno, nos hemos relajado un poco más y todavía queda mucho tiempo, voy a soltárselo ya.")

-Bueno, paso ya al tema espinoso, así tendremos tiempo de pensar y recuperarnos antes de que tenga que marcharme.

-Claro, dime.

("Bien, ya lo ha asumido, se recupera rápido.")

-Trata sobre nuestro querido Riddle.

-Lo imagino.

-No te lo conté el primer día porque ya vi que te di un gran disgusto con los Horrocruxes, ni cuando volvimos de Little Hungleton porque tuvimos una mañana muy tensa y esto también es bastante grave. Ve preparándote.

-Cuando quieras.

("Bien. Está entero.")

-Te cuento desde el principio cómo lo averigüé. Antes de que me pusieras el recuerdo sobre los Gaunt, ya sabía que Riddle era heredero de Salazar.

-Vaya… ¿cómo?

-Ya te dije que mi madre me habló de él. ¿Sabes lo que es un anagrama?

-Sí, por supuesto.

Sev sacó el anagrama del nombre de Voldemort del bolsillo, con su propia letra, y se lo mostró a Albus.

-¡Vaya! Es cierto… Modificó su propio nombre para crear el nuevo. Nunca se me hubiera ocurrido.

("Lauren es un portento.")

-Mi madre además me contó rumores sobre él. Que fue quien acusó a Hagrid de liberar el monstruo de Salazar del castillo.

-Sí, en efecto, así fue.

-Y que murió una alumna petrificada en un lavabo del cuarto piso, Mirtle la llorona. La última persona que ha muerto en Hogwarts.

-Sí, así es. Fue una gran desgracia.

("No sabe nada, no ha relacionado ambos hechos, e incluso mi madre lo hizo. Es un poco corto de entendederas, me necesita.")

-Relacionando esa información y siendo Marvolo un nombre mágico muy antiguo, deduje que fue el propio Riddle quien liberó al monstruo de Salazar.

-Pero eso es una leyenda.

("Lo dicho, no tiene ni idea, vaya disgusto voy a darle.")

-No, no lo es, Albus. Fue el monstruo quien mató a Mirtle la llorona, liberado y controlado por Riddle, en pársel.

-¿Cómo puedes saberlo?

-Porque en el servicio donde todavía habita el fantasma de Mirtle está la entrada al cubículo del monstruo.

-¿Cómo lo sabes?

-Hay una gran estructura en el centro del mismo, rodeada por ocho lavabos, y en uno de los grifos hay una serpiente grabada. De ese grifo no sale agua, de todos los demás sí.

-Vaya…

-La estructura es muy grande. Y sospecho que el monstruo debe ser un basilisco, porque petrifica y porque es un reptil, lo controla en pársel, y de un tamaño descomunal. Ha crecido allí durante mil años.

("Se ha quedado sin habla, vaya disgusto acabo de darle. Espero un poco a que se recupere para seguir.") Esperó un minuto y continuó:

-Supongo que el grifo se abre en pársel y mueve toda la estructura para que el basilisco salga de allí. Cuando quieras vamos y te lo enseño.

("No se recupera, espero hasta que lo haga.") Tardó varios minutos.

-No haces más que darme disgustos, Prince – Albus lo miró por fin.

Sev le dedicó una sonrisa triste.

-Lo siento mucho, Albus. Yo también me los llevé cuando descubrí las cosas.

-Por supuesto, no es culpa tuya. Bastantes molestias te has tomado averiguando todo esto y poniéndote en el riesgo que te has puesto sin ser mayor de edad todavía. No sé qué podremos hacer, yo comprendo pársel pero no lo hablo.

-Ya, ya había pensado en ello.

-Bueno, si lleva tanto tiempo allí sin dar problemas, no es algo tan urgente, intentaré aprender imitando la lengua. No te preocupes más por el tema, bastante tienes ya. Yo mismo iré al servicio a buscar el grifo, sé dónde está.

("Bien… me libro de Mirtle.")

-Está bien, Albus.

-Ahora me explico el interés que tenía Riddle por ser profesor en Hogwarts.

("Vaya, de esto no habíamos hablado todavía.")

-Eso también lo sabía.

-¿Cómo?

-También lo deduje. Por la fecha en la que desaparecieron los anexos sobre las Magias Ancestrales del Compendio General de Defensa, justo cuando mi madre se graduó, tres años después de que lo hiciera Riddle. Fuiste tú mismo quien hizo eliminarlos, ¿no? Y retirar los libros de la S.P.

-Sí, así fue.

-Y él solicitó el puesto de profesor de Defensa.

-¿Cómo puedes saber eso?

("Qué cortito es. Lauren y yo nos dimos cuenta enseguida, dos mentes pensando como una sola, cuando me vincule con ella va a ser genial.")

-Porque mientras mi madre estudió sólo tuvo un profesor de la asignatura, pero a partir de ese año, los profesores son cambiantes cada curso. Maldijo el puesto.

-Prince, eres un portento.

("Y Lauren.")

-Tuve mucha ayuda.

("Entenderá que fue mi madre, pero fue Lauren también. Qué ganas de contárselo a ella.")

-Tú también me diste una pista el otro día cuando te propuse la Cátedra de Duelo – continuó Sev - Dijiste, "¿cómo no se me había ocurrido antes?"

-Cierto, lo dije, no se te escapa una. Buf… había pensado en aprovechar para mostrarte el siguiente recuerdo de Riddle el tiempo que nos sobrara, pero ya no me apetece. Ya me había recuperado del disgusto y ahora tengo otro casi peor. Si llega a hacerse con el control de Hogwarts liberará al basilisco.

-En efecto.

-Me pondré cuanto antes con el pársel. En verano tendré mucho tiempo, y pensaré la manera en cómo acabar con el monstruo. Olvídate del tema, ya me encargo yo. Si necesito tu ayuda esperaré al próximo año, cuando estés de vuelta.

("Está loco. Piensa hacerlo solo o solamente nosotros dos.") A Sev le dio la risa.

-No lo hagas solo, Albus, es muy peligroso.

-Tengo recursos. Mi fénix puede cegarlo para que no me petrifique y soy Gryff, puedo usar la espada.

("Pobre viejo. Siempre lo ha hecho todo solo y no está acostumbrado a colaborar con la gente. Voy a tener paciencia con él.")

-Claro, Albus. Pero quizá no tengas la fuerza ni la agilidad suficiente, tienes noventa años. Formaremos un equipo de oclumantes, esto sí podemos contárselo a los demás. Los Sly nos encargaremos de aturdirlo con maldiciones y Remus, Alice o Frank, cualquiera de ellos, que también son Gryff, puede acabar con él.

Albus pensó durante dos minutos.

-De acuerdo. Enseña también maldiciones a tu escolta de verano.

-Ya pensaba hacerlo, Albus. Como bien dijiste, no podemos defendernos de Avadas con Relaxos.

-Qué claras tienes las ideas, muchacho.

-Me va la vida en ello.

-Además, si acabamos con el basilisco, podremos usar su veneno para destruir los Horrocruxes, sin necesidad de recurrir al fuego maligno, y también la espada de Gryffindor, ya que quedará impregnada de él.

-Vaya, es cierto. Lo de la espada no lo sabía.

-Sí, la espada queda impregnada del poder de todo lo que toque. Podemos esperar hasta entonces para destruir el anillo.

("Ha propuesto esperar hasta después del verano, va a preguntarme por él. A ver cómo salgo del paso.")

-¿Sabe alguien más dónde está? – preguntó Albus.

("Lo tengo calado.")

-Sí, Albus. Y está encargado de destruirlo si a mí me sucediera algo. No vas a hacerlo tú.

-Pero todavía no sabe controlar el fuego maligno.

("Bien, no me pregunta quién es.")

-No, ni yo tampoco, pero pensábamos aprender por nuestra cuenta. Tengo un libro.

-Mejor os enseño yo.

("Imposible. Puede enseñarme a mí, pero no enterarse de que la otra persona es Lauren.")

-Puedes enseñarme a mí, no voy a decirte quién es la otra persona que sabe dónde está.

Albus pensó un minuto. ("A ver si no me aprieta las tuercas.")

-Está bien. La próxima semana haremos una sesión corta para enseñarte.

("Perfecto. Sabe que no le queda más remedio que tragar con lo que le diga, lo tengo bien pillado.")

-Estupendo. Avísame cuanto antes de cuándo será.

("Esperaré a quedar con Lauren después de hacerla.")

-Por cierto, tengo una pregunta para ti, en relación con el Giratiempo y la Sala de Menesteres – dijo Sev.

-Dime.

-¿Qué pasa si una vez dentro retrocedes hasta una hora en la que estaba siendo utilizada?

-Imposible, no se puede, no es múltiple. Se crearía una paradoja.

-Claro. Debí suponerlo.

("Cuando quede con Lauren no puedo ir antes a tocar el piano. Qué pena. Pero sí una vez conjure el Fidelius y quedemos allí. He de hacerlo cuanto antes. Quizá este mismo fin de semana, y de paso quedo con Remus para conjurar también uno para él, antes de que Albus tenga su Mapa listo y pueda vernos.")

Continuaron charlando más informalmente durante un rato, y Sev supo que a Alice, Frank y Genevre se les estaba dando bastante bien aprender Oclumancia.

-Estoy seguro de que lo conseguirán de aquí a final de curso. Sigue estrechando los lazos con ellos – le dijo el director.

-Los lazos ya están creados, Albus, lo comprobamos en el abeto. Me gustaría que también vincularas a Frank y Alice como Pareja, les harías un gran regalo.

("De lo contrario, les enseño yo mismo, y también a Remus y Cecile. Es muy fácil y pueden hacerlo en cualquier sitio.")

-Claro, en cuanto estén listos te aviso y se lo propones, ahora que ya sabes de qué va el tema. Encárgate de que Jack también cree lazos, os vincularé a los cinco juntos como Comunidad.

-De acuerdo.

Sev sacó el Mapa a las doce y media en punto. "Espero que esté todo el mundo en el Comedor y me marcho. Por hoy hemos tenido suficiente y no quiero darle tiempo a que vuelva a decirme que le devuelva los libros, parece que lo ha olvidado, ha dejado de hablarme en cuanto me ha visto sacar el Mapa." A los cinco minutos los corredores y escaleras estaban libres y no quedaba nadie en la casa Sly.

-Albus, me marcho. Voy a tener la tarde ocupada, así que voy a aprovechar este rato hasta las dos para hacer los deberes.

-Claro, Prince, márchate ya. Yo también tengo mucho que hacer.

("Todavía no tiene su Mapa, bien... Esta misma noche quedo con Remus, si espero a mañana tendrá todo el día para hacerlo y lo terminará.") Sev se levantó y le tendió la mano.

-Estamos en contacto, Albus.

-Siempre, Prince.

Salió del despacho y se dirigió corriendo a las mazmorras. "Voy a encerrarme en la cama a hacer los deberes al dictado hasta las dos, así no me ven doble con el Giratiempo. Aunque he de avisar a Jack para que les diga a Valerie y Andrew que me escolten hasta el campo de Quidditch, porque él y Deborah no pueden, han de entrenar a los Huffle de quinto año. Con ellos y Anthony bastará. Me meteré en su cama a esperarlo, no creo que le importe.

Vaya tarde espléndida me espera, Historia con Lauren, dos horas enteras para contárselo todo, y después, otro ratito de estudiar y a las cinco me marcho al campo de Quidditch, a ver entrenar a mis amigos, y luego a volar… Bien…"