Fidelius

En la cena Sev le contó a Lily el notición de sus puestos como profesores. Ella pensó, "No está todo lo alegre que debería estar, algo más ha pasado. A ver si me lo cuenta."

-"Wow, Sev, lo conseguiste. En menos de dos semanas."

-"Sí, Lily, nos está saliendo todo redondo. Demasiado. No hay que confiarse."

-"Entiendo lo que quieres decir. Es el vértigo que da la buena suerte. Todo puede irse al traste cuando menos te lo esperas, como nos sucedió al ingresar en Hogwarts."

-"Eso."

-"No te comas la cabeza, toma las cosas como vayan llegando."

-"Lo intentaré."

"Está muy apático. Voy a preguntarle."

-"Te siento desanimado. ¿Ha pasado algo malo?"

-"No, Lily, todo lo contrario. Me ha pasado algo tan bueno que me arrepiento de no haberlo hecho durante todos estos años."

"No tengo ni idea de a qué puede referirse, voy a preguntarle."

-"Vaya… ¿y qué ha sido?"

Sev pensó, "No me apetece seguir contando cosas buenas con el ánimo que tengo, ya bastante le he estropeado a Lily la noticia, ya se lo contaré en otro momento."

-"Prefiero no hablar de eso ahora, no me apetece mucho hablar, necesito estar solo."

"Voy a dejarlo tranquilo, ya me lo contará."

-"Claro, Sev, como quieras."

-"Pregúntale a Remus si quiere quedar esta noche para que le ayude a conjurar el Fidelius."

"Vaya, con lo reventado que está, y todavía va también a trasnochar."

-"Déjalo para otro día, Sev."

-"No. Quiero hacerlo antes de que Albus tenga su Mapa. Voy a conjurar también el de Lauren. Pregúntale."

"Ahora que he dejado de ser testaruda se está volviendo él. Es una de sus características."

-"Vale, Sev, se lo pregunto y te digo."

Lily se dirigió a Cecile de viva voz:

-Cecile, pregúntale a Remus si quiere quedar esta noche con Sev para conjurar el Fidelius para vosotros.

-Claro, ahora mismo se lo digo.

Mientras tanto, Sev le preguntaba a Jack:

-¿Me acompañas a la Sala de Menesteres después de cenar?

-Claro, Prince, ya te dije que cuando quieras.

-Gracias, Jack.

"Jack también me ha notado que estoy hecho polvo. A ver si me recupero antes de la charla con el equipo de Quidditch." Continuó cenando sin hablar.

Cecile le dijo a Lily:

-Dice Remus que sí.

"Genial, si pasa un rato con Remus, aunque haga el sacrificio de trasnochar, se animará." Lily le proyectó a Sev:

-"Remus está de acuerdo. ¿Cómo quedáis?"

-"A la una en la puerta Gryff, lo espero Desilusionado hasta que salga."

-"Vale, Sev, se lo digo."

-"Habla con Lauren si quieres y que te cuente el resto de noticias. Seguimos mañana en el desayuno."

-"Vale, cariño. Hasta mañana."

"Estoy emocionalmente agotado. Mañana voy a tomármelo de descanso. Una buena siesta por la tarde, invitaré a Ariel a mi cuarto y leeré el libro muggle, que me explique las cosas que no comprendo." Sev continuó cenando en silencio.

Mientras tanto, Lily pensaba, "Voy a charlar con Lauren, aunque no quiero que me cuente ella las cosas, quiero que hablemos entre los tres, pero al menos averiguar si sabe algo de lo que le pasa a Sev. A ver cómo está ella." Le proyectó:

-"Hola, cariño. ¿Qué tal?"

-"Genial, Lily. ¿Te ha contado Sev las noticias?"

"Lauren está estupendamente, ella tampoco sabe que Sev no está bien. Voy a contarle lo que me ha dicho él." Lily lo hizo y concluyó:

-"Pero lo he notado muy desanimado. ¿Ya estaba así por la tarde?"

-"No, para nada. Esta tarde estaba genial."

"Lauren está muy bien, puedo hablar abiertamente con ella."

-"Me ha dicho que ha sido porque le había pasado algo tan bueno que se arrepentía de no haberlo hecho durante todos estos años. ¿Te ha contado a ti qué era?"

-"Sí, Lily, ya sé a qué se refería. Ha comenzado las clases de vuelo en escoba."

-"Vaya…"

-"No te preocupes, cariño, se le pasará. Sólo necesita estar solo, ha tenido un día muy intenso."

-"Sí, eso me ha dicho."

"Ya estamos llorando las dos. Espero que Sev no se dé cuenta de que Lauren está haciéndolo."

-"¿Te apetece seguir charlando? Hay muchas más buenas noticias. Puedo contártelas."

-"Prefiero esperar a hablarlo entre los tres, Lauren. Ahora no me apetece mucho hablar, la verdad. Lo siento."

-"Vale, cariño, pero no sufras. Es fuerte, se le pasará."

-"Hablamos mañana, Lauren."

-"Claro, guapa."

Cecile se dio cuenta de que Lily lloraba. La tomó por los hombros y le dijo al oído:

-¿Alguna mala noticia, Lily?

-No, Cecile, luego te lo cuento en casa.

-Vale, luego me lo cuentas.

Continuaron cenando los tres en silencio. Sev pensaba, ("Debo hacer lo posible por sobreponerme, no puedo hundirme por algo así. He preocupado a Lily y seguro que también a Lauren, que contaba con hablar con los ambos de cómo me había ido por la tarde. Y a Jack, y puede que incluso a Cecile y Remus, si Lily les cuenta algo.

Y esta noche tengo mucho que hacer y mañana entrenamiento. No puedo cambiar lo que hice mal en el pasado, los años perdidos, he de mirar hacia adelante e intentar disfrutar lo que tengo ahora. La gente que me quiere hace todo lo posible porque no me hunda y no puedo fallarles.

Nunca jugaré a Quidditch, pero lo voy a pasar genial igualmente aprendiendo a volar y entrenando para la guerra. ¿Quién me hubiera dicho que la instrucción militar pudiera ser divertida? Yo lo paso bomba entrenando y también volando en escoba. Qué suerte que somos brujos. Ya estoy mucho mejor. Voy a charlar con ellas para que no se vayan preocupadas a dormir.") Les proyectó:

-"¿Qué tal, chicas?"

-"Vaya, Sev, ya estás más animado" – respondió Lily.

-"Sí. Me ha dado por comerme la cabeza por no haber sido jugador de Quidditch. Ya veis qué tontería."

("No me responden. Han hablado entre ellas y se han preocupado.")

-"¿Has estado volando, Sev?"

A Sev le dio la risa. ("Lily disimulando, qué mona.")

-"Sí, cariño, y viendo entrenar al equipo Sly."

-"¿Y qué tal lo has pasado?"

("Sólo habla Lily, a Lauren le cuesta más recuperarse.") Se lo contó, y poco después también Lauren entró en la conversación y así siguieron los tres hasta que terminaron de cenar. Él salió antes que ellas del Comedor. Lauren le proyectó a Lily:

-"Parece que ya está mejor, pero no me fío, Lily."

-"Lauren, está bien. Yo lo conozco, ya se le ha pasado."

-"No sé, Lily, no me quedo tranquila. ¿Puedes hacerme un favor?"

-"Claro que sí, Lauren, lo que quieras."

-"Tómate una baya. Si la tomo yo no voy a saber si es él o Jack quien sufre, porque no he estado con Jack desde el lunes."

"Vaya, todavía no habíamos hablado nunca de las bayas ni de Jack desde antes del follón. Y no ha vuelto a estar con Jack desde que pasó ese bendito cuarto de hora con Sev, él la llena mucho más. Por supuesto que voy a hacerlo, de lo contrario va a sufrir hasta que vuelva a verlo mañana."

-"Claro, Lauren, subo a casa y la tomo. Nos vemos en la Biblioteca y te cuento."

"Debería llevar siempre una encima. Lo haré a partir de ahora."

Sev se separó de su escolta a la salida del Comedor y subió sólo con Jack a la Sala de Menesteres. Apenas hablaron de camino. ("Jack sigue preocupado por mí y también ha vuelto a desanimarse porque no ha visto a Lauren desde el lunes. Cuando lleguemos a la Sala charlamos un rato.

Le dejo hablar a él primero, no puedo irme de la boca con los secretos, quizá se confíe a mí. Ojalá, sería un primer paso para lograr establecer una buena relación entre todos. Si me habla abiertamente, yo también lo haré. No he hecho nada comprometido con Lauren.") Llegaron al aula de piano. Jack pasó delante, Sev tras él, cuando se cerró la puerta, Jack se giró.

-Hermano, dame un abrazo.

Se dieron un largo y cálido abrazo.

("Merlín, cómo lo quiero. Estamos los dos a punto de llorar. Ojalá me hable de Lauren, ojalá…")

-No te ha sentado muy bien el vuelo, ¿verdad?

-Al principio, no, Jack, pero ya se me ha pasado, ha sido una tontería.

-Te entiendo. El tiempo echado a perder.

-Eso. Pero ya estoy mucho mejor, hay que mirar adelante. Lo voy a pasar genial igualmente aprendiendo ahora.

-Claro que sí, en verano vienes a casa siempre que quieras a practicar.

-Claro, Jack, eso haré. En Cokeworth no puedo.

-Lo vamos a pasar de muerte. Invitaremos también a Andrew y Valerie, ella te enseñará un montón.

-Estaría bien que intentaras enseñarles Oclumancia si tenéis tiempo, Jack, de aquí a final de curso, para llevarles al abeto y vincularnos también con ellos.

-Claro que sí, Prince, encantado de hacerlo.

("Está animándome y no habla de lo suyo en absoluto. Y no ha podido quedar con Lauren en la cena, porque nos la hemos pasado hablando entre los tres, aunque quizá sí al principio. Voy a sugerirle que vaya a la Biblioteca, por si no han podido hacerlo.") Se separó de él.

-Jack, ve a estudiar un rato y luego vienes a las diez a buscarme.

-¿Qué estás diciendo? Me quedo contigo. Quiero escuchar mil veces 'Wish you were here'.

("Ya debe haber quedado con ella. Genial.")

Sev preparó el piano para tocar. Jack se instaló en la silla que había junto al pequeño escritorio.

Mientras tanto, Lily y Lauren iban a casa por los bártulos para estudiar. Cecile no le preguntó nada de camino. Cuando subieron al dormitorio, le dijo:

-¿Qué ha pasado, Lily? ¿Por qué has llorado en la cena?

-Hoy Sev ha tenido su primera clase de vuelo en escoba y estaba muy triste por no haberlo hecho durante todos estos años.

"Ya estoy a punto de llorar otra vez."

-Vaya, cariño, dame un abrazo.

Se lo dieron.

-Gracias, Cecile. Luego parece que se le ha pasado, pero no me fío, es el rey del disimulo. Voy a tomar una baya.

("Yo sé que está bien, lo hago por Lauren, pero ante Cecile he de ser reina del disimulo también.")

-Claro, hazlo.

Lily tomó la baya. "Lo que te decía, ni rastro de amargor."

-¿Qué tal?

-Increíble, está perfectamente. Se le ha pasado en menos de media hora.

"Se le ha pasado en menos de diez minutos."

-Es excepcional.

-Ya te digo, uno entre un millón. ¿Vamos a la Biblioteca?

-Claro, vamos.

Se prepararon para ir y bajaron a la Sala Común. Remus y Frank ya las esperaban. Alice no había subido con ellos, había ido directamente a su clase de Oclumancia con Albus. De camino, Lily retuvo a Remus y dejó que Cecile y Frank fueran por delante.

-Remus, a la una viene Sev a buscarte a la puerta Gryff, ve pensando dónde quieres el Fidelius.

-Genial. Qué ganas tengo de verlo.

-Y él a ti, seguro.

"Y yo. Qué bien que lo veo mañana en el entrenamiento." Llegaron. Lauren ya estaba allí, a un par de bancos de frente a donde se sentaban ellos, aparentemente concentrada. En cuanto se sentaron y Lily simuló que se ponía a estudiar, le proyectó:

-"Lauren, Sev está perfectamente. Ni rastro de amargor."

-"Bien, Lily, qué alivio."

"Ya te digo que alivio, y Jack le da igual, quiero aprovechar para que me hable sobre él y las bayas, ya que antes ha sacado el tema."

-"¿Has tomado alguna baya desde que estás con Jack?"

-"No, Lily. Ya te dije que iba a guardarlas para el verano."

-"Pues deberías, para saber si su sabor se ha vuelto más intenso ahora que ya estáis juntos."

-"Ya…"

"Voy a convencerla. Tiene que hacerlo."

-"Hazlo Lauren, la próxima vez que estés con él. Por una no pasa nada, te quedan unas cuantas más."

-"Vale, Lily, lo haré."

"La creo, ha contestado inmediatamente."

-"Toma las que necesites. Sev puede darte las suyas y yo le daré las mías en verano. Asegúrate de que te quiere y te acepta. Vuelve a leer la descripción del efecto mágico."

"No me responde, ya está dándole vueltas al tema. No se había parado a pensar en ello, Jack no la acepta como es. Pero no puedo hablarle de esto a Sev. No ahora, con todo lo que tiene encima. Sólo le falta tener que preocuparse también por Lauren, después de lo de la semana pasada. Y sólo falta que yo también me ponga a darle vueltas. Paso de todo, a estudiar. Ya le hemos dejado las cosas bien claras."

Mientras tanto, Sev tocaba una y otra vez 'Wish you were here'. ("Qué bien, no la he olvidado desde el martes, el ritual de la cueva funciona. Jack debe estar aburriéndose, ni siquiera despega los labios cuando termino y paro un poco a descansar. Lo miro.") Lo miró sin dejar de tocar.

("Buf… está muy agobiado, no ha quedado con Lauren. Y no me cuenta nada del tema, por supuesto, a pesar de que debe estar todo el tiempo dándole vueltas en su cabeza, pues ésta es la canción que le recuerda a ella. Otro a quien le gusta torturarse. Ojalá se me ocurriera la manera de hacerlo hablar sutilmente. Voy a dejar de tocar de repente, a ver si lo pillo por sorpresa.") Se interrumpió a mitad de la canción.

-¿Qué, Jack? ¿Cómo lo llevas? Debes estar aburriéndote. ¿No tienes nada que contarme?

-Qué va, Prince, sigue a lo tuyo. Estoy a gusto, me encanta.

("Otro rey del disimulo, Sly, comiéndose la cabeza. Vaya cruz tenemos los serpientes encima. Por suerte a mí me influyen los Gryff.")

-Vale, como quieras. Creo que a este paso ya podré cantarla a la vez para la próxima.

-Buah, sería estupendo. Sigue, sigue entonces.

("Pues sigo, paso de darle más vueltas al tema, bastante tengo con lo mío, ya se apañarán entre ellos.") Continuó tocando hasta las diez menos veinte.

-La canto. ¿Quieres?

-Por supuesto.

La cantó como la otra vez, tocando las partes instrumentales.

-Wow, Prince, un fenómeno. Vamos, tienes reunión de Quidditch.

("Cierto, y me apetece mucho. He conseguido recuperarme a tiempo, soy la bomba.") Bajaron a casa. El equipo de Quidditch al completo ya lo esperaba sentado a la mesa frente a la cristalera. Le habían dejado hueco entre ellos. "Mi rincón, ocupado por fin." Fue hasta allí y se sentó.

-Hey, ¿qué tal?

-Genial, Prince – respondió Brad – Ya nos ha contado Valerie que eres un fenómeno volando.

-Bueno, bueno, no es para tanto.

-Pues más te vale serlo, tienes que enseñarnos a luchar sobre las escobas.

-Y lo haré, por supuesto. Pienso emplearme a fondo de aquí a final de curso y durante el verano. En septiembre estaré a vuestro nivel.

-No lo dudo – dijo Valerie.

Charlaron entre todos de Quidditch y de combate. "No deberíamos estar hablando de esto delante de Hipólita. Pero bueno, es Hipólita, quiere ser guerrera desde primer año. Además, tiene buenas ideas."

-Si juegas a perseguir la snitch aprenderás a moverte en todas direcciones y a cualquier velocidad – dijo la chica.

"Cierto."

-Y si al mismo tiempo te lanzamos bludgers aprenderás a esquivar – dijo Brad.

-Vaya, no lo había pensado. ¿Cuándo vuelve a tocaros entrenamiento el viernes?

-De hoy a dos semanas – respondió Valerie.

-Para entonces ya habré tomado otras tres clases. Podríais quedaros conmigo los golpeadores, y jugamos a Quidditch de combate.

-Nos quedamos todos, Prince – dijo Valerie – También puedes ensayar jugadas con la quaffle para coordinarnos entre varios volando.

-Vaya, nunca hubiera pensado que el Quidditch pudiera ser tan útil para combatir.

-Ni nosotros – dijo Ronald.

"Hay que vincular a todo el equipo, formarían un comando estupendo. Y también es una buena forma de entrenar con disimulo, simular que jugamos Quidditch dentro del campo, sin que se nos vea desde el castillo.

Y ya se me ha ocurrido otra parejita. Lucy y Trevor, los de cuarto año, están sentados en mi rincón, a ambos lados de la mesa, apenas hablan y no dejan de echarse miraditas. No habían conectado hasta ahora, que forman parte del equipo. Qué bien, así la chica ya me dejará en paz, mañana los ponemos a combatir juntos en el entrenamiento."

-Y si persigues la snitch conmigo aprenderás a perseguir Mortífagos – le dijo Hipólita.

Sev rio. "Esta Hipólita es la bomba."

-Qué ganas tengo, Hipólita. Algún día los perseguiremos juntos.

-¡Y nos los merendaremos a todos! ¿Cuándo vas a enseñarme a lanzar un Avada?

Sev se carcajeó, todos lo hicieron. "Le llama 'merendárselos' a cargárselos. La verdad es que yo aprendí a su edad, la veo perfectamente capaz."

Charlaron hasta las once y media pasadas. Sev dio por terminada la reunión.

-Venga, a la cama, que mañana hay que estar frescos para entrenar.

"Y a mí me queda todavía más de una hora por delante de espera, me meto en cama a estudiar. Qué ganas de ver a Remus." Ya se levantaba.

-Ah, Prince, por cierto – dijo Brad - ¿Qué te parece si mañana hay fiesta otra vez?

"Vaya, me consultan."

-¿Qué estás diciendo? – un punto alterado.

-La gente está matándose a entrenar y estudiar - paciente -Necesitamos descargar la tensión y todavía queda bastante para los exámenes. Será la última antes de los mismos.

"No puedo negarme, tiene toda la razón. Ya me avisó Jack. Pues nada, mañana me echaré una buena siesta, lo que tenía pensado."

-Está bien, pero sólo cerveza y vino, el whisky os sienta fatal y el domingo hay entrenamiento.

-Vale, tú mandas.

-Y comenzamos después de cenar.

-De acuerdo.

"Jefe de Sly. A este paso la poción Reparadora se va a acabar. Ha dicho, 'la última antes de los exámenes', habrá otra después. Bueno, si al final Lauren y Jack no quedan tanto, le pediré que me devuelva lo que le sobre para el verano con Lily, pues en casa no podremos usar el Giratiempo.

Aprovecharé también mañana para dormir con Audrey, después de la fiesta, con la Reparadora, como hacen las parejitas. Bien. Pero sólo dormir, el resto del tiempo, mimos."

Se metió en cama a estudiar, esta vez no apagó el Lumos cuando lo hizo Jack. "Que piense si quiere que voy a estar con Lauren, lo siento mucho. Yo se lo contaría todo si él se abriera, pero sólo disimula. No puedo perder el tiempo. Allá él."

A la una menos diez rastreó a sus amigos para ver si dormían. "Sí, ya lo hacen. Allá voy." Se calzó y sacó el Mapa. "Vaya, qué fastidio, Filch está en el séptimo piso y acaba de llegar. No puedo ir todavía, pero Remus tampoco saldrá, tiene su propio Mapa, el original." Esperó hasta que Filch bajó al sexto. "Allá voy. Por las escaleras, más rápido."

Subió corriendo los ocho pisos. Cuando llegó ante la puerta Gryff, Remus apareció.

-"Hey amigo, un abrazo."

Se lo dieron y Sev conjuró de nuevo el desilusionador, quedaron mirándose a los ojos y se proyectaron.

-"Qué alegría, Sev. Qué ganas tenía de verte."

-"Yo también os extraño mucho. Tu Mapa es fenomenal, me ha arreglado la vida, deberías dedicarte a ello."

-"Sí, he estado dándole vueltas desde que se lo expliqué a Albus y lo apreció tanto. Creo que profundizaré en Aritmancia."

-"Claro, Remus, y cuando salgas de Hogwarts, estudias alguna carrera científica muggle. Dale a las mates este verano."

-"Sí, desde luego, voy a hacerlo. Me informaré de cómo entrar en la universidad. Creo que hay accesos para quienes no han cursado estudios secundarios."

-"Claro, Remus, hazlo."

-"No podré combatir en la guerra."

-"Entonces no lo hagas. A la guerra se va a matar y morir, y yo no quiero que mueras. Me descargas de un gran peso."

-"Eres excepcional, Sev."

"Porque sabe que yo voy a estar en constante riesgo de muerte. Cuánto nos queremos, y hace poco más de un año era mi hostigador y casi me mata. Increíble."

-"Bueno, entonces ya no tienes por qué cursar Defensa."

-"No, no voy a hacerlo. Haré sólo Medimagia, con Cecile y contigo. Así el tiempo que me sobre puedo dedicarlo a preparar ciencia muggle para ir a la universidad. Pero seguiré entrenando con vosotros, no voy a renunciar a eso."

-"Claro, Remus, muy bien pensado. Estoy seguro de que llegarás lejos en la profesión que elijas."

-"Me interesa la Biología."

-"¿Qué es la Biología?"

-"La ciencia que estudia los seres vivos, los animales, las plantas. Como Cuidado de Criaturas y Herbología pero mucho más completo. Ya sabes, soy medio animal y me gustaría llegar a investigar sobre el tema, mi propia condición, el origen de la licantropía."

-"Vaya, qué interesante. Una buena manera de conectar las enseñanzas mágicas y muggles, toda una revolución. Quizá si algún día nos damos a conocer a los muggles de nuevo, te harás muy famoso."

Remus sonrió avergonzado y bajó la vista. "Es encantador."

-"Remus, lo digo en serio. Si no, al menos, en el mundo mágico. Escribirás libros sobre el tema, y quién mejor que tú para hablar de ello. Te estás reconciliando contigo mismo, convirtiendo en algo constructivo las desgracias que te han sucedido."

Remus volvió a mirarlo. "Tiene los ojos empañados."

-"Lo he aprendido de ti, Sev."

-"Anda, dame otro abrazo."

Se abrazaron otra vez, Remus respiraba profundamente para recomponerse. Sev lo abrazó muy fuerte.

-"Te quiero mucho, amigo."

Esperó a que se calmara. "Pobre, ha de convivir todavía dos años con los otros impresentables, vamos por ese Fidelius." Se separó de nuevo y volvieron a mirarse.

-"¿Ya has pensado dónde quieres el Fidelius?"

-"Sí, aquí mismo, en el séptimo."

"Genial, lejos del quinto."

-"Vamos entonces."

Remus lo condujo hasta un aula que quedaba también alejada de la Sala de Menesteres. "Bien, lejos de la Sala. Queda cerca de la casa Rave, da al oeste, con vistas al Bosque y el Lago. Claro, a él le encanta, por sus correrías por el Bosque, pronto las hará también con Cecile, y espero que en menos de un año, con nosotros."

Sev explicó a Remus lo que tenía que hacer. Era un proceso complicado, entre explicarle y hacerlo les llevó una media hora. "Y eso que no ha conjurado espacio ante la puerta. Él no necesita vigilar si lo pillan y tiene el Mapa, por supuesto." Mientras Remus conjuraba, Sev estuvo vigilando que Filch no subiera al séptimo de nuevo. No lo hizo. Cuando terminó, de nuevo se Desilusionaron y se miraron.

-"Bueno, entonces mañana mismo lo pruebas con Cecile, y si no te ha salido, me avisas y volvemos a intentarlo."

-"No será necesario, Sev. Ahora ya sé cómo es, no voy a olvidarlo. El ritual de la cueva."

-"Claro. Sé que te pido demasiado, pero, ¿tienes el croquis del Mapa que dejasteis a medio hacer?"

-"Sí, lo tengo."

-"¿Podrías terminarlo? Es para Jack."

-"Claro, pero no ahora, necesito estudiar. A principios del próximo año."

-"Genial, Remus, cuando puedas. Y si no puedes, este verano me explicas la parte aritmántica y lo hago yo mismo, aunque no sé si seré capaz."

-"Bueno, Sev, seguro que lo serías, eres un portento. Pero ya lo haré yo, tú vas a estar muy ocupado."

-"Tú sí que lo eres, Remus, nunca lo dudes. Te acompaño a casa."

Volvieron a la puerta Gryff, se despidieron con otro cálido abrazo y Remus se metió por el retrato de la Dama Gorda. "Ya son las dos. Filch está justo en el quinto piso, a ver si sube o baja. Vaya, va por mi pasadizo hasta el segundo, le gusta ese pasadizo. A ver qué hace ahora, si ronda el segundo. Pues no, sigue bajando las escaleras hasta las mazmorras y comienza a rondar por allí. Perfecto, seis pisos de distancia. Allá voy."

Bajó corriendo las escaleras hasta el quinto y el Fidelius. "Voy a hacerlo junto al de Lily, puerta con puerta, así también tiene vistas, pero más cerca de las salidas. El aula tres. Si viene Filch mientras estoy a la faena me meto en el otro y no me pilla, aunque deberé comenzar de nuevo."

Le llevó media hora larga, pues conjuró también el espacio ante la puerta para vigilar desde allí. "Lo necesitamos mientras no tengamos Mapa los dos." Se interrumpía a menudo para vigilar a Filch. "Se ha saltado el quinto piso, ha subido del cuarto al sexto. Genial, patrulla sin orden ni concierto." Se partía de la risa.

"Esta semana lo pruebo con Lauren, ya tenemos un hogar para los dos. He de escaparme a ratos para limpiar y arreglarlo, estaría bien hacerlo el domingo.

Voy a pasarme un ratito por el de Lily, ya que estoy aquí." Fue hasta allí y prendió dos velas. "Oh… qué lindo, qué maravilla, nuestro hogar. Si hubiera traído el despertador me quedaba a dormir aquí. Me tumbo un ratito en la cama. Son casi las tres, pero para mí son casi las cinco, estoy reventado."