Asombro
Desayunaban. Sev se había disculpado con Lily y Lauren de charlar con ellas durante el desayuno para poder hacerlo tranquilo por una vez. Llevaban varios días de intercambios muy tensos e intensos, y después de la apasionante noche con Deborah necesitaba un rato de sosiego antes de ir al abeto con ella, los Gryff y Albus.
("Comienzo a necesitar estar solo otra vez, llevo desde el jueves sin estarlo y no sé cuándo voy a tener ocasión, me espera una semana de mucho trabajo.") Charlaba a ratos con Ariel. A las nueve menos cuarto entraron las lechuzas. Dos de ellas se dirigieron a su zona de la mesa, la que recibía Jack con El Profeta y otra para Deborah.
-¡Sorpresa! – exclamó Valerie.
("Una escoba, es para mí. Me muero de vergüenza.") Deborah se la tendía, y le habló vinculada:
-Anda, abre el paquete, te la hemos comprado entre todos.
Él habló en voz alta.
-No teníais por qué hacerlo.
-Sí, Prince, sí teníamos que hacerlo – dijo Valerie, comprensiva – Debes aprender desde ya con la mejor escoba que existe, los Mortífagos las tienen.
-Muchas gracias – lloró.
Jack lo estrechó contra sí y le dijo:
-Vamos, no te pongas así por tan poco, abre el paquete y mírala.
Sev luchó por recuperarse y abrió el paquete.
-Wow… qué buena pinta.
-Es una Nimbus 1500, el último modelo, la que tengo yo – le habló Valerie – Pero la idea fue de Deborah.
-Estuvimos hablando el viernes por la noche y escribí a mis padres para que fueran a Diagon a comprarla el sábado – le dijo Deborah – Les pedí que esperaran a anoche para enviarla porque el fin de semana vamos al entrenamiento directamente desde el Comedor.
-Muchas gracias por encargarte, Deborah, pero ahora tenemos un problema – dijo Sev - También hoy tenemos que ir hasta allí.
-Nos la llevamos nosotras a casa – le dijo Heather.
-Claro… gracias. Me estáis abrumando, no merezco tanta atención.
-Esto no es nada, Prince, se compra con dinero – le dijo Andrew, paciente – Lo que estás haciendo tú por todos es impagable.
("Tiene razón, a pesar de no saber nada de los Horrocruxes.")
-Volaremos juntos en verano, Sev – le dijo Ariel.
-Claro, cariño – Sev les pasó la escoba a sus compañeras de quinto – Vamos a terminar de desayunar.
-¿Cuándo tienes clase otra vez? – le preguntó Valerie.
-El miércoles después de clases, y tenéis que acompañarme todos y quedaros allí, porque el campo de Quidditch no es seguro, no aparece en el Mapa.
-Lo haremos, no te preocupes por eso – le dijo Andrew, muy seguro.
-Por supuesto - dijo Jack.
-No lo dudes – le dijo Deborah, y a los demás – Vamos a terminar de desayunar, Albus ya está saliendo.
Continuaron desayunando. ("Deborah sabe bien lo abrumado que me siento y que necesito estar tranquilo para comer, después de la noche que hemos pasado y la caminata que nos espera. Ella y yo llevamos ya seis horas despiertos. Buf… demasiadas emociones juntas, y al final no he pensado en la meditación. Lo haré de camino al abeto.")
Terminaron rápidamente de desayunar y se dirigieron a la Sala de Entrenamiento. De camino se cruzaron con Alice y Frank, que los saludaron animosos. ("Los Gryff ya están allí, qué ganas de verlos. Ya se me ha pasado de nuevo la desazón, cada vez me acostumbro más a estar con gente, es fantástico.")
Los escoltaron hasta la puerta de la sala de reuniones, Sev llamó con el toque acordado con Albus y la puerta se abrió, pasaron él y Deborah y los demás se marcharon. El director y los Gryff estaban sentados a la mesa. Lily se levantó de inmediato y se echó en sus brazos, como la última vez que se habían visto en el despacho de Albus.
("Esta vez no la beso, no quiero hacerlo delante de Deborah, está muy reciente la increíble experiencia de esta noche, y aunque sé que ella lo comprendería, no quiero hacerla pasar por ese apuro.") Así que se limitó a abrazar a Lily mientras le proyectaba:
-"Perdona que no te bese, cariño. Ya lo haremos en el Bosque o mañana."
Lily pensó, ("Ha pasado la noche con Deborah, por eso hoy ni siquiera le apetecía hablar en el desayuno, lleva muchas horas en pie. Voy a preguntarle, no quiero que se sienta incómodo con la situación.")
-"Has estado con Deborah, ¿verdad?"
Sev pensó, ("Vaya, ya lo ha adivinado, no creo que Lauren se lo haya contado.")
-"¿Te lo ha contado Lauren?"
-"No, mi amor, fue por cómo me hablaste de Deborah el sábado. Noté que te estabas enamorando de ella, y ella lo está de ti desde hace mucho."
("A Lily tampoco se le escapa una en lo que a sentimientos se refiere. Qué fácil me lo pone.") Lily continuó:
-"Me alegro mucho por los dos, Deborah es una persona muy cabal y segura de sí misma, mucho más que Lauren o yo. Te va a hacer mucho bien."
-"Gracias por comprenderlo, cariño. Te amo."
Mientras tanto, Deborah se había dedicado a saludar a Cecile y Remus con abrazos y gran alegría, y a Albus la mano. Cuando Lily y Sev se separaron, él saludó a los demás, mientras Lily y Deborah se abrazaban también. Lily le dijo sólo para ella:
-Cuídalo mucho, por favor.
-Nunca lo dudes, Lily. Daré mi vida por él.
("Lo ama profundamente, mucho más que yo. No consiguieron vincularse hasta anteayer y ya está dispuesta a morir por él. Lo merece más que yo, que sólo le doy preocupaciones. He de hacerme más fuerte y astuta pero ya, ya sé qué voy a pedirle al abeto. Voy a animar a Deborah a que esté con él.")
-Hazlo feliz también, ya que yo no puedo.
-Por supuesto, haré todo lo que esté en mi mano porque lo sea.
("No tiene duda alguna en seguir con él, cuánto me alegro. Ella no se come la cabeza como Lauren, tiene mucho más claro lo que quiere. Qué bien va a estar con ella. Voy a preguntarle si han estado esta noche, seguro que ella me dice la verdad.")
-Habéis pasado la noche juntos, ¿verdad?
-Sí, con el Giratiempo. Hemos dormido casi once horas y lo hemos pasado de muerte. Llevamos despiertos desde las tres.
("Wow… qué sincera es, y me responde todo al instante, no parece Sly. Qué bien vamos a entendernos.")
-Qué alegría me das, Deborah.
-Qué generosa eres, Lily. Cuánto estoy aprendiendo de vosotros.
("Desde luego, porque ella era celosa y dominante. Otra persona a quien Sev ha cambiado la vida.")
-Y yo de ti, Deborah, eres excepcional.
-No te preocupes por la relación que tenemos, nunca la antepondremos a la que tenéis vosotros.
-A estas alturas no me importaría que lo hicierais. Ya todo eso me parecen bobadas.
-Pues que no te lo parezcan. Prince y tú os pertenecéis el uno al otro desde niños. Lo vuestro es predestinación, y es así como él lo entiende. No le falles nunca.
-Por supuesto que no lo haré. Sé bien la suerte que tengo de tenerlo.
-Desde luego, es excepcional. No os privéis de besaros por mí, no me importa en absoluto que lo hagáis. Tenéis muy pocas ocasiones de hacerlo, aprovechadlas. Dile que te lo he dicho yo.
-Gracias, Deborah.
Mientras tanto, Sev saludaba a los demás. Abrazó a Cecile y le proyectó:
-"Ya me sale 'Wish you were here' al piano, también cantando."
-"Vaya… Sev… increíble. En menos de un mes."
-"Y tú ya proyectas sin mirar a los ojos, wow..."
-"Claro, Sev. Yo practico con Remus y con Lily, con los dos."
-"Maravilloso. En pocos meses podremos hablar también en el Comedor."
-"Por supuesto. ¿Quieres que te prepare otra canción de Pink Floyd?"
-"Claro, Cecile. Cuando la tengas, que Lily me avise y quedamos para que me la enseñes."
-"Estupendo. Esta misma semana la tendré, y así me tocas también la otra."
-"Claro que sí, Cecile, me apetece mucho."
Sev abrazó a Remus y le proyectó:
-"¿Ya habéis probado el Fidelius?"
Él le respondió hablándole al oído:
-Sí, estuvimos anoche, con el Giratiempo. Lily nos lo prestó, hicimos una buena limpieza.
-"Cómo me alegro, amigo. Te debo la vida."
-Sí, Lily ya nos lo ha contado.
-"De no ser por ti me habrían matado. Ya saldaste tu deuda de la Casa de los Gritos. Eres mi mejor amigo para siempre. Nunca podré pagártelo."
-No tienes nada que pagarme, Sev, tú también me haces mucho bien a mí.
("Ya estamos llorando los dos.")
Sev saludó a Albus por fin, mientras los Gryff seguían charlando con Deborah. ("Vivieron la tensa situación del sábado por la mañana y no se habían visto desde antes de Semana Santa.") Le tendió la mano al director, que la tomó entre las dos suyas.
-¿Cómo estás, Albus? ¿Ya te has recuperado del susto?
-Claro, Prince, por supuesto.
("Es una persona muy fuerte también, valeroso Gryff. Ni anoche ni esta mañana me ha dicho nada de la escapada que hicimos ayer a la Sala de Menesteres, no va a controlarme más.") Albus continuó:
-He visto que tu escolta te ha regalado una buena escoba, cómo me alegro.
-Sí, ha sido muy inesperado, me han abrumado.
-Lo entiendo, muchacho. Debes aprender a dejarte querer.
("Y lo dice él, que ha pasado toda su vida solo. Cuánto está aprendiendo de nosotros también.")
-Tienes razón, Albus, me cuesta.
Terminaron con los saludos y usaron los Giratiempos a la vez. Sev lo hizo con Lily y Deborah, y Albus con Remus y Cecile. Retrocedieron cuatro horas. Eran las cinco de la madrugada.
-¿Hay peligro por Filch? – le preguntó Sev a Albus.
-Ninguno. Ayer le dije que se acostara temprano – y riendo – Temprano para él son las cuatro de la madrugada.
Todos rieron. Sev continuó:
-Alguna noche que lo he observado me he dado cuenta de que patrulla sin orden ni concierto.
Rieron de nuevo. Albus siguió:
-Claro, pobre hombre, no tiene muchas luces, la verdadera guardiana es su gata - carcajeándose.
-¡Ya lo sabía! – exclamó Cecile.
-Sí, yo también lo sabía – dijo Sev.
Todos reían. ("Qué bien lo está pasando Deborah, ahora ya ríe con cualquiera, le he cambiado la vida.") Albus continuó:
-De cualquier modo, vamos a asegurarnos de que los maléficos están durmiendo. Saca el Mapa, Remus.
-Ya saco yo el mío – dijo Sev – En el suyo no aparecen los dormitorios.
-Sí que aparecen, Prince. Ya tienen el nuevo que estaba confeccionando. Me ha dejado el suyo para que le ponga colores y seguiré vigilando con él mientras preparo un tercero para mí. Hoy mismo tendré el original coloreado. Después os lo devolveré, cuando termine el mío.
("Bien… para Lauren.")
-Muchas gracias, Albus. Cuánto trabajo te estás tomando.
-También vosotros lo hicisteis, muchachos. Ahora me toca a mí.
Remus ya había extendido el nuevo Mapa sobre la mesa. Dijo:
-Los maléficos Rave y Gryff están en sus camas. Y ni un alma en el resto del castillo.
Albus respondió:
-Pliégalo, Remus. Vamos allá.
Remus plegó el Mapa y salieron todos de la sala de reuniones y después de la de entrenamiento, y se dirigieron a las mazmorras para salir por el pasadizo que conducía tras los invernaderos. Rodearon el castillo y después la orilla del Lago mientras conversaban, Sev delante con los Gryff y Albus detrás con Deborah.
("Albus quiere conocer mejor a Deborah, ahora que es la jefa de escolta, y ella aprovechará para sonsacarle, después de lo que le he contado esta noche. Luego me lo contará todo. Aunque es una pena que no ande con nosotros, yo quería que lo pasara bien con los Gryff.")
Llegaron a la entrada del camino y se dividieron por parejas para avanzar por él. Sev y Lily iban delante. Ella lo enlazó y le proyectó:
-"He hablado un momento con Deborah y me ha dicho que te diga que no te importe darme cariño delante de ella."
-"Vaya… era de esperar. Entonces vamos a dejar que guíe Remus y nos quedamos los últimos."
Se giró para hablarle a Remus, que venía detrás con Cecile.
-¿Sabrás llegar hasta el abeto?
-Sí, por supuesto. Desde que estuvimos he vuelto varias veces, incluso de noche. Y también estuve con Cecile en Semana Santa.
("Buf… si nos llega a pillar a Lauren y a mí…")
Dejaron pasar también a Albus con Deborah, que estaban concentrados en su conversación. ("Jo… yo que la había traído para que estuviera con los Gryff. Bueno, a la vuelta nos contará sus chistes.") Sev y Lily se quedaron en la retaguardia. Él la levantó en volandas y le dio un besazo, mientras le proyectaba:
-"Te amo, mi princesa. Qué ganas tenía de estar así contigo."
-"Y yo, amor mío. Qué bueno que vamos a pasar casi cuatro horas juntos."
-"Desde luego, me moría de ganas. ¿Cómo estás? ¿Ya te has recuperado del todo?"
-"Sí, cariño. Anoche tuve una larga charla con Alice y Cecile, en nuestro dormitorio. Me infundió mucho valor, me hace mucho bien."
-"Vaya… es una mujer excepcional. Qué suerte tenemos de estar rodeados de gente tan extraordinaria."
-"Ya veo que a ti también te ha sentado genial estar con Deborah. ¿No pensabas contármelo?"
-"Por supuesto que sí, pero quería ir por partes. Estaba todo el follón muy reciente."
-"Quiero que me lo cuentes ahora, si quieres. Me quedaré mucho más tranquila por ti."
-"Por supuesto que lo te cuento, no tengo nada que ocultarte."
-"Vamos a ponernos en marcha. Si nos alejamos demasiado puede que se preocupen."
-"Claro, vamos y te lo cuento de camino."
Caminaron a buen paso para alcanzar a los demás mientras seguían proyectándose. Sev le contó, sin entrar en detalles sobre las relaciones sexuales pero con absoluta sinceridad, las horas que había pasado junto a Deborah, y que estaba dispuesta a pasar toda su vida con él, incluso aunque él tuviera que cambiar aparentemente de bando. ("Así va preparándose para los Horrocruxes en verano.")
-"Buah… Sev. ¿Te harías agente doble?"
-"Si no queda otro remedio, sí."
-"¿Y matarías inocentes?"
-"Si no queda otro remedio, sí. Ya te explicaré por qué más detenidamente en verano, lo comprenderás. Esto no puedes contárselo a nadie más."
-"¿Ni siquiera a Lauren?"
-"A Lauren menos que a nadie, sería capaz de ponerse en mi lugar."
-"Claro, ella está bien posicionada. Yo también permaneceré a tu lado, Sev. Pase lo que pase, seas lo que seas. Nos tendrás a las dos."
-"Buah, Lily... Cómo has cambiado en dos días."
-"Por supuesto, Sev. Estuviste a punto de morir, y ahora yo también estoy en riesgo de muerte, he de asumirlo. Mucha gente va a jugarse la vida por nosotros, he de estar a la altura."
-"Desde luego que lo estás, valerosa Gryff, cuánto bien me haces."
Llegaron donde tenían que apartarse del camino. Remus precedió, con Albus detrás, para ayudarlo. Después iban Cecile y Deborah, charlando animadas y riendo. Lily precedió a Sev, seguían proyectándose, tomados de la mano.
-"¿Cómo vais a llevarlo?"
Él le contó sus planes con Deborah para el futuro, que iba a seguir con ella cuando pudieran estar, incluido el verano, que ella pensaba esperarlo para perder su virginidad con él, que estaba decidida a mantener la relación de por vida y a tener un hijo suyo, aunque no lo mantuviera ni vivieran juntos.
-"Vaya, Sev... Cómo te ama."
-"Ya te digo. Es perfecta para mí."
-"Pienso que mucho mejor que Lauren o yo. De ella no tienes que cuidar."
-"Cada una me aportáis algo diferente. No puedo ignoraros a ninguna. Os veo a las tres en el espejo, y también a Ariel."
-"¡Vaya! ¿Has vuelto a mirarte?"
-"Sí, el sábado y el domingo. El sábado ya no veía a Jack y vi a Ariel. Y el domingo, después de liarme con Deborah, la veía también a ella."
-"¿Y qué hacíamos los cinco?"
-"No dejé que se desarrollara la escena. Estábamos con Valerie y Andrew, no quise hacerles esperar."
-"He de ir a mirarme yo también cuanto antes y llevar a Remus y Cecile."
-"Ahora tenéis buen Mapa, podéis ir cuando queráis. Llevad también a Alice y Frank, ellos sabrán mantener el secreto de la Sala de Menesteres."
-"Por supuesto que sabrán. Qué pena, me habría gustado ir antes de realizar la meditación, para saber bien qué pedirle al Universo."
-"Ya. Entonces confía en tu propio sentimiento, Lily, tú no sueles equivocarte sobre eso."
Después le habló de Valerie y Andrew, de lo a gusto que había estado con ellos, de que Valerie también le gustaba y él a ella, y pensaba estar con ella también si le daba ocasión.
-"Sev, te has vuelto un donjuán" – riendo.
-"Ya te digo. Uno que puede."
-"A Valerie también se lo noté el sábado en el desayuno. Estaba muy triste mientras yo le echaba la bronca a Jack."
-"Claro, porque ellos sabían que no llevaba razón, se habían enfrentado a él al salir de casa y acabaron acatando sus órdenes. Ayer se quedaron toda la tarde en casa conmigo, cosa que Jack nunca ha hecho."
-"Porque Jack anda más pendiente de Lauren que de otra cosa, y como ella siempre está en la Biblioteca, pues él también, esperando que le proyecte."
-"Vaya… ¿Te ha contado algo sobre él que puedas decirme?"
-"Sí. Que lleva desde el lunes de la semana pasada sin estar con él."
-"Ya lo sabía."
-"Me parece genial. Que no dependa de él, acabará jugándosela también a ella."
-"Sí, yo también lo creo. Paso delante de ti y te guío, para alejarnos un poco de los demás. Necesito pasar un rato en silencio para pensar mi meditación."
-"Claro, yo también, Sev. Después de todas las nuevas noticias que me has dado."
Dejaron avanzar a los otros hasta que dejaron de oír sus voces, e hicieron el resto del camino hasta el abeto en absoluto silencio, pensando. Cuando llegaron, los demás los esperaban.
-¿Cómo nos organizamos, Prince? – preguntó Albus.
-Son las seis en punto, nos ha llevado una hora venir, hay que salir de aquí a las siete y media.
-Eso.
-Cecile, Remus, ¿vais a realizar conjunto vosotros dos?
-Si hay tiempo sí, Sev.
-Hay tiempo de sobra, tenemos hora y media. Entonces primero realizad vosotros dos y Albus vuestros individuales y vuestro conjunto. Calculo una media hora, para que lo disfrutéis tranquilos. Lily, Deborah y yo vamos a alejarnos un trecho mientras tanto, tenemos que hacer algo juntos.
-De acuerdo, Prince – dijo Albus – Nos vemos dentro de media hora.
-Seguidme, chicas. Deborah, tú detrás de mí.
Sev tomó en dirección al claro de los castaños. Cuando calculó que ya no los oían, dijo en voz lo suficientemente alta para que lo escucharan las dos.
-¿Recuerdas este camino, Deborah?
-No, Prince, nunca he venido por aquí.
-Sí que has venido, en sentido contrario, el día que te enamoraste de mí.
-Vaya…
-Quiero que nos cuentes de qué has hablado con Albus, Lily ya sabe que intentará convertirme en agente doble. ¿Le has sonsacado algo? Resume, tenemos mucho que hacer.
-No gran cosa, pero sí que quiere mantenerte con vida a toda costa. Me ha propuesto que enseñe Oclumancia a más gente de cara al verano.
-Vaya, lo que ya estábamos haciendo por nuestra cuenta. No nos ha contado todavía lo que leyó en el maléfico Rave excepto que no corremos peligro en el colegio, pero sabe que vamos a necesitar más escolta. Eso confirma mis sospechas de que van a chivarse y Lestrange va a ir por Lily, y quizá por cualquiera próximo a mí.
-Sí, a esa misma conclusión he llegado yo.
-Habéis pasado mucho tiempo charlando. ¿No te ha dicho nada más interesante?
-Estaba intentando conocerme. Me ha pedido que le contara con detalle todo lo que ocurrió el sábado y también me ha preguntado por Valerie y Andrew, para saber si son más fiables que Jack en cuanto a protegerte.
-Lo dicho, buscando más escolta.
-Sí. De hecho me ha propuesto que los instruya a ellos.
-Que se encargue Jack, tú propónselo a Paul. No quiero cargarte de trabajo.
-Por supuesto que lo haremos así.
-Déjame que cuente. Alice, Frank, Genevre, Jack, Valerie, Andrew, Paul y tú a partir del veinticinco de julio. Siete u ocho, suficientes para los dos a la vez. A Diagon no tenemos por qué ir hasta agosto.
-Tú quizá sí, a cobrar la beca.
-Van a pagarme en cheques, puedo ir a cobrarla cuando quiera. Lily, ¿has tenido noticias de tu madre?
-Sí, Sev, nos escribimos todas las semanas – le respondió Lily.
-¿Ha vendido los regalos?
-Sí, Sev, quiere que le hagas más. El joyero al que los llevó a tasarlos quiere venderlos en su comercio.
-¡Estupendo! Tengo la vida resuelta, Deborah.
-¿Y eso? – preguntó Deborah.
-Soy capaz de convocar metales y minerales preciosos. Sólo yo puedo hacerlo. Hago aparecer oro de la nada. ¿Qué te parece?
-Que eres una caja de sorpresas, Prince. Es la panacea de la alquimia.
("El crisol del alquimista.")
-Mantendré a ese hijo mío que tengas, tú disfrutarás de criarlo.
-Ojalá pueda ser pronto.
-Venceremos, Deborah, el Universo está de nuestra parte. Lily, otra pregunta. Ya han pasado tres domingos desde el follón y no he tenido noticias de mi madre todavía. Me extraña que aún no se haya enterado de nada.
-Mis padres están llevándola de excursión todos los domingos, se lo pedí yo, y harán así hasta final de curso, ella está encantada – respondió Lily - Así podrás contárselo tú en persona.
-Muchas gracias, Lily. No sé qué haría sin ti.
Llegaron a un lugar más despejado de árboles.
-Muy bien, aquí nos quedamos. Vamos a hacer algo muy feo y luego algo muy bonito. Lily, lanza un Sectumsempra, a cualquier planta.
Lily lo hizo, no verbal. Aparecieron numerosos cortes en las hojas.
-¿Has visto, Deborah? Es un hechizo inventado por mí, Magia Oscura. Tiene contrahechizo, se puede sanar, también inventado por mí. Sólo lo conocemos tres personas, nosotros tres.
-Vaya caja de sorpresas, Prince. Te habría hecho legendario entre los Mortífagos.
-Desde luego. Lánzalo tú ahora. Sectumsempra.
Deborah lo hizo, también no verbal, a otra planta. Aparecieron menos cortes que con el de Lily.
-Maravilloso, Deborah, para una primera vez. Sigue practicándolo cuando tengas ocasión. Es mejor con un cojín, porque aprecias la profundidad de los cortes, el objetivo es desangrar.
-Claro.
-Pero una vez asustas, puedes remediarlo y no matar.
-Maravilloso. Eres excepcional.
-Ya te enseñaré el contrahechizo. Ahora he de practicarlo yo, controlado, para marcarle la cara al violador de Cecile.
-¿Violador? – preguntó Lily alarmada.
-Sí, Lily, Albus me lo contó sólo a mí, pensaba violarla. Nunca se lo cuentes a Cecile.
("Se lo contó Lauren,") pensó Lily.
-¿Vais a lincharlos?
-Sí, Lily, esta misma tarde a los Rave de séptimo. Mañana a los Gryff, y a mediodía, Jack sabrá cuándo tiene clase de Pociones el de sexto. A ése hemos de amedrentarlo bien, para que no se atreva a nada raro el próximo año.
-Me parece estupendo. Cómo me gustaría participar.
-Lo verás con detalle en mi mente en cuanto nos vinculemos y tengamos ocasión de hacerlo, no te preocupes. Las chicas Sly y yo nos tomaremos venganza por lo de Cecile. La cuenta quedará saldada, no habrá quien le cure las cicatrices al guaperas, va a quedar marcado de por vida.
-Magnífica venganza.
-He de practicarlo, para que quede controlado. Vosotras podéis seguir lanzándolo si queréis.
Las chicas lo hicieron, en más plantas. Sev sacó un cojín reducido del bolsillo, lo aumentó a su tamaño normal y lo colocó sobre un arbusto a unos cinco pasos de donde se encontraba. Le lanzaba el hechizo y después lo reparaba con el contrahechizo también no verbal, hasta que, cuando llevaba haciéndolo una docena de veces, consiguió numerosos cortes de profundidad media agrupados. Lo hizo tres veces más, para asegurarse de que le saldría así esa misma tarde.
-Ya está chicas, se acabó lo feo. Vamos con lo bonito. Lily, ¿cuánto hace que no pruebas tu Patronus?
-Desde antes de Semana Santa, Sev.
-Pues muy mal hecho, nos toca esta semana en clase de Defensa. En Semana Santa te pasaron muchas cosas buenas, quizá tu recuerdo feliz haya cambiado.
-No lo creo, Sev. Pienso que sigue siendo la primera noche que terminamos juntos.
-Vaya, mala señal. Eso es que no he conseguido hacerte más feliz desde entonces.
-No es culpa tuya. Es simplemente que fue muy impactante para mí. Ya sabes, yo nunca había llegado.
-Bueno, yo sí que tengo que probar los míos. La última vez que lo hice fue la semana después de Semana Santa, era el de la última noche que pasamos en Cokeworth.
-Ya, ya sé por qué.
("Desde luego que lo sabe,") pensó Sev.
-¿Los hacemos juntos?
-Claro, Sev.
Hicieron los pases conjurando mentalmente, Lily aquella segunda noche en el Refugio del Príncipe y Sev la primera en el de la Princesa. Las leonas emergieron de sus varitas y se hicieron arrumacos.
-¡Vaya! ¡Qué raro! Estaba seguro de que mi recuerdo más feliz había cambiado.
("Por la noche con Deborah,") pensó Lily.
-¿Qué ha sido eso, chicos? – les preguntó Deborah, muy asombrada.
-Claro, tú nunca habías visto Patronus gemelos.
-No, nunca, pero no sólo eso, hacen cosas.
-Sí, los nuestros son especiales. Los de Cecile y Remus también son gemelos pero no hacen nada.
-¿Nunca vais a dejar de sorprenderme?
-Espero que no, Deborah. Ya sabes, el misterio. De todos modos, voy a probar más recuerdos, son incorpóreos seguro.
("El de los mimos con Lauren.") Evocó aquel cuarto de hora e hizo los pases y el conjuro no verbal. Emergió una pantera.
-Wow… es distinto – dijo Sev.
-Es cierto, Sev. Es muy parecido, pero no es igual.
Sev le proyectó:
-"Es gemelo del de Lauren. He evocado los mimos con ella."
-"Vaya…"
Deborah se había quedado sin palabras.
-¿Qué dices, Deborah? ¿Dejaré de sorprenderte algún día?
-Seguro que nunca.
("No hay dos sin tres.")
-Nos toca, Deborah, los dos a la vez.
Hicieron de nuevo los pases y conjuros no verbales. Sev evocó cuando Deborah se lo hizo con la boca y ella cuando se lo hizo él. Emergieron dos lobas de las varitas y se pusieron a juguetear.
-¿Has visto, Deborah? – exclamó él, triunfal - No sólo ha cambiado el recuerdo de mi Patronus, ha cambiado el Patronus entero. Es contigo. Dame un beso.
Se besaron con pasión, delante de Lily, que estaba encantada. ("Y pensar que hace menos de un año quería ser Mortífago y ahora es capaz de conjurar tres Patronus distintos porque ama a tres mujeres distintas, y los tres son gemelos de los nuestros. Increíble. Tampoco a mí dejará nunca de sorprenderme.")
