Fiasco
A las seis menos diez en punto los ocho guerreros Sly esperaban a la puerta del aula de Pociones, seis de ellos agazapados tras las estatuas, sin perder de vista la puerta del aula, y Paul y George a ambos lados de la misma.
A las seis menos cinco la puerta se abrió y comenzaron a salir alumnos, Raves de Defensa de séptimo año. ("Los más rápidos en terminar.") Aunque los vieron, ninguno los saludó ni se detuvo. ("Ya saben a qué estamos esperando.")
Poco después lo hicieron los dos maléficos. ("Los Huffle son más lentos. Maravilloso.") Paul cerró de inmediato la puerta del aula, y Sev, que estaba escondido muy cerca, se adelantó a asegurarla con el hechizo de su invención, al tiempo que los otros cinco salían también de sus escondites y rodeaban a los maléficos, que se habían quedado desconcertados, de espaldas a la puerta. ("El factor sorpresa.")
Tardaron en reaccionar, sacaron las varitas, y de inmediato, antes de que fueran capaces de realizar movimiento alguno con ellas, Valerie y Brooke los desarmaron, atrapándolas al vuelo. ("Han dejado de pertenecerles, esto es un duelo real, y ellas se llevan el trofeo.") Sev rodeó el grupo con toda tranquilidad mientras Brooke petrificaba al guaperas y los cuatro chicos comenzaban con la paliza al otro.
Se colocó entre Valerie y Brooke y contempló a su antojo el rictus de espanto en la cara del violador, con mirada desafiante de profundo odio. Se concentró, lo imaginó violando a Cecile. ("Mi amiga, mi profesora de piano, el bálsamo de las heridas de mi mejor amigo, del que me ha salvado la vida.")
Lanzó el Sectumsempra controlado directamente a la cara del guaperas. Aparecieron en la misma numerosos cortes de profundidad media, que comenzaron a sangrar de inmediato. La visión de la sangre y de lo que los chicos estaban haciendo con el otro los puso frenéticos.
De inmediato, Brooke lanzó el contrahechizo del Petrificus al maléfico herido y comenzaron los cuatro, las chicas y él, a apalearlo sin piedad con el hechizo que les había enseñado Paul. Rompieron a ambos varios dientes y huesos.
Al cuarto de hora se dieron por satisfechos, los dejaron tirados inconscientes en el suelo y se dirigieron a casa. Jack y Sev se quedaron los últimos, el primero leyéndolos y Obliviándolos y el segundo para abrir la puerta del aula de Pociones para que Slughorn y el resto de alumnos pudieran salir.
Llegaron a la Sala Común, todavía había trasiego, así que se dirigieron tranquilamente a la mesa. Sev conjuró el Muffliato en torno a ella y lo celebraron por todo lo alto, con una botella de whisky que había sobrado de la fiesta, entre risas y demostraciones de camaradería, mientras planeaban al detalle las siguientes dos intervenciones, más difíciles, pues ya no serían por sorpresa.
("Al final deberemos dejar para otra ocasión lo de darle un repaso a Brooke. Una pena, porque ahora sí que está caliente de verdad, no me quita ojo y no para de tocarme. Quizá después de cenar.")
Deborah y Sev bebieron sólo un whisky, los demás dos o tres. ("Quiero estar fresco para luego, en la cena voy a tener rapapolvo del viejo. Ya es extraño que no haya mandado a Slughorn a buscarnos para castigarnos, teme que lo linchemos también a él. Hoy la pobre Poppy ha tenido mucho trabajo.")
Antes de levantarse para prepararse para ir a cenar, se inclinó hacia Brooke y le susurró al oído:
-Si quieres que te quite el hambre sube al dormitorio de quinto tras la cena, la cama junto a la ventana. Si todavía no he llegado, espérame.
-Date prisa, no pienso esperarte demasiado, si no llegas rápido me lo hago con Paul – le respondió ella.
("Así que se pone chula… Voy a bajarle los humos, aquí quien manda soy yo.")
-Allá tú, tú te lo perderás. Si no me esperas, olvídate de mí.
La ignoró por completo, se vinculó con Deborah y le dijo:
-Llévate a Paul al claro después de la cena para darle la primera clase de Oclumancia, de lo contrario, Brooke va a robártelo.
-Gracias, Prince, por el aviso. No te impliques en exceso con ella, me da que es una vampiresa.
-Ya, ya me he dado cuenta, me he ofrecido y se ha puesto chula. Intenta sonsacarle a Paul sobre ella, me da la impresión de que ya han estado juntos.
-De acuerdo, Prince, lo haré, así crearé confianza con él.
-Quedamos aquí tras la cena y hablamos un momento los tres, para que le explique yo lo de la escolta de verano.
-Estupendo, ya se lo digo.
Sev se despidió y subió al dormitorio, a cambiarse de ropa para ir a cenar. En cuanto se sentaron a la mesa, Albus le proyectó:
-"¡Cómo os habéis pasado!" – recriminatorio – "Se os ha ido de las manos."
-"¿Qué esperabas, Albus?" - de malos modos- "¿Que íbamos a acariciarlos? He leído al guaperas mientras lo apaleaba y he descubierto que es un violador."
-"Ya, ya lo sabía" – neutro.
("Ya le vale no habernos dicho nada.")
-"¡Vaya, hombre!" – exasperado – "Fue a él a quien leíste el sábado, ¿verdad?"
-"Sí" – amedrentado.
("Ya le he bajado los humos, lo tengo dominado, no me obligará a hacerme Mortífago. Ya tenemos espía, Lucius. Yo seré el enlace, y así seguirá protegiéndome.")
-"Entonces hemos hecho justicia" – casi furioso - "Mañana les toca a los Gryff y el miércoles al de sexto. No te metas" - autoritario – "¿Se han chivado?"
-"No, pero hemos tenido que mandarlos a San Mungo."
("¡Toma ya! Éstos ya no regresan. Y voy a mandarle yo lo que tiene que hacer. Su característica, la incertidumbre.")
-"Me alegro mucho" – vehemente – "Si se atreven a volver, te interesas por ellos y vuelves a leerlos, a ver si han cambiado de planes. Dos pájaros de un tiro."
-"Espero que no intervenga el Ministerio" – temeroso.
-"Si no se han chivado a ti, menos todavía lo harán a los Aurores, que pueden leerlos y descubrirlos" – neutro.
-"Tienes toda la razón. Quizá ya ni siquiera regresen al colegio" – recuperando el aplomo.
-"Mejor, una preocupación menos" – satisfecho.
("Entonces quizá se hagan Mortífagos más temprano, pero ahora ya no tienen nada de qué chivarse, los hemos leído después del Obliviate y había salido bien. Y si no regresan ya no podrán recabar información de nuevo, estupendo. A ver si expulsamos también al de sexto y nos quitamos el problema para el próximo año. Albus sigue sin decirme nada de los planes que tenían tras graduarse. Está esperando a mañana para tener una reunión con Lily y conmigo, con los dos a la vez, por eso nos citó para tres horas, para que no vuelva a darse la situación de tensión del sábado en el almuerzo.")
Sev charló con Lily y Lauren, les contó el linchamiento y los tres se pusieron frenéticos. ("Seguro que Lauren queda esta noche con Jack. Me da pena por Lily, que no tenga nadie con quien hacérselo. A estas alturas yo también me alegraría de que lo tuviera, que no dependiera tanto de mí en ese aspecto, pues incluso cuando por fin podamos estar juntos voy a tener que repartirme. Seguro que se lo hace sola, le sentará bien, para descargar la tensión de todos estos días.")
Cuando terminaron de cenar y salían del Comedor, observó que Brooke ya no estaba a la mesa con el grupo de séptimo con quienes solía sentarse. Paul sí que estaba y se levantó tras ellos. ("Paul viene con nosotros porque Deborah ha quedado con él, y Brooke ya está esperándome, le he bajado los humos. Pues voy a hacerla esperar, ¿qué se ha creído?")
Llegaron a casa y se sentaron los tres en su rincón, Deborah a su derecha, Paul enfrente. Sev conjuró el Muffliato y le habló a él:
-¿Te ha contado Deborah para qué hemos quedado?
-No.
("Muy bien, me deja a mí el inicio de la relación.")
-Como podrás comprender, voy a estar en máximo riesgo fuera del colegio, en verano y vacaciones sucesivas, y todavía soy menor de edad.
-Vas a necesitar escolta también fuera.
-Eso.
-Ya sé lo que quieres proponerme. Que forme parte de ella.
-Sí. ¿Estás dispuesto?
-Por supuesto, y muy orgulloso de que cuentes conmigo. A tu entera disposición.
-Muchas gracias, Paul, pero te va a requerir un esfuerzo extra a quince días de los exámenes.
-¿Cuál?
-Debes aprender Oclumancia en menos de un mes.
-Bueno, vaya problema. Estoy seguro de que aprendo en una semana.
("Yo también lo estoy. Absolutamente seguro de sí mismo, se conoce bien. Y totalmente sobrio a pesar de haber bebido dos whiskies.")
-¿Puedes comenzar ya mismo?
-Estoy deseándolo.
-Entonces Deborah va a llevarte a aprender al Bosque, de ahora a la hora del toque.
-Encantado.
("Lo ha dicho mirándola a ella, sonriendo y dulcificando su tono. Le gusta un montón, qué bien. Así ella también tiene alguien aparte de mí.")
-Valerie y Andrew también están aprendiendo, con Jack.
-Maravilloso.
-Deberéis repartiros el tiempo – y a ella - Deborah, encárgate tú de organizar los días con él.
-Ya lo he hecho, Prince – le dijo ella – Me ha dicho que hoy no pensaba llevarlos.
("Eficiente a tope. Y claro, Jack no le pone tanto empeño, va a estar en la Biblioteca esperando a que Lauren le proyecte.")
-Ya me encargo yo de decirle que los lleve mañana.
-Estupendo.
("Si aprenden los tres a la vez, vamos los cinco al abeto. Así no he de hacer dos viajes y Deborah puede hacer un ritual conjunto también con Paul.")
-Bueno, pues eso es todo por ahora. Marchaos ya, tenéis casi un cuarto de hora hasta allí. ¿Sabes desproteger el pensadero, Deborah?
-Por supuesto, Prince.
-Ya, vaya pregunta estúpida. Nos vemos mañana, me voy a la cama. No te acuestes tarde, Deborah, llevas más de veinte horas despierta. ¿Estás cansada?
("Que Paul se entere del sacrificio que está haciendo y la aprecie más.")
-No te apures, Prince. Resisto.
-Hasta mañana entonces.
Ella le habló vinculada:
-Que disfrutes.
-Y tú.
Se levantaron los tres y Sev se dirigió a su dormitorio. Jack y Anthony ya se habían marchado y las cortinas de su cama estaban echadas. "Brooke está ahí dentro, ha llegado antes de que Jack y Anthony pasaran por aquí y ha permanecido ahí mientras ellos recogían sus bártulos para ir a la Biblioteca. Ya no sé si me apetece demasiado estar con ella, no estoy caliente en absoluto, así que voy a tomármelo con mucha cautela. Por el momento me tomo mi tiempo para ir al cuarto de baño."
Lo hizo, y después volvió junto a su cama y se desvistió en pie, quedando en ropa interior. Preguntó:
-Brooke, ¿estás ahí?
-Por supuesto que estoy aquí, Prince – de malos modos - Cuánto has tardado, ya estaba tentada de marcharme.
"Buf… Yo esperé a Lily más de seis años, Lauren a mí más de cuatro, Deborah tres meses sin hacérselo teniendo novio, y ésta se impacienta por un cuarto de hora. No voy a hacérmelo con ella, me he precipitado antes de conocerla bien. Ya verás qué corte le doy."
-Entonces márchate ya mismo – neutro - Se me han pasado las ganas de hacérmelo contigo.
-Vaya morro tienes, Prince – furiosa, abriendo la cortina de su lado de la cama, iba en ropa interior también – Llevas todo el día poniéndome caliente y ahora me dejas con las ganas.
Se giró para no verla. "Voy a intentar poner paz, mañana y pasado mañana tenemos operación juntos."
-Lo siento mucho, Brooke. No me está gustando cómo me tratas, y así no me pongo caliente. A estas alturas deberías comprender que tengo mucho que hacer. Apenas te hecho esperar un cuarto de hora llevando más de veinte horas despierto.
Ella permaneció callada casi un minuto. "Está arrepintiéndose, mirándome por detrás y dándose cuenta de lo que se acaba de perder, pues ya iba a meterme en la cama con ella sin ropa. A ver cómo intenta arreglarlo." Por fin habló:
-Lo siento, Prince – amable y apenada - Quizá en otra ocasión.
"Está casi llorando. Voy a consolarla, a estrechar lazos." Se giró. Ella estaba sentada en la cama, con los ojos empañados. La miró a los ojos y le tendió la mano, ella se la dio. Le habló dulcemente.
-Vamos, Brooke, no te apenes, ha sido en gran parte culpa mía, por provocarte sin conocerte bien. Soy muy selectivo, no me lío con cualquiera, tiene que gustarme mucho la persona y contigo me he precipitado. Levántate y dame un abrazo.
Ella lo hizo y lo estrechó muy fuerte. Él a ella también.
-Puedes quedarte un rato y nos damos mimos, pero no me apetece hacer nada más, y necesito dormirme temprano y solo – le dijo él.
-Está bien.
Se metieron en la cama juntos y pasó una media hora abrazándola y dándole tiernos besos, sin volver a hablar. Cuando ella se despidió para marcharse le dijo:
-Qué dulce eres, no te imaginaba así para nada.
"Otra que intenta obtener cariño a través del sexo. ¿Cuántas van ya?"
-También sé ser muy sucio si me pongo. Quizá si mejoramos nuestra relación te deje comprobarlo algún día.
-Sí, quizá algún día.
Ella se vistió y se marchó. Sev se durmió pensando. "He de ser mucho más cuidadoso con esto de andar provocando a cualquier mujer que me atraiga físicamente. Deborah no me gustaba en ese aspecto, nunca me fijé en ella, y ha resultado ser una persona adecuada para mí, y por eso mismo, la deseo mucho.
Brooke me ha atraído físicamente y le he dado alas confiado en la atracción que yo despertaba en ella, conociéndola apenas, y ha resultado un auténtico fiasco. Se me ha subido a la cabeza esto de gustar tanto a las mujeres, estoy dejando de ser selectivo y yo no me conformo con cualquier cosa. He de moderarme en ese aspecto.
Al menos, al final, parece que lo hemos arreglado. He tenido la oportunidad de dar cariño a una persona que lo necesitaba mucho, he estrechado los lazos con ella y no va a volver a molestarme, esperará a que sea yo quien se lo proponga. Y sólo lo haré, si lo hago, cuando la conozca más a fondo.
Y ella también debe haberse planteado muchas cosas sobre sí misma y sus relaciones después de mi rechazo y de cómo la he tratado a pesar de no querer hacérmelo con ella. Ha pasado toda esa media hora reflexionando, quizá en este ratito le he cambiado la vida también. Qué bien, ocasiones de hacerlo a diario, cuánto bien estoy haciendo, simplemente siendo como soy."
