Linchamiento

Al día siguiente, durante el desayuno, Sev se vinculó con Deborah para charlar sobre Brooke y Paul.

-¿Cómo os fue ayer en el claro?

-Maravilloso, Prince. Paul ya ocluye a la perfección, no falló ni una sola vez.

-Qué buen ojo tienes, Deborah – admirado - Lo malo es que vais a quedaros sin excusa para seguir en contacto. Vuelve a llevarlo al menos un par de veces más, con el pretexto de asegurarte de que lo hace bien, y así tenéis tiempo de charlar de otras cosas.

-Sí, lo haremos, ya hemos quedado para el miércoles.

("Eficiente a tope.")

-En cuanto aprendan Valerie y Andrew vamos los cinco al abeto. ¿Qué te parece?

-Genial.

-Así también podréis hacer un conjunto los dos, y te enteras de lo que siente por ti, porque creo que le gustas mucho.

-Sí, le gusto mucho. Estuvimos hablando del tema a la ida y a la vuelta.

-Vaya… ¿sí? Cuéntame – asombrado e interesado.

-Intenté sonsacarle sobre Brooke como me pediste, y en efecto, se lo hace con ella en ocasiones para no pasar hambre, pero ella no le va, es muy promiscua.

-Vaya… Ya se lo noté, me montó un numerito por hacerla esperar un cuarto de hora. Se puso furiosa, al final no me lo hice con ella.

-Me alegro de que no lo hicieras. No te merece, se lo hacía incluso con los maléficos de casa.

("Como Lauren antes de que la informaran sus padres, pero ella recapacitó y cambió antes de cumplir los quince, y ésta ya tiene diecisiete o dieciocho y quiere ser guerrera. Increíble. Cómo me alegro de no haberle tocado un pelo.")

-Vaya… no es de fiar.

-Pues no. Seguro que ya no la veo en el espejo.

-Quizá cambie. Me disculpé por haberla provocado y rechazarla, se puso muy triste y pasé media hora dándole mimos, sin hablar, estuvo reflexionando todo ese tiempo.

-Eres increíble, Prince, no dejas de sorprenderme, y cada hora que pasa te admiro más.

-Cuéntame. ¿De qué más hablaste con Paul?

-Como me dio pie sincerándose conmigo con respecto a Brooke, yo aproveché para hacerlo también con él y le hablé de las relaciones que he tenido hasta ahora, en especial de Anthony y de ti.

-Vaya, Deborah… Qué sincera eres.

-Lo merecía, él también lo estaba siendo conmigo, y valió la pena, porque le encantó mi manera de ser y llevarlo y que todavía sea virgen.

-Vaya… ¿Y le hablaste de tus planes conmigo?

-Por supuesto, lo comprendió todo al instante. Él también te admira mucho y le pone que tú me ames, me aprecia más.

-Tu maniobra ha dado resultado al instante.

-Sí. Hemos decidido seguir conociéndonos poco a poco, tomárnoslo con calma, para que yo pueda esperarte. No le importa no ser el primero, yo tampoco lo sería para él, y por supuesto, él también seguirá haciéndoselo con quien le apetezca mientras tanto, pero está dispuesto a serme fiel cuando esté lista aunque yo no lo sea, muy orgulloso de compartirme contigo.

-Vaya, Deborah... Todo eso la primera tarde - admirado.

-Claro, Prince, no hay tiempo que perder – ilusionada.

-¿Y lo de tener un hijo conmigo también se lo dijiste?

-Por supuesto.

-¿Y qué le pareció?

-Orgulloso de compartir la crianza de un hijo tuyo, y muy satisfecho de tener contigo ese vínculo de por vida.

-Wow, Deborah... Has encontrado tu compañeros ideal en menos de tres días.

-Y todo gracias a ti.

-No, Deborah, gracias a ser como eres. Qué ganas de hacer ese ritual con Paul, haremos uno los tres juntos también, quizá en el futuro seamos familia. Tendremos una larga charla los tres antes de hacerlo, yo también quiero conocerlo mejor.

-Por supuesto, Prince, él también lo está deseando.

-Como ya ocluye, te pasaré mis apuntes de las Magias Ancestrales antes del miércoles y se los pasas, así lo comprenderá todo mucho mejor.

-No es necesario, tengo los que hiciste para La Guardia, los tenía Anthony.

("Jack se ha desentendido del tema.")

-¿Y con Anthony qué tal?

-Desvinculándome. No he tenido tiempo de estar con él.

-Claro... Y hablando de las Magias Ancestrales, ¿has pensado en el Vínculo como Pareja?

-Estoy en ello, Prince, tampoco he tenido tiempo.

-Claro, no corre prisa. Si te decides ya lo haremos cuando te apetezca, esperaré a que me lo propongas tú.

-Lo haré, Prince. Te avisaré tanto si quiero como si no.

-Genial.

A las nueve pero las seis de la madrugada, Lily y Sev se encontraron con Albus en su despacho. Comenzaron charlando, él les contó lo que creyó conveniente que supieran acerca de lo que había leído en el maléfico Rave, lo esencial para que estuvieran protegidos en verano, pero mucho menos que todo lo que Lauren le había revelado a Sev. ("No quiere alarmarnos.")

Les propuso aumentar la escolta, y Sev le informó de que ya estaban haciéndolo, por propia iniciativa, con otros tres Sly que ya poseían el talento sin necesidad de llevarlos al abeto, y que de hecho, uno de ellos ya lo hacía a la perfección, el primer día que lo había intentado, y que Deborah también podría unirse a la misma a partir del veinticinco de julio.

Albus se mostró admirado de las buenas cualidades de la casa verde-plata, le confirmó que todos aquéllos a quienes les costaba poco ocluir serían gente fiable, capaces de guardar los secretos, y anticipó que iban a ser la primera línea del Ejército Mágico que estaban comenzando a crear.

("Se ha quedado impresionado por lo que les hicimos ayer a los maléficos sin necesidad de Magia Oscura, nos admira. Y me hace reflexionar sobre Jack. A él le costó mucho aprender Oclumancia aunque le había pasado mi talento, él no es de fiar.")

Les propuso que si el tiempo se lo permitía, comenzaran también a enseñar Legeremancia a todos los oclumantes, al menos a aquéllos que poseyeran el talento, pues era esencial para el próximo año tener más legeremantes para instruir en Oclumancia a todo el contingente.

Sev pensó, ("Pienso que Valerie sí que lo tiene, es intuitiva, y los otros lo adquirirán en cuanto los lleve al abeto. Pueden empezar a aprender ya, así además Deborah tiene excusa para seguir quedando con Paul. Y ella no pierde tiempo teniendo que extraer sus recuerdos, pues ya ocluye, él puede leerla directamente y será una manera fantástica de comunicarse, penetrar su pensamiento, como me enamoré yo de Lauren.")

Lily pensó, ("Todos los Gryff poseemos el talento, pues todos hemos estado ya en el abeto. He de comenzar a instruir al menos a Alice y seguir haciéndolo con Cecile, con quienes puedo pasar más horas en el dormitorio. Como yo ocluyo a la perfección, pueden leerme sin necesidad de pensadero y será una manera fantástica de comunicarme con ellas. Después, en verano, Alice podrá a su vez instruir a Frank.")

Después Albus les dio su primera clase de aprender a hacerse invisibles. Era más fácil incluso que Aparecerse, y el poder se adquiría también por los rituales en árboles de la Magia Druida, por lo que ambos ya lo poseían, sumado al talento para las Tranformaciones que Albus les había pasado el día anterior.

Consiguieron ya, ese primer día, hacer desaparecer partes enteras de sus cuerpos, brazos y piernas, por lo que Albus decidió dejar la próxima clase para el lunes de la semana siguiente, en la que darían dos, pues comprendía lo sobrecargado de trabajo que estaba Sev. ("Bien… podré quedar con Lauren el jueves o el viernes, como le prometí, y quizá también con Audrey.")

A las once los Sly lincharon a los maléficos Gryff. La operación fue más difícil, pues debieron esperar a que todos los alumnos salieran del aula de Pociones, ya que tenían clases a continuación, aunque tampoco fue para tanto, pues se había corrido la voz por casa y los Sly que estaban en el aula de las mazmorras lo hicieron los primeros para dejarles vía libre. Por suerte, Slughorn no salió, tras lo de la tarde anterior ya se esperaba algo así y el muy bocazas y cobarde prefirió quedarse encerrado.

Pero lo mejor fue que los maléficos no habían tenido noticia de lo que les había pasado a los Rave el día anterior. Sorprendentemente, no se había corrido el rumor por el colegio, a pesar de que fueron los Huffle, quienes más tendencia tenían a ser chismosos, quienes se habían enterado de todo. Por una vez, mantuvieron la boca cerrada, así que también los pillaron por sorpresa y se cebaron con ellos tanto como con los Rave.

Sev aprovechó para leerlos mientras los apaleaban, y descubrió que ambos querían marcharse cuanto antes de Hogwarts y dudaban sobre si hacerse Mortífagos. ("Lo mismo que los Rave ayer tras apalearlos, perfecto.")

En el almuerzo Sev comunicó al director los resultados de sus pesquisas, que se mostró satisfecho. ("Ayer me echaba la bronca y hoy nos felicita. Incertidumbre.") Los únicos comentarios que le hizo aparte de eso sobre el incidente, fue que habían tenido que mandarlos también al hospital y que no había recibido noticia alguna del Ministerio, de lo que se deducía que los Rave no habían soltado prenda en San Mungo. ("Maravillosas noticias.") Sev se lo contó a Deborah y Jack y también se lo comunicó a Lauren y Lily.

-"Estás limpiando Hogwarts de Mortífagos, Severus, no va a quedar ni uno" – le dijo Lauren, muy admirada y triunfal – "Incluso mi hermano se lo está pensando, pues él sí que se ha enterado de lo que habéis hecho, el rumor sí que se ha corrido por casa."

Esa tarde tuvieron clase de Defensa y realizaron sus Patronus. A Sev le tocó justo después que a Lauren, ya que lo hacían en orden alfabético, y evocó el recuerdo con ella. Toda la clase se quedó boquiabierta, incluso el profesor, pues nunca había visto dos Patronus exactamente iguales. Ella le proyectó:

-"Tu Patronus ha cambiado. ¿Tu recuerdo más feliz es conmigo?" –asombrada.

-"Uno de ellos. Puedo conjurar tres Patronus distintos, los tres gemelos de las tres mujeres que amo. Mi recuerdo contigo es el de los mimos que nos dimos la semana pasada."

-"Wow, Severus… nunca dejarás de sorprenderme."

("Voy a aprovechar que se ha emocionado un montón para preguntarle.")

-"¿Cuál es el tuyo?"

-"También ése."

-"¿Y antes de ése cuál era?"

-"La noche de la canción, cuando te ofreciste a mí."

-"¿Y antes de Semana Santa?"

-"La noche del abeto, cuando me declaraste tu amor."

-"Todos conmigo, Lauren. ¿Todavía tienes dudas?"

-"Ninguna. Soy tuya para siempre."

-"Mañana de noche estaré contigo sin falta."

("Así tengo margen para llevar a Audrey al claro el viernes.")

-"Voy a contar las horas."

-"Lleva esa botella de vino."

-"Por supuesto."

("No se recupera. Qué humilde es, no se lo esperaba en absoluto, y estoy seguro de que he sido capaz de conjurar su Patronus también desde la noche del abeto y no me he enterado por no haber probado esos recuerdos. Voy a preguntarle por Jack, está sincerándose.")

-"Prueba recuerdos con Jack, quizá tú también tengas varios recuerdos con los que puedas conjurar Patronus."

-"Ya lo he hecho, Severus, me salen incorpóreos."

-"Vaya… ¿Estuviste ayer con él?"

-"Sí."

-"¿Has probado alguna baya desde que estáis juntos?"

-"Sí, hoy mismo."

-"¿Y a quién te saben?"

-"A los dos."

("Por supuesto, porque nos ama a los dos.")

-"¿Por igual?"

-"No. A ti mucho más intensamente."

-"Lauren, lo que sientes por Jack no es mutuo. Él no te ama tal como eres, no te acepta. Lo que siente por ti es necesidad, no amor verdadero. Ya no lo veo en el espejo."

("No me responde, no le digo nada más, les toca a los Huffle y es la última hora de clase de la tarde, que recapacite.")

Cuando salieron de clase, Anthony le preguntó, sorprendido:

-¿Has visto que Parkinson puede conjurar Patronus?

-Por supuesto que puede. Ya te dije que no era peligrosa, se ha quedado para terminar sus estudios, la leo a menudo.

-Y es igual que el tuyo, yo creo que todavía le gustas.

-Podría ser. Ahora le gusto a muchas chicas, ya sabes, la fama.

Sev se echó una siesta de una hora con la poción Reparadora, para poder aprovechar las primeras horas de la noche para hacer los deberes de los dos días que llevaban de semana y estudiar. Nada más empezar a cenar, Deborah se vinculó con él.

-Anthony ha corrido a contarme que Parkinson puede conjurar Patronus.

-Sí, así es. Como sospechábamos, no es maléfica.

-Qué alivio.

("Ya verás cómo me pregunta algo sobre los Patronus gemelos. Intentaré ser lo más sincero posible. Además, ella conoce el de Jack, también me preguntará.")

-Y además que es gemelo de uno de los tuyos, el que hiciste solo ayer, la pantera.

-Sí, así es.

-Cuando lo hiciste ayer, pensé que era un recuerdo que tenías con Jack, porque también es igual que el suyo.

-Pues te equivocabas.

-He deducido que el recuerdo de Jack es con ella.

("Puedo decírselo, Deborah sabe que estuvieron juntos.")

-Sí, en efecto, así es.

-¿El tuyo también es con ella?

-Sí, Deborah, y el de ella conmigo.

-¿Estáis juntos?

-En cierto modo, sí.

-Vaya… nunca dejarás de sorprenderme. Supongo que es por eso que ha dejado de ser maléfica.

-Yo pienso que nunca lo fue.

-Entonces no es cierto que la leías.

-No, no leo aliados salvo en casos de emergencia, ya lo sabes.

-¿Lily lo sabe?

-Por supuesto.

-¿Lo sabe alguien más?

("De Jack no le digo nada, no me meto en eso.")

-No, sólo vosotras.

-El secreto estará seguro conmigo. Qué alegría saber que no está sola.

-Lo sabía, Deborah, por eso te lo he contado. Algún día seréis buenas amigas.

-Desde luego. ¿Sabe que estás conmigo?

-Sí, nos vio en la fiesta.

-¿Y qué le parece?

-Maravilloso.

-Sois extraordinarios, todos.

-Tú también lo eres, por eso te amo. Ya te dije que vi cuatro personas conmigo en el espejo, vosotras tres y mi peque.

-¿Estáticos?

-Sí, no vi desarrollarse la escena.

-¿Y en qué posición estábamos?

-Lily y yo al centro, Ariel delante de mí, tú a mi lado y Lauren al lado de Lily.

-¿Lauren es Parkinson?

-Vaya pregunta estúpida, Deborah. Por supuesto. Estábamos todos enlazados. Tú me tomabas por la cintura.

-¿Y tú no me enlazabas a mí?

-No. Tomaba por los hombros a Ariel.

-Claro…

-Voy a mostrártelo en mi mente.

Él lo hizo.

-Vaya… la familia que sueñas.

-Eso fue el domingo por la tarde. Desde entonces han pasado muchas cosas, pienso que ahora vería algo más, quizá ese hijo que sueñas tener.

-Claro...

-Volveré pronto a la Sala de Menesteres para volver a mirarme y te lo contaré.

Después Sev habló con Lily de la clase de Defensa y la conversación que acababa de tener con Deborah.

-"Buah, Sev, le has contado el secreto de Lauren."

-"No, Lily, no le he contado el secreto peligroso de la familia de Lauren, pero lo haré si acabo haciendo la Unión de las Almas también con ella, va a comprenderlo a la perfección."

-"Lauren se enfadará."

-"Pues ya se le pasará. Ella se lo ha contado a Jack, que es mucho menos fiable que Deborah."

-"Cierto. Las bayas no le saben intensas, qué bien que te lo ha dicho."

-"Porque la he pillado en buen momento, estaba muy emocionada con lo de nuestros Patronus."

-"Claro. Lauren es de altibajos, siente las cosas muy profundamente y se deja llevar por ellas."

-"Sí, así es. Por eso he de hacerla feliz, ella es la más débil de las tres en ese sentido. Voy a verla mañana de noche. No vayáis a la Sala de Menesteres por la tarde, para que podamos darle al Giratiempo al máximo."

-"Ya hemos ido hoy, Sev, después de clases."

-"Ah, ¿sí? ¿Y qué has visto?"

-"También a los cinco."

-"Vaya… estupendo, tenemos el mismo deseo. ¿Lo has visto desarrollarse?"

-"Sí, nos dábamos mimos, como la otra vez."

-"Seguro que en el mío también. Llevaré a Lauren de nuevo mañana, quiero que vuelva a mirarse, y también he de hacerlo yo, después de todos los planes con Deborah."

-"Claro."

-"¿Te has mirado con Remus y Cecile?"

-"Sí, nos hemos visto los cuatro de correría de noche por el Bosque, nosotros tres animagos, y él licántropo. Lo pasábamos de muerte."

-"Vaya… ¿quién lo diría…?" – ilusionado – "Y pensar que estuvo a punto de matarme transformado."

-"Remus ha llorado un montón cuando lo ha visto."

-"Claro, se ha emocionado. Debe estar ansioso por que ocurra. A ver si se nos da tan bien hacernos animagos como hacernos invisibles y podemos hacerlo en cuanto cumplamos los diecisiete."

-"¿Y en qué animal vas a transformarte? Ahora tienes tres para elegir."

-"En león."

-"¿Macho?"

-"Por supuesto."

-"Pero tu Patronus es una hembra, va a resultarte más difícil."

-"Pero quiero hacer más cosas contigo siendo animal que andar de correría por el Bosque."

Ambos rieron.

-"Vaya…"

-"Claro, boba. Ya que hacemos el esfuerzo, aprovecharlo al máximo."

-"Me parece estupendo, aunque me da que los animales no disfrutan como los humanos, al menos las hembras."

-"Ya. Entonces sé tú el macho si quieres."

-"Nos informaremos y lo pensaremos de aquí a entonces. Primero habrá que probarlo como humanos."

Rieron.

-"Por supuesto. ¿Y con Alice y Frank te has mirado?"

-"Nos hemos mirado los cinco."

-"¿Y qué habéis visto?"

-"Un duelo contra Mortífagos, con el escudo."

-"Alice y Frank deben haber alucinado."

-"Sí. Porque ha prevalecido su recuerdo por separado y como pareja, pero lo del escudo y las maldiciones ha sido cosa de Cecile, Remus y yo."

-"Claro. Lo que me pasó a mí con Valerie y Andrew. Prevaleció el deseo de Deborah y el nuestro como pareja, una escaramuza sobre escobas, a cientos de pies de altura. En el suyo eran siete contra quince, en el de los cuatro, contra doce, y el nuestro solos, dos contra diez, cinco veces más, y no sufríamos ni un rasguño."

-"Wow, Sev… Increíble."

-"Sí. Era espectacular, volando en formación con el escudo, lanzando maldiciones, caían como moscas. En diez minutos nos los cargamos a todos. Ya te lo mostraré en mi mente cuando nos vinculemos, te va a encantar."

-"Como una película."

-"Claro. ¿A cuántos os cargabais vosotros?"

-"Cinco contra cinco."

-"Claro, si el deseo era de Alice y Frank era menos ambicioso que los de quienes ya conocemos el escudo, más realista. Y además, los Sly somos más combativos."

-"Lo que decía Albus esta mañana. Serán la primera línea."

-"Sí, yo también lo creo. Ya tengo el nombre, los Comandos Verde-Plata, la primera línea del Ejército Mágico."

. . . . . . . . .

Al día siguiente, a clase de Pociones, faltó el terceto Gryff. Sev rio a carcajada limpia. "¡Toma! Ya se ha corrido el rumor por el colegio y piensan que vamos a lincharlos también a ellos, qué bueno. Puntos a descontar para la casa Gryff, así compensamos un poco los que estamos perdiendo nosotros por salir antes de clase y llegar tarde. Este año Sly no va a ganar la Copa de las Casas, no importa, lo importante es que estamos limpiando Hogwarts."

A mediodía le pidió a Albus que le cancelara la clase de vuelo y la dejara para el día siguiente. ("Quiero estar más descansado para ver a Lauren esta noche.")

Por la tarde, en Transformaciones, se disculpó amablemente con McGonagall diciéndole que tenía que ausentarse de clase antes de que acabara porque se encontraba mal. Ella aceptó su disculpa también amablemente, sin llegar a sonreírle pero dedicándole una mirada de profunda comprensión y admiración, con cierto destello desafiante en los ojos, y por descontado, no le restó puntos.

("Sabe sobradamente a lo que voy, está al tanto de todo a través de Albus, y aprueba lo que estamos haciendo, que nos la estemos jugando ante la justicia por hacer justicia, y desearía estar haciéndolo ella misma. Qué ganas tengo de ponerme en contacto con ella de una vez. He de pedírselo al viejo, que tengamos ambos una charla antes de que termine el curso.")

Les tocaba la operación más difícil, ya sabían que no iban a pillar por sorpresa al maléfico Rave de sexto, pues los de su casa ya faltaban desde el lunes. Con lo que no contaban era con la ayuda de la propia casa Rave. Fueron ellos quienes retuvieron a Slughorn y al maléfico dentro del aula mientras salían los Huffle, le quitaron la varita y lo sacaron a empellones, dejándolo a merced de los ocho Sly. Los Rave quedaron a contemplar el espectáculo, taponando la puerta para que el profesor no saliera y el acceso por el corredor para que no pasaran los alumnos que tenían la siguiente clase en el aula de las mazmorras.

("Nuestros aliados, los brillantes águilas. Estoy seguro de que también lo tenían planeado todo al detalle. Qué gran equipo formamos, sin necesidad de comunicarnos.")

Fueron ocho contra uno, quedó bastante más malparado que los demás. Sev leyó en él que no volvería a Hogwarts, que desistía de su idea de hacerse Mortífago por completo, incluso que iba a evitar volver a tener contacto con los otros cuatro, y por supuesto, que no pensaba denunciarlos. Aun así, para guardarse las espaldas, Jack lo Oblivió como a los demás.

("Redondo. Nos hemos librado del más peligroso, y después de esto, estoy seguro de que a nadie más en el colegio se le va a pasar por la cabeza unirse a Voldemort. Nadie más engrosará sus filas, y las nuestras, sí. Las familias afines dejarán de mandar a sus hijos a educarse aquí. A ver cómo se lo toma el hermano de Lauren, precisamente tenía clase de Pociones ahora, quizá está viéndolo todo.")

Se giró a mirar el corredor. Los mayores Rave habían hecho marcharse a los chavales Sly y Gryff de segundo año, diciéndoles que ese día comenzarían la clase media hora más tarde, pero vio al hermano de Lauren, que se les había escapado, agazapado tras una estatua, y estaba observándolo todo atentamente. ("Muy bien. Que se entere de la que le espera si se hace Mortífago, ya te digo que va a cambiar.")

Cuando acabaron con él, fueron tres Rave que no cursaban Defensa quienes lo llevaron a la enfermería, pues no confiaban en que Slughorn se hiciera cargo y no querían que los niños contemplaran semejante masa sanguinolenta cuando volvieran a clase.

El resto se quedó con los Sly, y ambas casas compartieron una vez más la complicidad que había surgido entre ellas y desembocado en una auténtica revolución en el colegio.

Decidieron no ir a clase, y los serpientes invitaron a los águilas a su casa, un nuevo hito. Los Rave pudieron conocer la Sala Común de las mazmorras, quedando alucinados por el espectáculo que ofrecía la cristalera abierta al fondo del Lago.

Se instalaron todos en torno a la mesa donde se tramaba todo, dejaron a los águilas sentarse de frente a la cristalera para que la disfrutaran. Quedaba otra botella de whisky de fuego y la compartieron, se moderaron para que llegara por igual para todos.

Cuando poco después de las seis la gente comenzó a llegar a la Sala de las mazmorras, todavía les duraba el jolgorio. Los Sly se acercaban a saludar a los Rave, pues ya los conocían de los entrenamientos, gratamente sorprendidos.

-A ver si alguna vez nos invitáis a vuestra casa. Tenemos que hacer una fiesta las dos casas juntas - éste fue Brad, mientras se servía el último trago de whisky que quedaba en la botella.

-Nuestra casa no tiene contraseña, sino acertijo, puede entrar todo aquél que lo acierte – ésta fue Julia.

-Os consideramos a los Sly perfectamente capaces de hacerlo, pues de un modo distinto sois tan inteligentes como nosotros – ésta fue Genevre - Así que ahora que habéis limpiado el colegio de maléficos, podéis acudir allí a visitarnos siempre que se os antoje. Pasaos de nueve a toque de queda, porque los Rave vivimos prácticamente encerrados en la Biblioteca, al igual que vosotros ahora.

-Como si volvemos más tarde, que nos digan algo, no nos van a castigar a todos a la vez – éste fue Sev.

-Tienes toda la razón – dijo Brad – Pues la fiesta que pensamos hacer después de los exámenes la hacemos todos juntos. ¿Vuestra Sala es más grande que ésta?

("Ya está Brad organizando.") Sev se carcajeó.

-Sí, bastante más.

-Entonces arreglado. Hacemos una colecta, los Sly nos encargamos de traer las provisiones y vosotros aportáis el espacio para hacerla.

-Deberéis contar con ir hasta Hogsmeade un par de semanas, no habrá suficiente bebida en el pueblo para todos a la vez – dijo Genevre.

-Como si tenemos que Aparecernos e ir hasta Londres. Compramos bebida muggle en las tiendas y ya está, mucho más barata y accesible.

-Entonces vamos con vosotros, para ayudar a acarrearlo todo – dijo Julia.

-Estupendo, águilas saltándose las normas, así me gusta – orgulloso y satisfecho - Va a ser histórico. Ya me encargo yo de organizarlo todo en alguno de los últimos entrenamientos.

-Una buena despedida del colegio, ¿eh, Brad? – le dijo Sev – A ver quién nos organiza las fiestas cuando tú ya no estés. Voy a extrañarte mucho.

-Ya me invitaréis a quedarme algún fin de semana que venga a entrenar. Hay camas libres en los dormitorios, las que dejaron los maléficos, y entrenaré a alguien para que se haga cargo cuando yo no esté.

-Maravilloso. Lo vamos a pasar de muerte.

Continuaron charlando hasta las siete pasadas, cuando los Rave se marcharon a casa a dejar los bártulos para ir después a cenar.

Sev pensaba, ("Qué alegre va a ser el colegio cuando comencemos a mezclarnos. Al final el viejo no se lo ha comunicado todavía a los profesores, la verdad es que para el poco tiempo que nos queda de clases no merecía la pena. Lo anunciará en el banquete de fin de curso o en el de comienzo del próximo, y podremos sentarnos en el Comedor con quien nos plazca, cada día con alguien distinto si nos apetece. Va a ser magnífico.")

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Hasta aquí la quinta parte del relato. La siguiente se titula 'El Año de la Revolución VI. El Aprendizaje del Perdón'.