Capítulo 2

"Cerrar los ojos... no va a cambiar nada. Nada va a desaparecer simplemente por no ver lo que está pasando. De hecho, las cosas serán aún peor la próxima vez que los abras. Sólo un cobarde cierra los ojos. Cerrar los ojos y taparse los oídos no va a hacer que el tiempo se detenga"

Kafka en la orilla

Haruki Murakami


disclaimer: Danmachi es obra de Fujino Ōmori y ninguno de los personajes en este fanfic me pertenece (hasta ahora) xD


Capítulo 2

El ojo en la oscuridad absoluta

Un nuevo día había llegado a la ciudad laberinto Orario, el sol comenzaba a iluminar las intrincadas calles de la ciudad que empezaban a ser transitadas por comerciantes y aventureros que iniciaban su jornada diaria. En una iglesia con apariencia de haber sido abandonada hace muchos años, escondida tras un altar había una habitación secreta, en ella se encontraba Bell Cranel durmiendo en una gran cama, él estaba cubierto bajo sabanas de color violeta.

Bell estaba frunciendo el ceño mientras sudaba profusamente por todos los poros de su cuerpo, sus manos se cerraban con fuerza en las sabanas de la cama arrugándolas, además movía su cabeza de un lado a otro inquieto. Sin siquiera saberlo él estaba dentro de una pesadilla, todo lo que podía recordar antes de perder la conciencia era haber visto a su diosa llorar sobre él antes de que todo se volviera oscuro. despues de que perdió la conciencia había despertado en un lugar extraño, él había abierto sus ojos, sin embargo, la oscuridad que lo rodeaba parecía tragar toda la luz a su alrededor, se trataba de una oscuridad absoluta que no dejaba ver nada ni a un centímetro de distancia, incluso era incapaz de ver sus manos frente a él mientras comprobaba si realmente tenía los ojos abiertos tanteando con las yemas de los dedos alrededor del área donde se encontraban sus ojos, no obstante, él era incapaz de sentir nada de su rostro o incluso de sus manos, aunque él estaba seguro de que sus manos debían de estar tocando su rostro, no podía sentir nada de ellas.

No podía ver nada en esta eterna oscuridad, no obstante, desde el primer momento en que recobro la conciencia en su actual posición desconocida había tenido el extraño sentimiento de que algo o alguien lo observaba a pocos metros de distancia, la presencia parecía estar escudriñando en lo más profundo de su alma. Aquella extraña presencia lo aterrorizaba, no había visto aun la apariencia del extraño ser que lo observaba fijamente, pero Bell no podía evitar tener el sentimiento de que la presencia lo devoraría si se quedaba ahí parado. Sin pensarlo dos veces comenzó a huir con todas sus fuerzas de la siniestra presencia, no obstante, no importaba cuanto corría él siempre sentía la mirada de la presencia en la oscuridad fija en su espalda, como si la presencia lo estuviera siguiendo a tan solo unos pocos metros de distancia, Bell se preguntaba el cómo aquel ser era capaz de verlo en la extraña oscuridad.

El mundo con eterna oscuridad sin fin que lo rodeaba era demasiado extraño, aparte de la oscuridad absoluta había otros rasgos antinaturales, como, por ejemplo, aunque pisaba fuertemente a cada paso que daba el piso bajo él, el sonido de sus pasos no llegaba a sus oídos, ni siquiera era capaz de oír el sonido de su agitada respiración mientras corría. Otra singularidad era que no había un solo olor en el ambiente, era como si dentro de este mundo todos sus sentidos hubieran dejado de funcionar.

De repente su cuerpo dejo de obedecer sus órdenes y se detuvo de golpe a mitad de su desesperada carrera. Sintió que la presencia lo rodeo y se posiciono frente a él a pocos metros de distancia, la presencia se movía lentamente hacia él acortando la distancia entre ellos, paso a paso, metro a metro. Mientras sentía al extraño ser acercándose a él, sus sentidos comenzaron a volver lentamente, sus oídos comenzaban a percibir un agudo zumbido que amenazaba con dejarlo sordo, además sintió que su cuerpo temblaba y que estaba extremadamente tenso, su boca se sentía seca y su respiración era agitada, pero la oscuridad no desapareció. Repentinamente toda la oscuridad del mundo se precipito hacía la presencia frente a él, dejando todos los alrededores en un vacío sin color y forma, la oscuridad cubrió completamente a un cuerpo igual al de Bell, solo que este estaba desprovisto de todo color excepto de un negro azabache más oscuro que la noche, de repente la copia de él mismo comenzó a abrir su ojo derecho. El ojo era completamente diferente a cualquier otro que Bell hubiera visto antes.

Lo único distinguible en el cuerpo formado de la oscuridad pura era ese ojo extraño, el ojo brillaba intensamente con un siniestro color carmesí, el ojo no tenía una pupila, un iris o una esclerótica en él. En cambio, el ojo era completamente de un solo color carmesí, el ojo tenía un patrón de incontables círculos en él, y en los primeros tres círculos se encontraban tres tomoes en cada uno, dándole una apariencia aterradora e imponente. El ojo lo miraba fijamente a Bell y el resplandor del ojo se hizo más intenso mientras parecía que su mirada comenzaba a penetrar hasta lo más profundo del alma de Bell, no obstante, Bell no cerró los ojos ni retiro su propia mirada de ese ojo siniestro, no le tenía miedo a esa extraña presencia y cerrar los ojos no haría que esa cosa desapareciera, así que Bell lo enfrentaría de frente. De repente el cuerpo hecho de la oscuridad absoluta exploto liberando la oscuridad que comenzó a envolver a Bell completamente, la oscuridad se arremolino a su alrededor como una tormenta de arena que lo envolvía completamente y que lentamente se introducía a su cuerpo.

"¡HAAAAH!"

Bell grito cuando sintió que la oscuridad comenzaba a entrar a su cuerpo, pero para su sorpresa, cuando abrió los ojos solo vio el techo de la habitación donde dormía. Se dio cuenta que todo había sido una horrible pesadillo y soltó un gran suspiro de alivio al darse cuenta de que nada de lo que había visto era real. Al recobrar la conciencia se dio cuenta de que su cuerpo se sentía diferente, no podía describirlo, pero era como si su cuerpo hubiera cambiado de una manera sobrenatural mientras había estado inconsciente, su cuerpo había cambiado de una forma que no podía poner en palabras, pero lo que si podía asegurar era que se sentía en completo dominio de su cuerpo.

Cuando recobro un poco más su conciencia percibió que el lugar donde había despertado no era el sofá en el que había dormido antes de irse a la mazmorra el día en que comió el extraño fruto en la mazmorra. Además, sentía un extraño peso en su pecho que lo mantuvo en su posición todo el tiempo, pues de no existir ese peso encima de él entonces se habría levantado asustado tras su pesadilla. Cuando bajo su mirada para ver lo que era aquel peso sobre él, se dio cuenta de dos cosas.

La primera era que el peso sobre él era ni más ni menos que su diosa, ella lo abrazaba fuertemente mientras dormía plácidamente con una sonrisa en su cara mientras reía y murmuraba palabras que Bell no pudo distinguir además de que un poco de saliva caía de la boca de su diosa, ella probablemente estaba teniendo un sueño agradable mientras lo usaba a él como un oso de peluche gigante que abrazaba fervientemente. Mientras que la segunda era que él no tenía ropa y aun asi la diosa Hestia abrazaba fuertemente su pecho desnudo. Su mente entro en shock y comenzó a crear imágenes salvajes sobre lo que la diosa Hestia le pudo haber hecho mientras él estaba inconsciente.

Ella comenzó a despertar y a abrir sus ojos tras sentir que Bell se movía inquieto bajo ella. Cuando abrió los ojos ella vio directo a los ojos de Bell que la observaban, el escarlata y el zafiro se encontraron entre ellos y se miraron fijamente durante varios segundos antes de que Hestia se abalanzara sobre él.

"¡Bell-kun!"

Ella grito el nombre de Bell eufórica, riendo feliz al ver que Bell se encontraba bien tras el horrible acontecimiento que hace unos días la había hecho derramar incontables lágrimas. Ella tomo el rostro de Bell en sus manos pellizcándole las mejillas e incluso lo comenzó a besar en la frente y mejillas en un impulso loco de felicidad.

Bell se ruborizo ante las acciones de su diosa, él había tenido pensamientos de que ella posiblemente abuso de él mientras dormía y ahora ella lo estaba besando mientras reía feliz… de repente su loco pensamiento se convirtió en una posible realidad.

"¡H-Hestia-sama!"

Hestia solo dejo de besarlo y se rio avergonzada dándose cuenta finalmente de lo que estaba haciendo, había pasado tanto tiempo abrazando a Bell inconsciente que había comenzado a tener miedo de que Bell nunca despertaría. Bell iba a comenzar a preguntarle a la diosa Hestia la razón por la que habían dormido juntos en la cama, pero las palabras se quedaron atascadas en su boca tras ver que lagrimas comenzaban a caer de los ojos de Hestia.

"Hestia-sama… ¿Por qué lloras?"

Hestia solo se secaba las lágrimas mientras se reía feliz.

"nada, es solo que despues de lo que paso temía que no despertaras, tenía tanto miedo…"

Cuando estas últimas palabras salieron de su boca la cantidad de lágrimas que brotaban de sus ojos se duplico y comenzó a llorar como una pequeña niña desconsolada. Bell no sabía que hacer o decir, nunca estuvo acostumbrado a tratar con nadie aparte de su abuelo, sin saber que más hacer él envolvió el pequeño cuerpo de su diosa en sus brazos esperando que el abrazo la calmara.

Cuando salieron de la cama, Hestia le explico que le había quitado su camisa porque estaba llena de sangre y que durmió junto a él porque tenía miedo de que él la dejara en el instante en que ella lo desenvolviera de sus brazos, además ella se había quedado dormida mientras lo cuidaba en medio de la noche anterior. Lo más impresionante era que la diosa no se había separado de él en los tres días que estuvo inconsciente. ¡Tres días! Él había estado inconsciente durante tanto tiempo sin siquiera saberlo… hoy se suponía que debía de ser él cuarto día en que debía de explorar la mazmorra y en cambio había pasado todo ese tiempo en la cama inconsciente… él se limitó a suspirar derrotado, no importaba lo que hiciera todo ese tiempo ya se había perdido y él no podría hacer nada para revertirlo. En cambio, pensó en todo lo que había pasado su diosa durante esos días.

Él se sintió conmovido por las acciones de la pequeña diosa y elimino sus anteriores pensamientos salvajes arrepentido por pensar que una diosa tan buena como Hestia sería capaz de abusar de él mientras estaba inconsciente. Se levanto de la cama y rápidamente se puso otra camisa, entonces comenzó a preparar un desayuno para ambos y lo comieron mientras Hestia actuaba infantilmente por lo feliz que se sentía de almorzar junto a Bell y más por poder comer algo que le había preparado su nuevo enamorado que había estado a punto de morir hace pocos días.

Hestia aún se negaba a separarse de Bell asi que al final se decidió que él iría a la mazmorra más tarde, para que pudieran pasar un par de horas juntos. Aprovecharían este tiempo para actualizar el estado de Bell y para hablar sobre lo que había sucedido el día en que Bell estuvo a punto de morir.

Bell le conto a su diosa a detalle todo lo que le había ocurrido en la mazmorra. Cuando llego a la parte donde encontró el fruto extraño en una habitación al fondo del misterioso pasadizo carmesí, Hestia quedo atónita pues como una diosa que había vivido miles de años combinado con su amor por leer libros había pocas cosas que no conocía del mundo. Pero ella nunca había escuchado ni una sola historia acerca de un fruto como el que describió Bell dentro de la mazmorra, ya había pasado un poco más de mil años desde que los primeros dioses habían decidido descender al mundo mortal para 'divertirse' por un tiempo, incluso en las diversas mazmorras dispersas por todo el mundo durante tantos años de exploración, nadie había encontrado un fruto como el que Bell había comido lo cual despertaba la curiosidad de la pequeña diosa.

Ella estaba segura de que el fruto era la razón por la que Bell casi había muerto hace tres días, ella incluso había sentido la presencia y poder que fluía por todo el cuerpo de Bell por sí misma con su arcanum, era un aura antinatural que nunca había sentido, la presencia en el interior de Bell se sentía tan siniestra que ella solo podía temblar al recordar el sentimiento que le causaba, era desconocido y extraño. Además, se había adherido firmemente al cuerpo de Bell por lo que Hestia no lo pudo expulsar y eliminar de su cuerpo y en cambio solo lo pudo sellar dentro del falna que le había otorgado a Bell cuando él se había convertido en el primer miembro de su familia tras darle su bendición.

Ella investigaría durante los siguientes días para ver si podía encontrar algo relacionado con el fruto que había comido Bell, pero dudaba que pudiera encontrar cualquier información sobre ello. Puso el tema de lado mientras veía la hora y se dio cuenta de que Bell pronto se tendría que ir a la mazmorra.

"Bell-kun quítate la camisa y acuéstate sobre la cama, voy a actualizar tu estado"

"¡sí, Hestia-sama!"

Al instante la sombría cara de Bell se ilumino ante la idea de recibir su primera actualización de estado, él había pensado contarle a Hestia sobre su pesadilla pues tal vez el extraño sueño estaba relacionado con el fruto que comió dentro de la mazmorra, pero lo descarto en cuanto escucho las palabras 'voy a actualizar tu estado'.

Se acostó en la cama y espero para que la diosa actualizara su estado mientras ella le daba varias advertencias sobre la mazmorra. Todo marchaba normal hasta que la pequeña y linda diosa dio un pequeño grito con un tono de sorpresa sin ocultar en su voz mientras hacía el procedimiento para actualizar su estado.

"¡haaa! ¿Q-Qué es esto?"

"Hestia-sama ¿Qué pasa?"

"es… espera ahora te enseño"

Ella plasmo los parámetros de su estado en una hoja de papel para que Bell pudiera ver su sorprendente nuevo estado como aventurero. Bell cogió la hoja de papel y observo lo que estaba escrito en ella.

Bell Cranel

Lv. 1

Fuerza: I 0 » G 256

Resistencia: I 0 » G 278

Destreza: I 0 » G 259

Agilidad: I 0 » G 271

Magia: I 0 » G 250

Magia

[ ]

Habilidades

[Semillas del fruto del árbol divino]

"¡H-Hestia-sama! ¡¿esto es una broma?!"

Normalmente un aventurero novato como él tendría un crecimiento rápido porque sus estadísticas eran muy bajas porque mientras mayor era el valor de habilidad en una clasificación dentro del estado se volvía más difícil subir estos valores, por lo que en su estado actual debería de crecer más rápido que aventureros de nivel más avanzado, sin embargo, un aumento de más de 250 puntos dentro de una sola categoría era exagerado. En su caso un aumento de 20 o 30 puntos debería de haber sido lo máximo que podía obtener en cada categoría, no obstante, en sus manos se encontraba la evidencia de su chocante crecimiento.

Su crecimiento era imposible por decir lo menos, él no había usado magia aún y no había aprendido un solo hechizo mágico y a pesar de eso en su estatus la magia también había aumentado 250 puntos lo que era lógicamente imposible pues las estadísticas subían al usar habilidades relacionadas con esa categoría. Todas las demás estadísticas aparte de la magia aumentaron por encima de 250 puntos… él solo había peleado con monstruos durante pocas horas por lo que su actualización no debería de haber avanzado tanto, esto era antinatural, los puntos por encima de 250 podrían ser el verdadero crecimiento que había logrado en su primer día.

Además, el solo había experimentado un día como un aventurero y aun así ya había despertado una habilidad… además, su habilidad era un poco extraña, normalmente cuando una habilidad o magia aparecían bajo estas debían de aparecer sus efectos junto a una descripción y especificaciones sobre cómo usarlas, en cambio en el estado de Bell solo aparecía el nombre de la habilidad. El nombre de la habilidad era muy extraño también… con lo único que se podía relacionar era con el extraño fruto que había comido en su primer día explorando la mazmorra…

"por supuesto que no estoy mintiendo Bell-kun, esto… tal vez es por el fruto que comiste hace unos días, yo sentí como fluía una extraña aura por tu cuerpo y al final lo sellé en el falna impreso en el estado en tu espalda… tal vez el aura del fruto que fluía por tu cuerpo te dio todos estos puntos de habilidad, además… la habilidad que despertaste también relacionada con aquel extraño fruto... por último, ¿Qué se supone que es un árbol divino?"

La explicación parecía tener sentido por lo Bell no se rompió la cabeza pensando en más posibilidades, su gran actualización de estado tal vez de verdad estaba relacionado con el fruto que comió hace unos días. Antes de que siguiera con sus pensamientos la diosa Hestia volvió a hablar.

"Selle lo más rápido que pude la extraña aura o presencia que corría por tu cuerpo… pero si lo hubiera hecho un poco despues y tu cuerpo soportaba durante más tiempo, tal vez los puntos en tu estado pudieron haber aumentado aún más que esto… como sea no podemos revelar esta habilidad a nadie Bell-kun, vuelve a acostarte cambiare las runas en las que está escrita tu nueva habilidad, actualmente nadie debería de ser capaz de leer estas runas antiguas"

Cuando Hestia termino de cambiar la apariencia exterior del estado impreso en la espalda de Bell, ella se levantó repentinamente con una mirada decidida en sus ojos, Bell la miro de forma extraña por el cambio de actitud que ella sufrió de repente.

"¿Qué pasa Hestia-sama?"

"Nada Bell-kun, voy a la biblioteca, necesito averiguar más sobre este árbol divino, tal vez pueda encontrar respuestas a tu inusual situación"

Ella se puso un abrigo y unas sandalias mientras se dirigía a la puerta para salir de la iglesia y partir hacia la biblioteca para comenzar su investigación. Cuando abrió la puerta volteo para ver a Bell con una mirada preocupada en su rostro.

"Bell-kun, si vas a la mazmorra… no hagas cosas imprudentes, no dejes que te pase algo como esto de nuevo… por favor… no lo hagas"

Ella cerró la puerta tras ella dejando a Bell solo en la habitación. El tono en la voz de su diosa junto con sus ojos lloroso al final de sus palabras lo habían afectado y ahora Bell se sentía un poco indispuesto a ir a la mazmorra… tal vez en lugar de ir a aventurarse a la mazmorra tan tarde se limitaría a ir al gremio para cambiar las pocas piedras mágicas que obtuvo en su primer día explorando la mazmorra y a reportarle a Eina su actualización de estado… no se podía evitar aunque quisiera, un aventurero debía de informar al gremio sus avances y actualizaciones de estado para que le permitieran subir a pisos más altos, además, él no había ido a ver Eina despues de que ella se volviera su asesora, se suponía que debía verla diariamente luego de su exploración pero él en cambio no había aparecido desde el primer día en que había comenzado a explorar la mazmorra, desde entonces ya habían pasado cuatro días sin verla… ¿sería posible que ella creyera que ya había muerto?

Él salio de la iglesia minutos despues de su diosa y comenzó a caminar hacia él gremio con la hoja en la que estaba impreso su estado actualizado mientras buscaba alguna excusa para contarle a Eina sobre su inusual crecimiento rápido, su diosa ya había borrado su habilidad en la hoja para que Eina no se enterara de su habilidad. Él solo podía suspirar cansado esperando que la noticia de su inusual crecimiento no le causara problemas a Hestia, su diosa ya había sufrido lo suficiente desde el incidente anterior en que él casi había muerto como para causarle más problemas.

Pensando en ello… ¡¿hasta que piso lo dejaría subir Eina con los nuevos parámetros en su estado?!, se había comenzado a emocionar esperando obtener permiso para explorar en pisos más profundos que antes y corrió con una sonrisa en su cara esperando recibir buenas noticias de Eina en el gremio. Por varios días había estado inconsciente pero con su nuevo estatus su exploración en la mazmorra podría tener un nuevo comienzo glorioso que tal vez le permitiría comenzar una nueva gran historia que se contaría muchos años después de su muerte como el comienzo de su leyenda… El siempre había deseado ser un héroe como aquellos de los que su abuelo le contaba historias cuando era pequeño por lo que aprovecharía su gran avance en su estado para iniciar una gran leyenda digna de ser contada.


Y eso fue todo por hoy, se que es poco pero a partir del siguiente cap la historia avanzara más rápido. Tengan paciencia xD

Esto fue solo un pequeño capítulo de transición, el próximo capítulo comenzare a escribir desde donde comienza el canon. Ya se avecina el encuentro de Bell y Aiz, ¿que tanto afectara el fruto que comió Bell en sus futuras aventuras? descubranlo en el próximo capítulo.

Hasta la proxima chao~