Capítulo 3

"algún día la muerte nos tomara de la mano. Pero hasta el día en que nos atrape nos veremos libres de ella. Yo pensaba así. me parecía un racionamiento lógico. La vida esta en esta orilla; la muerte en la otra. nosotros estamos aquí y no allí."

Tokyo Blues

Haruki Murakami


disclaimer: Danmachi es obra de Fujino Ōmori y ninguno de los personajes en este fanfic me pertenece


Capítulo 3

Minotauro

Bell se encontraba explorando la mazmorra en el piso 5, gracias a su gran subida de estadísticas el día anterior Eina le había permitido bajar hasta el sexto piso, Eina le había prohibido profundizar en pisos más bajos donde había monstruos más fuertes y el tiempo en que la mazmorra tomaba para generar a los monstruos era más rápido. Le había prohibido bajar más porque Bell era un aventurero solitario y, además, ella temía que Bell de verdad muriera explorando la mazmorra debido a su repentina desaparición en los días anteriores donde no había visto a Bell luego de que este se volviera un aventurero.

Era normal que aventureros novatos murieran en sus primeros días explorando a la mazmorra por la falta de experiencia. Para cualquier consejero era duro ver a sus aventureros asignados morir en la mazmorra porque siempre quedaba en ellos un sentimiento de culpa y a su vez ellos debían de cargar con una parte de la responsabilidad por la muerte de sus aventureros asignados. La mayoría de los consejeros luego de esas amargas experiencias aprendían a distanciarse de los aventureros y mantener una barrera invisible entre ellos y sus aventureros para protegerse a sí mismos, con el deseo de evitar el dolor de perder a alguien y cargar con el amargo sentimiento de tener la responsabilidad por su muerte.

Con el tiempo algunos otros consejeros se volvieron insensibles ante la constante muerte de sus aventureros asignados, esas personas eran una pequeña parte de trabajadores en el gremio que los demás consejeros despreciaban por su cinismo debido a que había ocasiones en que hacían apuestas entre ellos para ver cuantos días podían sobrevivir los aventureros novatos. Eina se había enterado de que cuando Bell llego al gremio para inscribirse como un nuevo aventurero, sus compañeros de trabajo habían apostado para ver cuantos días podría sobrevivir Bell en la mazmorra, entre sus apuestas la fecha más amplia para la muerte de Bell era solo de alrededor de una semana, debido a la apariencia y forma de ser de Bell ellos no dudaban de que fuera a morir rápidamente.

Ella se había enfurecido con sus compañeros de trabajo porque habían apostado por la muerte de Bell como si su muerte fuera solo un juego de azar, pero cuando el aventurero de pelo blanco no fue a visitarla durante cuatro días luego de que había venido al gremio para registrarse como un aventurero novato, ella había comenzado a dudar sobre la supervivencia de Bell y últimamente se había se había estado preguntando si él de verdad ya había muerto… los otros consejeros ya habían concluido la apuesta y el ganador fue un enano que había apostado a que Bell moriría en su primer día en la mazmorra.

Eina había comenzado a sentir el golpe de haber perdido a otro aventurero que le habían asignado, durante los cuatro años que había trabajado en el gremio como una consejera solo había perdido a una aventurera que no siguió sus consejos y se adentró obstinadamente a la mazmorra en pisos más bajos a los que Eina le había permitido ingresar y a este paso si Bell no aparecía entonces él sería su segundo aventurero bajo su guía que moría, por lo que para ella sería muy duro si Bell de verdad ya habría muerto.

Para sorpresa de todos, el cuarto día luego de su desaparición Bell volvió y visito a Eina para reportarle su actualización de estado, Eina no pudo evitar que un par de lagrimas se le escaparan y ella rio contenta al sentir como la inquietud, el miedo y la tristeza que había pasado durante los últimos días se desvanecía en su interior. Mientras tanto los consejeros que habían apostado por la temprana muerte de Bell no eran capaces de creer que él aun estuviera vivo, al trabajar aconsejando a los aventureros ellos tenían una buena red de información sobre lo que ocurría en la mazmorra y ninguno de sus aventureros había visto a Bell últimamente explorando los pisos bajos de la mazmorra y considerando sus rasgos únicos era básicamente imposible que él siguiera vivo si nadie lo había visto en los últimos días tras su primera exploración como un aventurero. Ellos solo lo miraban entrar al gremio con sus bocas abiertas por la inesperada llegada del aventurero de pelo blanco pues ellos pensaban que él ya había muerto en su primer día en la mazmorra.

Eina por su parte intento controlar sus emociones que se habían vuelto locas cuando había visto entrar a Bell en el gremio, ella tomo respiraciones profundas para calmarse y poder trabajar lo más profesionalmente que podía en ese momento. Ella llevo a Bell a una habitación privada para hablar sobre su desaparición sin ser escuchados por los demás en el gremio. Bell confiaba en ella y le había contado todo lo que le había pasado en la mazmorra, talvez Eina sabría algo sobre el extraño fruto asi que no mantendría los detalles de lo que le había pasado en secreto y le pidió a Eina que no le dijera a nadie sobre el fruto, ella le aseguro que no le diría a nadie sobre lo que le había contado y le dijo a Bell que en todo el tiempo que llevaba trabajando en el gremio nunca había oído hablar nada sobre el extraño fruto que había comido dentro de la mazmorra.

Pero la mayor sorpresa que tuvo Eina ese día, más que saber que Bell seguía vive fueron las nuevas estadísticas de Bell, su chocante aumento en sus puntos de habilidad la habían dejado sin palabras, ninguno de los aventureros a los que le habían asignado antes había sufrido un cambio en su estado tan explosivo, si este cambio de verdad se debía al fruto que Bell había encontrado en su primer día como aventurero y las otras familias se enteraban, no había la menor duda de que el fruto se volvería el objeto más codiciado por ellos y no pararían de buscarlo. Despues de todo si eran capaces de encontrar el fruto entonces este les permitiría volver a sus aventureros más fuertes rápidamente.

Afortunadamente para Bell, Hestia era mucho más inteligente de lo que parecía y había ocultado parte de su actualización en el papel que le daría a Eina al reportarle su actualización de estado para que nadie se enterara de la nueva habilidad de Bell. Si los demás dioses se enteraban de que Bell era portador de una habilidad única, ellos no descansarían para arrebatarle a Bell, despues de todo, los dioses eran caprichosos y todo lo que fuera raro o único lo querrían monopolizar para ellos mismos sin duda alguna.

Eina se vio obligada a aceptar la realidad y dejo de lado el chocante aumento en lo puntos de habilidad de Bell para enfocarse en darle lecciones a Bell que le ayudarían a saber sobre los puntos débiles de los monstruos con los que se enfrentaría asi como información útil sobre los pisos de la mazmorra a los que Bell podría bajar ahora con sus nuevos puntos de habilidad, además ella se encargaría de mentir un poco en los informes sobre las actualizaciones de estado de Bell para que no fuera tan increíble y con el tiempo reportar grandes progresos hasta que el estado dentro de los reportes de Bell fuera el real y que de ese modo Bell no tuviera problemas con otras familias.

Eina era una maestra teórica brutal y se aseguro de que Bell aprendiera apropiadamente cada parte de la información que le había dado, normalmente era estricta en sus lecciones con sus aventureros asignados pero no tanto, era evidente que la desaparición de Bell la había impulsado a ser más dura con él para asegurarse a su manera de que el aventurero de ojos escarlata no muriera en la mazmorra, despues de todo ella no era una aventurera por lo que no podría entrar a la mazmorra junto a Bell pero en cambio ella lo ayudaría con toda la información que había logrado adquirir durante sus cuatro años de trabajo ayudando a aventureros.

Habían pasado un par de horas desde que Bell había entrado a la mazmorra, había logrado bajar a pisos más profundos rápidamente gracias a los concejos de Eina, había estado buscando las escaleras hacia el sexto piso durante un tiempo y estaba seguro de que ya debía de estar cerca, los monstruos de este piso no representaban un gran peligro para él gracias a sus nuevas estadísticas en su estado pero debía tener cuidado al encontrarse con grupos de varios monstruos, con sus nuevas estadísticas la dificultad al explorar este piso era incluso más baja comparándola a su primer día en el primer piso. De momento el único monstruo distinto a los de los primeros pisos era un lizard, se trataba de un monstruo de tipo reptil por lo que no había tenido grandes dificultades, de un piso a otro solo difería la fuerza que tenían los monstruos en ellos pero aun conservaban los mismos puntos débiles por lo que no subía enormemente la dificultad, solo a partir del sexto piso comenzaba a haber más variedad de monstruos, pero él estaba preparado gracias a los consejos y lecciones de Eina.

Pero al igual que no subía tanto la dificultad al enfrentarse a estos monstruos, tampoco subía mucho la cantidad de dinero que podía ganar con las piedras mágicas que obtenía al matar a los monstruos, por eso quería encontrar cuanto antes las escaleras al sexto piso para ganar más dinero al recoger las piedras mágicas de los monstruos que matara en ese piso. De alguna manera Bell sentía su cuerpo diferente, no era solo que sus capacidades físicas hubieran mejorado gracias a la actualización de estado, era más bien como si la manera en que era capaz de manejar su cuerpo hubiera cambiado completamente.

Con solo sus instintos su cuerpo era capaz de responder de manera diestra, como si hubiera entrenado su cuerpo para los combates y las batallas durante toda su vida, a diferencia de su primer día en que incluso sostener el cuchillo en su mano tenía una sensación extraña para él ahora sentía que tenía un completo dominio de sus acciones y de todos los movimientos que ejecutaba su cuerpo, además de unos reflejos excepcionales con los que podía responder inmediatamente a los ataques de los monstruos para esquivar y contraatacar al instante en que los veía. Tal vez esto también se debía al fruto que había comido… pero de cualquier forma ya que había obtenido unos reflejos excepcionales y un mejor de manejo de su cuerpo para los combates, Bell lo aprovecharía para matar una gran cantidad de monstruos más rápido para ganar mucho dinero.

Él quería comprar una buena cena para su diosa como agradecimiento por haberlo aceptado en su familia y porque le había dado una bendición para que él pudiera convertirse en aventurero, cuando muchos otros dioses se lo habían negado antes de que ella apareciera, también era para agradecerle a la diosa Hestia por lo mucho que se preocupaba por él y por como lo había cuidado sin separarse de él mientras estaba inconsciente… sin mencionar el hecho de que también fue ella quién lo había salvado de una muerte segura.

Bell le debía mucho a su diosa por lo que, lo mínimo que él podía hacer por ella por ahora era ganar mucho dinero matando monstruos para llevarle diariamente buena comida y con el tiempo conseguir una nueva casa y mejorar su calidad de vida. Según las instrucciones de Eina las escaleras estaban cerca de esta zona, ella le había dibujado un par de mapas caseros, aunque no eran profesionales, eran lo suficientemente buenos para que Bell lograra bajar de pisos sin perderse, en la zona en la que se encontraba en este momento no había monstruos por lo que Bell guardo su cuchillo en su funda, sin dejar de prestar atención a sus alrededores.

Cuando finalmente encontró las escaleras comenzó a bajar al sexto piso, hasta que vio que un minotauro subía por las escaleras corriendo rápidamente hacía él. Su cuerpo respondió por sí mismo usando solo sus reflejos y en una proeza de gran destreza esquivo un hacha que el minotauro le había arrojado, Bel se movió inmediatamente para esquivar dando un salto hacia atrás mientras giraba un par de veces en él aire y aterrizo grácilmente en la cima de las escaleras. Bell estaba seguro de que antes de comer el fruto él no habría podido esquivar el hacha, en cambio tal vez por su sorpresa y mal control de su cuerpo en la zona irregular habría caído al tropezarse con las escaleras y el hacha lo habría herido.

De cualquier forma, él no perdió el tiempo y comenzó a correr hacía la dirección en la que recordaba que estaban las escaleras para subir al cuarto piso para tratar de escapar del minotauro que lo había comenzado a perseguir, luego de que esquivo el hacha que el minotauro le había arrojado.

"¡¿Qué clase de broma es esta?!"

Bell sabía que no había nadie que escuchara sus palabras, pero no pudo evitar gritar frustrado por la repentina horrible situación en la que había caído.

Los minotauros eran monstruos que comenzaban a aparecer solo en el decimoquinto piso, ellos eran reconocidos como monstruos de nivel 2 sí bien un monstruo no tienen niveles, el gremio se encargaba de clasificar a los monstruos por su fuerza y les asignaban cierto nivel para que los aventureros conozcan la fuerza de los monstruos y no se enfrenten tontamente a monstruos que no podían vencer, los minotauros eran considerados como uno de los monstruos más fuertes antes de llegar al decimonoveno piso sin contar a el jefe del decimoséptimo piso. Bell había escuchado sobre los minotauros gracias a Eina y sus brutales lecciones sobre la mazmorra, en conclusión, con su nivel solo tenía una opción: huir.

No importaba que tan bueno fuera Bell, una batalla con un minotauro en su nivel solo acabaría en su muerte… de hecho, aunque intentará huir, probablemente moriría de igual manera, el minotauro era más rápido que él, más fuerte que él, más resistente que él, básicamente el minotauro superaba en todos los aspectos a Bell. Su intento de escapar era solo un intento para extender su vida esperando ser salvado por cualquier aventurero fuerte que estuviera iniciando su exploración y pasara por esta parte de la mazmorra en el momento correcto.

'como si tuviera tanta suerte como para ser salvado en una situación como esta'

Afortunadamente el minotauro no era muy inteligente y no había recogido el hacha que le había arrojado antes, por lo que el minotauro tenía un poco menos de alcance sin su arma. Pero eso no quitaba el hecho de que el sonido de sus fuertes pasos sobre el piso y su salvaje respiración se acercaran poco a poco a Bell, como sí la muerte se estuviera acercando lentamente jugando con él antes de tomar su vida.

Pero para mala suerte para Bell el camino se había acabado… no había lugar hacía donde correr, en la desesperación de la persecución Bell no había corrido por el camino correcto, no ayudaba el hecho de que este era el primer día que exploraba este piso y al tomar un pequeño desvió ahora se encontraba en un callejón sin salida, atrapado y sin esperanza para escapar de la bestia que lo perseguía. Cuando volteo a ver al minotauro que lo había arrinconado, el rostro salvaje del minotauro se comenzó a impregnar en su memoria produciendo un nuevo miedo en Bell, no importa lo valiente que sea un hombre, al final siempre hay algo a lo que todos le temen.

La muerte.

En esta situación el verdugo que tomaría la vida de Bell era el minotauro que había parado de correr tras él y ahora se acercaba lentamente como sí estuviera disfrutando cada segundo antes de dar fin a la vida del aventurero arrinconado frente a él.

En el fondo del corazón de Bell, ya había comenzado a surgir un gran miedo hacia el minotauro que amenazaba con tomar su vida. Había comenzado a temblar y sentía que lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos ante su inminente muerte.

'¿de verdad esto será todo?'

La desesperación y miedo comenzaban a apoderarse de él.

'¡no!'

Bell no se podía dar por vencido, había sobrevivido a un derrumbe y al extraño fruto que casi lo había matado desde dentro de su estómago en su primer día como aventurero, e incluso su diosa le había pedido con lágrimas que amenazaban con salir del borde de sus ojos que no la abandonara… el recordar el rostro de la diosa rogándole para que no muriera le dio la fuerza y determinación suficiente para pelear.

No había posibilidades de ganar, dudaba que alguien llegara a rescatarlo… pero como podría permitirse hacer que la diosa Hestia derramara más lagrimas por su culpa, por lo menos como un hombre debía de luchar para sobrevivir de esta horrible situación, ganar un combate con todas las probabilidades en su contra... solo un hombre cuya cordura raya en el borde de la locura se enfrentaría a algo como eso de frente

"esto apesta... pero como un hombre, ¡no estoy dispuesto a rendirme y hacer llorar a una vez más a mi diosa de nuevo!"

Abrió los ojos y de repente comenzó a sentir como el fuego comenzaba a arder una vez más desde la zona en su espalda donde se encontraba grabado el falna otorgado por su diosa, era la misma sensación que había sentido hacía pocos días al comer el fruto, ahora esa sensación volvía a él con más fuerza, pero esta vez el ardor no se extendía por todo su cuerpo y en cambio el ardor del fuego en su interior se concentró en sus ojos y sintió como una ola salvaje de poder fluía desde su espalda, donde su diosa le había dado su falna y también había sellado la presencia del fruto del dios árbol, una extraña sensación fluía hasta sus ojos donde el siniestro poder se arremolinaba sin control dándole una sensación de ardor que lo obligaba a cerrar los ojos.

"¡Raaaaaaah!"

Con un gran grito de guerra para darse valor a sí mismo, Bell abrió nuevamente los ojos cuando dejo de sentir dolor por el siniestro poder que ahora se encontraba fluyendo más tranquilamente en sus ojos.

Cuando abrió sus ojos él no se dio cuenta, pero sus ojos originalmente de color escarlata habían cambiado su tono, el escarlata había desaparecido y en cambio el color carmesí brillaba fuertemente en el iris del ojo, la pupila era un punto negro y ahora había un tomoe en cada ojo, el tomoe era un punto negro con forma similar a una coma negra en cada ojo. Bell vio que la mazmorra, cuya visibilidad era baja en un principio debido a la falta de luz ahora era mucho más clara, podía ver todos los detalles en ella a la perfección e incluso las texturas y profundidades que sus ojos captaban eran mucho mejores que antes.

Pero nada de eso importaba, lo importante era el minotauro frente a él, cuidadosamente saco su cuchillo y corrió furiosamente hacia el minotauro con la intención de matarlo para poder sobrevivir un día más… talvez su sueño no era inalcanzable… sí el era capaz de sobrevivir hoy y matar a un minotauro, talvez algún día el podría convertirse en un héroe al igual que todos los héroes de las leyendas que su abuelo le había contado cuando era pequeño, él siempre sintió admiración por las acciones heroicas de los protagonistas de las historias que tanto amaba de niño, por lo que su sueño era algún día convertirse en un héroe de leyenda cuya historia fuese contada por generaciones y fuera admirado por niños como él, que amaban las historia y aventuras de los héroes.

Él minotauro comenzó a moverse corriendo hacia él, el monstruo era demasiado rápido y fuerte, si dejaba que le diera un golpe con uno de sus puños entonces Bell tendría con seguridad varios huesos rotos como mínimo, no habría segundas oportunidades. En cuanto sus ojos vieron al minotauro moverse una imagen surgió en su mente, era como si estuviera viendo lentamente los movimientos del minotauro antes de que sucedieran. Bell vislumbro las acciones del minotauro y un segundo despues del movimiento que vio en su mente, el minotauro siguió la trayectoria de el mismo ataque que había visto antes, no hubo mucho tiempo de reacción, pero aun así Bell aprovecho sus nuevos reflejos y su nuevo dominio sobre su cuerpo para esquivar aprovechando la diferencia de tamaños entre ellos para agacharse y esquivar el puño del enfurecido minotauro.

El tiempo entre su visión y la acción del minotauro era casi inexistente, pero aun así gracias a sus nuevos reflejos y a la diferencia entre tamaños Bell esquivo por poco el golpe del minotauro, él sabía que la piel del minotauro era muy dura y difícil de cortar por lo que un cuchillo de baja calidad como el de él no podría cortar la carne del minotauro. Bell uso su cuchillo para comprobar la dureza de su piel deslizando el cuchillo por la piel de la pierna expuesta del minotauro tras el golpe que le había intentado dar. Si lograba cortar los músculos o los cartílagos en las piernas del minotauro, tal vez sería capaz de escapar gracias a que el minotauro sería incapaz de correr fácilmente…

"¡que mier…!"

Su cuchillo no era de primera calidad, pero tenía un buen filo para cortar a los monstruos que había enfrentado hasta ahora, no obstante, para su decepción lo único que fue capaz de cortar en este momento fue solo un poco del pelaje que cubría la piel en la pierna del minotauro.

El minotauro trato de darle una patada con la pierna que Bell había intentado cortar, Bell se tiro al suelo girando hacía un lado, creando un espacio entre ellos de nuevo para alejarse del rango de ataque inmediato del minotauro.

"tsk eres más duro de lo que esperaba… pero…"

Bell corrió hacía el minotauro una vez más con un plan en mente, un aventurero debía de tener la habilidad de adaptarse a cualquier situación, era indispensable para la supervivencia, Bell no estaba dispuesto a morir así que ejecutaría cualquier acción necesaria aun por más loca que fuera, aunque pareciera un loco temerario a él no le importaría actuar como tal si eso lo hacía capaz de sobrevivir y ver una vez más a su diosa.

El minotauro comenzó a moverse una vez más para tratar de golpear una vez más a Bell en el centro de su pecho con un golpe directo con su puño. Bell reacciono rápidamente aprovechando la imagen que aparecía en su mente prediciendo las acciones del minotauro Y Bell salto sobre la zona del golpe que estaba haciendo el minotauro y se paró con destreza en el brazo extendido del minotauro.

"pero… no importa que tan duro seas… ¡siempre existen partes que no serán capaces de parar mi cuchillo!"

"¡UUOOOOOHHHH!"

Bell dio un salto en el brazo del minotauro para coger impulso y dirigir su cuchillo directo hacia la cara del minotauro. El cuchillo penetro limpiamente en el ojo del minotauro explotando su globo ocular derecho y una gran cantidad de sangre broto de la cuenca ahora vacía desprovista del ojo que Bell acababa de apuñalar, sin embargo, para la mala suerte de Bell el cuchillo era muy grueso y se detuvo a mitad del camino antes de alcanzar el cerebro del minotauro por que chocaba con los huesos alrededor de la cuenca vacía del ojo.

El minotauro emitió un gran rugido dolorido y en un impulso golpeo a Bell con la palma de su mano para quitárselo de encima, Bell salió volando y se estrello con la pared. Bell se había golpeado fuertemente la espalda y le costaba un poco volverse a poner de pie sin embargo no tenía ningún hueso roto por lo que eso era lo suficientemente bueno. El minotauro se agarro la cuenca del ojo vacía por la cual corría una gran cantidad de sangre que chorreaba por su rostro hasta el piso, donde se había comenzado a formar un pequeño charco de sangre.

'la próxima definitivamente no puedo fallar'

Bell sonrió al ganar un poco de confianza en sí mismo, porque ahora sabía que sí podía dañar al minotauro e incluso tal vez matarlo. Pero, aunque no lo pudiera matar, sí el minotauro quedaba ciego entonces él podría escapar. Bell se inclinó hacia atrás mientras sentía como tronaban los huesos en su espalda y sentía el dolor de haberse golpeado la espalda en las rocas en la pared de la mazmorra.

Corrió de una vez más hacia su enemigo mientras el minotauro se cubría la cuenca del ojo vacía con su mano, cuando vio a Bell acercarse de nuevo rugió ferozmente, se notaba que Bell había enfurecido a la bestia que ahora lo miraba con odio directo a sus nuevos ojos carmesí que brillaban en la penumbra de la mazmorra. El minotauro corrió hacia Bell y con la mano libre la movió con un amplio movimiento circular tratando de evitar que Bell hiciera el mismo truco una vez más.

Bell anticipo los movimientos del minotauro con sus nuevos ojos y en una hazaña de gran maestría de agilidad y destreza al moverse, salto y cuando el puño del minotauro estaba justo debajo de sus pies, tomo impulso con sus piernas y salto una vez mas usando el brazo en movimiento del minotauro, sin embargo, en esta ocasión no era un golpe recto el que había ejecutado el minotauro, en cambio era un movimiento rápido hacía un lado que no se detenía y Bell se vio afectado por la fuerza y dirección en que se había movido el brazo del minotauro, salto alto y usando la fuerza residual del movimiento del brazo del minotauro giro en el aire quedando de cabeza.

Cuando comenzó a caer uso toda la fuerza que tenía y aprovecho el peso de su cuerpo en caída para clavar lo más fuerte posible el cuchillo en el otro ojo del minotauro. Pero, para sorpresa de Bell, el minotauro se movió antes de lo esperado y antes de que su cuchillo perforara el otro ojo, el minotauro puso la mano que cubría la cuenca del ojo derecho vacía en el camino que trazaba con el cuchillo hacia el otro ojo y cuando el cuchillo choco contra la mano del minotauro, el cuchillo se rompió en varios pedazos bajo toda la fuerza y peso que Bell había usado al querer perforar en el otro ojo del minotauro con la intención de perforar el cerebro del minotauro y matarlo.

Luego de que el cuchillo fue destrozado, el minotauro tomo un pie de Bell en su mano, lo balanceo hacia atrás con y luego lo arrojo con toda su fuerza a una pared cercana, Bell choco contra la pared y la fuerza del impacto incluso lo hizo escupir sangre. El callo boca abajo de lleno en el piso mientras sentía como le dolía todo el cuerpo tras el gran impacto con la pared.

Intentaba ponerse de pie, pero estaba demasiado lastimado para hacerlo, no podía asegurarlo, pero creía tener un brazo roto, cuando escucho las fuertes pisadas del minotauro acercándose a él, la imagen de la diosa Hestia llorando se le vino a la mente.

"¡no puedo rendirme, maldición!"

No solo el dolor le impedía levantarse, hacía poco tiempo que había comenzado a sentirse débil, no sabía exactamente porque, pero sentía que sus ojos drenaban rápidamente toda su fuerza. Pero nada de eso le importaba, exprimió hasta la ultima onza de energía en él con pura fuerza de voluntad, ya había jurado que no haría llorar a la diosa Hestia de nuevo y que no la dejaría sola y un hombre no se podía echar atrás en su palabra, sin su palabra él hombre no era nada.

Se levanto lentamente con su brazo izquierdo doblado en un Angulo antinatural, ya no tenía más armas para defenderse y el minotauro en sí mismo era un arma en movimiento, sus puños y piernas eran letales sin contar con los afilados cuernos en su cabeza. Esta vez el minotauro fue quien se acerco a su oponente y soltó otro golpe giratorio con su puño.

A pesar de que logro de alguna forma ver el movimiento del minotauro antes de que sucediera, la diferencia de tiempo entre su visión y la acción del minotauro era demasiado poca, eso sumado a sus heridas y su fatiga provoco que Bell no alcanzara a esquivar completamente el golpe y parte del antebrazo del minotauro golpeo en el rostro de Bell que había intentado esquivar el golpe inclinándose hacia atrás.

El golpe no fue tan duro comparándolo a lo que hubiera enfrentado si el puño le hubiera dado de lleno, aun así, la fuerza del minotauro no era nada para tomar como una broma y Bell salió volando hacía una pared mientras daba muchas vueltas en el aire antes de chocar duramente contra una de las paredes de la mazmorra una vez más. Se había golpeado la frente en una roca y su mente se puso nublada mientras su conciencia colgaba de un delgado hilo que se rompería en cualquier momento por la fatiga, apenas podía percibir lo que pasaba a su alrededor mientras escuchaba un zumbido en sus oídos debido al aturdimiento que no le dejaba oír si el minotauro se acercaba a él.

Cuando recupero un poco la visión se dio cuenta de que el minotauro estaba frente a él, no existía distancia entre ellos, una sombra creada por unos cristales en el techo por encima del minotauro se proyectaba sobre el cuerpo de Bell. Bell levanto su cabeza para mirar directo al rostro del minotauro, el único ojo restante del minotauro brillaba maliciosamente mientras levantaba un pie por encima de la cabeza de Bell. Todavía era capaz de levantarse, pero ya no le quedaba tiempo para moverse antes de que el minotauro le aplastara la cabeza.

'¿por qué todo se mueve tan lento?'

'es… ¿por qué estoy a punto de morir?'

El pie del minotauro se acercaba a la cabeza de Bell. El minotauro enfurecido quería aplastarle la cabeza a el aventurero que le había quitado un ojo.

'lo siento diosa Hestia… al final no pude cumplir mi promesa… espero que en mi próxima vida… sea capaz de encontrarme contigo una vez más… tal vez en mi próxima vida seré capaz de hacerte sonreír y hacerte feliz en lugar de hacerte derramas tus preciosas lágrimas y hacerte llorar… gracias por todo… pero no podré volver contigo, este es mi final'


...Y, corte...

espero que les haya gustado, Bell comienza a despertar las habilidades dadas por el fruto del dios árbol y su historia comienza a cambiar, ¿llegara Aiz antes de que el minotauro aplaste la cabeza de Bell?

Hasta la proxima, chao~