Capítulo 7
"El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien lo siente sabe de dónde le viene. Es un arma de doble filo. Al mismo tiempo que herimos al contrincante nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos, más grave es la nuestra. El odio es muy peligroso. Y, una vez que ha arraigado en nuestro corazón, extirparlo es una tarea titánica."
La crónica del pájaro que da cuerda al mundo.
HARUKI MURAKAMI
disclaimer: Danmachi es obra de Fujino Ōmori y ninguno de los personajes en este fanfic me pertenece
Capítulo 7
Vendetta
Bell caminaba junto a la diosa Hestia que parecía muy feliz de poder salir a cenar con él, no paso ni un segundo despues de que la había invitado a cenar cuando ella salio disparada a abrazarlo contenta y animada por su 'cita'; a pesar de que pocos segundos antes ella se había enojado con él inesperadamente tras ver una vez más otra gran actualización de estado.
Despues de hablar con Eina sobre Aiz y reportarle su actualización de estado (alterado por la diosa Hestia para ocultar sus habilidades) había cambiado todas las piedras mágicas que tenía junto al finger blade del war shadow en una de las ventanillas de intercambio del gremio y había ganado ni más ni menos que ¡18,600 valis!
Era cierto que Bell había llevado una gran cantidad de piedras mágicas y además un drop item. Pero eso no quería decir mucho si eran todos de baja calidad, solo en pisos superiores se ganaba mucho más que esto por solo una piedra de un monstruo más fuerte. La cantidad de magia en las piedras que llevo al gremio era poca, por lo que obviamente no eran tan valiosas. Era por eso por lo que las familias fuertes podían darse grandes lujos mientras que las familias pequeñas y débiles que se dedicaban a la exploración en los pisos superiores tenían estilos de vida más humildes.
No obstante, para Bell eso era una gran cantidad de dinero, sobre todo tomando en cuenta que había estado viviendo en un pequeño pueblo durante toda su vida. Bell había acordado con la chica que le dio la piedra mágica que iría a cenar esta noche, pero obviamente quería invitar a su diosa para comprarle una buena cena con el dinero que había ganado. Por lo que ahora ambos estaban parados fuera del pub listos para disfrutar de una buena cena juntos.
Se podía leer el nombre del local sobre su puerta principal. 'Anfitriona de la fertilidad', era un nombre… peculiar. Pero una vez que veías el ambiente animado dentro y te percatabas del olor de la deliciosa comida, era inevitable no querer entrar a cenar en el establecimiento. Bell y Hestia comenzaron a subir por las escaleras de la entrada justo antes de ver a alguien frente a ellos esperándolos en la puerta. Se trataba de la misma chica que le dio la piedra mágica.
"eres el aventurero de esta mañana, ¡de verdad viniste!"
Ella lo saludo animada y la diosa Hestia volteo a ver a Bell de manera sospechosa y ligeramente enojada tras escuchar las palabras de la chica con vestido de maid. Él solo mantuvo una mirada inocente, tratando de decirle que no había hecho nada, y así poder calmarla.
"aun no me presento, me llamo Syr Flova"
Ella se presentó cortésmente y Bell hizo lo mismo.
"yo me llamo Bell Cranel y ella es mi diosa, la diosa Hestia"
Hestia por su parte, solo miro de forma desafiante a Syr con las manos sobre su cintura en una postura claramente malhumorada antes de soltar un resoplido y mirar hacia otro lado disgustada. Syr los llevo directo a la barra, donde se encontraba Mia Grand la dueña del pub; ella era de la raza dwarf (enanos) cuyas características principales eran: su pequeño tamaño acompañado de una gran robustez y gran fuerza física. Aunque era un poco difícil de creer que ella fuera de la raza dwarf pues Mia medía impresionantemente un metro y ochenta centímetros, quince centímetros más alta que Bell.
Apenas se habían terminado de sentar cuando la dueña del pub les sirvió su comida, ella ni siquiera les dio tiempo para ordenar su cena y les sirvió lo que quiso, pero ellos no protestaron. Mia les dio un plato lleno de espagueti y un vaso con agua fresca a ambos antes de hablar con Bell.
"así que tú eres el amigo de Syr. Eres muy guapo para ser un aventurero"
Bell se ruborizo ligeramente por el cumplido y escucho las risas de su diosa burlándose de él a su lado. A ella no le molesto el comentario de Mia porque no la vio como una rival potencial al igual que Aiz o Syr y en cambio estuvo de acuerdo con la observación de la gigantesca dwarf sobre su Bell-kun.
"aquí tienen el especial del día"
Antes de que Bell pudiera protestar por las acciones de la gigantesca dwarf, Mia les entrego un plato más a cada uno con pescado frito que se veía delicioso y era muy fragante. Él había leído los precios mientras entraban y estaba seguro de que la cuenta sería de 2,700 valis por el momento, pero no le importaba porque había ganado mucho dinero hoy y porque quería que la diosa Hestia disfrutara de una deliciosa cena.
En cuanto probó la comida servida por Mia se sorprendió por su sabor, Bell solo había probado comida como esta en contadísimas ocasiones a lo largo de toda su vida, no era de extrañar que este lugar estuviera tan animado y casi completamente lleno; aunque le llamaba la atención el hecho de que ya no dejaban pasar más gente a pesar de que aún había lugares vacíos. Entonces él escuchó a su diosa a su lado probando muy feliz su comida.
"¡mmm! Esto esta delicioso"
Bell la volteo a ver mientras ella sostenía sus mejillas llenas de pescado con sus manos con una expresión llena de deleite mientras degustaba la comida frente a ella, la diosa Hestia estaba notablemente feliz de probar tales manjares. Bell sonrió al verla disfrutando tanto, contento de finalmente ser capaz de hacerla sonreír y volvió a comer más animado su propia comida.
"fufufu, al parecer conseguiré que me paguen mucho esta noche"
Murmuro a su lado Syr que había aparecido de la nada, ella parecía muy feliz por ver a Bell comiendo tanto.
"me alegro por ti"
Bell contesto en tono monótono, ¿esto era lo que había estado buscando de él en la mañana? Lo dudaba mucho, pero por lo menos podría disfrutar de la deliciosa comida de Mia. Syr comenzó a hablar y Bell fingió escucharla mientras comía gustoso los espaguetis en su plato, afortunadamente Hestia estaba muy concentrada en su comida y no se dio cuenta de que Syr estaba hablando con él.
"oye Bell-kun ¿puedo pedir más?"
Bell escupió sorprendido el agua que estaba bebiendo. Cuando se giró hacia su diosa se dio cuenta de que ella ya se había acabado su comida y ahora lo miraba suplicante como si fuera una pequeña niña pidiéndole a su padre que le comprase un dulce. Él se limitó a asentir con la cabeza y Hestia pidió otro plato de espagueti a la gigantesca dwarf muy contenta de comer una ración más, que no se hizo esperar porque Mia le sirvió al instante.
"¡los clientes con reserva han llegado-nya!"
De repente la dulce voz de una de las meseras llamo la atención de Bell y él volteo a verla hacia la entrada principal. Ella camino dentro guiando a un grupo grande de aventureros dando una voltereta ágilmente y con gracia a mitad del pub dejando ver su naturaleza juguetona. Bell tardo un poco, pero al final reconoció al grupo cuando al fondo vislumbro a la chica que lo había salvado del minotauro, no era ni más ni menos que ¡Aiz Wallenstein!
Ella estaba vistiendo un vestido parecido al que traía cuando lo salvo, solo que esta vez no vestía su armadura. Las voces indiscretas de los demás hombres en el pub no se hicieron esperar, pero terminaron tan pronto como habían empezado tras notar quienes eran. La impresión de Bell al verla fue tanta que incluso se quedó con la boca abierta y un espagueti le colgaba de la boca y Syr lo noto mientras él seguía mirando paralizado a Aiz. Ella agito una mano frente a él, pero no sirvió para llamar su atención.
"¿Bell-san? ¿Bell-san?"
Bell no parecía responder mientras que estaba sumergido en un profundo trance. Por su parte Hestia estaba demasiado ocupada comiendo otro plato de espaguetis de Mia por lo que no noto la conmoción en el pub.
Una vez que todo el grupo de aventureros tomo su lugar, la diosa Loky brindo con su familia animándolos a comenzar su cena. Syr volvió a hablar con Bell un poco más cerca de su oído tratando de evitar que la escucharan cuando el peliblanco finalmente había vuelto en sí.
"los miembros de la familia Loky son clientes habituales, a su diosa Loky le gusta este lugar"
'entonces, si vengo más seguido aquí, podre ver a Aiz'
Bell miraba con una sonrisa a la otra familia mientras cenaban, él estaba observando a algunos de los mejores aventureros de la ciudad, pero sobre todo miraba a Aiz Wallenstein. Los minutos pasaron y Bell finalmente estaba terminando de comer su cena cuando se comenzaron a escuchar los fuertes y descarados gritos de uno de los aventureros de la familia Loky por todo el pub.
"¡Aiz, contemos a todos sobre esa cosa!"
"¿esa cosa?"
Al instante el bullicio del pub se atenuó mientras los clientes pusieron atención al escandaloso demi humano de la familia Loky. Se trataba de Bete Loga, que estaba siendo inusualmente ruidoso.
"¡sí, ya sabes de que hablo! Cuando volvíamos de nuestra expedición dejamos escapar a muchos minotauros. Eliminaste al último que quedo en el quinto piso ¿no?"
Al instante el ambiente en el pub se volvió más denso. Aun había muchas personas que estaban resentidas por la calamidad que había provocado la familia Loki recientemente, ellos eran culpables de la muerte de muchos aventureros de bajo nivel y aun así este chico hablaba de ese suceso como si fuera algo risible.
"¿recuerdas al idiota debilucho de ahí? Se notaba que era un estúpido novato, cuando llegamos estaba tirado en el piso y el minotauro estaba a punto de aplastarle la cabeza, el chico ni siquiera era capaz de levantarse, ¡que ridículo! Hahahahaha, si tú no hubieras llegado el tonto ya estaría muerto. Además, se terminó desmayando del miedo luego de que lo salvaras… ¡ni siquiera es suficientemente digno para ser llamado un aventurero! Lo salvo nuestra princesa, pero él ni siquiera le dio las gracias ¡hahahaha! Es patético ¿no?"
Tiona y Tione se rieron incomodas consientes de la hostilidad que las burlas de Bete estaban generando hacia su familia en ese momento, ellas solo querían que Bete dejara de hablar. Pero el demi humano continúo burlándose de Bell y ridiculizándolo frente a toda la familia Loki mientras ignoraba la atmosfera incomoda de sus compañeros, incluso se golpeaba su rodilla mientras gritaba y se reía con todas sus fuerzas de la debilidad del peliblanco. Una voz monótona y tranquila respondió a Bete.
"creo que en una situación como esa no lo podemos culpar"
¿lo estaba defendiendo? Bell no sabría decirlo pues no podía escuchar mucha emoción tras las palabras monótonas de Aiz, solo un poco de molestia.
"Ya basta Bete, fue nuestra culpa por dejar escapar a los minotauros del piso diecisiete, deberías de avergonzarte"
Finalmente hablo molesta Riveria, al notar claramente la incomodidad y la molestia que estaban causando en Aiz las palabras del demi-humano. Otros no lo habrían notado por la manera estoica de ser de Aiz, pero Riveria la podía leer completamente con solo un vistazo, por lo que no dudo en tratar de detener a Bete. Pero su reprimenda no fue suficiente para hacer entrar en razón al ebrio demi-humano.
"¿ah? ¡¿Qué hay de malo en decir que la basura es basura?!"
'basura… ¡¿en sus ojos solo soy basura?!'
A Bell le estaban molestando las palabras de Bete y se había comenzado a sentir lleno de enojo e indignación. No podía evitar ser débil si ni siquiera llevaba una semana entera viviendo como aventurero ¿cierto?; Si Bete era fuerte era solo porque había pasado muchos años entrenando desde que adquirió su bendición, solo gracias a eso pudo volverse uno de los aventureros más fuertes de Orario. Además, Bete estaba siendo demasiado descarado porque no tomaba en cuenta que Bell solo se había encontrado en esa situación por culpa de los descuidos de la propia familia Loki.
El enojo estaba creciendo alarmantemente rápido dentro de él, esta era la primera vez que los sentimientos negativos de Bell eran tan intensos. A pesar de que inicialmente solo era un ligero enojo, algo en su interior estaba agrandando sus sentimientos negativos convirtiendo el enojo en una profunda e incontrolable ira.
En este punto Bell ya se podía hacer una buena idea de que era lo que lo estaba provocando, el problema era que aun por mucho que lo intentara no podía mantener esa emoción bajo control. Era aterrador darse cuenta de que aquella criatura tenía más influencia sobre él de lo que había creído en un principio.
Lo peor era que sentía un familiar ardor fluyendo dentro de sus ojos, ¡el sharingan se estaba activando contra su voluntad debido a la ira! Él estaba luchando con todas sus fuerzas para cortar el flujo de magia y energía mental tratando de mantener el sharingan bajo control.
No pasaría nada bueno si todos en el pub se enteraban de su secreto, pues Hestia le advirtió que muchos dioses serían atraídos como leones hambrientos hacia la carne fresca si se enteraban del sharingan, pues ellos siempre estaban ansiosos por poseer cosas 'raras' o 'únicas' y no descansarían hasta que monopolizaran para sí mismos la entera existencia de Bell en tal caso como un mero capricho.
Bell tuvo que cubrirse los ojos con su mano pues no sabía si el sharingan se estaba manifestando o no y trato de ocultar sus ojos de los demás. Pero cuando lo hizo escucho a su lado el característico sonido del cristal rompiéndose, la diosa Hestia que anteriormente había estado comiendo alegre su comida, ahora se veía muy molesta mientras veía al chico de la familia Loki y el vaso de agua en sus manos estaba agrietado.
¡Ella había escuchado todo! Conociéndola Bell sabía que ella no se quedaría callada si esto seguía así. Para su mala suerte Bete continúo hablando mal de él y el vaso de cristal en las manos de la diosa Hestia se estaba agrietando más y más a cada segundo.
'esto es malo… muy malo, tengo que salir de aquí'
"¿Qué piensas tú, Aiz? Solo hipotéticamente ¿a quién elegirías? ¿a mí o a ese idiota debilucho y cobarde?"
Crac
"¡…!"
El vaso en manos de la diosa Hestia se había roto, Bell no sabía porque, pero juzgando por la reacción de la diosa, él podría decir que esa última pregunta había tocado un punto sensible en Hestia haciéndola finalmente romper el vaso.
"detente Bete, estas borracho ¿no?"
Finn Deimne intento calmar a Bete, pero como era de esperar del aventurero más joven, eso no sucedió y continuo con su escándalo provocado por los celos que sintió cuando vio a Bell en los brazos de Aiz.
"¡hablo contigo, Aiz! ¿Si ese chico te invitara a salir, dirías que sí? De ninguna manera ¡¿cierto?! Alguien tan cobarde y débil no tiene derecho a estar a tu lado, ¡tú misma nunca permitirías eso!"
"solo sé que nunca saldría contigo Bete"
Contesto Aiz visiblemente molesta ante la actitud del ebrio Bete.
Bell no podía dejar que esto continuara, la situación era demasiado volátil. Sabía de antemano por los dioses Takemikazuchi y Miach que Hestia y Loki tenían una pésima relación, ellas eran antiguas rivales. No sabía lo que sería capaz de hacer Hestia en esta situación, pero no dejaría que se peleara con Loki pues ella era una de las diosas más impredecibles y vengativas en todo Orario, no sería bueno ponerse del lado malo de esa diosa. Despues de todo, la fuerza entre sus familias era tan distante como el cielo de la tierra.
Busco en su bolsa y dejo sobre la barra el dinero de la cuenta y un poco más para pagar el vaso roto y se dispuso a marcharse. No podía soportar más las burlas de Bete y tampoco quería provocar a la familia Loki, en este punto solo podía optar por retirarse, sí iniciaba una pelea con Bete no solo perdería de manera ridícula; aunque Bete estuviera borracho aun lo superaba abrumadoramente y por otra parte solo provocaría que su diosa sufriera por él.
Pero los sentimientos negativos de Bell en su interior aumentaron repentinamente en el último segundo y decidió que esto no se iba a quedar así, incluso aunque fuera débil no se dejaría humillar sin hacer nada. Entonces se dejó guiar por el odio recién nacido en su interior. Tomó a Hestia de la mano y se dirigió hacia la salida sin mirar atrás.
"¿Bell-san?"
A pesar de que Syr lo llamó, Bell no se detuvo y continúo caminando hacia la salida silenciosamente, incluso Hestia se encontraba confusa con la inusual actitud fría de Bell, pero no dijo nada y lo siguió en silencio. Despues de todo ella estaba disfrutando de este momento en que Bell la tomó de la mano para llevársela fuera del pub, ella solo deseaba que la mano de Bell no se separase de la suya.
Ellos se detuvieron a unos cuantos metros de la mesa donde estaban los miembros principales de la familia Loki. Bell estaba justo detrás de Aiz, a sus espaldas, nadie se dio cuenta de la presencia de Bell parado a mitad del pub, pues todos estaban muy atentos a Bete cuidando que no se pasara de la raya en medio de su borrachera.
Hestia estaba confundida, preguntándose por qué se detuvieron justo al lado de la mesa principal de la familia Loky y cuando se giró para ver el rostro del peliblanco se dio cuenta de que Bell estaba ocultando sus ojos con su mano dejando solo el espacio justo entre sus dedos para dejar ver uno de ellos.
¡Bell estaba usando el sharingan!
Hestia lo vio claramente pues el ojo carmesí brillaba de manera malévola en la oscuridad formada entre los dedos de Bell en la que el peliblanco lo trataba de ocultar. Una persona más se dio cuenta de ese ojo y era Bete pues estaba mirando de frente a Bell al otro lado de la mesa, inmediatamente Bete miro hipnotizado el sharingan de Bell y entro en una ilusión creada por el ojo carmesí.
Bete estaba a punto de levantarse para golpear a Bell cuando sintió una ola de celos surgir en su interior, pero antes de que fuera capaz de hacerlo escucho un estruendoso estallido a su derecha y se giró para ver que lo causaba… ¡era una horda de minotauros que acababa de irrumpir en el pub! Estaban furiosos y estaban a punto de atacar a los clientes por lo que Bete actuó inmediatamente.
"¿¡qué hacen estos bastardos aquí?! ¡los voy a patear hasta que no quede ni el polvo de ustedes basuras!"
La familia Loky palideció al observar como Bete se volvía loco y estaba a punto de atacar a otra familia dentro del pub, ellos nunca habrían creído que Bete haría tal locura en medio de su borrachera. ¿quién habría imaginado que Bete se volvería tan loco tras beber solo unas cuantas cervezas?
Bete se precipito hacia una mesa donde había una pequeña familia, nadie pudo reaccionar a tiempo para detenerlo. Bete tomo una postura a mitad de su salto y giro para dar una potente patada a los minotauros, tan fuerte como para destrozar la cabeza de uno de ellos.
La patada de Bete estaba a punto de golpear a la pequeña familia que era incapaz de defenderse. Ellos cerraron sus ojos llenos de miedo, a sabiendas de que no podrían detener a un aventurero de nivel 5 como Bete. Los otros clientes en el pub palidecieron y miraron impotentes a Bete, ellos solo podían esperar que los aventureros en esa mesa no murieran por la patada del demi-humano. Pero la patada nunca llegó y en cambio los aventureros aterrorizados en la mesa que mantuvieron sus ojos cerrados solo fueron capaces de escuchar un fuerte golpe cerca de ellos.
¡Crac!
"¡…!"
"¡…!"
Todos los clientes dentro del pub miraron incrédulos ante la escena frente a ellos. Bete estaba noqueado en el piso, ni siquiera podían ver su expresión pues su cabeza estaba enterrada entre la madera rota del piso, bajo el pie del capitán de la familia Loki; Finn Deimne.
"¿¡qué carajo estás haciendo Bete!?"
Todos estaban sorprendidos al ver a Finn tan molesto actuando de manera tan implacable y autoritaria pues él usualmente era tan tranquilo como el agua, imperturbable; él era reconocido por todos porque nunca había perdido la calma ni en la peor de las situaciones.
Pero no recibió respuesta de Bete, pues él claramente se había desmayado de la fuerte patada en la cabeza que recibió de su capitán. Pero finalmente, la actitud de Finn no era de sorprender, despues de todo era un líder nato y estaba listo para mantener a raya a los miembros de la familia en todo momento listo para actuar en el peor de los casos, esto lo sabía Bell y se aprovechó de este hecho.
La ilusión que creo Bell provoco que las acciones del demi-humano fueran tan despreciables y estúpidas que no importa si eran los propios amigos de Bete dentro de su familia, todos mirarían hacia abajo en él por sus acciones propias de una persona enloquecida y que habían presenciado con sus propios ojos esta noche.
Si otra persona les hubiera dicho lo que paso aquí, ellos nunca serían capaces de aceptarlo y no dudarían en defender el honor de su amigo. Pues, a pesar de que a veces se comportaba arrogante y mezquino con los demás, él no era una mala persona. Pero ¿Cómo podrían hablar por él luego de ver lo que había pasado esta noche con sus propios ojos? ¿Cómo podrían atreverse incluso a defenderlo luego de ver esto? Fue inevitable que incluso dentro de la familia Loki la opinión sobre el demi-humano cayera por un precipicio hasta los suelos.
Un silencio sepulcral se hizo presente en el pub, nadie se atrevía ni si quiera a moverse un poco. Nadie excepto Bell que sabía lo que iba a provocar al meter a Bete en tal ilusión y se dispuso a marcharse satisfecho con el resultado de su venganza. Pero en el último segundo ocurrió algo que no esperaba, vio como lo miraban detenidamente un par de ojos dorados.
Luego de ver como Bete era brutalmente reprimido por la ira de Finn, Aiz sintió un fuerte escalofrió en su espalda y volteo para ver de qué se trataba, solo para ver directamente a aquel ojo que tanto miedo le causaba, vio claramente el sharingan de Bell que estaba tratando de esconder entre sus dedos, nadie más se dio cuenta de su presencia excepto por ella.
Bell no dudo ni por un segundo más, cogió a Hestia entre sus brazos y puso pies en polvorosa huyendo del pub tan rápido como pudo. Un único pensamiento se le vino a la mente de Aiz.
'¡él escucho todo!'
Aiz lo siguió inmediatamente, queriendo disculparse con el peliblanco por las horribles palabras de Bete y por las heridas que le había hecho el minotauro por su descuido en la mazmorra. Despues de todo, aunque los ojos de este chico le causaban tanto terror, ella había logrado soñar con los hermosos recuerdos que ya se le habían olvidado de sus padres, gracias a su anterior encuentro con él.
Antes solo tenía esos recuerdos horribles, esos que la obligaban a buscar la fuerza como si fuera una loca sin ningún otro motivo para vivir, solo luego de que tuvo a este aventurero entre sus brazos fue capaz de recordar su propia debilidad y fragilidad de cuando era joven y, entonces, al recordar cómo se sentía ese viejo sentimiento se le vinieron naturalmente los recuerdos de su padre, el cómo la protegía de todo lo que le quisiera hacer daño y a su cariñosa madre que la cuidaba con amor día y noche.
Incluso todo el mundo a su alrededor había cambiado de color desde su encuentro, ahora todo era más colorido y hermoso. Su corazón, que había estado congelado por años finalmente había comenzado a latir con fuerza conmovido al ver la luz del ocaso. Incluso el canto de las aves sonaba diferente, de modo que ella no podía evitar sonreír un poco al despertarse cada mañana desde que se encontró con el peliblanco. Aiz no sabía el motivo tras todos los cambios que sufrió luego de ese encuentro, ella solo sabía que estaba muy agradecida con el aventurero de ojos carmesí.
Ella nunca habría adivinado que el motivo tras el ataque de Bete era Bell, ella no lo creería, aunque el mismo Bete se lo dijera. Para Aiz, todo era culpa de Bete por beber hasta emborracharse tanto hasta que finalmente había explotado en un ataque de ira contra los inocentes clientes de 'la anfitriona de la fertilidad'.
A ella incluso le había comenzado a disgustar Bete, en el fondo de su corazón había nacido un sentimiento de rechazo por el demi-humano, no lo podía evitar a pesar de que sabía que estaba mal sentirse así con uno de sus compañeros de familia.
Pero ver a un aventurero fuerte atacando sin ningún motivo a una familia débil e inocente que no podía defenderse, solo le provocaba asco. De haber podido reaccionar antes, no habría sido Finn quien hubiera detenido a Bete, sino ella misma habría noqueado al demi-humano, tal vez le habría hecho más daño a Bete tomando en cuenta que no era tan buena controlando su fuerza como su capitán.
Para cuando Aiz salio del pub, ya no había ningún rastro de Bell, no importaba hacia donde mirara, no había ninguna pista o rastro de por donde había ido el peliblanco. La rubia se vio obligada a volver dentro del pub sin ninguna otra opción. Cuando llego a su mesa se dio cuenta de que Bete seguía inconsciente y que ahora estaba atado fuertemente con una gruesa soga. Al ver a la diosa Loky solo pudo ver que se reía divertida por el alboroto que causo Bete y Aiz suspiro cansada de los tortuosos gustos de su diosa.
…
Bell suspiro aliviado mientras estaba colgado del alfeizar de la ventana en el segundo piso del pub, ocultándose por encima del letrero del negocio de Mia que se encontraba sobre la puerta. Sabía que no podría escapar de Aiz, ella era por lo menos cien veces más rápida que él y lo alcanzaría en poco tiempo si se disponía a perseguirlo, por lo que se ocultó furtivamente por encima de la entrada del pub. Si la rubia lo hubiera escuchado entonces estaría perdido; afortunadamente Hestia se mantuvo en silencio como él y Aiz no se dio cuenta de donde estaban.
Bell se dispuso a bajar para irse a casa. Pero una Hestia muy efusiva se movió entre su pecho y lo abrazo más fuerte provocando que ambos estuvieran a punto de caer. Pues solo la mano izquierda de Bell se agarraba al alfeizar de la ventana y la derecha estaba abrazando la cintura de Hestia evitando que ella cayera.
"hahahaha estuviste genial Bell-kun"
Ella se limitó a reír llena de felicidad al ser abrazada tan íntimamente por Bell. Desde el momento en que Bell la cargo en sus brazos, su corazón no había parado de latir como loco. Pues Hestia no podía evitar pensar que ella era una princesa siendo salvada por su caballero de brillante armadura, todo provocado por la forma en que la había abrazado durante su pequeño escape de antes. De modo que a ella no le podría importar menos las anteriores acciones de Bell.
No obstante, eso no quería decir que Bell se sentía del mismo modo. Tras abandonar el pub y procesar completamente lo que había pasado antes, no pudo evitar palidecer. Él se conocía perfectamente a sí mismo y sabía que sin importar nada, nunca expondría al peligro a ninguna persona y mucho menos por una tonta venganza.
Pero en ese momento en que lo invadía una enloquecedora rabia no pudo evitar meter en esa ilusión a Bete, arriesgándose a dañar a los inocentes aventureros. Dentro de su cabeza tenía la certeza y los cálculos de lo que pasaría, y Finn actuó como lo había imaginado desde un principio. Pero en este momento no sentía satisfacción, se sentía culpable. Incluso se quería disculpar con Bete por lo que le había hecho… se sentía contrariado.
Pero dejando eso de lado, lo que realmente le preocupaba era que hasta cierto punto sentía que estaba siendo controlado, pues de otro modo él nunca habría hecho lo que hizo. Bajó cuidadosamente, manteniendo con cuidado su fuerte agarre sobre Hestia, evitando que ella cayera al piso y suspiro lleno de pesar cuando ambos bajaron con seguridad.
Una vez que estuvo parado sobre el piso soltó a Hestia preparado para empezar su viaje de vuelta a casa cabizbajo, pero, sin darle tiempo para moverse ella tomo su mano entre la suya con fuerza y comenzó a correr de vuelta a casa jalándolo sin decir una palabra.
Ella solo corría delante de él y Bell era capaz de escuchar a Hestia riendo felizmente durante el camino. El peliblanco volvió a suspirar liberando un montón de tensión y no pudo evitar que se le curvaran las orillas de sus labios hacia arriba formando una débil sonrisa.
…
Finalmente estaban de vuelta en casa. Ambos se prepararon para dormir y cuando Bell estuvo a punto de acostarse en el sillón, vio los ojos de Hestia que lo miraban suplicantes. Bell suspiró y caminó en silencio hasta llegar a la cama antes de comenzar a acostarse en el suave colchón.
En pocos días la diosa Hestia se había acostumbrado a dormir en la misma cama que él y ahora estaba indispuesta a separarse de él, Bell sabía que Hestia no dejaría de dormir en la misma cama que él pronto. A Bell no le disgustaba dormir en la misma cama que Hestia, solo que, para él, no era correcto dormir en la misma cama que una diosa, ella era un ser superior que debía ser respetado, no se debía de profanar a los dioses ni siquiera con los más ligeros pensamientos sucios.
Por lo que Bell temía comportarse de manera impropia durante su sueño, pues él naturalmente era inconsciente mientras dormía y como Hestia lo abrazaba tan apretado en su pecho como si fuera un oso de peluche no sería difícil mancillar la impoluta divinidad de la diosa Hestia.
Pero a Hestia esto naturalmente no le importaba y no tardo ni un poco en tomar a Bell como su almohada y lo abrazo tan fuerte como pudo y cayo inmediatamente dormida al sentirse tan cómoda sobre el pecho de Bell. En cambio, el peliblanco pasó toda la noche en vela. Incapaz de conciliar el sueño por el gran remordimiento que sentía al pensar en lo que le había hecho a Bete.
¡Corte!
Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo de este fic. Un poco tarde como siempre, pero espero que les guste. :p
No duden en dejar su opinión, duda o comentario en un mensaje. Siempre me agrada leer sus mensajes en cada capítulo. De momento eso sería todo... ¡Hasta la proxima! ;D
