Capítulo 13
"Cualquier persona que se enamora esta en la búsqueda de piezas perdidas de ellos mismos. Así que cualquiera que este enamorado se pone triste cuando piensa en su amado. Es como entrar a una vieja habitación en donde se guardan buenos recuerdos y encontrar uno que no has visto en mucho tiempo."
Kafka en la orilla
HARUKI MURAKAMI
Disclaimer: Danmachi es obra de fujino Omori y ninguno de los personajes de su obra usados en este fanfic me pertenece. (excepto Sigurd ese man es mi OC, claro que esta basado en el héroe mitológico y en la imagen del pelirrojo del trailer de kuiyu chouyuan pero esos solo son detalles) xD
Capítulo 13
La magia, un regalo de los dioses
Un par de war shadows murieron tras ser penetrados por un par de flechas en sus puntos vitales dejando a esta zona sin ningún otro monstruo cerca.
"bien hecho, Naaza. Ningún monstruo ha estado cerca de herirte hasta ahora"
La chienthrope guardo el arco con el que había estado apoyando a Bell a combatir a los monstruos desde la retaguardia.
"no es nada. Ya que soy una aventurera de nivel dos, mantenerme en el piso cinco es muy fácil… lo siento Bell, si no me hubieras traído habrías sido capaz de ir más profundo para obtener mejores ganancias, pero siento que si vamos más bajo no podré controlarme"
Naaza dijo mientras sostenía su arco con demasiada fuerza para controlar sus temblorosas manos.
"no te preocupes, yo estuve de acuerdo en que nos acompañaras a la mazmorra. Además, siento que explorar estos pisos en grupo es más divertido"
Tal como Bell dijo, él había aceptado la petición de su amiga para acompañarlo en su exploración. Como resultado de la frustración que Naaza sintió luego del incidente en el distrito Daedalus por ser más un estorbo que una ayuda, ella finalmente se había decidido a superar su trauma al adentrarse nuevamente en el lugar donde había perdido su brazo.
El acuerdo era simple, siempre que ella no tuviera mucho trabajo en la tienda del dios Miach, Naaza se les uniría algunos días durante sus exploraciones. Además de esta forma la pobre familia Miach podría obtener recursos e ingredientes para pociones sin tener que invertir en misiones para que otros aventureros les hicieran el trabajo de la recolección. Era una buena forma de aumentar las ganancias en su tienda, así que Naaza mataba dos pájaros de un tiro.
El grupo se sentía muy cómodo en este piso, la amenaza era mínima. Aun así, Naaza estaba temblando, el desafío principal de la castaña no eran los monstruos, sino ella misma y el miedo constante que sentía al estar una vez más en el dungeon.
"gracias, eres muy amable Bell… por cierto no sabía si estaría bien preguntar, pero ya no lo puedo contener más. ¿Por qué tienes marcada una mano en tu mejilla? A pesar de que ya llevamos un tiempo en la mazmorra la marca aún está muy roja y no parece que vaya a desaparecer pronto ¿alguien te golpeo luego de que nos separamos ayer?"
"bueno… podrías decir que si"
Bell no quería recordar lo enojada que estaba su diosa cuando ella vio a Haruhime tomándolo de la mano al volver a casa. Solo se consideraba muy afortunado porque su diosa hubiera aceptado ocultar a la renard en la iglesia tras rogarle mucho tiempo en postura de dogeza y explicarle la difícil situación de la rubia.
"ustedes sí que hablan mucho, deberíamos de movernos ya que no hay más monstruos cerca Bell-sama"
"claro, sigamos"
"Naaza-sama, aquí tienes"
La Hobbit le entrego varias flechas que estaban dispersas junto a las piedras mágicas de los monstruos a la chienthrope mientras se movían en busca de más enemigos.
"gracias"
"no se preocupe, este es mi trabajo como ayudante"
En el pequeño grupo de tres, el tercer integrante era Lili, la Hobbit que Bell había salvado en el distrito Daedalus. Ella estaba cumpliendo con un rol de ayudante al recoger las piedras mágicas además de las flechas que Naaza usaba desde la retaguardia. La pequeña chica tenía una modesta mochila que iba medio vacía, no había ningún item en ella solo las piedras que había recogido hasta ahora.
Ella, Bell y Hestia habían acordado que Lili trabajaría como ayudante para su familia en la mazmorra por lo menos hasta que ella pudiera recuperar todo el equipo que alguna vez tuvo para su trabajo. Durante el ataque de los monstruos en Daedalus ella perdió su mochila y junto a su gigantesca herramienta de trabajo decenas de miles de valis en equipo de apoyo que necesitaba para desempeñar su labor.
En conclusión, como resultado del incidente durante el monsterphilia Bell obtuvo un nuevo equipo para explorar en grupo la mazmorra. El chico no sentía mucha presión en este piso, pues él ya estaba acostumbrado a explorar en pisos más profundos en solitario. Pero sabía que Naaza no podía descender más y él respetaba sus necesidades, aun así, se sentía feliz de tener compañía.
…
Cuando el grupo salió a la superficie dividieron en partes iguales los 24,000 valis que ganaron sorprendiendo a Lili por la bondad del peliblanco, era una cantidad sorprendente tomando en cuenta el piso en que estuvieron explorando. No solo eso, sino que Bell le entregó a la hobbit dos mil valis de sus propias ganancias.
Él le explicó que su primer parte era lo que ella se había ganado al ayudar durante la exploración mientras los dos mil que él le dio eran para que ella recuperara sus pérdidas más pronto. Lili se sintió desconcertada con la amabilidad de él. En contraste con los demás aventureros a los que había asistido hasta ahora, el tratamiento que Bell le daba era tan bueno como si fuera sacado de un sueño.
…
"¡Bell-sama, has vuelto!"
"tsk"
Cuando Bell entró a la iglesia fue recibido por una eufórica Haruhime que movía su cola de un lado a otro feliz de ver que su salvador se encontraba bien. Por otra parte, la diosa solo chasqueo su lengua aún molesta porque la persona que amaba había vuelto a casa con otra chica esta mañana. Por eso ella solo miró hacia otro lado tratando de ignorar al peliblanco y ocultar el alivio que sentía por ver a Bell sano y salvo.
Bell sabía que su diosa seguía molesta con él, pero eso no lo detuvo mientras caminaba directamente hacia ella. No quería ser ignorado de esta forma por lo que tomaría medidas drásticas. El peliblanco se sentó en la cama justo frente a su diosa llamando la atención de la misma.
"Hestia-sama, he vuelto"
"Bell…"
Cuando ella lo miró de frente se dio cuenta de que Bell mantenía ambos brazos abiertos hacia ella pidiéndole un abrazo.
Su corazón se derritió al instante y ella no pudo evitar lanzarse a Bell feliz de que él estuviera de vuelta intacto y que se dejara querer, aunque sea un poco. Sus anteriores experiencias en el corto periodo de tiempo que habían estado juntos le habían hecho desarrollar el temor de que cualquier día de estos Bell llegaría a casa cubierto de sangre y al borde de la muerte.
"bienvenido a casa"
Ella susurró, esperando que el chico no la oyera. Su alivió era grande, pero seguía molesta. Por lo menos se podía conformar al saber que la marca en la mejilla de Bell que ella le hizo con su propia mano esta mañana seguía marcada como evidencia de su castigo divino.
"Bell-sama, bienvenido"
Dijo la renard acercándose a Bell mientras movía sus orejas. Como se veía muy linda, el peliblanco no pudo evitar acariciar el cabello de Haruhime. Ella solo se sonrojó, pero no se quejó de lo que le estaba haciendo el aventurero. Desafortunadamente para ambos la diosa no pudo soportar verlos interactuar tan cercanos frente a ella.
"¡waaaah, Bell-kun está siendo infiel frente a mis ojos!"
Como resultado la diosa volvió a dar otra cachetada a Bell en su mejilla sana. Este último quedo inconsciente sobre la cama.
"¡Bell-sama, Bell-sama despierta!"
Haruhime lo sacudió, pero el peliblanco no respondía.
"¡aléjate de Bell-kun! ¡él es mío!"
Así la familia Hestia paso un nuevo día con una interacción hilarante que pronto se volvería rutina.
…
-Un día despues-
"que ingenuo… ya que ya lograste obtener tu deseo de niño, porque no pides algo que de verdad te sea útil. Si de verdad te quieres volver fuerte ¿por qué no dejas de pedir tonterías y mejor pides despertar tu legado? Eso sí te volvería más fuerte, todavía queda más de la mitad de la energía en ese libro para que despiertes otra magia mejor que la que acabas de desear tener"
Cuando Bell vio quien fue el que dijo esas palabras se llevó una desagradable sorpresa. Se trataba de la criatura que solo había visto en sus pesadillas.
Despues de leer algunas palabras del libro que le había dado Syr, había comenzado a soñar con varias versiones de sí mismo que le habían cuestionado sobre la magia. Todo transcurrió de lo más normal hasta que Bell sintió que todas las versiones de él mismo se convirtieron en luces que el absorbió en su cuerpo.
Solo que el extraño mundo en el que estaba todavía no había desaparecido luego de eso. Todo había estado extrañamente silencioso hasta que escuchó la siniestra voz de la criatura de sus pesadillas detrás de él.
"¿… a qué te refieres?"
Bell se puso en guardia, atento en caso de que esa criatura lo atacara en cualquier momento. Aunque tenía la misma forma y cuerpo que él, hecho de un negro azabache que podría pasar como una de las entidades que anteriormente lo habían cuestionado sobre la magia, el peliblanco sabía que este último no era nada parecido pues no era realmente una parte esencial de él.
"sospecho que hay algo que corre por tu sangre y que has heredado… ¿recuerdas esa habilidad? El Life Return… Esa no es una habilidad que se origina del fruto que comiste. Es más bien una habilidad despertada a la fuerza por la influencia del fruto para asegurar que no murieras. Pero que, no obstante, tú ya tenías el potencial de despertar. De hecho, la habilidad ha sido mutada por la influencia del fruto ya que el origen de esa pagoda no guarda relación con el origen del fruto mismo y solo guarda una característica en común a lo que la habilidad original debía de ser"
"…"
Bell entendía el punto principal de las palabras que acababa de oír. Pero no sabía a lo que se refería esta criatura al hablar de habilidades que él debió de haber heredado. Para él, aunque no los había conocido, sus padres no debían de tener nada especial, eran solo humildes personas de campo al igual que su abuelo.
"como sea, solo hazme caso y sigue mis instrucciones antes de que se acabe el tiempo"
Bell, no creía que debía de confiar en este ser. Pero no sentía ninguna malicia que viniera hacia él en este momento así que no perdería nada con seguirle la corriente un poco.
"concéntrate en tu familia, mantén una imagen de ellos y desea desde el fondo de tu corazón obtener la misma fuerza que ellos. Reclama tu herencia, pues esta es la única que te une a tu familia, solo a través de ella podrás honrar la memoria de tus ancestros"
"¿en serio funcionará algo como eso?"
"solo cállate y hazlo"
"está bien, ya voy"
Bell trató de imaginarse a sus padres, pero como nunca los conoció y no tiene ningún recuerdo de ellos no se le vino ninguna imagen en su cabeza. Cuando pensaba en su familia lo único que se le vino a la mente fue la imagen de su abuelo.
Se concentró en él. Incluso si ese ser no se lo hubiera pedido él deseaba de forma sincera ser más como su cariñoso abuelo. Desde que era pequeño le tenía gran admiración y afecto, incluso su sueño había nacido gracias a la influencia de él. Siempre glorificando y enalteciendo a los héroes mientras le contaba esas historias épicas, enseñándole sobre los sueños y objetivos de un verdadero hombre.
No sería falso afirmar que Bell, como persona, era en gran medida el resultado de todas las enseñanzas de su abuelo. Por lo tanto, no le fue difícil pedir ser más parecido a él desde el fondo de su corazón, aunque fuera solo un poco.
Bell recordó los días que vivió tras enterarse de la muerte de su abuelo, incluso con su nueva vida en Orario su soledad lo acompañaba. Su abuelo había dejado un hueco en una parte insustituible de su corazón. Lamentaba no tener nada de él para recordarlo, ni una foto, ni un objeto con el que él pudiera sentir una conexión con ese ser que ahora solo pertenecía a su pasado.
Sin que Bell se diera cuenta, la habitación en la que estaba comenzó a desmoronarse, parecía desvanecerse como si no fuera nada más que una ilusión. El chico mantuvo sus ojos cerrados y mientras pensaba en su abuelo, su cuerpo levitaba en lo alto del cielo. Cientos de nubes oscuras se formaban a su alrededor, rodeándolo como si el peliblanco fuera el mismo ojo de la tormenta.
"que extraño… no me refería a esto cuando le hable de su legado. No importa, la energía del libro ya está siendo absorbida en su cuerpo, ya no hay nada que pueda hacer para evitar que obtenga esta magia"
El ser de oscuridad se desvaneció como si nunca hubiera estado en este mundo desde el principio.
Se podían divisar a lo lejos como los centelleantes rayos resplandecían llenos de energía mientras las nubes de tormenta eléctrica se volvían más densas acumulándose en varias capas. Finalmente, todos estos rayos se unieron en uno solo que descendió con la furia de los cielos sobre Bell dejando resonar el gran bramido del trueno como nunca se había oído antes incluso a cientos de kilómetros de distancia.
La precipitación del relámpago no duro ni siquiera un segundo, pero ciertamente azotó a Bell con una fuerza descomunal. Mientras el rayo del cielo solo fue visible por un parpadeo, el cuerpo del peliblanco en cambio era iluminado con este sin parar por un largo tiempo mientras recorría inagotable por todo su cuerpo. No hubo ni una célula en su ser que no fuera iluminada por incontables centellas y estas a su vez las fueron absorbiendo lentamente convirtiendo al rayo celestial en una parte de sí mismas.
No obstante, a pesar de que los poderosos rayos azul blanquecinos rodeaban a Bell, él solo mantenía una tranquila sonrisa mientras sentía una amable calidez muy familiar envolviéndolo en un tierno abrazo.
'abuelo'
Bell creyó por un segundo que era su abuelo quien lo estaba abrazando, pero temía abrir los ojos solo para descubrir que solo estaba alucinando.
Poco a poco tras un par de minutos sintió su mente nublada siendo arrastrada a otra parte al oír una voz familiar llamándolo a lo lejos.
…
"Bell-sama… Bell-sama despierta"
El peliblanco parpadeo un par de veces ligeramente mareado tratando de acostumbrarse a la luz en la habitación. Se sentía muy confundido por la extraña experiencia que acababa de vivir.
"haaa, finalmente abres los ojos Bell-sama, ¿te encuentras bien?"
La voz cansada de Haruhime junto a su profundo suspiro le dijo a Bell que él ya llevaba un tiempo inconsciente. Tiempo que la renard había pasado a su lado tratando de despertarlo, una experiencia que ya había vivido un par de veces el día anterior.
"estoy bien no te preocupes. ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?"
"un poco más de una hora… ¿Bell-sama por qué te desmayaste tras abrir ese libro? Traté de ver si había algo mal con él cuando caíste inconsciente, pero me sorprendí al ver que estaba completamente en blanco"
"¿¡en blanco!?"
Bell se asustó al escuchar lo que le dijo la rubia. Recordaba claramente haber leído una corta introducción sobre la magia en las primeras páginas, ciertamente no estaba en blanco cuando lo reviso antes.
Este libro tenía un aspecto extravagante con múltiples ornamentos compuestos de oro con varias joyas multicolor incrustadas en el valioso metal. Sin lugar a duda este era un libro que podría costar cientos de miles de valis solo por la lujosa cubierta que protegía el contenido en su interior. Debía devolverle pronto el libro a Syr, pero ¿cómo lo haría en estas circunstancias? no sería bueno si el dueño del libro aparecía y se molestaba con ella porque todo su contenido había sido borrado.
Tras pasar por las primeras páginas, que ahora de verdad estaban en blanco, el corazón de Bell se comenzó a acelerar frenético pues las palabras de Haruhime se volvieron una terrible realidad. Mientras más paginas hojeaba el peliblanco, la tez de su piel fue palideciendo hasta dejarlo sin color al darse cuenta de que ni siquiera esa pequeña introducción que leyó anteriormente se podía encontrar por ninguna parte del mismo.
Haruhime que se dio cuenta de la palidez de Bell se preocupó pensando que él se volvería a desmayar en cualquier momento.
'¿Bell-sama está enfermo? ¿o acaso los golpes de la diosa Hestia todavía lo afectan?'
La renard puso toda su atención en el aventurero preparándose para sujetarlo en caso de que cayera inconsciente para evitar que se hiciera daño por la inminente caída tras haberse desmayado.
"¡Bell-kun, he vuelto!"
Los agobiados mortales dieron un salto de sus asientos, asustados por el enérgico grito de la diosa Hestia que se había colado a la habitación sin que estos se dieran cuenta.
"¿eh? ¿qué les pasa a ustedes dos? ¿acaso ocultan algo y están asustados de que los atrape?"
Cuestionó la pequeña diosa, llena de sospecha y celos por el extraño comportamiento de Bell y Haruhime. Pero la preocupación se desvaneció al ver la palidez en el rostro del peliblanco.
"¿oigan que ocurre? ¿pasó algo malo?"
…
"Perdón Hestia-sama, pero no puedo esperar ni un minuto más"
Bell comprobó por última vez que no se le hubiera olvidado colocar ninguna pieza de su armadura antes de salir furtivamente de su hogar entre la penumbra de la noche. Buscó a tientas la máscara que la diosa le había regalado durante su entrenamiento con las otras familias el día del monsterphilia.
Guardó la máscara con cuidado en unas correas de cuero de la hombrera sujetándola al lado del hombro lista para ser usada en caso de emergencias. Sin darse cuenta un par de piezas metálicas de la armadura ligera que le dio Mikoto chocaron entre sí causando un ligero tintineo.
"Bell-sama…"
Un escalofrió recorrió por la espalda del peliblanco al pensar que Haruhime podría haber despertado. Afortunadamente para él, la chica solo se movió inquieta en la cama. Más parecía que la limpieza profunda que ella realizó durante estos días la había dejado realmente agotada al punto en que ni siquiera sus agudos sentidos lograron despertarla.
La diosa Hestia por otra parte dormía a pierna suelta mientras murmuraba su nombre una y otra vez mientras soñaba con una extraña sonrisa adornando su bello rostro. El peliblanco no sabía si realmente quería saber porque ella tenía esa costumbre de llamarlo mientras dormía. La cama se comenzaba a sentir estrecha con ellos tres durmiendo sobre ella, pero a Bell eso no le molestaba.
"fuuu, será mejor que me valla antes de que despierte a Haruhime"
Bell dio una última mirada a las dos bellas durmientes sobre la cama antes de cerrar la puerta tras él y emprender su marcha al dungeon. Sin darse cuenta de que por culpa de su prisa olvidó la pieza más importante para un aventurero al entrar a la mazmorra. Su arma. La chokuto yacía inerte, olvidada al lado de la cama dentro de su funda.
…
"¡firebolt! ¡firebolt! ¡firebolt!"
Afortunadamente, pensó Bell al llegar a la mazmorra. Solo estaba aquí para probar su magia por lo que haber dejado su arma en casa no suponía ningún problema. El peliblanco estaba tan entusiasmado por probar su magia que le restó importancia a la falta del peso familiar de la chokuto en su mano durante sus exploraciones.
Ya había bajado más de siete pisos usando indiscriminadamente el firebolt sin descanso. Tan pronto como veía a un monstruo se sentía obligado a usar la magia que no requería de ningún hechizo o canto antes de ser usada, esto era realmente adictivo para él.
Como su estatus en magia no estaba en cero y estaba acostumbrado a que el sharingan devorara en poco tiempo su magia esto realmente era pan comido. Todavía no se sentía realmente cansado por lo que no creía que fuera necesario emprender el viaje de regreso a casa.
"¡firebolt! ¡firebolt! ¡firebolt!"
El chico se detuvo por unos segundos tras acabar con un grupo de war shadows. Contempló extasiado sus manos que estaban temblando de la emoción. Los guantes estaban ligeramente chamuscados por la llama que salía disparada de sus manos tan pronto como dijera el nombre de la magia.
'¡sí! ¡magia! ¡finalmente tengo magia! ¡mírame abuelo, cada vez estoy más cerca de los héroes de los que tanto me hablabas!'
Bell tranquilizó su agitada respiración, y al mismo tiempo ralentizó el desenfrenado latir de su corazón. Miró a su alrededor, el piso estaba lleno de piedras mágicas, pero ya no había ningún monstruo. Aguzo el oído, pero solo reafirmo que no quedaba ningún monstruo en este piso.
'debería volver… pero aún tengo más de la mitad de mi energía mental y mi magia. No creo que mi diosa se dé cuenta si llego un poco más tarde a casa, ella seguramente seguiría dormida para entonces. Además, todavía no he probado a la otra'
El chico se adentró aún más profundo en la mazmorra. Tenía un objetivo claro, solo deseaba seguir probando su magia. De este modo caminó ignorando a propósito las centenas de piedras mágicas tras él, al igual que lo había hecho en los otros pisos que ya había dejado atrás.
Caminó pensando en la hoja de la actualización que su diosa había sacado de su estado en su espalda despues de que ella se hubiera dado cuenta de que el supuesto libro que Syr le había dado en la anfitriona de la fertilidad era realmente un grimorio.
Solo al recordar su gran avance lo hacía estremecerse de emoción. Pronto llegó a otro piso y tras adentrarse en él se dio cuenta de una zona que parecía infestada a más no poder con monstruos de diferentes especies.
'esto es perfecto, creó que es hora de probarlo'
Desconocía que efectos tendría pues esta carecía de una descripción detallada al igual que el firebolt. Por lo que esta horda de monstruos era perfecta para su propósito aquí.
"Perdónenme de antemano pero no puedo esperar más"
Tras escucharlo los monstruos que hasta ahora parecían no saber de su presencia se abalanzaron hacia él con la intención de despedazarlo con dientes puños o garras dependiendo de su especie tan pronto como lo habían escuchado.
El peliblanco inhaló todo el aire que pudo en sus pulmones como si no hubiese un mañana. Tan pronto como se dispuso a usar magia, incluso antes de convocarla oralmente ya la podía sentir arremolinándose por todo su cuerpo a diferencia del firebolt que solo tenía ese efecto en su mano.
"¡Zeus: …!"
Al igual que el firebolt, esta era una magia de ejecución ultrarrápida, solo se necesitaba de un pequeño e ínfimo canto casi inexistente, además del nombre de la magia.
"¡Stooooooorm!"
No le tomó ni cinco segundos convocarla a pesar del dramatismo que el chico le daba inconscientemente con las pausas entre palabras y la dicción lenta que el chico escupió de la boca con tal fuerza que su voz resonó por todo el piso.
Cientos de relámpagos convergieron en el cuerpo de Bell en un parpadeo. Envolvieron su existencia con fuerza descomunal e incluso algunos de ellos salían disparados de su cuerpo azotando el piso e incluso a los monstruos en primera línea que estaban a punto de atacar al peliblanco.
Cientos de truenos resonaron por todo el piso dejando en ridículo el anterior grito de Bell. El chico dio un último grito de guerra antes de moverse a una velocidad que hasta ahora desconocía. Su cuerpo reaccionó por instinto moviéndose como si hubiera nacido solo para este momento.
Los monstruos que estaban más alejados del aventurero sintieron sus pechos hundirse junto al miedo que los invadió al ver como decenas tras decenas de sus congéneres morían tan pronto como el puño de aquel terrorífico ser los aplastaba en una sanguinolenta pulpa un segundo antes de desaparecer en un característico polvo oscuro.
Tras la muerte de tantos monstruos una pequeña cortina de polvo negro se levantó por toda la zona de este piso. Esta era la última prueba de que alguna vez habían estado vivos pues algunas piedras y drop items fueron destruidos al toque del rayo en los puños del peliblanco.
Ni siquiera los ojos del peliblanco eran visibles, en su lugar sus cuencas estaban completamente iluminadas con los mismos rayos azul blanquecinos que lo envolvían. Parecía que este chico se había transformado en un instante en el verdugo que había llegado solo para reclamar la vida de todos los monstruos del piso.
Pronto todos los monstruos en la retaguardia que fueron testigos de la masacre en las primeras líneas pusieron pies en polvorosa, una escena inusual solo parecida a la de aquella vez que los minotauros huyeron de la familia Loki. Trataron de huir despavoridos solo para vivir un día más. Pero incluso sin voltear a verlos el cuerpo del peliblanco expulsó cientos de rayos impactando a todos y cada uno de los monstruos alrededor.
El rayo no les causo mucho daño, pero ahora los monstruos estaban paralizados sintiendo como decenas de pequeños centelleantes rayos envolvían sus cuerpos aprisionándolos y dejándolos sin oportunidad de escapar. Estos monstruos perdieron la voluntad de pelear y comenzaron a chillar lastimeramente llenos de pánico.
Un par de Lizards afortunados que se mantuvieron fuera del alcance del ataque paralizante corrieron sin mirar atrás. Sus lloriqueos llegaron a los oídos del peliblanco que al oírlos levanto su mano y en ella centellearon cientos de rayos que convergieron uniéndose los unos a los otros formando una lanza etérea llena de energía.
El peliblanco movió su mano y la lanza centelleante salió disparada atravesando sin piedad a los Lizard que habían tratado de huir en vano. Los demás monstruos paralizados sintieron el verdadero terror penetrar hasta el fondo de sus almas. Ya habían perdido toda esperanza en este punto.
Para Bell, todo se volvió blanco desde que convocó su segunda magia. No era consciente de sus acciones. Solo estaba en un cálido y reconfortante vacío, una vez más sentía que su abuelo había vuelto de la muerte solo para abrazarlo y protegerlo de cualquier peligro al igual que cuando solo tenía 5 años y el mundo estaba envuelto de pureza e inocencia.
Pronto la burbuja de paz en la que se sumergió Bell reventó mientras su conciencia volvía lentamente a su cuerpo. Los rayos que lo habían envuelto hasta ahora salieron disparados dispersando a los monstruos más cercanos a él mientras un pequeño grupo afortunado dejó de estar paralizado y los pocos sobrevivientes huyeron con la cola entre las patas.
Bell trató de mantenerse en pie, pero su conciencia era tan pesada que parecía arrastrar a su cuerpo al suelo junto a ella. Parecía estar borracho dando un par de pasos hacia adelante mientras se balanceaba peligrosamente hacia a los lados al punto que casi perdía el poco equilibrio que le quedaba.
'n-no te vayas…'
"…abuelo"
Estiró su mano tratando de alcanzarlo al ver que su ancha espalda se alejaba de él. Con su prisa por alcanzarlo dio un paso en falso casi cayendo al piso. Logró sujetarse con su temblorosa mano mientras tenía una batalla interna para obligarse a estar de pie nuevamente.
Peleó para mantenerse erguido antes de escupir una bocanada de sangre y finalmente su cuerpo lo desobedeció, cayendo inconsciente y sin fuerzas. Vio impotente como la sombra de su abuelo desapareció de su vista en uno de los pasillos de la mazmorra. Tras él, el suelo estaba completamente chamuscado con incontables piedras mágicas apiladas incluso las unas sobre las otras al lado de su otrora brillante armadura, que ahora yacía dispersa en el suelo hecha pedazos.
…
Aiz's POV
Miré al aventurero en mi regazo y no pude evitar preguntarme si esta no era solo una broma de Riveria para avergonzarme. Desde nuestro encuentro en la anfitriona de la fertilidad no creí que volvería a encontrármelo tan pronto. Y menos en una situación tan inusual como esta.
Desde ese día hasta ahora me había preguntado el cómo era posible. ¿Cómo era posible que este chico pudiera volver a estar de pie tras el incidente en que lo había metido? Claramente había visto con mi falna lo destrozado que estaba su brazo y aún peor, su columna.
Incapaz de sacarme la culpa por todas esas muertes y por arruinar cientos de sueños junto al de este chico. No pude evitar ir a la unidad médica en la que lo había dejado un día antes junto a su diosa y tras cuestionar al doctor encargado me enteré de que el peliblanco de verdad no podría volver a estar de pie en su vida.
Era obvio que su diosa estaba resentida con nosotros y por ello nos había echado a mí y a Bete del cuarto de Bell. Incapaz de molestar más a la pequeña diosa me retiré sin visitar al trágico aventurero yéndome de la unidad médica con un amargo sabor en mi boca.
Cuál fue mi sorpresa al verlo unos días despues en aquel pub. En principio no podía pensar bien debido a los acontecimientos que dieron lugar esa noche, pero luego no pude evitar preguntarme como había sanado de forma tan milagrosa. Ya sé que el médico me dijo que inesperadamente sus segundos análisis concluyeron que las heridas no habían sido tan graves como habían pensado en principio. Pero eso no me convencía, yo misma comprobé su estado cuando lo encontré y sabía que sus heridas no eran poca cosa.
Incluso esos siniestros ojos… me era difícil admitir que había tenido pesadillas con ellos en algunas noches. Todo en este chico me causaba intriga. Tenía un aire de misterio envolviéndolo constantemente. Yo de verdad estaba convencida de que ese era el motivo por el cuál no me lo podía sacar de la cabeza últimamente. A menudo Riveria y las otras chicas me habían encontrado espaciándome cada día más que el anterior, mirando constantemente a la nada.
Para cuando ellas llamaban mi atención yo no podía evitar mentirles para que no se enterarán de que siempre había estado pensando en el aventurero que ahora yacía inconsciente sobre mis piernas. Era extraño, desde que nos encontramos no pude evitar sentir un vacío en mi interior, era triste no saber lo que constituía eso antes de volverse un vacío en primer lugar. Solo ahora que estaba cerca de este aventurero había dejado de sentirme tan nostálgica, era como si hubiera encontrado algo que había perdido hace mucho tiempo.
Incluso en este momento no podía dejar pensar en él y en todos los misterios que lo envolvían. Como por ejemplo esta misma situación, lo encontramos Riveria y yo inconsciente a causa de un mind zero ¿es que siempre caía inconsciente por usar demasiada magia? ¿entonces cómo era posible que hasta ahora no le había pasado nada si siempre lo encontraba solo?
A pesar de que sus ojos me causaban terror, ahora que estaba tan cerca de él no podía dejar de sentirme… ¿feliz? No sabía si se le podía llamar así a este sentimiento, no era desagradable pero como era mi primera vez experimentándolo no podía estar segura de que era realmente.
Aunque había un sentimiento en especial que me tenía extrañada, solo con tenerlo tan cerca podía sentir que mi alma era… purificada. Tras la pelea con Udaeus esa asquerosa llama oscura de desesperación en mi interior había estado ardiendo con una inusual intensidad que amenazaba con consumirme por completo. La compañía de Riveria evitaba que las llamas se propagaran por completo conteniéndolas en su lugar, estableciendo un límite, hasta ahora solo ella había sido capaz de ayudarme con la oscura llama en mi interior.
Pero tras varios minutos con este chico en mis piernas aquellas llamas se estaban extinguiendo contantemente. Ni siquiera Riveria podía ejercer tanta influencia en mi interior como para lograr erradicar a las llamas de esta forma.
"¿Por qué tienes que ser tan misterioso? Ahora no puedo dejar de pensar en ti"
Dejándome llevar por meros impulsos mi mano llego a su cabeza. Me sorprendí cuando vi que mi mano estaba sobre su blanco cabello. Intrigada traté de retirarla, pero algo en mi interior me lo impidió. Incapaz de retirarla comencé a frotar su cabeza como si lo estuviera acariciando.
Toda mi atención se centró en mi mano y mi contacto con el blanco cabello de este aventurero. Me sorprendió lo agradable que me resultaba sentir su suave cabello deslizándose entre mis dedos. Rozar de vez en cuando su tersa piel hacía que me hormigueara mi mano como si varias descargas eléctricas subieran por todo mi brazo haciendo estremecer todo mi cuerpo.
Era un toque mágico que me robaba toda mi atención, nada existía aparte de nosotros dos en este mundo, el toque entre mi mano y su cabello era más real y más mágico que cualquier otra cosa que hubiese experimentado antes.
"¿eh? ¿en qué momento?"
Para mi sorpresa cuando me acostumbré a acariciarlo y dejé de ser tan consciente sobre nuestro pequeño contacto me di cuenta de que los restos de las llamas que hasta ahora estaban ardiendo feroces en mi interior se habían extinguido por completo.
Nunca, en toda mi vida desde aquel entonces, esa llama jamás había desaparecido de mi interior por completo. Por más pequeña que fuese esa llama oscura, siempre me había acompañado en todo momento, no, más bien ya se había vuelto una parte de mí. Vivíamos peleando constantemente la una con la otra, inseparables. Pero ahora de verdad se había desvanecido.
"que extraño… ¿no me digas que también fuiste tu quien hizo todo esto?"
Le pregunté a pesar de que sabía que no me podía escuchar y nunca recibiría una respuesta.
Miré a mi alrededor tratando de ignorar la realidad de mi situación junto a este chico contemplando un irreconocible terreno, tenía grabado en mi interior cada detalle del piso ocho, más aún esta zona que siempre cruzaba cuando usaba las escaleras para descender pisos en la mazmorra. Pero nunca vi nada parecido… esta zona se veía… desolada, nunca vi nada parecido en este sitio.
Incluso hasta este momento no había visto a ningún monstruo acercarse, era como si todos hubieran acordado no molestar al chico inconsciente tirado a mitad de la nada. Básicamente era una presa fácil, era difícil creer que los monstruos estuvieran indispuestos a aprovechar una oportunidad como esta.
Mi propósito al estar aquí no era solo darle una almohada de regazo, sino más bien para protegerlo y finalmente disculparme cuando despertara, pero hasta ahora no había ningún monstruo dispuesto tomar a esta presa fácil.
'¿tendrá esto que ver con el alboroto que escuchamos Riveria y yo mientras subíamos?'
"¿eh?"
Mi mano que estaba acariciando su cabeza sintió un ligero movimiento e incluso si no me equivoco escuché que su tranquila respiración se agitaba un poco.
'parece que está despertando'
Eche una última mirada a su cuerpo. Era obvio que se había esforzado muchísimo hasta ahora durante sus exploraciones. Me preguntaba por qué su armadura estaba tan destruida y dispersa en un zigzagueante camino hasta el sitio donde lo había encontrado ¿cómo era posible sí su piel no tiene ni un pequeño rasguño? Su piel estaba tan impoluta, blanca y lechosa que muchas chicas morirían de la envidia al verla. O sentirla a juzgar por lo que había sentido a través de mi mano con nuestro constante contacto… jamás admitiría que ahora lo hacía más por gusto que por distracción, aquel toque se volvería un secreto en mi interior.
Ni siquiera sostenía un arma, el único equipo que tenía sobre él en este momento era una hombrera en muy mal estado, las placas metálicas estaban algo maltratadas, pero todavía estaban lo suficientemente bien como para que las siguiera usando por un tiempo. La piel que unía las piezas metálicas por otra parte parecía muy maltratada con evidentes quemaduras y rasgaduras recientes, sin duda la piel debería ser cambiada pronto o de otra forma esta hombrera terminaría cayéndose en trozos.
Al notar que sus ojos se abrieron ligeramente mi corazón palpitó con fuerza. Por una parte, estaba feliz de que finalmente me podría disculpar por haberlo metido en el incidente de los minotauros y también por el comportamiento despreciable de Bete. Pero por otra, sinceramente no quería volver a ver esos siniestros ojos, solo con pensar en eso me daban escalofríos.
"¿… mamá?"
¿Seguramente estaba confuso y pensaba que yo era su madre? Probablemente, pero me molesto ligeramente que me confundiera con otra persona a pesar de que llevaba cerca de una hora cuidándolo, dándole una almohada de regazo, algo que nunca había hecho por nadie. Ni siquiera a Tione, Tiona o las otras chicas de mi familia.
"lo siento, no soy tu madre"
"¿estoy alucinando?"
En serio, este chico…
"… no estas alucinando"
A pesar de que siempre me mantengo estoica no pude evitar fruncir ligeramente el ceño.
Vi que se esforzaba por reconocerme. Aquí viene, prepare mi corazón antes de que abriera más sus ojos. Hasta ahora solo los había abierto ligeramente como si le costara trabajo mantener su débil conciencia y a mí me resultaba difícil verlos adecuadamente.
Debía de ser cortés y no exponer mi miedo hacia él al ver sus ojos. Cuando finalmente los abrió traté de desviar mi mirada para no verlos de frente. Pero…
'¡¿qué está pasando!?'
Mi mano, que hasta ahora no se había detenido ni un poco al acariciarle su cabello se detuvo por la sorpresa.
Sus ojos… A pesar de que sus pupilas tenían un tono similar, no eran para nada como me los esperaba. Me sorprendí tanto que no pude evitar perderme en su mirada. La esclerótica había perdido ese tono negro azabache que lo hacía lucir malvado y la extraña forma dentro de sus pupilas había desaparecido.
'se ve… tan amable… ¿eh? ¿qué es esto?'
Mi corazón ahora latía con más fuerza y más rápido que nunca. De nuevo me sentía extraña y no sabía nombrar con exactitud todo lo estaba ocurriendo en mi interior.
'¡¿qué estás haciendo?! Reacciona'
Solo espero que no piense que soy un bicho raro por lo que estoy haciendo y por verlo de forma extraña por tanto tiempo… ¿eh? ¿Cuánto tiempo ha pasado? No puedo estar segura de sí solo me perdí en su mirada por un par de segundos o por varios minutos… En este momento estoy tan confundida que no sé realmente lo que estoy haciendo.
'¡waaaah! ¡¿porque mi cabeza esta tan caótica y alterada?!'
Yo, que ni siquiera me inmutaba al pelear contra monstruos de fuerza descomunal en las líneas delanteras en la mazmorra había perdido la calma tan solo al ver los ojos de Bell, el chico que hasta ahora había estado durmiendo en mis piernas mientras yo lo acariciaba como si fuera mi…
'¡waaaah!'
En mi mente había una pequeña versión de mí misma que estaba en pánico moviendo su cabeza de un lado a otro por mis pensamientos como si estuviera tratando de eliminarlos para que su inocencia no se viera manchada.
…
Bell's POV
Veo frente a mí y no puedo creerlo.
'¡Aiz Wallenstein de verdad me está dando una almohada de regazo! ¿acaso estoy en el cielo?'
Sé que ya nos hemos visto un par de veces, pero ahora simplemente no sé qué decir. Pasan un par de minutos y los dos permanecemos inmóviles solo mirándonos a los ojos. Ella esta tan inexpresiva que no puedo saber lo que piensa. ¿estará probándome o algo por el estilo?
Es casi como si estuviéramos en un concurso de miradas para ver quien parpadea primero, o en uno donde tenemos que ver quien dura más sin decir una palabra. Lo decido en mi corazón, no haré nada antes que ella haga algo. Pasa otro par de minutos y yo sigo sin entender lo que ella está pensando, veo sus ojos brillar, pero su expresión no refleja nada y me es imposible saber en lo que piensa.
Veo que sus carnosos y rosados labios se abren ligeramente y yo no puedo esperar ni un segundo más para salir de esta incomoda, pero maravillosa situación. Ella suspira como si estuviera agotada antes de emitir palabras de su boca.
"tus ojos… ¿por qué se ven diferentes ahora?"
A pesar de que su voz es tan plana como su expresión estoica no puedo evitar que mi corazón diera varios vuelcos por la inesperada pregunta. Solo estar en la presencia de esta chica con la apariencia de un ángel me tenía alterado desde el principio y ahora me pregunta directamente por un secreto del que no se me permite hablar.
'¿¡de todas las cosas, de verdad me pregunta eso?! ¿Qué se supone que le diga? ¿la verdad? ¡definitivamente no, mi diosa me lo había prohibido! ¡tenía tantas ganas de encontrarme con ella, pero ahora no se ni que decir! ¡finalmente me doy cuenta de que aún no estaba listo para este encuentro que tanto había esperado!'
Tras pensar en ello, es natural que me lo pregunte. Despues de todo en nuestros dos encuentros anteriores ella solo me había visto usando el sharingan… es la única aparte de la diosa Hestia que lo había visto hasta ahora.
Miro hacia los lados buscando una ruta para escapar, pero de inmediato rechazo la idea, no me puedo considerar un verdadero hombre si huyó de la persona que me enamore.
'¿acaso no es cierto… abuelo?'
Mi mente es un desastre, tengo que buscar una excusa o una forma de desviar el tema… y rápido. No quiero lucir como un idiota frente a ella.
…
Haruhime se movió incomoda sobre la cama. Había soñado que Bell salía de la habitación donde estaban durmiendo y cuando se despertó a mitad de la noche se dio cuenta de que el peliblanco de verdad ya no dormía a su lado.
"Bell-sama… Bell-sama…"
Rápidamente entró en pánico mientras lo llamaba entre susurros sin recibir respuesta. Se dio cuenta que lo que pensó en primer momento de que la huida nocturna de Bell sucedió en un sueño era realmente a ella misma viendo al peliblanco saliendo de la habitación en el mundo real que ella vio entre sueños.
A pesar de que estaba en pánico guardó silencio sin querer despertar a la pequeña diosa que dormía en la misma cama que ella. Llevaba muy poco viviendo con la familia Hestia, pero ya se había dado cuenta de que la diosa estaba demasiado apegada a su único siervo y no sería bueno para Bell si la diosa se daba cuenta de la escapada del peliblanco.
'¿A dónde fuiste Bell-sama?'
La renard pensó para sí misma mientras leía la hoja con la actualización de estado de Bell preguntándose si su recién despertada magia tenía algo que ver con la repentina salida nocturna de su salvador.
Bell Cranel
Lv. 1
Fuerza: D 568» D 583
Resistencia: D 576» D 591
Destreza: C 692» B 707
Agilidad: C 664» C 679
Magia: E 434» E 499
Magia
[Firebolt]
Magia de lanzamiento rápido
[Storm]
Canto: Zeus
Magia que invoca al rayo
Habilidades
[…]
[Semillas del fruto del árbol divino]
[Sharingan]
2 tomoes
[Life Return]
habilidad regenerativa
"que extraño, aunque Hestia-sama actualizó ayer el estado de Bell-sama tras volver de la mazmorra y hoy no entró en ella sus estadísticas aumentaron bastante… sobre todo la magia… ¿esto podría ser influencia del grimorio que leyó?"
La chica se movió inquieta, la diosa no había mencionado nada al respecto cuando les explico el funcionamiento de los grimorios. Tendría sentido que le otorgara un poco de puntos de magia, pero no en las demás estadísticas.
Por otra parte, sospechaba que le estaban ocultando algo pues era extraño que Bell tuviera una estadística tan alta de magia si él no había obtenido ninguna hasta este día.
No era que quisiera saber todos sus secretos tras conocerlos despues de solo un día. Pero de cierta forma ella no podía sentirse bien si ni siquiera Bell podía confiar plenamente en ella tras haberle abierto su corazón de forma tan sincera.
'vuelve pronto Bell-sama'
La renard no volvió a dormir esperando que Bell volviera pronto. Se sentía preocupada por él y sabía que no podría conciliar el sueño si el peliblanco seguía afuera, quien sabe lo que le podría pasar a estas horas de la noche si él estaba solo en esta ciudad.
¡Bang! y eso será, hasta aquí el nuevo capítulo xD
Si notan el salto omitido entre las actualizaciones de Bell entre el capítuo 8 y este, es solo el progreso que obtuvo Bell de su exploración del día anterior sumada al lo que obtuvo del incidente del monsterphilia... Por lo que queda la pregunta ¿cómo subió sus estadísticas tras leer el grimorio si ese día no había ido a explorar y este solo podía afectar a la magia? ;D
La magia de Bell: Storm. No puede tener mucho misterio pues yo creó que todos saben a la perfección cual es el origen de su nueva magia. ¿por qué obtuvo dos? básicamente por que el grimorio que le dio Freyja era de una calidad superior al que le había dado en el canon, en mi fic se supone que se crean estos grimorios de calidad superior para superar el limite de tres magias en los aventureros.
En caso de que ya tengan los tres slots de magia llenos, el grimorio se encargará de crear un cuarto slot para un hechizo mágico extra, como Bell no tenía llenos sus slots toda la energía sobrante fue invertida en la creación de otro hechizo mágico, esto no es canon, simplemente creí que para los aventureros que se dedican al 100% en la magia 3 hechizos eran muy pocos así que saque esto de la nada (xD) para que este tipo de personajes puedan tener más potencial. En un futuro veremos al creador del grimorio, pero falta bastante para eso :)
El storm de Bell esta basado en tres personajes, pueden imaginarse en base a ellos el como se ve y verá Bell al usarlo.
1.- Básicamente es la apariencia de Thor en Thor Ragnarok y en adelante al usar sus poderes, también sus habilidades se pueden desempeñar de la misma forma que Thor, creó que se ve bastante cool y que le puede dar un boost bastante importante a Bell durante sus combates.
2.- Otra de sus técnicas estará basada en la lanza de rayos de Zeus de God of War.
3.- Técnicas variadas del universo de Naruto, me es inevitable no usarlas. :)
4.- Finalmente técnicas variadas basadas en Gilthunder de Nanatsu no Taizai, creó que la forma de pelear del pelo de chicle esta bastante nice y hará más versátil y rápido a Bell.
Básicamente será como una amalgama de los anteriores. Además el Storm de Bell guarda similitudes con el Tempest de Aiz, como muchos podrían haber notado, pero ya lo iremos viendo más detenidamente en próximos caps. Tampoco es algo que pueda sobre-explotar pues como pudieron ver, el storm es un devorador natural de magia y energía mental al punto en que Bell no duró si quiera un minuto usándolo, siendo que ni siquiera al abusar del firebolt agotó ni la mitad de su magia.
Por cierto, como pueden notar últimamente estoy alternando entre tercera y primera persona al narrar los capítulos, yo básicamente solo quería experimentar escribir en primera persona, pero igual quiero saber su opinión. ¿prefieren que me mantenga en tercera persona o en primera? ¿o prefieren el formato actual y que alterne entre ambas?
Dejen sus opiniones, dudas o comentarios sobre el capítulo en un mensaje, les contestaré por PM.
Hasta la próxima... Bye :D
