Capítulo 15

"El destino es algo que se debe mirar volviéndose hacia atrás, no algo que deba saberse de antemano".

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

HARUKI MURAKAMI


Disclaimer: Danmachi es obra de Fujino Ōmori y ninguno de los personajes de su obra usados en este fanfic me pertenece. (excepto Sigurd ese man es mi OC, claro que esta basado en el héroe mitológico y en la imagen del pelirrojo del trailer de kuiyu chouyuan pero esos solo son detalles) xD


Capítulo 15

Clan Yun

"Hestia-sama, ¿sabe algo sobre el espejo del Saṃsāra?"

Bell preguntó luego de terminar su cena. A su lado las largas orejas zorrunas de Haruhime se contrajeron demostrando su interés.

El peliblanco no podía esperar más para averiguar sobre el espejo que había comprado esta tarde. Estaban a punto de acostarse para descansar, era ahora o nunca.

"¿eh? ¿dónde escuchaste sobre ese espejo?"

"mientras buscaba una armadura escuché a alguien hablando sobre él"

Bell sabía que su diosa se enojaría si supiera que había pasado todo el día junto a Aiz. Debía ser muy cuidadoso con lo que decía. No le estaba mintiendo, simplemente no estaba diciendo nombres.

"bueno… no sé mucho en realidad. Hay varios libros donde lo mencionan vagamente. Decían algo sobre una antigua familia imperial relacionada con un espejo con un poder misterioso"

Bell esperaba una explicación más extensa por lo que ahora no sabía qué pensar.

"¿eso es todo Hestia-sama?"

"sí, no sé nada más que eso. El espejo solo aparece brevemente en algunos libros que he leído desde que descendí a este mundo. Es como si su existencia sólo fuese un mito, un objeto inventado en la imaginación de algún antiguo bardo"

"ya veo…"

Bell palpó decepcionado su pecho sintiendo la forma del espejo debajo de su camisa.

"Bell-sama, yo sé más sobre el espejo"

Para su sorpresa la bella Renard reveló algo que él no había sospechado. La demi-humana rubia sabía algo que su diosa no. Ella estaba tan feliz de ayudar a Bell que su cola no paraba de menearse de un lado a otro.

"¿en serio Haruhime?"

"sí, en la mansión de mis padres había una enorme biblioteca en la que leía cuentos de héroes. Había un libro especialmente antiguo y empolvado, era como si nadie lo hubiese leído por siglos"

Tras escuchar que había un antiguo libro implicado incluso la diosa Hestia no pudo evitar prestar absoluta atención a la dulce voz de Haruhime.

"recuerdo que hablaba de antiguos reyes. Al parecer su clan era tan fuerte que nadie se atrevía a oponerse a ellos. Su dominio era absoluto, su palabra incuestionable y, aun así, nunca abusaron de su poder. Nunca tuvieron problemas para gobernar, todos les estaban agradecidos por detener las guerras entre razas y reconocían su legítimo derecho a gobernar. Regían todas las tierras en este mundo que solía ser una sola antes de que fuera separada en pedazos"

Bell y Hestia estaban escuchando completamente en silencio. Nada más que el susurro del viento fuera de la iglesia y la voz de Haruhime se podían escuchar en la habitación.

"un enorme meteorito cayó sobre la ciudad imperial ubicada en el centro de la tierra. Incluso mencionaba que nuestro continente y el resto de ellos, las islas e incluso la tierra hundida bajo el mar no son más que los fragmentos de esa enorme masa de tierra que solo estaba rodeada del mar infinito. Fue ese meteorito quién dio origen al mundo como lo conocemos ahora"

"entiendo, pero sobre el espejo…"

Haruhime había hablado de muchas cosas excepto del objeto de interés de Bell.

"sí, lo siento Bell-sama, me deje llevar… como decía, los reyes provenían de un poderoso clan. Ese clan, el clan Yun, era el poseedor del espejo y lo heredaban de generación en generación. El patriarca y sus sucesores siempre se volvían reyes, cuando un nuevo rey surgía el espejo le era entregado como una prueba de que ahora era él gobernante absoluto. Pero tras la caída de su imperio perdieron el espejo y eventualmente el clan entero se extinguió"

Bell tragó su saliva. Le era difícil creer que un clan que se decía era tan fuerte se había vuelto polvo tan repentinamente.

"existen rumores que decían que los sobrevivientes del clan Yun conservaron el espejo en secreto. Otros dicen que el espejo fue tragado por los mares y nunca más volvió a ser visto. Lo cierto es que desde la caída del imperio no se ha sabido más de él… en cuanto a los poderes del espejo, nadie sabía cómo lo usaba el clan Yun. Pero muchos aseguraban que era gracias a él que eran tan fuertes"

"ya… veo…"

Bell acariciaba al espejo en su pecho. Le resultaba difícil creer que este era el mismo espejo del que hablaba Haruhime. Pero eso no evitaba que surgieran más dudas en su cabeza, en especial una que lo tenía muy intrigado.

'¿Por qué y cómo fue que Aiz había pensado que este era el espejo del Saṃsāra?'

Ni siquiera su diosa sabía mucho del espejo y, no obstante, Aiz parecía familiarizada con la reliquia.

Habían pasado tres días desde que Bell comenzó su entrenamiento con Aiz. Desde entonces su técnica y estadísticas habían mejorado a pasos agigantados.

Su diosa solo podía ver atónita y desconcertada sus progresos cada vez más grandes. Aunque sin importar cuantas veces preguntaba, Bell no le diría nada sobre su entrenamiento con la princesa de la espada.

En este momento ambos se encontraban descansando sentados al borde de la muralla.

"Bell, ¿de verdad es esta la primera vez que otra persona te entrena?"

El fresco viento de la mañana agitó las banderas a la orilla de la muralla. El cabello de Aiz resplandecía bajo los primeros rayos de la luz del sol.

"sí, nunca me habían enseñado a combatir ¿por qué preguntas?"

Los orbes de oro de la princesa se desviaron hacia el cielo. Múltiples recuerdos de sí misma se le vinieron a la cabeza.

Sabía a la perfección que su técnica en aquel entonces era terrible comparándola con la actual del peliblanco. En pocas semanas Bell ya era tan bueno como ella alguna vez fue luego de todo un año de entrenamiento con Fin, Riveria y Gareth.

"no es nada. Es solo que… eres mejor de lo que esperaba"

"n-no es así, Aiz. Comparado contigo yo aún estoy muy lejos…"

'por su puesto. No obstante, yo he entrenado sin descanso casi toda mi vida para llegar a donde estoy. Si Bell sigue mejorando a este paso… simplemente no puedo evitar preguntarme si de verdad me he esforzado lo suficiente'

Aiz pensó para sí misma mientras miraba sus manos. Sus guantes negros cuya tela cubría hasta sus hombros mantenía sus palmas desnudas mientras el dorso de sus manos estaba perfectamente cubierto.

Si fuera una chica que se preocupara por la apariencia de seguro las odiaría. Estaban llenas de callos y antiguas cicatrices, eran prueba de los muchos años que pasó blandiendo la espada, peleando y entrenando sin descanso.

La descripción 'manos finas y delicadas' estaba tan lejos de su realidad que le resultaría risible si alguien le dijera algo parecido.

"Tal vez. Pero te sorprendería si te dijera lo bueno que realmente eres"

Bell no supo qué contestar y bajó su cabeza avergonzado, los halagos de Aiz seguramente lo harían ruborizarse y no quería ser visto de esa manera.

Aiz recordó su objetivo y motivación para empujarse tan duro a sí misma. Sabía que el peliblanco no quería hablar de ello, pero no tenía muchas opciones, estaba desesperada.

"Bell ¿si te hago una pregunta… me responderías con honestidad?"

"A-Aiz… yo…"

El escarlata se encontró con el brillante oro en los ojos de Aiz.

Bell creía que ya se había librado de las preguntas de la princesa. Habían pasado varios días desde que comenzaron a entrenar y el tema nunca volvió a surgir luego de su último encuentro en la mazmorra.

Sabía que su diosa le había prohibido hablar de cualquier cosa relacionada al fruto. No obstante, esta chica le estaba ayudando enormemente al entrenarlo, su deuda con ella era enorme. Eso sin mencionar el par de ocasiones en que le había salvado la vida.

No sabía qué haría si ella volvía a preguntar sobre sus ojos. Pero era un hombre de honor y debía pagar sus deudas. Muchos darían una vida por una vida, él ya le debía dos. Si no podía si quiera responder a una simple pregunta sería un sinvergüenza.

"está bien. Aiz, yo… responderé honestamente a tu pregunta"

"¿cómo te hiciste tan fuerte en tan poco tiempo? ¿tiene tu fuerza algo que ver con esos extraños ojos?"

"e-esto…"

A pesar de que ya sospechaba cuál sería la pregunta, Bell esperaba que Aiz quisiera saber sobre otra cosa, cualquier otra cosa excepto está.

"yo no me consideraría como alguien realmente fuerte…"

Bell recordó a Sigurd y sus proezas durante su batalla con el Jiao dragón. Sinceramente nunca se describiría a sí mismo como alguien fuerte conociendo la existencia de un aventurero tan superior.

Su voz fue muy débil, pero Aiz logró escucharlo. Bell se arrepintió de decir eso al ver que la estoica princesa finalmente cambiaba de expresión.

Ella comenzaba a fruncir el ceño, seguramente su comentario le había hecho pensar que quería evadir el tema.

'escucha Bell, un hombre no es nada sin su palabra...'

Las palabras de su abuelo resonaron en su cabeza. Las lecciones que le había dado cuando era pequeño seguían grabadas profundamente en su interior.

Bell dio un fuerte suspiro resignado. No sabía porque la princesa de la espada estaba tan interesada en su secreto, pero él ya le había prometido responder con la verdad.

"… no sé si realmente está relacionado con mi fuerza, pero… te puedo contar sobre cómo obtuve esos ojos si me prometes que absolutamente no le contarás a nadie. Lo digo en serio Aiz, todo lo que te diga… deberás guardarlo para ti misma por el resto de tu vida"

Aiz lo miró emocionada, finalmente estaba obteniendo lo que quería. Ella asintió, tras ver lo serio que se había puesto Bell no podía esperar ni un segundo más para escuchar lo que estaba a punto de contarle.

"bien, te lo prometo"

"bueno… en mi primer día como explorador…"

"¿así que, básicamente tras comer ese fruto tus estadísticas dieron un gran salto y despertaste el sharingan como una habilidad?"

"… si, básicamente"

"…"

"…"

Aiz parecía inmersa durante un par de minutos. Claramente estaba considerando la historia que le había contado, quizás ponderaba las posibilidades de encontrar un fruto como ese para ella misma.

"Bell ¿Podrías usar el sharingan en una ronda de entrenamiento conmigo?"

El peliblanco la miró en silencio por un par de segundos tratando de adivinar su propósito. Pero lo único que vio fue su fuerte resolución, sabía que nada que le dijera la haría cambiar de opinión, no cuando ya habían llegado hasta este punto.

"yo… ughh, está bien"

Tras dudar un poco acordó usar esos ojos en una ronda de entrenamiento. Aiz ya era consciente de que poseía el sharingan, no tendría sentido mantenerlo oculto de ella por más tiempo.

Bell desató la máscara que le había regalado su diosa y activó su sharingan mientras adhería los bordes cristalinos a su piel. Tras el cristal sus ojos se mantuvieron ocultos dejando ver sólo un par de destellos carmesí apenas visibles.

Aiz sintió que un escalofrío recorría su cuerpo. Fue solo por una fracción de segundo, pero pudo ver claramente esos terroríficos ojos antes de que Bell los ocultara con la máscara.

"estoy listo…"

Bell la esperaba en posición defensiva invitándole a atacar primero. Aiz tomó la funda de su espada con su mano derecha, trataba de visualizar cómo desenvolverse en el enfrentamiento tomando como base la destreza que había demostrado el peliblanco hasta ahora. No quería lastimarlo si iba demasiado lejos, siempre debía estar muy consciente de limitarse a sí misma.

Bell no le explicó qué ventajas le daba usar el sharingan. Pero al saber que estaba clasificado como una habilidad, era seguro que haría alguna diferencia a la hora de combatir.

Primero debería analizar sus reacciones y contraataques, luego su fuerza y otros aspectos para contrastar la capacidad de combate actual de Bell con las que ya había visto antes. En base a eso podría cuantificar de forma rudimentaria cuales eran los beneficios que le brindaba el Sharingan.

"…"

Tan pronto como la princesa de la espada se posicionó frente a él, se impulsó con sus piernas en un salto vertical para añadir fuerza a su primer ataque. Blandió la funda de su espada en un ataque simple y directo al pecho de Bell.

El peliblanco se deslizó ligeramente hacia su derecha cambiando su centro de gravedad. Su nueva postura le permitió esquivar milimétricamente dejando que la funda cortará el aire solo a un par de milímetros de su pecho.

Bell hizo gala de sus reflejos, evadiendo el ataque y aprovechando la inercia de su cuerpo penetró dentro de la guardia de Aiz, dejándola indefensa. Antes de que ella pudiera moverse, su chokuto se movió en un corte vertical ascendente.

Gracias a sus posturas Aiz estaba completamente expuesta y vulnerable. A esta distancia nadie podría esquivar ni bloquear el ataque de Bell. No obstante, la princesa de la espada no era una aventurera ordinaria.

Un ligero movimiento de su muñeca provocó que la funda saliera disparada al pecho de Bell. El ataque horizontal estaba destinado a dar un golpe contundente para sacarlo volando y mantener una distancia segura.

Para sorpresa de Aiz, el brazal blanco en el brazo izquierdo de Bell detuvo su ataque. El peliblanco resistió a duras penas clavándose al piso con sus pies.

A pesar del contraataque de la princesa, ella no pudo detener el inminente ataque de su chokuto. La mano derecha de Bell nunca fue detenida. La rubia se vio obligada a retroceder dando un salto hacia atrás, alejándose en el último segundo del corte del peliblanco.

Aiz lo observó sorprendida. Ciertamente no atacó con toda su velocidad o fuerza, pero estaba segura de que sería suficiente para abrumar a un aventurero de nivel 1 en la etapa intermedia.

Sin embargo, lo más sorprendente para ella fue que Bell ni siquiera se había movido de su posición inicial.

'increíble, Bell nunca había logrado contraatacar hasta ahora. Si fuera otro aventurero en su nivel, la pelea ya habría terminado… es hora de subir un poco la dificultad'

Ella volvió a atacar añadiendo más velocidad y fuerza a cada segundo. Bell esquivaba ataque tras ataque, las aberturas disminuían y el tiempo de reacción también lo hacía con cada intercambio.

Durante varios minutos, ambos mantuvieron el combate sin un claro ganador. La ferocidad e intensidad del mismo incrementó a cada segundo, pero Aiz no logró acertar ningún ataque.

En cambio, ella volvió a estar al borde de sufrir una herida tras quedar en blanco al descubrir que Bell había copiado a la perfección una técnica de combate que acababa de realizar hace un par de minutos. Sin saberlo el peliblanco había usado un ataque que le enseñaron los capitanes de su familia, por ende, nadie más que los miembros de su familia lo debían conocer.

'esto es ridículo, Bell está combatiendo como un aventurero de nivel dos en etapa inicial. Su técnica es muy superior a cualquier otro aventurero en su nivel'

Aiz siguió incrementando la dificultad del combate empujando a Bell hasta sus límites. Para su consternación, la intriga y el misterio tras el peliblanco no habían disminuido tras hacerlo hablar, sino que incrementaron aún más durante la pelea.

El peliblanco se movió inquieto. Rápidamente se encogió del fuerte dolor punzante que provenía de todo su cuerpo.

'¿dónde estoy?'

Bell trató de abrir sus ojos, pero la fuerte luz del sol lo obligó a cerrarlos inmediatamente. Movió ligeramente la cabeza apreciando la suavidad sobre la que descansaba.

"… finalmente despertaste"

La voz estoica de Aiz lo recibió tras recuperar la consciencia. Un sentimiento de extraña familiaridad revoloteo en su interior al sentir que le acariciaban su cabeza. Rápidamente se dio cuenta de donde estaba.

'¡no es cierto! ¿¡Aiz me volvió a dar otra almohada de regazo!?'

Bell abrió sus ojos de golpe y fue cegado por la luz del sol. Aun así, fue capaz de distinguir la silueta de la princesa de la espada sobre él. Sintiéndose avergonzado se levantó de golpe, dejando a Aiz decepcionada. Aun así, ella tenía aún más por averiguar así que dejo ese sentimiento de lado.

"Bell ¿porque no usas el sharingan durante nuestros entrenamientos?"

El peliblanco acariciaba sus músculos doloridos, no quería gastar una opción para curarse, pero el dolor simplemente no se iba. Cuando recibió la pregunta la miró curioso.

"¿eh? ¿a qué te refieres?"

"no solo tus estadísticas incrementarían más rápido al forzarte constantemente a desafiar tus límites. Si entrenas con el sharingan podrías aumentar tu promedio de aprendizaje… si copias mis movimientos tu técnica será insuperable en poco tiempo. Ni siquiera otros aventureros en tu mismo nivel se podrán comparar aún sin que tengas que usar esos ojos contra ellos, la diferencia en la técnica será tan grande que podrás retar a aventureros con mejores estadísticas y abrumarlos sin ningún problema. En pocas semanas podrías mejorar tu técnica tanto como otros aventureros lo hacen en años"

Las palabras de Aiz conmocionaron a Bell.

'no puede ser… solo una batalla de entrenamiento le bastó para analizar las habilidades que me proporciona el sharingan. Debo ser más cuidadoso, si Aiz fue capaz de notarlo seguro que otros aventureros podrían ser capaces de ver que estoy usando una habilidad que me da ventaja en batalla, será mejor mantener el sharingan como un as bajo la manga'

"u-ummm Aiz… no creo que este bien copiar completamente la técnica que has desarrollado tras años de entrenamiento…"

La rubia negó con la cabeza.

"no te preocupes, te prometí que te ayudaría a entrenar. De esta forma podrás mejorar más rápido. Además, también me sería útil para mejorar mi técnica, verte usando mis movimientos me ayudaría a corregir errores o a desarrollar nuevos movimientos"

"bueno, suena bien pero aun así…"

Bell dudaba, ella era demasiado amable. ¿Qué otro aventurero estaría dispuesto a enseñarle a alguien casi completamente desconocido todo lo que había aprendido por años a base de sangre, sudor y lágrimas?

"si aún te sientes incomodo te puedo proponer un trato… a cambio de permitirte copiar mi técnica me llevaras al sitio donde encontraste ese extraño fruto"

Los ojos de Bell se abrieron completamente por la sorpresa, ya le había contado toda la historia. Le había dicho incluso sobre aquel derrumbe, no tendría sentido ir, todo estaría sepultado bajo los escombros. Incluso si ella quisiera encontrar algún otro fruto similar no tendría sentido, sólo sería una pérdida de tiempo.

"Incluso si te llevo no tendría sentido Aiz. Ese pequeño pasadizo quedó sepultado bajo las rocas, no creo que sea justo que me enseñes todo lo que sabes a cambio de nada"

"no te preocupes, estaré conforme con que me muestres dónde encontraste ese pasaje. Con eso estaremos a mano. Incluso si no consigo otro fruto de ese árbol, podría encontrar pistas para buscar algún otro similar. Dudo que el fruto que encontraste sea el único en la mazmorra, y de ser ese el caso, aún existen cientos de mazmorras dispersadas en el mundo"

Bell bajó la cabeza mientras consideraba las palabras de Aiz, aún le parecía un intercambio injusto para ella, sin embargo, la hermosa rubia no parecía tener problemas con la idea. Estaría de acuerdo, solo que había un detalle que le preocupaba.

'¿por qué está dispuesta a entregarme tanto solo por un poco de información?'

"Aiz… ¿por qué deseas tanto volverte más fuerte? Prácticamente estás en la cima de Orario"

La pareja quedó envuelta en un extraño silencio. Por un segundo Bell pensó que no recibiría respuesta.

"… hay alguien a quien quiero alcanzar y un lugar al que quiero llegar sin importar cómo… pero sé que aún no soy lo suficientemente fuerte"

Los ojos de Aiz se perdieron en el horizonte sobre el campo infinito que se extendía fuera de la muralla. Sus ojos estaban tan llenos de anhelo y melancolía que el propio corazón de Bell le comenzó a doler.

'podría ser… ¿Aiz también está enamorada?... no, su mirada es distinta a la mía, es demasiado… triste'

Extendió su mano tratando de expresarle su apoyo, pero una barrera invisible parecía interponerse entre ellos.

Su mano quedó paralizada a mitad del camino haciendo que Bell se sintiera patético. Sabía que la barrera existía solo en su mente y lo avergonzaba no ser capaz de ayudarla cuando ella parecía necesitar ayuda.

Los ojos vidriosos de Aiz rompieron algo en el interior de Bell.

'¡muévete!… tienes que alcanzarla'

La barrera se rompió y su mano finalmente avanzó posándose en el delicado hombro de Aiz. Bell pudo sentir a la hermosa princesa de la espada estremecerse ante su toque.

"A-Aiz… ¿te encuentras bien?"

Ella se le quedó mirando como si no lo reconociera por un par de segundos. Toda la tensión en el cuerpo de la princesa se liberó tras reconocer los ojos escarlatas que la miraban con preocupación.

"...si, no te preocupes. Me perdí mirando al horizonte, simplemente estaba algo distraída"

Bell miró el semblante nuevamente relajado de Aiz. Apretó su agarre sobre ella esperando transmitirle que podía confiar en él.

"¿estás segura?"

Por un segundo el peliblanco creyó poder ver a la estoica princesa dándole una ligera sonrisa. La mano de Aiz se posó sobre la suya y por unos instantes Bell creyó estar en el cielo.

"no te preocupes. Sigamos con tu entrenamiento"

Inconscientemente ella sostuvo la mano de Bell mientras se retiraba. Solo cuando se alejó un par de pasos sus manos comenzaron a separarse, pero en lugar de dejarse abruptamente estas se deslizaron las unas sobre las otras como si no quisieran abandonarse.

Bell miró su palma sonrojado recordando el toque de Aiz. Sus manos eran duras y ásperas, pero ciertamente no le desagradó en lo absoluto. Su toque fue un recordatorio diciéndole que esta bella flor también tenía espinas, aun así, no le importaría sostenerla sin importar si salía herido.

Ella giró con la funda de su espada en su mano, preparada para volver a practicar. A pesar de su semblante estoico, Bell creía ver una ligera coloración roja en sus mejillas.

De inmediato sacudió su cabeza alejando cualquier alucinación. Se levantó para volver a practicar, la máscara en su lugar y su chokuto con un agarre firme. Volvió a activar su sharingan antes de salir corriendo, esta vez él tomaría la iniciativa.

Aiz's POV

Alejándome de Bell, traté de calmar mi acelerado corazón, por alguna razón latía más rápido de lo normal. Mis dedos se contrajeron por su cuenta sobre los suyos, era como si se quisieran envolver con los de él y rebelándose contra mi voluntad mis dedos se negaron a abandonar los de Bell.

Con mi mano tome mi fría funda metálica sintiendo escalofríos, el sentimiento me resultó muy familiar pero ahora solo quería volver a sentir la calidez de su mano. Con una respiración profunda traté de aclarar mi mente, pero un persistente pensamiento se negaba a abandonar mi cabeza.

'waaaah, su mano era tan cálida y suave'

Una pequeña versión de mí misma bailaba a mi alrededor mientras se reía llena de felicidad.

En la cima de la torre Babel una hermosa diosa veía con deleite como el alma de Bell se volvía más brillante con cada choque de su espada. Por mucho que le molestara ver a su amado pasando tanto tiempo con la princesa debía de admitir que ella lo estaba volviendo más brillante y hermoso con cada lección que le daba.

Ya estaba alcanzando los límites de su paciencia, pero haría la vista gorda por un tiempo en forma de agradecimiento. Después de todo si no fuera por Aiz ella aún estaría buscando a ciegas por el origen de la mancha de oscuridad en Bell.

Esa información le sería útil, tenía sus sospechas, pero al escuchar que había un fruto de árbol divino involucrado todo se esclarecía ante sus ojos. Aunque ahora tenía miedo de que la historia se fuera a repetir, finalmente había encontrado a su amado Óðr tras incontables años de búsqueda, esta vez no permitiría que ni la misma muerte los fuera a separar.

"mi diosa, ya hemos confirmado su ubicación. Podemos ir por ella en cuanto nos lo ordene"

Una figura seductora se movió dentro de su ornamentada cama. Sus siervas la observaron hipnotizadas por su belleza, las prominentes curvas y su piel de trigo despertó en ellas una intensa sed y un deseo profundo por placer carnal.

"¿esta con una familia fuerte?"

"no, su familia solo tiene un aventurero y su diosa es poco conocida. Ya recluté a unas pocas hermanas para recuperarla, será una misión sencilla"

"bien, en ese caso dejémosla disfrutar por un tiempo más. Es lo menos que podemos hacer por ella. Por lo menos hasta que obtengamos una nueva Sesshōseki, odiaría que perdiéramos otra oportunidad, ¿no lo crees, Aisha?"

La amazona mantuvo la cabeza baja negándose a mirarla.

"sí, Ishtar-sama…"

Pequeñas perlas de sudor se formaron en su frente, sabía que no podía luchar contra la voluntad de su diosa, no hace mucho se lo habían recordado en su propio cuerpo.

"Ya está oscureciendo. Vayan a trabajar mis queridas niñas"

"¡como ordene!"

Las amazonas salieron de la lujosa habitación dirigiéndose a sus burdeles. La noche era joven y hoy también cumplirían con sus deberes.


¡Corte!

Y aquí lo tienen, Aiz ahora sabe el secreto de Bell, pero sin saberlo revelaron la verdad a una diosa que los estaba observando. ¿a que exactamente le tiene miedo Freyja? ¿cuanto tardará en llegar el Sesshōseki? ni siquiera yo lo se (en su mayor medida), es lo malo de improvisar cuando ya tienes todo planeado. xD

Cualquier malentendido sobre porque Freyja parecía conocer de antemano a Bell... en este capítulo se encuentra la respuesta.

Por cierto, Aiz no esta loca (¿o tal vez si?), pero la pequeña versión de si misma puede argumentar lo contrario. xD

Como sea, pronto revelare las nuevas estadísticas de Bell. Su entrenamiento durará más pues acorde a la linea de tiempo del canon, todavía no deberían de haber empezado a entrenar con ella en este punto y la familia Loki saldrá en su siguiente expedición en diez días aproximadamente por lo que Bell tiene todavía una semana y media para entrenar con Aiz.

Para aquellos que han leído ATG seguro ya sabrán más sobre el clan Yun, solo he de decir que son parte del pasado (mas o menos, Yun Che no existió, solo su clan), pero serán relevantes para la trama hablando a largo plazo (aquellos que no leyeron ATG no se preocupen no es necesario que lo lean para entender el fic). Como algunos ya se dieron cuenta, sí, los quotes de Murakami al principio siempre tienen que ver con la trama de los capítulos individuales así que espero puedan leer entre líneas... ;)

Es importante mencionar que no todo lo que esta escrito en los libros es cien por ciento real por lo que puede que lo que Haruhime cree saber no sea completamente verdad pero tampoco completamente mentira. ;)

Cualquier comentario duda u opinión será respondida por PM.

Crimson Ritter se despide, hasta la proxima, bye :D