Después de saludar a mis nuevos... ¿compañeros de casa?, vine a la cocina. No tengo mucha idea de cómo funcionan los RPGs, pero me parece haber oído que si comes sanas más rápido y ellos estaban muy malheridos, así que lo menos que puedo hacer por ellos es prepararles algo.
Sin embargo, tengo un problema. Aunque solía cocinar para mí en mi vida pasada, ¡todo aquí es muy extraño! ¡Hay algunos ingredientes que ni sé qué son! Se supone que sólo tengo que elegir qué quiero cocinar y tener los ingredientes, pero me da miedo qué me salga tan mal que piensen que les intenté envenenar y me echen de aquí.
No es que tenga especial interés en quedarme, pero ya que estoy aquí...
Un maullido me distrae.
Yonnan viene hacia mí.
El pobre tiene sus patas muy dañadas.
¿Por qué se lo habrán llevado con ellos?
¿No se fiaban de dejarlo conmigo?
No les culpo.
- Hola -saludo suavemente.
Él empieza a frotarse contra mis piernas y a ronronear.
Me sorprende que quiera llamar mi atención.
Creí que los gatos eran más ariscos.
Miro a lo que estoy cocinando y, tras comprobar el tiempo que le queda, me siento al lado del gatito. Él no parece entender qué ocurre y se aleja unos pasos, luego me rodea para sentarse frente a mí y mirarme fijamente. Sonrío pensando cómo este gato es tan extraño como sus dueños y él maúlla ante el gesto.
- Lo sé, mi sonrisa es horrible -le digo extendiendo mi mano sólo para ver su reacción.
Curiosamente, su reacción es su cola moviéndose de un lado a otro, como diciendo que no, mientras ladea la cabeza. ¿Supongo que está bien acercarme más entonces? Mi mano alcanza su cabeza y él se queda congelado mirándome. ¿Es cosa mía o se está poniendo nervioso? Bueno, no me importa si me da un zarpazo, es reconfortante poder acariciarlo.
Se ve que nada es como espero aquí.
En vez de recibir algún ataque, lo que veo es lo que me impacta. De la nada, el gato se ha convertido en un muchacho idéntico al resto con la diferencia de que su flequillo es más largo y cubre parte de sus ojos. Lleva una especie de chándal negro con partes moradas que tiene una capucha con orejas de gato.
¿Es una ilusión?
¡Genial! Me quiero morir otra vez.
Por lo menos, parece que me acompaña en el sentimiento.
¡Deja de mirarme!
¡Deja de mirarle!
¡Di algo al menos!
- Ah, ah. ¡Lo siento mucho! -decimos a la vez, lo cual sólo lo vuelve más incómodo.
Él se transforma de nuevo en gato y huye de la cocina. Yo río por los nervios. ¡¿Qué demonios era?! ¿Es un gato que se transforma en humano o humano que se transforma en gato? Por la capucha no pude ver si tenía orejas de gato en su cabeza. Pero todos le tratan como—
- ¡Homura-chan, eres genial! -ríe alguien- No has tardado ni 24 horas.
Creo que es Batsunan, es el único al que distingo por la voz, pero no estoy segura. Tampoco es que importe cuando el halago ha hecho que me sonroje aún más. ¿Por qué son tan amables conmigo?
Oigo un sonido similar a una campana. ¡¿Pero no hay nada encendido que pueda hacer ese ruido?! Al parecer, la comida ha terminado de hacerse, así que la apago y cuando la dejo en la encimera se convierte sola en un gran plato de ramen. ¿Pero qué...?
Sé que tengo que ir a avisarles, por lo que camino hacia su habitación, pero no quiero entrar. Todo ese espectáculo bochornoso fue hace muy poco.
- Esto... -empiezo, pero me detengo para buscar las palabras adecuadas- Como vi que venían heridos empecé a preparar comida, pero mis habilidades no son muy buenas.
De pronto, todos empiezan a hablar a la vez. No sé lo que me están diciendo y es en estos momentos que mi mente empieza inventarse sus palabras. Por un impulso, cierro la puerta y corro hacia la cocina. Ya dije lo que tenía que decir, así que mejor voy sirviendo los platos.
Ya están comiendo, mientras que yo sólo me he sentado a la mesa por su petición. Es estúpido, pero no puedo dejar de pensar en qué era lo que me estaban diciendo en realidad. Imagino que no era nada de lo que yo estaba pensando, pero la duda me da nervios.
- Hey, Homura-chan -me llama Chonan-. Estábamos pensando...
Sólo esas dos palabras hacen sonar todas mis alarmas. Van a echarme, ¿verdad? Ya sea por lo de antes o por la comida, me van a echar. O peor...
- Eres una iniciada, ¿no?
- ¿I-iniciada?
- También los llaman noobs -se suma Sannan a la conversación.
- No entiendo.
¿Es que es lo único que sabes decir?
Sacudo mi cabeza.
Miro a mis manos sobre la mesa.
Tengo que calmarme.
Ellos no me han hecho nada.
No pueden hacerme daño aquí.
- Mira, lo pone aquí, en el Prysma Meenu -dice Batsunan, aprovechando que está a mi lado para enseñarme la misma pantalla que había visto antes.
En la suya, se ve el nombre de las prendas que lleva y entre su nombre y «Level 31» está escrito «Bard».
- ¿Qué significa b-bard?
- Juglar, bard es su nombre oficial en el idioma antiguo -explica Sannan.
- Yo...
Muestro mi Prysma Meenu, como ellos lo llamaron, y veo a todos asentir, excepto a Chonan. Él ha fruncido el ceño por un momento. ¿Es que he hecho algo mal?
- Entonces está decidido, serás nuestra cleric -concluye.
- Espera, hermano mayor idiota. ¡No puedes forzarla! -le regaña Sannan, para luego dirigirse a mí- Discúlpale, es verdad que nos vendría bien tener una healer, pero no es necesario que lo escojas sólo por eso. Además, hay otras profesiones que sirven de healer.
- ¡Heh~! Burazas, que os parece si tenemos un combate contra individuos de otras clases para mostrarle a nuestra invitada las bondades de cada una.
- ¡Hai,hai! ¡Vamos a la arena!
- Oye, no es mala idea -apoya el menor.
No entiendo los términos que están utilizando, pero me hago una idea y asiento. Creo que ese tal idioma antiguo es sólo inglés.
- ¡Oh! ¡Homura-chan! ¡Homura-chan! ¿Quieres saber nuestras clases? -pregunta Gonan claramente emocionado ante la idea de ir a la arena.
- Si no es molestia -respondo con una pequeña sonrisa.
En serio no puedo evitarlo, su ánimo es contagioso y, la verdad, me ha hecho sentir un poco mejor.
- ¡Yo soy un guerrero! -exclama haciendo una cara que me obliga a contener una risa.
- Oficialmente llamado warrior -completa el tercer hermano-. Mi clase es wizard o mago, como prefieras. Como los hechizos son en idioma antiguo suelen-
- Ya sabes la mía y la de Yonnan -le interrumpe Batsunan.
- En realidad, la de él no -murmuro avergonzada.
- My buraza es un druida aunque los seres de la antigüedad los llamaron druids. En cuanto a mí-
- Y yo soy un espadachín o swordsman como le dice Sannan -presiento la burla en la voz de Chonan.
- Creo que Jinan aún no me ha dicho su clase -expreso alzando mi voz un poco más de lo que quería.
Me molesta que se interrumpan los unos a los otros. Supongo que lo hacen porque ellos ya saben lo que los otros van a decir y no les interesa, pero para mí todo es nuevo. Yo... realmente quiero aprender sobre este mundo.
- Oh, my lady~! Yo soy el paladin Jinan para servirle -se presenta levantándose para hacer una reverencia.
Tengo ganas de gritar.
¡¿Por qué tan amable?!
No soy ninguna princesa.
No merezco que me protejan.
Menos que me sirvan.
¿Por qué hacen todo esto?
Siento escalofríos de pensar que hay algo detrás de toda esta amabilidad. No sería la primera vez que me la juegan así... Me pregunto si he dicho algo en voz alta porque Yonnan ha saltado a mi regazo y ha comenzado a ronronear y los demás parecen preocupados.
- Perdón por su dolorosidad, los travellers suelen tener menos aguante para esas cosas -se disculpa Batsunan.
- Oh, no, no. Sólo me he distraído. Lo siento yo.
Chonan ríe y extiende su mano hacia mi cabeza para acariciarla. Esta vez no me aparto, sino que hago lo que puedo por que no se note mi incomodidad. No quiero que piense que no lo aprecio. Es sólo... ¿Por qué hace eso? Apenas nos conocemos, así que no puede tenerme cariño ni nada así.
- Bueno, esa reacción es nueva. Bienvenida a la familia -me dice sonriendo.
Siento ganas de llorar. ¿Familia? ¿No quiere decir al club? ¿Me consideran parte de la familia? En serio, ¿qué les pasa? Será cosa del juego. Ahora que lo pienso, ¿qué son ellos? No parecen creer que son como yo. Empiezo a pensar que mi teoría sobre este mundo no es cierta. Pero entonces... ¿No significaría que no estoy muerta?
No lo entiendo.
¡Hola!
Uff... Siento que han sido 3 caps de introducción pero ya con la arena empieza la verdadera acción. Me estresa escribir a Homura porque quiero que ya confíe en los chicos pero después de todo lo que ha pasado no confiaría tan rápido en alguien así que lloro (T.T) Por otra parte ya he fijado la dinámica de los capítulos: uno de Homura y uno de los chicos. Me gustaría que me dijeran si estoy captando bien las personalidades. Algunas son ligeramente diferentes debido a la situación, pero se supone que no demasiado.
Sayonara!
Disclaimer: Osomatsu-kun/san y sus personajes y canciones pertenecen a Fujio Akatsuka y Estudio Pierrot.
