- ¡Aaaaah!

¿Qué? ¿Batsunan?

Tengo que resistir el instinto de mirar adonde están mis hermanos. De todos modos, no me hace falta cuando puedo ver sus medidores de HP bajo el mío. Están bien, Batsunan sólo está asustado... Cosa que no muestra quien sea que está frente a mí.

Él me sonríe con superioridad.

¡Se supone que es una pelea amistosa!

¡¿Por qué usar un truco tan sucio como este?!

Jugar con nosotros de esta forma...

¡Este impostor me las va a pagar!

¡Ahora iré en serio!

- Corte fantasma -murmuro al blandir mi espada.

Después me acerco y hago un par de ataques simples para distraerle. No puedo evitar sonreír al ver que ha funcionado y ha vuelto a su verdadera forma; no debe tener mucha experiencia si ha caído por algo como eso, el muy creído.

Sin dejar que se levante, sigo atacando y conforme más me frustro al no conseguir darle, más rápidos son mis movimientos. En cierto momento, se despista al notar que la capucha de su capa ha dejado de cubrirle y veo la oportunidad perfecta para cargar un Tajo Vertical.

La pelea ha terminado para ti, amigo.

... O eso creí.

Al ver la cara de nuestra nueva amiga bajo esa capa, siento que el tiempo se para. Sé que no somos los únicos gemelos idénticos en el mundo, pero no puedo moverme de la impresión. Para colmo, tiene una expresión indefensa y asustada como diciendo «no me hagas daño». Eso, hasta que muestra esa maldita sonrisa otra vez.

- ¿Qué? ¿Sorprendido? -se burla con voz forzada.

Lo bueno es que me ha recordado que no es ella.

Lo malo, que ha aprovechado para atacarme.

Me lanza un rayo con su varita que me da de lleno y me deja paralizado para después colocarse la capucha y transformase en mí. Sin embargo, en vez seguir con nuestro combate va a por mis hermanos, quienes dudo que sepan la verdad.

Estando así no puedo hablar ni usar Leadership, por lo que no puedo avisarles. Miro a mis otros hermanos, los que están en la grada, esperando que les ayuden, pero sus voces no pueden oírse aquí y ellos están muy ocupados con su pelea para prestarles atención. Lo único que puedo hacer es rezar por que lo noten por sí mismos.

¡Sólo mirad aquí, chicos!

Anon se ha abierto paso atacando a las chicas, pero fallando a propósito, e incluso le ha tendido la mano a Batsunan para ayudarle a levantarse. Yonnan se sitúa entre ellos y nuestras rivales, dejando al menor a merced del impostor. ¿O impostora? Ya no lo sé.

Clavo mis ojos en el juglar con la esperanza de que me mire, pero él está abrazando al otro con expresión temerosa aún. El muy bastardo...

Le ha apuñalado por la espalda.

Literalmente.

¡Qué astuto es mi hermanito!

Intercambiamos miradas y le sonrío, notando que finalmente puedo moverme. Sin perder tiempo, uso Leadership y cuando Batsunan patea al de la capa hacia mí, libero el golpe que había estado cargando.

- ¡Tajo Vertical!

El golpe le deja en el suelo y rápidamente voy a ayudar al menor mientras Yonnan ocupa mi puesto. No me ha hecho caso en cambiar a su forma normal para curarnos pero creo que aún vamos bien.

- Damas y caballeros, ¡esto se ha puesto de lo más interesante! Parece que el equipo formado por Chonan, Yonnan y Batsunan ha descubierto la estrategia de el del guild Tao y ha remontado. ¿Cuál será su próximo movimiento? -anima la presentadora.

- Sólo lo habéis alargado -dice Totoko con expresión aburrida apuntándome con su lanza.

- ¿Por qué siempre vas a por mí? ¿Es que te gusto? -bromeo, sabiendo perfectamente que esto la provocará.

- ¡Cierra la boca, inútil! -grita al tiempo que sus ojos emiten un destello dorado- ¡Lethal Flash!

Su arma y armadura se recubren de escamas de oro y, sin perder un segundo, prepara un ataque, haciendo que un rayo recorra su lanza hasta la punta.

- ¡Furia tormentosa!

En ese momento, se lanza contra mí lanzando ataques sucesivos. Alguno que otro me da, provocando que sienta chispazos y mi cuerpo se acalambre. Una vez el combo termina, ella continúa con ataques simples que bloqueo y le devuelvo con mi espada, pero de vez en cuando siento pequeñas descargas eléctricas que me hacen fallar.

Por otra parte, Nyaa está intentando ir con Anon, pero Batsunan no deja de lanzarle flechas en la espalda hasta que comprende que si intenta escapar, perderá. De modo que ella silba para que su hada la cure y se gira con intención de atacarle, lo que hace que él muestre su sonrisa falsamente amigable bajando el arco.

Por distraerme, Totoko me ha hecho un ataque crítico, tirándome al suelo y pisando mi pecho después para impedirme levantarme.

- ¡Ah~! ¡Además de linda, fuerte! ¡Qué genial eres, Totoko-chan!

Ella frunce el ceño, empuñando su lanza contra mí, pero lo digo en serio esta vez: aunque me esté dando una paliza, me encanta la cara que pone cuando cree que va ganando. Ha sido así desde que éramos niños.

¡Idea!

Vuelvo a hacer que mis ojos brillen en rojo, lo que hace que sienta pinchazos en la cabeza. Batsunan rápidamente cumple, sabiendo lo que ocurría al usar demasiado estas habilidades; sin embargo, Yonnan duda.

¿Por qué no pueden hacerle caso a su hermano mayor?

Tampoco estoy pidiendo nada del otro mundo.

El menor va a cubrir al cuarto, que en vez de transformarse y curarnos se dedica a seguir atacando al malherido Anon, y Nyaa va tras él. Mis ojos se mantienen en nuestras barras de HP, que están a la mitad en el mejor caso, mientras mi cuerpo empequeñece, tomando la apariencia de un adolescente joven.

Mi nuevo tamaño me permite escapar de Totoko y procuro alejarla lo máximo posible de ellos, ya que sé que lo único que puedo hacer así es ganar tiempo. No es que sea completamente inútil ahora, pero mis movimientos se han vuelto más lentos y torpes y tanto mi ataque como mi defensa han empeorado. Con los ataques de Totoko, mi HP se vuelve rojo en poco tiempo y siento el cansancio invadirme.

No me agrada morir,

otra vez...

y menos en este estado,

porque...

todo lo que veo es...

... negro.


Despierto en la habitación. Es extraño estar aquí solo, pero los otros estarán aquí pronto, como siempre. He vuelto a la normalidad ya, pero aún tengo una sensación extraña; aunque no me duela, siento una leve molestia en la garganta, lo cual no tiene sentido pues el golpe final ha sido en el pecho.

Me dirijo al baño, al espejo, y desequipo mi capa. De inmediato, noto la cicatriz de aquella vez en mi cuello, pero no parece que haya cambiado. Suspiro y me quedo viendo mi reflejo... Por un momento, sólo hay ruido blanco en mi cabeza.

- ¡Chonan-niisan!

Rápidamente, vuelvo a equiparme y voy con Batsunan poniendo mi mejor sonrisa.

- ¿Ya estás aquí, hermanito? ¡Qué poco duras sin Oniichan! -bromeo despeinando su cabello.

- No es culpa mía, es que Shinan es un cabezota que no escucha. ¿Qué le cuesta curarnos? Seguro que habríamos ganado si no fuera tan terco -se queja haciendo un puchero.

Yo me rio, dándole la razón. Nuestro hermano tiene cierta dificultad para mostrar su verdadera forma en público y eso es una gran desventaja en los combates de arena. De todas formas, esto sólo era una demostración para Homura y conseguimos mostrarle todas las clases así que no creo que nos haya ido tan mal. Ah, cierto...

- ¿Habéis visto la cara de Anon? -le pregunto intentando sonar casual.

- ¿Ah? No, pero conseguimos derrotarlo. ¿Por qué?

- ¿En serio? Entonces logramos más que los otros. ¡Ganamos! ¡Yuju!

- No hay mérito en eso, tenía menos nivel que nosotros. Pero, ¿por qué la pregunta?

- Jajaja. Nada, nada. Es que como el grupo era de chicas lindas me preguntaba si Anon lo era también -me excuso frotando bajo mi nariz.

- Oh, pues nunca lo sabremos -suspira él, ahora con la duda.

- ¡Miaw!

Tan pronto como aparece aquí, Yonnan toma su forma de gato y huye de la habitación, con el menor persiguiéndole para regañarle.

Ah~. Esto es lo que yo llamo sentirse en casa.

Y cuando los otros lleguen será aún mejor.

Aunque también está el asunto de Homura y esa chica. No puede haberla visto en la grada, y aun así tenía su capa y un peinado diferente al de ella. Quiero preguntarle, porque siendo nosotros sextillizos es raro que no nos haya comentado que tiene una gemela, pero si los otros no han visto su rostro no quiero decírselo... de momento.

Poco después, mi Prysma Meenu empieza a parpadear. Lo abro para ver que me ha llegado un mensaje de... ¿Kanojo? ¿Qué es esto? ¿Quién se cree mi novia?

- Hola, soy la anónima del combate. Ven a la taberna de Katsuaka lo más pronto posible. Me gustaría hablar contigo A SOLAS. No se lo digas a NADIE ;D

Oh~. ¿Le he gustado? Jaja~. Los demás no se lo van a creer. Aunque será mejor que vaya ahora que están despistados o empezarán a hacer preguntas. Ya pensaré en una excusa por el camino.

Silenciosamente, me escabullo por la puerta justo a tiempo para ver a los otros llegar. Homura parece estar ausente, lo cual no es raro en ella, pero ¿soy yo o hay algo más? Como sea, si es importante, ya lo averiguaré después.


Aún es temprano, de modo que no hay mucha gente. Miro a la barra para comprobar que Chibita no esté y, para mi suerte, así es. Ella, aún con la capa pero sin cubrirse con ella, me mira desde una de las mesas apenas entro y me llama con su mano. Me fijo en que su ropa es negra excepto por el colgante, que representa la parte blanca del símbolo de su espalda. Esperaba algo más, pero ¡allá vamos!

- Ah, qué seria~. No hay una sonrisita para mí~ -coqueteo intentando besarla, aunque me da vergüenza al último segundo.

De todos modos, no importa porque ha puesto una mano sobre mi cara para empujarme hacia atrás. Su rostro no muestra más que aburrimiento y ligera lástima.

- ¿Qué pasa? ¿No es esto lo que se hace en las citas? -pregunto ignorando el rojo en mis mejillas.

- No, y no estoy aquí por eso -responde con tono seco y firme.

Lo he pensado antes pero... su voz es realmente extraña. ¿Piensa que fingirla la hace más linda o algo? Además, ¡vaya manera de matar el ambiente con tanta seriedad! Ahora me siento un poco tonto por creérmelo pero, si no es una cita, ¿por qué dijo que quería hablar conmigo a solas? Repasando el mensaje en mi mente, suena un tanto sospechoso.

- Habías visto mi cara antes, ¿verdad? -cuestiona mirándome fijamente.

- Sí, creo que conozco a tu hermana. Sois gemelas, ¿verdad? Es gracioso porque nosotros-

- No me interesa -me interrumpe-. La estoy buscando, ¿sabes dónde está?

- Vive conmigo y mis hermanos desde ayer -respondo un poco molesto por su actitud.

Al escucharlo, sus ojos se abren a más no poder y bruscamente me toma de la pechera para acercarme a ella.

- ¿Dónde está? -inquiere con una voz intimidante que incluso parece de hombre, pero mi instinto de hermano mayor me dice que está preocupada en realidad.

- T-tranquila, sólo estamos cuidando de ella -digo moviendo mis manos en un intento de que se calme.

- ¡¿Dónde?! -grita furiosa.

Bien, hora de ponerse serio. No entiendo su repentina reacción y no me gusta que me griten en la cara.

- ¿Quieres calmarte? Ahora veo por qué no te ha mencionado, probablemente quería huir de ti.

- ¡Tú no sabes nada! ¡Así que cállate!

- Ah, ¿sí? ¡Pues explícame!

- ¡No tengo por qué decirte nada!

- ¡Entonces yo tampoco!

Tenemos un duelo de miradas y ella termina soltándome como le diera asco para volver a tomar su lugar en la mesa. Yo hago lo mismo, sin apartar la vista de ella. Parece estar pensando si contarme por qué tiene tanto interés en encontrarla aunque no tienen buena relación. Finalmente, tras tomar un sorbo de alguna bebida que habrá pedido antes de que llegara, retoma la charla.

- ¿Quién te crees que eres para impedirme verla?- me pregunta resentida.

- Quizá llevemos poco de conocerla, pero Homura es parte de nuestra familia ahora. Si quieres verla, tienes que tener la aprobación de su hermano mayor -declaro señalándome.

Ella alza una ceja y luego suelta una risa corta. Lo sé, hemos ido muy rápido para los estándares de los travellers, pero así es cómo funcionan las cosas aquí.

Nuestros mundos no tienen las mismas reglas.

- Ya veo -comienza ella abriendo su Prysma Meenu y pulsando algunas opciones mientras se levanta-. Te la encargo por ahora entonces.

¿Qué? ¿Cómo que «por ahora»?

Cuando me quiero dar cuenta está en la puerta del local, pero antes de irse desliza una pantalla hacia mí desde su Prysma Meenu. El mío parpadea y al abrirlo veo que tengo... una invitación de amistad.

Muy lista, pero no voy a dejar que me rastrees hasta mi casa.

Aunque... sería bueno tenerla vigilada.

Ya responderé luego.

Debería pensar en qué decirles a mis hermanos cuando llegue a casa, pero después de esto no puedo quitarme de la cabeza a Homura y esa chica, Kanojo. Los travellers que habíamos conocido antes sabían perfectamente lo que hacían aquí, y Kanojo es así, pero Homura estaba tan... perdida.

¿En qué me acabo de meter?


¡Hola!

Voy a ir haciendo los capítulos más largos poco a poco porque ya hemos entrado en trama XD. Tengo la duda de si debería evitar poner las peleas, resumirlas o describirlas como hasta ahora, porque soy consciente de que la mayoría no están aquí por la acción o no les interesa tanto el RPG y les puede resultar molesto. Por cierto, voy a cambiar el nombre del fic.

Aclaraciones:

- «Kanojo» es «novia» (o «ella») en japonés y también es uno de los otros nombres de Homura en el fandom.

- Esta versión de los chicos está basada en el set de Tabimatsu «¡Como entrenar a tu Neet!» (el único de RPG de Tabimatsu, creo), pero ese set es sólo la base, ya ven que hay varias modificaciones.

- Aquí son más inocentes en cuanto a XXX y creo que con esto se notan un poco las diferencias entre Chonan y Osomatsu.

Sayonara!

Disclaimer: Osomatsu-kun/san y sus personajes y canciones pertenecen a Fujio Akatsuka y Estudio Pierrot.