Hola a todos, aquí Gabriel saludándoles.
Sinceramente me he atrasado en subir capítulos de esta serie de cortos. Además de que esta se publica conforme aparecen los personajes en la historia principal… pero bueno.
Aquí un capítulo más. Espero sea de su agrado.
Mi aspiración.
Desde que era una niña pequeña ya sabía lo que quería hacer con mi vida. Ser una Cazadora era una de mis primeras cosas mi mente, ser alguien que sea capaz de traer alegría a las personas y que sean capaces de sentir seguridad.
Ha pasado tiempo desde ese día cuando pensé aquello. He pasado por un entrenamiento riguroso y me he convertido en alguien que, a criterio de muchos, tiene una fortaleza y habilidad natural.
"Deberías inscribirte en el torneo local. ¡Estoy seguro que lo ganarías!"
"¡Serias una campeona! Una celebridad."
Frases como esas fueron expresadas por muchos quienes conocían a mi familia. Mi madre era muy modesta en cuanto se expresaban de mi de aquella manera, no le gustaba que yo llamara la atención. De hecho, mi madre no era muy feliz de que sea una cazadora, aunque nunca se opuso a ello.
Ahora ya han transcurrido dos años desde que escuche aquellas frases de que sería una ganadora y una celebridad, y que creen, ¡lo soy! Soy la campeona dos años consecutivos del torneo Regional, no fue fácil llegar aquí, pero ahora estoy en la cima y soy la aspiración de muchos quienes quieren ser cazadores. Bueno, aunque mi semblanza también ayudaba en mis peleas… pero eso era aparte, por injusto que sea.
"¡Quisieras ser parte de nuestra empresa y ser la imagen promocional de nuestros productos!"
"Quisieras formar un álbum de fotografías y formar parte de nuestro patrocinio."
Con la popularidad viene la fama, con ello vienen aquellos que quieren sacar provecho de ello y ganar patrimonio en los negocios usando la reputación de las estrellas del momento. Las personas que querían usar mi imagen para distintos productos nunca faltaron, era un poco tedioso, pero nunca dije que no, nunca podía negarme a nada.
"No deberías esforzarte demasiado. Has pasado mucho tiempo frente a las cámaras, y cuando tienes tiempo para ti solo te la pasas entrenando."
Mi madre, Helena Nikos, se preocupaba por mi bienestar tanto físico como mental. Era cierto que apenas descansaba, me la pasaba entrenando o solo con los productores que me patrocinaban y financiaban. No podía detenerme, ahora tenía una responsabilidad en mis hombros, cada vez que cruzaba por la calle habia quienes me alentaban y decían que sería una gran cazadora, una defensora de la humanidad.
Habia esperanza en la mirada de las personas. Sabía que podía contribuir en este mundo y traer un cambio.
"Tengo que ser más fuerte."
Eso me decía a mí misma. Siempre aspiraba a ser la mejor en el combate, cuando me di cuenta, mi esfuerzo me llevo a alcanzar en triunfo en el torneo regional y ser la campeona por tres años consecutivos. Ese era un gran logro, pero con ello empezó a rondar un sobrenombre que me marcaria y diferencia de los demás…
Me llamaron la Chica Invencible. Aquella que no conoce la derrota, aquella que combate con una gracia y habilidad única.
Conseguí mas fama de la que ya tenía, aunque eso podría importarme menos. Nada de eso me entusiasmaba, era un simple logro y nada más.
Lo que si me afecto fue que no habia hecho ningún amigo hasta el día de hoy. No habia nadie además de mi madre con quien podía celebrar aquellos logros, nadie conocía verdaderamente a Pyrrha Nikos. Todos aquellos que en algún momento quisieron acercarse a mí, solo lo hacían por la popularidad que tenía, y ellos conseguirían. Fue verdaderamente doloroso cuando descubrí el hecho que nadie valoraba a Pyrrha Nikos, ahora no era nada más que una chica de póster y una celebridad más.
De hecho, a quienes en algún momento derrote me guardaron odio, apenas y voltearon a verme.
Fue ahora cuando sentí que ser una celebridad no servía de nada.
"Vamos hija, levanta esos ánimos. Apenas ayer estabas sonriendo en la premiación y ahora apenas y hay vida en tus ojos." La voz preocupada de Helena hacía eco en la habitación de su hija. Ella era una mujer de cuerpo pequeño y una cabellera larga y rojo, acompañada de una mirada maternal de ojos verdes. "Deberías salir y hacer algo. Cualquier cosa."
Pyrrha, acostada sobre su cama tenía una mirada triste que empañaba esa mirada de ojos esmeralda.
"Recuerdo que dijiste una vez que debería tomarme un descanso." La niña abrazo sus piernas y se acurruco en su cama. "Estoy cansada por el día de ayer, más tarde saldré y hare algo…"
"…Esta bien." Helena no estaba muy convencida por la falta de energía de su hija. Aquí habia algo más, pero no habia caso en insistir en el tema. "Entonces te dejare descansar."
Con ello, la madre de Pyrrha abandono la habitación. La ocupante de dicha habitación suspiro y se acostó boca arriba y mantuvo su vista perdida en el techo. Sus pensamientos eran un enigma, un caos total.
"Tal vez mañana las cosas podrían mejorar."
Argus era una ciudad costera, por ello en ocasiones de las profundidades del océano salían Grimm que amenazaban con la vida de sus habitantes. Por tal motivo, una base militar de Atlas se estableció en la zona para brindar seguridad.
Pyrrha creía que sería como cualquier otro día, pero no lo fue, al menos su curiosidad evito que así sea.
A sus oídos llego un rumor de extraños avistamientos en el bosque cercano. Criaturas humanoides portando armas y con comportamiento salvaje.
La chica de cabello rojo pensó que tal vez serian Grimm, una especie nueva, o algo parecido. Pensando en un nuevo desafío y una posible práctica, ella se dirigió al lugar de dichos rumores.
Pero no encontró nada.
Así fue durante varios días, nunca encontró a la criatura que era narrada por quienes salían de tal lugar, en el bosque no habia nada además de Beowolfs. Solamente especies pequeñas habitaban el bosque, nada fuera de otro mundo.
La rutina de la chica cambio cierto día cuando ella pensó encontrar lo mismo en lo que ella creía que era un buen lugar para entrenar. Ese día encontró algo fuera de lo normal…
Ese día encontró monstruos… esas caras pálidas y sin pupilas en sus ojos y esa sonrisa siniestra, esos mantos harapientos negros y armas tipo guadaña.
"… No es nada fuera de lo ordinario. No parecen tan salvajes-"
Todo pensamiento por calmar sus nervios se vio afectado por un ataque que apenas logró esquivar. De ese ataque ella salió lastimada con apenas un pequeño corte del arma de su rival.
En ese momento ella entro en pánico, no sabía de nadie que sea capaz de atravesar el Aura. En esa desesperación ella trato de usar su semblanza y desarmar a su rival, pero su efecto de polaridad no tuvo ningún efecto en el arma de esa criatura.
Además de la criatura frente a la chica, tres más surgieron y perecieron rodearla.
"Pero ¡¿qué es esto?!"
El miedo de Pyrrha era palpable, tanto así que los Grimm de la zona se sentían atraídos por ello. El aullido de los Beowolf en las proximidades hacía eco en el bosque.
Calmando su pavor, concentrándose en el momento. uso todo de sí para terminar a esas criaturas que nunca en su vida habia visto. Milo y Akoúo, sus armas, trabajaron en exceso ese día.
Al finalizar su combate, su cuerpo se sentía agotado y además estaba bañado en sudor. Habia enfrentado a un rival como nunca antes, o talvez fue por el hecho de haberse confiado en un inicio.
"Pero que era eso…"
La atención de Pyrrha se vio afectada por el ruido de proyectiles y el clásico sonido del metal chocando entre sí. Corriendo hasta el lugar de los hechos, la vista era interrumpida por varios cuerpos de Grimm desvaneciéndose, además de varios objetos rojos en el suelo… orbes rojos.
"Los mismos que desaparecieron en mi combate."
Cuando ella derroto a las criaturas cubiertas de harapos, aquellas se disolvieron en el suelo y dejaron orbes rojos en el suelo, aquellos desaparecieron luego de un momento, lo cual fue raro.
"¡Es peligroso estar aquí!"
Ella trato de llamar la atención de aquellos que estaban batallando, los cuales eran un chico rubio y una mujer mayor, los cuales usaban como armas una espada grande y una especie de arma de fuego de gran decadencia.
"¡Espera allí! Ahora termino." El chico que estaba combatiendo respondió de manera agitada y termino con su combate.
Al final las víctimas se disolvieron y nada quedo en el lugar, la única evidencia del combate eran los cráteres del suelo y la madera de los arboles levemente dañada.
"Hola. No esperaba encontrara a nadie por aquí." El chico rubio se acercó a la chica y la saludo gentilmente con una sonrisa en su rostro.
"… yo también creía que no habia nadie aquí." Pyrrha contesto nerviosamente, el chico frente a ella, aunque un poco desaliñado era guapo.
"¡Estaba entrenado! Pero me perdí en el bosque y me encontré con esto."
"¿Entrenas para ser cazador?"
"Sip. ¿Y tú que hacías aquí?"
Allí la chica de ojos esmeralda respondió que ella también era una aspirante a cazadora. Tuvieron una conversación agradable, el chico era agradable.
"Entonces ahora tienes una nueva amiga. Tal parece que no pierdes el tiempo." La mujer de aspecto mayor se acercó al dúo. Una sonrisa adornaba aquel viejo aspecto.
Varias burlas se dieron en el momento causando nervios en los jóvenes.
"hmmm… lo siento, pero no tengo tu nombre." Nerviosamente, Pyrrha pregunto el nombre del chico frente a ella. Aunque conversaron agradablemente, no se habían presentado formalmente, aunque ella sentía un poco de nervio por el hecho de que al momento de ella presentarse el comportamiento del chico frente a ella cambie.
"Oh cierto, la anciana de aquí se llama Nico…"
"¡Que no soy una anciana!"
"Lo siento, lo siento." El chico se disculpó por esa broma. "Mi nombre es Jaune, Jaune Arc. Una dulzura para tu lengua."
El chico trato de parecer un galán, aunque fallo miserablemente. A Pyrrha eso le pareció gracioso.
"Pyr… Pyrrha Nikos…" la chica murmuró
"Oh. Entonces te llamas Pyr. Es un nombre raro pero aceptable."
"¡No! Es…" Pyrrha trato de corregirse, pero ya fue demasiado tarde. Ella fue tomada la mano la cual fue movida violentamente.
"Es un gusto conocerte. Espero que podamos ser buenos amigos."
Con la palabra amigos, todo cambio en Pyrrha. Aquí habia alguien que quería formar amistad con ella, aunque no tenía ni idea de quien era quien.
"¡Si!" Pyrrha acepto el gesto de este chico salido de la nada. Sinceramente ella esperaba algo bueno de esto…
Aquí la vida de Pyrrha Nikos daría un único. La amistad con Jaune Arc sería un poco extraña, pero es algo que la cambio para siempre.
Gracias por leer.
Si estás leyendo esto, tratare de explicar algunos temas dudosos en la historia principal. Y el harem.
Aunque habrá un poco de drama en ello, el harem
La formación del harem es importante.
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Nicoletta Goldstein
