Hola a todos.
Un nuevo capitulo de estos cortos.
Nicoletta Goldstein I
El transcurrir del tiempo.
La despedida de una Era da la bienvenida a una nueva.
"¿Cuánto tiempo tendré quedarme esperando?"
"Lo suficiente."
"No soportare estar tanto tiempo en soledad, lo sabes ¿verdad?
"Algo se te ha de ocurrir. Siempre sueles hacer cosas que llaman la atención." La voz burlista de un hombre albino se dejó escuchar. A pesar de ser el adiós, a pesar de ser momento de la despedida. Dante seguía siendo el mismo. "Ahora tendremos que irnos. Espero volveremos a ver."
"… adiós."
"jeje… adiós. Oh, cierto, sabes que tendrás que entregarles todo lo que te dejamos, ¿verdad?" sonriendo, él hizo su última pregunta.
"Lo dijiste. Todo será para el heredero o herederos de los poderes de un cazador de demonios. No soy tan idiota como para olvidarlo. Me siento ofendida."
"jeje… Entonces… adiós."
"¡Termina de una vez Dante! O puede que cambie de idea sobre esto."
"No te alteres Vergil. Déjame terminar aquí."
Intercambiando algunas palabras, así fue el último momento de la época en la que Dante aun discutió con su hermano. Era la última vez que el mundo vería a los cazadores de demonio e hijos del Legendario Sparda. Caminando hacia el ultimo rayo de luz del ocaso, unos ya viejos personajes voltearon hacia tras e hicieron un último gesto de despedida; Dante, Vergil, Lady, Trish, Nero, Kyrie e incluso la pequeña y molesta Patty se despidieron de una Nicoletta Goldstein que simplemente levanto una mano en señal de despedida. Al final, todos desaparecieron al ocaso, dejando a la mujer de lentes completamente sola en una ciudad abandonada.
Ciudad Fortuna fue el último escenario donde se reunieron los grandes representantes de la historia humana y demoniaca. Este fue el lugar donde se dieron el último adiós. Una ciudad vacía de toda vida humana, la edificación estaba destruida, pero aun así habia leves faroles encendidos.
Nicoletta tuvo su mano levantada por un tiempo, relajando su cuerpo suspiro contenido escapo de sus labios. Era triste quedarse así.
"Extrañare todo de ustedes chicos. Aunque lo más triste de quedarse sola es que no podre tener sexo. La masturbación ya no es lo mismo."
"Era cierto que eras una mujer vulgar."
"Deberías abandonar pronto este lugar. Más temprano que tarde empezara el cambio en este mundo."
Girándose, allí estaban dos seres que tiempo atrás Nicoletta talvez hubiese respetado, pero ahora no le producía mas que mero desinterés.
Allí, con sus diferentes características, siendo las más notables el tono de piel y el adorno en sus cabezas, los tan famosos dioses estaban esperando el momento para que la vida florezca en el mundo. Uno de ellos parecía estar de mal humor, por el contrario, el otro estaba en paz y tranquilidad con el mundo que lo rodeaba.
"¿Ya es hora? Tendré que buscar un buen lugar para refugiarme. Saben de alguno que no sufriría por el cambio."
"¡Por qué tendría…"
"Hermano por favor, déjame manejar esto." El ser de tez clara calmo al hombre de tez bronceada. Nicoletta sonrió ante la eminente furia de este último. "Se de una isla que no sufriría al cambio, al menos en parte. Pero es segura a la trasformación terrestre."
"Que opción me queda. Entonces, podrían ayudarme a llevar mis cosas a ese lugar. Necesitare trabajar todo este tiempo que me quede." El trabajo que ella tendría sería el más riguroso y solitario. A pesar de que los inventores necesiten estar a solas para trabajar, demasiada soledad podría hacer daño.
"Hay un bote cerca. Pero antes de ello…"
El hombre de tez blanca trono sus dedos y varios cuerpos se mostraron. Todos levitaron en el aire, todos con sus diferentes tonos de piel y cabello que los hacían únicos.
"Ellos son la esperanza frente a la amenaza demoniaca en el futuro. Pero, ¿no sería sabio despedirte de tus hijos?"
"Así está bien. Olvidaran todo de todas formas. No quiero que sea doloroso para mí, así que hemos terminado." Nicoletta aparto la mirada. No quería tener sentimentalismos ahora, no era bueno con ellos y no era prudente tenerlos. Todos los niños que habían estado levitando, todos ellos tenían parentesco con quienes desaparecieron de este mundo. Allí, incluso sus hijos estaban presentes.
Quien diría que se relacionaría y daría a luz a tan bellos seres. Que haría una familia, un poco disfuncional, pero era una familia. Algo que ahora tendría que sacrificar, abandonar. Todo por futuro del mundo y la humanidad.
"De acuerdo. Pero…" El hombre de tez blanca desapareció lo cuerpos y enlazo su mente con la de Nico. "Estuve analizando a los niños. Todos tienen habilidades únicas, tanto que puede que en algún momento haga uso de ellas."
"¿De qué manera? No veo razón para su uso. Eres un dios ¿no?" Nico pregunto. Era lógico.
"Nunca se sabe. Un Dios no siempre suele hacer las cosas de la manera correcta, en algunas ocasiones se necesita rectificar errores." El hombre dirigió la mirada a su hermano el cual estaba simplemente entreteniéndose con uso de sus habilidades. Nicoletta capto la mirada que le daba y no era algo bueno.
"No veo razón para no hacerlo. Pero espero lo mejor. Y quisiera muchos nietos de la futura generación. Mucho sexo y amantes para nuestra línea de sangre. Jajaja." Nicoletta sonrió de manera depravada al final de todo. Hasta fue ella misma.
Desde aquel día todo cambio en su mera existencia. Llegando al nuevo lugar que sería su laboratorio y taller ella se instaló y se preparó para el final de la Era antigua.
El cambio en la tierra fue lo primero. Se reestructuro y se formaron nuevas regiones en un mundo desierto.
En todo ese tiempo, Nicoletta se dedicó al trabajo. Realizo investigación y desarrollo en modificaciones del antiguo armamento demoniaco que tenía a su disposición. Pero más que eso, ella sabía que su frágil existencia no duraría para siempre. No importaba cuanto tiempo logre alargar su vida, puede que la llegada de algún heredero demoniaco tarde milenios.
Ella tenía que tener un plan de respaldo.
…..
Así fue como en algún punto, la humanidad surgió en el mundo e incluso mejor que antes. Los nuevos humanos ahora poseían tal habilidad con la energía mágica. La vida de Nico estuvo llena de soledad, a pesar de vivir por siglos ella nunca se relacionó con nadie.
Ella no fue más que un mero espectador. Uno que esperaba el resurgir de la amenaza del mundo.
Además de la humanidad, un nuevo enemigo fue creado para ellos. Los Grimm o los monstruos de pesadilla, fueron creados con el fin de destruirlos. Aunque ello despertaba las preguntas sin respuestas de ella. ¿Por qué tratar de destruir lo que ayudaste a crear? ¿Acaso la antigua amenaza no era suficiente?
El tiempo transcurrió y a la vez lo fue la extinción masiva humana, las razones de este motivo fueron desconocidas. En el nuevo surgimiento humano ya la magia como tal no estaba presente en ellos, pero en esta ocasión se agregó algo. Seres con características de animales fueron creados, eran leves las variantes animales. Pero esa diferencia los aparto del resto.
Hubo tantos eventos en la formación de la civilización. Nicoletta solo observo algunos, muy pocos. Pero todo ello fue por el hecho de que no quería perder la cordura al estar encerrada y sola en un mismo lugar.
Ella en su tanto tiempo libre, escribió tanto como pudo. Redacto tantas historias y las repartió en el mundo de manera discreta. Escribió en su lengua antigua, solo quienes de verdad se interesen en temas desconocidos podrían descifrar aquella lengua, fueron muy pocos.
…..
…
"Cuanto tiempo ha transcurrido. Siento que telarañas cubrirán mi cuerpo por estar esperando algo que no se si ocurrirá. La vida que he llevado ha sido un poco miserable, desearía no haber aceptado quedarme a esperar algo que nunca sucederá." Nicoletta habia esperado demasiado. Su cuerpo habia envejecido lo suficiente como para ser una anciana mayor pero aún conservaba un poco de su movilidad juvenil.
Eones habían transcurrido, de hecho, ni siquiera habia llevado la cuenta de cuánto tiempo habia pasado. Era difícil llevar la cuenta. No habia salido mucho al mundo exterior, pero habia escuchado en su última salida sobre cómo se nombraba el nuevo mundo.
Remanente, ese era el nombre que se le habia dado al mundo. Un mundo que era cenizas de lo que una vez fue. Y no estaba errado, literalmente estaban en lo cierto. un nuevo mundo surgió en uno marchito y cubierto por el polvo y cenizas de un conflicto que se salió de control.
"Las personas no podrían estar más cerca a la verdad. Pero ahora, son muy cerradas de mente, me hace preguntarme que harán cuando se encuentre con algo a lo que no puede desafiar."
Y así ella espero.
Espero por mucho tiempo más. Su cordura estuvo al límite en algunas ocasiones, la desesperanza y frustración de una decisión equivocada carcomían su ser. Pero aún se esforzaba. Tenía que ser fuerte. Sea como fuere.
…..
…
En algún punto la actividad demoniaca empezó a mostrarse nuevamente en el mundo. Los primeros esbirros se mostraron poco a poco, en un inicio el conflicto se dio entre Grimm y demonios. Batallas donde más importante era mostrar su dominio como especie, fueron algunas batallas que se ganaron y perdieron.
Pero los conflictos no tardaron en terminar. Un pacto no escrito pareció darse entre las especies. Aquello no le agrado para nada a Nicoletta pues ella conocía de alguien que podría beneficiarse de este pequeño "acuerdo".
Ella conocía a una entidad que estaba en busca de algo en el mundo. Esa mujer que se decía era una gobernante de los Grimm.
El hecho de que Grimm y demonios ya se mostraran juntos, aunque de manera imperceptible era de tomar enserio.
Tendría que poner su esperanza en que alguien la busque.
Pero ese alguien nunca llego.
…...
"He hecho de todo para que alguien venga aquí. No creo prudente buscar, lo mejor es esperar a alguien que en verdad se preocupe por lo importante." Nico suspiro y aguardo en lo profundo de un bosque que ahora era lo que rodeaba su taller. La antigua isla se habia unido al continente, la brisa fría de la tarde movía los mechones de cabello gris de Nico.
En todo el tiempo, desde que habia visto los demonios nuevamente surgir en el mundo del Remanente. Ella escribió varias historias para despertar el interés de alguien, que ese alguien la busque. De hecho, fue tanto su interés que incluso habia hecho un mapa usando alquimia, por ello cada noche salía y lanzaba faroles en los días de luna llena, o en este caso, la luna destrozada.
"Estropearon lo más bello en una noche despejada. ¡No pudieron dañar otra cosa! Dioses idiotas."
Además de la estupidez divina, también lo estaba la estupidez humana.
No hace mucho tiempo, la civilización enfrento una guerra por sus deseos y codicia egoísta.
El dominio de territorios se habia convertido en la principal razón de una guerra, además la humanidad entro en gran conflicto con aquellos humanos con características animales, a estos últimos llamaron Faunos.
La codicia humana fue un gran festín para las criaturas de la oscuridad, los Grimm atacaron de gran manera en esos días. La tecnología desarrollada para usar un nuevo mineral le ayudo a la humanidad a enfrentar Grimm e incluso a destruirse a sí mismos.
De manera imperceptible los demonios pasaron desapercibidas por los humanos. O tal vez fue por el hecho de que en sus encuentros las posibilidades de supervivencia humana se reducían a cero.
"Supongo que la humanidad estará condenada. Su única esperanza esta puesta en estos cristales que son su defensa, pero son frágiles." Apretando un cristal hasta el punto de casi fracturarlo, Nicoletta suspiro y observo el cielo bañado por la luz lunar.
Allí arriba, un ser de gran tamaño se movía circundando en la zona. Parecía un gran pez que nadaba por los cielos, pero su presencia era de los más terroríficas.
"Cuanto tiempo tardara en mostrarse lo que tanto espero."
Ella estaba dispuesta a esperar un poco más. Pero, ¿Cuánto esperaran quienes quieren someter el mundo?
Espero responder un poco de dudas en este Fanfic. Si hay dudas comenten y gustosamente se dara a conocer los detalles de la historia en capitulos cortos.
El proximo es desconocido.
