Hola a todos y buenas mañanas/tardes/noches.
Agradezco de todo corazón a todos ustedes quienes leen mi relato hasta este tercer capítulo y lamento mi tardanza para publicarlo, de alguna manera la vida ahora si me estuvo manteniendo ocupada por un buen rato y no tuve mucho tiempo para escribir. Sin embargo les presento el tercer episodio, otra vez algo tranquilo pero tengan paciencia, estaré llegando a algo y tras leer el capítulo tal vez puedan oler lo que se cocina tras bambalinas.
Para acabar les recuerdo que estoy a su disposición para cualquier opinión, comentario, corrección, favorito, etc.! Nuevamente muchas gracias por su paciencia y espero les agrade el capítulo.
Genos y Ruth habían caminado dificultosamente, apoyándose uno en el otro, hasta llegar al apartamento donde Saitama yacía tendido en su futón viendo las últimas caricaturas del día. El trayecto había sido bastante silencioso; la chica estaba demasiado cansada como para hablar palabra alguna y el muchacho… bueno, el de por sí era silencioso como una roca. La única comunicación que tuvieron fue al final del trayecto, cuando Genos le pidió a la chica que deslizara cierta ranura en su brazo derecho, de donde ella lo sujetaba, para sacar de ahí la llave del apartamento.
-¡Genos, al fin llegast…!- Comienza a decir Saitama volteando a la entrada y viendo para su sorpresa que la invitada de la noche anterior llegaba cargando a su discípulo. -¡Genos! ¿Qué te pasó? ¿Estás bien?-
-Sí maestro, solo necesito recargar mis baterías- Responde Genos tumbándose en el suelo.
-¡Genos! Hueles extraño, ¿te metiste en un horno?- Le inquiere Saitama incorporando al ciborg para sentarlo a la mesa. Mientras tanto Ruth había cerrado la puerta y los observaba desde un rincón de la habitación.
-Perdón Saitama… Tal parece que Genos y yo tuvimos una pequeña confrontación, pero nada grave… ¡Tu discípulo es muy fuerte! Haz de estar orgulloso ammm…- Ruth, nuevamente avergonzada, desvía su mirada hacia el techo y comienza a jugar con sus dedos de forma ansiosa; no solo iba a abusar aún más de la amabilidad de su anfitrión, también había tenido una pelea con su discípulo. Vaya descaro que tenía al mostrarse por esos rumbos aún.- Escucha… la riña con Genos retrasó mis planes y… quería saber si podrías aceptarme sólo una noche más. Pagaré el alojamiento al precio de cualquier posada… Si no es mucha molestia.-
"¿Qué? ¿Una noche más…? Genos ya llegó y ella está ocupando su espacio… Pero va a pagar a precio de posada y eso nos dejará suficiente capital para comer lujosamente un día o dos… Pero el espacio…" Piensa Saitama en medio de su introspectiva. -¿Entonces no sería mejor irte a una posada?- Inquiere finalmente, algo irritado por la idea de compartir su pequeño apartamento con una tercera persona.
-¿No pensarás dejar a una chica indefensa en la calle por la noche o sí?- Le dice Ruth maliciosamente.
-¿Eh? Peleaste contra Genos y lo agotaste, no eres para nada indefensa-
-¡Pagaré!- La chica se inclina ante el calvo en la mesa con lágrimas escurriendo de los ojos.
-Está bien, pero tendrás que dormir bajo la mesa. Ayer ocupaste el espacio de Genos.- Finaliza Saitama señalando la bolsa de dormir aún extendida frente a una pared del apartamento. Después de unos minutos, Ruth metía su bolsa de dormir bajo la mesa mientras Saitama arrastraba a Genos hasta su pared conectándolo al enchufe de la luz. Las luces ya estaban fuera y cada quien se preparaba para una noche de sueño un tanto incómoda, definitivamente eso de dar posada a extraños le pondría a Saitama los pelos de punta si los tuviera.
Mientras tanto, en los cuarteles generales de la Asociación de Héroes en ciudad A, un grupo de especialistas observaban la pelea entre Genos y Ruth desde un monitor enorme que abarcaba media habitación. Algunos analizaban los niveles de energía y los tipos de radiación liberados por ambos a la hora de la pelea, otros observaban los estilos de combate que utilizaban y otros tantos trataban de establecer la identidad de la misteriosa chica que peleaba contra el nuevo integrante de la clasificación S de héroes. Debido al cambio climático a mediana escala que ambos contendientes habían provocado en ciudad Z, se había dictaminado generar un grupo de análisis que identificara la razón de la repentina ola de calor, lo cual era lógico tomando en cuenta las recientes apariciones de criaturas con peligrosidad nivel ogro que surgían cada vez con más frecuencia en el mundo. Si apareciera una capaz de controlar la temperatura ambiente de una ciudad entera era posible que la peligrosidad escalara rápidamente a nivel dragón y, si no tenían suficiente suerte, a nivel dios. Había que averiguar lo más pronto posible qué causó la ola de calor y como contenerlo.
-¿Qué han averiguado de la "singularidad"?- Pregunta un hombre con barba que iba vestido de traje y lucía un abundante cabello negro mientras entraba a la sala de investigación.
-Tal parece que la "singularidad" fue generada a raíz de la pelea entre el héroe clase S, Genos, y esta chica.- Responde otro hombre, vistiendo también un traje negro, mientras le entregaba un reporte al primer sujeto. – No hemos averiguado la identidad de la chica, pero sabemos que en los primeros momentos de la pelea irradió una tremenda cantidad de energía, lo que resultó en la ola de calor sentida en ciudad Z.-
-¿Y qué más?- Pregunta el hombre de barba mientras hojea el reporte que le fue entregado por el segundo hombre. – Se observó la pelea con la grabación obtenida desde el satélite y descubrimos una gran similitud entre el estilo de pelea que la chica empleó contra Genos y el estilo de Colmillo de Plata… Y además señor… la chica solo esquivó y defendió, no tiró un solo golpe durante la pelea.-
-Entonces la chica es aprendiz del puño de agua… ¿No han establecido su identidad aún?- Pregunta nuevamente el primer hombre –No señor…- Responde el segundo – Ella no aparece en las listas de los estudiantes inscritos de los últimos 20 años señor- El primer hombre ve pensativo el reporte en sus manos – Interroguen a Colmillo de Plata Bang mañana a primera hora-
"Alguien capaz de hacerle frente a un clase S como Genos debe ser contenido… o aliado a nosotros" Pensaba el hombre desalineado mientras salía del centro de investigaciones a paso veloz. Unos metros más adelante, una chica de baja estatura con luminoso cabello verde lo observaba recargada en la pared
– Parece que has encontrado algo interesante. ¿Me encargaré yo de esto? Estoy muy aburrida- Le dice la chica entre lloriqueos. - Lo siento Tatsumaki, esto aún no es una amenaza. Te informaré tu próxima misión más adelante ¿Por qué no vas a relajarte un poco?- Le dice el hombre de forma condescendiente. Tatsumaki da un profundo respiro y se aleja volando – Ustedes sólo son unos aburridos, ¿Qué no saben que conmigo basta para cualquier emergencia que tengan?- Definitivamente lidiar con héroes de alto calibre puede ser cansado.
La mañana siguiente fue bastante agradable. El sol se asomaba por las cortinas en el departamento de Saitama y le pegaban a Ruth directo en los ojos, forzándola a despertar quisiera o no. La chica vio a su alrededor; el ciborg seguía recargando baterías mientras veía la televisión, pero Saitama no estaba. El reloj marcaba las 7. –Buenos días Genos, ¿A dónde fue Saitama?-
-El maestro fue a entrenar- Responde el ciborg sin voltearla a ver.
- ¿Está bien si preparo el almuerzo? Hoy me iré como acordamos pero no quisiera hacerlo sin darles las gracias.- El ciborg voltea a verla con su rostro inexpresivo.- Con el pago que le prometiste al maestro es suficiente.- La chica se encontraba pasmada ante la apatía del ciborg, aun así sabía que irse solo porque sí era una grosería tremenda, así que se levantó, y enrolló su bolsa de dormir – Voy a ducharme. Después me tomare la libertad de preparar un almuerzo para los tres. Bueno… ammm ¿tu comes?- Pregunta la chica dándose cuenta de que no conocía la verdadera naturaleza de Genos. –Sí, agradezco tu consideración.-
Después de ducharse, la chica salió del apartamento tomando prestadas las llaves de Genos, quién en esos momentos se encargaba de la limpieza del lugar. Para las 8 ya había vuelto con todo lo necesario para un sustancioso almuerzo de pescado con arroz y fideos. A las 8:30 el almuerzo estaba listo y diez minutos después llegó Saitama, sorprendido por el increíblemente delicioso aroma que salía de su apartamento. El almuerzo transcurrió tranquila y silenciosamente y Ruth se alegró de ver la expresión de felicidad de Saitama al probar su comida. – Hace mucho que no como algo tan delicioso, ¡Gracias!- Dice Saitama al terminar mientras Genos comenzaba a recoger los platos. – Veo que recogiste tu bolsa… ¿Ya te vas?-
-Así es, gracias por tu hospitalidad…- dice Ruth inclinándose un poco sobre la mesa –Pero quisiera dejar de causarte problemas tan pronto como sea posible.- Saitama se ríe irónicamente ante este comentario, de todas formas la chica lo había orillado a recibirla. – Tu comida es bastante buena, ven a visitarnos cuando gustes.-
Ruth lo ve maliciosamente de nuevo – A ti solo te interesa mi comida…- Tras ese comentario la chica comienza a reír estruendosamente. Saitama solo suelta una leve risa "Si ella se quedara a cocinar, ya no tendría que seguir comiendo la dieta que preparó Genos para que mi cabello creciera" piensa mientras ve a la chica sonreír. – Bueno, es hora de que me vaya. Gracias por todo, pasaré a visitarlos otro día.- Dice la chica mientras se levanta y agarra sus cosas.
-Si…- Dice Saitama mientras ve a Ruth saliendo por la puerta y gritando – ¡Nos vemos Genos!- Para luego desaparecer en el silencio de la rutina. "Realmente podría… acostumbrarme a ella." Piensa el calvo por última vez antes de dejar atrás la emoción de la novedad para adentrarse en la televisión, en espera de algún contrincante poderoso que amenazara a la ciudad o alguna oferta interesante en el supermercado.
En la cima de la montaña más alta de ciudad Z Bang, un anciano de cabello y bigote gris con mirada penetrante, se disponía a tomar el té de medio día junto a Charanko, su discípulo más fiel quien solía servir de mayordomo. El día era tranquilo y soleado con algunas nubes flotando en el horizonte, más no representaban amenaza de lluvia ni nada por el estilo; aprovechando el buen clima varios animales de la montaña habían salido a pasear en busca de alimentos, otros tantos cazaban a los pequeños ingenuos que se descuidaban. El anciano veía desde su ventana como un par de águilas volaban en lo alto de la montaña dibujando círculos en el aire. – Deberías ir a correr o perderás condición.- Le dice Bang al joven discípulo. – Señor, yo ya hice mi recorrido por la montaña a primera hora de la mañana- responde el muchacho inclinando levemente su cabeza como señal de respeto. Bang bebe un sorbo de té y mira con melancolía la ciudad que se extiende a las faldas de la montaña. – Antes había aquí una niña… Ella corría en la mañana, al medio día y en la noche, jamás era suficiente para ella.- El muchacho lo ve con una mirada seria - ¿Habla de Rosetta señor?- Bang suelta una carcajada estruendosa. –Veo que no la has olvidado, me alegro mucho.- Bang toma otro sorbo de té y observa como la mirada seria del muchacho se convierte en una mueca de enojo – Señor… le propuse matrimonio a esa chica hace dos años y ella me rechazó incluso después de que le regalé su guitarra.- Bang ríe nuevamente y le contesta –Si, te rechazó aun cuando bordaste su nombre y la montaña con una cascada en la funda de esa guitarra.-
Hace ya muchos años, mientras Bang trotaba en las faldas de la montaña para luego subir, había encontrado a una pequeña niña tratando de alcanzar una pera en una rama que se asomaba a la caída de un acantilado. Alarmado, el no tan anciano maestro subió al árbol y rescató a la niña de lo que pudo haber sido una muerte segura. Más tarde, el anciano conocería la historia de la niña y la entrenaría para ser su discípulo y la heredera del dojo, pues el anciano no había logrado casarse ni tener hijos. La chica pasó sus primeros 5 años entrenando arduamente para utilizar a la perfección el puño de agua que rompe rocas, al mismo tiempo que entrenaba su autocontrol para sincronizar sus habilidades naturales con las artes marciales en las que Bang la instruía. "Rosetta…"
-¿Sabes por qué se fue Rosetta?- Preguntó Bang a su discípulo quien continuaba sentado a su lado con cara de amargado. - ¿Señor…?- El muchacho sale de su introspectiva y medita la pregunta de su maestro. –Pensé que se había ido porque no querría verme más…- Bang voltea a ver a su discípulo con una cara que se encontraba entre el fastidio y el asombro. Era cierto que las razones de Rosetta para irse del dojo se habían mantenido privadas entre Bang y ella, pero el anciano pensó que serían bastante obvias para los demás discípulos. Aunque aparentemente no. – Muchacho… Rosetta se fue para buscarse una vida como músico ¡Jajajajaja! Me pregunto qué cara habría puesto de haber escuchado tu respuesta. Ella entrenó arduamente y antes que tú ella fue la mejor de mis discípulos hasta que llegó… - Bang se detiene un segundo con una expresión sombría en el rostro para luego proseguir -pero Rosetta amaba la música más que nada en este mundo. Se enamoró desde que vino el grupo Enko hace años y tú no tuviste nada que ver.- El muchacho se sonroja al escuchar la respuesta y voltea avergonzado para evitar que su maestro le vea la cara. El maestro vuelve a ver por la ventana donde las águilas que revoloteaban ya no están, se encuentran lejos de las montañas donde el maestro ya no puede verlas, pero él sabe que volverán para la hora de la comida, pues sus nidos se encuentran cerca del dojo. – Rosetta bajó de la montaña antes de que tus compañeros desertaran por Garou, pero no ha vuelto desde entonces. ¿Crees que vuelva pronto?- Inquiere Bang bebiendo más té. El discípulo, lo voltea a ver aún incómodo – ¿Lo dice por la visita de los agentes de la Asociación? Lo que mencionaron suena definitivamente a Rosetta… 1.60 de altura, cabello negro, ojos ámbar… ¿¡Capacidades sobre-humanas para controlar la temperatura ambiente!? Definitivamente Rosetta ha vuelto a la ciudad, pero después de tanto tiempo sin noticias de ella me pregunto qué habrá hecho para llamar de repente la atención de la Asociación… ¿Estuvo bien no decirles nada?- El discípulo al fin recupera su semblante sereno y serio de antes y Bang se sirve su segunda taza de té. – Ella no quiere nada con la Asociación, tampoco sabemos si volverá al dojo ya que tampoco quiere dedicarse a las artes marciales… Les dijimos que no sabemos nada de esa chica y por ahora eso es verdad.-
La tarde transcurrió tranquila en el dojo. Había sido un día fresco para todos tras la repentina ola de calor del día anterior. Charanko hacía sus últimos entrenamientos vespertinos antes de prepararse para la cena, Bang también hacía sus entrenamientos especiales para mantenerse en condición al lado de su único discípulo. Entonces, después de que los últimos rayos del sol tornaran el cielo rojizo y la primera estrella brillara en el firmamento, una voz familiar resonó en los pasillos del dojo. – ¡¿Hola?! ¡¿Hay alguien ahí?! – El maestro sospechó sobre quién sería la misteriosa visita, pero mantuvo la calma y salió a recibir a su invitada-¿Quién viene a esta hora?- dice saliendo despacio del cuarto de entrenamiento con las manos agarradas a su espalda para ver a una chica de cabello corto adornado con una banda naranja con motivos amarillos, de una estatura familiar vistiendo una chamarra de cuero café y pantalones de mezclilla pegados a las piernas.
La chica había volteado rápidamente tras escuchar la voz del anciano y en sus ojos se dibujaron lágrimas de emoción; en su rostro podían leerse los 18 meses que la chica había estado extrañando al anciano desde que salió del dojo. -¡Abuelo Bang!- Grita la chica y corre con premura a abrazar al anciano, quien le devuelve el abrazo de la manera más afectuosa existente. -¡Abuelo Bang! *sob sob* ¡He vuelto abuelo Bang!-¡Te he extrañado tanto! ¿Recibiste mis postales?- Pregunta la chica con lágrimas deslizándose por sus mejillas sin soltar al anciano. –Las he recibido y las he leído todas pero no sabía si volverías alguna vez tras encontrar tu camino como músico… Bienvenida a casa… Rosetta- Le dice el anciano dejando caer un par de lágrimas por su duro semblante. Desde el interior del cuarto de entrenamiento, Charanko observaba la escena dejando caer un par de lágrimas y tratando al mismo tiempo de ocultarse de la chica que años atrás había sido dueña de su corazón.
-*sob sob* Abuelo Bang…- Rosetta se incorporaba secándose las lágrimas de alegría para encarar a su abuelo una vez más. – Abuelo Bang, he tenido bastante éxito en este año y medio que he viajado por las ciudades para promocionarme. Me han invitado a muchos clubes y centros a tocar mis canciones, que por cierto ya he escrito varias más y te las cantaré con gusto cuando acabemos la cena, pero he vuelto porque pretendo llevar a cabo un nuevo proyecto abuelo… Quisiera saber si aún soy bienvenida en el dojo.- El anciano ve a la chica con curiosidad y la suelta para recuperar su postura habitual "¿Tendrá algo que ver con la Asociación…?"
-Siempre eres bienvenida querida nieta, pero vayamos a cenar para que me cuentes de qué trata tu nuevo proyecto- Propone Bang preocupado por los nuevos planes de la chica. Rosetta acepta la propuesta y sale corriendo junto con Charanko para preparar juntos la cena, como en los viejos tiempos. Una vez servida la mesa, cuando todos se encontraban sentados para comer, la chica prosigue con la conversación que había iniciado unos minutos atrás. – Abuelo, hacer música en solitario me ha ayudado a crecer mucho en estos últimos meses… Pero quisiera seguir con una banda… Vine a buscar personas que puedan integrar una gran banda conmigo.- Tras escuchar esta respuesta Bang suspira de alivio. Pese a que quisiera que su nieta volviera al mundo de las artes marciales prefiere que se encuentre lejos de las garras de la Asociación.
- ¿Y qué hay del dojo? – Pregunta el anciano pensativo sirviéndose otro pescado asado.
-¡No he dejado que mi condición física se pierda abuelo!, si así lo deseas tomaré tu lugar como sucesora del puño de agua que rompe rocas… algo haré para equilibrarlo con mi carrera de músico, pero pensé que Garou era tu favorito para ese puesto… Por cierto ¿Dónde están los demás? ¿Dónde está Garou…? – Tras oir la pregunta de la chica, Charanko azota violentamente sus palillos contra la mesa y voltea a verla intensamente para responder – Rosetta… Garou… se rebeló contra el maestro Bang y sus enseñanzas y fue expulsado. – Rosetta ve alarmada a Charanko y voltea a ver de nuevo a su abuelo - ¿Pero entonces donde están los demás? ¡Antes el dojo estaba lleno de discípulos entrenando día y noche!- el rostro de Bang se llena de melancolía mientras su nieta habla y finalmente, tras bajar su tazón de arroz, responde – Garou peleó contra todos los discípulos y ellos, por el temor que ese chico inflingió en sus corazones, renunciaron y dejaron el dojo. Solo Charanko permanece aquí como aprendiz del puño de agua. – La chica deja caer sus palillos y se lleva las manos a la boca, tratando de ocultar su expresión de sorpresa y espanto "¡No puede ser! Garou y yo éramos… amigos… ¿no? ¿Por qué haría algo así?" – Garou fue expulsado permanentemente del dojo y… si alguna vez yo llegara a faltar… quisiera que tú continuaras con las enseñanzas del puño de agua que rompe rocas…-
"Garou y yo… fuimos buenos amigos por años hasta que decidí dejar el dojo… pero si las cosas han sido así y Garou realmente…" Piensa Rosetta en su introspectiva mientras lucha por recuperar su compostura. – Esta bien abuelo, seré la sucesora del puño de agua. –
-Rosetta, quiero que entiendas que al aceptar ese puesto es seguro que tarde o temprano pelearás contra Garou - Le dice el anciano con un semblante serio. Charanko que había dejado sus platos vacíos también la miraba con seriedad desde el otro extremo de la mesa.
-No puedo creer que Garou haya hecho tal atrocidad, si tengo la oportunidad hablaré con el pero… sin importar qué, no dejaré que el dojo desaparezca abuelo- responde la chica viendo al anciano a los ojos. Su rostro emanaba decisión, ella amaba la música pero amaba a su abuelo sobre todas las cosas. No dejaría que el legado de su abuelo desapareciera solo por su egoísmo después de una vuelta tan radical del destino. – Por cierto… y para cambiar de tema, solo quiero que sepan una cosa… - Bang y Charanko la ven con seriedad mientras la chica habla - Ahora tengo también un nombre de artista y ya que he dejado por ahí mis tarjetas de presentación anunciando que he vuelto a la ciudad, no se sorprendan si vienen preguntando por Ruth.- Tras escuchar esto se comenzó a observar la desilusión en los rostros de ambos artistas marciales mientras la chica reía alegremente. -¡Rosetta! ¡Si te puse un nombre tan hermoso! ¿¡Por qué?!-
El resto de la noche se fue entre platillo y platillo y un poco de sake para celebrar el regreso de la nieta prófuga. Las pláticas y risas de esa noche no podrían compensar el año y medio que Rosetta, ahora Ruth, se fue dejando a su maestro en la etapa más oscura de su vida; pero a su regreso trajo consigo una pizca de esperanza para el anciano Bang de que su estilo de lucha no desaparecería ni aunque perdiera contra su antiguo discípulo.
Mientras tanto, de algún lugar en el mar, varias criaturas emergían…
