El día despuntaba con los brillantes rayos del sol cuando los primeros monstruos de las profundidades del mar salían hacia la tierra. Ni una sola nube se asomaba en el firmamento y el cielo se tornaba azul celeste lentamente; aquellos que vivían lejos de la playa ignoraban completamente lo que sucedería en ciudad J al atardecer de ese día. Cerca del medio día se televisó la pelea entre Aguijón y un grupo de monstruos gigantes que aparentemente habían salido del mar, clamando la próxima dominación de la tierra por los seres de la profundidades en nombre del Rey del Mar. Al ver el noticiero, Saitama se vistió y se preparó para salir al encuentro de los monstruos; los héroes hacían lo posible para contenerlos, pero no eran suficientes y en muchos casos, la ventaja numérica de los monstruos obligaba a la defensa de los héroes a retroceder. Muchos comenzaban a resultar heridos, poco a poco, la amenaza crecía en peligrosidad y Saitama sabía que era muy probable que su ayuda sería necesaria (además, participando en la situación de los monstruos marinos tenía buenas posibilidades de subir de rango y evadir los molestos trabajos semanales).
Genos había sido llamado poco antes de que el noticiero televisara las peleas contra los monstruos marinos, seguramente también sería enviado a defender alguna ciudad donde los héroes ya estuvieran muy heridos por la invasión de monstruos y Saitama decidió acompañarlo ¿Los héroes clase S de mayor rango ayudarían en esta situación? Habían decidido no aparecer cuando sucedió el incidente del meteoro, Saitama lo sabía, Genos lo sabía, la otra persona que conocía la naturaleza apatica de los héroes y la reprochaba en silencio era el anciano Bang, que ignoraba la invasión de los monstruos marinos porque dedicaba su mañana a platicar con su nieta Rosetta mientras recorrían la montaña como hacía un año y medio que no hacían; Charanko también ignoraba la situación mientras se encargaba de la limpieza del dojo escuchando música de su reproductor, volteando a revisar sus alrededores de vez en cuando para evitar que Rosetta o Bang lo agarraran por sorpresa mientras tarareaba sus canciones.
-Me apena mucho pedirte que te encargues del dojo cuando ya se había decidido que te liberaría de esa responsabilidad para que siguieras tu camino...- Decía Bang mientras recorría el camino escabroso de la montaña, lejos de las escaleras que llevan a la puerta principal del dojo.
-Ya te dije que no me molesta abuelo, lo haré con gusto, de alguna forma equilibraré lo del dojo con lo de mi carrera me músico- Respondía Rosetta saltando de piedra en piedra como rana; Bang la veía burlonamente, aunque un poco fastidiado.
-¿De verdad tienes una carrera exitosa como músico...? conozco a un héroe que también se dedica a la música y la actuación y no la tiene nada fácil... es muy fuerte, pero la verdad su trabajo como héroe está muy limitado por las exigencias de su trabajo artístico, ¿sabes? La verdad es que solo es un héroe porque es famoso y le hace promoción a la Asociación de Héroes, me parece que solo usa su fuerza para ser un bravucón más que un héroe.-
-¿Estás diciendo que me volveré una bravucona? ¿O solo una maestra mediocre?-
-Estoy diciendo que el trabajo artístico es muy exigente y que si realmente pretendes tener un éxito comercial muy grande... En ese caso seguro tendrás que decidir entre el dojo y la música.- Bang volteó a ver a Rosetta esperando su respuesta, pero la chica solo continuó saltando de piedra en piedra, en silencio, pensativa.
-Supongo que ya veremos. Me gusta la música, pero el dojo también me importa y tú aún estas aquí, de una forma o de otra lo resolveremos juntos; de cualquier manera, Charanko también está para apoyarnos, me alegra que no haya salido corriendo cuando volví, pensé que me odiaría después de rechazarlo.- Ambos rieron y Bang se encontraba a punto de responderle cuando sonó una cancioncilla alegre que provenía de los pantalones del anciano; Rosetta se sorprendió y se puso de pie; mientras entrenó con el abuelo en el dojo, éste se había reusado completamente a tener un teléfono celular, pero ahora el abuelo se apresuraba a contestar una maquinita que anteriormente había despreciado tajantemente.
-Si... No, aún no instalamos televisores en el dojo... Ya veo, entiendo, ¿Enviaron a Genos? El muchacho es fuerte, tal vez con él sea suficiente... Está bien, llegaré pronto.- Bang colgó la llamada y se quedó pensativo viendo el suelo, luego al cielo. -Volvamos al dojo, ¿a donde dijiste que era tu entrevista de hoy?-
-Ciudad I abuelo, veré a un par de agencias, debería volver antes del anochecer.- Bang la vió severamente, Rosetta entendía que algo sucedía, -¿Que pasa abuelo Bang? Para empezar, ¿quién es tan importante que te obligó a tener contigo un teléfono celular? !Ni yo pude hacer eso, y soy tu amada nieta!-
Aunque la intención de Rosetta era hacer reír un poco al abuelo, no obtuvo respuesta, el anciano continuaba pensativo con su mirada severa y ella no podía entender qué pasaba. Al final, Bang habló -Si escuchas una alarma, vuelve a la montaña inmediatamente, volando-
-Pero...-
-Sin peros, solo vuelve volando, algo está pasando en las ciudades cercanas y la Asociación de Héroes está encargándose de la situación... No deberías involucrarte, no solo será peligroso... hay... Solo no quiero que te involucres con la Asociación. Volvamos al dojo, iré a ver en qué puedo ayudar.- Bang comenzó a correr cuesta arriba hacia el dojo seguido de Rosetta, que lo seguía con cierta dificultad. Una vez en el dojo, el anciano tomó una pequeña mochila, se despidió, le encargó el dojo a Charanko, le deseó suerte a Rosetta y salió en silencio mientras su teléfono volvía a sonar rítmicamente.
-Oye Charanko, ¿qué tiene que ver el abuelo con la Asociación de Héroes? Sé que últimamente se ha vuelto un grupo muy popular entre la gente y muchos quieren afiliarse, pero no pensé que él quisiera relacionarse con ellos... parecen... vanales...- Charanko lavaba los platos con un lindo mandil rosa encima de su uniforme, mientras evitaba encontrarse con la mirada inquisidora de la chica que lo observaba intensamente desde la ventana que daba al patio, recostada sobre sus brazos en el alfeizar.
-El maestro Bang es el número 3 del rango S de héroes de la Asociación- Respondió Charanko con cierto tono de enojo. -Sucedió después del asunto de Garou... Creo que lo hizo para encontrarse con él de nuevo, supongo que piensa que Garou hará algo terriblemente malo algún día.-
-Ah...- Rosetta abrió mucho los ojos ante la noticia. la noche anterior, la traición de Garou la dejó perpleja, pero de eso a pensar que él se volvería un asaltante o secuestrador... o un villano de James Bond con monóculo y gato malvado... Eso no tenía nada que ver con el Garou que ella conocía -¿No te parece excesivo? Garou no era del todo sociable, pero no era un mal tipo, de hecho yo lo tenía por una especie de justiciero.-
-A lo mejor no aceptaste mi propuesta de matrimonio porque estabas enamorada de ese vago...- Charanko le dio la espalda a Rosetta para quitarse el mandil, la verdad es que no le importaba si ella había estado enamorada de Garou o no, solo quería terminar con esa plática lo más pronto posible e irse a entrenar. Rosetta veía aún la espalda del muchacho con un toque de tristeza al ser recordada de que las antiguas heridas seguían ahí -Charanko... ¿está bien... si tomo el mando del dojo como el abuelo quiere? ¿te quedarás? Sigues siendo un importante compañero para mí.-
-Soy dísicpulo del maestro Bang y por eso debo ir a entrenar ahora... aún no es tu dojo, cuando lo sea veremos.-
-Entiendo...-La chica volteó a ver el sol y las sombras que los árboles proyectaban en el suelo, -¡Vaya! Que tarde es, debería irme a la entrevista, espero volver antes del anochecer...- Pero Rosetta no recibió una respuesta y no la recibiría, Charanko ya había salido de la cocina para correr montaña abajo como su rutina indicaba y ella estaba sola, realmente habría cosas que tomarían más tiempo en sanar, sobre todo por la forma en la que ella había decidido manejarlas, o no manejarlas. Pero al final, había compromisos que atender y la chica saltó la ventana para recoger su guitarra y dirigirse a ciudad I; al pie de la montaña la chica tenía que tomar un autobús que la dejaría a la entrada de una estación de tren, que la dejaría a unas calles del lugar donde sería su primera entrevista y el viaje debería durar, tal vez, unas dos horas. Su primera entrevista sería a las 3 de la tarde y la otra a las 5 de la tarde, por lo que posiblemente volvería al dojo rayando las 8 de la noche, antes de que la oscuridad cayera completamente sobre la ciudad. ¿Por qué el abuelo le habrá dicho que vuelva volando? ¿Habrá una amenaza demasiado grande? ¿Y por qué quiere evitar que se vea involucrada con la Asociación de Héroes? No es que quiera involucrarse con ellos, pero los hacía sonar como gente... indeseable. Pero no había tiempo de quedarse pensando en eso, debía correr para tomar su autobús y llegar a la agencia a tiempo. Al igual que el resto de las personas despreocupadas de ciudad Z, incluso aquellas que sabían de los problemas que los monstruos marinos estaban causando en las proximidades, Rosetta no era capaz de sospechar que las nubes que se amontonaban sobre la ciudad en aquel momento presagiaban un mensaje de muerte y destrucción como no se había visto en mucho tiempo.
En las afueras de ciudad J, la lluvia ya caía torrencialmente sobre la cabeza de Saitama mientras viajaba sobre una bicicleta hacia el epicentro de los incidentes que habían empezado a sucitarse tras la aparición del dichoso Rey del Mar. Saitama se había topado con el héroe sin licencia de conducir poco antes; cuando el calvo lo vio, lo primero que sintió fue un pequeño retortijón de envidia, era un poco triste pensar que él, con todos su entrenamiento y los cientos de enfrentamientos épicos que había tenido, fuera superado en popularidad por el héroe sin licencia... pero no era el momento para eso, había una emergencia en la ciudad y entre más personas llegaran para ayudar, mejor. Hace poco, Saitama había comenzado a escuchar las sirenas de evacuación, lo que indicaba que la gente con posibilidades de huir de la ciudad ya la había dejado y los que no, estarían a salvo en los refugios temporales; eso significaba que tendría espacio suficiente para pelear en caso de que fuera necesario, aunque llevaba mucho tiempo sin librar una pelea real, pero uno nunca puede confiarse.
-La verdad, creo que deberías retirarte, daré rondas para ayudar en la evacuación de la gente que aún sigue por las calles, pero no pienso enfrentar a ningún enemigo. Ya lo dijo la Asociación, no es algo que héroes de clase C como nosotros podamos manejar, dejémos que los héroes de mayor rango se encarguen y ocupémonos de los civiles perdidos.-
-Pero si nosotros los héroes no hacemos algo al respecto ¿quién lo hará? Además, Genos se adelantó y debe estar peleando en algún lugar de la ciudad, me dijo que si encontraba algún enemigo poderoso me informaría, pero acabo de darme cuenta de que no traigo un teléfono conmigo... si no está cerca del refugio tendré que buscarlo a pie en esta lluvia...- (¿No podían venir en un día soleado? A este paso mi ropa quedará apestando a humedad) pensaba Saitama cuando un hombre desnudo pasó a gran velocidad junto a los dos en la bicicleta. -Oye, ¿viste al hombre desnudo?-
-¿Qué? ¿Hombre desnudo?-
-Iré a investigar, tal vez se estaba bañando, adelántate.- Saitama saltó de la bicicleta y corrió hacia donde el hombre desnudo se dirigía, pero ese hombre fue demasiado veloz y lo había perdido durante los pocos segundos que tardó en despedirse del héroe sin licencia. ¿Será un fantasma? Nunca había visto uno, sería emocionante que fuera un fantasma, al fin tendría una historia aterradora que contar y que no tuviera nada que ver con sus anécdotas de la época cuando iba de empresa en empresa buscando trabajo; en fin, el fantasma desnudo había desaparecido y la lluvia seguía cayendo, había que encontrar a Genos rápido y terminar con la amenaza de los invasores marinos. Saitama volvió a donde se había despedido del héroe sin licencia y encontró un teléfono tirado en el suelo, tenía que ser muy bueno si no se descomponía estando casi sumergido en un charco de agua, Saitama trató de retener la marca y modelo del teléfono para comprarse uno así después aunque olvidaría completamente el asunto del teléfono en poco tiempo; el celular comenzó a sonar sin cesar y Saitama respondió.
-!Héreo sin licencia! Hemos actualizado la información y es importante que escuches...- Una voz rasposa y profunda sonaba alarmada del otro lado de la línea, confirmando que el teléfono pertenecía al héroe sin licencia. Habría que devolvérselo en cuanto lo viera.
-¿Quién habla?-
-¿Quién eres? Necesito que le devuelvas el teléfono a su dueño en este preciso instante-
-Soy Saitama, ¿Eres de la Asociación?-
-Saitama... eres un héroe clase C... escucha es peligroso que estes en ciudad J, el Rey del Mar ya ha derrotado a un héroe clase S y según los reportes se dirige hacia el refugio de emergencia. El héroe sin licencia también iba hacia allá, pero estamos tratando de localizarlo para detenerlo, el enemigo es demasiado fuerte.-
-Entiendo ¿Dónde está el refugio?-
-!No puedes ir! Es demasiado peligroso...-
-Está lloviendo, solo dime rápido.- Un silencio sepulcral se escuchó del otro lado de la línea. Por un segundo Saitama pensó que le habían colgado, pero poco después se escucharon cuchicheos, cuchicheos desesperados... y él seguía bajo la lluvia... que bueno que la tela de su traje no se encogería, el anciano que le había diseñado el disfraz fue todo un genio... pero el olor a humedad, al menos eso no había podido predecirlo.
-Está bien, te daremos las indicaciones...-
En la sede principal de la Asociación de Héroes en ciudad A había mucho movimiento mientras transcurría el ataque del Rey del Mar en ciudad J. Un hombre de traje con la barba a medio crecer revisaba con cuidado las grabaciones que le llegaban de los héroes luchando contra los monstruos en las tres ciudades de la zona costera, I, J y K, a la vez que leía rápidamente cientos de reportes que le eran entregados por muchas secretarias que parecían ser exactamente iguales, todas con trajes negros con falda hasta las rodillas y lentes obscuros corriendo de un lado a otro con papeles que nunca nadie sabría que decían en realidad. -Ciudad J parece ser la más afectada ya que es el objetivo de ataque del Rey del Mar. El héroe de clase S "El Lindo Lindo Prisionero" fue derrotado... y habrá que ver cómo se desempeña el nuevo héroe Genos contra este monstruo... Y ese héroe Saitama... Estuvo involucrado en el asunto del meteoro y muchas personas aseguran que solo hace trampa, pero habrá que observar como se desenvuelve en esta situación.-
-Señor, deberiamos preparar algún otro héroe de nivel S para asistir a ciudad K, los héroes locales están cediendo ante el avance de los marinos- Inquirió una de las secretarias de apariencia estándar de la oficina.
-¿Ciudad K? Supongo que la mayor parte del ejército marino llegó por ciudad K entonces... ¿Cuál es el estátus en ciudad I? ¿Alguien de rango A que podamos transferir como apoyo? Creo que sería mejor no enviar a los héroes de rango S hasta no tener una amenaza de mayor nivel, eso podría alarmar a la población.-
-Creo que la mayor parte de los héroes de rango A en ciudad I están listos para ser transferidos a ciudad K.-
-¿Había menos enemigos en ciudad I? según el último reporte, el ejercito marino que arribo a ciudad I era tan grande como el de ciudad K, ¿O es que había más héroes de alto rango en ciudad I?-
-De hecho quería hablar acerca de eso señor, una persona con la misma descripción del sujeto desconocido del día de la ola de calor se encontraba en ciudad I y se encargo de un porcentaje importante de los monstruos marinos.-
-¿"Ola de calor" estaba ahí? ¿De donde salió?- El hombre de traje se puso de pie encarando a la secretaria. Las ordenes de los altos mandos de la Asociación eran simples: aceptar en la Asociación solo a aquellas personas cuyos resultados prácticos y teóricos superen por mucho la media de la población, gestionar y publicitar las actividades de los héroes para cumplir con los estándares de seguridad planteados (y sacar buenas ganancias monetarias a partir de los grupos de fanánticos) y buscar personas con habilidades excepcionales para reclutarlas y mejorar los programas de seguridad ya existentes. Y para el sujeto desconocido al que dieron el nombre código de "Ola de Calor" había planes muy concretos de búsqueda y reclutamiento o destrucción directa, ya que, al igual que el androide Genos, si no estaba del lado de la humanidad (osea de la Asociación), bien podría convertirse en una amenaza de nivel ogro o dragón.
-Las cámaras de documentación solo la captaron cuando comenzó a pelear junto a los otros héroes... Aunque conseguimos una buena imagen de su rostro y ya se realizó una búsqueda preliminar para ubicar su paradero en días anteriores utilizando la red de cámaras de policía... buscamos grabaciones de las últimas dos semanas y al parecer es una chica cerca de sus 20 años que ha estado trabajando como músico ambulante, llegó a ciudad Z poco después del incidente de los meteoros y estuvo cantando en plazas y parques con gran afluencia de personas. Hoy a medio día se le vio saliendo de la estación de tren, aunque no pudimos determinar de dónde vino, y entró a este edificio que, según los registros, pertenece a una agencia musical famosa por promocionar grupos de ídolos pop con diferentes temáticas... ya enviamos a un grupo de agentes a investigar la identidad de "Ola de calor".- Mientras la secretaria explicaba la información que había recabado mostraba diferentes imágenes con Rosetta tocando en un parque, durmiendo en una banca y comiendo un sandwich mientras salía de la estación de tren; el hombre de traje observaba las fotografías seriamente, su rostro impasible no daba ni una pista de lo que estaba pensando y la secretaria se limitaba a esperar con atención la orden que su jefe daría en cuanto terminara de sopesar la situación.
-¿No te pudiste comunicar con Ola de Calor mientras revisabas el estátus de ciudad I?-
-No señor, para cuando logramos abrir una línea de comunicación segura la chica ya había desaparecido, creemos que debe seguir escondida en algún lugar de ciudad I ya que la línea de tren sufrió daños por la invasión de los monstruos y el tren estará fuera de servicio por al menos un par de días, además, los transportes fueron cancelados después de ser utilizados para la evacuación.-
-Entiendo... envía a los héroes de rango A a ciudad K, a todos los que estén en buen estado, ponte en contacto con Fubuki para que ella y su grupo apoyen... y traeme una imagen satelital de ciudad I, quiero revisar las firmas de calor en el momento de la pelea entre Ola de Calor y el ejercito marino, también quiero saber qué otro tipo de habilidades tiene... Y avisen a Colmillo de Plata y Tatsumaki que se mantengan en guardia, dependiendo del desarrollo de los eventos en ciudad J podríamos necesitar que peleen.-
-De a cuerdo.-
El hombre de traje vuelve a sentarse para observar los videos satelitales que pidió, pero no observa el incremento de temperatura radical que esperaba ver, aunque sí ve un pequeño punto de calor pulsante que podía considerarse una explosión repentina o un incendio. Al acercar la imagen se da cuenta de algo bastante curioso; la chica peleaba sola contra un grupo grande de monstruos que la rodeaba, todos eran enormes comparados con la pequeña muchacha y se abalanzaban contra ella uno después de otro; en las pocas veces que más de uno, a la vez, se abalanzaban contra ella, terminaban chocando entre ellos y estorbándose. Era curioso observar sus movimientos, eran similares a los de otra persona muy reconocida en la Asociación, la postura que tomaba al enfrentarse a los monstruos, las formas en las que los evadía, como parecía fluir como un riachuelo entre las rocas. Y no solo la forma en la que se movía, su técnica al golpear a los monstruos, todo era tan... similar al estilo del puño de agua que rompe rocas. Hasta que llegó el punto en el que los monstruos lograron sinergizar entre ellos y comenzaban a darle problemas... Era hábil y fuerte, también resistente, pero como peleadora de artes marciales todavía tenía un largo camino que recorrer antes de compararse con Colmillo de Plata, aunque era evidente que el anciano les había mentido y ella, efectivamente, tenía que haber sido su estudiante ¿Por qué Bang ocultaría eso?, ¿y cómo es que había sido capaz de derrotar a ese "importante" porcentaje de monstruos marinos? Le estaban causando muchos problemas...
Y entonces la respuesta apareció. Cuando un monstruo calamar la atrapó entre sus tentáculos y la apretaba evitando que escapara, la firma de calor incrementó exponencialmente por un segundo, solo fue un segundo, y los tentáculos que la amarraban, blancos y brillantes, ahora se desmoronaban convertidos en cenizas. Fue tan inmediato que el monstruo tardó en procesar el dolor que debía haberle causado tal evento y los otros monstruos no habían logrado ni cubrirse y ahora un enorme numero de caras y brazos y tentáculos caían al suelo convertidos en sal. Mientras, la chica levitaba tranquilamente en el centro de un enorme círculo de seres marinos estupefactos que no terminaban de entender lo que estaba sucediendo ni por qué sus aliados se desmoronaban como arena en el viento. Aprovechando la confusión de sus enemigos, la chica extendió los brazos, con las manos colocadas como si sostuviera esferas de aire y de esas esferas comenzó a brillar una potente luz que crecía y crecía; los monstruos que lograron entender lo que sucedía trataron de alejarse corriendo, empujando a sus compañeros que se encontraban detrás, tropezando unos con otros y la chica se elevó por encima de ellos, ahora la firma de calor en el área era intensa y la llamada Ola de Calor se encontraba en el centro de tal singularidad; aquellos que se hubieran encontrado a varias cuadras de distancia habrían sentido un viento fortísimo de aire caliente, pero posiblemente no habrían relacionado la ventisca con la chica ni se habrían dado cuenta de que todo el viento generado se alejaba de donde ella estaba. Había creado un nuevo circulo de convección, uno que obligaba a toda el área circundante a ella a secarse rápidamente, como si fuera un desierto y los monstruos lo sentían y trataban de escapar; no solo sucedió algo aterrador que convirtió a sus compañeros en ceniza, ahora las criaturas marinas se enfrentaban a la fuerza del desierto y se debilitaban rápidamente, necesitaban de la humedad que había dejado de existir. Y las luces en las manos de la chica continuaban incrementando en intensidad, no había pasado mucho tiempo desde que comenzó a guardar energía, tal vez un par de segundos y entonces liberó todo, ahora había dejado de pelear con el estilo del puño de agua y lanzaba... ¿lanzaba un rayo de plasma similar al del androide Genos? Ola de calor disparó el plasma mientras giraba en el aire, formando una espiral de lava y fuego que derritió todo lo que encontraba a su paso y destruyó de un solo golpe a las decenas de monstruos que se habían amontonado para atraparla en primer lugar, y en un parpadeo no quedaba nada mas que miembros mutilados, cenizas, fuego, lava. Las pocas prendas de vestir que algunos monstruos llevaban ardían en llamas en el piso y las cenizas flotaban en el aire, empujadas por el aire que trataba de elevarse y escapar del infierno que la chica había creado. Si no lograban reclutarla, definitivamente tendrían que destruirla; como artista marcial estaba muy por debajo del nivel de Bang, pero sus habilidades especiales eran monstruosas. Si fuera capaz de imitar únicamente el rayo de plasma de Genos, tal vez la amenaza no sería tan grande, pero también había creado un área de temperatura infernal que redujo enormemente la capacidad combativa de sus enemigos; si no hubiera estado lejos de los refugios y los otros héroes, también habría causado bajas humanas.
Al final de ese despliegue de poder, la chica se fue volando y desapareció bajo el muro de nubes que se había formado en la frontera entre ciudad I y ciudad J debido al viento que había empujado a las nubes de tormenta lejos de la primera ciudad y terminó empeorando sobremanera la lluvia que ya de por sí era torrencial en la segunda. La firma de calor de la chica había sido camuflada, primero por el clima desértico que había generado y que permaneció por varios minutos después de que ella se fue y después, por las terriblemente bajas temperaturas que ahora creaban las densas nubes cargadas con toda la humedad de ciuda la vez. La chica desapareció, no estaba oculta en ciudad I, tal vez se encontraría en ciudad J... o en cualquier otra parte. Para encontrarla tendrían que utilizar la red de cámaras de todas las ciudades y eso tomaría mucho tiempo... y además estaba el asunto de que aparentemente Bang le había mentido a la Asociación, no era seguro que el anciano fuera a cooperar con ellos, al parecer ya les había mentido una vez, no había razón para decir la verdad si le preguntaban una segunda vez... podrían preguntar en la agencia que ella había visitado, podrían mantener vigiladas todas las agencias musicales.
-Señor, hay noticias de ciudad J- La secretaria con la que había hablado unos minutos antes lo interrumpía de su ensoñación mientras sopesaba sus opciones para investigar a Ola de Calor; el hombre de traje abre los ojos y voltea rápidamente para encarar a la mujer ¿habría que enviar a los demás héroes de rango S? Todo era una emergencia en ese momento... en realidad, para él todo era una emergencia siempre, que trabajo más agotador ¿por qué pensó que ser ejecutivo de la Asociación de Héroes sería mejor que ser ayudante en la barra de abogados donde había laborado años antes? Aunque esta idea constantemente resplandecía tímidamente en el fondo de la cabeza del hombre de traje, jamás terminaba de formulársela seriamente. No, no había tiempo para eso, era lo único que no representaba una emergencia, ya descansaría al morir, primero tenía que asegurar la supervivencia de... sería fantastico decir que de la humanidad... no... la supervivencia de la Asociación... porque la humanidad depende de la Asociación. Si, primero hay que asegurar a la Asociación.
-¿Cuales son las noticias?-
-El Rey del Mar fue derrotado... tenemos informes de que el Lindo Lindo prisionero no fue el único héroe de rango S vencido, Genos también sufrió terribles daños mientras protegía a los civiles del refugio y el Héroe sin Licencia casi es asesinado mientras protegía lo que quedaba de Genos. Encontramos a Aguijón y Max el rayo inconscientes también en diferentes puntos de la ciudad.- La secretaria reportaba los hechos sin ver al hombre de traje y manteniendo su mirada en el informe escrito que sostenía en sus manos.
-¿Entonces como derrotaron al Rey del Mar?- Al escuchar la pregunta, la secretaria levantó la vista con una expresión de preocupación profunda en su rostro y le entregó el informe al hombre de traje.
-Ese héroe de rango C con el que habló antes, Saitama. Él derrotó al Rey del Mar de un solo golpe. Según los testimonios de los civiles del refugio, ese hombre hizo trampa y se aprovechó de que todos los demás héroes debilitaron al Rey del Mar antes de que él llegara... la verdad, no sé qué pensar.- El hombre leyó el reporte de la secretaria, como si desconfiara de la veracidad de sus palabras.
-No necesitas pensar en nada.- Respondió finalmente y volteó a ver la ventana enorme de una oficina colocada por encima del centro de control, donde él y otras muchas personas revisaban las grabaciones de las peleas que los héroes habían librado en las diferentes ciudades. Las personas adentro de esa oficina: una mujer, un anciano y un hombre corpulento, lo observaban inquisitivamente discutiendo cosas secretas entre ellos y le hicieron, al unísono, una señal afirmativa con la cabeza. -Solo hay que aplicar el sistema de rangos. Si Saitama derrotó al monstruo habrá que promoverlo y ver como avanza la situación. Yo me encargaré de Saitama, encargate de la búsqueda y reclutamiento de Ola de Calor.-
-Entendido.-
Pocos días después, Saitama y Genos volvían a su departamento después de hacer las compras y vieron cómo un dron entregaba una caja enorme frente al edificio. -Vaya, ¿qué será eso?- Pregunta Saitama admirado por la novedad.
-Los repartidores no pueden llegar hasta aquí, así que envían los paquetes por dron.- Le responde Genos indiferente.
-¿El correo?-
-Los mensajes de la Asociación-
-¡Vaya! ¿Hay alguna carta para mí?-
Los dos hombres suben a su departamento con las compras del día y la caja de cartas (donde la mayoría eran dirigas a Genos de parte de locas fanáticas que usualmente hacían que el androide pensará en pedirle al doctor Hedor un rostro horrible que mantuviera lejos a las lunáticas). En el correo, Saitama encontraría cientos de cartas de odio dirigidas hacia él y una que otra carta de agradecimiento de parte de personas anónimas, además de una invitación de la Asociación para hablar sobre su promoción al rango B, que él se moría por aceptar para evitar las cuotas semanales que tanto le fastidiaban. Las cosas pintaban bien para los dos sujetos y así, un par de semanas de paz pasaron.
