NOTA: One Piece no me pertenece, los personajes son creación de Eiichiro Oda
El Capitán Mugiwara
Luffy no sabía que estaba pasando.
Tenía miles de sentimientos encontrados pero la furia era sin duda la más fuerte. Atacó sin piedad al impostor porque… ¡Tenía que ser un impostor! Sin embargo pese a todo se sentía fatal, cada golpe a su enemigo era como si miles de cuchillas se incrustaran en todo su cuerpo ya que ese maldito impostor lucía como Ace, hablaba con la voz de Ace y definitivamente usaba la misma expresión que tenía su hermano cuando estaba sufriendo.
Luffy conocía esa expresión, su hermano mayor la había usado mucho en Marine Ford.
Esto no era igual a su reencuentro con Sabo, él nunca había visto el cadáver de Sabo pero recordaba perfectamente la sangre, el olor a quemado, las palabras, incluso el momento exacto en que murió en sus brazos.
No había manera de que olvidara la forma en que murió su hermano.
Por su debilidad.
Por su culpa.
— ¡MALDITO! — sin importarle nada siguió atacando a pesar de que él sería al final el más lastimado.
Barbablanca estaba teniendo un momento muy agradable junto a sus hijos, comiendo carne de la última pesca de la división de Vista que Thatch acababa de cocinar y bebiendo pese a las protestas de alguna de sus hijas. Aún estaba un poco preocupado por su hijo menor pero le habían asegurado que solo estaba dormido y no mostraba ningún daño físico pese a la enorme cicatriz en su pecho, el mayor tenía la sospecha de que todo tenía relación con la Isla Iskand pero se lo guardó para sí mismo.
Ace y Sabo estaban demasiado tensos, bueno en realidad todos en el Moby Dick estaban demasiado tensos pero esos dos más que cualquiera y nadie podría reprochárselo a los muchachos.
No después de lo que pasó con Marshall D. Teach y Luffy hace tiempo.
Por lo que como padre Newgate decidió actuar con normalidad para darle la sensación de tranquilidad y consuelo que sus hijos tanto necesitaban, sonrió, comió, bebió e incluso se unió a algunas actividades de sus muchachos y eso poco a poco dio resultado.
Por la noche por fin habían soltado a Ace y este junto a Sabo se turnaban en la habitación de Luffy fue en la mañana cuando el desastre ocurrió. Seguían comiendo cuando sintieron la abrumadora fuerza del Haki del Rey. Todos habían pensado que se trataba de un enemigo cuando escucharon;
— ¡Luffy detente!—apenas esas palabras salieron de la boca de Sabo vieron a Ace estrellándose contra el mástil siendo golpeado por un puño cubierto de Haki de Armadura.
Un puño que se estiraba como si fuera goma.
El puño de Luffy.
— ¡MALDITO!
Nadie sabía cómo reaccionar. Los Comandantes estaban estáticos por la impresión, sus miembros de división no tenían mejor aspecto, Sabo solo atinó a decir suavemente el nombre de su hermanito y Ace quedó parado jadeando con el dolor pintado en el rostro, el tipo de dolor que no era físico.
Todos en el barco habían visto a Luffy molesto antes, también habían visto a los tres hermanos discutiendo y entrenando pero nunca a nadie se le hubiera ocurrido que llegaría el día en que verían la sonriente cara de su hermano menor transformarse en una mueca repleta de desprecio, furia y dolor tan intenso y menos que todo aquello estuviera dirigido a Ace de toda las personas.
Barbablanca ya había visto suficiente. Con una voz fuerte y una expresión severa choco su bisonte contra el suelo mandando una ola de Haki, una sola palabra suya bastó.
—Paren
El Capitán Mugiwara logró sentir el poder emitido por el mayor sin embargo fue aquella conocida voz la que lo hizo recuperar la razón.
— ¿Gigante Ossan…?—se detuvo tan abruptamente que todos lo miraban conmocionados pero por si las dudas seguían en guardia.
Estaba confundido, Luffy ladeó la cabeza, un gesto de genuina curiosidad cubrió su cara esta vez y luego para nuevamente dejar consternados a todos puso su dedo en la nariz y se dedicó observar.
Ace y el Gigante Ossan estaban vivos, los nakamas de Ace estaban aquí por alguna razón y tenían expresiones muy divertidas, después estaba Sabo… frunció el ceño levemente Sabo lucía extraño.
—Hmm…—miró a su hermano rubio más intensamente, la cabeza le dolía, normalmente no pensaba tanto ese solía ser trabajo de Robin—la cicatriz…—finalmente asintió conforme en dirección a su rubio hermano—no tienes la cicatriz en la cara.
— ¿Cicatriz en la cara…? ¿De qué hablas Luffy? —quiso avanzar hacia él pero Blamenco lo detuvo y negó con la cabeza.
—Espera Sabo, Lu está actuando extraño—Sabo no dijo nada, solo volvió a ver a su hermano pequeño con preocupación.
Para Luffy todo era demasiado confuso y ya no tenía ganas de pensar, su cabeza se sentía pesada así que hizo lo que cualquier persona normal haría, se acercó al único sujeto que no parecía fuera de lugar, que lucía tal cual lo recordaba y preguntó;
—Oye chico pájaro ¿Qué está pasando? —Marco se sintió totalmente ofendido por el apodo pero antes de que pudiera protestar su padre nuevamente levantó la voz.
Edward Newgate ''Shirohige'' habló y lo hizo de la misma manera en que se dirigía a otros capitanes piratas;
—Dime quien eres mocoso—fue una orden con todas las letras.
Entonces algo raro ocurrió, el muchacho que lucía como su hermano menor, que había atacado a Ace y que luego le habló de manera familiar a Marco nuevamente cambió de semblante.
Su cuerpo se irguió, con una mano puesta en el sombrero levantó la cabeza y le dirigió la mirada al hombre que le había hablado con ese tono. A Luffy no le gustaba que le dieran órdenes.
La expresión… por un momento los recuerdos de Barbablanca se confundieron con la realidad y vio a ese hombre parado en ese lugar el lugar del muchacho 'Roger' pensó, le miraba como solía hacerlo Roger, con los ojos fieros de un hombre libre.
Con los ojos de un Capitán, de un Rey, de una manera en que su hijo menor nunca lo había mirado.
—Soy Monkey D. Luffy, Capitán de Piratas Sombrero de Paja y el hombre que se convertirá en el Rey de los Piratas.
El silencio nuevamente inundó el Moby Dick y solo fue roto con las carcajadas del ''Hombre más fuerte del Mundo''
—Parece que tenemos mucho de que hablar mocoso.
Hola, de verdad no pensé que tardaría tanto, hace días que tenía el capítulo escrito pero no había podido pasarlo a la computadora.
Sí, soy de la vieja escuela y escribo a mano.
En fin ojalá les haya gustado y espero sus críticas ya sean positivas o negativas.
Bye Bye.
