NOTA: One Piece no me pertenece, los personajes son creación de Eiichiro Oda.


El Hijo de Barbablanca.

Usopp y Franky entraron en pánico, Luffy no estaba despertando y no sabían que hacer. Finalmente decidieron tomar a su capitán y llevarlo al barco.

— ¡Luffy no te mueras!—los ojos de Usopp estaban cristalizados.

—No lo mates todavía.

En ese mismo momento Chopper seguido de Zoro estaban llegando al Sunny.

— ¿Esos son Usopp y Franky? —La preocupación invadió a Zoro al notar a quien llevaban cargando— ¡Luffy!

— ¡Médico! Necesitan un médico—el pequeño reno temblaba producto de la preocupación, de repente recordó— ¡Oh, yo soy médico!

Usopp y Fanky casi lloraron de alivio al ver a Chopper, el último que había recuperado la compostura tomó el mando.

—Franky déjalo en la enfermería, Usopp tráeme algo de agua, Zoro no te acerques a nada que tenga potencial de romperse.

—Sí.

—Sí.

—Sí… ¡Oye!

Ignorándolos fue a lavarse las manos e ingresó a la enfermería para tratar a su capitán.

—No te preocupes Luffy, yo me encargaré de mantenerte a salvo esta vez—la determinación era absolutamente palpable en su voz.


A su alrededor todo estaba oscuro y frío, tenía hambre, le dolía todo el cuerpo. No podía moverse y le costaba horrores respirar.

Estaba solo.

No había nada que pudiera asustarlo más pero no iba a mostrarlo, no frente a ese hombre.

Zehahaha ¿Ya despertaste hermanito?

No te atrevas a llamarme así—furia fría se filtraba en su voz.

¿Eh? Pero si somos hermanos, no es eso lo que decías hace unos días. Vamos Lu entiende yo solo quiero triunfar, deberías desear el éxito de tu hermano mayor.

¡Tú no eres nada mío!—sin piedad alguna el hombre que hasta hace algunos pocos días llamaba hermano lo apuñaló sin piedad. No gritó, se negaba a mostrarse débil pero no pudo evitar que el gemido de dolor se escapara de sus labios.

La conciencia había empezado a regresar al muchacho, en el instante en que despertó notó que todo había sido un sueño y suspiró aliviado, Luffy no quería volver a sentirse así de débil nunca.

Después de unos momentos más notó otra cosa más importante, tenía hambre. Eso solo podía significar que era hora de ver a su cocinero favorito.

— ¡Thatchy* comida!

— ¿Thatchy?—Chopper estaba algo asustado, normalmente su capitán llamaría a Sanji ¿quién era esa persona llamada ''Thatchy''?—Luffy dime no te duele la cabeza, debes decirme para que pueda tratarte—la voz del médico era profesional pero se podía notar la leve preocupación en ella.

Luffy dirigió la mirada hacia la suave voz que había oído, sus ojos se iluminaron. Había encontrado a su almuerzo, con algo de esfuerzo se levantó mientras una sonrisa peligrosa se dirigía a Chopper.

—Luffy…—el pequeño reno empezó a sentirse nervioso— ¿por qué me miras de como si estuvieras a punto de comerme?

—Carne…—murmuró con baba en la boca para luego gritar— ¡COMIDA!— mientras se abalanzaba sobre Chopper.

— ¡WAAAAA!


Sanji estaba caminado de regreso al barco con la mejor carne que había podido encontrar para su capitán cuando escuchó.

—Se ve tan sexy cuando me golpea Nami-san yohohoho

— ¡Cállate idiota!

—Ese maldito esqueleto—la indignación total invadió a Sanji— ¡Ya estoy aquí para salvarla Nami-swan!

Después de unas disputas entre Sanji y Brook una furiosa Nami los había golpeado a ambos para acabar de una vez con semejante tontería, finalmente con sus dos compañero ya tranquilos (no dejaban de mandarse miradas asesinas entre ellos sin que la navegante lo notara) se dirigieron al Thousand Sunny.

El ambiente algo sombría no les gustó para nada a los recién llegados.

— ¿Chicos, pasó algo?—Nami estaba preocupada, por experiencia sabía que sus nakamas eran propensos a problemas, ya debería haber notado que todo era demasiado tranquilo para una aventura de los Sombrero de Paja.

—Encontramos a Luffy-bro inconsciente y hasta ahora no sabemos nada.

— ¡¿Qué?!

Eso era totalmente absurdo para los recién llegados ¿qué o más bien quién podría ser tan poderoso como para dejar a su idiota pero fuerte capitán inconsciente? Luffy de todas las personas, él nunca permitiría mostrar debilidad frente a cualquier adversario.

—Pero ya saben algo de Luffy-san.

—No, Chopper sigue con él en la enfermería.

— ¡WAAAAAA!—tan pronto escucharon ese grito con la conocida voz de su pequeño amigo todos se abalanzaron a la enfermería.

Sanji fue el primero en llegar y al abrir la puerta, un histérico Chopper salió literalmente corriendo por su vida; nadie pudo reaccionar mientras veían a su capitán tratando de cazar su próxima comida, no tendrían problemas con eso si la presa no fuera su médico, nakama, alguien por quien hasta esa mañana Luffy estaría dispuesto a morir con tal de proteger de ser necesario.

Saliendo de su aturdimiento Zoro y Sanji rápidamente se acercaron para socorrer a su amigo, Sanji al ser más rápido llegó primero estaba a punto de preguntarle a Luffy que diablos le pasaba cuando lo notó.

Un tatuaje en el brazo derecho. La marca de los piratas de Barbablanca.

Paró en seco.

—Marimo idiota detente—el peliverde lo miró molesto.

— ¡¿A quién le dices idiota estúpido cocinero?!

—No estoy jugando, mira el brazo derecho de Luffy.

Frunciendo el ceño dirigió si mirada hacia donde le señaló el rubio, se tensó por completo para sin perder tiempo sacar a flote su aura asesina.

Al sentir aquella poderosa aura Luffy se detuvo en seco para alivio de Chopper, quien apenas pudo corrió a esconderse detrás de Usopp.

El muchacho de Sombrero de Paja le dirigió la mirada a las dos personas paradas frente a él, eran fuertes, lo notó tan pronto prestó atención, probablemente tenían el nivel de sus hermanos. Apretó los puños y preguntó.

— ¿Quiénes son ustedes?

Él no pudo notarlo pero esas palabras fueron como bofetadas para los Mugiwara, todos se estremecieron, los más sensibles comenzaron a picarles los ojos, por su parte tanto Sanji como Zoro por una vez llegaron a un acuerdo.

—Tú no eres mi capitán—la palabras de Zoro fueron fuertes y claras, tan llenas de enojo como de convicción—mi capitán jamás llevaría en su piel la marca de otro pirata.

— ¿Eh?—Luffy lo miró confundido, era obvio que no era su capitán ¿Por qué decía cosas tan confusas el tipo de un solo ojo?—no te entiendo, pero yo soy Monkey D. Luffy, un hijo de Barbablanca y el hombre que se convertirá en el Rey de los Piratas.

—Impostor—la furia de Sanji era tan grande como la Zoro—y todavía te atreves a usar su nombre, puede ser un idiota pero todavía es mi capitán.

— ¡Ya dejen de decir cosas complicadas! —para ese entonces Luffy ya estaba frustrado y sumamente molesto.

Sin darle oportunidad tanto el rubio como el peliverde atacaron, Luffy no tuvo ninguna oportunidad. Se estrelló contra una de las paredes del Sunny, con esfuerzo volvió a pararse pero el rubio ya estaba frente suyo, con una patada Sanji lo volvió a estrellar contra otra pared. Para ese entonces ya no les importaba nada, ni siquiera el barco.

SANTORYUU…

DIABLE JUM…

TREINTA FLOUR

De la nada las manos de una recién llegada Robin rodearon a sus dos nakamas quienes a duras penas se detuvieron.

—Robin…—un gruñido molesto se escapó de los labios de Zoro—más vale que tengas una buena razón.

Sanji no dijo nada, nunca le levantaría la voz a su querida Robin-chuan pero en estos momentos estaba demasiado molesto por lo que se mantuvo en silencio.

Luffy aún luchaba por levantarse.

—Créanme tengo una buena razón para detenerlos—le dirigió la mirada a Brook—podrías…

Saliendo de su aturdimiento Brook sacó su violin.

—No hay problema Robin-san.


Marshall D. Teach observaba el basto océano con una sonrisa mientras recordaba aquellos días, en ese entonces Luffy no había podido divisarlo pero en esos momentos mientras veía la sangre fluir lenta pero constantemente del cuerpo del pelinegro, notar su respiración artificial y escuchar los gemidos de dolor que el muchacho tanto se empeñaba en ocultar, un brillo enfermo se posó en los ojos de Teach.

Había escuchado a Monkey D. Luffy repetir que se convertiría en el Rey de los Piratas hasta el cansancio, había visto los orgullosos rostros de Ace y Sabo, de todos los Piratas de Barbablanca, incluso del mismo Shirohige cuando veían a Luffy actuar; al principio fue solo molestia pero ese sentimiento creció, creció y creció sin parar hasta llegar a la cúspide, el momento preciso en que explotó y Teach ya no pudo soportarlo, todo ocurrió en mismo instante en el que el mocoso del sombrero de paja impidió que tomara la fruta del diablo que había deseado por tanto tiempo.

Quería romperlo, borrar esa molesta sonrisa de la cara de mocoso.

—Zehahaha finalmente es hora de la venganza, prepárate Monkey D. Luffy.


¡Hola!

Espero que les haya gustado, he recibido muy buenas críticas y eso me da muchas ganas de continuar pero no duden en dejarme también aquellas quejas que tengan y buscaré la manera de mejorar.

Thatchy es un apodo cariñoso de Luffy a Thatch.

No leemos dentro de poco.

Bye bye.