Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer, simplemente estoy jugando con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento. Di NO al plagio.


PD: ¡Lamento tantooo la tardanza!


Capítulo seis. Como cuando estábamos juntos.

Bella

Sentada frente a él, los recuerdos me invadieron. Cuando estábamos juntos, me consideraba una adolescente fantasiosa y recuerdo haberle orillado a bailar bajo la torrencial lluvia. Me encantaba decir su nombre y sentir su mano alcanzar la mía cuando estaba por marcharse.

Ambos habíamos pasado por el amor y la guerra, intentando luchar para salvar lo nuestro, aunque eventualmente no detuvo la oscuridad de nuestro final como pareja. Por los recuerdos, hubiese preferido callar sobre mi matrimonio fallido e ignorar sobre su vida amorosa.

"¿Te casaste?" expresó con asombro, su expresión hubiese sido cómica sino fuera un tema tan serio.

"Estuve casada, empecé los tramites del divorcio hace dos años así que la verdad, estoy divorciada, pero sí, me casé" expliqué divagando para luego beber de mi copa.

"¿Perdiste tu empresa por el divorcio?" cuestionó confundido, enarcando una ceja.

"Fue un divorcio complejo, pero no exactamente" respondí sin mirarlo. "El lugar del establecimiento de mi cafetería pertenecía a la familia de mi ex marido así que las cosas se pusieron tensas entre todos y…" bufé, sin saber cómo explicar lo patético de mi historia. "Supuse que mantener mi cafetería en la propiedad de su familia no era una buena elección si quería alejarme de raíz, al fin y al cabo, ya estaba pensando en volver a Seattle".

"Debió haber sido difícil para ti abandonar tu negocio después de tanta dedicación" me encogí de hombros, aceptándolo y recordando como le había pagado la ultima mensualidad a los padres de Michael , liquidado a mis tres empleados y pagado a mi abogado antes de empezar una nueva vida. "Pero si me permites decirlo, si él no era buena persona y necesitabas sacarlo de tu vida en todas las maneras, creo que actuaste inteligentemente".

Le lancé una mirada de agradecimiento por su comprensión. De vez en cuando, necesitaba que alguien me dijera que no había sido tonta por no aprovecharme de la fortuna de Michael.

"¿Y tú? ¿estás con alguien?" pregunté vacilantemente, insegura de si quería escuchar la respuesta.

Hizo una mueca irónica antes de negar. "Recién termine con alguien, al parecer las relaciones monógamas no eran lo suyo".

Hice una mueca, no sabiendo si debía sentir pena por Edward, aunque definitivamente lo sentía por aquella mujer. Estaba casi segura que lamentaría había perdido a un gran hombre, así como yo lo hice en el pasado.

Poco a poco, el tiempo trascurrió y, sin necesitad de una dirección establecida, simplemente nos dejábamos ir. Al final de la noche me llevó a casa y me despedí dándole un beso en la mejilla. Antes de irse, me sorprendió alcanzando mi mano y dándome un leve apretón.

Como cuando solíamos estar juntos.