NOTA: One Piece no me pertenece, los personajes son creación de Eiichiro Oda.


Ace y Luffy

Luffy no había logrado entender del todo la explicación del Gigante Ossan, sobre otros mundos, dimensiones distintas y todo tipo de cosas complicadas sin embargo hubo algo que logró captar.

Ace estaba vivo. Ace estaba vivo. Ace estaba vivo. Su cerebro no podía dejar de repetirlo en un intento de asimilarlo.

Aquel sujeto parecido a su hermano no era un impostor, realmente era Ace. Para ese momento a Luffy no le importaba ninguna explicación, ni que fuera posible o imposible, incluso podría estar soñando; aun así por más que fuera otro mundo o un maldito sueño se trataba de su hermano, de su amado hermano mayor. Era Ace y eso le bastaba.

No le dio oportunidades al hombre mayor de terminar de hablar, una vez que la idea de que su hermano mayor estaba vivo se metió en su cabeza ya no había vuelta atrás; sus piernas empezaron a moverse, lágrimas se amontonaron en sus ojos, casi con desesperación volvió a la cubierta. Y finalmente lo vio, allí parado dándole la espalda luciendo esa marca que orgullosamente le había mostrado en Arabasta, Luffy había añorado tanto esa imagen, tanto que ni siquiera podía ponerlo en palabras.

El día que Ace murió de alguna manera Luffy también lo había hecho, nunca volvería a ser el mismo de antes pero en ese momento en que podía verlo allí tan cerca de él que parecía irreal. Con todas sus fuerzas gritó.

— ¡ACEEE!—notó el momento exacto en que el pecoso se volteó, las lágrimas lo habían empañado totalmente que no distinguió bien su cara aun así Luffy reconocería esa figura donde sea.

El Capitán Mugiwara estiró sus gomosas extremidades y se estrelló sobre su hermano. La calidez lo invadió por completo, esa calidez que solo sus hermanos podían brindarle y por unos segundos dejó de ser Sombrero de Paja Luffy el capitán de una reconocida banda pirata y solo fue Monkey D. Luffy el hermano menor de Sabo y Ace.


— ¡ACEEE! —al escuchar el grito de la otra versión de su hermanito se volteó solo para terminar impactando en el suelo porque por alguna razón Luffy decidió que era una brillante idea casi asfixiarlo hasta la muerte con un abrazo cuando hace unos minutos estuvo a punto de hacer lo mismo pero más violentamente, Ace aún no decidía que era más peligroso los golpes o los abrazos gomosos de su hermano.

Marco les había explicado la situación y según entendió esta era una versión de Luffy donde se convirtió en un capitán, casi bufó. Iba a replicar sarcásticamente sobre cómo se supone que era un capitán en cualquier mundo si seguía llorando como un bebé cuando notó el temblor del más joven. Su pequeño hermano lucía tan frágil en este momento y se aferraba a él como si estuviera asegurándose de que era real, ver esa imagen le trajo recuerdos desagradables…

—…Ace… Sabo… al fin—lágrimas de alivio salían de sus ojos— vinieron, sabía que lo harían.

Por supuesto que vinimos idiota— 'pero debimos haberlo hecho antes maldición' pensó y trató de que no se le rompiera la voz, su hermanito no podía verlo llorar, Ace no podía permitirlo. Con suavidad le acarició el cabello.

Lu…— '¿por qué no llegamos antes?' quería abrazarlo pero no podía, lucía tan mal que estaba aterrado de lastimarlo con solo ponerle una mano encima—…lo siento…

Eh… ¿por qué te disculpas Sabo?—una brillante sonrisa de alguna manera apareció en su magullado rostro—ahora están aquí.

Recordar eso y ver ahora a este Luffy tan devastado superó al pecoso, con mucha suavidad le devolvió el abrazo, no había ninguna diferencia decidió entonces puede ser de otro mundo pero sigue siendo mi pequeño hermano idiota, Luffy siempre será Luffy.


Ya con todos sus nakamas más tranquilos por entender la situación Robin se dispuso a continuar con su lectura, si bien había logrado entender en gran parte a la naturaleza de la Isla Iskand todavía no lo sabía todo y no estaría satisfecha hasta descifrar hasta el último misterio ya que aún debían encontrar alguna manera de traer de regreso a su capitán.

Afortunadamente tenían a otro Luffy a bordo que serviría para despistar a la marina y a otras bandas enemigas en cualquier situación, pues una tripulación sin capitán era prácticamente gritarle al mundo que estaban vulnerables. Zoro y Sanji evaluaron su fuerza y sorprendentemente llegaron a la misma conclusión.

No era tan fuerte como su capitán pero tenía la fuerza del Luffy del Paraíso, lo que no era nada débil concluyó Robin, con esa fuerza su capitán ya era reconocido como Supernova y la marca de Shirohige en el brazo se lo confirmaba pues el antiguo Yonko no aceptaría a alguien débil en su tripulación.

Cuando finalmente el hijo de Barbablanca despertó se encargaron de explicarle todo de la manera más sencilla posible pues podría ser otra persona pero seguía siendo Monkey D. Luffy y eso significaba que podía distraerse hasta con una mosca. De alguna forma lo consiguieron, él los miró por unos instantes como si los estuviera evaluando y finalmente la característica sonrisa del chico de goma apareció.

—Entonces ahora está es mí tripulación…

—No eres nuestro capitán—replicó Zoro, por supuesto Luffy lo ignoró.

—Shishishi esperen a que se lo diga a Ace y a Sabo—al terminar de pronunciar aquello el muchacho no notó las caras sombrías de los Mugiwara.

'Ace estaba vivo en ese mundo' era lo único que se repetía en la cabeza de cada uno de ellos y de pronto un nuevo miedo los inundó y los hizo buscar con más fuerzas la manera de traer a su capitán a su propio mundo.

El miedo de que su Luffy no quisiera regresar.


Después del casi mortal abrazo (para Ace) el gomoso chico se puso de pie en un salto, ahora que ya se había calmado una radiante sonrisa se posó en sus labios y con los ojos brillantes hizo lo que normalmente haría.

— ¡SANJI COMIDA! Oh ciento… Sanji no está aquí—frunció el ceño, era extraño no tener a su tripulación con él. Terminó encogiéndose de hombros, bien ya los vería pronto pues estaba seguro de que sus nakamas vendrían, los Sombrero de Paja siempre llegaban junto a Luffy cuando este los necesitaba—bueno entonces… ¡COCINERO DEL GIGANTE OSSAN QUIERO CARNE!

Thatch soltó una carcajada, definitivamente era Luffy.

Se acercó y lo dirigió a la cocina, le dijo que se sentara a esperar. Unos curiosos Sabo y Ace se le acercaron y se sentaron cada uno a un lado suyo, realmente querían saber cómo terminó su hermanito partiendo solo y que fue de ellos en ese otro mundo.

Estaban a punto de preguntar cuando un ofendido Luffy se levantó de golpe, caminó hasta la pared y agarró un cartel, el cartel de se busca.

En esos momentos debido a que estaba tan cómodo y se sentía en familia con la presencia del rubio y del pecoso, el joven capitán olvidó que se encontraba en otro mundo por lo que una enorme furia lo estaba invadiendo en ese instante.

— ¡ESOS MALDITOS MARINOS BAJARON MI RECOMPENSA!

— ¿Eh?—fue todo lo que salió de los labios de los confundidos hermanos mayores.