Disclaimer: Shingeki no Kyojin y sus personajes no me pertenecen, todos son de Hajime Isayama, la trama de ésta historia está hecha a base de ocio y sin fines de lucro.
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Paso Doce.
Los ojos de Eren estaban fijos en un punto en el pizarrón. Podía ver perfectamente al profesor Zackly mover la boca explicando uno de los temas que vendría en su próximo examen pero el simplemente no podía escuchar nada, su mente se hallaba en otro lugar muy lejano.
Más exactamente, en la conversación que había tenido con su padre una hora atrás.
Grisha siempre había dejado clara su preferencia por su hermano mayor y en la mayor parte de las veces eso no le molestaba, porque su madre siempre estaba ahí, pero esta vez había ido muy lejos.
Miró sobre su hombro encontrándose con la mirada avellana piadosa de Farlan, los confundidos ojos de sus amigos y la preocupación palpable en el rostro de Levi. Todo por ese marcado moretón que se divisaba en su ojo izquierdo.
Devolvió la vista al frente y apretó los puños sintiéndose impotente, inútil y asqueado por si mismo.
Eres un asco, yo no crié a mi hijo para ser un marica.
Tragó duro, imaginando las mil y un posibilidades cuando llegara a casa. Quizá si se hubiera quedado callado y Farlan no hubiera bromeado con respecto a su amor por Levi las cosas no hubieran dado un giro tan violento.
Zackly tomó sus cosas y le dedico una mirada de advertencia. Grisha había acudido a hablar con los profesores.
No quiero verte más cerca de Levi.
Eres un hombre, compórtate como tal.
¿Estaba tan mal querer a alguien?
Levi lo miraba a la distancia al igual que los demás. Le preocupaba su mirada perdida, porque aunque estuviera riendo a lado de Petra a las demás animadoras la alegría no llegaba a sus esmeraldas.
Miró a su mejor amigo en busca de respuestas pero Farlan simplemente desvío la mirada—En algún momento me vas a tener que decir que le pasó.
—Déjalo así Levi.
—¿Cómo carajos quieres que lo deje así?-Preguntó con la irritabilidad marcada en el rostro y estampó sus manos en la banca. El día casi terminaba y Eren no lo había mirado más de unos segundos, tampoco le había sonreído y mucho menos lo había abrazado. Y lo extrañaba demasiado.
El golpe llegó a oídos de Eren quien le dirigió una mirada cargada de dolor. Algo dentro de Levi se rompió al verlo de esa forma. Hanji, Armin, Jean, Annie y Mikasa los miraban con lástima. El no acercarse a Levi también los había incluido a ellos, chicos mala influencia que seguramente lo habían confundido con su amor tan "liberal".
Se levantó de la mesa donde su grupo de amigos almorzaba y sin decir nada fue donde Eren y se abalanzó sobre él rodeandolo con sus brazos. No correspondió el abrazo pero sus ojos se cristalizaron. Eren se separó de él con una mirada lastimera y huyó.
Levi podía sentir como todo se iba lentamente a la mierda.
Ninguno de los dos dijo nada, solo estaban ahí a lado del otro escuchando a Grisha gritar lleno de cólera y a Carla intentando calmarlo.
No había sido culpa de Eren que Levi hubiera ido preocupado a abrazarlo.
Tampoco había sido culpa de Levi preocuparse por su hermano menor. Farlan estaba consciente de eso. Como también estaba consciente de que su hermano a su lado temblaba. Por primera vez en mucho tiempo las palabras parecían afectarle a su castaño mellizo.
Te dije que no te le acercaras, ¡menudo marica que tengo por hijo!
Eren no se había defendido. Eren no había soltado ni una sola lágrima hasta ese momento. Porque Eren era un hombre y lo hombres no lloran.
¡Yo no crié a mi hijo para ser un maricon, Carla!
Eran como golpes en su cuerpo. Llevaban tres días así. Tres días en los que ni por accidente Eren había sonreído. Tres días en que llegaba a clase con un moretón en una parte diferente de su cuerpo bajo la misma triste excusa.
Estuve peleando con un chico, no se da por vencido.
Tres días en los que Carla y Grisha no habían dejado de pelear.
Quería hacerse el macho-no me afecta nada-que siempre había sido. Pero no le estaba saliendo muy bien. No cuando en las noches iba a la cama de su hermano mayor buscando un refugio, como un niño pequeño al que le dan miedo las tormentas.
Estaba decaído, temeroso, las ojeras bajo sus bonitos ojos verdes le daban un toque moribundo y los antes brillantes orbes verdes que tanto le gustaban a Levi de repente habían dejado de brillar, sus ojos habían dejado de mirarlo,
Nada iba a ser igual después de que Grisha Jeager le bajara la poca o nula autoestima que tenía.
El pájaro cantor que antes había sido Eren se había quedado sin voz.
Eren apresó entre sus manos la tela del sillón en el que ambos estaban sentados, su labio inferior al igual que todo su cuerpo temblaba y sus ojos se encontraban perdidos en algún punto infinito de la sala.
—¿T-tú crees qué...-Paró tembloroso al seguir escuchando al hombre que le había dado la vida despotricando en contra suya desde la cocina-está mal?
Farlan parpadeó, no una ni dos veces.
—Ya sabes...que me gusten los chicos.
El rubio negó con la cabeza.—Todos tenemos formas distintas de querer, Eren...no creo que este mal.
Jeager forzó una sonrisa, mirando melancolicamente el suelo. Farlan quiso llorar al ver a su hermano en tal estado, tan devastado, tan destruido—Nunca he tenido problema con que seas el favorito de papá-Soltó como si hablara del clima.
Era un tema que nunca se había tocado. Era algo que Farlan sabía los afectaba como familia y su relación de hermanos.
—Está bien ser el favorito, ya sabes el chico bueno.
—¿Lo está?
El castaño asintió aún sin mirarlo.
—Quiero a Levi, Far...lo quiero mucho.
—Lo sé, Ererin.
Ambos hermanos se miraron a los ojos, compartiendo ese extraño brillo de complicidad que solo como mellizos podían tener. Casi podían leerse la mente. En ese momento volvían a ser Farlan y Eren. No el hijo consentido y el chico problema. Eran solo ellos, dos hermanos que luchaban juntos contra el mundo.
—Hablare con Levi...
—D-dile que lo extraño Far.
Farlan perdió la cuenta de las veces que Eren le había dicho que quería a Levi ese día, que quería que se lo dijera por si no volvían a hablar más, por si sus esmeraldas no volvían a cruzar miradas con los fieros plateados de su pequeño amor.
Y Farlan le concederia el deseo porque Eren siempre había estado ahí para él aunque no hubiera sido el mejor hermano mayor que pudiera haber tenido.
Y entonces cantó...
Si pudiera volar, volvería directo a casa contigo.
Yo! bueno primero que nada perdón por tardar solo que no tengo Internet xd no tengo inspiración. para nada, normalmente siempre intento sacar algo nuevo para aminorar la espera en los días largos pero esta vez me he quedado sin nada!
Y esa es básicamente mi excusa para todo el tiempo que pase sin actualizar. No espero que este fic pueda seguir gustando porque bueno, es una cosa totalmente diferente a la que tenia en mente desde un principio. Siento que perdió su toque. Necesito su sinceridad, si no está gustando díganmelo para encontrarle o intentar encontrar una solución. Espero que el capitulo les haya gustado~
En fin muchísimas gracias a todos los que dejaron su recién, voy a intentar contestarlos por PM lo más pronto posible en serio les agradezco todo el apoyo que me dan, son puro amor
Nos leemos luego.
All the love, NJ.
