NOTA: One Piece no me pertenece, los personajes son creación de Eiichiro Oda.
''Reencuentros''
Después de toda la locura tras descubrir las aventuras de Luffy los Piratas de Barbablanca volvían a lo suyo, algunos aún estaban preocupados pero ya lo estaban asimilando mejor. Cada comandante se aseguró de cumplir con sus obligaciones y las enfermeras estaban regañando a su padre por empeñarse en beber sin embargo a los ojos de todos los piratas había algo bastante claro.
Uno de ellos había conseguido un escolta.
Y eso se debía a que Luffy no se había separado de Ace en ningún momento, algunos hasta temían que lo siguiera al baño (afortunadamente eso no pasó), al pecoso al principio le pareció extraño pero no le molestaba, su hermanito siempre fue alguien bastante pegajoso y de alguna forma saber que ese detalle seguía intacto incluso en otro mundo le hacía feliz.
Muchos de sus nakamas se estaban preparando para salir a explorar, entre ellos estaba Sabo quien se aseguraría de conseguir todos los libros relacionados a la Isla para encontrar alguna manera de traer a su Luffy de regreso.
— ¿Ace vienes?—preguntó el rubio una vez estuvo listo para partir.
Abrió la boca para aceptar pero al final nada salió de sus labios, en ese momento Ace volteó a ver a Luffy quien por fin se había alejado de él un segundo y ahora estaba sentado sobre la proa de ballena mirando el mar completamente solo, por alguna razón no pudo dejar a su hermanito, algo en esa imagen de Luffy estando tranquilo y solo le hizo estremecer, había un fuerte sentimiento dentro de él que le impedía dejar a este Luffy.
—Paso por esta vez.
—Bien—Sabo asintió ya esperando aquella respuesta—te veo luego pecas.
— ¡Que no me llames así!
Sabo sonrió mientras partía en su misión. Aun refunfuñando Ace empezó a dirigirse hacia su hermanito, cuando llegó a su lado se sentó y disfrutó de su compañía por un momento.
Nunca hubiera imaginado que llegaría a estar sentado al lado de Luffy en silencio solo contemplando el mar, era extraño pero agradable pronto sintió un peso sobre el hombro y se dio cuenta que Luffy había decidido usarlo como respaldero.
—Oye no soy un objeto—por supuesto que no le importaba pero quería molestar a Luffy.
—Pero es cómodo—hizo un puchero.
—Aun así eres pesado—aquella era una completa mentira pero no es como si alguna vez se lo dijera.
—Estúpido Ace eres un tacaño—a pesar de sus palabras y de su clara molestia no movió su cabeza ni un ápice.
Ace suspiró y sonriendo terminó diciendo.
—Solo será por esta vez.
—Shishishi.
— ¿Te gusta este sitio?—preguntó después de un tiempo.
—Hmm—Luffy asintió—me recuerda al Sunny.
— ¿Sunny?
—Mi barco shishishi.
— ¡Oh!— ahora estaba genuinamente sorprendido— ¿extrañas tu mundo?
—Sí, es raro no tener a mi tripulación conmigo, hace mucho que no nos separamos pero también me gusta este mundo—ahora lo estaba mirando—es que también te extraño a ti Ace.
Por alguna razón el pelinegro mayor sintió que esas palabras significaban mucho más de lo que parecía.
— ¿No nos vemos seguido?
—…No te veo desde hace dos años—vaciló—y no creo que podamos vernos pronto.
Luffy parecía triste y Ace odiaba ver a su hermanito de esa manera, el pecoso pensó en algo que pudiera animar al chico y finalmente le dijo.
—Háblame de tu tripulación.
El efecto fue inmediato, una gran sonrisa se formó en los labios del joven capitán cuando empezó a hablar de unas personas extrañas con grandes sueños, tan grandes como el suyo propio, al escucharlo hablar una sonrisa también se posó en los labios de Ace quien sin siquiera ser consciente de sus actos pasó uno de sus brazos por sobre los hombros de Luffy mientras con la mano le revolvía los cabellos de la cabeza.
—Y bien ¿cómo es que terminaste zarpando solo?—después de un tiempo finalmente se disponía a alimentar su curiosidad.
—Pues me subí a un barco a los 17 años y luego busqué a mi tripulación—lo dijo como si fuera tan sencillo, Ace suspiró.
—Me refería a cómo fue que Sabo y yo terminamos dejándote—aquello le molestaba bastante, no podía imaginarse a sí mismo dejando a Luffy solo.
— ¡Hicimos una promesa! Sabo fue el primero, después tú y finalmente yo.
— ¡¿Sabo salió antes que yo?!—ahora de la nada estaba totalmente ofendido y terminó olvidando su primera pregunta.
Luffy asintió.
— ¡Ese rubio bastardo!
—Shishishi.
Después de unos minutos de Ace refunfuñando finalmente este volvió a la normalidad y decidió preguntar algo que también le molestaba bastante.
—Lu…
—Mmm…
— ¿Cómo te hiciste esa cicatriz?
Luffy iba a contestar cuando se escuchó un gran impacto en la isla en una zona cercana al lugar donde el barco estaba anclado.
A Sabo le dolía la cabeza de una manera horrible, no entendía muy bien lo ocurrido y tampoco podía distinguir nada en concreto. Poco a poco mientras más recuperaba la conciencia todo empezaba a tener sentido para él ya que sus recuerdos también empezaron a ser más nítidos, la misteriosa isla, la otra versión de su hermano y la brillante luz roja que lo había cegado por unos instantes.
Al notar todo aquello abrió los ojos para encontrarse con los familiares ojos marrones de su hermanito.
— ¡Sabo!
— ¡Lu!—luego se fijó en el cuerpo del pelinegro—tú eres mi Lu.
—Shishishi
—Y tú eres mi Sabo, tienes la cicatriz tan genial shishishi.
Sabo suspiró.
—Solo tú podrías pensar que está cicatriz es genial—empezó a levantarse y observar todo a su alrededor— ¿dónde estamos?
— ¡En el barco del Gigante Ossan!
— ¿Gigante Ossan?
—El capitán de Ace.
—Oh, Barbablanca—el rubio ahora estaba sorprendido—¿cómo...?
—Somos nakamas aquí, los Piratas ASL.
Al oír aquello una enorme nostalgia lo golpeó, así que en este mundo no olvidó a su familia. Él nunca había logrado perdonarse a sí mismo ese hecho, pudo haber sido un accidente pero Sabo los había olvidado y luego incluso cuando recuperó la memoria fue un cobarde que dejó a su hermano menor sufrir solo por dos años porque no tenía el valor suficiente para enfrentarlo, había empezado a temblar sin darse cuenta cuando sintió unas manos rodear las suyas, eran las cálidas manos de Luffy junto con la sonrisa llena de confianza dedicada solo a él, fueron aquellos simples actos los que lo habían salvado desde que tenía diez años e incluso ahora lo seguían haciendo.
—No estás bien—no era una pregunta—pero está bien que no estés bien.
Sabo jadeó, su hermano siempre decía lo correcto, de alguna manera Luffy siempre sabía que necesitaba que en ocasiones él pensaba que podía ver su alma, terminó sonriendo pese a todo.
—Eso no tiene sentido.
—Shishishi.
En ese momento se escucha la puesta abrirse para luego dar lugar a una voz familiar pero a la vez diferente, la versión adulta de una voz que el rubio conocía muy bien.
— ¿Lu, Sabo ya despertó?
Por un momento Sabo olvidó como respirar.
'Así que es así como suena su voz' pudo sentir las lágrimas amontonarse en sus ojos y su cuerpo tensarse en anticipación.
Ace se quedó callado al ver al otro Sabo, vestía elegante y tenía un aire diferente al de su propio hermano pero sin duda era la misma esencia, era Sabo sin duda. Él recordó como reaccionó Luffy al verlo por lo que ya estaba preparado, tensó su cuerpo listo para defenderse hasta que pudieran detener al rubio y explicar la situación pero el pecoso nunca hubiera esperado lo que finalmente sucedió.
Sabo se levantó y tambaleante se acercó a su hermano, cuando estuvo frente a él simplemente se lanzó en su dirección dándole el abrazo más apretado que pudo, pudo sentir su cuerpo temblando y algunas rebeldes lágrimas escapar de sus ojos.
Ace no sabía cómo reaccionar por lo que al principio se quedó estático pero al sentir el temblor de su hermano torpemente correspondió al abrazo.
— ¿Qué es esto? —al final terminó diciendo—Luffy que siempre me abraza intenta matarme apenas me ve y tú qué siempre me estás golpeando te pones a abrazarme, ese otro mundo está loco.
Una sonrisa se formó en los labios de Sabo al oír aquello.
—Moõ no es justo, yo también quiero un abrazo—y sin darle oportunidad de protestar a sus hermanos se lanzó sobre ellos.
Ace no pudo con los dos y terminó cayendo por lo que al final ellos eran un completo desastre de piernas y brazos sin sentido.
—Luffy idiota—gruñó Ace desde el suelo.
—Shishishi—nada podría borrar la sonrisa de Luffy en ese instante.
—Jajajaja—Sabo también estaba sonriendo—no tienes que fingir Ace, a ti también te gustan los abrazos.
— ¡¿Desde cuándo ustedes son tan cariñosos?! —pero no engañaba a nadie con las mejillas totalmente sonrojadas.
Sabo tenía razón, a Ace siempre le habían gustado los abrazos.
La tripulación había escuchado el estruendo provocado en la dirección en que se encontraban los dos hermanos por lo que todos fueron corriendo hacia allí y grande fue su sorpresa al encontrar a la nueva versión del hermano rubio de Luffy inconsciente y con una apariencia distinta.
Los Mugiwara creían que meterse en problemas era cosa de su capitán pero ahora veían que era de familia, o eso es lo que pensaron al ver a este otro Sabo.
No había mucha diferencia entre los dos Luffy más que la fuerza y algunas otras cosas como el tatuaje de Barbablanca o la cicatriz en el pecho pero entre los dos Sabos la diferencia era mucho más grande.
Esta versión del rubio tenía un aspecto más salvaje, para empezar no tenía ninguna cicatriz en la cara, su cabello lo llevaba más corto y estaba usando su habitual sombrero de copa, su ropa era parecida a la que usaba Ace cuando lo conocieron en Arabasta solo que este llevaba una camisa azul abierta y una corbata parecida a un pañuelo, mientras que en el torso tenía tatuada la marca de Barbablanca *el tatuaje como el de Marco*.
Un día había pasado desde entonces y el muchacho en la enfermería seguía sin dar señales de despertar, Luffy pasaba casi todo el tiempo al lado de su hermano mayor y los Mugiwara estaban algo frustrados (ya que querían ir a buscar a su capitán cuanto antes) pero aun así esperaron pacientemente al dúo.
Un gran estruendo se formó cuando el joven finalmente despertó.
Sabo se sintió amenazado al estar en un lugar desconocido y más aún cuando con su Haki de Observación sintió la enorme fuerza de Zoro y Sanji, atacó sin más y destruyó un montón de cosas hasta que los Sombrero de Paja lograron detenerlo y explicarle la situación.
Ahora estaba sentado en la cubierta del Sunny totalmente apenado mientras Chopper le gritaba por haber destruido parte de su equipo médico, su hermanito se estaba burlando y él solo podía disculparse una y otra vez ya pensando en que Marco probablemente lo mataría por tener que usar sus fondos para pagar los destrozos.
El rubio observó a todo el mundo, casi le dio un ataque al ver a Brook y luego se sintió extraño al ver a Franky, realmente no sabía que pensar de esos dos, Chopper le parecía demasiado aterrador para su apariencia tan adorable, Sanji y Zoro sin dudas expulsaban un aura bastante intimidante y no se había atrevido a mirar demasiado a las dos mujeres por temor a sonrojarse y que el cocinero que había notado era una especie de pervertido intentara matarlo y Usopp era… bueno si no se contaba la nariz… totalmente normal.
No tenía problemas en imaginar a una versión de Luffy reclutando a estas personas y notó también que su propio Luffy parecía encajar con este extraño grupo.
—Bien ya que Sabo-san finalmente despertó creo que es hora de que nos movilicemos—todos asintieron de acuerdo—como ya había dicho necesitamos un conexión que nos guíe a ese otro mundo y estaba pensado que Ace-san sería perfecto para el trabajo.
— ¿Por qué él?—Sabo estaba curioso.
—Bueno su lazo de hermandad es lo único que sigue en pie sin importar el mundo, por lo que una vez estemos en el punto donde las dimensiones se unen piensen en el momento en que se convirtieron en hermanos y en todo lo que pasaron juntos—todos la miraban asombrados pero Robin no había terminado—en cuanto a nosotros recuerden a nuestro capitán, piensen en el momento más valioso que tengan con él, todo lo que hemos vivido desde que lo seguimos al mar y al final serán esos recuerdos los que nos guiaran al lugar correcto.
Tras decir aquello todos se levantaron listos para partir.
Después de la que para Ace era una vergonzosa y cursi escena en la enfermería los tres hermanos habían ido al comedor, allí muchos miembros de la tripulación del Yonko observaban al nuevo Sabo.
—Parece otra persona—comentó Haruta.
—Muy elegante sin duda—asintió Izo de acuerdo—pero mira esa cicatriz.
—Por alguna razón lo deja más guapo—comentó una hermana.
—No es justo que Ace y Sabo tengan esas perfectas ondas en el cabello—protestó otra hermana.
—Y Luffy se ve más maduro también—el que hablaba ahora era Namur—los dos tienen cicatrices, me pregunto qué pasó en ese mundo.
—Dejen los chismes-yoi—decía Marco mientras se acercaba al trio—no pensé que te vieras tan distinto en ese otro mundo Sabo.
'Él también quiere saber los chismes' pensaron todos los presentes.
— ¿En serio? Pues verá…
—El chico pájaro de los nakamas de Ace—Marco se sintió ofendido y Ace trataba de no soltar una carcajada.
—Ah jajaja ya veo, Marco el Phoenix entonces—le dio una sonrisa—no tengo ni la más mínima idea de como luce mi versión en este mundo pero yo siempre trato de lucir algo presentable o Koala probablemente me mataría.
— ¿Koala?
—Mi colega, en mi mundo soy un revolucionario.
Eso solo les confirmó sus sospechas de que no eran nakamas pero les sorprendió el hecho de que no era un pirata y a muchos los puso un poco tristes.
—Entonces nunca te unes a nosotros—Namur al ser uno de los más apegados al rubio aquella información lo entristeció.
—No, Luffy y yo no nos unimos pero Ace si lo hizo—eso los había aliviado un poco.
—Ace lucía muy feliz al hablar de ustedes cuando lo encontré en Arabasta.
— ¿Nos vimos en Arabasta?
—Sí, nos reencontramos después de tres años y luego tú te fuiste a lo tuyo y yo le partí la cara a Crocodile.
— ¡¿EHHHH?!— de nuevo todos gritaron.
—También te enfrentaste a Crocodile—suspiró Haruta quien después de enterarse de lo de Kaido ya nada lo sorprendía.
— ¡¿Y yo te dejé hacerlo?!—Ace sonaba horrorizado— ¿en qué clase de demente me convertí?
—Siempre has sido una especie de demente Ace.
— ¡Cállate Sabo!
El aterrizaje había dolido, a pesar de que era de goma Luffy había sentido el impacto. Esta ya era la segunda vez que lo transportaban por lo que el cuerpo de Luffy no sintió mucho el efecto pero ese no era el caso de Sabo quien pese a que también era su segunda vez su cuerpo solo había tenido un día de descanso por lo que el rubio estaba inconsciente, el muchacho de goma no lograba divisar a ningún Mugiwara, al parecer en algún momento mientras se transportaban se habían separado.
—Zehahaha pero mira a quien tenemos aquí, esto es a lo que yo llamo destino.
Todo el cuerpo de Luffy se tensó.
—Teach—casi gruño mientras rápidamente se ponía en guardia.
—Yo no lo haría si fuera tú—le dio una horrible sonrisa burlona—o es que no te preocupa lo que le pueda pasar a tu adorado hermano mayor—dijo aquello mirando a Sabo.
Aquel brillo sádico en los ojos del hombre Luffy lo conocía muy bien y él lo sabía, la dolorosa realidad es que no era lo suficientemente fuerte para enfrentarlo, todavía no, si hubiera estado solo no le habría importado atacar pero Sabo estaba con él. Su hermano era más importante, su hermano valía cualquier cosa, cualquier sacrificio.
Con toda la impotencia del mundo Luffy bajó los brazos.
—BLACK HOLE.
Todo a su alrededor fue rodeado por la inmensa oscuridad.
Una vez más estaba solo.
Habían pasado dos días desde que Sabo el Revolucionario había llegado al Moby Dick, durante esos días los tres hermanos no se habían separado, incluso dormían en el mismo camarote a petición de Luffy y para sorpresa de todos también de Sabo, Ace no sabía porque de pronto esos dos estaban tan cariñosos pero no se quejaba pues a él también le agradaba la compañía.
Barbablanca había mandado a muchos de sus hijos a buscar más libros e información a pesar de que Sabo le dijo que no se preocupara pues la tripulación de Luffy probablemente ya estaba en camino con un orgulloso Luffy gritando que su equipo sin duda aparecería.
Fue durante la hora del almuerzo cuando el grupo de expedición de Blamenco volvía al barco cuando lo escucharon.
— ¡Que es por aquí!
— ¡No idiota, el maldito barco gigante está frente a ti! ¡¿Cómo es posible que te pierdas yendo en línea recta?!
— ¡No estoy perdido! Eres tú quien da mal las direcciones maldita bruja.
— ¡¿A quién le dices bruja?!
—Oye Lu esos por si acaso no son…—Sabo no tuvo oportunidad de terminar mientras veía a su hermanito dar un enorme salto con una de las sonrisas más felices que le había visto.
— ¡ZORO! ¡NAMI!
— ¡LUFFY!—gritaron los dos antes de ser aplastados por un enorme abrazo gomoso.
¡Hola!
Creo que nunca en mi vida actualicé algo tan rápido, no se acostumbren XD la verdad es que cuando publiqué el capítulo anterior ya tenía escrito la mitad de este por eso la velocidad, aun así no pienso tardar tanto con el próximo.
El siguiente se titula ''Verdades''.
Espero que disfruten esto.
Besos.
