NOTA: One Piece no pertenece, los personajes son creación de Eiichiro Oda.


''Verdades''

Sabo miró complacido la cara alegre de su hermano menor, Luffy no paraba de sonreír mientras Zoro y Nami intentaban respirar, él entendía ese sentimiento solo que en su caso Luffy estaba llorando pero el resultado era el mismo sin duda.

Fue en ese momento que el rubio empezó a sentir calor por alguna razón y eso ya de por sí era extraño pues él era de fuego.

—Sabo... —'ah, es eso' pensó, era Ace quien provocaba el calor al expulsar parte de su propio fuego— ¿esos son los nakamas de Lu?

—Sí —contestó algo inseguro el rubio.

El calor aumentó un grado más y ya no era solo Ace, Marco quien estaba sentado a su lado también empezó a sacar a relucir parte de sus propias llamas azules, que pese a que estas no quemaban sí que producían calor.

— ¿Y ellos estuvieron con él por mucho tiempo?—la voz de Ace no denotaba ningún tipo de emoción.

—Bueno... —por algún motivo Sabo sentía que estaba al borde de un precipicio—por lo que me contaron la mujer se llama Nami y el hombre Zoro, fueron sus dos primeros nakamas y una semana después de partir de Villa Foosha ya los había reclutado.

— ¿Cuánto tiempo lleva siendo pirata?

—Empezó a los 17 por lo que un poco más de dos años—'bueno activo solo unos meses pero eso no es importante' pensó, de alguna manera sintiendo que si se enteraban que todas las locuras que Luffy había hecho solo ocurrieron en meses sería peor.

Para ese entonces el revolucionario tuvo que levantarse ya que no soportaba estar al lado de esos dos y no eran solo ellos.

Izo había sacado su pistola, Curiel ya tenía un cañón equipado, Thatch estaba con sus dos cuchillas en las manos al igual que Vista con sus espadas, parte del brazo de Jozu ya era de diamante, Haruta y Blamenco estaban organizando a sus miembros de división, incluso muchas de las enfermeras se encontraban en posiciones de combate con sus bisturíes, agujas y tijeras en las manos, una incluso tenía una sartén que debió de haber sacado de la cocina. El joven jefe entonces decidió hacer lo más sensato, que era ponerse a salvo y eso significaba pararse lo más cerca que podía de Barbablanca esperando no formar parte del fuego cruzado.

Cuando al fin la navegante y el espadachín lograron separarse del abrazo mortal de su capitán ambos estaban a punto de gritarle pero entonces sus instintos reaccionaron, prácticamente gritando la existencia del peligro.

Nami se tensó y puso sus manos sobre su Clima Tact mientras Zoro agarraba una de sus katanas.

—Es bueno conocer a parte de tu tripulación Lu—comenzó Ace con una sonrisa falsa—ya deben conocerme pero me presentaré igual, soy Ace el hermano de Luffy.

Nami y Zoro abrieron los ojos (bueno el ojo en caso de Zoro) sorprendidos, ya sabían que en este mundo Ace estaba vivo pero una cosa es saberlo y otra cosa era verlo.

—Sí—Nami decidió comenzar a hablar—te conocimos en Arabasta.

Ace se estremeció al oír aquello.

—Bueno—Marco fue quien intervino esta vez—llevan mucho tiempo juntos entonces…

—Llevamos el tiempo sufriente—a Zoro no le gustaba el tono de este sujeto y tampoco el de Ace, su agarre a su arma solo se hizo más fuerte.

—Entonces—un aura completamente oscura rodeó a Marco—me pueden explicar ¡¿CÓMO DEMONIOS PERMITIERON QUE RETARA A KAIDO-YOI?!

— ¡Y A DOFLAMINGO!—gritó Vista— ¡SE SUPONE QUE SU TRIPULACIÓN LO CUIDA!

— ¡¿POR QUÉ NO ME GOLPEARON EN ARABASTA POR DEJARLO ENFRENTAR A UN SHICHIBUKAI?!—gritó indignado Ace.

— ¡NO HAN CUIDADO BIEN A NUESTRO LUFFY-CHAN!—gritó una hermana.

— ¡MERECEN MORIR!—ese era Thatch— ¡INCLUSO SI UNA ES UNA MUJER HERMOSA Y EL OTRO UN TUERTO!

— ¡NO ME LLAMES TUERTO!—Zoro estaba ofendido.

— ¡DEBIERON NOQUEARME EN ARABASTA!

— ¡Cállate Ace!—Haruta lo golpeó—esto no es sobre ti.

Luffy en algún momento fue tomado por Sabo y llevado al lado de Barbablanca.

— ¿Sabo por qué me trajiste aquí?—preguntó con la voz un poco más aguda en señal de protesta pues él quería estar con sus nakamas.

—Créeme hermanito no quieres estar allí cuando empiecen a pelear.

— ¿Van a pelear?—preguntó curioso, su hermano asintió—siento pena por ellos.

— ¿Por qué?—Sabo no se había esperado las palabras de Luffy.

—Hay que ser valiente para enfrentarse a Nami—se estremeció, por alguna razón Sabo recordó a Koala, él también se estremeció, incluso Barbablanca se estremeció al recordar a alguien de sus tiempos de juventud.

Fue entonces cuando una aura diez veces más oscura que la de Marco salió a flote.

Todos los Piratas de Barbablanca vieron en estado de shock a su Comandante de Primera División estrellarse de cara contra el suelo.

— ¡¿A QUIÉN CREEN QUE LE ESTÁN HABLANDO EN ESE TONO?!


Nada a su alrededor tenía sentido, lo único que sabía es que su hermanito estaba con él, lo sabía porque se aseguró de agarrarlo todo el tiempo.

Cuando partieron hacia el centro de la isla se empezó a poner nervioso pero Luffy parecía confiar en aquellas personas por lo que lo escuchó, su hermano menor siempre había tenido buena intuición. Una vez allí se encargó de hacer lo que la nakama de la otra versión de Luffy dijo que hiciera, es decir recordar todos los momentos que tuvieran que ver con ellos, desde que juraron ser hermanos hasta que zarparon bajo el nombre de los Piratas ASL y finalmente cuando se convirtieron en hijos de Barbablanca, luego la ya familiar luz roja los invadió y allí debió de haber perdido la conciencia, o al menos parte de ella.

Sabo no podía mover su cuerpo pero era capaz de escuchar, pese a que todo le parecía confuso hubo algo que sí distinguió, una voz que nunca en toda su vida sería capaz de olvidar.

Zehahaha pero mira a quien tenemos aquí, esto es a lo que yo llamo destino.

Empezó a luchar con todas sus fuerzas, luchó, luchó, luchó y siguió luchando pero no pudo hacer nada.

Ahora mismo era un esclavo de su propio cuerpo.

Yo no lo haría si fuera tú, o es que no te preocupa lo que le pueda pasar a tu adorado hermano mayor.

'¡Luffy no! ¡Yo no soy importante! ¡Vete!' quería gritarle tan mal, tan desesperadamente pero de nuevo nada salió de sus labios, su propio cuerpo lo estaba traicionando y él lo sabía, su hermanito nunca lo abandonaría, porque él mismo no sería capaz de hacerlo.

BLACK HOLE

Sabo se despertó completamente solo.


Después del escándalo ocurrido con Zoro y Nami habían pensado que ya nada raro volvería a ocurrir y estaban todos equivocados.

El primer sorprendido fue Haruta cuando frente suyo apareció una enorme especie de… algo, no pudo definirlo. Solo era una cosa que gritaba súper y le decía a una mujer que venía sentada en una de las enormes especies de brazos con estrellas dibujadas que era muy injusto que él tuviera que cargarla a lo que la mujer, que luego descubrieron se trataba de la famosa niña demonio Nico Robin, respondió que fue su culpa por retarla a un juego de cartas donde claramente ese algo que luego se presentaría como Franky el ciborg perdió.

El siguiente fue Izo quien estaba limpiando sus armas tranquilamente cuando un fuerte olor a tabaco llegó a él, un hombre rubio vestido bastante elegante venía discutiendo sobre cuan injusto era que le tocara estar con esos dos bastardos en lugar de sus dos bellas damas, a lo que otro hombre de pelo rizado y una larga nariz que estaba claramente escondido atrás del rubio le gritaba que se callara o atraería enemigos fuertes, sobre la cabeza del tipo de pelo oscuro había un ¿mapache? gritándole también al rubio que escuchara al tipo de la nariz larga. Todo terminó cuando el fumador que luego se presentó como Sanji lo vio y salió corriendo diciendo que Ivankov lo estaba acosando, mientras el mapache que luego descubriría se trataba de un médico de nombre Chopper ladeaba la cabeza preguntándole al pelo rizado llamado Usopp que había pasado.

L a peor parte se la llevó Rakuyo a quien vieron salir corriendo diciendo que ''La Muerte'' se lo quería llevar para que al final descubrieran que se trataba de un esqueleto viviente de nombre Brook.

Y para los que tenían dudas todas aquellas personas eran miembros de la tripulación de Luffy, de alguna manera nadie tuvo problemas para creerlo.

Ya en la cocina Thatch estaba dirigiendo a su división para terminar de preparar el festín que su padre había solicitado en honor a sus nuevos acompañantes a bordo, toda esa gente inusual estaba loca, el cocinero podía imaginarse totalmente a Luffy reclutándolos aunque todavía se sentía inquieto al lado del esqueleto.

El nakama rubio de Luffy se había presentado como Sanji y le dijo que lo ayudaría en la cocina pues era un cocinero y nunca permitiría que en un lugar donde él estuviera alguien pasara hambre, Thatch lo entendía perfectamente pues eso mismo era lo que él pensaba por lo que felizmente le dio la bienvenida a su hogar (véase su cocina) y fue totalmente sorprendido por el talento del rubio, es decir sabía que podía cocinar pero el nivel era sin duda impecable, un estilo tan elegante que casi parecía comida para nobles más que para piratas.

—Eres bueno—comenzó—digo no debe ser fácil alimentar a Luffy estando solo, yo apenas puedo con todo un ejército de cocineros a mi mando.

—Es un pozo sin fondo sin duda pero sabe apreciar una buena comida, puedo trabajar con eso.

En ese momento una de las nakamas de Luffy entró, la morena Nico Robin, los ojos de Thatch empezaron a tomar forma de corazón cuando sintió un cuchillo en la nuca.

—Un pensamiento lascivo sobre Robin-chan y eres hombre muerto—Thatch tragó saliva.

—Fufufu siempre se puede contar contigo Sanji—dijo Robin mientras se sentaba cerca de ambos cocineros.

—HAI—Sanji hizo una inquietante danza.

—Hipócrita—murmuró.

— ¿Dijiste algo?—una sonrisa falsa estaba dibujada en la cara de Sanji.

—Nada.

—Fufufu—Robin miraba divertida a esos dos, después de un tiempo la arqueóloga decidió alimentar su curiosidad—puedo preguntarle algo Thatch-san.

—Solo Thatch y claro, pregunta lo que quieras.

—Bien solo Thatch—le dio una sonrisa— ¿cómo fue que Luffy y sus hermanos terminaron aquí?

—Oh—los ojos de Thatch se suavizaron al recordar—ellos eran unos pequeños bastardos cuando llegaron—sonrió—supongo que aún lo son, tengo entendido que zarparon cuando Ace y Sabo tenían 17 años.

—Así que Luffy tenía solo 14—comentó sorprendido Sanji.

—Exacto, demasiado joven para el mar si me lo preguntan—los dos Mugiwara asintieron de acuerdo—pasaron mucho tiempo haciendo fechorías por el paraíso, los nombres tanto de Ace como de Sabo no tardaron en ser conocidos que incluso les pidieron ser Shichibukai, se los imaginan a ellos dos siendo perros del gobierno.

—Ciertamente no—dijo Robin—dices Ace y Sabo ¿Luffy no era reconocido?

—No, él era solo un mocoso y nadie lo tomaba en serio, además Ace y Sabo siempre lo…mmm bueno lo sobreprotegían demasiado.

—Viendo su edad me parece comprensible—Sanji ahora estaba encendiendo su cigarro—pero conociendo al capitán de mierda lo debió de pasar fatal.

—Bueno no lo sé pero yo diría que él era feliz, al menos en ese entonces lo era.

— ¿A qué se refiere? —preguntó Robin.

—Ellos eran conocidos como los Piratas ASL y eran bastante poderosos por lo que fue toda una sorpresa que llegaran al Nuevo Mundo cuando Ace y Sabo tenían 20 años, si me lo preguntan diría que se encargaron de entrenar a su hermano o al menos intentaron darle tiempo a Luffy pues tuvieron que sacarlo al mar cuando tenía 14 por lo que esperaron a que cumpliera 17 para traerlo al mar más peligroso, fue entonces cuando se cruzaron con Oyaji, Ace siendo un terco idiota lo retó, Sabo lo ayudó al igual que Luffy pero Barbablanca es un Yonko y no tuvieron oportunidad—ahora tenía una gran sonrisa—por alguna razón Oyaji decidió que eran interesantes y los trajo a bordo.

—Eso suena loco—comentó Sanji.

—E imprudente—completó Robin con una sonrisa.

—Sí lo que sea, en fin Ace trató de matar a Oyaji miles de veces sin éxito hasta que no tuvo más opción se rindió y se unión a nosotros, Sabo cayó un mes después, increíblemente tardamos un año entero para poder reclutar a Luffy pero aun así se negó a tener un capitán ese mocoso tonto.

—Eso suena como algo que el idiota de goma haría.

A Thatch le parecía extraña la manera en que Sanji se refería a su capitán pero esta era la tripulación de Luffy, definitivamente serían especiales por lo que siguió con su relato.

—Una vez pasó todo aquello tuvimos calma, la calma antes de la tormenta—los dos Sombrero de Paja fruncieron el ceño—cinco meses pasaron para que yo encontrara un fruta del diablo y fue entonces cuando pasó, uno de los nuestros nos traicionó, el maldito de Teach.

'Barbanegra' pensó Robin, mientras Sanji sentía que la historia le resultaba inquietantemente familiar.

—Esa noche intentó matarme con una puñalada por la espalda pero no impactó en mí—apretó los puños mientras una enorme rabia se hacía visible en sus facciones—el puñal impactó en Luffy, es mocoso siempre tuvo una buena intuición y se dio cuenta de la mala vibra que expulsaba Teach. Fue entonces que Lu me quito la fruta y la lanzó al mar, en ese momento ese bastardo a pesar de estar claramente molesto logró aprovechar la situación y se lanzó al mar con Luffy en sus brazos, por más que buscamos no lo encontramos.

—Vaya mierda—murmuró Sanji sin saber que más decir.

—Tardamos tres meses en encontrarlo, no había rastro de Teach pero Luffy—cerró los ojos como si no quisiera recordarlo—ni siquiera parecía él cuando lo devolvimos al barco. Nuestro hermano menor soportó tres meses de torturas.

Las caras horrorizadas de Robin y Sanji lo decían todo.

—Han pasado seis meses desde entonces y las cosas cambiaron bastante sobre todo con Ace y Sabo.

—Su sobreprotección aumentó—dedujo Robin.

—Casi no lo dejan respirar, ni siquiera le permiten enfrentarse a marinos menores, Luffy ha sido infeliz y todos lo notamos pero no hemos podido hacer nada—cerró los ojos y decidió marcharse, recordar aquello le causaba mucho dolor—si me permiten.

—Claro—asintió Robin y después de unos minutos en silencio preguntó—Sanji ¿qué piensas?

—Es demasiado similar a nuestro mundo—inhaló su cigarro—solo espero que el bastardo de Barbanegra esta vez no intente iniciar una guerra.


En alguna parte del gran océano con Jesus Burgess al timón la nueva tripulación de Marshall D. Teach, los Piratas de Barbanegra, estaban en camino a su nuevo destino, un cuartel de la marina para entregar a su actual presa.

— ¿Debería darle una manzana?—se preguntó Doc Q mientras golpeaba la cabeza inconsciente de Luffy— ¿qué dices Stronger?

El caballo solo movió su cabeza.

—El capitán va entregarlo por lo que creo sería más conveniente mantenerlo vivo—comentó Van Augur sin cambiar de expresión.

—Pero es un pirata a la Marina le importa una mierda.

—Será más divertido si lo torturan en Impel Down una vez que esté allí—siguió diciendo en francotirador.

—Sigo sin entenderlo—dijo el médico mientras daba un bostezo—su recompensa es solo de 80 millones, muy baja para que el capitán obtenga el puesto de Shichibukai.

— ¿Es que nunca prestas atención?—muy a su pesar se estaba frustrando, 'quizá debería tratar de disparar a algunas gaviotas' pensó.

—Me quedé dormido.

—Es hijo de Dragon el Revolucionario, ese es motivo más que suficiente para ejecutarlo.

—Oh… chico con mala suerte.

—Burgess—habló Teach— ¿ya pudiste contactarte con Laffitte?

—Acaba de hablar capitán, ya está cerca de llegar al punto de la reunión del Ouka Shichibukai.

—Zehahaha eso es perfecto, ya pronto tendré la oportunidad de ingresar a Impel Down—ahora se acercó a Luffy—gracias por esto pequeño hermano menor zehahaha.

Su tripulación sonrió junto con él.


El festín preparado por Thatch y Sanji fue muy bien recibido por todo el mundo.

Luffy, Ace y Sabo comían a toda velocidad, cualquiera pensaría que estaban compitiendo pero en realidad solo era su velocidad normal, los tres reían y cuando Ace tuvo uno de sus ataques de narcolepsia el capitán de goma y el joven jefe consiguieron un marcador empezando así a hacer lo que ellos llamaban ''crear constelaciones'' pero en realidad solo era unir todas las pecas del rostro de su hermanos en formas incomprensibles para luego correr por sus vidas cuando Ace lo descubrió.

Robin notó que a Marco le apasionaba leer y ahora estaban teniendo una agradable charla que ninguno de los presentes era capaz de comprender.

Brook ejecutaba su violín para animar el ambiente, mientras Usopp mejoraba alguna de las armas de defensa personal que tenían las hijas de Barbablanca. Otro grupo de hermanas mantenían una conversación bastante profesional con Chopper.

Izo y Nami descubrieron que tenían el mismo gusto para el maquillaje y ahora estaban comparando marcas y distintos tonos.

Haruta y toda su división disfrutaban jugando con Franky quien orgullosamente mostraba gran parte de los artefactos que había instalado en su cuerpo.

Zoro discutía con Vista sobre distintos tipos de espadas y las diversas formas de combate. Y finalmente Sanji que seguía junto a Thatch encargándose que nadie pasara hambre.

Barbablanca sonreía mientras intentaba beber a escondidas sin éxito alguno ya que Chopper tenía buen olfato y desde que sus hijas le habían dicho que no se cuidaba en lo absoluto el pequeño reno lo mantenía en la mira como un reto personal.

Pero entonces ocurrió, uno de sus hijos menores llegó al barco. El pirata Sabo estaba desesperado y en cuanto pudo hablar casi al borde de las lágrimas exclamó.

— ¡Teach tiene a Luffy!

Fue como si todo el mundo acabara en ese momento.


Ya en la noche a escondidas de todos Ace preparaba su Striker para partir, cuando Sabo terminó de dar la noticia colapsó y todos sintieron su mundo caer pero Barbablanca se mantuvo sereno y ordenó que se tranquilizaran, pensaran bien las cosas y sobre todo prohibió ir en busca de Luffy, primero buscarían algún tipo de estrategia pero Ace no podía hacer eso, él iría a buscar a su hermano incluso si eso significaba desobedecer a su padre fue entonces que una mano lo detuvo.

—Sabía que harías alguna tontería—espetó Sabo el Revolucionario.

—No es tu problema—sacó bruscamente su brazo—iré por mi hermano, nadie puede impedírmelo.

—Ace…—empezó queriendo apaciguarlo pero el mayor no lo dejó.

—No eres nadie—Ace sabía que se arrepentiría de sus palabras—no eres mi hermano…

Aquello fue como una puñalada para Sabo pero el rubio siguió intentando.

—Escucha…

— ¡Luffy me necesita y tú no vas a detenerme!—por alguna razón empezó a levantar la voz

—No puedo…

— ¡¿Por qué no vas y tratas de darle mensajes moralistas a tu propio Ace?!

Entonces Sabo no pudo más, algo dentro de él se rompió y por primera vez en años explotó.

— ¡ESTÁ MUERTO MALDICIÓN! ¡NO PUEDO HACER NADA DE ESO PORQUE MI ACE ESTA MUERTO! ¡LLEVA MUERTO DOS MALDITOS AÑOS!

Y por una vez en la vida Ace quedó mudo.


¡Hola!

Espero que disfruten el capítulo, muy pronto traeré el próximo que se titula ''Movilizaciones''.

Besos.

Bye Bye.