NOTA: One Piece no me pertenece, los personajes son creación de Eiichiro Oda.


''Movilizaciones''

¡Teach tiene a Luffy!

Cuando aquellas palabras salieron de la boca de Sabo todos los Mugiwara sintieron un terrible escalofrío avanzar por cada parte de sus respectivos cuerpos.

Ninguno podía mover músculo alguno mientras la información lentamente penetraba sus cerebros, recuerdos se arremolinaban a su alrededor mientras en la cubierta del Moby Dick sin que ellos fueran consientes del hecho iniciaba un gran caos por la enorme cantidad de piratas presas del pánico.

''Tú…crees que puedo ser fuerte''

''Por supuesto, puede que no seas mi capitán pero sigues siendo Luffy y no creo que un mundo sin Monkey D. Luffy siendo el Rey Pirata tenga sentido, así que vuélvete fuerte y dale sentido a tu mundo''

''No lo dudes Zoro, yo Monkey D. Luffy ¡ME CONVERTIRÉ EN EL REY DE LOS PIRATAS! Shishishi...''

Aquellos momentos invadían la mente de Zoro, él recordaba la sonrisa llena de confianza que le dio al pronunciar esas palabras, todos los momentos que pasaron juntos entrenando, sabía que no era su capitán pero ese muchacho seguía siendo Luffy y él sentía que le había fallado, el otro Luffy estaba con ellos cuando se transportaron ¿cómo pudieron perderlo?

''Shishishi ustedes son divertidos, me agradan...''

Usopp, Franky y Chopper intentaban con todas sus fuerzas contener las lágrimas de preocupación al recordar la gran sonrisa en el rostro del chico.

''No me gusta estar solo, es doloroso…''

Esas palabras se repetían una y otra vez en las mentes de Brook y Nami, el esqueleto estaba tan quieto que casi parecía un ser sin vida mientras que la navegante se mordía los labios y apretaba los puños por la frustración.

''Sanji ¿qué piensas?''

''Es demasiado similar a nuestro mundo, solo espero que el bastardo de Barbanegra esta vez no intente iniciar una guerra''

'No puede estar pasando' esos eran los pensamientos que invadían tanto a Robin como a Sanji, ambos se sentían enfermos de tan solo pensarlo pues si tenían razón eso significaba que la localización del otro Luffy era Impel Down.

Luffy estaba mirando a su tripulación en un silencio inusual tratándose de él, los contemplaba sin perder detalle. Es verdad que no era el tipo de persona que pensaba demasiando pero si había una cosa que sabía hacer muy bien; leer a las personas, conocer la verdadera esencia de alguien, sus instintos casi salvajes siempre estaban ahí haciendo que viera más de lo que cualquiera podría ver y nadie conocía mejor a su tripulación que él mismo, después de todo era el capitán.

Los Sombrero de Paja no podían engañarlo, no cuando se trataba de sentimientos.

Luffy sabía lo que tenía que decir.

—Lo traeré de regreso—con una mirada feroz y una voz cargada de sentimientos de lealtad y protección hizo su juramento—si es importante para ustedes lo haré, incluso si me mata.

No pudieron responder, las palabras no parecían querer salir pero no fue necesario, no cuando sus propios cuerpos habían hablado por ellos. La sonrisa orgullosa y llena de anticipación de Zoro, las lágrimas de alivio en los rostros de Franky, Chopper, Brook, Usopp y Nami, la relajación completa del cuerpo de Sanji, la cálida y confiada sonrisa en la cara de Robin, todos esos gestos hablaban por sí mismos y eran gestos que Luffy podía leer ya que eran el tipo de cosas que él entendía mejor que nadie.

Pero no era el único, su tripulación lo sabía, ellos lo conocían a él de la misma manera y fue por eso que esas simples palabras bastaron para calmarlos, no solo de la preocupación por el otro Luffy sino también del estrés que sufrieron desde que perdieron su capitán. Cada Mugiwara era diferente, fuerte e independiente sin embargo había algo que todos tenían en común. Ellos compartían la protección y la libertad que les brindaba el manto que Luffy había extendido a su alrededor, era un sentimiento de seguridad del que ni siquiera eran conscientes pero ahí estaba desde el principio.

Su capitán jamás rompía una promesa, todos lo sabían por esa razón habían iniciado, sus cabezas ya estaban trabajando, buscando formas y creando planes.

Ir por el otro Luffy sería riesgoso y sumamente difícil pero todos juntos y con su capitán allí no tenían ninguna duda de que lo lograrían.

Después de todo ellos eran la tripulación del futuro Rey de los Piratas.

Ya viendo a su tripulación tranquila Luffy ahora estaba observando a sus hermanos, una punzada de preocupación lo atravesó al ver al otro Sabo colapsar pero imaginaba que él estaría bien, luego contempló a Ace y finalmente a su Sabo, frunció el ceño.

A Luffy no le gustó para nada lo que vio.


Sabo no había quitado los ojos de Ace desde que escuchó las noticias de su otra versión, el joven jefe recordó la sonrisa feliz de ese Luffy, luego todas las que hacía su propio Luffy y no pudo evitar que la preocupación se filtrara en su interior pero había algo que lo inquietaba aún más y esa era la mirada salvaje que se reflejaba en la cara de Ace.

Él lo conocía tan bien que lo sabía, su hermano haría una tontería, una tontería tan grande que solo podría terminar en tragedia y Sabo no soportaría perder a Ace, no otra vez. El rubio escuchó a Barbablanca dar sus órdenes, vio a la tripulación del Yonko calmarse en gran medida ya iniciando con planes y todo tipo de estrategias que se les pudiera ocurrir, Marco los dirigía mientras los demás escuchaban y trabajaban, todos lo hacían excepto Ace.

Por nada del mundo le quitaría la vista de encima.

Ya en la noche el rubio estaba esperando, muchos años siendo un revolucionario le habían enseñado a ocultar su presencia de forma magistral por lo que cuando Ace apareció no lo notó mientras estaba concentrado tratando de escapar para buscar a Luffy por su propia cuenta, sin perder tiempo Sabo ya estaba ahí listo para detenerlo.

—Sabía que harías alguna tontería—espetó agarrando uno de los brazos del pecoso, su voz sonó un poco más alta de lo que había planeado pero eso se debía a la enorme preocupación que lo había estado asaltando desde que escuchó la noticia.

—No es tu problema—sacó bruscamente su brazo—iré por mi hermano, nadie puede impedírmelo.

—Ace…—empezó queriendo apaciguarlo pero el mayor no lo dejó '¿por qué siempre tiene que ser tan terco?' pensó mientras veía a Ace poniéndose totalmente a la defensiva.

—No eres nadie—sin poder evitarlo Sabo dio un paso atrás—no eres mi hermano…

Esas palabras fueron como una bofetada, dolían más que cualquier cosa pero no se dejó vencer 'no importa' se dijo a sí mismo pese a la opresión que estaba sintiendo en el pecho ahora mismo 'concéntrate Sabo ¡tienes que detenerlo!'

—Escucha…

— ¡Luffy me necesita y tú no vas a detenerme!

'¡Maldita sea Ace! ¡Cállate y escucha!' pensó pero siguió intentando.

—No puedo…

— ¡¿Por qué no vas y tratas de darle mensajes moralistas a tu propio Ace?!

Entonces Sabo no pudo más, algo dentro de él se rompió y por primera vez en años explotó.

— ¡ESTÁ MUERTO MALDICIÓN! ¡NO PUEDO HACER NADA DE ESO PORQUE MI ACE ESTÁ MUERTO! ¡LLEVA MUERTO DOS MALDITOS AÑOS!

Y por una vez en la vida Ace quedó mudo pero Sabo no había terminado.

— ¡FUISTE UN IDIOTA! ¡ERES UN IDIOTA, BASTARDO EGOISTA! ¡NO TIENES IDEA DE LO QUE LUFFY Y YO PASAMOS!—su voz había empezado a romperse, unas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos y lentamente el volumen comenzaba a bajar—no pude hacer nada para salvarlo, ni siquiera estuve ahí, me enteré por un periódico, me enteré de la muerte de mi hermano por un maldito periódico—el odio a sí mismo estaba impregnado en su voz.

Ace estaba en estado de shock, no sabía como reaccionar. Sentía que todo era una pesadilla, su cuerpo había empezado a temblar, lágrimas se arremolinaban en sus ojos queriendo salir y no podía hablar. En realidad no sabía que hacer, ver a Sabo sufrir lo estaba lastimando más que cualquier cosa y era mil veces peor el saber que fue por su culpa, quizás no haya sido él mismo pero sí fue una versión suya, en alguna parte Portgas D. Ace había muerto, había abandonado a sus hermanos…

Había lastimado a Sabo y a Luffy.

''No eres nadie, no eres mi hermano''

Se sentía enfermo al recordar aquello ¿cómo pudo siquiera atreverse de decirle algo así a Sabo? Aun lleno de vergüenza por sus actos levantó la mano queriendo tomar la de su hermano, Sabo la apartó.

Fue rechazado.

Su mano quedó tendida en el aire sin saber que hacer.

—No hagas ninguna tontería, aunque no me consideres tu hermano yo…

—No quise…

—Yo sí lo hago—no lo dejó terminar pero su voz cortante hizo estremecer aún más a Ace—no quiero que mueras, no tienes idea de la cantidad de gente que sufrió con tu muerte, tus nakamas, Garp, Luffy…—se limpió la rebelde lágrima que escapó de sus ojos—escucha a Barbablanca… supongo que eso es todo… todo lo que tengo para decir.

Sin darle al pecoso ninguna oportunidad Sabo salió de allí. La mano de Ace todavía estaba tendida en el aire.

Estuvo en silencio sin cambiar de posición por lo que pudieron ser horas o quizás solo unos minutos cuando escuchó pasos y levantó la cara.

Si el dolor en el rostro de Sabo lo lastimaba, la decepción en la cara de Luffy estaba por acabar con él.

—No debiste decirle aquello a Sabo.

Él lo sabía, sabía que había sido un idiota total pero ya no podía cambiarlo y ahora ni siquiera le podía dirigir la mirada a su hermano pequeño. No se atrevió a mover ni un solo músculo.

Entonces su mano extendida fue tomada y su cuerpo fue invadido por una calidez familiar, rodeado por un cuerpo que conocía muy bien.

Luffy lo estaba abrazando y Ace no recordaba algún momento en que necesitara tanto de un abrazo como en esta ocasión, lo devolvió con todas sus fuerzas sin perder tiempo mientras se esforzaba por contener sus lágrimas, todo ese día fue un cúmulo de grandes emociones.

Conocer a los nakamas de su hermano, la noticia de que Teach tenía a su Luffy, su preocupación por el colapso de su Sabo, su miedo al pensar en el estado y paradero de su Luffy, la muerte de su otra versión, la manera en que lastimó al otro Sabo. Todo eso era demasiado y él ya no podía más por lo que se aferró al abrazo como si se tratara de un bote salvavidas, las emociones no eran algo con lo que estaba acostumbrado a lidiar y el día de hoy ya había sido suficiente.

—Sabo siempre ha sido un hermano muy amable estoy seguro que pronto te perdonará—dijo Luffy aún sin soltarlo.

—Desde cuando actúas como si fueras el mayor—sonrió sin gracia—supongo que siempre lo termino arruinando.

—Sí, porque eres tonto, estúpido Ace.

— ¡¿A quién le dices tonto?!—olvidó por unos segundos su tristeza mientras se apartaba del abrazo pero luego recordó y avergonzado empezó a decir—Lu lo siento, no debí gritarte…maldición debería quedarme callado, sí, desde ahora no diré ninguna maldita cosa.

Luffy lo miró fijamente por unos segundos antes de empezar a decir.

—No mueras esta vez Ace, solo prométemelo, eso es todo lo que necesito.

Ace perdió el aliento ante el dolor que reflejaban los ojos de Luffy, era el mismo dolor que se había reflejado en Sabo hace unos minutos.

—No puedo prometer que no moriré—empezó luego de unos segundos—pero lucharé por mi vida, esa es una promesa que sí puedo hacer.

—Eso es suficiente para mí shishishi—Luffy empezó a marcharse para buscar a Sabo cuando bruscamente su hermano mayor le tomó del brazo.

—Dime que no estuviste allí—casi estaba rogando—por favor dime que no presenciaste mi muerte Lu.

La falta de respuesta de su hermanito se lo dijo todo.

—No, no, no, no—estaba negando mientras se sentaba sin ya poder sostenerse a sí mismo de tan solo imaginar todo lo que Luffy debió haber pasado, todo el dolor que debió haberle provocado, no quería ni pensar en ello.

Unas manos cálidas estaban ahora en sus hombros, el pecoso levantó la cara y vio una expresión irreconocible en la cara de Luffy.

—Me salvó—le estaba dando una sonrisa triste—fue un bastardo egoísta que se sacrificó a sí mismo para salvarme, estuve muy molesto con él y conmigo mismo por mucho tiempo pero supongo que en su lugar hubiera hecho lo mismo.

Ace no sabía que decir pero naturalmente Luffy sí, él siempre sabía que decir.

—Traeré de regreso a tu Luffy—fue entonces que volvió a aparecer, la brillante sonrisa de su hermanito volvió a su cara iluminándola por completo—confía en mi Ace shishishi.


Sabo estaba caminando de un lado a otro sin parar. Se sentía molesto, triste, preocupado, angustiado, todo al mismo tiempo y naturalmente eso estaba por volverlo loco.

— ¿Estás bailando Sabo?—después de unos segundos—tan genial, bailaré también shishishi.

— ¡No estoy bailando!—de nuevo pasaron unos segundos— ¡lo siento Lu no debí gritarte!

—Shishishi

La sonrisa de Luffy no tardó en surtir efecto en Sabo quien sin poder evitarlo sonrió también.

—Creo que soy un tonto Lu, acabo de gritarle a Ace que estaba muerto—cerró los ojos mientras liberaba un suspiro—no es como si tuviera algo que ver con este Ace.

—Pero dijiste la verdad—ladeó la cabeza— ¿cómo puede estar mal decir lo que realmente pasó?

—No lo entiendes Lu, no es tan sencillo.

—Este Ace ahora sabe que nos duele su muerte—sonrió—seguro se cuidará, ya sabes Ace detesta a los llorones, no querrá que lloremos.

Sabo se quedó mirando a Luffy sin saber que decir, lo que su hermano acababa de decirle era verdad '¿cómo no me di cuenta antes?' pensó.

Fue como si todas las preocupaciones de Sabo se esfumaran sin más, se sentía más liviano de lo que se había sentido en años, como si una tonelada de peso se levantara de sus hombros, pero no podía ser todo por aquellas palabras de Luffy, Sabo no sabía que pensar exactamente.

—Le grité y le dije un montón de cosas que no debería haber dicho, ni siquiera entiendo por qué estaba tan molesto.

—Querías golpearlo, también hay días en que yo quiero hacerlo—Luffy ahora lo miró fijamente—parece que estás bien Sabo shishishi.

Y era verdad, él estaba realmente bien. Desde que se enteró de la muerte de su hermano había tantas cosas que quería decirle, desde disculparse por olvidarlo hasta gritarle por ser tan estúpido y dejarse atrapar pero la verdad es que nunca podría decírselo y eso era lo que más le dolía a Sabo, esta vieja pero a la vez nueva relación que estaba formando con Luffy nunca podría hacerlo con Ace, ni siquiera conocía el sonido de su voz y se dio cuenta que al venir al este otro mundo finalmente encontró a la persona a la que tantas cosas quería decir.

Porque Luffy y Sabo eran distintos en ambos mundos pero Ace seguía siendo igual, en cualquier mundo Ace seguía siendo el joven que salió al mar en busca de libertad y aceptación, que encontró una familia con los Piratas de Barbablanca, en ambos mundos él era Puño de Fuego Ace, el Comandante de Segunda División de los Piratas de Barbablanca y el hermano mayor de Luffy y Sabo.

Se suponía que el listo era él pero Luffy había notado todo esto incluso antes que él, entonces recordó…

''No eres nadie, no eres mi hermano''

—Me dijo que no soy su hermano—el dolor se podía distinguir en su voz—y la verdad… tiene razón.

—Entonces solo tenemos que convertirnos en hermanos de nuevo.

— ¿Convertirnos en hermanos?—Sabo estaba sorprendido—Luffy acaso tú…

—Solo tenemos que encontrar un buen sake, le preguntaré a Zoro shishishi él es un experto.

Esta vez el que se quedó mudo fue Sabo, entonces escucharon unos pasos acercándose.

—Es la ventaja de tener a un alcohólico en la tripulación.

—Nadie pidió tu opinión Nº 7.

— ¡Qué no nos llames así marimo de mierda!

— ¡Entonces debiste llegar antes estúpido cocinero!

— ¡Silencio!—les gritó Nami.

—Tks—gruñó Zoro.

—Los que diga mi hermosa Nami-swan—dijo Sanji con su inquietante danza y los ojos en forma de corazón.

—Shishishi me alegra verlos chicos.

Todos le dieron una sonrisa.

—Bueno Luffy ya estamos listos—inició Robin—solo espero que no hayamos despertado a toda la tripulación de Barbablanca y que él planee ejecutarnos y luego lanzar nuestros cuerpos al mar para que sean devorados por los Reyes Marinos.

—No digas cosas tan aterradoras—murmuraron Nami, Usopp y Chopper lo más bajo que pudieron para no despertar al Yonko.

—Fufufu.

—Yohohoho tan encantadora como siempre nuestra Robin-san pero chicos tenemos un problema.

— ¿Qué problema hermano?—preguntó Franky.

—No tenemos barco.

El silencio invadió el lugar. Se sentían idiotas por no haberse dado cuenta de ese pequeño (gran) detalle.

Pero fue entonces que pasó.

Luffy, Usopp y Chopper no tardaron en llorar, Nami al igual que Brook tenían las manos en la boca debido a la emoción, Robin sonreía con los ojos brillantes tratando también de contener las lágrimas, Zoro y Sanji tenía sonrisas llenas de orgullo y anticipación, Sabo no sabía que decir por el espectáculo tan maravilloso que tenía la oportunidad de observar y Franky… él perdió el aliento, sentía que su cuerpo empezaba a temblar, las lágrimas se arremolinaban en sus ojos, no recordaba haberse sentido alguna vez tan orgulloso, tan lleno de amor y de felicidad.

Frente al gran Moby Dick se hallaba un barco más pequeño, pintando de brillantes colores, con una proa de León que llevaba orgullosamente la bandera con el Jolly Roger de los Piratas Sombrero de Paja. Todos los presentes escucharon fuerte y claro a su amado Sunny decir…

''Chicos…estoy aquí''

Fue así como los Mugiwara y Sabo el Revolucionario partieron rumbo a Impel Down a bordo del maravilloso barco que siguió a su tripulación incluso a otro mundo, Thousand Sunny.


Unos días después…

Tras luchar inútilmente habían conseguido quitarle su sombrero, estaba lleno de hematomas por los golpes que había recibido y ahora mismo estaba siendo colgado, con la ropa rasgada y sin su sombrero pese a no estarlo Luffy se sentía desnudo.

—Nos diste muchos problemas—comenzó Hannyabal.

—Un pirata de Barbablanca, el hijo de Dragon, eres un demonio sin duda—ese era Magellan—es hora de tu bautismo, sumérjanlo.

Y el infierno comenzó.

Luffy se mordió los labios para no gritar mientras sentía el terrible dolor que ardía en cada parte de su cuerpo, sus tejidos se desgarraban y no podía respirar pero pese a todo nunca se permitió gritar, por su honor, por la promesa con Shanks y el honor de su padre no soltó ningún mísero sonido.

No supo cuanto tiempo estuvo así ni cuanto tiempo había pasado pero cuando abrió los ojos se dio cuenta de que en algún momento debió haber perdido la conciencia. Sus brazos estaban esposados con kairoseki y no podía moverse.

El muchacho levantó la cara y empezó a mirar a su alrededor, no había nada que le llamara la atención hasta que la vio, estaba sucia, tenía los ojos vacíos y la piel levemente más oscura pero era ella, Luffy la reconocería donde sea.

—Robin—dijo, sin entender qué hacía ella ahí.


¡Hola!

Bueno tardé con este capítulo más de lo que tenía planeado, la verdad es que cuando terminé de escribir y pasarlo a la computadora (recuerden que yo escribo a mano) vi que era demasiado largo, casi 5000 palabras XD por lo que tuve que editar, borrar algunas partes y agregar nuevas.

En fin espero haya sido de su agrado, la verdad casi siempre que leo una historia de One Piece ya sea en español o inglés a Luffy lo describen como débil emocionalmente y yo la verdad nunca lo vi así, espero haber podido plasmarlo bien.

Déjenme sus críticas ya sean positivas o negativas, que estas siempre me ayudan a mejorar.

Besos.

Bye Bye.