NOTA: One Piece no me pertenece, los personajes son creación de Eiichiro Oda.
''Hermanos''
Nico Robin, o más bien un clon suyo, se estaba escondiendo en las sombras mientras observaba a un gran número de oficiales marinos enloqueciendo por los destrozos causados por sus nakamas, eso en parte le causaba gracia pero su rostro lo mantenía completamente serio.
Ella estaba preparada para abrir las puertas de la justicia para sus amigos apenas se diera la oportunidad. Se aseguraría de que todos salieran de allí a salvo.
'Luego debo tener una pequeña charla con ella' pensó con algo de tristeza al recordar a su otra versión.
Habían logrado salir y finalmente estaban fuera de la prisión, pronto se dispusieron a tomar un acorazado. Cuando lograron abordar uno, Zoro, Sanji y su capitán se encargaban de retrasar a los otros buques que se encontraban a la izquierda, mientras los demás se ocupaban de los de la derecha, Nami estaba buscando una ruta de escape más segura y Franky estaba en el timón. Pero en un descuido le quitaron la vista de encima, todos lo hicieron, todos menos él.
Él nunca dejaba de observarlo, lo hacía desde que eran niños.
Por lo que en cuanto notó a un Almirante elevarse en el cielo predijo su movimiento y actuó unos segundos antes.
Kizaru disparó.
El impacto le dio de lleno.
— ¡SABO!—fue el grito desesperado que salió de los labios de Luffy para segundos después sentir a su hermano desplomarse en sus brazos.
—Oh vaya, vaya supongo que cometí un error—se burló Kizaru quien rápidamente estaba ya preparando un nuevo ataque—no hay remedio, solo lo haré de nuevo.
En ese momento el capitán Mugiwara, el revolucionario y Ace saltaron en coordinación perfecta, con una mezcla de furia e instinto protector inmenso realizaron cada uno un ataque hacia el Almirante, todos los presentes pudieron notarlo, incluso aquellos que no sabían de quienes se trataba entendieron, en sus movimientos se podía leer perfectamente el mensaje.
''No te atrevas a tocar a mi hermano''
—RED HAWK/HIKEN…
Derribaron a Kizaru quien terminó estrellándose contra uno de los muchos acorazados, por supuesto aquello no era suficiente para acabar con un almirante pero por lo menos lo dejaría fuera de combate por unos minutos, al mismo tiempo;
—¡Lo tengo!—gritó Nami mientras le pasaba a Franky la ruta que había estado trazando, el ciborg no perdió tiempo manejando a su vez el timón como un experto, pronto estuvieron frente a la enorme Puerta de la Justicia que para la estupefacción de los marinos se abrió ante los piratas, dándoles así una oportunidad de escapar.
Zoro y Sanji seguían luchando en un intento de mantener lejos las bombas y los ataques de los contrarios al igual que el resto de los Sombrero de Paja, Ivankov e Inazuma junto a todos los okamas y presos de Impel Down luchaban también.
Todos estaban aturdidos, sentían la desesperación en lo más profundo de sus maltratados cuerpos pero no podían permitirse un error, tenían que escapar. Se movían por instinto pero en el corazón de todos los presentes estaba gravada para siempre la imagen de aquella desgarradora escena, aquel acto de amor más puro e inmenso que habían visto y por el bien de esos hermanos saldrían de allí a como dé lugar.
Luffy estaba temblando, el joven pirata no sabía cómo reaccionar, sentía todo su cuerpo entumecido; el terror más profundo y absoluto que nunca había sentido empezó a invadirlo cuando poco a poco al recuperarse del shock inicial 'no, esto es no está pasando, no puede ser… Sabo no, nononono' él sentía el corazón de su hermano todavía latiendo, olía la sangre salir del cuerpo de Sabo sin parar, sentía a la sangre manchar su propio cuerpo.
La sangre de Sabo.
La sangre de su hermano.
Su hermano estaba muriendo justo en sus brazos… y todo era por su culpa.
— ¡Sabo!—en medio de la desesperación lo agarró más fuerte tratando al mismo tiempo de ser cuidadoso—no te preocupes, estarás bien, te curaremos Sabo…
—… …
— ¡No puedes morir!—'no puedes dejarme' pensó en medio de su desesperación—tenemos un médico, ya verás… ¡CHOPPER! ¡QUE ALGUIEN TRAIGA A CHOPPER RÁPIDO!
—Lu… ya... ya no se p..puede hacer nada…—le dio una sonrisa triste.
El más joven solo negó intentando decir algo pero fallando miserablemente, ninguna palabra salió de sus labios.
'No me mires así Luffy, no pongas esa cara… como si tu mundo entero estuviera desapareciendo' a Sabo le rompía el corazón verlo así, el joven pirata sabía que ya no había nada que hacer, no existía un médico capaz de curarlo pero justo allí viendo la cara de su adorado hermanito desfigurarse completamente, perdiéndose en un inmenso mar de desesperación él sentía que quien estaba muriendo justo allí era Luffy y no él.
Con un enorme esfuerzo movió su cuerpo, logró quitarse por completo la máscara y el sombrero, con sus últimas fuerzas unió su frente con la de su hermano, con su brazo izquierdo lo tomó en un medio abrazo y con la otra mano acarició suavemente el tatuaje que los identificaba como hijos de Barbablanca que Luffy llevaba.
Sin despegar la vista de aquellos ojos llenos de una pureza, pureza que no había desaparecido desde que se conocieron hace ya más de 12 años Sabo dijo aquello que había guardado en su corazón durante tanto tiempo.
—…Gracias… gracias por darme una r..razón para vivir, g..gracias por llegar a mi vida…—le dio una sonrisa tan llena de amor que dolía—esto no es tu culpa, dile a Ace que tampoco es suya… u..ustedes son mi más grande tesoro…—una tos con sangre lo detuvo por unos segundos pero pronto volvió a hablar—dile a oyaji que lo amo y también a los demás…
—Sabo—Luffy intentó sonar firme pero falló, su voz se rompió por completo y las lágrimas corrían por su cara inundándolo inevitablemente—no me hagas esto, diles eso tú mismo.
Sabo negó con una amable media sonrisa dibujada en la cara.
—Desearía no irme tan pronto… —cerró sus ojos por unos segundos intentando no llorar para terminar fallando al igual que su hermano pequeño 'no estarás solo Lu, Ace siempre estará ahí para ti y Ace, no hagas nada estúpido, Luffy te necesita y sé que tú también lo necesitas a él' pensó sin poder evitar que la preocupación lo invadiera al pensar en sus dos hermanos pelinegros—gracias por ser mi adorable hermano pequeño… te amo Lu y también a Ace… realmente desearía estar aquí para verte ser el Rey Pirata pero no importa, estoy seguro que lo lograrás –con la sonrisa más amplia que pudo dar se despidió—…adiós…
'Los siento hermanito, es el trabajo del hermano mayor proteger al pequeño' pensó Sabo antes de que todo se volviera negro.
Apenas notó que el ataque del almirante dio de lleno en el otro Sabo Chopper salió corriendo, el pequeño doctor sabía que necesitaría sangre y un equipo médico adecuado para tratarlo ya que todo lo que tenía en poder solo eran materiales para primeros auxilios básicos. No tardó más que unos segundos en llegar a su destino, afortunadamente la marina equipaba perfectamente sus naves por lo que encontró todo lo que necesitaba, sin perder tiempo tomó los materiales para correr hacia el suministro de sangre, no sabía de que tipo era Sabo pero afortunadamente encontró suficiente del tipo universal, ya con todo en sus manos volvió lo más rápido que pudo a la cubierta.
Al llegar vio el cuerpo del pirata desplomarse como un peso muerto sobre Luffy, Chopper no le prestó atención a nada más y sin perder tiempo corrió hacia los hermanos.
'¡Sabo todavía no está muerto! No puede estarlo'
— ¡SAABOO!—el desgarrador grito salido de Luffy fue como una puñalada para el joven doctor, se estremeció al verlo de esa manera.
Algo en Luffy se había roto y estaba seguro de que incluso si Sabo sobrevivía el hijo más joven de Barbablanca nunca volvería a ser el mismo.
'Oh Luffy' pensó tristemente '¿así te sentiste aquella vez?' Chopper se sentía enfermo solo al imaginar a su capitán en medio de una guerra presenciando la muerte de su hermano mayor completamente solo, no estuvieron con él cuando perdió a Ace, no estuvieron con él cuando Luffy más los necesitó, ningún Sombrero de Paja olvidaría eso nunca. Todos se sentían culpables pero habían decidido seguir adelante e intentar perdonarse a sí mismos en honor a la memoria de Ace y sobre todo por Luffy, por su valiente capitán que había regresado del mismísimo infierno solo por ellos.
'Pero ahora estoy aquí' la determinación recorría cada parte de su cuerpo 'no permitiré que vuelva a pasar'.
''Gracias por amarme…''
'¡No! No otra vez…. No puedo soportarlo otra vez' todo el mundo de Luffy comenzó a tambalearse, los recuerdos en su cabeza y la escena frente suyo se distorsionaban a su alrededor. De pronto se encontraba de nuevo en MarineFord viendo a la gente morir a su alrededor, viendo al Gigante Ossan luchar junto a toda su tripulación, viendo a su abuelo allí con la expresión más dolorosa que le había visto nunca, viendo a la gente tratar a su hermano como un premio en exhibición, él de nuevo estaba corriendo soportando un dolor inmenso en todo su cuerpo, corriendo desesperadamente para llegar a Ace, corriendo para nunca alcanzarlo, él de nuevo estaba viendo a Akainu, de nuevo estaba escuchando las palabras de su hermano mientras sentía la sangre caer sin parar marcando todo su mundo, Ace de nuevo estaba rompiendo su promesa.
Luffy estaba solo otra vez.
Luffy no podía perder a otro hermano, él no sobreviviría a eso de nuevo.
Su cuerpo temblaba y sus propias uñas desgarraban su piel por la fuerza de sus puños, ninguna palabra salía de sus labios fruto del shock, tambaleante comenzó a moverse lentamente al principio para acelerar poco a poco a medida que se acercaba a él, terror puro recorría todo su cuerpo.
El mundo de pronto se sentía muy frío.
Una mano lo detuvo, una mano huesuda que debería sentirse fría pero Luffy estaba seguro, nunca había sentido un tacto más cálido antes.
—Luffy-san no lo olvide, usted no está solo—Luffy jadeó—confíe en nosotros, en Chopper-san, su tripulación no dejará que usted pierda a un hermano de nuevo.
Poco a poco unas rebeldes lágrimas comenzaron a amontonarse en sus ojos sin su permiso.
Luffy a pesar de todavía estar temblando miró a su alrededor, vio a Zoro y a Sanji luchando incasablemente contra todo ser que se les ponía enfrente, vio a Nami dirigir a todo el mundo mientras al mismo tiempo creaba grandes olas con sus tormentas, vio a Franky manejar el timón como un experto para ponerlos a todos a salvo, vio a Usopp parado valientemente frente al ejército okama dando órdenes a la vez que disparaba todo tipo de cosas a sus enemigos, vio a Robin acabar con un sinnúmero de marinos que intentaban disparar desde los otros barcos, vio a Chopper tratando desesperadamente de salvar a su hermano, vio a los otros Franky y Robin consolando a su otra versión, incluso Brook que estaba parado justo frente suyo tenía su espada desfundada y claramente estaba en guardia protegiéndolo.
Todos su nakamas estaban allí, todos estaban arriesgando sus vidas en un intento desesperado de darle tiempo a Sabo. Todos fueron sin dudar a Impel Down para salvarlo.
De pronto el mundo ya no estaba tan frío.
Con las lágrimas en el olvido y su determinación renovada completamente, el aura de capitán de hizo presente, con la voz más firme que pudo emplear dio sus votos.
— ¡CONFÍO EN USTEDES CHICOS!—los Mugiwara no podían verlo pero sabían que una gran y salvaje sonrisa estaba pintada en la cara de su capitán— ¡VAMOS A PATEAR ALGUNOS TRASEROS MARINOS!
Los marinos presentes iban a conocer el infierno.
Sabo no sabía cómo reaccionar, cuando se lanzó a atacar a Kizaru fue un acto meramente instintivo pero ahora no sabía realmente qué hacer. Todo se sentía irreal, realmente todo era tan extraño, en especial verse a sí mismo al borde de la muerte aunque en realidad no era él.
'¡Luffy!' recordó de pronto '¿cómo pude olvidarme de él?' se reprochó a sí mismo, su hermano pequeño debía de estar recordándolo, no había forma de que Luffy no recordara a Ace, volteó en un intento de llegar a él cuando lo vio con el músico de su tripulación, Brook, él lo estaba consolando y por la expresión de su hermanito lo estaba haciendo bien, un suspiro de alivio abandonó su cuerpo.
'Tienes una gran tripulación Lu' pensó sin poder evitarlo pero el alivio no le duró mucho tiempo al recordar que Luffy no era su único hermano allí '¡Ace!'
Giró en busca del pecoso, al verlo Sabo jadeó, los ojos de Ace, esos ojos que eran la única parte visible que daba la máscara estaban casi al borde de la locura.
Lenta pero firmemente se acercó a él.
'Tenía que ser él, sus hermanos menores no podían morir antes que él' sus llamas se estaban desbordando, Ace no podía aceptarlo, se negaba a aceptarlo, no podía perder a su hermano 'es un maldita mentira ¿verdad? ¡No puede estar pasando!'
—No…—negó desesperado—tú no, por favor…—suplicó.
Ace nunca suplicaba. Casi corriendo se acercó solo para ser detenido por uno firmes brazos.
— ¡SUÉLTAME!—liberó una gran cantidad de llamas intentando quemar al contrario.
—Soy de fuego, eso no funciona conmigo—inhaló lentamente para tranquilizarse y de paso también a Ace—escucha debes calmarte…
— ¡¿CÓMO PRETENDES QUE ME CALME CUANDO MI HERMANO ESTÁ MURIENDO FRENTE MÍO?! ¡TENGO QUE HACER ALGO MALDICIÓN!
—No puedes hacer nada—Sabo mantenía su voz neutra pero el tono era contundente.
— ¡QUE ME SUELTES BASTARDO!—le dio un golpe terminando así ambos en el piso, ira pura lo invadió y encontró en el revolucionario una manera perfecta de descargarse, su precisión era muy mala debido a la angustia pero su fuerza seguía siendo enorme— ¡NO ME DIGAS QUE NO PUEDO HACER NADA! ¡SOLO CÁLLATE!—por cada palabra daba un golpe— ¡ES MI HERMANO MENOR, NO PUEDE MORIR ANTES QUE YO!
—Por solo dos meses…—susurro Sabo compasivamente, unas pocas lágrimas cayeron entonces sobre el rubio, de pronto los golpes de Ace perdieron fuerza, el pecoso lo agarró de la camisa con sus puños temblando, más vulnerable que nunca.
—Sabo y Luffy son mi razón de vivir, ellos no pueden morir, ¿qué se supones que haré si los pierdo?—su voz se rompió—solo soy un desgraciado, el hijo de un demonio y si alguien debe morir aquí ese debería ser yo.
El golpe más duro que había recibido en toda la vida impactó en su cara.
Sabo estaba completamente furioso.
— ¡SI VUELVES A DECIR ALGO TAN ESTÚPIDO MORIRÁS, PORQUE TE MATARÉ YO MISMO IMBÉCIL!—ahora era él el que daba los golpes.
—Sabo…
Entonces lo escucharon.
— ¡CONFÍO EN USTEDES CHICOS! ¡VAMOS A PATEAR ALGUNOS TRASEROS MARINOS!
Como había sido desde que eran niños fue él quien acabó con su disputa. La sola voz de Luffy bastaba para tranquilizar a Sabo y a Ace, los dos hermanos se miraron fijamente y pese a que venían de mundos distintos esa conexión que tuvieron desde niños se hizo presente, solo con gestos acordaron una tregua.
Si Luffy iba a luchar entonces ellos también.
Ace no pudo evitar mirar en dirección de su hermano herido pero al ver al pequeño nakama de Luffy junto a ese extraño okama de cabeza enorme y pelo púrpura logró tranquilizarse 'Sab está en buenas manos' se dijo y se preparó para la batalla 'no te atrevas a morir rubio idiota, si lo haces soy capaz de ir al infierno solo para golpearte'
En el acorazado marino Kizaru finalmente había logrado recuperarse del horrible golpe, Borsalino era normalmente tranquilo y la verdad disfrutaba de sobremanera al burlarse de sus enemigos pero esta vez estaba enojado, no solo falló su ataque sino que también permitió que tres idiotas lo derribaran dejando a una nave fugitiva cruzar la Puerta de la Justicia.
Sin perder tiempo el usuario de la Pika Pika no Mi dio un saltó elevándose en lo alto de cielo y con todas sus fuerzas dio una de sus mortales patadas.
Fue justo en ese entonces que sucedió.
—Pueden ser un trio de idiotas pero no permitiré que los lastimes—dio una sonrisa—después de todo son mis hermanitos-yoi.
Frente al acorazado con sus hermosas y peligrosas llamas azules estaba Marco el Phoenix, protegiendo fielmente a sus tres muchachos.
De pronto sintieron una gran agitación y los marinos no pudieron evitarlo, temblaron de miedo al verlo.
Surgiendo desde el agua, tan imponente como siempre, el gigantesco Moby Dick seguido de todos los barcos aliados se hizo presente.
Barbablanca había llegado.
— ¡No puedes hacer esto!—gritó sin poder evitar que el pánico escapara de su voz— ¡somos aliados!
—Soy el ''Héroe de la Marina'' puedo darme algunos lujos —una sonrisa sádica apareció en su rostro—y tú no eres más que basura pirata, nunca debiste meterte con mis nietos Marshall D. Teach.
Ese día Teach vivió en carne propia la furia del hombre que había acorralado a Roger.
Garp por su parte estaba tranquilo, puede que Sengoku se molestara porque acabó con un Shichibukai pero el Almirante de Flota lo perdonó a pesar de conocer a su familia y sobre todo por haber criado a Ace, esta solo era una cosa más que perdonar.
En una de las bases secretas del Ejército Revolucionario, Monkey D. Dragon estaba tranquilo, al principio tuvo sus dudas pero en el fondo sabía que llamar a su padre era lo correcto, Garp amaba su trabajo pero también amaba a su nieto, el ''Hombre más Buscado del Mundo'' también recordaba las charla que había tenido con ese viejo hombre.
'' —Iré por él, Luffy es mi hijo…
—También es mi hijo…
—Guararara no te preocupes mocoso, traeré sano y salvo a nuestro hijo...
—Lo dejo en tus manos entonces. ''
Sí, fue una buena idea decidió entonces pero Dragon todavía no estaba del todo conforme con que Barbablanca tomara a Luffy como su hijo.
—Bueno, supongo que todavía puedo negociar con el viejo del bigote—sin poder evitarlo una sonrisa se formó en su cara—y supongo que también tendré que ganarme la confianza de mi muchacho.
¡Hola!
Estamos en el penúltimo capítulo, todavía no me lo creo.
Bien disculpen por la tardanza pero en estos días me mudé de casa (ahora vivo sola) y bueno finalmente pude mandar a instalar el internet, todo ha sido una locura, lo siento.
En fin ojalá les haya gustado el capítulo, gracias por leer y por favor déjenme sus críticas.
Besos.
Bye Bye.
