Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento. Di NO al plagio.
Capítulo quince. Directo a mi corazón.
Edward
El abrazo de Bella me tomó por sorpresa y me aturdió antes de ser capaz de rodearla de la misma manera. Tenerla en mis brazos me permitió para disfrutar el olor de su cabello, de su perfume y de su simple acción de alegría al verme.
Habían pasado semanas desde que no me sentí en calma y semanas desde que comprendí con su distancia que no me veía como lo hacía con ella.
"Creí que no ibas a volver" expresó, separándose lentamente, pero sin alejarse mucho.
"Solo he estado ocupado" mentí.
Su rostro se suavizó, aunque sonrió irónicamente. "Tu amigo me hizo creer que no volverías".
Rasqué la parte de atrás de mi cuello porque ese era mi plan hasta que Emmett, junto a sus palabras retadoras, me convenció de no rendirme. De hacer un último y verdadero intento por acercarme a ella, sucediera lo que sucediera.
"Estoy seguro de que no lo hizo con mala intención" objeté ya que le debía a él estar ahí. "Emmett me aconsejó, más bien propuso, que te invitará a un club mañana por la noche. Sé que es tu día libre".
"¿Un club?" dudó, mirándome con desconcierto. "Tú no eres de esa clase de diversión".
Sonreí irónicamente y lo acepté. Emmett estaba loco, lo sabía, pero me convenció de acompañarlo a él y su novia. Me dijo que de esa manera no me sentiría presionado, me pareció una buena idea, pero ya no estaba seguro, sobre todo porque Bella me conocía.
"Es una salida entre amigos. ¿Qué dices?"
"Digo que me gustaría ir" respondió.
Las últimas semanas amargas que pasé herido de que ella me hubiese superado, y de que no tendría una segunda oportunidad, quedó a un lado cuando me sonrió hermosamente.
La noche siguiente me encontré con ella en la entrada del club. La respiración se me fue apenas la vi y me sentí un adolescente cuando tomó mi mano para mantenerse cerca. Incluso si ella no quería intentarlo de nuevo, podía vivir conservando su amistad.
Cuando la presenté oficialmente con Rosalie y Emmett, Rose me guiñó por lo que supuse que Emmett le había contado nuestra historia. Bebimos y conversamos de cosas triviales, dejando que mis amigos la conocieran y luego, cuando el lugar parecía estar en su mejor momento, me dejé arrastrar a la pista de baile por ella.
"Sigo siendo malo en el baile, Bella" obvié.
Sonrió, divertida por ello. "De acuerdo, entonces será como en los viejos tiempos".
"¿Hago el ridículo y luego…?" me quedé callado, sabiendo había sido inapropiado traer ese tipo de viejos recuerdos, aunque buenos, en ese momento.
Ella bajo la mirada tímidamente, como si también recordara los besos que me daba como premio de consolación después de motivarme a hacer algo que estaba fuera de mis capacidades.
"Necesito ir al baño primero, pero cuando regrese, bailaremos" sentenció.
Aproveché que se fue junto con Rosalie y apoyé mi cabeza entre mis manos con vergüenza.
Ni siquiera pude disculparme de ser imprudente porque cuando volvió había recuperado su energía y entusiasmo. La seguí y me comprometí a quedarme callado para no arruinar mi única y última oportunidad.
Nos movimos entre la gente y luego ella empezó a moverse fácilmente al ritmo de la música, animándome a seguirla. Traté de hacerlo y copiar sus movimientos, pero la oscuridad, las luces y el ruido eran demasiado como para que lo disfrutara.
Conforme la noche avanzó, traté de no mirarla directamente porque el vestido negro lucia atrevido en ella y sus movimientos no me ayudaban mucho. Mi poca cordura se tambaleó más cuando la música se volvió más seductora. Estaba luchando mucho ante su cercanía, porque sin importarme el riesgo, deseaba tomarla de la cintura y besarla hasta la locura.
Cuando la música se volvió suave pensé que había ganado, pero bajé la guardia demasiado pronto. En un segundo, ella se había puesto de puntitas y había llevado sus labios cerca a mi oreja.
"Edward, ¿podemos irnos?" su voz envió una gran reacción por todo mi cuerpo.
Me separé de ella y observé sus enormes ojos, expectantes y oscuros.
"¿Qué?" tartamudeé estúpidamente, pensando que había perdido la cordura.
Ella se puso de puntitas otra vez y su respiración calentó mi piel, haciéndome tragar saliva.
"Cielos, Edward. Te he extrañado y te quiero" sus palabras fueron directo a mi corazón. "Quiero estar contigo está noche".
La miré y supe que no tenía escapatoria, ella me había apuntado y disparado.
¿Y bien? ¿Un giro inesperado, uh?
Gracias a todos por sus comentarios, alertas y favoritos.
saraipineda44, alejandra1987, Mar91, patymdn, andrea, Nitoca, Maryluna, Tecupi, PEYCI CULLEN, Jade HSos, Katie D. B, liduvina, ELIZABETH, PoliFP13, LUNA, nicomartin, Lizdayana, bbluelilas e invitados.
*Únete al grupo de Fb: LoreStewart's stories (Enlace en perfil)
