— ¡ESOS BASTARDOS MARINOS BAJARON MI RECOMPENSA!
— ¿Eh?—fue todo lo que salió de los labios de los confundidos hermanos mayores.
A su alrededor todos los piratas que estaban presentes en el comedor, casi todos los comandantes, sus miembros de división, algunas de las enfermeras y Barbablanca, miraron hacia su dirección.
— ¡Solo 80 millones! ¡Esos bastardos!—en segundos la furia de Luffy cambió por un aura depresiva y oscura, cayó al suelo miserablemente y dijo, con la voz más triste que le habían escuchado en mucho tiempo—Es muy poco... mis nakamas tienen recompensas más altas y yo soy el capitán—'¿así te sientes siempre Chopper?' pensó, casi al borde las lágrimas.
—Oi Luffy cálmate—trató de apaciguarlo Sabo, aun sin entender del todo la reacción del chico de goma—80 millones no está nada mal y además esa no es tu recomp...
— ¡¿Nada mal?!— de nuevo estaba enojado, ya para ese entonces algunos temían al temperamento de este nuevo Luffy— ¡Yo tenía 1500 millones!
— ¡¿EHHHH?—fue uno de los gritos que se escuchó.
El otro grito, pronunciado por las hijas de Barbablanca principalmente, que se propagó por todo el barco y a una gran distancia fue.
— ¡CONSIGAN UNA CAMILLA, RÁPIDO! ¡ACE Y SABO ESTÁN CONVULSIONANDO!
Todos los demás piratas de Barbablanca estaban estáticos por la impresión, Thatch se empezó a mover tambaleándose, también a punto de desmayarse.
Marco ya había incendiado dos mesas.
El único tranquilo y visiblemente orgulloso era Barbablanca, quien decidió alimentar su curiosidad.
—¿Cómo obtuviste esa recompensa muchacho?
El silencio invadió la cubierta del barco mientras los piratas esperaban, algo temerosos, la respuesta.
—Hmm—ya más tranquilo Luffy pensó en la respuesta —Traffy dijo que nos hiciéramos nakamas y juntos acabemos Kaido, para eso teníamos que acabar con Mingo, pero la paliza se la di cuando ese bastardo lastimó a mis nakamas—media tripulación de Shirohige ya estaba a punto de lanzarse al mar para ese momento—. Después la vieja gorda de Big Mom se llevó a mi cocinero y fui por él a una especie de fiesta o algo así—muchos piratas ya estaban vomitando en ese momento—, fue divertido shishishi.
Una vez más el silencio invadió la cubierta por unos segundos.
—¡K...Ka..Kaido y Big Mom!—nadie culpó a Atmos por el grito para nada masculino salido de sus labios.
— ¡¿QUÉ ESTABAS PENSADO-YOI?!— Marco lo sacudía sin parar.
Thatch también estaba convulsionando por lo que otro grupo de hermanas intentaban hacer lo mismo que con Ace y Sabo
Vista, Namur, Izo, Haruta, Jozu y sus miembros de división ya se estaban movilizando para descubrir quién era ese ''Traffy'', ir a cazarlo, darle una paliza o matarlo antes de que conozca a su propio Luffy y lo ''corrompa''.
—Guararara al parecer te has estado divirtiendo muchacho.
— ¡NO LO FELICITES-YOI!
Al mismo tiempo, en una de las muchas bases de la Marina, el Vice-Almirante Donquixote Rocinante sufrió un escalofrío y lo supo, su instinto paterno jamás fallaba, su muchacho corría peligro. El hombre en ese momento estaba al borde de un ataque nervioso.
— ¡Debo proteger a Law! — salió corriendo.
—¡Señor! ¡Cuidado con la…—se escucha un estruendo—mesa…!
—Espero que no se haya roto nada, de nuevo—comentó uno de sus subordinados.
—No sé, la posición de su pierna no luce demasiado normal—comentó dudoso otro de sus subordinados.
—Mejor llamamos a un doctor—dijo otro mientras tomaba un Den Den Mushi.
—¡Law, tu Cora-san te cuidará!—gritaba Rocinante, desde el suelo con una nariz rota y una pierna lesionada.
Después del espectáculo que se había formado en la cubierta, algunos de los hijos de Barbablanca, aunque ya más tranquilos, estaban todavía asimilando la noticia de la recompensa de su hermano menor (pese a que este venía de otro mundo).
—Su recompensa es más alta que la nuestra—comentó Haruta, aún visiblemente sorprendido.
—Este otro mundo está loco—complementó Atmos—. A todo esto, ¿dónde están Ace y Sabo?
Blamenco suspiró antes de responder.
—Sabo sigue en su camarote balanceándose como desquiciado y llorando como idiota, a este paso inundará el barco—negó con la cabeza—y Ace—dio un suspiro aún más fuerte—probablemente ya acabó con otra base de la Marina.
—Esos son actos terroristas—exclamó con sorpresa Haruta—. Sé que somos piratas, pero eso es demasiado incluso para nosotros.
— ¿Piensa que así le aumentarán la recompensa?—preguntó Atmos.
—No, solo está molesto porque su lindo hermanito lo superó y quiere desquitarse—Blamenco no sabía qué era la vergüenza ajena hasta ese día.
—El Luffy que lo superó es de otro mundo—dijo Haruta, recalcando lo obvio.
—Lo sé, pero Marco dice que es mejor que destruya bases de la Marina antes que nuestro barco.
—Así que es obra de Marco.
—Bueno, él está protegiendo nuestro patrimonio.
—¡Un brindis por Marco!
—¡Hurra por nuestro hermano mayor!
—¡Hurra!—exclamaron los tres.
