De alguna manera Law no se sintió sorprendido. Después de empezar a relacionarse con los Sombrero de Paja y, en especial, con Luffy, saber que de alguna manera ellos habían terminado en alguna especie de dimensión alterna o en otro mundo no era una sorpresa para él. Casi hasta se lo esperaba.
Mas eso no evitaba que se sintiera frustrado, desde que cometió la estupidez de aliarse con ellos ninguno de sus planes resultaba 'maldición' pensó y miró con molestia al, ahora sonriente, capitán de goma parado frente a él.
Sonriendo como idiota, como si no hubiera frustrado cada uno de sus planes desde el mismo instante en que cruzaron palabras en Sabaody.
Law quería golpearlo, pero pese a ser pirata se consideraba una persona civilizada, por lo que se conformó con gritarle.
—¡MUGIWARA-YA! ¡SE SUPONE QUE ESTARÍAS AQUÍ HACE YA MÁS DE UNA SEMANA!
—Shishishi
—¡No te rías!
—Lo siento—por su expresión estaba claro que no lo sentía en lo absoluto. Oh, Law quería golpearlo tan mal—. Estábamos en medio de una aventura, además te traje algo que…
—¡No me importa lo que me hayas traído!—no lo dejó terminar—Te das cuenta que estamos en Wano, a punto de enfrentar a Kaido y…
—Law—en esta ocasión fue Luffy quien no lo dejó terminar y la mirada que le dio hizo que el capitán de los piratas Heart se estremeciera, Luffy nunca lo llamaba por su nombre—esto sí te importa.
El mayor no reaccionó, de alguna manera la voz de su amigo porque, aunque no se lo admitiría al otro ni aunque lo obligaran, lo consideraba uno de sus poco amigos, logró calmarlo.
Luffy aprovechó esto para sacar un dial del sonido que tenía escondido en su ropa, y con un cuidado inusual en él lo puso en las manos de Law.
—En ese mundo me encontré con alguien, me pidió que te diera esto.
Trafalgar ladeó levemente la cabeza mientras observaba el objeto en su mano, iba a presionarlo para escuchar cuando Luffy lo detuvo.
—Torao, creo que deberías escucharlo cuando estés solo—le dio una sonrisa—, llorarás—Law abrió la boca para protestar ante esa afirmación, ofendido. Naturalmente Luffy no le hizo caso—.A Ace no le gustaban los llorones y de alguna manera siento que eres similar a él shishishi.
Law hizo una mueca, demasiado parecida a un puchero, y guardó el dial en su ropa, Luffy sonrió complacido.
Ahora ambos partieron a buscar a sus respectivas tripulaciones en Wano, antes de que los Mugiwara hicieran más destrozos o que su propia tripulación, que ya estaba mal influenciada por la de Luffy, lo hicieran ttambién.
-EL OTRO LUFFY -
Después de mucho tiempo Law al fin consiguió algo de privacidad. En ese momento se encontraba en su habitación, dentro de su submarino.
Estando allí recordó el dial que Luffy le había dado. Con algo de renuencia lo tomó y se quedó mirándolo fijamente por algunos minutos, Luffy le dijo que lloraría, pero seguro solo eran algunas de las tonterías del menor.
Decidió dejar de darle tantas vueltas y simplemente lo oprimió para que empezara a reproducir su mensaje.
—…Law...
Una palabra, sólo fue necesaria esa palabra para que el mundo de Law se hiciera pedazos.
Porque sin importar los años que pasen, incluso si se trataba de siglos, él sería capaz de reconocer es voz donde sea.
La voz de Cora-san, su Cora-san.
El dial cayó de sus manos.
—¡No!—aterrado se lanzó al suelo para tomarlo y asegurarse de que no hubiera recibido daño.
Con las manos algo temblorosas lo tomó y los recuerdos empezaron asaltarlo sin su consentimiento.
De nuevo estaba en ese baúl, horrorizado sin poder hablar, impotente sin poder hacer nada, muriendo por dentro junto al hombre que amaba como un padre, su Cora-san.
Armándose de valor volvió a reproducir el audio.
—…Law…yo, bueno, no sé qué decir—se escucha una risa algo nerviosa—no soy bueno para estas cosas, pero no importa, espero que puedas reconocerme por la voz…
—Como si hubiera algo que yo no pudiera reconocer de ti—sin poder evitarlo, un sollozo escapó de su cuerpo sin su consentimiento.
—Soy Cora-san, tu Cora-san mi muchacho—un jadeo escapó de Law ante eso—. Hoy conocí al Luffy de ese mundo y descubrí mi, no, nuestro destino en esa realidad—Law se estremeció cuando una nueva oleada de recuerdos lo invadió—. Sé que eres un pirata, sabes que los piratas no me gustan, pero saber que creciste bien, que saliste adelante, que sobreviviste, me hace tan feliz, estoy tan orgulloso que podría llorar…
—Idiota, ya estás llorando—dijo sin contener sus propias lágrimas, todo su cuerpo estaba temblando.
—Espero que te estés cuidando, que comas todos tus alimentos, incluido el pan jovencito—dijo en tono severo y el capitán Heart hizo una mueca—si ya tienes pareja asegúrate de usar protección…
—¡Cora-san!—se sonrojó por completo.
—Sé que es incómodo, pero uno siempre debe ser precavido. Nada de fumar o usar tatuajes—miró de reojo sus manos, frunció levemente el ceño—Debes dormir también, la mente de un joven en crecimiento es importante...
—Ya tengo 26 años…
—Pero sabes Law…—se escucha un suspiro—solo hay dos cosas que quiero que sepas, no olvides nunca esto, lo siento, no sabes cuánto siento no haber podido quedarme contigo por más tiempo, hijo mío, te amo, te amo Law y nada me hace más feliz que saberte libre, pero lamento tanto no estar ahí para ser libre contigo…
Y Law ya no lo soportó más, algo dentro de él se rompió soltando esa inmensa angustia que llevaba en su interior, la dejó fluir junto a sus lágrimas, junto al dolor y al amor que ese hombre siempre provocaba en él.
Con sollozos desgarradores liberó su alma.
No supo cuánto tiempo estuvo así, en algún momento se quedó dormido fruto del esfuerzo y el agotamiento mental con el dial entre sus manos, su gran tesoro protegido en ese momento por sus manos.
Y finalmente con una pequeña, pero cálida sonrisa dijo en voz baja.
—Luffy-ya, gracias.
