Recorrer aquel subsuelo se hizo más sencillo una vez me acostumbre a la falta de luz natural. La cabra seguía detrás de mí. Las habitaciones que siguieron al pequeño jardín de flores se me hicieron extrañas, algunas con puzles, otras vacías. La cabra no paraba de hablar. Hablando de puzles, eran bastante sencillos, o al menos lo eran una vez que entendías de qué iba el asunto. ¿En serio no piensa callarse? Un puzle con botones y un mensaje de "NO TOMES EL CAMINO DEL MEDIO" o algo así, y aunque ya era bastante auto explicativo, los botones estaban marcados… ¿para qué estaba el cartel? Por favor que alguien la calle.
*Señora. Decidí llamarle la atención, así al menos podría empezar a escuchar mis propios pensamientos.
*Me dijo que por aquí llegaríamos a su casa, ¿Por qué hay tantos obstáculos para llegar si no hay otro camino?
La cabra se me queda mirando, con esa cara que tienen la personas cuando intentan decir sin decir que la pregunta fue estúpida, o quizás solo sea yo. Muy seguramente soy yo.
*No me digas señora, mi niño, mi nombre es Toriel. Me sonríe, mirándome directamente a los ojos.
*Y si, mi casa esta mas adelante, no mucho, apenas una o dos habitaciones más.
Suspire hondo y profundo, mi cuerpo aun estaba resentido por el dolor. Necesitaba descansar, dejar mis piernas se relajen, de lo contrario caminar seria un incordio.
*Pues no es por sonar maleducado, Toriel, pero me encantaría poder sentarme en una silla.
*Y no me diga "niño", estoy pisando los treinta años.
Toriel rio, no sé si fue algo que dijo, o la manera en que caminaba, pero algo le había dado gracia. Me gustaría saber que es, así al menos me reiría con ella.
*A los treinta años un monstruo es considerado un adolescente.
*Y los acertijos están aquí no solo para detener intrusos, sino para entretener a los habitantes.
Bueno, eso explica muchas cosas, aunque aun no le veo la gracia. Quizás SI soy tan amargado como mis amigos decían, o quizás esta mujer tenga un sentido del humor extraño, como Rain. Rain, ese era un nombre en el que no había pensado hacia ya mucho tiempo, pero ahora no era el momento. Dejemos la nostalgia para cuando haya puesto mi cuerpo en algo cómodo.
No tardamos mucho en llegar a nuestro destino, y déjenme decirles que si hay algún otro lugar que pueda llevar la palabra HOGAR con tanta fuerza, yo no lo conozco. No es solo la fachada, o los muebles, el ambiente en si tiene un no se qué de "Hogar dulce Hogar" o algo parecido, que te hace sentir cómodo.
Me llevo a una habitación que me dijo estaba sin usar desde hace tiempo. Es un costado había una cama, algo pequeña, pero no podía quejarme. Pase de ver el resto y me acosté. No paso mucho tiempo antes de que me quedara dormido.
