Disclaimer: Los personajes de Shingeki no Kyojin les pertenecen a sus respectivos autores, editoriales y productoras. Es una historia destinada sólo al entretenimiento y sin fines de lucro.
Traducción del fic "Love is waiting" de psychosocialwai, ID: 2351352.
Portada de あず (pixiv). ID: 869644.
La vieja campana de metal repicó y retumbó con horror desde lo alto de la histórica catedral por todo el este del distrito de la Muralla Rose. Era un día de boda el 25 de Diciembre. Los comerciantes y la élite de la sociedad empezaron a agolparse dentro y a esperar pacientemente a la novia.
"Petra," dijo su padre, "Todos están esperando."
Ella observó brevemente a la gente y luego miró al hombre.
"No importa lo que suceda, recuerda que siempre te amaremos." le aseguró él.
Ella asintió y abrazó a sus padres. "Yo también los amo."
Durante la ceremonia, su corazón latía salvajemente dentro de su pecho. Estaba nerviosa y tenía sus razones. Pero era su destino y lo aceptaba.
"Mujer, ¿aceptas a este hombre como tu legítimo esposo, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe?"
Giró la cabeza y miró a sus padres, luego le echó un vistazo al impaciente y rechoncho hombre que estaba junto a ella en el altar, y por último al sacerdote. Aún comprendiendo la elección que había hecho, movió los labios para responder.
"Yoー"
Dos semanas antes
"Querido Heichou," leía Levi en la carta que había encontrado sobre su mesa.
Sus cejas se movieron levemente sobre sus intimidantes ojos grises. Pensaba que Petra era demasiado tímida como para entregarle una carta de amor, por lo que decidió dejarlo en su habitación. Antes de llegar a conclusiones apresuradas, siguió leyendo.
De verdad quisiera quedarme con ustedes, pero he decidido volver a mi casa en mi distrito. Ahora mismo, mi madre está muy enferma y han pasado dos días desde que mi padre me mandó correspondencia. Estoy muy preocupada de que su vida pueda estar en riesgo, por lo que decidí dejar hoy el cuartel. No tuve la oportunidad de decírselo personalmente, ya que parecía muy ocupado con la transformación y el endurecimiento del titán de Eren.
Le pido disculpas y consideración. Espero que entienda.
Por siempre suya,
Petra
Levi miró por la ventana y observó a los pájaros volar sobre los árboles. ¿Qué más podía hacer? ¿Podría detenerla todavía? Ya no estaba cerca. No conocía a sus padres y en realidad no le importaba su problema personal. Podía arreglárselas sola. Lo que estaba considerando era el peligro de viajar sola a campo abierto. Sabía lo fuerte que era ella pero su imagen mental de varios titanes asaltándola era una paranoia que le atravesaba la columna. No tuvo la oportunidad de darle algún consejo, o de recordarle de no bajar la guardia antes de irse. En el fondo, el hecho de que se consideraba responsable por su vida como su subordinada lo molestaba.
Había pasado más de una semana desde que Petra dejó la carta sobre la mesa de Levi. Caminaba por las calles del distrito con las manos cargadas de víveres para su familia. Se encontraba en su ciudad natal para visitar a sus padres. Se había marchado a casa sin el consentimiento legal de Levi.
Esa mañana, era su padre quien tenía que ir al mercado, pero ella insistió en hacerle el favor. Tarareaba una melodía mientras caminaba con poca gente dispersa en las calles. De la nada, a su mente volvió el pedido que su madre le había hecho. Respiró hondo, y una leve sonrisa adornó sus labios. "Ya extraño al Heichou." murmuró.
"Petra." Una voz masculina desde atrás sacudió todo su ser.
Se volvió lentamente al escuchar la voz familiar que casi le hizo brincar.
"¡¿Heichou?!" Exclamó Petra con sorpresa. Sus ojos estaban abiertos con incredulidad. 'Estoy soñando. Por favor, que alguien me diga que estoy soñando.'
No estaba segura de si él había escuchado lo que ella murmuró, pero su fe era tan grande que él no había llegado a oír su frase 'Extraño al Heichou'. Miró alrededor, asumiendo que el resto del escuadrón estaba con él, pero no había señales de ellos. Si fuera así, Auro ya se hubiera acercado a ella imitando a Levi. Inmediatamente se puso derecha y lo saludó con respeto. Era la primera vez que lo veía solo en el mercado sin ningún otro subordinado.
Ella llevaba un simple vestido azulado y medias negras que complementaban con sus botas marrones. Levi la miró de pies a cabeza.
'No está mal.' Comentó internamente. Había pasado bastante tiempo desde la última vez que la vio vestida así. Se veía tan femenina.
Él sin embargo, vestía un traje negro liso y zapatos de vestir, los cuales lo hacían ver más casual.
"Ha pasado una maldita semana y cinco días de mierda desde que dejaste el castillo, ¿no?" empezó, "Y la espera fue en vano." dijo, como si no pudiera sobrevivir sin la presencia de Petra.
Ella se defendió de inmediato. "No estaba en mis planes quedarme aquí por mucho tiempo. Pero no pude volver. Tengo que cumplir con un pedido."
"Pedido, ¿eh?" Preguntó él, "Yo también recibí un pedido de Erwin." Agregó y levantó una carta que tenía en la mano.
El corazón de Petra comenzó a latir violentamente contra su pecho. De repente se puso nerviosa. No quería que Levi o Erwin se enojaran con ella, pero esperó a lo que tuviera que decirle.
"Me ordenó que te llevara de vuelta." Dijo él extendiéndole la carta.
Ella la leyó y se sorprendió. "N-no. No puedo."
Él levantó las cejas. "¿Por qué no?"
"Las cosas no están marchando bien. ¿Podemos hablar? Necesita saberlo."
"¿Saber qué? Lo único que necesito hacer es terminar con esta maldita misión." dijo él y la cargó sobre un hombro. La misión era llevar a Petra de vuelta.
"¡E-espere, Levi Heichou! ¡Le explicaré!" Exclamaba ella mientras su rostro se tornaba de color rojo. Él tenía una mano aferrada a su cintura y la llevaba como si fuera un saco de papas sobre su hombro.
Levi no decía nada. Su rostro lucía impasible. Las personas los miraban mientras murmuraban entre ellos.
"Oigan, ¿ese no es Levi?"
"Sí. Y ella es uno de sus subordinados, la hija de Ral."
"¿Qué están haciendo aquí?"
"Seguro en una misión. Fallarán como en todas sus inútiles expediciones."
Durante una década de ser el Soldado Más Fuerte de la Humanidad, Levi aprendió a ignorar las críticas.
'Lenguas absurdas.' se murmuró a sí mismo, "Tch."
"¡Heichou!" Gritó Petra mientras le daba un codazo en la sien, cosa que lo sorprendió.
"Maldición. ¿Qué haces?" preguntó irritado pero sin dejarla ir.
"¡Dije que se lo explicaría, bájeme! ¡Ahora!" Gruñó con fiereza mientras sus manos se aferraban a su corta cabellera.
Al escuchar su voz enojada, la bajó. "Explícalo, ahora." le ordenó y se cruzó de brazos.
Con las cejas arqueadas, comenzó a contarle su horrorosa historia de vida.
"Mi madre está muriendo y quiere que le haga un favor antes de morir." confesó.
Levi cerró la boca y sus ojos se fijaron en su furiosa mirada avellana. Recordó que su propia madre se quedó en cama durante días sin hablar con él o comer alguna cosa, hasta que su tío llegó para decirle que había muerto. Le dolió, pero tuvo que vivir y superar el dolor de perder a alguien. No quería que Petra experimentara ese dolor. Ella merecía ser feliz.
"Quiero volver al cuartel, pero no puedo. Según el doctor, tiene los días contados. No puedo dejarla así. Mi madre me necesita. Quién sabe si muero en alguna de nuestras expediciones. No podré cumplir con lo que me pide."
Levi le lanzó una mirada intimidante. "¿Qué favor es ese?" quiso saber.
Ella dejó de hablar. No podía decirle lo que era.
"Es algo personal." respondió.
"Muy bien." Murmuró al ver su expresión triste y levantando los víveres que habían caído por el camino. "Hablaré con tus padres."
Se encaminaron hacia la casa de los Ral con las compras que Petra había hecho. Las preguntas comenzaron a formularse en la mente de la chica. ¿Qué planeaba hacer él?
"Ya llegué." Anunció ella con un toque de nerviosismo en su voz.
Su madre abrió sus apagados ojos y miró hacia la puerta donde ellos estaban parados con las cosas que su hija había comprado en el mercado. Al ver a Levi, el rostro de la mujer enferma de repente se iluminó.
"¿Quién es este joven, Petra?" Preguntó mientras contemplaba al capitán. No sabía que el Soldado Más Fuerte de la Humanidad era su visitante inesperado. Antes de que Petra abriera la boca para hablar, Levi se presentó a sí mismo de manera breve.
"Soy Levi."
La expresión facial de Petra era inexplicable, y las mariposas en su estómago empezaron a volar. No miraba a su madre, sino que le prestaba atención a las compras que colocaba en la mesa. Levi también entró y acomodó el resto de las cosas que él llevaba.
Se sentó en el sofá y sus ojos vagaron por toda la casa. Era simple pero un poco grande para una familia de tres miembros. La madre de Petra se obligó a incorporarse para hablar con él.
"Nunca esperé que mi hija llegara con un joven a la casa. Es un placer conocerlo." dijo con deleite y admiración en los ojos.
Él asintió.
Un largo silencio se cernió sobre la casa por un par de minutos.
"Tenemos que discutir asuntos importantes, así que si no le importa, pasaré el resto del día aquí." dijo él rompiendo el silencio. Estaba empezando a sentirse incómodo, ya que la mujer seguía mirándolo. Parecía que podía leer lo que ella pensaba y que era como un 'Debe ser perfecto para mi hija.'
"No hay problema. ¿Vive en este pueblo también?" quiso saber la madre. "Me parece conocido."
"No. Solía vivir en la Ciudad Subterránea."
"No parece ser de allí." dijo mientras trataba de analizar a Levi y su engreída aura. "Tal vez debería pasar la noche aquí, caballero."
"Eso estaría bien." Replicó él.
"Rara veces tenemos visitas, ya que Petra tiene pocos amigos que la visiten." sus ojos se llenaron de tristeza, "La mayoría de ellos murieron fuera de los muros."
Petra, quien escuchaba desde la cocina, los interrumpió y llamó a su capitán para que se uniera a ella. Levi asintió y fue adonde ella estaba.
"¿Qué va a hacer?" Le preguntó.
"Estoy pensando."
Ella asintió, aunque no tuviera ni idea de lo que él estuviera pensando. Su confianza era tan grande como su amor a él.
Levi dejó su caballo en un establo junto a la casa hasta que el padre de Petra volviera para hablar con él.
"Ehh... bueno, como puede ver, Capitán, Petra no pudo dejar la casa en estas últimas semanas."
Levi mantuvo la boca cerrada mientras escuchaba al hombre.
"Le está costando mucho cumplir con el pedido de su madre. Sé que se siente presionada al respecto y que no ha sido la misma en estos días. Pero es triste decir que un matrimonio arreglado espera por ella."
Levi quedó de una pieza al escuchar eso. ¿Petra lo sabía? ¿Era ése el favor del que no podía hablarle? ¿Por qué un matrimonio arreglado? Se sintió molesto de repente.
"No podemos pagar por las medicinas y un comerciante nos dijo que ayudará a curar a mi esposa. Pero con una condición..."
"Dejar que ella se case a cambio de unos placebos. Brillante." Dijo Levi sarcásticamente y con las cejas arqueadas. "¿A quién engañamos?"
El viejo hombre se rascó la cabeza y respondió nervioso. "Su madre y yo pensamos en eso durante mucho tiempo, pero terminamos con una opción. El pedido de mi esposa es la oportunidad para que ella traiga aquí al hombre que ama. Y así podemos presentarlo al comerciante. Al menos, alguien podrá defenderla."
'El hombre que ama, ¿eh?' Se dijo Levi. 'Entiendo.'
"Podemos explicarle el asunto al comerciante y a su hijo si les presentáramos al hombre que ella ama. Pero si no, estaríamos forzados a arreglar el matrimonio pasado mañana. El hijo del comerciante espera por ella. A propósito... ehh... su presencia en la casa me sorprendió y supongo que mi mujer no sabe quién es."
Levi lo miró a los ojos. "Quiero hacer un trato con usted."
Al día siguiente, Petra despertó y escuchó el sonido de la sartén y el cucharón en la cocina. Se levantó inmediatamente de su cama y corrió hacia allí para encontrar a su padre.
"Ya estás despierta. El capitán me dijo que saldría a hacer ejercicio afuera." le dijo con una sonrisa.
"¡Debiste haberme despertado!" Protestó ella de manera infantil.
"Bueno, él insistió con que no. Estabas babeando y hablando en sueños cuando él fue a verte." le dijo mientras reía.
Los ojos de Petra se ensancharon de la impresión. "¡¿E-eeehh?!"
Esa mañana parecía de buenas, al menos para Levi. Usaba su camisa y pantalón de siempre mientras trotaba por las calles del distrito, a pocas cuadras de la casa de Petra.
Varios vecinos lo miraban mientras que algunos le preguntaban directamente qué hacía allí. Sin embargo, había algunas personas de mente estrecha que se burlaban de la Legión de Reconocimiento, pero a él no le importaba escuchar opiniones tan absurdas.
Pasó por un portal y vio una mansión a la distancia.
'Cerdos.' se dijo mientras observaba a varios hombres gordos yendo en carruajes.
Después de una hora, volvió a la residencia de los Ral. El desayuno ya estaba en la mesa cuando él entró a la casa. Ella lo saludó con su habitual alegría mañanera y él sólo asintió.
Aun así, se sentía un poco avergonzada por lo que su padre le había dicho sobre su baba.
Después de tomar el té que Petra preparó, Levi tomó un baño que sólo le tomó tres minutos y se puso su uniforme militar.
"¿Se va?" Preguntó Petra desde la puerta de la habitación.
Él la miró. "¿Estás lista para algo sangriento?"
Ella estaba sorprendida. No podía entenderlo.
"Te verás hermosa." la dejó parada bajo el marco de la puerta. Y ella trataba de descifrar lo que dijo.
"Me voy. Gracias por su hospitalidad." Le dijo Levi amablemente a sus padres y se marchó.
Petra lo siguió con las cejas levantadas.
"¡Heichou!" Lo confrontó.
"¿Qué?"
"¡Se está yendo!"
"Es obvio, Petra."
Ella sacudió la cabeza. Pensaba en el plan del que él había hablado, pero no tuvo el valor para preguntarle. "¡Me está dejando!"
Levi tiró de las riendas y sacó a su caballo del establo.
"¡Heichou!" gritó ella.
"¿Volverás conmigo ahora?" le preguntó él con expresión tajante.
Ella esquivó su mirada.
"¿Ves? No puedo insistir en algo que va en contra de tu voluntad. Pero si estás condenada a este lugar, no me importará demasiado tu maldito motivo." dijo sarcástico.
Ella permaneció en silencio. Sufría por dentro. "Lo siento. No puedo irme."
"Muy bien. Decide lo que consideres bueno para ti y tu familia. Eres dueña de tu destino." Antes de seguir adelante, la miró gravemente.
"No lo entiendo." Respondió ella con desesperación.
Él montó su caballo. "No seas estúpida." le dijo, y luego susurró, "Te salvaré."
Ella no escuchó las últimas dos palabras. Quería enojarse con él por dejarla de ese modo. Tenía la esperanza de que él podría ser la respuesta al pedido de su madre, pero todo era un error.
Más tarde, estaba limpiando el establo cuando escuchó que un carruaje se detenía frente a su puerta. Su padre salió para saludar a los hombres que salían del vehículo. Parecían venir de visita. No le tomó importancia, pero su padre la llamó, por lo que tuvo que unirse a ellos.
"Entonces..." empezó el comerciante, "¿Dónde está el hombre del que hablaron? Por nuestro trato."
El padre de Petra no pudo decir nada, mientras su madre miraba inexpresiva el arrugado y aceitoso rostro del comerciante.
"¿Qué trato?" Le preguntó Petra a sus padres, un poco perpleja.
"Petra." Respondió su padre, "La razón por la que tu madre te pidió que trajeras al hombre que amas era para probarle al señor que tú ya tenías un prometido. Pero como no pudiste cumplir con ello, no tenemos más opción que arreglar un matrimonio a cambio de medicinas. No podemos perder a tu madre, ¿verdad?"
Al escuchar esa respuesta, se sintió morir por unos segundos.
"¿Arreglar un matrimonio?" Las palabras rodaron pesadamente por su lengua.
El comerciante rió fuertemente al ver su horrorizada reacción. "Tus padres estuvieron de acuerdo con mi propuesta. Qué lástima, no te lo dijeron antes de tiempo. La boda será mañana, así que prepárate que serás la esposa de mi hijo. Aquí está el vestido de novia y todo lo que necesitas."
"¡NO!" Gritó Petra con furia mientras se ponía de pie y golpeaba la mesa con las manos. Duro y fuerte. Llenas de ira y agonía; la mesa casi se partió por la mitad.
Todo el mundo quedó pasmado ante lo que hizo.
"Petra. No tenemos opción." suplicó su madre.
La puerta se abrió. Petra miró rápidamente, esperando ver a Levi. Pero un hombre rechoncho entró en su lugar para sentarse junto a su padre.
"Este es mi hijo. Si no te casas con él, tu madre morirá. Las medicinas son muy costosas y ni un año de tu salario podría cubrirlas." Amenazó el comerciante, pero en realidad le tenía miedo y sus rodillas comenzaron a temblar. "¡L-los mataré si no lo haces!" Agregó desesperado.
"Puedo usar mis propias hojas para matarte antes de que pongas tus sucias manos sobre mis padres." Replicó Petra con cólera mientras lo agarraba del cuello.
"Ughhh... lo lamento, señor. Está muy sorprendida por la noticia de la boda. Nos vemos en la capilla mañana." Dijo su padre y apartó a Petra.
Cuando los visitantes se fueron, Petra empezó a deprimirse.
"¿Por qué me hicieron esto?" Les preguntó angustiada. Estaba sentada, con el rostro hundido en las manos.
Ellos quedaron en silencio y no se atrevieron a responderle.
"¿Y por qué tienen que cambiarme por medicina? ¡Puedo comprarlas!" Le dijo a su madre. "Incluso puedo pedir dinero prestado del escuadrón."
"Lo siento, hija mía." Respondió la mujer mientras las lágrimas bañaban sus mejillas.
"¿Qué debo hacer? Levi Heichou me dejó, ustedes me desampararon, y estoy a punto de casarme con un hombre al que jamás he visto antes."
"Petra." llamó su padre, "Aún no está todo acabado. Sólo cree y espera." le dijo y le dio unas palmadas simpáticas.
Esa noche no pudo dormir. Sentía un inevitable fuego en su interior. Un fuego que le traía dolor y odio contra todos los prejuicios del mundo. Pensó en Levi, quien la había dejado. No sabía qué era lo que él tenía en mente, pero su misión aún no había terminado. ¿Era posible que volviera al cuartel sin ella? ¿Qué le diría Erwin?
Simplemente no podía hacer que él se quedara con ella, aunque hubiera querido pedírselo. Las lágrimas salieron de sus ojos hasta que se quedó dormida. La mañana llegó muy rápido y su padre la despertó.
"Es hora." Le dijo.
Fin del flashback
Incluso si su mano fuertemente apretada estaba destinada a soltar a Levi tan fácilmente, ella sabía que estarían conectados por los recuerdos del corazón.
Todo el mundo esperaba por su respuesta. Sus padres derramaban lágrimas y perdían la esperanza de un milagro. Petra pensaba profundamente antes de responder a la pregunta del sacerdote, pero tenía que hacerlo.
"Yoー"
Fue interrumpida cuando el techo de vidrio del altar de la capilla estalló en mil pedazos, conmocionando a los presentas. Estaban aterrorizados. Petra usó sus brazos para proteger su rostro de los trozos de vidrio mientras su regordete novio se encontraba paralizado en su posición, boquiabierto de la impresión y el horror. Ella levantó la cabeza para ver la esperanza por la que tanto había aguardado. Sonrió al ver las Alas de la Libertad frente a sus brillantes ojos ambarinos.
Delante del altar estaba el matón más famoso y fuerte de la Ciudad Subterránea, la leyenda conocida como el Soldado Más Fuerte de la Humanidad, quien aterrizó con su poderoso equipo de maniobras 3D de manera destructiva. El vidrio hecho añicos estaba desparramado por todo el altar. Se encaminó con sus botas militares para encontrarse con el novio. Se detuvo y colocó su pie derecho sobre la cabeza del sacerdote, quien yacía en el suelo desde que vio su gran entrada. Primero miró a los invitados quienes tenían las mandíbulas en el suelo después de su súbita aparición, luego al rechoncho novio quien estaba a punto de sacar un arma.
El capitán desenvainó su espada directo al hinchado cuello del hijo del comerciante. Sangraba pero no era un corte muy profundo. Disfrutaba de ver la expresión sombría y horrorizada del hombre. Además de la tortura física, también le gustaba la tortura emocional, especialmente cuando se las infligía a sus enemigos. Todos sabían que no dudaría ni un poco en matar gente como solía hacerlo con los titanes.
"¡Levi Heichou!" Lo llamó Petra agradecida, mientras las lágrimas empezaban a salir de sus ojos. Él la miró rápidamente con una leve curva en los labios.
Luego encaró al hombre que intentaba robarle su única subordinada mujer.
"Lamento interrumpir tu estúpida boda. Debiste haberle pedido a la Policía Militar que hiciera guardia por el lugar. Total, puedes pagarles una gran cantidad de dinero, ¿verdad?" Le dijo Levi sarcásticamente al novio.
"¡Levi, demonio!" gritó el comerciante desde su asiento a unos cuantos metros de ellos. Ni siquiera él podía proteger a su hijo de la espada del capitán.
El día anterior, mientras Levi trotaba por las calles, le echó el ojo a cierta mansión y vio a varios hombres que estaban adentrándose en un carruaje. Antes de que uno de ellos entrara, alguien tiró de su traje por detrás. Cuando se dio la vuelta para mirar al bastardo, quedó pasmado. Era Levi quien los confrontaba.
"¿Qué haces aquí, hijo deー" el hombre fue interrumpido cuando Levi lo agarró del cuello y lo miró intimidante. "¿Qué es lo que quieres?"
"Tú eres el tonto mercader que tiene un trato con la familia Ral, ¿verdad?" Preguntó el capitán.
"¿Y qué? El Sr. Ral no tiene trabajo. Sólo su hija que está en el ejército lleva el dinero para sobrevivir." Explicó el comerciante.
"Ése es el punto, cerdo. ¿Qué hay de la jodida boda?"
"¡Es un trato! ¿Y a ti qué te importa? ¿Eres el prometido de su hija?"
"Soy Levi, tu peor pesadilla."
Soltó el cuello del comerciante y este se golpeó la parte posterior de la cabeza en el suelo pavimentado. Sus guardaespaldas no hicieron anda, ya que conocían a Levi y le temían.
"Mejor prepara a tu precioso hijo para mañana. Es un bastardo con suerte." Y luego, continuó trotando.
Levi retiró su espada del cuello del novio, y mientras disparaba el cable de su equipo tridimensional para escapar, envolvió suavemente con su brazo la cintura de Petra.
"Sólo estoy sacando la perla de tu corrompido y sucio chiquero, idiota." dijo sarcásticamente mirando al hijo del comerciante, "Incluso si necesitara de toda mi fuerza para salvarla de tus asquerosas manos, lo haré. Ella es mía y yo la tuve primero."
Después de decir eso, miró al padre de Petra, quien le sonreía. Se asintieron el uno al otro antes de dejar la capilla. Su padre había pensado que Levi no cumplió con su acuerdo, pero se dio cuenta de que había sido fiel a su palabra al verlo llegar. Sabía que su hija estaba en buenas manos. El poderoso comerciante se precipitó hacia la Policía Militar para informar del incidente, pero Nile Dok no tomó el caso. Tenía cosas más importantes de las que ocuparse.
Levi y Petra aterrizaron en una angosta calle donde el caballo negro del capitán los esperaba pacientemente. Allí estaban sus cosas y su propio equipo tridimensional. Había ido primero a su casa para entrar por la ventana y sacar todas sus pertenencias. Y luego, se apresuró hacia la capilla y planeó su asalto y secuestro.
"Heichou." Dijo ella y lo abrazó fuertemente. "Yoー" no pudo continuar a causa del llanto. Levi acariciaba su cabellera pelirroja para consolarla. No estaba acostumbrado a confortar a la gente, pero por el bien de Petra, era capaz de hacerlo incluso mil veces.
"Petrー"
"Pensé que me había dejado." lo interrumpió ella. Las lágrimas seguían fluyendo a través de sus ojos, humedeciendo su ropa. "Pensé que yo no le importaba."
Los bordes de sus labios se curvaron un poco mientras enjugaba las lágrimas de la chica con sus dedos. "Te dije que no fueras estúpida."
Ella le dio un golpecito en el pecho y le dedicó una sonrisa alegre. "Puedo esperar toda una vida sólo para ser salvada por usted. Porque sé que la espera nunca será en vano."
"Bien." Dijo él, y la miró de pies a cabeza, "Pero ese jodido vestido de novia me está haciendo perder los nervios."
Hubo una risa tranquila en la voz de Petra cuando ella le dijo, "No se preocupe, señor. No volveré a usar ningún otro vestido de novia a menos que me case con el hombre que amo." Sabía que estaba sonando cursi, pero a juzgar por la expresión de Levi, él no parecía molesto con ello.
"Bueno entonces, deberías esperar hasta que ese momento llegue." le dijo él mientras le acomodaba un mechón detrás de la oreja.
"Sí, porque creo que el amor espera…" concordó ella, y continuó diciendo en su fuero interno, '... por nosotros… aunque lleve una eternidad.'
