El programa había sido cancelado, y no podía hacerse nada al respecto.

No era la primera vez que le cancelaban a último momento, por poco que le guste era algo a lo que de a poco se iba acostumbrando, lo que molestaba esta vez es que le cancelaron con una buena razón. Podrá parecer raro, pero es que si no hay razón se deja carta abierta a que Mettaton mente a todo familiar vivo o muerto del responsable. Ahora ni eso, ahora solo quedaba unirse al montón en el escape. Sin espectáculo. Sin estilo. De repente simplemente quedarse ahí abajo no parecía tan desagradable.

Si, ya tendría tiempo de salir, después de todo no van a sellar el lugar tras ellos. Y con todos intentando escapar al mismo tiempo seria como estar hasta el cuello en un terremoto, peor considerando que la mayoría ni se leyó el manual en caso de escape. Y no es especulación, es bien sabido que nadie lee esa cosa, incluso hay uno que otro chiste sobre eso. Ya no son graciosos, claro, ahora que se acerca un momento en el que necesitan un poco de orden para no aplastarse uno al otro. Y dejar buena parte de la población asfixiada en la entrada. Dios, eso sería un desastre

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Lo bien que vendrían unos buenos carteles. Nada complejo, unas flechas y unas figuras ilustrando que hacer y que no, en un día ya lo podrían preparar. Pero no tenían ese día, todos querían salir ya, cosa entendible. En ese caso tendrían que poner, quizás, a alguien. Alguien que les de las indicaciones necesarias en momento y forma, alguien o que tenga el libro leído, o aún más increíble, la capacidad de lectura de una máquina, como Mettaton.

Quizás ¿Por qué no?

No. Además necesitaría… en algún lado tenia ¿o no?... ¿entonces...?

Si, vamos. Al final, hasta podía terminar en algo mucho más grande e importante que el programa que tenía planeado.


*¡Vengan todos, no sean tímidos, acérquense!

Los monstruos que recién estaban llegando poco entendían que estaba sucediendo, los que ya estaban entendían aún menos, por no decir nada de la guardia real que tenían órdenes de mantener la calma durante la evacuación. Al parecer eso ya no era necesario, alguien ya estaba haciendo el trabajo.

*Todos mantengan la calma. Si, sigan así, vayan acomodándose de manera tranquila, como ya lo están haciendo.

No supieron muy bien porque, pero unos guardas comenzaron a seguir las instrucciones del robot como si el mismo fuera miembro de la Guardia, pero ya era demasiado tarde para moverse al estar rodeados de monstruos.

*Mettaton, ¿qué estás haciendo?

*¿Qué parece que estoy haciendo? los monstruos van pasando lentamente, acomodándose donde pudieran.

* Recuerden muchachos, niños y mayores primero, los jóvenes pueden ponerse más atrás.

Pueden, dijo, en vez de deben, y aun así los monstruos obedecieron sin rechistar, librando el paso a algunos guardas que no tardaron en acercarse al robot. Todo estuvo en relativo silencio hasta que al fin la muchedumbre se encontró ordenada. O tan ordenada como podía.

Todos miraban ansiosos a Mettaton, esperando que algo pasara aun cuando no tenían idea de qué. Los miembros de la Guardia Real no salían de su asombro, habían pasado las últimas horas intentando hacer lo que el robot consiguió en menos de la mitad del tiempo.

*¿Saben porque estamos aquí, verdad? La gran mayoría de los monstruos asintieron, algunos por creer hacer entendido, otros simplemente para evitar ser vistos como idiotas, los demás solo seguían a la mayoría.

*¡Exacto, hoy el día en que finalmente los monstruos serán libres! ¡La barrera desaparecerá, y con ella nuestro encierro subterráneo!

*¡Es algo que hay que celebrar, con luces, fuegos artificiales, todas esas cosas bonitas que nos distraen de las cosas complicadas!

Los monstruos se miraban entre ellos, ninguno se atrevió a decir palabra alguna, pero si sus rostros decían algo era que no estaban del todo desacuerdo. Poco a poco la idea fue floreciendo de a poco en los monstruos, aunque para Mettaton eso no era extraño: la tensión que había en el aire era insoportable, cualquier cosa que pudiera distraerlos era bienvenida.

La expectativa iba en aumento, y eso era lo que el quería. Si, puede que su debut haya sido cancelado, pero estúpido tendría que ser el que creyera que eso iba a detenerlo, su salto a la fama llegaría pase lo que pase, sin importar el costo.