No soy dueña de Ranma ½, le pertenece a la gran Rumiko Takahashi. Hago esto por diversión, no me demanden.
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HIBAKUSHA
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Capítulo 3.
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– ¡Esto debe ser una broma!
– No, ¡esto es un maleficio!
–Manden a buscar al Teniente rápido. – Cuatro hombres vestidos completamente de blanco, miraban aterrorizados al muchacho que tenían frente a ellos, no se atrevían a mirarlo directamente y se encogían ocultándose entre ellos.
– ¡Que los dioses nos amparen!
– ¡¿Qué está pasando aquí?! – Gritó el Teniente Atsuchi ingresando malhumorado.
– Señor… Yo… Nosotros… Mire, es mejor que lo vean sus propios ojos. – Temeroso se acercó al muchacho y le mostró.
–PERO QUÉ CLASE DE BRUJERÍA ES ESTA. – El Teniente Atsuchi sorprendido se tomó la cabeza, ¿de dónde habían sacado esta gente?
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– ¿Qué le estarán haciendo? Lleva una hora adentro. – Preguntó a nadie en particular Daisuke.
–Oye Ryoga... – Dijo Hiroshi mirando atrás desde su posición agachada espiando la carpa donde les habían cortado el cabello. El muchacho no estaba por ninguna parte.
–Fue al baño. – Respondió Shinnosuke simplemente.
– ¿QUÉ? – Daisuke, Hiroshi y varios otros se tomaron la cabeza rapada con las manos, ¡esto no puede estar pasando!
– ¡Vamos! ¡Rápido! Búsquelo por los alrededores de la isla, tú y yo vamos al despeñadero. – Asumía el mando Hiroshi. – Ustedes vayan a la bahía.
–Sí.
–No quiero más castigos en el primer día…– Lloraba Daisuke. Y todos los hombres del grupo de Nerima corrieron a buscar al chico perdido.
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Siete hombres miraban temblorosos a un chiquillo, fumaban sin cesar. Uno de ellos, el General Kuribayashi lo miraba tranquil0, perdido en sus pensamientos mientras aspiraba lentamente su cigarrillo. Así que es cierto, que los dioses nos protejan.
– Teniente Atsuchi, déjelo. Ya sabemos que es no es posible cortar su cabello porque vuelve a crecer. Increíble muchacho, ¿qué más nos tienes preparado? – El hombre mayor le sonrió en simpatía y se lo dijo con un aire encantador.
Ranma solo atinó a balbucear algo ininteligible y tragar saliva, si llegaban a saber que se volvía en mujer, ¿qué diablos pasaría con esta gente? Su virilidad se vería inmediatamente comprometida.
¡Oh Dios!
¡Oh Dios!
El muchacho salió abatido del lugar con su trenza intacta, su cabello por mucho que lo cortaran volvía una y otra vez a crecer, el problema fue que el peluquero se había afanado en que esto no ocurriera y en el lapso de una hora lo había retirado unas veinte veces.
Se sentía mareado, ¿será que acabaron con todas mis energías cuando me cortaban el cabello? Se le agrío el rostro.
Ahora, afuera el panorama era peor de lo que esperaba. La mayoría de los hombres estaba con sus ropajes desechos y sucios, cansados y muy sedientos. Ryoga se tocaba la parte de atrás de la cabeza sonriendo e inclinando su cuerpo dándoles las gracias mientras Blanquinegra no dejaba su lado, al parecer con lágrimas en sus ojos.
– ¿Qué pasó aquí chicos?
–No preguntes Ranma. No preguntes.– Respondió Daisuke con su hermoso cabello rapado, mirándose en un pedazo de vidrio que encontró mientras caminaba.
– Acabamos de salvarle la vida a ese desertor y solo necesito dormir. –Dijo Hiroshi abatido, señalando a Ryoga mientras se quedaba dormido apretando una silla.
Daisuke miró a Ranma con ojos llorosos, ¿por qué podía mantener su hermoso cabello y él no? Tomó delicadamente un gorra verde con una estrella roja en el centro.
La contempló unos momentos para luego probársela ante el pedacito de vidrio que hacía de espejo y se emocionó, pero ¡qué hombre más guapo le devolvía el espejo! Se levantó de donde estaba y cerró sus puños. Dos gruesos lagrimones salieron de sus ojos cerrados que miraban al cielo.
El ejército lo había convertido en un hombre entre los hombres, mientras salía el signo de victoria detrás de él. Probablemente hubiese seguido con esa línea de pensamiento, pero algo lo distrajo.
– ¡Oyeeeee tú Saotome! Vil hechicero. ¿Por qué aun mantienes tu coleta?- Kuno estaba alterado con su rapado infinito de color gris, apuntándolo con su espada esta vez.
–Guarda eso Kuno. ¡Ahora! ¿No estarás de parte de los traidores y pasando a llevar la autoridad Imperial en este momento? – Le dijo el Teniente que en ese momento decidió salir de la carpa donde rapaban a los nuevos.
–Por supuesto que no mi teniente, mis disculpas por este comportamiento tan fuera de mi ser, pero existen seres humanos que sacan lo peor que llevo dentro.
– ¡Silencio! Hoy limpiará la tienda de corte de pelo, es un castigo justo ante su mal comportamiento.
–Pero…
– ¿Pero? –El Teniente Atsuchi entrecerró los ojos, ¿qué se creía este muchacho? ¿Algún tonto charlatán?
–Pero también debería hacer algo más para sacar esta mancha que ensucia mi honor, señor.
–Ohh, bueno… Déjame pensarlo, ahora solo limpia la tienda.
–Sí, Señor.
Los muchachos que estaban a su alrededor escuchando todo quedaron asombrados, por primera vez escuchaban a Tatewaki Kuno acatar una orden y tener que cumplir un castigo por su comportamiento siempre tan pintoresco, por llamarlo de alguna forma. Existen varias formas de crecer al parecer.
Luego de ello, el General por fin les dio la orden que podían comer, tres platillos de alguna mezcla extraña que en algún momento fue arroz. Era el broche de oro para un día glorioso ¿no? Pensaron sarcásticamente.
=0=
El General Kuribayashi llevaba media hora mirando un gran mapa donde se ilustraba toda la isla, sentado en el borde de la mesa con los brazos cruzados y la mano derecha sobre su boca, intentando encontrar una solución a su conflicto. Los norteamericanos eran una potencia con un gran poderío, tanto así que estaba seguro que la única forma de lograr un contraataque a su formidable preponderancia militar era emboscarlos pero ¿de qué forma?
Los hombres llevaban meses cavando trincheras cerca de la costa, sin embargo, eso solo los conduciría a una muerte segura y él quería volver a casa con su familia y darle honor al Emperador.
¿Cómo ganar?
¿Cómo atacar a hombres que llevan ametralladoras y fusiles de mano, mientras nosotros solo contamos con escopetas de largo impacto?
Los nuevos soldados, ¿sabían cómo disparar?
¡Solo eran adolescentes!
¡Diablos!
El Teniente Atsuchi lo sacó de sus cavilaciones, concentrándose en el reporte del día. Los nuevos soldados estaban descansando al fin, luego de su largo trayecto. También notificó acerca de las novedades de la guerra más allá de la isla. Los americanos estaban avanzando a paso seguro, era cuestión de tiempo que aparecieran cerca de la isla, después de esta nueva información dejó de escucharlo, perdiéndose nuevamente en sus pensamientos, para decirle de repente:
–Las trincheras que estaban cavando los hombres, déjelas Teniente. No las necesitamos.
–Pero Señor, llevamos meses trabajando en ellas, es la primera maniobra de ataque. Sería un suicido no abordar a los americanos desde ahí, es lo más fácil.
–Precisamente ese el problema, eso es lo que esperaran los americanos. Ellos necesitan el monte Suribachi y nosotros protegerlo.
–Pero Señor, con un ataque en conjunto de la armada y los pilotos podríamos fácilmente vencerlos.
– ¿Se han comunicado con ellos para plantear la estrategia conjunta de ataque?
–No señor.
– ¿Entiende Teniente? ¿Entiende lo que está pasando aquí?
–Señor, solo sé que necesitamos más que a esos adolecentes para ganar.
–No Teniente, no es así. Hágame caso, la mejor forma de abordarlos y quizás hasta ganar esta guerra es encontrar una forma de hacer que se retrocedan, para ello los atacaremos por distintos frentes, miré aquí. – Le mostró unos mapas que desenrolló rápidamente sobre la mesa marcando con rojo algunos lugares. – Esto es lo que hará la diferencia.
–Pero señor, necesitamos las trincheras en la costa.
–No, hazme caso. Comenzaremos a hacer túneles Teniente, será la única forma de salvarnos. Los americanos tienen un poderío enorme tan grande que sus miles de calles están llenas de soldados esperando tomar el lugar de otros que mueren, ¿imagina cuantos tanques tendrán?
–No, Señor.
–Entiendes la importancia de lo que planteo, necesito que les hagas ver esto a los demás tenientes.
–Entiendo señor, así lo haré.
–Sí, comenzaremos los túneles, pero primero necesito que evacuen a todos los civiles que quedan en la isla.
–Sí, Señor.
–Mañana comenzaremos con el entrenamiento de los nuevos soldados también, necesito a gente entrenada y solo tengo adolescentes.
Los japoneses habían leído bien en ritmo de la guerra, y habían acertado al momento de descubrir los principales puntos que trataban de adueñarse los americanos, mandando efectivos nipones a resguardarlos y asegurarlos en caso de necesidad. Sin embargo, los americanos contaban con miles de efectivos que habían puesto a disposición del Estado para conquistar y llevar a la gloria a los aliados, con un mayor poderío humano y militar. Sus armas eran de última generación, sumados a los navales y aviones que contaban para desarrollar su estrategia, eran muy superiores a los pocos soldados que se mantenían y llegaron como refuerzos a la isla.
El General Kuribayashi lo sabía, su nación estaba por debajo de los avances que tenían los americanos, pero aún tenían una oportunidad y no la dejaría escapar, nunca.
El Teniente Atsuchi abandonó el lugar lleno de sus propias dudas en cuanto a los planes del General para informarles de la nueva estrategia a los otros tenientes, tenía una tarea muy difícil a su haber, pues los otros hombres de armas de la isla no miraban con buenos ojos al recién llegado General.
Este último se quedó mirando al horizonte oscuro dejando que su corazón se inundará de los pensamientos que lo acongojaban, pero con solo un solo mantra en mente, daría todo de sí mismo para lograr un triunfo para Japón.
=0=
*TURUUUU TURUUUUU TURURUUUUUUU.
Sonaba la trompeta que daba por inicio al primer día de entrenamiento de las nuevas divisiones que había llegado a la isla. Todavía no amanecía, pero no hacia frio. Los muchachos rápidamente saltaron de sus sacos de dormir que habían acomodado uno tras otro en una pequeña carpa gris y salieron a formarse.
El primer día de entrenamiento pintaba prometedor.
=0=
– ¿Qué pasa contigo cerdo? – Ryoga Hibiki estaba malhumorado, había dormido mal: primero una serie de chicos que no conocía pusieron sus sacos de dormir alrededor de él. Después, cuando por fin el sueño lo encontró no dejaron de roncar y para el colmo, uno de esos chiquillos flacuchentos ató su muñeca con un delgado hilo a él porque tenía miedo que se perdiera, no podía ir ni al baño tranquilo, ¡por los dioses!, como deseaba volver al camino y disfrutar de las hermosas estrellas mientras escribía largas cartas de amor que jamás entregaría.
–No me molestes Ranma, no estoy de humor para lidiar contigo.
–Shhh…Nunca lo estás P-chan, ¿quieres pelea? – Ranma adoptó una pose de riña inmediatamente levantando sus manos a la altura de su cara con dedos juntos y las piernas abiertas.
–Tú lo pediste idiota. – Ryoga hizo tronar todos sus dedos para ponerse en posición de pelea.
–Oigan muchachos…–Daisuke, que claramente no era un chico de mañana estaba ojeroso y un poco descompuesto por la mala noche intentó separarlos, pero no pudo.
– ¿QUÉ PASA AQUÍ? ¡FORMACIÓN!
Los hombres se pusieron en marcha a la orden del Teniente Atsuchi e hicieron diversas filas según de mayor a menor tamaño.
–A medida que pase lista se formarán en los pequeños grupos.
– ¡SÍ, SEÑOR!
– Gosunkugi Hikari – Koyasu Daisuke – Kuno Tatewaki – Tsujitani Hiroshi – Yamaguchi Yamato – Saotome Ranma. Ustedes conformaran el bloque destructor de Nerima. – El nombre de la patrulla nunca les había calzado mejor, tan acorde a su situación actual que se miraron entre ellos, algunos con molestia y otros con mucho entusiasmo, al menos no quedaron separados.
El Teniente Atsuchi Agano, continuo conformando pequeños grupos de trabajo los que se repartirían diferentes actividades, entre ellas las de desalojar la isla, construir nuevos fuertes y las tan esperadas cuevas del General, sin embargo, en sus listas no figuraban ni Hibiki Ryoga ni Sagara Shinnosuke, las revisó de nuevo por algún error, pero era improbable, por primera vez tenían voluntarios a la Guerra y eso le agradó al hombre, tamaña valentía en esos pseudo-adolescentes.
–Hibiki Ryoga y Sagara Shinnosuke, ¿de qué parte son? – Les preguntó el Teniente orgulloso.
–Señor, soy del distrito de Hiroshima. – Respondió cuadrando los hombros Ryoga.
–Señor, soy de distrito de Niigata.- Dijo también Shinnosuke Sagara.
–Pero, ¿qué clase de mentecatos enviaron aquí? – Maldición los chicos son unos estúpidos, pensó extremadamente molesto. –Ustedes también formaran parte del bloque destructor de Nerima, mientras más mejor.
Ranma miró a ambos hombres con hastío, farfullando incoherencias mientras ponía los brazos sobre su cabeza y ladeaba el rostro, Shinnosuke se apresuró a presentarse una cuarta vez frente a él.
¡Maldición!
No es que lo odiará, pero sabía de su amor por su prometida y aquello le crispaba los nervios porque recordaba uno de los episodios más oscuros de su relación, donde pensó que la perdería para siempre, pero por otro lado, su infinito agradecimiento por salvarle la vida.
Todo era tan ambivalente con el hombre que volvía a saludarlo por quinta vez y presentarse mientras lo miraba directamente a los ojos, ¿cómo es que podía recordarla si ni siquiera recordaba lo que pasó hace un minuto?
Esa boba.
Y no pudo evitar evocar su hermoso rostro sonriendo, bajó los brazos temblorosos, mientras tocaba el forro interno de la chaqueta donde tenía guardada la foto que Nabiki le regaló en la estación de trenes.
Akane sonreía afirmándose con una mano parte de su cabello que el fiero viento desordenaba, quitándole el sombrero que la protegía del sol. Y el momento inmortalizado por la mano experta de su cuñada.
¡Kawaii!
– ¡SAOTOMEEEEEEEE! –Gritaba el Teniente Atsuchi, viendo al hombre sonrojado y perdido en sus pensamientos.
–SÍ, Señor. –Ranma se puso firme, prestándole atención al hombre.
– El grup que llegaron antes de ustedes están en este momento desalojando la isla de civiles, ustedes estarán encargados de hacer la operación rastrillo, esto es, buscaran por cualquier civil que, independiente del motivo por el que aun permanezca en la isla lo trasladaran al barco que zarpara al atardecer, ¿entendieron?
–Sí, Señor.
–No quiero ningún civil aquí, ¿entendido?
–Sí, SEÑOR:
– ¡Fila! Comiencen ahora.
=0=
Era el anochecer del séptimo día, la noche estaba fresca y la mayoría de los hombres habían recibido una rebanada de pan, con algunos encurtidos y un plato de legumbres, además de agua. Todos comieron rápidamente, más que por la delicia del plato en sí, por el hambre que tenían. Llevaban días transportando grandes cantidades de sacos de arena de la playa hasta cerca del monte.
No era a modo de vago ser soldado, algunos habían sufrido las primeras insolaciones y otros desmayos de fatiga ante la gran cantidad de trabajo extenuante debajo de un sol ardiente, sin arboles ni otra posibilidad de algún resguardo del sol. Estaban conociendo lo que era el trabajo bruto, más de alguno lloró en esas noches agradeciendo la vida que habían tenido hasta ese momento, en sus hogares cálidos y llenos de comida que extrañaban y anhelaban de una manera enfermiza y recién habían pasado una semana. Pero hoy, solo por este momento debían preocuparse de llenar en lo posible sus estómagos y divagar sobre tonterías como los adolescentes que eran.
De pronto, se levantaron todos dándole la bienvenida al Teniente Atsuchi que no solía visitarlos por las noches, comiendo con los encargados de las otras divisiones.
–Jóvenes, ha pasado una semana desde que están aquí, es tiempo que envíen el correo a sus familias, saludándolos y contándoles cómo va todo con ustedes. Demás está decir que no pueden escribir nada de lo que hacen aquí ni las maniobras que le han enseñado…
–Pero si no nos han enseñado nada, solo hemos recorrido la isla y cargado sacos de arena. – Le susurró Daisuke a Hiroshi, caprichoso y molesto, más rojo que una jaiba, con solo los orificios blancos de los lentes de sol que aun cargaba consigo y la línea que le dejaba la gorra verde con la estrella roja que solía utilizar desde su corte de pelo.
– ¿Qué dijo Koyasu?
–Señor, sí, señor. Que mi madre estará orgullosa de recibir carta de su hijo preferido. – El teniente lo miró con cara de pocos amigos, pero continúo.
– Sus cartas serán censuradas y no se enviaran si contienen algún tipo de información confidencial, ¿entendieron?
–Sí, señor.
Los hombres se miraron entre sí y comenzaron a comer rápidamente, sonrojándose por no ser el primero en correr a escribir una carta, pero deseando hacerlo con todo el corazón, que les latía a mil por hora, con las manos temblorosas tomaban los utensilios para terminar de comer y encaminarse a escribir.
=0=
Los hombres se acomodaron rápidamente en distintos espacios dentro de la estrecha carpa que disponían por el momento para dormir, cada uno con una vela, papel y lápiz en las manos. Unos miraban a otros curiosos, intentando descubrir que plasmarían en los papeles que tenían, pero dejándose llevar al final por sus propios recuerdos.
Terminaron, apagaron las velas y hermosas sonrisas adornaron sus rostros, algunos más pacíficos que otros, deseando con el alma regresar a casa lo antes posible a sus hogares.
=0=
[Carta de Ranma].
*Mi Akane. Tachado, demasiado posesivo.
*Querida Akane. Tachado, demasiado meloso.
*Akane. Tachado, muy impersonal.
*Marimacho. Perfecto, calificación completa para el gran Ranma Saotome. – Ranma sonrió, mordió la punta del lápiz y siguió mirando hacia el infinito tratando de sintetizar en lo posible lo que había vivido esta semana.
=0=
[Carta Ryoga].
*Querida Akane-san:
Han pasado meses sin ver tu hermosa sonrisa, a veces me pregunto si podré volver a verte algún día. Sé que nunca recibirás esta carta, pero tengo la necesidad de escribirte siempre, ¿será que ocupas un lugar muy importante en mi corazón y siempre estás conmigo dónde voy?
Deseo sobrevivir y poder confesarte mis verdaderos sentimientos, sin miedo y sin tartamudeos de por medio. Creo que aquí lograré templar mi espíritu y encontrar el valor suficiente. Extraño mis viajes aunque solo ha pasado una semana, es mi estilo de vida normal.
Espero que todos estén bien por Nerima, que tus hermanas y tu padre tengan mucha salud y que en especial tú te estés cuidando, no te preocupes por nosotros, estaremos bien y volveremos pronto. Daré todo lo posible para que ningún daño llegué hasta Nerima y volver a verte, aunque tu amor y tus sonrisas no sean para mí.
Siempre tuyo, Ryoga.
*Querida Akari:
¿Cómo estás? ¿Todo bien en la granja? Discúlpame por no despedirme la última vez que nos vimos, pero mi corazón no está siempre donde debe y necesitaba volver a los caminos para encontrarme conmigo mismo. Actualmente estoy en alguna isla defendiendo la nación, ojalá no hayas recibido ninguna consecuencia de la guerra ni que la granja haya sido saqueada en este tiempo en busca de insumos. Espero volver a verte pronto y solucionar todo el pasado.
Con amor, Ryoga.
*Queridos padres:
¿Dónde están? No pude despedirme de ustedes cuando estuve en casa, espero volver a verlos pronto. Por el momento estoy en el ejército y no creo que me mueva en un tiempo, no se preocupen por mí saben lo fuerte que soy, pronto volveremos a estar juntos.
Con amor, Ryoga.
=0=
[Carta Shinnosuke]
…
…
…
Abuelo:
Olvidé tu nombre y la dirección, aunque confió en que las personas del correo hagan llegar esta carta.
Estoy bien, estamos haciendo solo un poco de trabajo, pero es muy fácil y un poco aburrido, aunque me estoy acostumbrando.
Espero volver a casa a ayudarte, ¿tienes a las criaturas bajo control? A veces, cuando lo recuerdo me preocupa.
¿Has visto a Akane?
No recuerdo el por qué de esta carta, pero quiero que sepas que estoy bien. No sé por qué tuve que venir tan lejos, espero recordarlo pronto.
Con amor, tu nieto.
=0=
[Carta Daisuke]
Hola madre:
¿Cómo están todos por ahí? Los extraño, quisiera estar de regreso, pero cada día que pasa soy más importante, he logrado hacerme un lugar aquí. Esta semana lideré una de las tropas para desalojar a las personas de la isla, quiero que estés orgullosa de mí, estoy dando lo mejor.
Hiroshi, Ranma, Gosunkugi, hasta el superior Kuno y el chico perdido Ryoga están aquí. Conocí a alguien nuevo, se llama Shinnosuke, es un buen chico, al parecer es conocido de Ranma y Akane, creo que alguna historia deben tener, ¿tuviste noticias de las chicas? No pudimos despedirnos de ellas, si las ves dale saludos a Yuka y Sayuri de nuestra parte.
Te quiero madre y espero volver pronto para que veas el hombre que me estoy convirtiendo. Cuida tu salud, no te expongas innecesariamente, no salgas si están sonando las alarmas.
PD. Te envió esta foto, puedes hacérsela llegar a nuestra querida Akane-chan, ella entenderá.
Con amor, tu hijo Daisuke.
=0=
[Carta Hiroshi].
Hola familia:
¿Cómo han estado? Los días suelen ser largos y calurosos aquí, comemos lo suficiente para continuar con los trabajos a diario. Espero tener pronto noticias suyas, ¿Amy ya sabe caminar? ¿Padre está mejor de su espalda? ¿Madre está bien su embarazo? Daisuke esta tan rojo producto del sol que tengo miedo que uno de estos días se convierta en un camarón, Ranma también esta acá y otros chicos del instituto, nos estamos protegiendo entre todos para regresar pronto sanos y salvos.
Espero tener pronto noticias de ustedes, un abrazo.
Con amor, su hijo Hiroshi.
=0=
[Carta Hikari Gosunkugi]
Queridos madre y padre:
Estamos en una isla, suele hacer mucho calor, pero estoy teniendo mucha ayuda de mis compañeros. Espero poder aclimatarme pronto, mi estómago no lo ha estado pasando bien, debe ser el agua que no me acostumbro pero pronto estaré mejor.
Hace unos días vi pasar unos buques en mis sueños, espero que no sea ninguna premonición. No he tenido miedo, hay varios de mis compañeros de la secundaria cerca y me hacen sentir acompañado, aunque no hablen mucho conmigo, me ayudan en las labores.
Por fin estoy haciendo algo bien, hace unos días el Teniente Atsuchi que es el encargado de nosotros me felicitó, me siento contento y esperanzado de volver pronto a casa y que todo termine.
Su hijo, con amor.
=0=
[Tatewaki Kuno]
Amada Akane Tendo:
Sé que estás triste por mi partida mi tigresa con alma ardiente, no pude despedirme correctamente de ti y eso ha roído una herida grande en mi corazón, al pensar en cuanto sufrimiento te he traído, pero ya ves cómo son las vicisitudes del destino, estoy defendiendo la nación de los enemigos, mi ayuda está siendo fundamental.
Detengo el avance de los enemigos con el peso de mi estirpe y la calidad prodigiosa de mi técnica ancestral, pero mi corazón y mi amor por ti es tan grande que en medio de esta guerra, te envió uno de mi más preciado tesoro para que lo resguardes y te consueles ante mi ausencia. Prometo mi pronto regreso.
Con eterno amor, Kuno Tatewaki.
*Chica cabello de fuegos:
Así como tú, soy fugaz en tu vida, no sufras por mí tesoro mío que pronto regresaré para dar cuenta de lo mucho que te extrañé defendiendo la nación de los ataques enemigos, guarda con celo este trozo de mi cabello, y más temprano que tarde estaré de regreso contigo.
Con amor, Kuno.
=0=
[Carta de Ranma, de nuevo]
Marimacho:
¿Cómo estás? ¿Cómo va todo por allí? Espero que estés entrenando y no descuides esos brazos de gorila y esas piernas gordas porque sería terrible encontrarme con alguien más fea aun. ¡JA JA JA! Dibujó una carita de xD.
Quiero escribir tantas cosas, pero ni sé cómo. Este tiempo ha sido un poco aburrido, pero he logrado conseguir alguna diversión con los chicos, ¿te hubieses imaginado que Gosunkugi también estaba acá? Aunque no lo creas, es así. Kuno por fin consiguió el corte de cabello que deseaba su padre, espero tener una fotografía de ello y enviártela pronto.
Hiro y Dai están bien, han estado haciendo travesuras, quizás un poco más delgados, pero estamos todos bien. ¿Cómo están todos por casa? ¿Me extrañas demasiado? Geeeez Akane, no seas boba, no llores. Sabes que tengo que cumplir con mi deber, no deberías preocuparte, no por nada soy el artista marcial más famoso de Japón. Sí, no soy ningún engreído, lo sabes. ¿Cómo están papá y mamá? ¿Las chicas? ¿El tío Soun? Dale saludos a todos de mi parte, prometo dejar en lo más alto el nombre de la escuela Saotome del todo vale.
Cuídate.
En serio, no salgas innecesariamente y no ayudes a extraños.
No todos son buenas personas Akane.
No quiero que te pase nada malo. (Tachado).
Puede pasarte algo malo, ¿imagínate te secuestran? ¿Cómo te ayudaré desde aquí? (Tachado).
Imagínate que se confundan y te traigan al ejército.
Te extraño. (Tachado).
Los extraño. Espero recibir noticias de todos pronto.
PD.1. El cerdo y el guardabosque también están aquí, no que sean importantes. (Letra muy, muy pequeña).
PD.2. No hay chicas en esta isla, así que no te pongas celosa ni estés preocupada.
PD.3. Estoy bien, creo que crearé un nuevo arte marcial llamado transporte de sacos de arena del estilo Saotome.
PD.4. No me envíes alimentos cocinados por ti.
El súper guerrero, Ranma Saotome.
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– ¿Cómo diablos se supone que enviaré cuatro cartas distintas? Es una sola destinada a su familia. –Le decía un hombre exasperado, muy delgado, que era el encargado de la correspondencia. Kuno le había entregado varias cartas. El hombre se secó el sudor nuevamente. ¿Por qué eran tan problemáticos estos jóvenes?
–Infame, tengo que darle noticias a mis amadas que estoy bien. –Le insistía el sempai.
–No me digas, ¿en serio?
–Sí, ellas me aman y están sufriendo por mí.
– ¿Y dos muchachas? – Confuso miró las direcciones y los nombres en las cartas.
–Sí, son las mujeres más hermosas que han pisado la tierra. – Conversaba enamorado el joven Tatewaki.
–¿En serio? –Fingió interés.
–Así es, no podría elegir entre ellas.
–Pues, tendrás que hacerlo, porque de lo contrario no enviaré ninguna, ¿entiendes muchacho? –Le palmoteó las cartas en el hombro.
–Pero pensé que…
–Las reglas son las reglas, entiendo tu sentir. Pero la vida está llena de elecciones difíciles.
–Pero…
–Lo siento muchacho.
– ¡Que malvados son los dioses al poner en mi camino tan difícil dilema! –Tatewaki Kuno cerró los ojos y miró al cielo llorando, alejándose del hombre del correo intentando encontrar alguna solución. Solo escuchó algunos murmullos y un grito molesto del mismo hombre que rechazó sus cartas.
–HIBIKI, ¿USTED TAMBIÉN?
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[Continuará...]
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N/A.
Infinitas gracias a todos los que pasan, leen y me dejan un comentario, hacen que un día normal y corriente se convierta en uno brillante, robándome una gran sonrisa. Espero les esté gustando, ha sido un agrado escribir este fic con escenas cómicas, pero lamentablemente la vida no siempre es color de rosa, pero aún podemos lograrlo.
Gracias y más gracias a AzusaCT, Livamesauribe, Revontuli Amin, Felicius, NancyRicoleon, Ranma84 y a Saritanimelove por sus lindos mensajes. Que tengan un hermoso resto de semana :*
