Hola. Llevo como desde el 2k13 queriendo publicar un fanfic de Frozen. Seis años después y posterior al estreno de Frozen II se me hizo. Um, ¿qué más puedo decir? Este fanfic es un AU (o semiAU será lo correcto), donde Anna y Elsa no son hermanas. Tomé de inspiración algunas canciones del musical de Broadway y la idea que se quedó en concepto donde Frozen se basaba en una profecía, por lo que no estará tan despegado de la historia que tanto nos gusta. Espero que sea un trabajo relativamente corto. Necesito desempolvar un poco mi redacción, así que daré mi mejor esfuerzo para traerles una historia de su agrado. Siempre se agradecerán las críticas y comentarios.

Frozen belongs to Disney.


Parecía más cosa del destino que del azar el hecho de que la princesa Ana naciera el primer vía del verano. Los intensos rayos del Sol sobre el reino de Arendelle iban acorde con la melena rojiza que apenas se formaba sobre su cabeza y el par de turquesas que tenía por ojos. Lo que desencajaba por completo con su alumbramiento era el sombrío destino que los trolls le habían presagiado:

"Antes de que el Sol se ponga en su decimoctavo cumpleaños, soberana y nación perecerán bajo el poder de un monstruo con el corazón de hielo.."

Palabras más, palabras menos, era evidente que una oscura magia allá afuera amenazaba con la vida de la princesa y por si fuera poco, con la de sus súbditos también. Como situaciones desesperadas requieren de las más estrictas medidas, la orden del rey fueron firmes y claras, resumiendo: la princesa crecería apartada en el castillo, que sería habitado sólo por la servidumbre que ostentara la más alta lealtad a la corona y la magia fue declarada como delito que se pagaría con en la horca.

Y así, prisionera de su destino y, la princesa creció confinada en las paredes del palacio. Pero, aunque se puede encerrar el cuerpo, encerrar el alma es más complicado, sino es que imposible, de hacer. La joven creció con una mente brillante y letrada, soñando con los paisajes e historias que leía y releía de los libros en la biblioteca.

Fue gracias a esto que su aislamiento con el mundo no duró demasiado. Varios de los textos relataban sobre la historia del reino y por ende, la historia del castillo. Descubrió a través de ilustraciones y textos que la construcción estaba repleta de pasadizos secretos y puertas trampa. La mayoría terminaba en el salón de baile, en la cocina o en el jardín, no valían la pena ya que se encontraban forrados de polvo y telarañas. Hasta que un día, otra vez más por destino que por casualidad, un largo túnel la llevó a las afueras del palacio donde las aguas del fiordo se deshacían en un pequeño estanque rodeado de árboles. Se encontraba debajo del puente que terminaba en la entrada principal del castillo. Pero ninguna de esas cosas le llamaba tanto la atención como la joven parada frente a ella, quién le observaba con una mezcla de horror y curiosidad por haber salido de la nada. El corazón de Ana dio un vuelco, jamás había visto a alguien de su edad.

—Anna de Arendelle— exclamó sin aliento y ofreció su mano a modo de presentación.

—Soy Elsa— balbuceó.